Yuri on Ice y sus personajes no me pertenecen.
Victuuri / SugarDaddy / Canon Divergente
Sinopsis: Tras un fuerte conflicto, Víctor abandona Rusia y a la federación de patinaje con la intención de buscar patrocinadores nuevos para su siguiente temporada. Allí conocerá a Yuuri Katsuki, un excéntrico empresario millonario que estará dispuesto a convertirse en su sponsor si acepta un trato.
Advertencia: Victuuri Versatiles, Sugar Daddy, Bullying y Homofobia, posible OoC y Canon divergente.
12 — La gran presentación
A cinco para las diez, ya estaba en frente al edificio de Yuri on Ice, un enorme complejo de doce pisos vestido de cristal en el centro de Shinagawa, donde la gente caminaba hacia todas las direcciones en la avenida Yamate Dori. La puerta a su lado se abrió y Víctor, con un saco de corte inglés en tono azul oscuro, miró la impresionante edificación una vez más al salir. Y detrás de él, Ryu bajó.
Muy a pesar de haber dicho que ayudaba a Yuuri en otros asuntos, lo había acompañado hasta las oficinas y tal parecía que se quedaría allí. Con eso en mente, Víctor guardó sus manos en los bolsillos y mostró su fachada impenetrable de control y seguridad, pero su palma derecha apretaba las llaves de su departamento que ya no usaría, no sabía por cuánto tiempo. La certeza de que estaba más cerca de la colisión lo tenía en reserva y a la expectativa, listo para defenderse en caso de ser requerido.
Su abogado ya estaba al tanto de lo que debía hacer en San Petersburgo, tendría el correo para que lo leyera a primera hora. Y consciente de que necesitaba hablar con alguien, dejó mensajes de voz a Yakov para contarle los últimos sucesos. No había respuesta aún por parte de la FFKK, pero estaba seguro de que en cuanto la noticia saliera a luz, serían los primeros en comunicarse con él. Sentía su estómago cerrado en un puño, a pesar de su aparente tranquilidad.
Siguió a Ryu dentro del edificio y notó que ya había algunos periodistas apostados en el lugar. No tardó en reconocer los flash de las cámaras y les sonrió con su usual coquetería. Habían cosas que no cambiarían en él, lo sabía, pero en ese momento era más un mecanismo de defensa antes de tener que demostrarle al mundo que no tenía idea de lo que estaba por venir y que se encontraba indefenso ante ello.
Víctor jamás admitiría eso con facilidad. Antes, pensaba mover sus fichas y usar su influencia en el patinaje para obtener algún beneficio. De algo debía servir su trayectoria, aunque estuviera consciente también que para la ISU eso podría ser lo de menos, habiendo nuevas estrellas por surgir.
No obstante, se había quedado en Japón, con una empresa de videojuego como sponsor, en un país secretamente homofóbico. No sentía que hubiera hecho mayor avance pensándolo de esa manera, pero aceptó… lo hizo gracias a la corazonada que sintió al escuchar las palabras de Chris y pensar las cosas con calma. Los ojos brillantes y titubeantes de Katsuki también colaboraron para quedarse.
—Se encuentra muy callado, Víctor-sama —comentó Ryu, con una sonrisa tranquila y las manos tomadas en la espalda..
—Solo me impresiona lo grande que es este edificio en contraste con lo joven que él es.
—Yuuri-sama es un joven increíble. —Víctor detalló la sonrisa del hombre al hablar—. Ha logrado todo esto a tan corta edad.
—Admirable… sí. No hay mucha información de él en las redes.
—A Yuuri-sama no le gusta estar expuesto. Por eso cuida mucho de su privacidad.
Yuuri-sama era un gran misterio.
Las puertas del ascensor se abrieron y ambos callaron al verse de frente con la enorme recepción de las oficinas principales. El mobiliario era moderno: un amplio mesón de madera se alzaba con una curvatura semiovalada y apartaba a las dos secretarias que esperaban la entrada de los ejecutivos, tenía pisos de maderas y paredes de cristal con la impresión de la marca. No obstante, su atención recayó en Mao, la joven secretaria que lo había atendido antes. Lucía contrariada y esperaba de pie con un bonito vestido rojo y corto junto al cabello recogido, mientras que Mari, vestida con un costoso traje ejecutivo vino, miraba con sobrada indiferencia al hombre que hablaba frente a ella, muy ofuscado.
Víctor notó con cierta irritación la manera en que el hombre de edad, con una calva pronunciada y cabellos negros cayendo sobre sus orejas, se dirigía a la joven hermana quien, estoica, le recibía con el mentón en alto y su cabello perfectamente liso. Hablaba rápido en japonés, en un tono más alto del que solía escuchar a los otros, lo que claramente significaba que había una discusión.
—Victor Nikiforov. —La voz de Mari sonó fuerte, cortando la retórica del otro como si ya se hubiera cansado de escuchar quejas—. Ha venido a tiempo. Yuuri ha tenido que llamar a una junta de emergencia para explicar la situación. —Ella giró su mirada hacia el hombre vestido en traje, visiblemente impresionado con su llegada. Víctor lucía más alto que todos, y era indiscutible su presencia extranjera ante tantos japoneses—. Yamamoto-san, él es Víctor Nikiforov, la nueva imagen que nos representará con Yuri on Ice encabezando su lanzamiento a Europa y América.
—Entonces es… —jadeó el hombre, inclinándose ligeramente ante Víctor.
—¿Cierto? —El tono déspota de Mari fue ineludible—. Yuuri jamás mintió. Dijo que obtendría el apoyo de Nikiforov y lo ha logrado. —Víctor escuchaba el inglés de ambos, agradecido de entender. Pero le sorprendió lo siguiente—. Ni se te ocurra mencionar la clase de contrato que tienes con Yuuri —advirtió Mari, en francés, dejándolo helado.
¿Hablaba francés?
—Oh… eso cambia el panorama. —Victor escuchó a Yamamoto y notó su sonrisa torcida—. Vamos a entrar.
Víctor miró a Yamamoto asentir y dirigirse hasta la enorme puerta de madera que estaba al final del pasillo. Mari le hizo una señal para que también los acompañara. El patinador se ubicó a su lado consciente de que sería presentado ante la directiva, algo comprensible considerando que iniciarán una relación laboral juntos.
—¿Quién probó tu desayuno hoy antes de comer? —Mari preguntó en inglés antes de entrar. Víctor dibujó una sonrisa divertida.
—Ryu-san fue muy amable para arriesgarse. —A pesar de su broma, Mari se veía seria.
—Espero que comprenda ahora que esto es serio para nosotros.
La puerta de madera se abrió y ya en la mesa se encontraba un total de diez personas sentadas, entre ellas Yuuri, en la cabecera de la mesa, con su cabello peinado hacia atrás, los lentes enmarcando su rostro y moviendo algunos papeles entre sus manos. A su lado, había tres asientos desocupados. Mari se sentó a su derecha y señaló el asiento izquierdo para Víctor, quien tomó el lugar junto a Ryu. Desde allí vio a Yamamoto conversando con otro hombre de edad y había algo en su expresión que no le agradaba nada.
Después de un par de minutos en tenso silencio, Yuuri se levantó de su asiento y miró a los congregados en el lugar. Su traje negro junto a la camisa blanca y la corbata azul resaltaba ante la seriedad de su mirada, como si estuviera listo para una competencia. Víctor no pudo dejar de observar la expresión seria que contrastaba demasiado con los nervios mostrados al inicio en su primera reunión o la tranquilidad de la noche anterior durante la cena; veía ahora a otra expresión de ese mismo muchacho que lo abordó con una extraña oferta.
—Señores. —Yuuri inició y apretó sus manos en el respaldar del asiento que antes usaba. Ryu se inclinó a su lado para traducir lo que Yuuri decía en fluido japonés—. Les dije hace unos días que buscaría la manera de obtener el respaldo del mejor patinador de todos los tiempos, el único que ha podido ganar cinco medallas de oro consecutivas en los dos grandes eventos: el Grand Prix Final y la World Champion. También, tres medallas Olímpicas, oro en el 2006, la plata del 2010 y el oro del 2014. —Víctor le miró con curiosidad—. La leyenda viviente del patinaje artístico está aquí, con nosotros. Con semejante señal de victoria… ¿alguien aún duda del éxito de Yuri on Ice en el extranjero?
Los murmullos le dieron la razón a Yuuri, asintiendo entre ellos con visible entusiasmo y sorpresa. Víctor volvió la mirada a Yuuri y luego hacia su espalda, donde en la pared se veía un enorme pendón con la imagen animada de un joven que cumplía las características de Yuuri Katsuki, de piel clara y cabello negro, que danzaba en el hielo con un traje azul lleno de estrellas y una sonrisa de felicidad.
—Víctor ha aceptado nuestra oferta a cambio de nuestro apoyo en estos momentos donde desea competir fuera de su país. Y yo he decidido dárselo.
Ante las miradas de todos que fueron dirigidas a él, Víctor decidió que era buen momento de levantarse. Con la confianza que lo caracterizaba, los miró a todos mientras recibía de ellos una silente bienvenida.
—Es un placer conocerlos, señores.
Notas de autor: Tuve que adelantar porque me pusieron bastantes pendientes mañana xD Ya nos estamos acercando al momento donde todos se van a enterar que Víctor se queda en Japón peor antes quería que Víctor notara algo más: que Yuuri tiene más facetas de las que él se puede imaginar.
¿Qué piensan de Ryu-san?
¿Qué piensan de Yamamoto?
Naruhina149: Aowww yo también estoy igual. ¡Espero que salgan pronto! ¡Me alegra saberlo! ¡Ya por el cap 26 que ando escribiendo los acercamientos se empezaran a hacer más frecuentes!
Angeli Murasaki: ¿De sal, de arena de dulce y pétalos? xD Jajajaja me alegra que te haya gustado lo que llevo publicado y se viene más xd ya pronto sabremos que es lo que Yuuri esconde allí y Victor antes tendrá que pasar por un par de cositas para sacar su power.
