Capitulo 12:

Estaba nerviosa, completamente nerviosa. No sabía lo que me había preparado, pero bueno, solo cabía esperar y aguantar toda esta excitación que tenía en mí. Ni si quiera la reprimenda de mamá que me había echado nada más llegar me había importado. Ahora solo tenía que esperar a la tarde, aunque después de comer, me preparé y en nada, estaba preparada, cuando el teléfono sonó. Por suerte, papá había sido bueno, y me lo había devuelto un poco a las escondidas:

-¿Diga?

-¿Preparada?- sonó su voz al otro lado del teléfono, haciéndome sonreír.

-Claro, pero mi madre está en casa, no te dejará entrar- respondí.

-No hace falta… Tengo una idea- respondió esta.

-Jade, no hagas la tonta- no estaba la cosa para ello- Sabes que si mi madre te ve aquí, te matará. Mi padre es bueno, pero…

-Nada- me volví cuando escuché su voz- ¿Preparada, Julieta?- esta había subido a través de mi ventana.

-¿De verdad as subido por ahí?- no me lo podía creer.

-De verdad- respondió esta- pero nos tenemos que dar prisa- asentí, no me lo pensé más.

-Vamos a hacerlo.

Posé mis manos sobre el alfeizar de la ventana y tomé aire, no había tiempo ahora para un ataque de altura. Agarré fuertemente la enredadera que había y empecé a bajar:

-Tranquila- escuché que Jade me decía.

-Lo intento- respondí un poco intentado no fallar.

Pero la verdad es que estuvo relativamente fácil el bajar una vez que bajé:

-¿preparada?- miré a Jade, que enseguida se subió mientras yo miraba a la enredadera pensando que iba a hacer luego para subir- ¿Tori?

-Sí, lo siento- reí subiéndome de una vez- ¿Y donde vamos?

-A la piscina- alcé mi mirada y me encontré con la de ella.

-¿Segura?

-Segura- respondió esta apretando el acelerador a fondo.

Esta empezó a coger las calles a toda velocidad. Volaba por ellas, o al menos aquello sentía yo cuando estaba a su lado. Era como si nada existiera a nuestro alrededor. Y me caía bien la cosa:

-Ok, llegamos.

Bajé no muy segura de la moto y observé a esta:

-¿Está segura? Está cerrada- fui a comprobar cuando la puerta se abrió por si sola casi asustándome.

-¡Tori! Por fin has venido- Matt salió a mi encuentro dándome el abrazo más raro en mi vida- ¡Menos mal! Cat no paraba de darme la tabarra con que si ibas a venir.

-¿Cat está aquí?- miré a ambos.

-Después de lo que hemos pasado, pensé que nos vendría bien una pequeña fiesta a todo el mundo, ¿no crees?- respondió Jade mientras me llevaba hacia dentro.

-Pues sí.

-¡Tori!- ahora era Cat la que corría hacia mi abrazándome- Creí que no lo conseguirías. ¿Estás bien? Jade me lo contó todo. ¿Estás bien? Creí…

-Cat, Cat, Cat- la corté- Para- reí- Estoy bien, por ahora- sentencié- ¿Y qué hacemos aquí?

-Bañarnos, no lo ves- respondió Matt tirándose.

-¿Pero no es peligroso? La policía…

-Se quedará en su casa- me cortó Jade- el padre de Matt es el dueño, asique tenemos toda la piscina para nosotros toda la noche- respondió esta mientras se quitaba la ropa quedándose en biquini- Vamos.

-Si no me traje el mio- sonrió Jade- Me has traído uno.

-Cat- llamó esta que enseguida vino con el biquini en mano- Te espero en el agua- terminó metiéndose de lleno en la piscina.

-¡Vamos, Tori! El agua esta genial- sonreí- Vamos.

-Está bien, Cat- y sin más, terminó también en el agua.

Y en fin, solo quedaba yo. Por lo que corrí directa a cambiarme y me tiré al agua. En aquellos momentos era cuando me arrepentía de haberme puesto tan arreglar para ir salir con Jade. Aunque he de decir que allí se estaba en la gloria. Jugábamos como niños, nos salpicábamos como todo adolescente en esos años; pero claro, pronto acabamos Matt con Cat en un rincón y Jade y yo en otro.

-¿Te lo estás pasando bien?- preguntó esta mientras me agarraba en sus brazos por la espalda.

-Increíble- cogí sus manos y las aferré a mi- Creo que necesitaba algún tipo de entretenimiento- me volví a ella y me agarré a su cuello- Gracias, por no abandonar.

-Prometimos nunca dejar a la otra- suspiré- Y eso es lo que cumplo.

-Nunca me cansaré de que repitas eso- respondió esta cuando de repente, empecé a notar como su mano bajaba lentamente sobre mi cintura.

-Jade- la paré- Por favor.

-Lo siento, de verdad.

-No pasa nada- me excusé- Es solo que necesito más tiempo, ¿ok?

-Sí, Sí, no te preocupes- me cortó esta- Esperaré el tiempo que haga falta, ¿ok?- asentí, aunque me sentía mal, la verdad- Tori, de verdad, no te preocupes.

-Ya, lo sé. Es solo que, quiero estar contigo, pero…- me buscó la mirada.

-¿Qué?- suspiré, no era fácil para mi decirlo.- Tori, no tenemos secretos, ¿no es asín?- asentí- Dímelo, no me enfadaré ni nada por el estilo.

Asentí:

-Es solo que… es mi primera vez- respondí un poco avergonzada.

-No te preocupes- la miré- Es también la mía- bromeó esta.

-No digas mentira- sonreí salpicándola- Jade…

-No te preocupes- me cortó esta- Estoy bien contigo- respondió esta- Esperaré lo que haga falta. Solo cuando tú estés preparada, ¿ok?- asentí dándole un pequeño beso- Tengo suerte de tenerte aquí entre mis brazos, está todo bien, te lo prometo….

Fui a besarla de nuevo cuando Cat y Matt nos asaltaron prácticamente en el lugar:

-¡Ah! Tori, mira lo que me ha dicho este- me saltó Cat pasando entre Jade y yo que se separó riendo- que me case con el.

-Oh, valla, Matt, no sabía que fueras a sentar la cabeza tanto- bromeó Jade.

-¿Y te dio ya el anillo?- seguí con la broma.

-Chicas, no tiene gracia- se interpuso este lanzándose contra Cat a la que agarró- pero algún día si que serás la señora Bennett.- no pude evitar mirar a Jade que solo guiñó.

-Me parece estupendo- observé como esta se alejaba con él.

-Y dime- me sorprendió Jade cogiéndome a mi también- ¿Qué tal sonaría eso pero con West?

-¿Quieres convertir a Cat en tu mujer?- bromeé.

-Tori.

-Ya, ya- reí volviéndome- Pues que suena genial- respondí besándola- Victoria Tori West Vega, me gusta.

-Y a mi- sentenció esta volviéndome a besar.

Aquella fue la noche más especial de mi vida, nunca había vivido algo así. Estuvimos cerca de las doce de la noche, hasta comimos allí pizzas que encargamos. Todo me hizo olvidar lo que habíamos vivido en apenas dos días. Ahora solo eran meros recuerdos en mi memoria clasificados como de malos.

Pero, como siempre, todo lo malo se acaba y aquello llegó su fin cuando mi ropa volvió a mí:

-No quiero que esto terminé- me agarré más a ella.

-Vamos, no te preocupes. Además, te tengo una sorpresa reservada para este fin de semana- respondió girándose a mi.

-¿De verdad?- asintió.

-No te puedo contar nada, tu solo procura no meterte en problemas hasta el viernes para que estés libre, y te llevo a un lugar especial- sonreí y asentí.

Fui a besarla, cuando las luces de un taxi empezaron a deslumbrarme por lo que tuve que volver un poco la vista para no quedar ciega:

-Tori- y para colmo, era mamá la que se bajaba de aquel taxi- Vete ahora a casa.

-Mamá…- empecé a excusarme, pero me cortó.

-Estabas castigada, ¿no te lo dijo tu padre?- mejor no decirle que me había escapado- Vamos, ahora mismo- me mando mientras subía las escaleras a casa.

-Ve- escuché como me susurró Jade- No te metas en problemas por ahora, ¿recuerdas?- asentí recordando lo de la sorpresa.

-Está bien- admití de una vez- Nos vemos mañana- y no me iba a quedar ahí.

Me acerqué y dándole un pequeño beso de despedida a Jade, cosa que no le gusto mucho a mamá, y me metí en la casa de nuevo.

-¿John?- y encima, ahora iba a meter a papá- ¡John!

-¿Qué pasa?- respondió este saliendo de su oficina- ¿Por qué estos gritos a estas horas?

-Tu hija se a escapado, y estaba otra vez con esa chica, ¿no le dijiste lo del castigo? ¿Y que tenía prohibido acercarse a esa chica?- lo miré rogando que fuera piadoso conmigo- ¿Qué hacía entonces afuera?

-Sí y sí, a las preguntas uno y dos- contestó acercándose a mi- Y lo que hacía fuera era hablar con su novia- sonreí abrazándolo.

-No es su novia…- empezó a decir mamá cuando la cortó de nuevo papá.

-Cariño, por mucho que te cueste, Tori ha encontrado la felicidad en Jade y ella es buena- lo miré- Y ahora, si me disculpas, acompañaré a nuestra hija a su cuarto para que duerma, que mañana tiene colegio- me miró- ¿Vamos?- asentí sonriendo.

Nunca antes me había sentido tan orgullosa de que fuera este mi padre. Aunque debía de saber una cosa antes:

-¿Por qué has mentido?- me miró- No sabías que me había escapado.

-Te vi- contestó este- pero he conocido a Jade y es una buena chica, tu la haces buena- no pude evitar sonreír- Tú no le hagas caso a tu madre, ¿ok?

-Pero…

-Nada- me cortó- Yo me ocuparé de tu madre y de sus locas ideas, ¿ok?- asentí- Tú solo se feliz con Jade que yo me ocuparé del resto, ¿ok?

-Gracias, papá- le agradecí abrazándole.

-De nada, hija.

JADE

No me quería irme hasta que no viera la luz de su cuarto encenderse. Llamadme paranoica, pero después de saber como había reaccionado su madre a nuestra relación, toda precaución era poca. Por lo que hasta que la vi, no me fui.

Llegué a casa, cuando Ezra ya se iba a dormir:

-Oh, valla, mira quién está en casa tan temprano- bromeó- ¿Qué tal el día con Tori?

-Increíble- respondí sentándome junto a él en el sofá- Parece que al final, no se pondrá la cosa tan mal como pensaba que se iba a poner, ¿sabes?

-Eso esperaba- respondió este- Es la única que ha conseguido ponerte "firme"- bromeó.

-Sí, claro, que gracioso- ironicé tirándole el primer cojín que encontré- Me voy a la cama, tengo sueño. Hasta mañana- me despedí.

-Hasta mañana.

Caí en la cama casi por rotundo. La cosa había estado bien por aquel día. Parecía que la suerte me había respondido y por fin, las cosas estaban yendo como debían; y esperaba que eso durara por siempre, la verdad.

TORI

-Tori, ¿podemos hablar?- fui asaltada a la mañana siguiente por Beck- Por favor…

Lo miré, aun tenía en mente lo de la pequeña batalla que habíamos tenido y bueno, no tenía la menor gana de hablar con él, por lo que recogí mis libros y me dispuse a irme hacía el casillero, pero este me siguió:

-Beck, déjame en paz- me paré en medio del pasillo.

-No hasta que me escuches.

-¿Qué pasa aquí?- llegó por suerte Cat.

-Nada. Beck, que no me deja en paz- respondí mirándola.

-Beck…

-No- cortó esta a Cat-Tori, por favor. He estado pensando en lo que pasó y quiero pedirte perdón- lo miré.

¿Beck Oliver pidiéndome perdón? Aquella cosa era nueva en él.

-¿Perdón dices? No hay perdón para lo que dijiste- respondí.

-Lo siento, vale. ¿Cuántas veces quieres que te lo diga? Tori, has sido mi mejor amiga casi toda la vida. No quiero perderte- lo miré, era verdad.

Habíamos estado en las buenas y en las malas como buenos amigos siempre, pero no sabía si podía perdonarle. Había aguantado demasiado de él y ahora no sabía lo que pensar:

-Está bien- respondí por fin- pero tendrás que ganártelo.

-Lo haré- respondió firme y convencido- Lo prometo.

Asentí aunque aún no estaba segura de la cosa. Esperaríamos a ver lo que pasaba en un futuro.

-Bueno, si habéis terminado, quiero llevarme a Tori, ¿puedo?- asintió este.

Cat me enganchó y me llevó hacia delante:

-¿Qué le pasa a este?- me encogí.

-¿A este? ¿Desde cuando hablas tan pasota?- bromeé- esto de que estés juntas con ese Matt es peligroso para ti.

-Quién lo va a decir, miss West- rio esta.

-Hey, con eso ninguna broma- le seguí el juego- Ahora vamos, que la profesora espera- respondí- Quiero saber cuando podré hacer el examen.

Ambas nos dirigimos hacia clase y, antes de que yo fuera a la profesora, esta vino a mi:

-Señorita Vega.

-¿Profesora?- me volví.

-Le informo que, tras el acontecimiento ocurrido estos días atrás, no podrá hacer el examen que no vino- miré a Cat que enseguida me miró sin saber que ocurría- ¿Lo entendió?

-Sí, pero, profesora, creí que después de todo, el asuntó se resolvió…

-Corrijo- me cortó- el asunto de que casi fuera expulsada de esta institución- no me podía creer que fuera a decir las siguientes palabras, pero lo hizo- asique, el examen no lo podrá realizar y, por lo tanto, tiene el curso suspendido.

-¡Pero no puede hacer eso!- le grité, cosa que me arrepentiría, no había duda- He estudiado y…

-Señorita Vega, no me replique- me volvió a cortar- la decisión está tomada. Ahora, siéntese en su pupitre si no quiere recibir una amonestación.

Miré a Cat que enseguida me negó. Era verdad, había tenido demasiado. Solucionaría aquel problema y haría el maldito examen. Nadie me iba a suspender y hacer que no fuera a la universidad.

El timbre sonó para la comida, cuando salí pitando de la clase. Estaba molesta y solo quería comer. Al menos, mientras comía, solo pensaba en no atragantarme y elegir entre el pastel de chocolate o el helado.

-Tori, Tori- me siguió enseguida Cat- Espera.

-Lo siento, Cat, solo quería salir de aquel aula- me disculpé- eso y que tengo hambre.

-Ya se ve, pero tranquila. Lo de la profesora, ya se pasará, ¿ok?- la miré- Ya se que quieres ir a una gran universidad como Josfor y Sambrid…

-Oxford y Cambridge- la corregí.

-Como sea. Solo que tranquila, ya verás que al final de curso, estás en la playa ligando bronceado, mirando folletos de universidades con Jade- sonreí, me gustaba la idea.

-Es verdad, Cat- respondí atrayéndola hacia mi con el brazo- Pero…

-Ya, ¿vale?- asentí- ¿por qué no te quitas un poco eso de la cabeza con tu motorista preferida?

-Mi…- no me dio tiempo a decir nada, cuando mis ojos fueron tapados de repente.

-¿Quién soy?- una sonrisa se dibujó en mi voz nada más escuché su voz.

-Déjame ver… ¿Jade?- esta me destapó y con una gran sonrisa, allí estaba- ¿Qué haces aquí?

-Pues venía a verte. Aunque no se si quedarme mucho tiempo- bromeó esta- No estará el capullo de siempre- negué.

-No, pero hoy le pidió perdón a Tori- ambas miramos a Cat- ¿Qué?

-¿Es eso verdad?- miré a Jade, no sabía si decirle la verdad, no sabía como le podría sentar- ¿Tori?

-Es verdad, pero tranquila- la paré- no lo creo, si digo la verdad. Tú… déjalo, ¿ok? Bastante he tenido ya…

-Sí, con todo eso de la maestra y eso- volvió a saltar Cat.

-¡Cat, por favor!- la corté.

Jade la miró y volvió a mí:

-¿Tori?

-La profesora con la que tuve todo aquel lio, ¿recuerdas?- asintió- que no me deja hacer el examen y, por lo tanto, estoy suspendida de por vida.

-No puede hacerte eso- replicó Jade.

-Pero ella así lo dice y no hay nada que pueda hacer- de repente, una sonrisa se le dibujó en la cara- ¿Jade?

-¿Qué?- sonrió.

-¿Qué vas a hacer?

-Nada, lo juro- respondió esta, pero antes de que fuera a replicarle, esta me cortó con un beso- nos vemos esta tarde, ¿ok?

-Ok- fue lo único que llegué a decirle antes de que cogiera carrerón fuera del colegio.

-¿Qué va hacer?- se adelantó Cat a decir la pregunta.

La miré y solo pude negar:

-No tengo ni idea- respondí- solo esperemos que no la lleve a la policía. Ahora, vamos a comer, que ya hay hambre.

´-Ok- sonrió esta ya siguiéndome.

JADE

Conocía a la profesora de Tori y más de lo que ella creía, la verdad. Ella me había dado clases unos años antes de que fuera trasladada al colegio de Tori y, por suerte, sabía una cosa que podría utilizar para el bien de Tori. Solo un nombre: Panchito.