A/N: Un agradecimiento especial a mmmartta3 por su reviwe de calidad y critica constuctiva, procuraré bajarle a eso del detalle, pero es que me encanta describir todo a la perfección así que bueno pues me dejé llevar un poco por eso de las espada, pero si tienes razon. Bueno espero que sigas por ahí disfrutando de la lectura.
Cap.13 La Torre de Astronomía I
El colegio ya llevaba una semana de haber iniciado, y Selene tenía la sospecha de que Lucius la estaba evitando a toda costa, no solamente no lo había visto en el gran comedor, tampoco lo había visto en la biblioteca, ni en el campo de qudditch, cuando le preguntó a Régulus si lo había visto en sus sala común el le había respondido que si, sin embargo el rostro del chico le decía a Selene que había algo más de lo que no se estaba enterando.
Después de estarlo buscando durante dos semanas enteras Selene simplemente se había dado por vencida; estaba sentada en la mesa de Gryffindor, con su rostro descansando en sus manos, mientras contemplaba a una de las ventanas del Gran Comedor con su seño fruncido en un rictus de frustración. Era muy temprano por la mañana, además de todo era fin de semana, así que el lugar estaba completamente vació para felicidad de Selene.
No tenía ganas de que sus amigos la volvieran a cuestionar sobre Lucius y su estúpida ausencia. Frente a ella apareció una taza de chocolate caliente, con unos deliciosos panqueques cubiertos con frutos rojos, Selene agradeció internamente a Winki, siempre sabía como animarla.
Entonces sintió la presencia de alguien a su lado, volteó sus ojos a ver a la persona que se había sentado junto a ella, unos cachetes regordetes le sonreían, los dientes frontales muy prominentes se dejaban entre ver en esa sonrisa sincera, mientras unos ojos verdes la observaban. Peter tomaba la mano a Selene, Selene correspondió el apretón de manos tratando de encontrar algo que decir pero su boca se quedó abierta. Le mostró una copia del diario el profeta, abriendo la sección de sociales, una foto de Lucius Malfoy en esa permanente cara de asco y arrogancia a la cual se referían los chicos siempre, fingía una sonrisa, mientras una deslumbrantemente feliz Narcisa Black colgaba de su brazo y los padres de ambos chicos Cygnus Black y Abraxas Malfoy Estaban cada uno al lado de su respectivo hijo. Selene leyó el encabezado.
Las Familias Black y Malfoy están orgullosas
De Anunciar el Compromiso de sus hijos.
Lucius Abraxas Malfoy y Narcisa Black
Selene intentó seguir leyendo, solamente decían que los tramites para iniciar el contrato de compromiso entre ambas familias estaban siendo iniciados, y que llevarían su debido tiempo, sin embargo los ojos de Selene estaban trabados, no podía dejar de ver la foto. En el píe de la foto decía que el romance había surgido este verano en Francia, dónde ambas familias se habían encontrado por casualidad.
Selene simplemente se sentía abofeteada en la cara y en su orgullo, su cerebro no lograba procesar la información, ciertamente ella no había estado enamorada, pero si había logrado comenzar a sentir algo por el rubio platino. ¿Había sido todo un juego?, ¿Una mala broma?, ¿Para qué?, en sus besos el le dejaba entre ver que si sentía algo, y las constantes platicas, sus risas, el brillo en sus ojos, eso no se podía fingir ¿o si?
Peter esperó a que la información se quedará en su cabeza, espero a que sus sentidos digirieran lo que acababa de ver, Peter la volvió a tomar de la mano, pero Selene se levantó con toda la dignidad de la que era capaz, y fue directo afuera, corrió por el puente, dirigiéndose a los linderos del bosque oscuro, entró a las caballerizas, tomó la silla de montar y se la colocó a su caballo, poco le importó si traía vestido de seda, mucho menos si era blanco, ella simplemente montó al caballo, comenzando a cabalgar sin rumbo fijo.
….
Mas entrado el medio día Selene entró a la Sala común, con el dobladillo de su vestido completamente sucio, su melena sostenida levemente por un listón, y los tirantes cayendo a la mitad de su hombro.
Entonces observó a los chicos que en ese momento ocupaban la sala común, reparando en lo feliz que Alice se veía con su novio Frank platicando en un rinconcito privado de la Sala común, después volteó a la mesita junto a la ventana, dónde Lily y Marlene rasgaban con sus plumas furiosamente completando sus tareas, que al parecer eran muchísimas, después en los sillones de la sala, Remus estaba leyendo un libro sobre artimancia, y haciendo pequeñas notas en un pergamino al lado, Peter estaba ocupado detallando un mapa de Venus, James y Sirius estaban para sorpresa de Selene haciendo unos deberes también. Los chicos parecían estar encerrados en un mundo propio, inclusive al estar haciendo sus deberes. Entonces Sirius levantó su vista, sus penetrantes ojos azules estaban ahí, esperando por los suyos, el esbozó una leve sonrisa para ella mientras con señas la decía que se sentará junto a él, ella accedió y se sentó junto a él, mientras los chicos y su hermano le dedicaban una sonrisa. Entonces Sirius le tomó la mano y le dijo.
-¿Ya tenemos permitido jugarle una buena broma a Lucy?—con una mirada oscura y ojos velados, escondiendo el enojo que sentía por lo que ese idiota le había hecho.
Selene sonrió y rió un poco—Siéntanse libres de hacerle el resto de sus días en este colegio miserables—dijo ella, encendiendo un brillo de travesura en los ojos de los merodeadores.
….
Remus estaba comiendo rapidísimo en el gran comedor mientras con su otra mano sostenía un libro y lo leía, después pasaba sus ojos a una libreta a un lado de su plato y seguía leyendo, era obvio que habría exámenes.
James y Sirius estaban revolviendo entre todos sus cuadernos, pergaminos y libros, mientras intentaban captar algo de información dos horas antes de presentar el examen y una muy enfadada Lily Evans le decía a James—Te dije que estudiaras conmigo hace dos días, pero no quisiste—mientras él ponía cara de suplica.
Un chico de primer año llegó al lado de Selene, le tocó el hombro y le dio una nota, Selene reconocía esa elegante y estilizada letra, estuvo tentada a destruir la nota sin leerla, entonces levantó la mirada y chocó sus ojos con esos glaciares que la observaban dejando entre ver una suplica. Entonces ella la abrió y tenía un mensaje simple.
La Torrede Astronomía, hoy, a las 12 de la noche… Déjame darte la explicación que te mereces… Por favor.
Los sentidos de Sirius se estaban mezclando con los de Canuto, así que le era fácil detectar el repentino cambio de humor y los latidos acelerados del corazón de Selene, después detectó la nota entre sus manos y una mirada de suspicacia se plantó en su rostro.
-¿Quién te envía esa nota Sel?—preguntó Sirius. Entonces los latidos de Selene se aceleraron más, mientras las miradas de sus amigas volteaban hacía ella, los penetrantes ojos gris plomo de Sirius estaban fijados en Selene, mientras los malditos celos se apoderaban de él. Al parecer Canuto no solamente había afectado a sus sentidos aumentándolos y sensibilizándolos, también había afectado su personalidad, Sirius se había vuelto más territorial, y respecto a Selene, más posesivo; a pesar de no denotarlo hacía con ella, lanzaba miradas de muerte a cualquiera que se atreviera a mirarla, además había una vibración que emanaba cuando estaba con ella, que desde luego el otro canino del grupo notaba; sin embargo no sería Remus el que le diría que aceptará sus sentimientos, Sirius ya estaba grandecito y tenía que aprender a lidiar con sus sentimientos.
-Ah, nadie, un admirador secreto—dijo ella nerviosa, mientras se levantaba—tengo que ir a clase, suerte en su examen—ella movió su mano nerviosamente y salió del gran comedor, pero cometió el error, por los nervios, de dejar la nota ahí en la mesa. Sirius se estiró hacía donde estaba la nota atravesando la mesa, entonces la leyó, la estrujó entre sus manos y volteó los ojos a la mesa, mientras veía como su prima Narcisa tomaba del brazo a Lucius Malfoy para salir del gran comedor.
….
Selene practicó muchas veces frente al espejo su mirada de desprecio, pero no funcionaba, cada que pensaba en Lucius la única expresión que se plantaba en su rostro era de pura frustración; se puso su abrigo antes de salir furtivamente de los dormitorios y bajar las escaleras de los dormitorios mientras en su mente se preparaba psicológicamente para cualquier cosa que le fuera a decir Lucius en la torre de astronomía. Pasó de puntillas por la sala común, nadie estaba ahí, sin embargo su vista la engañó, desde luego no podría ver al joven que la observaba sentado desde los sillones porque estaba cubierto con una capa de invisibilidad, Selene salió por el retrato de la dama gorda y tomó camino a la torre, mientras un muy celoso y enojado Sirius Black la seguía bajo el manto de invisibilidad.
Lucius POV
Lucius Malfoy estaba recargado en el barandal del balcón de la torre, su pelo ondeaba con el aire, su mirada perdida en los terrenos del castillo, el cielo nocturno estaba plagado de estrellas, había llegado ahí a las 11:30, tratando de ensayar un monologo que al final él sabría no saldría según lo planeado. ¿Cómo decirle que esta no era su decisión, que no tuvo otra opción?, y que a pesar de eso el sentía algo muy fuerte por ella, desde el momento en que la escuchó reír ese día que cabalgaron juntos, y ahora no lo podrá saber, se quedaría con esa horrible sensación de: "Si hubiera", "Quizás".
Escuchó unos pasos detrás de él, sentía la presencia de Selene a sus espaldas, como siempre la había sentido, parecía que estuviera saliendo de un invierno interno, la presencia de ella era cálida a diferencia de muchas cosas en su vida, y sin embargo tenía miedo de voltear a verla, hacía mucho que no escuchaba su voz y que no la tenía tan cerca, estaba haciendo un esfuerzo interno para no abalanzarse sobre la chica y besarla en ese momento.
-¿Para qué querías verme Malfoy?—dijo ella, con su voz distante, Lucius sentía como si le echaran balde de agua fría.
-¿Malfoy?... ¿ya pasamos una vez más a llamarnos por nuestros apellidos Selene?—el rostro de Lucius mostraba tristeza, mientras con esfuerzo trataba de esbozar una sonrisa, pero verla ahí frente a él, con sus pantalones y su abrigo, sus brazos cruzados, y su mirada dolida, esos labios rojos y afilados que había besado gustoso, las platicas, todas las memorias lo estaban inundando y no lo dejaban pensar, se sentía mareado, ella estaba ahí frente a él a solo unos pasos, la distancia era tan fácil de librar, impulsado por una fuerza ajena la tomó de la muñeca y la jaló hacia él, estrellándola contra su pecho, ella intentó liberarse, pero fue fácil para el rubio tomarle el rostro y besarla mientras ella protestaba, ella ya no le contestaba el beso, parecía que solo esperaba a que terminará, entonces Lucius emitió un gemido de frustración aun pegado a sus labios, cuando se separó ella le dio una bofetada con tanta fuerza que incluso Lucius trastabilló un poco, juraba que había escuchado la voz de alguien murmurar—eso, dale otra—el rubio levantó la vista, mientras la miraba ahí, hecha una furia. Esa niña no tardaría nada en ser una mujer, a pesar de tener catorce años, verla ahí frente a él respirando fuerte, mirándolo con toda esa decepción y frustración.
-¿Cómo te atreves?, ¿Quién te crees?, ¿Primero vas y te comprometes con Narcisa, no me das una explicación y luego me besas, de verdad?—dijo ella con sus pómulos rojos del coraje.
-Selene, es que no fue mi decisión, entiende, por favor, los Potter han hecho decisiones que ante la sociedad de los sangre pura son peligrosas, mi padre quería una alianza firme, los Black y los Malfoy han sido aliados económicos, que mejor que con un matrimonio, yo no tenía elección, me llevaron con mentiras, manipularon las cosas, mi padre me amenazó con borrarme del árbol—Selene volteó los ojos—yo se que no merezco que me escuches, y ahora nunca sabre, no sabre lo que hubiera sido—Lucius Malfoy parecía un poco desesperado, perdiendo un poco sus maneras elegantes y arrogantes, sus ademanes a pesar de ser conducidos correctamente eran contrastados por su voz, en esa voz había una nota de amargura, algo acelerada.
-Así que tus papis no te dejan estar conmigo, bueno pues lo siento, siento mucho que no tengas el maldito valor de tomar las riendas de tu vida, y que tengas demasiado miedo del idiota de tu padre, pero lo que más siento es que de verdad me permití comenzar a sentir algo por alguien como tú—en este punto Selene utilizaba su dedo índice y lo chocaba acusadoramente contra el pecho de Lucius, mientras el bajaba la mirada.
-Son los prejuicios de mi padre… Selene tu sabes que yo no pienso eso, tu me conoces de una manera que nadie más me conoció, por favor, solo, creo que nos debemos—Selene lo interrumpió con una risa amarga que no llegó a sus ojos.
-¿Nos debemos?, ¿qué le debes tu a una traidora a la sangre?—Lucius sintió como si lo hubiesen abofeteado una vez más, Selene comenzó a bajar las escaleras mientras Sirius iniciaba a hacer lo mismo, así no lo descubrirían, entonces volteó y volvió a mirar a Lucius—Te diré que me debes, me debes el respeto de no tener que volver a verte—Lucius extendió su mano como queriendo alcanzarla, pero se detuvo a si mismo, ya todo estaba dicho, se enderezó mientras escuchaba que ella salía del lugar, miró al horizonte, compuso su cara en ese rictus de arrogancia que tanto lo caracterizaba, se enderezó el traje, pasó su mano por su melena, sonrió una vez más recordando ese primer beso robado… Ahora todo se quedará en eso, recuerdos.
Fin POV
…...
