Oh sí... tal vez quieran colgarme en este instante por haberme tardado casi los 2 meses! Seguro ya le perdieron el hilo.. y demás! Pero quiero decir a mi defensa! Que esto de estudiar y vivir sola no es cosa fácil! Además estoy al borde de mis finales, de hecho, hoy tengo uno y aparte de no saber nada! Descontinué el fic horriblemente.. Perdón en serio.. Perdón! para no hacerles el chanchullo largo quiero agradecerles a todas esas personitas que siempre me dejan un review.. Se los contestaría, pero.. ando fuera de tiempo.. y tengo examen a la de ya..! Muchas gracias por todo el apoyo en verdad.. Ya más abajo les digo cuando continúo y demás..


Gracias...! Muchas gracias!
FikaMoo

En el capítulo anterior..

-- Inuyasha, a raíz del grave accidente queda lesionado sin pasar a mayores, no contando con la misma suerte Kikyou, que pierde a su hijo y casi está al borde de la muerte

-- Inuyasha se arrepiente amar a Kagome, ya que siente que él desencadenó todo esto; por lo mismo le dice a Kagome que no quiere verla nunca más

-- Kagura sorprende a Tsuyu viendo las fotografías del jefe y decide usarla para averiguar más sobre la relación de Inuyasha-Kagome, esperando con ello poder tener por fin a Sesshoumaru para ella

-- Kouga llama a Naraku con el afán de chantajearle, ya que conoce todos sus planes, gracias a esto al igual que Ayame se infiltra en Higurashi Corp.

-- Inuyasha cambia por completo con kikyou a raíz del accidente, quién al parecer cambia también y por fin tiene el ansiado 'cariño' que tanto deseaba

--Rin, Sesshoumaru y Kagome van a comer juntos, sin saber del todo porqué Sesshoumaru es presa de los nervios y Rin comete la imprudencia de confundir a su esposa con su cuñada; ya que desconocía que Sesshoumaru estuviera casado

--Kagome, harta del fastidio de casa va a supermercado, donde se encuentra con Kikyou, dándose cuenta de que la mujer tenía un amante; al momento de querer disculparse tienen una pelea donde Kagome queda bastante alterada.. Al borde de la inconsciencia queda sola y sin que nadie le ayude...


Capítulo 14. Ángel de Casablanca

El hombre de cabellera platinada iba manejando por la ciudad de camino a su casa, cuando de pronto y sin siquiera saber porqué recordó..

--¡Me encantan las casablancas!
--Te podría comprar un jardín entero de ellas si quisieras..
--Si nos casamos, tendríamos que tener un jardín y cultivaría muchas de ellas, los jazmines también me gustan
--Me recuerdan mucho el olor que tienes.- mientras se acercaba por atrás, la estrujaba contra sí y la aspiraba suavemente
--¡Basta amor!.- aleteaba juguetona.- ¡Me haces cosquillas!
El otro sólo atinaba a reír mientras la aspiraba con más ímpetu para que la mujer siguiera riéndose y 'quejándose' de aquél cariño
--¡Inuyasha! Pareces niño!.- reía y le abrazaba gozosa
--Toma muñeca.- le decía gustoso mientras la alejaba un poco
La mujer volteó extrañada..
--Una Casablanca blanca..-sonrió mientras el otro se la daba en mano.- ¿Pero cómo? En qué momento la conseguiste?
--Así como apareció esta Casablanca contigo, así estaré yo en tu vida muñeca.- sonreía gustoso por la pequeña sorpresa.- ¡Será difícil que te libres de mí eh!
La joven sonreía con premura mientras se acercaba y rozaba sus labios suavemente..

--Qué demonios...- profería con cierta inquietud el hombre mientras tomaba con más fuerza el volante.- Este tipo de cosas ya no eran usuales de recordar.. No puede ser posible que de la nada ella regrese, ¿en qué clase de idiota me he convertido? Aferrado al recuerdo y consternado por remembranzas..-noqueaba la cabeza a modo de negación.- Eso está mal, ella está casada, está embarazada, está bien.. muy bien..


--Llevaré hoy a Kagome a cenar.- se dijo para sí el hombre que acababa de entrar en un lujoso deportivo del año.- Mi mujer y yo necesitamos un tiempo a solas.. Ahora que viene el nacimiento de nuestro hijo.. Bueno.. quizá ya no tengamos tanto como quisiéramos..

Iba manejando por las calles, cuando de pronto divisó un supermercado, uno que en realidad estaba bastante bien centrado en aquella metrópoli

--Creo que iré a comprarle unas flores o algo a mi mujer.- se dijo tangible.- ¿Cuáles eran sus flores favoritas?.- caminaba mientras intentaba recordar

Entró con todo el porte que le caracterizaba al lugar, y como pocas veces en su vida había ido a hacer las compras, realmente no supo a donde dirigirse, de hecho estaba comenzando a pensar que quizá un supermercado no fuera del todo buena idea para comprar flores..

Se dirigió a una empleada que acomodaba unos paquetes.-¿Disculpe señorita el departamento de florería?

.-.-

--… bien muy bien.. ella está bien.- decía una y otra vez el muchacho de mirada ambarina.- Ya casi llego a mi casa, creo que llevaré a cenar a Kikyou y.. –él mismo se interrumpió.- ¡Demonios!.- exclamó con sutileza dando la vuelta en U para regresar por el camino que recién venía, mientras se estacionaba apresurado

Caminó menos de 100 metros.. Sin esperar más ni más, al ver a la primera empleada exclamó .-¿Disculpe señorita el departamento de florería?


--Fufff .- se quejaba débilmente la mujer mientras intentaba calmar aquella respiración tan agitada, que no la dejaba en paz.- Ya.. Kagome ya.. lo único que tienes que hacer, es.. ir al carrito.. alcanzar la bolsa.. llamar a la ambulancia.. Como duele…

Trató de apoyarse en un brazo para darse impulso y poder ponerse de pie, pero aquél esfuerzo, resultaba además de doloroso, imposible..

--Señora..-se escuchó un quejido casi imperceptible

--¡Emm!.- volteó como si el cielo le mandara la tan esperada ayuda

--¿Qué hace en el suelo señora?.- preguntaba un pequeño niño de unos 3 años sino es que menos

--Corazón…- trataba de respirar adecuadamente para no asustar al infante.- Sucede que esta señora se resbaló por descuidada...- río con dificultad.- Ahora.. ¿puedo pedirte un favor?

El niño asintió extrañado, mientras la miraba con detenimiento

--¡Ve con el primer adulto que puedas y dile que me ayude a levantar!.- respiró a sudor frío, el dolor se agudizaba a cada segundo, aquella calma fingida no duraría mucho..

--Mamá se fue a buscar la leche de mis hermanitos.- respondió un tanto estupefacto.- ¿No importa que sea un adulto que usted no conozca?

--No mi amor, no…-jadeó.- No importa.. Por favor, ve y no tardes..

--Está bien..- clavó la mirada ambarina en sus enmielados ojos.- No hable con extraños.- sentenció el niño.- Y tome..

La mujer entreabrió un poco más de lo que se podía permitir sus turbados ojos y el crío extendió el pequeño bracito hacia ella

--Son flores del 'lugar de las flores' –llámese anaquel XD-.- dijo con un poco de vergüenza.- Mamá me dice que no las tome así, ¡pero es que me gustan mucho éstas!.- Le voy a dar una para no confundirme de señora cuando regrese.- se la extendió, mientras Kagome con dificultad la tomaba

--La otra me la llevo para desho.. .-titubeó.- desho..jarla y no perderme cuando regrese

Kagome por fin miró al niño con detenimiento.. un cabello tan platinado como la luna en las noches más llenas, y unos ojos tan grandes y dorados.. Como Inuyasha.. sonrió con premura.- Gracias pequeño.- exhaló con malestar, pero con gran satisfacción

--De nada señora bonchosa.- acotó el niño mientras se alejaba y arrancaba un gran pétalo de la flor.- ¡Ya no coma tanto!

La mujer sonrió al saber que la ayuda llegaría en poco tiempo.- Señora.. bonchosa…-respiró entrecortada.- No tuve tiempo de preguntarle su nombre..

Y de pronto palpó bien la flor que se le había dado..

--Una Casablanca..-exclamó casi como un quejido.- Además.. blanca..

Bonchoso es un adjetivo que le damos por acá en mi casa a las cosas que son gordas o infladas de manera graciosa


--A un lado de las latas de conserva, junto a la comida rápida, joven.- decía la empleada sin subir la mirada, justo antes de que partiera volteó súbitamente.-¡Eh Espere un momento!

El hombre se detuvo..

--¡Ah! ¡Pero si usted es el magnate de crudo de los Taisho! ¡Por favor, por favor!.- sacó el celular con cámara.- Tómese una foto conmigo, ya no recuerdo.. su nombre es ¿Sesshoumaru o Inuyasha?


--Aquí no se venden flores..- le respondieron a lo lejos

El hombre de mirada dorada volteó al reconocer aquella voz

--No puedo creer que te encontrara aquí.- exclamó seguro

--¿Las casualidades son pruebas de destino no?.- respondió animosa


--Inuyasha es mi nombre.- sonrío con docilidad.- Claro que me tomo la foto con usted señorita..

--¡Bravo!.- aplaudió la muchacha.- Es más guapo en persona que en las revistas..-decía sonrojada

--Gracias..-decía un poco apenado por el cumplido.- Ahora.. las flores están..

--¡¡Noo!!.- exclamó una joven a lo lejos.- ¡Inuyasha Taisho! Mamá ven rápido que es mi querido Inuyasha!

El joven volteó anonadado, ¿en qué momento había salido una muchacha regordeta de la nada?

--¡Oh pero que buenmozo es querida!.- exclamó una señora de igual volumen que la hija.- ¡Señor Taisho! No nos podrá negar una foto!

--Claro que no.. señora.- trataba de ser amable, la verdad es que fuera de tener prisa, aquella situación se hacía un poco incómoda..

La adolescente estaba roja como tomate, el ídolo a su lado.- ¡Nunca me he perdido ni una portada de Mundo Financiero en la que salga! Realmente hoy es un día de milagro!

La empleada que inicialmente había tomado una fotografía, se sentía apenada por aquella situación, sin embargo no hizo más que secundar la idea de las fotografías.- Supongo no le molestará que vengan otras dos de mis compañeras..

Inuyasha volteó con rapidez.. No, no; odiaba a los reporteros que luego lo acosaban, tenía prisa, iría por unas rosas para Kikyou porque había recordado que aquél día, ella dijo que prepararía algo especial de cenar..

--¡Por favor aquí señor Inuyasha!.- exclamaba la madre mientras centraba en la pequeña cámara desechable que acababan de adquirir.- Una fotito nada más.. Clic!!

--Bien.. gracias.- asentía el joven apenado.- Ahora si me disculpan..

--¡Otra mamá!.- refunfuñaba la niña, mientras se le pegaba demasiado al brazo izquierdo y se volteaba para decirle.- La verdad es que Kikyou Onisama no me gusta para usted! Jamás entendí porque cortó relación con la señorita Higurashi, es tan bonita! Con ella sí me hubiera dado gusto que se casara..!

Inuyasha sonrió fingido.- parecía que el mundo se empeñaba en recordarle lo que tanto esfuerzo le costaba olvidar.- Kagome está casada con mi hermano.- acotó lo más veraz posible

--¡Lo sé!.- exclamaba la niña regordeta.- ¡Jamás me pierdo nada de los chismes que salen en las revistas!

--Haber céntrate niña.- la regañaba la progenitora.- Clicc!

--Me disculpan.- acotó un poco tajante el hombre que estaba empezando a hartarse

--¡No no!.- exclamaron un par de empleadas tomándolo de ambos brazos.- Por favor señor Taisho, una foto..

Inuyasha esbozó con la mayor sinceridad posible una sonrisa, clic y más clic retumbaba

--Será mejor que me vaya de una vez.- se dijo para sí.- Estas señoritas.. quieren show para largo.- Creo que es mejor que me retire.- agregó el hombre alejándose a pasos cortos.- La verdad es que estoy a nada de tener un compromiso y..

--Ti tu ti tuuu.- retumbó un altavoz por todo el lugar.- Un niño ha sido encontrado, alguna madre que responda por un pequeño con cabello platinado y ojos dorados, favor de pasar a la caja 9

Mientras en voz baja, se escuchaba a lo lejos.- ¡Escuche señora cajera! Una señora se ha caído!

Rápidamente toda la atención se centró en la caja 9..

--Es momento de que me vaya.- acotó para sí el hombre pudiendo por fin alejarse de todo el harem que acababa de recrearse


--Rin Uchiha…-exclamó por fin el hombre.- Jamás pensé encontrarte en un lugar así

--La sorprendida soy yo.- exclamaba.- Un hombre como tú no es del tipo que viene a hacer las compras

--Vine por unas flores para mi mujer.- trataba de decir certero.- Tiene tiempo que no la compenso con algún detalle

--Me alegra que seas detallista con tu esposa.- agregaba la mujer con sinceridad.- Hoy en día es difícil encontrar hombres así.. en especial.. -acotó lo que estaba pensando para gritarlo sólo en su mente.- Solteros..

--¿En especial?.- preguntó el hombre no entendiendo el contexto completo de aquella oración

--¡Nada!.-exclamó rápidamente la mujer, no.. Ella no era del tipo que se insinuaba demás, si el hombre estaba casado, que se quedara casado.. Había mil millones más en aquél planeta.- Además..-se decía.- Está casado con una empresaria que además de guapa, es exitosa, ¿cómo se supone que yo hubiera querido aspirar a algo así?

--Te quedaste callada .- respondió el hombre, tratando de adivinar el origen del silencio que rara vez anidaba en alguien como Rin

--Bueno.. –balbuceó un poco.- Bueno Sesshoumaru.. la verdad es que yo..


Inuyasha estaba disponiéndose para el escape, ya buscaría las flores en otro lugar

--No..-masculló lento, mientras se daba la vuelta.- El tráfico está insoportable, a duras penas llegaría con Kikyou.. Lo mejor sería apurarme..-volteó a todos lados, viendo como pocas personas se conglomeraban en la caja 9.- Dijo que a un lado de las latas de conserva..

--¡Sr Inuyasha!.- se escuchó una vez más

Inuyasha al paso que iba, no quería voltearse, pero.. se le hacía una descortesía

--Muchas gracias por las fotografías.- acotó la niña regordeta.- En nombre del Club de Fans Taisho..

--Ah…-masculló más tranquilo mientras volvía a apurar el paso.- De que..

--¡Y señor Inuyasha!

El joven volteó a ver con una cara de hastío parecida a las que luego le hacía a su secretaria.- ¿Qué sucede?.- preguntó un poco hosco

--¡No olvide que el Club no está muy de acuerdo con su casamiento con la señorita Onisama! No obstante si le hace feliz, tiene al cien nuestro apoyo!

Inuyasha sonrió un poco despectivo, la gente luego era un poco hosca para con otras en cuestiones de esa índole.. Aquella niña se notaba sincera, demasiado sincera..

--¡Adiós!.- finalizó alzando la mano y alejándose pronto de allí

--Si le hace feliz…-reiteraba adusto las palabras de la niña.- Toda esa gente que vive fuera de situaciones como la mía, se le hace muy fácil opinar…-noqueaba la cabeza alejando aquellas deducciones.-Flores.. flores.. flores.- mascullaba entre dientes.- Latas.. latas.. de conserva..-de pronto resbaló un poco su zapato.- ¿Qué?.- miró con rapidez, qué raro era resbalar con algo en un supermercado

Miró de nueva cuenta la suela de su calzado, algo se había pegado, se agachó un poco para despegarlo y ver qué era

--¿Un pétalo?.- acotó sorprendido.- Es largo.. y..-la duda lo sorprendió por instantes.- ¿Es de una Casablanca?

Rápidamente los recuerdos se anidaron en su mente..

--¿Qué sucede?.- exclamó sorprendido, mientras miraba de nueva cuenta alrededor… Aquél pétalo no era el único..

Caminó siguiendo el camino, la duda le aquejaba, los recuerdos traicionaban y luego..

Una mujer sentada.. respiraba con dificultad, acariciaba su vientre..

No.. no podía ser.. Aquél hombre de pronto tan cauto y luego..

--¡¡Kagome!!.- exclamó pavorizado, la duda lo confundía, ¿qué había sido todo aquello? ¿En verdad era ella? ¿Qué?

Y de pronto sacándolo del trance la misma situación, corrió hacia ella…

La tomó con cuidado de la nuca, removió un poco el cabello.. Sí era ella..

La joven que cada vez era más presa del atolondramiento, jadeaba con dificultad.. Y de pronto se dio cuenta.. Masculló con dificultad -Inuyasha…-masculló una voz al borde de la inconsciencia.- Como.. es que.. siempre.. llegas..

--¡Kagome! ¡Kagome!.- exclamó el hombre abordado por el miedo.- ¡Kagome! ¿Qué pasa? Dime.. que estás bien..

La tomó con cuidado de ambos brazos, la miró con temor, al roce se dio cuenta de que temblaba.- ¡¿Qué demonios?!.- exclamaba enojado.- ¡Kagome! Responde! Dime algo..! Qué te pasa!? Responde!!

--Mi hijo..-masculló con debilidad.- Salva a nuestro…- y en se momento una Casablanca se dejó caer en el piso..

Inuyasha era atisbado por más y más dudas..¿Nuestro? Salva?

--¡Alguien ayúdeme!.- gritó como desesperado mientras se recobraba de la impresión, la tomaba con más fuerza de los brazos al momento de cargarla.. y solamente.. corría

--¡Una ambulancia!.- exclamó como loco, el temor de no saber cómo actuar en esas situaciones le confundía más, no sabía qué hacer.. Solamente.. Sabía que la persona que más añoraba, todos los días.. era la que yacía presa de la inconsciencia y el mal estado

La gente se comenzó a conglomerar a su alrededor

--¡¡Una ambulancia!!.- rogaba por ser escuchado al ver la estupefacción de la gente.- ¡Por favor! Kagome.. se va!

Una muchacha que acababa de llegar, tomó su movil y discó.- ¡Una ambulancia por favor! Es el supermercado que está entre la avenida..

--¿Qué le pasa a la señora?.- preguntó una anciana acercándose a Inuyasha

--¡No sé!.- exclamaba mientras miraba hacia las salidas.- ¿Alguien ya llamó a una ambulancia?

--Tranquilo señor.- la gente comenzaba a acercarse más y más

--¡Cómo demonios se espera que me calme!.- exclamó enojado.- ¡¿Qué pasó con la ambulancia?!

--¡Ya viene!.- exclamó la joven que estaba discando

--Inuyasha…-mascullo jadeante la mujer.- Ah..-ahogando un respiro.- Me.. duele… Siento.. como si ya fuera a nacer..

Y de pronto.. Una sonora sirena aquejó por todo el lugar..

Dos paramédicos llegaron..

--¡Señor! De prisa!.- acotó uno de ellos, mientras hacía una seña.- Suba a la ambulancia

Inuyasha parecía sacado de un trance absoluto, sin poder del todo atinar las cosas que decía o hacía; asintió mientras otros dos paramédicos tomaban con cuidado a la mujer y la depositaban en una camilla

Subió de prisa al vehículo y la sirena comenzó a sonar de nuevo

Ya adentro del vehículo, el joven de mirada dorada sentía como los sentimientos le invadían, tenía ganas de llorar, el saberse impotente de no hacer nada, de saber que por más que intentara aquella mujer jamás saldría de su vida, la duda constante de saber si aquél bebé era suyo, la duda.. de saber si Kagome estaría bien.. todo era confuso.. revuelto..

--¿Ella..?.-tenía miedo de preguntar.- ¿Estará bien…?

--Señor por favor..-decía un paramédico.- Por favor trate de no hacernos muchas preguntas.. Ni siquiera nosotros sabemos qué sucede.. pero..-calló

--¡¿Pero qué?!.- preguntó al borde de la desesperación.- ¡Dígame! No va a perder al niño o sí? ¡Responda!

--¡No lo sabemos!.- exclamó el hombre.- Por favor trate de tener calma..

--¡No puedo calmarme!.- explotaba.- Esta mujer es lo más importante en mi vida.. Verla de esta manera.. No..

--Está inconsciente.- acotó uno.- Eso es bueno.. la taquipnea reduce poco a poco.. Parece que estabiliza.- decía mientras le administraba un suero

--¡Haga lo que sea!.- exclamaba fervoroso de sus emociones.- Por favor..

--Ya casi llegamos al hospital.- decía el paramédico que estaba sentado a su lado

Y de pronto..

--¡Se está desangrando! Se rompió la fuente!.- exclamó el paramédico que acababa de administrar el suero

--¡¿Quée?!.- profirió alterado a más no poder.- ¡No no!.- Inuyasha se acercó con quietud a la mujer- ¡Kagome! Por favor! No me hagas esto! No te dejes caer así! Despierta por favor..! Yo.. te amo..!

La mujer entreabrió los ojos.. el dolor era intenso..

--Inuyasha…

No hubo tiempo de más.. El arribo al hospital interrumpió todo..

--¡¡Bájenla!! .- profirió un guardavidas, con el radio.- ¡Un M-502! Repito un M-502!

En menos de lo esperado, la camilla desapareció por la puerta de urgencias..

--¡Kagome..!.- exclamó el hombre mientras bajaba aprisa del vehículo.- Kagome.. sé fuerte.. por favor…

Inuyasha entró al lugar al borde de la histeria, no sabía realmente qué hacer.. simplemente.. de nuevo había sido víctima de la casualidad.. .-Si no la hubiera encontrado..-se decía para sí.- ¡Si no la hubiera encontrado! Qué hubiera pasado!? Maldición!.- profería con temor.- Kagome.. ¿quién? ¿Qué te hizo alterarte te esta manera? Acaso fue el imbécil de Sesshoumaru de nueva cuenta..?

Dando vueltas y más vueltas.. una enfermera llegó

--¿Sr. Taisho?

--¡Sí!.- exclamó mirándola fijamente.- ¿Cómo está Kagome? El niño? Dígame..!

--Señor Taisho.- acotó la enfermera en el tono más cauto posible.- El embarazo fue un poco a destiempo.. aún faltaba dos meses para que naciera..

--¡¿Qué?!.- la desesperación lo sacaba de todas sus casillas

--Está un poco delicada..-decía con un poco de cuidado al escoger qué diría.- Aún no nace.. con medicamentos se detuvieron las contracciones para detener el sangrado, ya casi acabamos de pararlo.. y bueno, la señora Taisho.. al parecer fue víctima de una impresión muy fuerte.. No sabemos aún nada.. Solamente quería venir a informarle..

--No dejen que se muera..- rogó por fin en el tono más suplicante.- No dejen que se vaya… Ella.. es todo para mí..

--Sé que puede ser difícil señor Taisho.- acotó la enfermera queda.- Pero también vine a preguntarle.. en caso de que se tenga que tomar una decisión, usted como marido tendrá que decidir si quiere que viva el niño o su mujer..

Dos lágrimas rodaron por aquél rostro aceitunado.. Aquello.. jamás lo hubiera esperado..

--No por favor señorita..-mascullaba con dolor.- Mi Kagome.. No puede estar así de grave..

--Lamento decirle..-trataba de no ser tan dura.- Que está grave.. Es sólo una posibilidad.. No están las cosas del todo dichas…

--Por favor..-acotaba el otro a punto de soltarse a llorar como niño.- No me diga este tipo de cosas..

--Discúlpeme.- decía con clemencia.- Volveré entonces cuando tenga otras noticias..

Y sin decir más se retiró

--Dios..-acotaba con temor el hombre.- Jamás en mi vida.. Había sentido esto.. ¿Qué debo hacer? Llamarle a Sesshoumaru..


--Bueno.. la verdad...- trataba de no balbucear la mujer, mientras trataba de tomar valor y agachaba la mirada

--Trrr.. trrr.- vibró un celular

Sesshoumaru dudaba en contestar, sabía que lo que Rin diría pudiera ser importante..

--Trrr.. trrr

La mujer seguía con la cabeza gacha..

--Diga..-acotó adusto, sin dejar de mirar a la mujer de cabellos ébanos

--Sesshoumaru..-se escuchó del otro lado

--¡En verdad me interesabas Sesshoumaru..!! –exclamó por fin y sin miedo alguno.-¿Porqué no me dijiste que estabas casado?.- volteó la cabeza para mirarle

Aquella frase no la esperaba.. solamente atinó a decir.- Rin yo..

--¡¿Sesshoumaru?!.- una exclamación lo sacó del trance

--¿Eh?.- se había olvidado por completo del celular.- ¿Eh Inuyasha?

--¡¿Qué demonios estás haciendo?!.- exclamaba ironizado

Le hizo una seña de 'Espera' a la mujer que recién se acababa de confesar, mientras se daba la vuelta.-¿Eh Inuyasha? De qué hablas?.- comenzaba a cambiar el tono.- ¡¿Por qué me gritas de esa manera?!

--¡Porque Kagome está en una situación muy difícil y tú estás muy divertido confesándote con tu amante!.- exclamó lleno de rencor el hombre.-¿Cómo te atreves a hacerle esto a Kagome?

--¡Eh.. Inuyasha!.- trataba de excusarse por lo que acababa de confesar la mujer, lo había gritado, al borde de haberse escuchado al otro lado de la línea.- ¿Qué pasa con Kagome? ¿Dónde está?

--En el hospital de la ciudad.- respondía hosco, pero sin gritarle y tratando de no obviar la verdadera situación, no quería que Sesshoumaru colapsara y manejara como loco a la clínica .- Si quieres puedes venir, o tal ves decirle a esa tal Rin que cuando terminen sus asuntos.- volvió a explotar de nueva cuenta, sin poder contener su coraje.- ¡Puedas tal vez venir a ver a tu esposa al hospital! Imbécil!

Sin decirle más colgó


Sesshoumaru perdió la noción de las cosas.. de pronto, en un momento Rin.. en otro Kagome ¿situación difícil? No atinaba…

--¿Sesshoumaru?.- exclamaba queda pero audible, pues todo el tiempo que se había dado la vuelta no alcanzó a escuchar nada de la conversación con su hermano

--Eh…-balbuceó.- Rin.. Mi esposa.. está en el hospital… yo

--¡Te acompaño!.- exclamó enérgica.- ¡Yo..!.- trataba de no hablar demás.- Lo que te dije.. ¡No fue para insinuarte ninguna infidelidad para con ella ni nada..! ¡Solamente! ¡Quería que supieras de mis sentimientos! ¡Pero en ningún momento yo..!

--No te preocupes Rin.- acotaba el hombre retomando un poco de su calma.- Debo irme..

--¡Por favor!.- exclamó la mujer, tomándole del brazo.- Yo.. aprecio a Kagome.. llévame..

Por unos momentos, el hombre dudó.. Inuyasha seguramente malinterpretaría todo.. y..

--No Rin.. por favor.. No vengas.. te pido..

--¡Por favor Sesshoumaru!.- pedía la joven.- ¡No quiero que malinterpretes las cosas! ¡Nunca quise insinuar que tuvieras una infidelidad conmigo! ¡Solamente! ¡Quería decirte..! ¡Jamás fue mi intención..! ¡Yo..!.- por momentos Rin se lamentaba el garrafal error de haber confesado sus sentimientos y verse malinterpretada de esa manera, nunca hubiera querido que se prestara a más, pero necesitaba decirle a aquél hombre.. lo que sentía, para por fin decirle adiós..

--¡Yo!.- exclamó fuertemente.- ¡Yo..! Esperaba verte en algún otro momento para decirte todo esto! Pero fue el momento! Tenía que hacerlo! Porque.. me voy de Japón!

--¿Qué?.- exclamó el hombre sorprendido.- Rin.. ¿Por qué..?

--¡Porque nunca pensé que estuvieras casado!.- exclamó con valerosidad la joven.- Pensé que si tal vez el destino.. nos juntaba en un mismo lugar, era por algo.. ¡Pero tú! ¡Jamás me dijiste que estabas casado..! En aquél crucero.. yo! Pensé..! Pero..! Perdón…

Sesshoumaru se encontraba en una encrucijada..

--Rin.. por favor..-trataba de acotar lo menos desesperado posible, sabía que tenía que irse.- Por favor.. no te vayas, sin que antes aclaremos esto.. Debo ir al hospital.. y no puedes acompañarme; no es por nada de lo que acaba de suceder.- mintió.- Pero.. por favor..

La mujer ahogó un quejido en la garganta y lentamente asintió.- Es..ta bien.. Sí así lo deseas..

--Gracias Rin.- decía tratando de no expresar la preocupación y la sorpresa que le invadía.- Ahora.. me voy..

Suavemente se acercó y la besó cuidadosamente en la mejilla, se alejó y salió echo el diablo hacia el coche..


--¿Qué pasa?.- exclamó Sesshoumaru irrumpiendo en el lugar

--¿Ya te desocupaste?.- preguntó brusco Inuyasha

--Déjate de estupideces.- acotaba el hombre mirándolo con recelo.- ¿Qué ha pasado con Kagome? Se desmayó?

--Ojalá nada más hubiera sido un desmayo.- acotó el hombre.- Kagome..-tragó saliva.- Kagome está grave

--¡¿Qué?!.- exclamó sin poder contener la euforia.- ¿Cómo? ¿cuando? Por qué? ¡¿Porqué no me dijiste eso en el celular!?

--¡Porque no quería que te mataras en el camino!.- decía tratando de no subir la voz.- Aunque por lo que oí, ¡parecías estar bastante entretenido!

--¡No malinterpretes las cosas!.- exclamaba el hombre.- ¡Esa muchacha.. me confesó sus sentimientos y ya! Nada de las idioteces por las que perdiste a Kagome!

Aquello rabió por completo a Inuyasha--¡Mira imbécil!.- decía a punto de darle un certero golpe, sin embargo, se calmó.- ¡Las cosas no están ahorita como para este tipo de tonterías! Kagome.. está grave a tal grado, en que la enfermera me dijo que si en determinado momento las cosas se salían de las manos.. se tendría que decidir entre la vida de Kagome.. o la del bebé..

Sesshoumaru se quedó de hielo..-Inuyasha.. no..- estaba a punto de soltarse a llorar.- Kagome..

--Lo sé hermano.- acotaba en un tono menos intransigente.- Lo sé…


--¿Diga?.- habló el hombre mientras firmaba unos papeles

--Soy yo Ayame.- acotó la mujer

--¿Qué nuevas me tienes?.- preguntó sin más

Ayame comenzó a explicar lo del futuro proyecto de Higurashi Corp. Para hacer el trueque de dos trabajadores en empresas contrarias..

--'Trueque de Trabajadores'.- acotó animoso para sí el hombre.- Quizá éste trueque pueda ser más provechoso de lo que parece..

--No sé en sí que planeé usted señor Onisama.- decía respetuosa la pelirroja.- Pero.. pensé que debía saberlo..

--Bien Ayame.. Cualquier cosa, ya sabes que ahí esta Kouga

--Sí señor.- acotaba.- Debo irme..

--Con cuidado Ayame.- sentenció.- Nada de errores..

--Sí señor, nadie se ha dado cuenta de la falta de papeles, los reemplazo constantemente para que usted tenga tiempo de leerlos y checarlos, en lo que los regreso de nuevo a los archivos..

--Nos vemos.- finalizó la llamada

--Este trueque.-acotó para sí.- Podría cambiar las cosas de manera repentina.. ¿Qué pasaría si hago que la empresa de Kagome estafe a la de Inuyasha o viceversa?.- sonrió con una mueca burlona.- Veremos.. veremos..


Algunas horas después..

Miroku, Sesshoumaru e Inuyasha estaban hechos la mar de preocupación, caminando de un lado a otro, sentándose por pocos lapsos y moviendo las manos de manera bastante precipitada.. En espera de una noticia..

--¿Qué demonios ocurre?.- preguntó Sesshoumaru sin paciencia alguna

--¡Trata de calmarte cuñado!.- exclamaba Miroku.- Pronto tendremos noticias..

--¡No puedo calmarme!.- exclamó sin control alguno

--Gritando no se resuelve nada..-trataba de mediarlo su cuñado

--¡Inuyasha!.- exclamó sacando a su hermano de sus divagaciones e ignorando por completo a Miroku

--¿Qué?.- preguntó adusto

--¿Cómo fue que diste con Kagome en el supermercado?.- preguntaba receloso

--¡Ya te dije que iba a comprarle unas flores a Kikyou!.- exclamó al momento.- ¡Fue una casualidad!

Sesshoumaru no sólo desconfiaba de sobremanera de aquella aseveración, sino que sospechaba que Inuyasha había sido el culpable de la gravedad de su esposa

--¡Sinceramente no te creo!.- exclamaba al borde de explotar.- ¡Creo que fue por ti que Kagome está en ese estado!

--¡No hice nada malo!.- se excusaba cada vez más enojado.- ¡Además no tengo porqué darte esas explicaciones! ¡Recuerda que estoy casado!

Sesshoumaru respondió con una mirada de absurdez, aquello.. Simplemente.. era demasiado, casualidades y más casualidades a las cuales no se daba a basto.. Definitivamente..

--¡Amor!.- se escuchó a lo lejos

Todos los presentes voltearon..

--¡Vine en cuanto colgamos el teléfono!.- exclamaba Kikyou mientras abrazaba a Inuyasha y quedaba prendada de él.- ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué no quisiste decirme nada por teléfono?

--Nada.. amor.- trataba de no mostrarle el afecto del que carecía tenerle.- Es que mi cuñada.. Se puso mal

Kikyou por unos momentos tragó saliva, anudándosele en la garganta al instante.- ¿Se.. puso mal?.- trataba de no tartamudear.- ¿Ka.. gome?

Inuyasha sin decir más asintió.- Si amor, sucede que iba por unas flores para ti al supermercado ¿recuerdas que cenábamos hoy? Justamente me la encontré al borde la inconsciencia…- trataba de no obviar el tono de preocupación.- ¡Fue un milagro de Kami..!

Kikyou se quedó callada por instantes, por una parte los celos hacia su eterna rival, siempre encontrando a alguien que le auxiliara, y para variar Inuyasha.. su marido.. Por otro lado, pensaba que estaba fingiendo ¡la creía tan mosca muerta!
Pensaba que sólo mentía para no escuchar aquellas verdades que ansiaba fueran ciertas.. Un poco de culpa la embargó por instantes, más no la suficiente, porque.. no dijo nada, y se limitó a abrazarlo, siendo absolutamente correspondida..

Sesshoumaru se quedó de hielo al presenciar aquello, Inuyasha y Kikyou.. Por unos meses atrás no había constatado del todo que Inuyasha hubiera olvidado a Kagome.. Pero, esta vez, él se veía más atento para con su esposa, la abrazaba, le hablaba, la miraba..

--Definitivamente.- se dijo a sí mismo.- Todos estos prejuicios en contra de mi hermano han sido pura idiotez paranoica mía, no me he dado cuenta que en verdad ha sido víctima de la casualidad, Kagome siempre me dejó en claro que lo de ellos se había acabado, pero siempre me llegaba la duda, ahora que veo como Inuyasha mira a Kikyou puedo darme cuenta que él.. Ya olvidó a mi mujer desde hace mucho tiempo.. Vaya que esta vez me he pasado.. Bueno.. está bien a veces desconfiar, de todas formas mi Kagome siempre me lo dijo, y al menos a ella le creía, pero para con mi hermano dudaba.. Ahora.. las cosas son totalmente diferentes..

Inuyasha de pronto sintió una mirada sobre él.. Volteó apresurado, se topó con la mirada escudriñadora de su hermano..

--Sesshoumaru.- acotó para sí.- Nunca debes de saber que la sigo amando, si ella prefirió quedarse contigo, es tal vez porque a fin de cuentas, siempre estuvo enamorada de ti…- cerró los ojos con cierta aprensión mientras volteaba la cabeza y desviaba aquella mirada.- ¡Maldita sea! Ya había dicho que no quería saber nada de ella.. había evitado ir a todos los lugares donde ella se encontraba para olvidarla más rápidamente.. Me había dedicado a Kikyou por completo para hacerlo más fácil.. Pero esto, no.. el destino juega conmigo.. Encontrarla así, hoy.. Casi me muero cuando la enfermera me dijo lo de su bebé.. Aunque sea tuyo Sesshoumaru, lo amaría como mío solamente porque ella es su madre, ¡maldición! ¿Por qué Kami..? ¿Por qué demonios la amo tanto..?!.- cerró aún más los ojos tratando de contener las lágrimas, estrujó un poco a Kikyou como si aquella acción dejara escapar aquellos sentimientos que solamente le acongojaban.- Kami.. por favor, nunca me la devuelvas, jamás me regreses nada de ella, que ella nunca me mire de nuevo ni sepa que la amo de esta manera, que sea feliz en frente de mí, no me importa.. Pero no te la lleves.. ni a ella, ni a su hijo…- atrajo hacia sí un poco más a Kikyou, mientras abría los ojos con su hombría que le caracterizaba, mientras apoyaba un poco su cabeza sobre la cabellera ébano de su esposa

-- Familiares de la sra. Taisho.-decretó una voz femenina a medio tono en la sala

Rápidamente todos voltearon..

--Traigo noticias del estado de la señora Kagome.- trataba de no sentencíar muy inexorablemente

--Hable..-dijo con fingida calma Miroku.- Díganos qué sucede con mi hermana y su hijo

--¿Qué noticias hay?.-interrumpió a lo lejos una voz femenina

--¡¿Sango?!.- exclamó sorprendido el hombre de cabellos castaños.- Sango tú..

--Kikyou me llamó.- se adelantó un poco ruda.- ¿Kagome..?

--La señora Taisho.- dijo un poco incomodada la enfermera por la interrupción.- La señora Taisho.. ha dado a luz a una hermosa bebé..

Todos exhalaron en forma de alivio..

--¡Lo sabía!.- exclamó triunfante el hombre de cabellos platinados

--¡Kagome!.- aunó su marido, casi no mostraba sus emociones, pero.. aquella ocasión..

--Deben saber.- trataba de no sonar muy dura y no interrumpir el momento de paz que por fin tenían todos los presentes.- Que la señora Taisho tuvo un parto muy difícil, aún desconocemos el porqué, la niña nació con un mes al planeado, está en la incubadora, pero.. está bien, está estable; aunque su madre está en un estado delicado..

Sesshoumaru exhaló al momento.- Enfermera, ¿qué quiere decir con delicado..?.- cerró levemente los ojos esperando que no fuera malo

--Delicado significa, que estará en observación unos días, que está algo inestable de salud, y que las próximas horas serán decisivas para ella.- cambió el tono.- Quiero decirles que las probabilidades de que ella se restablezca son muy altas, fue un embarazo difícil.. Les pido por favor que guarden la mayor compostura posible a la hora en que entren a visitarla, no la alteren, no perturbaciones extrañas, nada.. ¿Está claro eso?

--Por supuesto.- acotó su marido, exhalando con más fuerza; su mujer le había dado un susto de muerte..

--¿Podemos pasar a verla?.- preguntó temeroso su hermano

--Claro.- respondió la mujer en su tono ya acostumbrado.- De hecho, ella misma pidió ver a su marido..

Sesshoumaru dio un paso al frente..

--… Inuyasha Taisho..- exclamó la mujer dirigiéndose a Inuyasha.- Por favor acompáñeme..

Todos los presentes se sorprendieron, las caras de sorpresa atisbaron a todos en un momento.. Incluso la misma Kikyou estuvo a punto de reclamar, el miedo de que aquella mujer le delatara la abatió por completo.. No obstante.. nadie dijo nada..

--¡Quiero ir contigo Inuyasha!.- exclamó al momento de verlo caminar detrás de la enfermera

--Sólo se permiten visitas de uno en uno.- dijo sin siquiera voltear la mujer.- Tendrá que esperar su turno..

Kikyou respondió con una mueca bastante obvia, refunfuñó un poco, y luego se calló, ¿Qué más daba si la idiota de Kagome la ponía en contra de su marido? Ella lo negaría, diría que eran producto de sus inconsciencias paranoicas , al fin y al cabo, ¿así se la había encontrado Inuyasha no? Inconsciente y delirante..

--¿Kagome..?.- se susurró para sí Sesshoumaru.- ¿Qué significa esto?¿Porqué quisiste ver a Inuyasha primero y no a mí? Tal vez.. comprenda que te haya ayudado, pero.. ¿tu marido?

--Hermana..-acotaba Miroku al momento de ver a Sango.- Siento mal de decir esto.. pero.. gracias a ti es que puedo verla.. Ignoro mucho qué esté sucediendo, pero mientras estés viva y tu hija también no dejaré que ni Sesshoumaru ni Inuyasha te alteren en lo más mínimo..

--¿Enfermera?.- acotaron el hermano y el marido al mismo tiempo de ver pasar a una enfrente de ellos..

--Díganme..

--¿Dónde se encuentran la incubadoras?.- acotó Sesshoumaru cambiando el tono

--En la planta alta, sección 4; si quieren puedo llevarlos..

--¡Vamos!.- exclamó Miroku librando aquél momento de tensión.- ¡Vamos a conocer a mi sobrina..!

Sesshoumaru seguía anonadado por la decisión de Kagome, no obstante.. ya pasado el estrés de hace rato, ya tendría tiempo para hablar con más calma… Pero ahorita, era un sonrisa la que le iluminaba el rostro.. Mi hija.. mi hija..

Ambos apresuraron el paso, menos Kikyou y Sango..

--Esperaremos aquí.- sentenció Kikyou al momento de ver como se alejaban

--¿Por qué Kikyou?.- peguntó extrañada la mujer de cabello castaño.- Hay que ir a conocer a la hijita de Kagome..

--¡Ve tú si quieres!.- exclamó grosera.- No me interesa en lo más mínimo conocer a aquél engendro

--¿Qué te sucede Kikyou?.- preguntó un poco molesta Sango.- Está bien que Kagome no sea santa de tu devoción, pero ¿su hija? Es un angelito recién llegado..!

--Ya te dije que puedes ir tú si quieres.- acotó de la misma manera.- A mí forma de pensar no vas por la hija, sino por el hermano, ¡pero..! A mí eso francamente me da igual..

--¿Qué sucede contigo Kikyou?.- preguntó extrañada.- Ya habías cambiado..

--Me viene a poner de malas todas estas idioteces.- agregó grosera.- La culpa siempre.. la tiene Kagome

Sango por unos instantes pensó en irse y dejarla hablando, pero no, optó por no hacerlo, por unos momentos, aquellas palabras le produjeron desconfianza, y en lugar de huir, mejor prefirió quedarse allí y ver que Kikyou no hiciera ninguna tontería..

Inuyasha seguía a la enfermera por los pasillos del hospital.. Hasta que por fin.. Cuarto 502..

--Knock knock..-fueron unos leves quejidos que retumbaron contra la puerta.- Señora Taisho.. Soy yo la enfermera..

Un débil.- Adelante.- se escuchó tras la puerta..

Sin preguntar más la mujer de cofia blanca abrió con cuidado.- Señora Taisho.. Tal como usted pidió.. Inuyasha Taisho, su marido..

--¿Marido?.- acotó levemente.- Nunca dije que él fuera mi marido.- sonrió débilmente.. Bueno.. No importa.. Muchas gracias enfermera.. Mi hija..-acotó ansiosa.- ¿Cuándo me van a traer a mi pequeña?

--En cuanto pase unas horas en observación y descartemos cualquier cosa.- acotaba más suave para con la paciente.- No se preocupe señora, la verá.. Ambas están bien..- sin decir más, salió.

--Inuyasha...

--¡Kagome…!.- exclamó el otro sin poder contener la emoción.- Kagome.. No.. tienes la idea.. de la alegría de saber, que estás bien..

--Yo..- trataba de no tartamudear.- Yo.. tengo que decirte muchas cosas…

--Por favor no hables.- le decía el otro.- No debes esforzarte, debes estar muy fuerte para tu hija..

Kagome sonrió débilmente, aquella tez de por sí ya nevácea, se acentuaba más con la palidez que contrastaba con su ébana cabellera.- Inuyasha.. quería hablarte de muchas cosas, precisamente por eso fue que te llamé primero.. Quería agradecerte por ayudarme.. En los momentos más difíciles de mi embarazo, ahí estuviste tú.. ayudándome.. No.. tengo palabras para agradecértelo.. ¿Viste la Casablanca del supermercado?

Inuyasha asintió..

--Fue todo como si hubiera sido un sueño.- acotaba más emocionada.- Fue ahí cuando supe que tus palabras fueron ciertas aquél día.. Cuando me dijiste que siempre estarías ahí para mí..

--Sabes que haría cualquier cosa por ti..-acotó el otro mirándola con vehemencia

--Es por eso..-acotó con dificultad, tratando de no tartamudear.- Debo decirte.. mi pequeña hija.. es.. tú..


Capítulo 15. Haa! Los dejo con la duda!

Heaaa! Fufff sí.. Díganme que los años valieron la pena.. Ya expliqué allá arriba todo..! Sé que no me creen por supuesto! Solamente quisiera saber si siguen meido al pendientes de mi fic.. Prometo continuarlo, el capi que sigue será interesante.. pero no puedo prometer nada de aquí a principios de Junio, exámenes finales perdón!De hecho hoy tengo examen y ando publicando esto, ya tenía la mayoría escrito y sólo se los completé un poco.. Fuf... Muchas gracias por el apoyo.. y disculpen mi tardanza.. Peor saben.. que aunque tarde, siempre contesto y siempre le sigo!

Con amor.. FikaMoo