Capítulo 14

Hermione's POV*

-¿Es todo lo que necesita? –Pregunté a la señora Pomfrey cuando se separó de mí, guardando un poco de mi sangre en una ampollita de cristal.

-Sí, les diré los resultados en dos días, mañana tendré mucho trabajo –Respondió caminando a la puerta mientras yo me quedaba en la cama cubriendo el dedo donde me había pinchado para que dejara de salir sangre, y Malfoy estaba arrodillado a un lado de la cama con sus manos sosteniéndole la cabeza sobre ésta. –Sí, esto es positivo, ambos tendrán un futuro muy difícil –Concluyó y después cerró la puerta tras sí.

-Lo sé –Susurró Malfoy para sí mismo y cubrió su cara con sus manos. –Hermione…

-No tienes que decir nada –Lo corte y me recosté en la cama.

Él se levantó del suelo y se sentó a mi lado, me miró unos segundos y supe que en estos momento estaba en mis manos, por completo.

-No quiero que pienses que yo trate de aprovecharme de ti… -Comenzó pero de nuevo lo interrumpí.

-Sé que no fue así, Draco –Dije en un suspiro, necesitaría un empujoncito para lo que le pediría. –Confío en ti –Sonrió.

Él iba a decir algo, de hecho ya tenía la boca abierta, pero se detuvo, suspiró y se recostó a mi lado, me abrazó por la cintura y me atrajo a su cuerpo, puse mi mano sobre su pecho y mi mejilla sobre esta.

-¿Sabes algo de tus padres? –Preguntó después de unos minutos ¡Perfecto! La suerte estaba a mi favor.

-No, nada. Me preguntaba si podrías conseguir que los trasladaran de hospital –Comencé apegándome más a él.

-Claro ¿A qué hospital?

-A San Mungo.

-Ouh.

-¿No puedes?

-Será difícil.

-Entiendo.

-Pero lo haré, descuida.

-¿De verdad?

-¿Por ti? Claro.

Sonreí de nuevo y miré hacia arriba a sus ojos. Él se acercó un poco y trate de desviarme.

-¿Qué pasará si…? –Pregunté aun cuando el tema no me gustaba.

-No quiero pensar en ello. –Susurró para después presionar sus labios en los míos suavemente.

(…)

-¿Ya estas mejor, Herms?

-Eso creo, Pomfrey nos dirá los resultados mañana.

-Pareciera que no dormiste nada.

-No lo hice, Harry.

-¿Malfoy te molestó?

-No hay ningún problema con él. Es solo que, me siento tan incómoda.

-Te entiendo, de verdad lo hago ¿Quieres volver a la torre de Gryffindor? Sabes que nuestra habitación siempre estará disponible para ti, a los chicos no les molestara.

-Gracias, Harry, pero no puedo huir de mis problemas.

-Bien, si nos necesitas, sabes que siempre estaremos ahí para ti, Hermione. Como hermanos…

-Hermione –Interrumpió Ginny pasando por Harry hacia mí, me abrazó –Hace tiempo no nos vemos, ya me enteré lo que sucedió el sábado. Y con tus padres. Espero que estés bien.

-También yo –Suspiré.

-¿Quieres ir a comer algo?

-Yo… Iba a ver a Dylan en el jardín.

-Ouh. ¿Dylan Hearn? –Preguntó con una gran sonrisa –Es un chico muy lindo, me alegra. Nos vemos luego, entonces. –Dijo y se fue por el mismo lugar a donde había llegado.

-¿Estás saliendo con Dylan? –Preguntó Harry arrugando la nariz a lo que sonreí.

-Somos amigos.

-¿Pero te gusta?

-Tal vez.

-Hermione…

-No me involucraré con él, Harry. No con lo que está pasando, sería algo horrible de mi parte.

-Aún conservas tus prioridades –Dijo riendo y golpeó su dedo índice con mi cabeza suavemente –No vemos luego, tengo clase.

(…)

-Hola, Hermione. –Saludó Dylan con un ademán desde la otra punta del jardín. Sonreí.

-Hola, Dylan –Dije acercándome a él.

-¿Estás bien? Te ves… pálida.

-Sí, descuida, solo… no he comido bien.

-Ven –Tomó mi mano y tiró de esta hacia el castillo.

-¿A dónde vamos? –Pregunté mientras esquivábamos a los montones de estudiantes que pasaban a nuestros lados.

-A la cocina.

-Pero…

-Nada, debes comer. Te ves verdaderamente mal, sin ofender.

No dije nada más, Dylan se estaba preocupando por mí y eso tan tierno. Al llegar a la cocina algunos elfos estaban preparando algo. Al ver a Dylan una elfina pequeña se acercó a él.

-¿Necesitan algo? –Preguntó con voz chillona.

-Un poco de comida, lo que sea –Dijo sonriendo y cunado la elfina dio media vuelta el agregó –Que sea nutritivo, por favor.

Minutos después me encontraba comiendo pollo con salsa y puré en una de las desoladas mesas del comedor con Dylan, mientras el me veía fijamente, casi incomodándome, lo hubiese hecho de no ser que el tenía mucha confianza, a pesar de no conocernos desde hace mucho.

-Eres muy linda –Dijo con voz dulce y lo miré con la boca llena de pollo y la cuchara repleta de puré a medio llegar a mi boca. Ni si quiera podía sonreír. Pero el si podía, sonrió y con una servilleta limpió lo que creo sería un poco de comida de mi mejilla y después besó ésta. No pude evitar sonrojarme y bajé la mirada, tratando de que no mirara mis mejillas. –Tengo que hacer algunas cosas –Dijo apenado, mientras se levantaba de la mesa – ¿Nos vemos más tarde en la Sala de Slytherin? Pasaré por ahí –Solo asentí aún sin mirarlo, el rió nervioso y después caminó a la salida del comedor.

Cinco segundos más tarde alguien se sentó frente a mí. Tenías unos jeans oscuros y una camiseta ceñida negra, al ver la forma en que sus músculos se contraían bajo la camiseta supe quién era y levanté la mirada, el sonrojo que Dylan había provocado se desvaneció.

-¿Qué hay entre Hearn y tú? –preguntó con el ceño fruncido. Enarqué una ceja y sonreí victoriosa para mis adentros, sin siquiera intentarlo lo había puesto celoso, mi venganza funcionaba a la perfección, excepto por ese fatal "desliz" de ayer por la noche.

-¿Deberías saberlo? –Pregunté con tono irónico.

-Sí, tengo derecho –Se cruzó de brazos, y solté una carcajada.

-Y… ¿Se puede saber que te da ese derecho?

-Que probablemente estás embarazada y yo soy el padre.

-Oh, ahora te importa que pasé conmigo.

-Me importa que pase con mi hijo… o hija.

-Pues, si estuviera embarazada, eso no me impide salir con Dylan.

-Yo te lo impido.

-No puedes.

-Si puedo, no permitiré que la madre de mis hijos esté con otros mientras está embarazada -¿Escuché bien? Dijo "mis" Ahora que lo veo bien, esta discusión en absurda y estúpida. Pero me daba la impresión de que Malfoy de moría de celos, por lo que decidí seguir con el juego.

-Y yo no permitiré que tú me prohíbas algo, puedo salir con Dylan o con cualquier otro cuando yo quiera.

-No, no puedes.

-¿Quieres que lo compruebe?

-No –Dijo serio y su rostro se tensó. Reprimí una sonrisa –Es suficiente. No quiero que estés cerca de él.

-¿Por qué no?

-¿No te das cuenta de cómo te mira? –Preguntó exaltado.

-¿Cómo? –Fingí confusión.

-Como… Como…

-¿Cómo tú? –Dije acercándome lentamente. El me miró con ojos como plato mientras ocultaba mi rostro en su cuello, se estremeció y dejé que mi aliento chocara con él. Empezó a balbucear algo inteligible y deposite un beso húmedo en su cuello, para después hacer una lluvia de éstos sobre el mismo. Escuché como un leve gemido se le escapó y sonreí alejándome –Creo que sí. –Dije para después levantarme de la mesa y caminar a la salida del comedor. Escuché como sus pasos hacían eco el caminar detrás de mí. Al adentrarme en los pasillas un poco más concurridos, miré por el rabillo del ojo si aún me seguía, venía un a un metro de distancia de mí.

-¡Hermione, Draco! –Dijo una chillona voz entre la multitud. Lavender. Caminé un poco más hasta ver sus rizados cabellos frente a mí –Los estaba buscando –Dijo agitada, para ese momento Malfoy ya estaba a mi costado. –McGonagall los está buscando creo que tienen problemas.

-¿Por qué? –Pregunté intrigada.

-No lo sé, pero la escuché hablar con Pomfrey. Algo sobre una estudiante embarazada.

Mi respiración se cortó y sentí la mirada de Malfoy en mí.

-¿Estás embarazada Hermione?

-Lavender, no sabes nada, así que te agradecería que no hables a nadie de esto.

-Po su puesto, yo no digo nada –Sonrió y se fue por el pasillo. Conociéndola mañana todos estarán hablando de esto en Hogwarts, mi día no podría ser peor. Aún conservaba la esperanza de que no hubiese estado esperando un hijo de Malfoy, pero Lavender, a pesar de saber todo de todos y ser la persona más "chismosa" que he conocido, nunca miente.