-Esto es una mala idea. –Masculló Goten mirando la enorme puerta delante de él, con el ceño fruncido, como si esperara que detrás de ella saliera un monstro horripilante como si se tratara de una película de terror, Bra a su lado soltó una risa cantarina. –Además, le prometí a Trunks que me haría cargo de los últimos detalles para la fiesta de mañana, el licor llegará en cualquier segundo y tengo que recibirlo, de hecho, debería estar en la recepción en este preciso momento.

-¡No seas miedoso!–Dijo Bra sonriendo ampliamente mientras digitaba a toda velocidad un código de seguridad, en un tablero al lado de la puerta, una vez que el último digito estuvo presionado, la enorme puerta de metal acorazada, se abrió. –Además has estado toda la semana ocupado con la fiesta de mamá, supongo que podrás tomarte un par de minutos para tu... –Bra guardó silencio, si bien hacía unos cuantos días, ellos dos habían decidido empezar esa: "relación", él jamás había dejado en claro que era lo que eran, era más evidente que eran amigos, pero...

¿Amigos solamente? No... Eran más que eso ¿Una pareja formal? ¿Novios? ¿Amigos con derecho? ¿Qué exactamente?

No estaba segura, y no iba a retroceder los pocos pasos que había avanzado con él, exigiéndole que etiquetara una relación de la cual ninguno de los dos sabría exactamente como catalogar, al menos no de momento.

-... Tu... amiga –Decidió continuar ella –Además, bien sabes que en recepción podrán recibirlo, Trunks ni se enterará, debe estar en su oficina, con los ojos pegados a ese estúpido celular, como hace siempre.

-Pero si el señor Vegeta o Trunks lo supieran ¡no les agradaría nada! –Insistió Goten sin atreverse a dar un paso, la habitación estaba a oscuras, pese a eso, sintió como Bra la apuraba a entrar, picándole su espalda con el dedo índice a la altura de la columna.

-¡Ya te lo dije! –Contestó ella armándose de paciencia, mientras entraba al cuarto tras de él, la habitación se iluminó apenas pusieron un pie dentro, la luz del lugar estaba activado con sensores de movimiento. –Papá y mamá estarán todo el día con tus padres y Trunks en la oficina, estaremos solos por un rato más.

-...Podrías repetirme por favor, ¿qué hacen mis padres juntos a los tuyos?

-Fue idea de mamá –Dijo ella negando con la cabeza -creo... (Si no papá no hubiese aceptado) se le metió entre ceja y ceja que deberían reunirse un poco más seguido, suele decir que ya no son tan jóvenes y deberían de esforzarse en preservar la amistad, reunirse sin la necesidad que haya un ser maligno intentando destruir la Tierra, tomarse un descanso. –Dijo ella con sorna, procurando imitar el tono de voz de su madre –A papá no le ha hecho gracia, por supuesto.

-Aún así... –Respondió Goten imaginándose la extraña escena que debía estarse suscitando en ese momento en la vieja casa familiar, tal vez por diversión, iría más tarde a visitar a sus padres. -Sigo creyendo que esto es mala idea.

-¿Por qué? –Contestó ella cruzándose en brazos.

-Al señor Vegeta no le parecerá bien el saber que entre en su cámara de gravedad, sin su permiso y contigo.

-Desactivé las cámaras de vigilancia antes de entrar. –Dijo ella con un tonito de superioridad, y luego guiñándole un ojo con complicidad, añadió: –Lo que papá no sepa, no le hará daño, ¡aquí podremos entrenar sin ningún problema! –Y luego sacando de dentro del escote de su blusita deportiva, mostró lo que a él le pareció un pedazo largo de tela, pero apenas vio como ella llevaba el pedazo de tela a su cabeza, supo que era exactamente, era su corbata de seda con la que había sujetado por primera vez su cabello, Goten tragó en seco.

¿Aún la conservaba?

Se preguntó, mientras la veía, ella por la forma en que iba vestida, estaba lista para entrenar, ropa deportiva de pies a cabeza, mallas celestes, una blusita corta de un pronunciado escote y él, listo para una cena informal, pantalón de vestir, camisa de manga larga, no esperaba entrenar con Bra ese día, ni en los próximos, no en Capsule Corp, si no querían despertar sospechas, pero cuando la vio llegar de la escuela, con esa sonrisa coqueta, y esa mirada de chica lista, le fue imposible negársele a nada, más cuando escuchó una frase que de solo recordar le ponía los pelillos de punta.

-Mis padres no están en casa.

Y aunque él lo sabía mejor que nadie, ya que él mismo se había despedido de Bulma unas horas antes, escucharlo de su propia boca, le formó una enorme sonrisa, aunque debía de admitir que no esperaba (ni deseaba) que la siguiente frase de la oración fuera:

-¡Vamos a entrenar en la cámara de gravedad de papá!

Goten sonrió resignadamente, mientras miraba con ojo crítico la habitación, era la primera vez que entraba en la cámara de gravedad de Vegeta; el lugar era sumamente frío, ya que estaba revestido de metal, y no había nada, salvo unos controles de mandos junto a la puerta.

-Pero... –Dijo Goten sin evitar mirar a todos lados, (aunque en realidad no había mucho que ver) -Y si hay una fluctuación de ki importante, tu padre podría sentirlo y sospecharía.

-No –Contestó ella negando con la cabeza -¿Olvidas quien fue quien diseño este cuarto? ¡Mamá! Ella lo construyó de acuerdo a las exigencias de papá, cuando entras a la cámara de gravedad tu ki permanece inalterable, como si no estuvieras haciendo nada, (no estoy segura como lo logró, pero lo consiguió) así papá podrá explotar todo su potencial sin llamar la atención de los demás.

Goten miró sorprendido a la chica de cabellos celestes:

-Es decir que el señor Vegeta ideó este cuarto, para entrenar tan duro como pudiera, y que papá o el señor Piccolo no se den cuenta de su nivel de pelea.

-Supongo –dijo ella encogiéndose en hombros, y Goten se sorprendió aún más de esas declaraciones, bajo esa premisa de entrenamientos, Vegeta en ese momento podría llegar a ser más fuerte que su propio padre. -Así que no tienes nada de qué preocuparte, podremos entrenar bien aquí.

Y Goten accedió distraídamente con la cabeza, avanzando lentamente hacia el centro de la habitación, cuando era niño, soñó con entrar y practicar en ese cuarto, él y Trunks veían a Vegeta con ojos brillantes de expectación cuando este se perdía tras esa enorme puerta metálica, ellos tenían terminantemente prohibido entrar, y en su mente infantil, se imaginaba un mundo impresionante detrás de esa puerta; algunos años después, cuando Trunks fue mayor, él tuvo el permiso de ingresar, y de practicar junto a su padre, y la forma en que hablaba el pequeño de cabellos lilas, sobre sus entrenamientos y las maravillas de esa cámara, solo hacían que se muriera de envidia y su deseo por estar dentro de esa cámara de gravedad, fuera más fuerte que nunca, jamás creyó que el lugar de sus sueños, sería así de simple.

Y por un instante lo inundó una especie de melancolía, al haber cumplido su sueño infantil ahora de adulto, estando él, donde estaba ahora, y el deseo olvidado, vibró dentro de su pecho, y se permitió recordar como deseó entrenar en su momento al lado de Trunks y Vegeta, ser tan fuerte como él o tal vez más; Gohan nunca quería entrenar con él; no era un apasionado de las luchas (por mucho que dijeran que en algún momento fue el más fuerte de todos), además siempre estaba muy ocupado leyendo enormes libros de texto; su madre, solía ayudarlo, ella fue su primera maestra, y no negaría que era divertido, pero él quería luchar con alguien que no llorara cuando se transformaba en super saiyajin, su sangre guerrera hervía y él único saiyan que podía ayudarle para saciar ese deseo era Vegeta, pero él siempre lo pasó por alto, (lo miraba con indiferencia y lo señalaba como el hijo de Kakarotto o el hermano menor de Gohan, dudaba que supiera su nombre) y Goten tuvo que limitarse que debía de conformarse con jugar a las "luchitas" con Trunks y eso, también era válido, aunque esperaba que en algún momento, él tuviese un maestro como lo tuvo Gohan, su padre o el mismo Trunks.

Hasta que un día, como si sus plegarias hubiesen sido escuchadas, su propio padre volvió de entre los muertos; no con la paz, que hubieran deseado, pero pasando el contratiempo de Buu, la tranquilidad volvió a la Tierra y a sus vidas y por fin tuvo un excelente maestro de artes marciales y el deseo de entrenar junto a Vegeta, quedó en el olvido, así como el de traspasar esa enorme puerta de metal.

Goten sonrió con nostalgia.

¿Cuántos años habían pasado desde eso? ¿20 años? ¿O tal vez más?

-Te has quedado callado de repente ¿estás bien? –Preguntó Bra a su lado, poniendo las cejas en alto.

-Sí, solo me quedé pensando en... nada... no importa.

-¿Seguro?

-Totalmente, vamos a entrenar. –Respondió él, sin verla, parecía estar pensando en algo más, tanto que no se dio cuenta cuando ella se situó al lado de él, y solo volvió en sí, cuando un cálido beso, fue puesto en sus labios, una caricia inocente, que le regresó al presente, Bra sonreía con amabilidad, deslizó el dedo pulgar sobre sus finos labios, en un gesto que le pareció adorable y antes de que él pudiera siquiera reaccionar, Bra ya estaba girándose hacia los controles de la cámara.

-Bien –Se apresuró a contestar ella, antes de que Goten cambiara de idea y se marchara de ese lugar - Papá suele entrenar a una gravedad, insana -Dijo la peliazul negando con la cabeza –Estoy segura que tú podrás soportar una gravedad aumentada al menos Quinientas veces, (o tal vez más)... pero... no olvides que tienes una delicada saiyan de compañera de entrenamientos y empezaremos con algo un poco más... simple... ¿6 G?

-Intenta mejor con la mitad. –Contestó él con amabilidad, Bra le lanzó una mirada de advertencia, y él salto sobre su lugar, alarmado, jamás creería que habría otra mujer además de su madre que le inspirara el mismo terror que ella le hizo sentir en ese momento. – ¡Es solo para que reconozcas tu propio límite! –se apresuró a contestar él- si te sientes cómoda, siempre será más fácil aumentar el peso, que estar demasiado agotada para disminuirlo.

Bra frunció la nariz con su razonamiento y se volvió hacia el panel de control, Goten escuchó el pitido de los botones y él se limitó a esperar.

-3 G, será.

Pronto empezó a sentir como la gravedad de la habitación se aumentaba un poco, casi nada, por supuesto a él no le afectó en lo más mínimo podía moverse con facilidad, hablar, correr y si así lo deseaba brincar y pelear, Bra en cambio, parecía un poco más torpe de lo usual, caminaba con un poco de dificultad, y sus pasos y movimientos eran más lentos de lo habitual, pero no se veía tan afectada como creería, tal vez hubiese podido entrenar con una gravedad mucho más elevada, gracias a sus genes de saiyan, pero no iba a exponerla a lesionarla o agotarla en vano.

-¿Cómo te sientes? –Preguntó él, acercándose a la chica con paso apresurado.

-Pesada –reconoció la peliazul- pero creo que puedo manejarlo.

-No es necesario que entrenemos con gravedad, podríamos simplemente entrenar a una gravedad normal.

-¡No! –Negó ella moviendo negativamente la cabeza: -¡Si es necesario!

-¿Por qué? –Cuestionó él al ver la determinación dibujada en sus ojos azules, Bra pareció sonrojarse un poco y miró hacia un lado, quitando una pelusa invisible de la tela de sus mallas antes de atreverse a contestar.

-¿Recuerdas lo que te dije cuando te pedí que me entrenaras?

-Deseabas ser tan fuerte como cualquiera de nosotros. –Respondió Goten, recordando la expresión y el deseo con que Bra le pidió que le ayudase a entrenar.

-Sí, pero también dije algo más... –Goten alzó los ojos al cielo, mientras intentaba hacer memoria, recordaba el día que fueron a ese restaurante cercano a Capsule Corp. le había invitado a comer por petición de Trunks, pero no lo lamentaba en los más mínimo, gracias a esa inocente comida, había descubierto una nueva faceta de la joven, hasta entonces desconocida, podía recordar un poco de ese día: un hombre viejo que se parecía a Mighty Mask, la comida, Nozomi, la guapa hostess... el flequillo de Bra cayendo por al lado de su rostro, su enorme sonrisa, su inteligencia, su capacidad de ponerle en apuros, su risa contagiosa, sus enormes ojos celestes, escrutándolo como si pudiera ver a través de él.

-...No lo recuerdo, lo siento.

-Quería que los entrenamientos no fueran solo para mí y nada más... quería que tú también obtuvieras tu parte, que consiguieras una buena compañera de entrenamientos, como Pan lo es para Trunks o Videl lo fue para Gohan. –Finalizó ella con voz queda, como si se avergonzara de decir lo que acababa de decir.

Miró a Goten, este a su vez, la veía en silencio, como si estuviera analizando algo, por un segundo creyó que iba a decirle algo, negarse, contestar de forma amable, y decirle alguna frase tan dulce, y típica de él, pero nada de eso, él se alejó unos pasos, deteniéndose unos metros más adelante, justo al centro de la cámara de gravedad y solo cuando se volvió hacia ella, comenzó a hablar:

-Empezaremos con una técnica simple. -Explicó, como lo haría algún maestro de escuela, Bra le miró sorprendida, y no pudo evitar sonreír gratamente, al ver a Goten continuar: - Has moldeado tu energía para poder dominar la técnica de volar por lo cual esta técnica no te será tan complicada un: "golpe de ki"

-¿Un golpe de ki?

-Bueno –Replicó él rascando su cabeza - no sé en realidad si se le llame de esa forma, esta técnica era utilizada comúnmente por la familia del mal, familia a la que pertenecía el señor Piccolo, como sabrás. –Bra accedió con firmeza - papá la aprendió del anterior Kamisama y Gohan del señor Piccolo... así que era casi imposible que yo no la aprendiera. –Contestó él, con un tinte de orgullo en su voz. –Creo que la primera vez que vieron a papá usarla fue en aquel torneo de artes marciales, cuando peleó contra mamá, gracias a ello pudo sacarla de la plataforma y ganar la pelea, sin llegar a tocarla.

Bra frunció los labios, algo le había dicho su madre sobre la pelea del señor Goku contra la señora Chichi, pero lo único que recordaba era que gracias a ese enfrentamiento, Goku había decidido sentar cabeza, no le dijo nada más respecto a técnicas o ataques, con lo que hubo ganado.

-No entiendo. –Respondió con sinceridad Bra, y Goten miró a su compañera con expresión benevolente.

-Si lo hicieras, sin haberte explicado antes, me habría sorprendido mucho –Contestó él con amabilidad y Bra le dedicó una mueca al creer que se estaba mofando de ella.

-¡¿Te burlas de mí?!

-Por supuesto que no –Contestó Goten sin perder su sonrisa, se situó en una perfecta pose de pelea, mientras explicaba con paciencia: -Tienes que utilizar tu puño –Y él apretó su mano derecha con fuerza, concentrando un poco su energía en ese golpe –Y luego soltarlo –Volvió a decir él, lanzando un golpe contra la nada, Bra a pesar de que el golpe no iba dirigido hacia ella, pudo sentir una especie de brisa, pasar al lado de su rostro y comprendió perfectamente lo que había hecho él - Al hacerlo el aire saldrá a presión como si fuera un golpe... esta técnica es ventajosa por dos motivos, el primero, a diferencia de otras técnicas no necesitas un ki demasiado fuerte para intentarlo y el segundo es que obtienes la distancia perfecta para recibir un contraataque.

-Parece complicado –Contestó Bra con los ojos como platos, no estaba segura de poder efectuar esa técnica correctamente por mucho que dijera Goten que era una técnica simple.

-No lo es. -Respondió él, restándole importancia - ¡inténtalo! –Dijo él haciendo un ademán señalándose hacia el mismo.

-¿Qué haces?

-Solo estoy poniéndote un objetivo tangible. –Contestó Goten, encogiéndose en hombros –Ya que es una técnica no visible, necesitaremos un algo bien visible, para ver si se realizó o no, correctamente, supongo que yo te serviré de "diana"

Bra miró su puño, y luego a él, parecía indecisa, él insistió.

-Vamos... ¡no es tan complicado!

-Pero... ¿Y si te lastimo? –Preguntó ella genuinamente preocupada, y Goten tuvo que contener el deseo de reír, ¡Bra de verdad creía que podría lastimarlo a él!, con una técnica tan simple como esa, a Goten le hubiera gustado, decir que sería imposible que una saiyan, con apenas entrenamiento pudiera lastimarle con una técnica de tan bajo nivel, pero consideró, que sería inadecuado, y dudaba que lo tomará bien, así que negó con la cabeza, ahogado una risita con una tos forzada.

-Necesitarás varios intentos antes de lograrlo, y un ki un poco más fuerte, para poder hacerme daño.

Bra alzó una ceja, aunque estaba segura que Goten no lo había dicho con mala intensión, en resumen él había querido decir que...

Todavía era demasiado débil para él.

Pero claro, él no iba a señalarlo, era demasiado amable, demasiado noble, para decir algo así, la peliazul lo miró desafiante, frunció su nariz y apretó con fiereza su puño izquierdo, solo tenía que concentrar su energía, utilizar su puño y luego, soltarlo. ¡Simple!...

Bra miró su puño izquierdo, dudando poder realizar esa técnica... utilizar el puño y luego soltarlo.

¡Era la peor clase que le habían dado jamás!

Y aún dudosa, se puso en guardia, era obvio que no lo iba a poder hacer al primer intento, utilizar el puño y luego soltarlo, Bra clavó sus ojos en los de él.

-Utilizar el puño –Recitó ella, imaginándose como si toda su energía se recorriera hasta la punta de sus dedos –Y luego soltarlo. –Continuó ella sintiéndose tonta al lanzar un golpe hacia la nada, pero él así lo había dicho, utilizar el puño y luego soltarlo... unos segundos después miró como Goten cayó hacia atrás como un muñeco de trapo, Bra saltó sobre sí misma, al verlo caer.

-¡¿Goten?! –Preguntó ella, sin atreverse a mover, aún conservaba el puño en alto y él tendido contra el suelo, no le respondía, Bra le miró frunciendo el ceño incrédula de si era realidad o no, por un segundo creyó que él había hecho esa pantomima solo para no hacerla sentir mal: – ¿Goten? –Volvió a preguntar ella, caminando hacia él, con pasos trémulos, el moreno, temblaba un poco y se ella se preocupó en realidad, corrió a su lado y de rodillas se dejó caer junto a él: -¡Goten!

Sin embargo él se volvió hacia el lado contrario, con una sonrisa maltrecha en la cara, el hijo de Goku, llevó una mano hacia su abdomen, y lo que ella había tomado como temblores, eran en realidad, espasmos producidos por una risotada silenciosa, que pronto adquirió fuerza y se convirtió en una sonora carcajada.

-¡Idiota! –Chilló Bra poniéndose roja, golpeándolo con fuerza en el hombro, le escuchó quejarse entre risas, pero aún así volvió a golpearle – ¡Me has asustado, pensé que te había golpeado en realidad!

-¡Lo hiciste! –Contestó Goten, entre risas y levantándose con agilidad del piso llevó una de sus manos hacia su rostro, Bra no pudo evitar poner mala cara al mirarlo, del lado izquierdo de su rostro, se notaba una marca rojiza, apenas visible, no más grande que el tamaño de una moneda pequeña. –Aunque no esperaba que lo lograras a la primera, me confié.

-¿Eso es un golpe? –Preguntó ella incrédula, después de todo había crecido al lado de Vegeta y Trunks y más de una vez los había visto salir de la cámara de gravedad con la ropa hecha jirones y el cuerpo lleno de hematomas del tamaño de la calabazas.

-Lo es –Dijo él, tocando con un dedo el lugar exacto donde el color era más intenso.

-¿Y duele? –Cuestionó ella dudando de la fuerza de su propia técnica.

-Más de lo que parece –Respondió él con una sonrisa demasiado grande para su gusto, y ella supo que mentía, pero aún así, no pudo evitar sonreír, pero, la sonrisa poco le duro, pronto su expresión se torno triste, decepcionada, Goten le miró parpadeante: –No pareces conforme.

-Esperaba algo mucho más... impresionante.

-Te exiges demasiado –Contestó él con sinceridad ayudándole a ponerse en pie, poniendo su mano delante de su nariz, que ella tomó con suavidad -para una chica que no había entrenado nunca antes, realizar esta técnica y poder hacerle (por más mínimo que parezca) daño a un saiyajin es un enorme logro.

-¿De verdad lo crees? –Cuestionó ella, ya de pie a su lado, sin soltar la mano del moreno.

-Si no lo hiciera, simplemente te lo diría. –Contestó él como si no fuera demasiado evidente -Ahora... creo que golpearme y tirarme al piso –Volvió a reír entre dientes - Fue suficiente por hoy, si me disculpas, tengo que ir revisar los preparativos para el cumpleaños de Bulma.

Y como despedida, alargó su mano, (aún sujeta entre la suya) hacia sus labios, con ternura depositó dentro de su muñeca un beso, pudo ver a Bra temblar con el contacto y un segundo después, alejar su mano casi con fastidio, ella miró a Goten fruncir el ceño, pero no le importó, tomó ese breve instante de distracción, para plantarle un beso en los labios, totalmente diferente al anterior, aunque sí, no debía de negar que había cierta dosis de cariño, ese beso era más ambicioso, más hambriento que su predecesor, podía sentir los finos brazos de la saiya enredándose detrás de su cuello, sus delicados dedos, tironeando con suavidad de su cabello, y su cuerpo menudo pegado casi impúdicamente contra el suyo.

Y por supuesto él no se negó, entendía perfectamente la urgencia de Bra, él también había sido adolescente (hacía varios ayeres) y él también había pasado por esos arrebatos de hormonas alteradas, de querer comerse a besos a su novia en turno, de no quererse alejarse de ella ni un segundo, de besar furiosamente, cuando la inminente despedida se hace presente.

Lo que no entendía, era como a su lado, con más de diez años de diferencia y no siendo ya propiamente un chiquillo de hormonas saltarinas, él se volvía a sentir de esa manera, embriagado con su presencia, deseoso de devorar a besos a la preciosa saiya entre sus brazos; había sentido esa inefable atracción, cuando entrenaban juntos, pero se lo atribuyó siempre al verla como el fruto prohibido, como una tentación de querer lo que no se podía tener, pero no esperaba que habiendo tomando una decisión, y estando ahí los dos solos, esa atracción fuera más fuerte que antes, y el deseo de querer que el beso se profundizara y se convirtiera en algo más, le hacía sentirse agobiado... pero no...

¡No podía pensar en eso! ¡No en ese momento!... tal vez más adelante... pero no en ese momento, definitivamente no...

Casi con pesar, alejó a Bra, separó sus labios, lanzando una bocanada profunda de aire, le escuchó bufar, molesta, mientras ella deslizaba sus dedos por la costura de su camisa, sin quererse separar de él.

-Lo siento... pero de verdad... tengo que... finalizar con los preparativos de mañana.

-Lo entiendo –Dijo Bra sonriendo resignada, mientras deslizaba un dedo por sus propios labios, como si quisiera preservar su sabor. –Yo también tengo mucho por hacer, la hija de la festejada también tiene que estar perfecta –Y volviéndose hacia la entrada de metal presionó un botón que abrió de inmediato la puerta.

Goten rió quedamente, mientras masajeaba sus hombros y se dirigía hacia la salida.

-Como si eso fuera difícil –Razonó él, mientras Bra le lanzaba una mirada divertida. - tal vez cuando termine, vaya a darme una vuelta a casa, mamá siempre insiste en que casi no los visito, ¿quieres venir conmigo?

-Paso, pero gracias por la invitación. –Contestó ella mientras salía al lado del moreno, entrelazó sus manos con las de él, en un gestó casi impropio, y él sostuvo sus dedos con suavidad, una sonrisa débil iluminó su rostro. –Si llegamos juntos papá podría mosquearse, lo mejor es no darle motivos para sospechar.

-Ya... –Contestó él frunciendo el ceño, mientras volvía la vista hacia atrás, la luz de la cámara de la gravedad se apagó, apenas ellos pusieron un pie afuera y la puerta se cerró tras de ellos, unos segundos después, Goten echó un último vistazo a la gigantesca puerta de metal, y se preguntó:

¿Cuándo sería la próxima vez que volvería a entrar?

000000000

Goten tocó un par de veces, la puerta principal de la casa de su hermano, agradecía que Gohan, hubiese fincado su casa, tan cerca del viejo hogar familiar, le ahorraba viajes, cuando deseaba hablar con él, o quería un poco de privacidad o simplemente quería librarse del eterno interrogatorio de su madre de cuando decidiría casarse, lo agradecía y admiraba que hubiese tenido el temple para decidir comenzar una familia, tan cerca de su madre, ciertamente amaba a esa mujer, era dulce y devota cuando se lo proponía, pero también podía ser todo lo contrario, histérica y entrometida, si lo era estando soltero, ¿Cómo no lo sería estando casado?... ¡no quería ni imaginarlo!

-¿Hay alguien en casa? –Volvió a tocar él y como respuesta la puerta se abrió con un chirrido -¿Gohan? ¿Videl? ¿Pan? –Sin embargo el silencio reino en el lugar, y él echó un vistazo rápido, estaba desierto, solo podía ver una luz al fondo de un pasillo, que se colaba por debajo de la puerta, Goten siguió hasta la luz, reconociendo la habitación, era el estudio de su hermano, podía escuchar a través de la puerta, el sonido de una canción anticuada y pasos lentos a través de la duela del pasillo.

-¿Gohan? –Llamó él, golpeteando la puerta, y el sonido de la música bajó, a través de la madera escuchó su voz:

-Adelante –Llamó Gohan, mientras él pasaba a la habitación, estaba tal cual la recordaba de siempre, estanterías con libros del piso hasta el techo, una computadora portátil sobre su escritorio, un viejo tocadiscos en un rincón, (el cual todos en más de una ocasión le habían pedido que ya se deshiciera de él) Gohan tenía la nariz enterrada en medio de un grueso libro, alzó la vista acomodando sus lentes por encima del arco de su nariz, mientras una sonrisa sincera acudía a los labios del mayor, se levantó de detrás del escritorio, de una silla de recubierta en cuero negro, alargó de dos zancadas la habitación y abrazó a su hermano fraternalmente. -¡Goten, qué sorpresa! Tenía tiempo que no te veía, pasa.

-Gracias... espero no importunarte... –dijo él, mirando la montaña de libros que se extendía por su escritorio, mientras veía a su hermano negar con la cabeza -es solo que Vegeta y Bulma están en casa, con papá y mamá... –Dijo él, como si, esa fuera suficiente respuesta, y al parecer así lo fue, puesto que Gohan, rió entre dientes.

-Ah, sí. –Contestó él, sonriendo, limpiando sus gafas con un pañuelo. –Mamá y Bulma tienen esa idea de estar "más en contacto con los amigos" desde hace un par de meses, a papá y Vegeta no parece entusiasmarle demasiado, ¿no es así?

-Yo no usaría esa palabra exactamente. –Y como respuesta él volvió a reír con amabilidad.

-¿Quieres tomar algo?

-Estoy bien, gracias... –Y luego echando una cabezada de un lado a otro cuestionó, ya que era raro no haber visto a ninguna de las dos –Por cierto, no vi a Videl y Pan.

-Salieron a hacer unas compras –Explicó él mientras iba hacia un frigobar cercano al viejo tocadiscos y sacaba una botella de agua helada –Querían comprar algo para el cumpleaños de Bulma, ¿seguro que no quieres nada?

-Sí, seguro, gracias. –Respondió él, accediendo con la cabeza.

-Por cierto escuché que estás ayudando a la celebración de ese cumpleaños. –Continuó él, echando un sorbo a su bebida.

-¿Cómo supiste? –Preguntó Goten sorprendido.

-Trunks suele venir a entrenar con frecuencia. –Contestó Gohan, como si fuera lo más normal del mundo, y Goten sintió como si los vellitos de su nuca se erizaran -Me lo comentó el otro día.

-¿Ha venido a entrenar aquí los últimos días? –Preguntó Goten, alzando una ceja, Trunks había reñido con Bra, al decir que había estado tremendamente ocupado y resultaba que él, había estado pasando todo su tiempo libre en compañía de su sobrina.

-Sí, ¿por qué? –Preguntó Gohan, mirando a su hermano a través de sus gafas, Goten negó fervientemente con la cabeza.

-No, por nada. –Y dicho eso, y se propuso a cambiar rápidamente de tema: - por cierto, ¿dijiste que Pan fue así como así a comprar ropa?

-Lo sé –Dijo Gohan sonriendo melancólico –Los días en que solía hacer un berrinche por ir de compras parecen ya muy lejanos –Y encogiéndose en hombros, continuó - ¿Qué puedo decirte? Pan ya no es una niña... cualquier día, cuando menos me lo espere, me presentará un chico y se marchará de casa.

Goten rió forzadamente, ¡si supiera!

-¿Y bien? –Preguntó Gohan, tamborileando sus dedos contra el plástico de la botella de agua: - ¿Qué te trae en realidad por aquí?

-¡¿Qué?!

-¿Goten? –Le miró de forma significativa y él contestó, fingiendo estar ofendido:

-¿Acaso no puedo visitar a mi hermano mayor solo por el gusto de hacerlo? –Gohan sonrió de lado, era obvio que no iba a caer con esa ridícula treta.

-Fue solo por escapar de la eterna cantaleta de mamá de cuando vas a casarte ¿no es cierto? –Preguntó Gohan alzando una ceja, suspicaz, Goten rió de buena gana, no sabía cómo lo conseguía, pero Gohan, siempre podía leerlo, como hacía con cualquiera de sus libros.

-¡Tenía que escapar de ahí!... ¡es peor cuando Bulma la secunda! Trunks y yo somos las ovejas negras por ser los solterones de la familia. –Y rió nuevamente, Gohan lo secundó con mucha menos animosidad, y apenas las risas se calmaron un poco, el mayor continuó:

-Mamá solo quiere lo mejor para ti.

-Sí, claro. –Contestó escéptico, Goten.

-Y no solo ella, todos nosotros... a mí también me agradaría saber que encontraste alguien que vale la pena, y saber que vas a compartir tu vida con una buena chica... o chico.

Goten soltó una carcajada ronca, mientras veía a Gohan, mirarle alzando las cejas, gracias a su edad y su falta de compromiso, no era la primera vez que pensaban que su orientación sexual fuera otra.

-Chica, gracias, orgullosamente heterosexual.

-Es bueno saberlo. –Contestó Gohan volviendo a beber de la botella de agua.

-Además, no es necesario que se preocupen tanto, después de todo... estoy viendo una chica.

-Las relaciones de una noche no se consideran como "estoy viendo una chica"–Contestó Gohan riendo, Goten se sonrojó un poco, no era justo que lo catalogaran de esa manera; solo porque había pasado... tres... o seis... o diez veces... ¿Quién llevaba la cuenta?

-Tenemos una relación... –Intentó justificar él, aunque no sabía porque, hablaba en voz baja, como hacía siempre cuando estaba nervioso, y aunque su hermano había sido, más de una vez un apoyo y confidente, se sintió extraño hablando de ello: -Aunque... ha sido muy poco, nos conocemos desde mucho, realmente mucho tiempo... y... bueno ha sido grandioso, hasta ahora... pero...

-¿Pero?

-Ella... es... –Goten miró a su hermano, guardando silencio un instante, Gohan atento a cada movimiento, cada expresión, parecía notar algo raro, sus palabras y su comportamiento lo delataban, pero no sabía deducir porque, Goten rascó su cabeza, con fuerza: -Ahh... es incomodo...

-¿Está embarazada? –Preguntó Gohan repentinamente serio, al notar la turbación de su hermano, solo pudo suponer lo peor, más con esa fama de Casanova que su hermano se había encargado de construir, Goten se sonrojó hasta las orejas y negó con la cabeza, por un segundo se imaginó a Bra con un abultado vientre y el sonrojo fue mayor que nunca.

-¿¡Qué!? ¡No!

-¿Planeas embarazarla pronto? –Y Goten en esta ocasión se imagino a Bra sosteniendo entre sus brazos a un encantador bebé de ojos celestes y cabello oscuro, negó con la cabeza con tanta fuerza que Gohan casi temió que se la desencajara.

-¡No, claro que no!

-Lo siento, no quería incomodarte. –Contestó Gohan mirando sorprendido a su hermano, aunque no solían hablar mucho sobre relaciones o mujeres, Goten no solía mostrarse avergonzado o retraído en cuanto a chicas se tratara. – me pareció, evidente, después de todo, la última vez que hablamos sobre chicas fue cuando...

-¡Si, lo recuerdo bien! –Se apresuró a contestar Goten mientras recordaba cuando pidió consejos de sexualidad a su hermano, en aquel entonces que se encamó por primera vez con su novia de la escuela, hacia ya bastantes años, no que Gohan fuera el mejor sobre el tema, pero era él o su padre.

-Entonces, no comprendo, Goten, tienes 33 años, ¿realmente te sonrojas y avergüenzas al hablar de una chica?, no va contigo... ¡por lo que he oído, tu fama de precede, seguro tienes más experiencia que yo y seguramente papá! –Contestó Gohan, sin poder dejar de reír, y Goten le miró de mala forma, deseó que dejará de reír, que comprendiera que la situación era más delicada de lo que creía, ¡no una simple broma!, que comprendiera que él no se mostraba como un chico tímido, sin una poderosa razón, sin embargo, Gohan seguía riendo y viéndolo de esa forma impía que le daba a entender que probablemente, estaba exagerando, y su hermano menor se desesperó, y casi sin darse cuenta, se encontró que la verdad había escurrido de sus labios, sin poderse contener:

-¡Es Bra! –Contestó él casi gritando y pronto llevo sus manos a su boca, como si quisiera ahogar sus propias palabras, la risa se quedó congelada en al rostro del mayor y miró a su hermano, por un segundo creyó que Goten le contestaría con una carcajada y remataría con un: "era broma", pero nada más lejano a la realidad se suscito, Goten, guardó silencio y por unos segundos él también lo hizo.

-¿Co... Como dices? –Preguntó Gohan, mirándolo fijamente, sin llegar a creerse todavía lo que había dicho, pero él explicó, casi con resignación:

-La chica a la que estoy viendo es: Bra.

-¿Bra? –Repitió él mirando a Goten, como si hubiera perdido la cordura y luego preguntando lo que resultaba evidente (después de todo no había conocido nunca a nadie con ese nombre), cuestionó: -¿La hermana de Trunks?

-Sí. –Contestó él moviendo afirmativamente la cabeza.

-¿La hija de Vegeta?

-Esa misma. –Contestó él, y Gohan pudo ver a su hermano, morderse los labios, nervioso, y él comprendió que no se trataba de una broma, ya que de haberlo sido, ya había ido muy lejos; Gohan nuevamente quedó mudo, sin saber exactamente que decir... esperaba casi cualquier declaración de parte de su hermano, que hubiese embarazado a alguna de sus conquistas, que tuviera uno o dos hijos perdidos por el mundo, inclusive le hubiese sorprendido menos que se hubiese declarado gay... pero eso... eso, si que era una sorpresa, Gohan tomó de un solo sorbo todo el liquido de la botella y luego, sin poder evitarlo, sentenció funestamente:

-Vegeta va a matarte.

-Eso ya lo sé. –Contestó Goten moviendo frenéticamente una de sus piernas, con nerviosismo, el solo hecho de saber que su futuro verdugo, estuviera a unos pocos metros de él, no hacía más sencillas las cosas.

-Creo que tomaré algo un poco más fuerte. –Respondió Gohan dirigiéndose hacia el frigobar sacando de dentro una cerveza, no acostumbraba beber, de hecho el sabor amargo no le gustaba demasiado, pero en ese momento se sintió tentando por la helada bebida, el mayor, abrió la lata y echó un largo sorbo a la bebida antes de volverse en silencio a su hermano, el cual le miraba inquieto.

-Gohan... ¿no vas a decir nada?

-Lo siento... –Contestó Gohan, aclarando unos segundos después su garganta - es solo que me ha tomado por sorpresa, es todo... –Y luego mirándole como si le reprochara, añadió: - ¡De todas las chicas en el mundo, tendrías que haber elegido aquella cuyo padre puede molerte a golpes!

-¡Lo sé! –Contestó Goten, sintiéndose culpable.

-Espero que al menos hayas tenido la prudencia de esperar un tiempo conveniente. –Y pudo ver como Goten le miraba extrañado, como si no le entendiera, Gohan tuvo que explicarse, aunque la sola idea de imaginarse aquello, le producía malestar: –No empezaste a salir con ella, siendo... una niña... ¿cierto?

Goten saltó sobre su lugar, indignado, pero lo comprendía bien, después de todo, la diferencia de edades, ciertamente era considerable.

-No, por supuesto que no... Llevamos unos pocos días saliendo, pero hace un par de meses que estamos en... contacto...

Gohan miró a Goten, con expresión inmutable, entrelazó sus dedos delante de su nariz, y él se sintió como si hubiese sido atrapado por un director de escuela, cometiendo una fechoría.

-¿Qué tan serio vas con ella? –Y la pregunta le descolocó por unos segundos, no estaba preparado para ese cuestionamiento, por lo cual, se sorprendió hasta a sí mismo, al darse cuenta de la sinceridad de su respuesta:

-Muy en serio.

-¿Ustedes... han...?

-No. –Se apresuró a contestar Goten, sabiendo a pesar de no haberlo dejado terminar, cual iba a ser la interrogante –Aunque no ha sido fácil... en realidad... –Confesó él al recordarse unas horas atrás cuando ella le besó en la cámara de gravedad de su padre -Si tengo que ser sincero... es extraño, no puedo hablarlo con nadie, si Trunks se entera, estoy perdido, si Vegeta se entera estoy muerto... no dejo de sentirme como un maldito corruptor de menores cuando estoy lejos de ella, pero apenas estoy a su lado... la necesito, simplemente la necesito.

Y Gohan le miró frunciendo el ceño, aunque ciertamente era un hombre racional, sabía que no podía ver el tema con la imparcialidad, que se necesitaba, primero, porque sabía que al tener él una hija con casi la misma edad de Bra, le hacía perder objetividad, y segundo porque Goten era su hermano, y así con más defectos que virtudes, lo amaba, no estaba seguro que decir, imaginaba que Goten tendría más que suficiente con la angustia de saber que tanto su mejor amigo, como el padre de su chica podrían enterarse en cualquier momento, y el primero podría darle una paliza y llegar inclusive a cortar una amistad de toda la vida y el segundo, simplemente lo mataría, eso claro, después de sacar su cuerpo de la zanja en la cual le dejaría su propia madre, tras enterarse que su hijo menor eterno Casanova había decido tontear con la hija de Bulma, al menos diez años menor que él.

-Bien... es solo una teoría... –Contestó Gohan con voz en aparente calma, no era necesario "echar más leña al fuego" sacó una nueva cerveza del frigobar y se la lanzó a Goten, si había alguien que necesitaba una cerveza más que él, definitivamente era él, este la tomó al aire y Gohan con una cabezada le instó a que la abriera: –Pero... creo que tal vez estés programado genéticamente a sentirte atraído por Bra.

-¿Qué? –Cuestionó él, rompiendo el anillo de la lata.

-¿Sabías que algunos animales son fuertemente atraídos por su misma especie, y generalmente su misma raza? –Comentó Gohan, y Goten, por un instante se sintió como si regresará a las clases de la universidad, miró a su hermano con expresión funesta, y preguntó lo que parecía más evidente.

-¿Me estás comparando con un animal?

-Tal vez –Contestó Gohan, formando una sonrisa maltrecha. -No conociste a Vegeta, cuando llegó a la Tierra por primera vez, ni tampoco a Nappa o Raditz, ese saiyan que se presentó como el hermano de papá. –Y Goten accedió con un movimiento de cabeza, lo único que sabía de ellos, era gracias a las historias que le habían contado sus amigos y familiares. -Eran unos saiyajins, salvajes, violentos y dominantes, (como unos meros animales) supongo que es el estado natural de los saiyan, es evidente que en la búsqueda de sus parejas sentimentales se empeñaran en buscar (aunque estoy seguro que lo hacían casi inconscientemente) a alguien parecido a su especie, aunque no fueran de la misma raza.

-Eso quiere decir que... –Y Goten soltó una risita olvidando por un segundo su preocupación -¡¿estás llamando a mamá salvaje?!... ¡¿A Videl?!

-Por supuesto que no. –Contestó él, riendo entre dientes: –Pero ¿acaso no has notado ese patrón?, ¿el parecido que tienen las parejas de los saiyajins puros o mestizos , ¿las similitudes entre mamá, Bulma o Videl?

Goten alzó los ojos al cielo, mientras intentaba relacionarlas entre sí, por lo que había escuchado, el trío de mujeres fueron conocidas cuando jóvenes por ser muy hermosas, pero, nada más había similar en ellas, eran completamente diferentes, salvo por una cosa...

-Las tres tienen un carácter como los mil demonios. –Razonó Goten, unos segundos después, y le pareció escuchar reír a su hermano.

-Un carácter ciertamente fuerte –Reconoció Gohan, accediendo con la cabeza -Igual que una hembra saiyajin... bueno, lo supongo con lo que vi con base a Nappa o Raditz, en realidad, nunca conocí a ninguna saiyan, no hibrida.

Goten accedió con la cabeza, mientras volvía a echar un sorbo de su bebida, Gohan le imitó.

-¿Eso quiere decir que me siento atraído por Bra por su carácter fuerte? –Preguntó escéptico él, y Gohan negó con la cabeza.

-Es solo una parte –Explicó él, jugando con la anilla de la lata de su bebida. - el hecho de que ella sea descendiente de una misma raza que la tuya, podría ser un factor influyente, pero no determinante... aunque es solo una teoría, Goten, no lo tomes tan en serio.

Goten accedió con una cabezada sin atreverse a mirarlo, sus ojos estaban clavados en las gotitas de sudor, que rodaban por el frío aluminio de la lata de su bebida.

-¿Entonces... tú... crees que debería seguir con todo esto?

Le pareció escuchar suspirar a su hermano, y él alzó la vista, preocupado, Gohan, le miraba totalmente serio, casi parecía que hasta molesto, se sintió levemente intimidado, pocas veces había llegado a ver a Gohan enfadado.

-Si quieres mi opinión sincera –Contestó Gohan - creo que deberías de tomar la nave espacial más próxima y emigrar de la Tierra, antes de que lo sepa Vegeta... –Goten casi se escurrió en su lugar al oír su terrible, pronostico - pero como probablemente mortificarías a mamá. –Gohan tragó aire antes de contestar, parecía bastante incomodo con lo que iba a decir -Solo puedo decirte que tengas mucho cuidado, ya no eres un niño, Goten, no puedo decirte: "tienes que hacer esto o no tienes que hacerlo"... eres un adulto y Bra... aunque es por mucho menor que tú, también lo es... si deciden continuar, será responsabilidad de ambos, pero tendrán que tener mucho cuidado.

-Lo sé, ¡lo sé! –Se apresuró a contestar él -Estoy al pendiente del ki de Vegeta y Trunks todo el tiempo pero...

-No me refiero solo a eso. –Contestó Gohan negando con la cabeza, interrumpiéndolo. –No olvides que tanto tú como ella, son saiyajins y al igual que nuestro cuerpo, nuestros instintos y... deseos suelen ser más intensos que los de cualquier humano normal.

-¡¿Es eso cierto?! –Preguntó Goten sorprendido, y Gohan miró a su hermano, incrédulo, él se había dado cuenta de ello, apenas había empezado a gustar de Videl, a los dieciocho.

-¡¿Acaso nunca lo habías notado?!

-¡Creo que no!–dijo él riendo, rascando detrás de su cabeza y Gohan por un breve instante, sintió como si estuviera hablando con su padre.

-¡Estamos en casa! –Dijo de repente una voz femenina y Gohan alzó la voz para hacerse oír, desde la distancia.

-¡Videl, estamos aquí! –Y ambos pudieron escuchar un par de voces féminas acercandose cada vez más, Goten se aproximó a la puerta, sabiendo que la conversación había terminado.

-Muchas gracias por todo, Gohan, ¡tengo que irme!

-¿No quieres quedarte a cenar?

-No, te lo agradezco mucho... tengo todavía cosas que hacer... ¡Videl! –Contestó él volviéndose hacia su cuñada que acababa de entrar en la habitación, besó en una mejilla a la mujer y con una galanura que había perfeccionado desde la más tierna adolescencia, piropeó de forma inocente: - ¿Cómo estás?...¡hermosa como siempre! –Goten escuchó a su cuñada, reír y negar con la cabeza, mascullando un: "eres incorregible" mientras pasaba de largo y besaba tiernamente a su esposo a señal de saludo.

-¿Tío Goten? -Llamó Pan entrando detrás de su madre y Goten sonrió a su sobrina, acercándose hacia ella poniendo una mano a la altura de su cabeza.

-¡Pan! ¿Estás más alta? –Dijo él sonriendo burlón: - ¡Finalmente estás creciendo, pequeña salamandra! –Contestó él, recordando que cuando niña, solía hacerla rabiar al compararla con ese reptil, gracias a la similitud de sus coloridas ropas, con la piel del animal.

-Amable como siempre, tío Goten –Contestó ella sonriendo con sorna - haces que tus despedidas sean realmente placenteras. –Goten rió burlón, él no había tenido hermanos menores, pero había crecido al lado de Pan, hasta que buscó la independencia apenas fue mayor, y debía reconocer que su relación más que tío y sobrina, era casi la de de hermanos.

-Siempre que te veo, me pregunto... tu madre es una mujer guapa y tu padre (así como lo ves ahora) fue el galán geek de la preparatoria, ¿Por qué saliste tú... tan... así?

-¡Tal vez, porque herede tus horribles rasgos! –Contestó Pan, sin dejar de sonreír, añadió petulante. –Además, tienes mal gusto, tío, hay quienes me consideran muy hermosa.

-Serán ciegos o cortos de vista... ¡probablemente usen gafas tan gruesas como las de tu padre! –Contestó él, mordazmente, y Pan se sonrojó a más no poder, Trunks aunque no era corto de vista, ciertamente usaba gafas, muy parecidas a las de su padre.

-No van a comenzar, otra vez, ¿verdad? –Reprendió Videl poniendo sus manos en jarras, sobre sus caderas, mientras Pan, balbuceaba aún sonrojada a toda prisa.

-¡Él... él... empezó!

-Goten –Se inmiscuyó Gohan con tranquilidad, después de todo, sabía perfectamente que era la forma en la que se comunicaban ese par, ninguno de los dos, lo hacía realmente con maldad: - ¿podrías hacerme el favor de no reñir a mi hija? Es solo una jovencita, y tú un hombre adulto... te recuerdo que tiene la edad de Bra.

Y así imitando a Pan, ahora fue el turno de sonrojarse (aunque en menor escala) de él.

-Comprendo bien. –Contestó Goten carraspeando ruidosamente su garganta. – ¡Nos vemos luego!

-¿No vas a quedarte a cenar, tío? –Preguntó Pan, repentinamente decepcionada, y él sonrió, porque por mucho que riñeran, no podía negarse el hecho de que ese par, se querían como si fueran verdaderos hermanos.

-No, lo siento, tengo prisa. –Sonrió haciendo un gesto de despedida con la mano -¡nos vemos después! y Gohan, muchas gracias.

-Por nada, Goten... y ten cuidado.

-¡Lo tendré!

000000000

Hola! finalmente me aparezco por aquí con una continuación, medianamente larga, más larga de lo que había hecho al menos de en esta historia :) espero que les haya gustado, aclaro que toda la teoría que pongo yo aquí, (la genética, la técnica, etc...)es producto de mi fumada imaginación, no sé si es cierto, pero me lo quiero imaginar, y explicaría tantas cosas!... la charla de Goten con Gohan, se me ocurrió de ultimo, digamos para que Goten, no se sienta mal, tal vez parece un poco extraño, que él haya confesado que tiene una relación relativamente nueva y cuasi secreta, así como así, pero algunas veces en las charlas con los hermanos, las confesiones salen de forma casi natural.

Me despedido, espero no tardarme tanto en la siguiente actualización, que por si tuvieran dudas, ya será en el fiesta de cumpleaños de Bulma, un abrazo, y nos leeremos pronto.

Besos y abrazos.

María de las Mareas.