Hi!

Bueno aquí estoy reportándome, asi que…¿se acuerdan de aquella mentirosa que prometió actualización cada mes? Pues si soy esa misma por fin con la continuación.

Vi que varios me pidieron actualizar rápido y siento mucho mi tardanza, pero digamos que no pude escribirlo antes, no tenia inspiración, estaba ansiosa porque iba a entrar a clases y ahora ya estoy en ellas, asi que espero me comprendan como siempre hacen-aunque no lo merezco-y gracias a todos por leer siempre esta historia que no es la gran cosa.

¡Ultimo capitulo!

Espero les guste.

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Prometidos a la fuerza


Capitulo trece

-Confesar-

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Una semana había pasado. Una semana en la cual que él no había venido, una semana sin verlo, una semana sin oportunidad de explicarle. Se sentía como una traidora, aunque ese no fuera el caso, no eran nada, no habían sido nada, pero la mirada de el ¡Dios! Esa mirada fue una dolida, una llena de dolor, de decepción. El se sentía traicionado y en esa situación no sabía si sentirse feliz por el hecho de que quizás el también sintiera algo mas por ella que solo pasión. O sentirse terrible por sentir que lo había defraudado, engañado, mentido como él lo creía.

Maldijo al estúpido idiota culpable de todo. Aunque después de salir del shock había soltado una cacheta que resonó en el silencio de la noche.

̶ Lárgate y no vuelvas a aparecerte frente a mi ̶ pronuncio con furia, sus ojos le miraron de forma fría ̶ no fue suficiente el daño que me hiciste antes, parece que aun quieres continuar, pues te digo lo lograste, ¡por tu culpa! El…yo lo… ̶ pero ella misma corto sus palabras y sin voltear a verlo dio media vuelta y fue en busca del azabache.

Con una mano donde fue dejado el golpe el pelinegro había sonreído resignado, todo lo que había pasado le dieron a entender de golpe que ya no había oportunidad, que no había nada que recuperar porque ella lo amaba a él y por como actuó el, era mutuo. Dio media vuelta y se marcho decidiendo que era mejor dejarlo así. Ella no lo amaba. Ya no. Y jamás lo volvería a hacer. Dura realidad, pero lo merecía.

Ella lo llamo pero él la ignoraba, corrió un poco alcanzándolo y tomo su brazo.

̶ Vegeta escúchame ̶ había pedido, casi suplicado.

̶ Lo que tengas que decirme no me interesa, no somos nada no tienes que darme explicaciones ̶ todo lo había dicho de forma fría. Ella lo soltó dolida por la verdad que aunque no le gustara había dicho.

El había subido a su auto y se había marchado.

Ella había lloro porque sabía se había acabado.

Había llegado a casa y sin decir palabra se había encerrado. No había ido a trabajar pero si lo había buscado ese día y el no quiso verla.

No podía soportaba el no poder hablar con él y explicarle lo que había pasado, y lo había ido a buscar pero él no le había permitido la entrada, había dicho a su secretaria que no quería verla ni hablar con ella, claro que había insistido y había intentado por la fuerza entrar pero había estado cerrada.

Y lo odio. Por no permitirle verlo y hablar. Por no intentar oírla y entender. Por huir de ella.

Y se odio también. Por no reaccionar. Por no insistir más para que abriera la maldita puerta. Por no poder decir antes lo que sentía y saber si era querida o no. Porque lo que sea que hubieran tenido nunca supo porque comenzó, ¿fue amor?, ¿fue deseo?, ¿fue pasión como siempre pensó? No sabía nada, se sentía perdida, confundida pero sobre todo triste.

Y lo que era aun peor el plazo de 'prueba' terminaba en una semana. Una maldita semana más.

Se había olvidado de eso pero el padre de él se lo había recordado en una plática que tuvieron el mismo que día que fue a buscarlo.

̶ Bulma ¿Qué sucede? ̶ la voz del pelinegro mayor se dejo oír. Ella con los brazos apoyados en la puerta y los ojos llenos de finas gotas salinas volteo a verlo.

̶ B-bardack-san ̶ pronuncio en un hipido.

El pelinegro estaba sorprendido por la escena frente a él. Inmediatamente se acerco a ella y la separo lentamente de la puerta. Tomo una de sus manos y con suavidad la jalo.

̶ Vamos, sígueme ̶ pidió amablemente.

Ella sin protesta alguna se dejo guiar siguiéndolo obedientemente.

La secretaria que había visto todo lo que había pasado y que había avisado al presidente se quedo allí queriendo saber que había pasado.

Abrió la puerta y sin soltar la mano de la peli azul la hizo pasar, cerró la puerta cuando el paso dentro y la guío a ella al sillón que tenía en su oficina, dejándola de forma gentil, fue por un vaso de agua y se sentó a su lado dándoselo para intentar calmarla.

̶ ¿Qué sucedió? ̶ volvió a preguntar su voz siempre suave ̶ ¿Vegeta te hizo algo? ̶ en ese momento su voz aun baja cambio su tono por una serio y severo, dando a entender que si así era no quedaría de esa forma.

Ella negó con la cabeza y dio un trago al agua. Cuando se calmo paso las manos por sus sonrosadas mejillas debido al llanto intentando quitar los rastros de lágrimas, pero un pañuelo frente a ella la detuvo. Subió su vista y dando un intento de sonrisa como agradecimiento lo tomo. Lo paso suavemente y se limpio.

̶ Creo que fue al revés ̶ susurro.

Ante esto el mayor frunció el sueño en confusión.

̶ ¿Qué? ̶ pregunto sorprendido.

Ella suspiro.

̶ Desearía que quedara así, no se ofenda pero no deseo hablarlo, es mi culpa y como tal deseo resolverlo yo ̶ respondió con firmeza.

El la vio analizándola y suspirando asintió.

̶ De acuerdo ̶ concedió ̶ pero recuerda que queda menos de dos semanas para que el plazo acabe ̶ recordó.

Ella jadeo recordando hasta ese momento el porqué se encontraba en esa situación. Era verdad.

̶ Está bien ̶ pronuncio. Se levanto y se despidió para seguido salir de ahí.

Y ahí su sufrimiento había aumentado, no teniendo ninguna oportunidad de hablar con él.

Ahora no sabía qué hacer.

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Gruño y dejo de lado los papeles que revisaba, un suspiro escapo de sus labios que denotaba frustración y enfado. Dio un golpe en la mesa que provoco que los objetos que se encontraban se movieran producto del impacto.

Se dejo caer en la silla en la que trabajaba y cerró los ojos. Estaba enojado y decepcionado. Había ido para decirle todo pero encontró precisamente esa escena. En ese momento todos los impedimentos y miedos por los cuales había callado durante esos meses volvieron.

Si. Tenía miedo.

Miedo del rechazo.

Pero sobre todo de que Bulma aun sintiera algo por quien fue su novio.

Y así era.

O al menos eso vio.

No sabía que pensar, que creer.

Quería una explicación pero no quería verla. No aun. Se sentía traicionado aunque no debería. No eran nada. Solo-aparentemente-amigos con derecho. No tenía derecho de reclamar y eso es lo que más lo frustraba. No podía llegar y exigir una explicación. Había tenido dos oportunidades y las había rechazado. Se sentía estúpido.

Era estúpido.

Cegado por los celos y el dolor se había cerrado. Quizás no era como pensaba.

Quería una explicación. No. La necesitaba. Y si la quería debía buscarla y dejarla hablar.

Eso era lo que su hermano había dicho.

El sonido de la puerta siendo tocada con algo de prisa lo sacaran de sus pensamientos, con lentitud se levanto y camino a ella, estaba seguro que la peli azul no era, hacia mucho había dejado de escuchar los sollozos y había oído la voz de su padre hablando a la mujer, luego el sonido de pasos alejándose.

La abrió con una expresión sombría, no importándole en este momento quien era, no si ese alguien podía distraerlo lo suficiente. No quería pensar nada más. Estaba cansado y confundido.

Sin ver quien era dio media vuelta y volvió a su asiento, recargando su cabeza contra el respaldo de esta y dejando escapar un suspiro de sus labios, sus ojos cerrados en un vano intento de conseguir calma y aclarar su mente.

Hubiera seguido de no haber sido por la voz de su hermano.

̶ ¿Qué sucedió? ̶ pregunto de golpe, ignorando los modalos que el siempre gustaba de poner en práctica. Abrió los ojos y aun desde su posición lo vio, estaba serio, exigía una respuesta y aun a pesar de eso lo pudo ver, ese brillo en sus ojos. Preocupación.

Soltó otro suspiro cansado que vio solo incremento el brillo de preocupación. Genial lo estaba alarmando sin necesidad. Sabia del gran cariño que su hermano le tenía, uno en el cual el menor compartía su dolor, no soportando ver a su hermano mayor, aquel que siempre lo cuido y protegió, mal. Tarble era un buen muchacho y estaba feliz que a pesar de todo, de su gran sentimiento de pérdida lo había educado bien -y su padre también-siendo alguien amable y de buen corazón. Inocente pero realista así como buen consejero. Una persona con la que podías contar sin importar la situación.

Y decidió hablar, sabiendo que le escucharía y que probablemente le pudiera ayudar a encontrar una respuesta.

̶ ¿Cómo supiste que sucedia algo? ̶ pregunto antes que todo, queriendo saciar su curiosidad, no creía que el menor fuera un adivino o leyera sus pensamientos y emociones.

̶ Padre me llamo y me dijo que hablara contigo, que algo sucedia entre Bulma-san y tu ̶ respondió su duda ̶ dijo que la encontró en la puerta de tu oficina llorando incontrolablemente, quiero, no…queremos saber que sucede, además me conto que ella dijo que esto era su culpa, asi que responde ̶ le exigió con voz cargada de seriedad. El asintió.

̶ Desde aquella platica en la cual me preguntaste que sentía, lo pensé ̶ inicio ̶ días después descubrió que me había enamorado de ella ̶ confeso, el menor abrió los ojos asombrado de la sinceridad de su hermano y la declaración en si ̶ empezamos desde ese día una especie de relación, todo a causa de un beso ̶ Tarble le escuchaba atento a lo que decía no perdiendo detalle, dispuesto a ayudar al mayor ̶ meses después decidí decirle todo e iniciar una relación verdadera, no de besos a escondidas y casuales , pero… ̶ su voz titubeo, la rabia y enojo presente en su rostro ̶ ese día la vi besándose con quien fuera su ex novio, me enoje y cuando ella me siguió diciendo que me explicaría la ignore ̶

̶ 'Ahora no se qué hacer, vino a mi oficina a tratar de explicarme pero…no pude verla, por más que deseara saber la razón, no pude ̶ finalizo.'

Vio a su hermano pues su vista había estado perdida en la pared como si allí se encontrara escrito lo que había dicho y su ceño estaba fruncido, como analizando cada palabra, su vista en la ventana detrás de el.

̶ Eres un idiota niisan ̶ soltó de pronto, el mayor lo vio con expresión de sorpresa por el insulto ̶ no puedo creer cuanto, como tampoco puedo creer lo cobarde que te has vuelto, no es que no pudiera es que ¡no quisiste! ¡no quisiste enfrentar la verdad tenias miedo de que aun lo amara! ̶ alzo la voz ̶ pero tu estupidez esta en no querer oír, tienes que aprender a escuchar, no siempre tendrás la razón o la última palabra, y ahora probablemente por esto pierdas a la mujer que amas ̶ dijo.

Vegeta tenía su vista gacha dándole con eso la razón a su hermano, sintiendo en esto el regaño, la dura verdad y el consejo que una madre daría a su hijo. Dolía sí, pero tenía tanta razón. El sabía eso, que tenía miedo pero no lo quería admitir, así como también el hecho de creer que siempre él tendría razón, que lo que dijera o pensara siempre seria así, y también que su hermano tenía razón. En cada maldita palabra tenía razón.

̶ Además se que Bulma-san es inocente, lo poco que la conozco, y el hecho que te enamoraste de ella, me hacen creer que ella no fue la culpable, así que escúchala ̶ aconsejo y con una sonrisa que daba animo así como también calidez salió de la habitación.

Ahora solo quedaba una semana para decidir si se casarían o no. Si se daría la oportunidad de escucharla o la ignoraría. Se sería feliz o no.

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Su expresión lucia cansada, ojeras así como esa expresión deprimida tenían a su padres preocupados. Comió unos cuanto bocados y lo dejo. No tenía apetito. No quería hacer nada, solo echarse a llorar como si nunca lo hubiera hecho. Pero si algo había aprendido de todos los años que estuvo con Yamcha es que llorar no solucionaría nada. Días atrás había derramado lágrimas y era hora de intentar poco a poco a recuperarse. Empezando desde ese día. El día que deseaba no llegara.

El día en el que se decidiría si sería la prometida oficial de Vegeta o no.

̶ Hija es hora de irnos ̶ anuncio su padre. La persona que la acompañaría a escuchar si todo seguía o no. Intento forzar una sonrisa para aliviar aunque fuera un poco la preocupación de su padre.

̶ Si ̶ se limito a contestar.

Ambos caminaron despidiéndose ambos de su madre y esposa. Salieron y subieron al coche. Su padre manejaría, probablemente había notado que no estaba en condiciones de tal cosa.

Anduvieron durante una hora para llegar a un lugar que reconoció en seguida. Era el jardín al cual Vegeta la había llevado aquella noche, el día en que ambos cenaron. Sintió sus ojos arder y con gran voluntad evito derramar lagrimas. Un lugar que la había hecho feliz y que ahora quizás le trajera también tristezas. Valla ironía.

Salió lentamente como queriendo retrasar el momento donde todo se decidiría, segura de lo que a continuación sucedería. Cuando ambos entraron vieron a ambos azabaches sentados en una banca cercana a la fuente, mirando alrededor con melancolía.

̶ Buenos días ̶ saludo su padre, sacando con estas palabras a ambos de su trance y logrando que ambos se levantaran de su lugar.

̶ Buenos días ̶ devolvió el saludo el azabache mayor.

̶ Buenos días ̶ dijo ella en voz un poco baja. El asintió y le dio una leve sonrisa.

̶ Buenas ̶ fue lo único que dijo Vegeta.

Un ambiente tenso se formo.

̶ Padre, señor ̶ llamo el menor ̶ déjenme a solas con Bulma ̶ pidió, aunque sonó mas a orden. Ambos se vieron y a sus respectivos hijos preocupados de lo que pudiera suceder. Bardack sabía por Tarble lo que había sucedido y que quizás lo que hablaran los hiriera a ambos. El padre de la peli azul no estaba seguro tampoco pues a pesar de no saber la situación, estaba seguro que algo le ocurría a su hija y que el culpable era su prometido, pues todo, las lágrimas y la tristeza las había visto una vez antes, cuando su hija había sufrido por aquel hombre. Pero ambos sabían que era mejor que hablaran.

̶ Estaré bien ̶ aseguro la única mujer presente. Ambos asintieron en acuerdo y se marcharon.

Ambos tomaron asiento y sus ojos viajaron por todo el lugar, reconociéndolo-en el caso de Vegeta- y admirándolo.

̶ ¿De qué querías hablar? ̶ pregunto en casi un susurro Bulma.

̶ Quería… ̶ dudo un poco ̶ quería saber que sucedió aquel día ̶ no necesito especificar mas, los dos sabían cual era "aquel día".

̶ Ahora si quieras saber ̶ reprocho con amargura la científico ̶ te busque, no…¡te suplique que me escucharas! Pero no lo hiciste y ahora vienes y me pides explicación, eres idiota si crees eso ̶ continuo con voz dolida.

El se encogió un poco ante la verdad y el tono de voz de ella. Sabiendo que tenia la razón, que le había suplicado, pero él no había querido oír.

̶ Lo se ̶ dijo con calma y culpa ̶ y créeme que cuando se lo dije a Tarble me dijo lo mismo que tu, que era un idiota y que debía haberte escuchado, pero no quise, soy un estúpido ̶ confeso con los sentimientos revueltos en su interior.

̶ Si lo sabías, ¿Por qué esperaste hasta ahora? ¿Por qué no me buscaste antes y hablar? ̶ cuestiono enojada por pedir hasta ese día la verdad.

̶ ¡Porque tenía miedo! ̶ expreso, ella le vio sorprendida ̶ ¡Porque me enamore de ti! Y tenía miedo de que aun lo amaras, de oír la verdad y esta me doliera, por eso te pido, no…te suplico que me digas, aunque no me ames, aunque me duela, aunque cueste recuperarme, dilo ̶ prosiguió ̶ no soy un cobarde y no empezare ahora ̶ la vio y estaba llorando, preocupado se acerco a ella y para su sorpresa ella se lanzo a su pecho abrazándolo con desesperación, de forma torpe correspondió.

̶ ¡Estúpido! ¡Yo también estoy enamorada de ti! Es más ¡te amo! ̶ dijo entre hipidos, las lágrimas aun resbalando por su cara y una sonrisa en su cara ̶ yo jamás lo bese, el me beso a mí, mas aun lo golpee cuando logre liberarme, hace mucho deje de amarlo, tu eres el único que quiero ̶ confeso, sus mejillas sonrosadas a causa del llanto y lo dicho.

Ahora el sorprendido fue él, la confesión y el llanto lo tenían abrumado e incapaz de decir palabra alguna la apretó mas fuerte entre sus brazos.

̶ También te amo ̶ los sollozos de ella aumentaron ̶ no llores ̶ pidió con suavidad.

̶ Son lagrimas de felicidad ̶ contesto, se separo de él y sonrió. El estiro la mano y con cuidado retiro las lágrimas de sus mejillas haciéndola sonrojarse aun mas.

Se acerco con lentitud y acorto los pocos metros que los separaban y tomando su mentón, la beso. Fue con dulzura, cariño, probando con calma el dulce sabor de los labios de ella, sintiendo la suavidad de estos y disfrutando del momento. Una leve sonrisa apareció, sintiendo en su pecho calidez y felicidad. Para ella era igual, su corazón latía con rapidez lleno de alegría y regocijo. Pensando que a pesar de todo había valido la pena. Ahora ambos sabían que eran correspondidos y la tristeza había quedado atrás como un mal recuerdo.

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Desde una prudente distancia ambos padre observaban con una sonrisa la escena que protagonizan sus hijos. Felices de que todo se solucionara, así como de ese desenlace.

̶ Creo que ya tenemos una respuesta ̶ comento Bardack, asintiendo el otro con lo dicho.

Parecía que si habría boda.

Fin.

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Y termino.

Well ¿Qué puedo decir? Lleva todo lo que no me gusta, un poco de drama, llanto y romance hasta empalagar-o así lo veo-. Aunque no me gusta pero no quiere decir que no lo aprecie, lo leo y no puedo creer que yo lo haya hecho, parece que no puedo ser cursi pero si escribirlo.

Pero lo importante es que les haya gustado y lo hayan disfrutado.

Sobre las personalidades creo que me quedaron algo OCC ¡lo siento! Pero deben entender cuanto sufrís por amor cambias, cuando te confesas o viceversa actúas toda(o) nerviosa(o) y eres mas dulce que el chocolate, así que espero entiendan y perdonen como quedo.

Ahora sobre el epilogo, no sé cuando lo traiga, y tampoco prometo que sea algo súper largo, quizás 3 hojas de Word, no mucho como sabrán, pero lo hare con cariño y dedicación como he hecho cada capítulo e historia.

Estoy algo triste T-T, no fue mi primera historia pero si la más larga-los drabbles no cuentan como larga-de ahí solo one-shot, creo que viñetas y drabbles, así que creo que tengo derecho.

Agradezco a todos y cada uno de ustedes por el apoyo, por agregarme a favoritos, por sus alertas, reviews y por seguir esta humilde historia en la que siento he mejorado poco a poco.

Creo que es todo. Esperen el epilogo.

Y…

¡Nos vemos!