¡Hola mis chicos y chicas!
Aquí regreso con otro capítulo más. Mis musas han regresado de sus vacaciones por fín!!
Antes que nada quiero hacer una pequeña aclaración: en el capi anterior, Hermione conseguía aliviarle el dolor de la Marca Tenebrosa a Draco. Mi intención era transmitir el sentimiento de paz y confianza que la chica le transmite al rubio, tal es así que consigue que se centre más en el hecho de que Hermione le está acariciando el antebrazo en vez de en el dolor que la Marca le causa. No es por motivos de magia ni nada, sino por ese sentimiento que, inconscientemente, está empezando a surgir entre ellos. Espero haberme explicado bien…
Ahora sí, vamos con los agradecimientos especiales a: betzacosta, Smithback, Serena Princesita Hale, luna-maga, , NemesisAg, Elianela, Adrit126, Susana, malfoylover, lilha y mary. Miil Gracias de verdad por sus hermosos reviews, eso es lo que me anima a escribir.
También gracias a aquellos que me agregaron a alertas, favoritos y demás y a aquellos que leen entre las sombras.
No os entretengo más, espero que os guste el capi tanto como a mí me gustó escribirlo.
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Disclaimer: Todo lo que podáis reconocer pertenece a la gran J.K.
-Veamos, según los planos que la Orden nos ha enviado, Wellow tiene una pequeña plaza central en la que posiblemente se aparezcan allí los mortífagos- recitaba Hermione- Desde allí se puede llegar al principal congregación de habitantes del pueblo- suspiró- Como no consigamos detenerlos morirá mucha gente- dijo mientras se masajeaba la cara con sus manos.
Llevaban todo el día analizando los planos y los nuevos pergaminos con información sobre el ataque. Según aquello, allí vivían poco más de dos mil habitantes. La mayoría vivían en las calles colindantes a aquella pequeña plaza, donde se encontraba el Ayuntamiento y la casa del Alcalde. Si los mortífagos se aparecían allí tendría un fácil acceso a las mayorías de las viviendas, por lo que les sería muy fácil llevar a cabo la masacre. Y como añadido, estaba el dato de que Voldemort pensaba emplear a un gran número de sus mortífagos en aquella misión.
Hermione estaba ya agotada, triste y sin fuerzas para continuar con aquel debate. Apenas había dormido en toda la noche a causa de las palabras de Draco que hacían mella en ella de una forma que la asustaba. Había pasado la mayor parte de la noche buscándole mil y unas razones a sus palabras. ¿Por qué el muy idiota tenía que ser así? ¿Por qué tenía que recordarle lo difícil que era para ella y su familia sobrevivir en aquella guerra? Y encima parecía que ella era la única cabeza pensante del grupo. Ron simplemente no decía nada, solo se limitaba a observarla a ella, a Harry y a Krum sin exponer su opinión ni nada por el estilo. Y tanto Harry como Víktor se dedicaban a dar por válidas sus posible estrategias para evitar que los mortífagos pudieran extenderse por el pueblo, además de que le humor de Harry no era excesivamente bueno porque no había podido entrenar con el búlgaro en todo el día y el chico partiría hacia su país el jueves por la mañana temprano por lo que solo les quedaba el día siguiente para llevar a cabo el entrenamiento.
Eran las siete y media de la tarde, estaba harta de aquello, harta de que Malfoy no hubiese hecho acto de presencia en todo el día y harta de llevar tanto peso encima asique les dijo a los chicos que sería mejor descansar y que ya verían las cosas con más claridad al día siguiente.
-Aún queda un par de horas para la cena, podíamos aprovechar y…
-Harry, estamos todos agotados- le interrumpió Hermione- No creo que sea buena idea comenzar ahora una de esas sesiones de entrenamiento.
-Tenemos que aprovechar al máximo el tiempo que él esté aquí- rebatió el moreno.
Durante aquellos días, Hermione había temido que se produjera una situación como aquella. No quería que llegara el momento en el que tuviera que tranquilizar un poco a su amigo con respecto a aquel tema porque sabía que él no se vendría a razones.
-Pero no te sirve de nada si estas cansado, y es así como estamos ahora Harry- intentó darle suficientes motivos para que desistiera- Llevamos muchas horas aquí sentados intentando construir una estrategia sólida y eso también agota.
-Debemos entrenar Hermione- continuó con cabezonería su amigo.
Ella suspiró.
-Si quieres entrenar Harry hazlo, pero yo voy a darme un ducha y voy a descansar. No tengo ánimos para eso.
Recogió los pergaminos de encima de la mesa y se dirigió a la puerta de la estancia pero antes de salir pudo oír como Krum también se negaba a la petición de su amigo.
Después de ordenar todos los pergaminos con la información y sus anotaciones, Hermione recogió sus cosas y se metió en el baño con la intención de darse una larga y placentera ducha, necesitaba desconectar aunque fuera durante unos instantes de todo lo que había a su alrededor.
Durante veinte minutos dejó que el agua tibia recorriera cada centímetro de su piel, relajando uno por uno todos sus músculos. Después de media hora salió de la ducha con su pijama ya puesto y secándose el pelo con una toalla. Se dirigió a su habitación y cuando fue a cerrar la puerta una enorme mano lo impidió.
-Herrrmione- Krum la observaba por el resquicio de la puerta con sus pequeños ojos oscuros haciendo que irremediablemente Hermione se sintiera culpable.
-Dime Viktor- le respondió ella.
-¿Puedo pasarrr?
-Claro- dijo apartándose de la puerta para que el chico pudiera entrar.
La chica se apoyó en el tocador que adornaba su habitación mientras que él se posicionaba en frente de ella mirándola a los ojos.
-Herrrmione, ya sabes que dentrro de dos días me voy- ella asintió- ¿Has cambiado de opinión rrrespecto a mi prrropuesta?
Hermione suspiró. El día que Víktor le propuso aquello, ella tenía bastante claro que no lo aceptaría sobretodo porque no sería justo para él después de lo ocurrido con Malfoy. Pero desde entonces no había vuelto a pensar más en el tema. Sobre todo después del último beso con el rubio. Le dolía en el alma tener que volver a darle una negativa al búlgaro.
-Víktor, yo lo siento mucho pero mi respuesta sigue siendo la misma.
El chico pudo percibir como a Hermione le dolía decirle aquellas palabras e intentó jugarse su última carta.
-Herrrmione, Malfoy nunca te querrrá- dijo.
La chica se quedó completamente sorprendida por aquello.
-¿Qué has dicho?
-Sé que ese alguien que me dijiste es Malfoy.
Hermione se quedó en silencio, no sabía que decir ni que hacer. ¿Tan obvia era?
-Herrrmione, es un morrrtífago, un asesino.
-Él no es ningún asesino Víktor, te equivocas.
-Errres una chica lista Herrrmione, no te dejes engañarrr.
-Víktor…
-¿No has pensado que puede estarrr utilizándote para escaparrr de aquí?
Casi pudo sentir como le pegaban un mazazo en la boca del estómago al oír aquellas palabras. Había creído que la estaba usando para pasar el tiempo o que simplemente quería reírse de ella pero no había llegado a pensar que todo fuera una estrategia para escapar. ¿Tan tonta había sido como para no darse cuenta de algo así? Pero esa teoría no cuadraba con su enfado cuando supo el contenido de la carta del búlgaro o durante la estancia de éste allí. ¿Acaso era un gran actor? Ella no llegaba a fiarse aún del todo de él pero tampoco creía que fuese capaz de besarla a ella, a una sangresucia porque sí. Eso siempre había ido en contra de los ideales en los que lo habían educado.
Krum pudo apreciar el titubeo de la chica ante la teoría que él le acababa de exponer y supo que ella no había contemplado esa posibilidad.
-Herrmione- la llamó sacándola de sus pensamientos- Sé que no estás enamorada de él, todavía estamos a tiempo de arrreglarrr lo que alguna vez tuvimos.
Estaba usando su último as de la manga para conseguir quedarse con Hermione. Cuando se encontró con Malfoy después de tener la conversación con ella le pareció que el rubio estaba un poco celoso por la situación, parecía que de verdad estaba molesto con todo aquello por lo que dedujo que no la estaba usando. Pero eso no pensaba decírselo a ella. En el fondo le dolía tener que aprovecharse de la ingenuidad de la chica y de la culpabilidad que ella sentía en aquel momento pero no quería perderla así como así.
Hermione aún no había pronunciado palabra, solo se limitaba a observarlo por lo que Krum estuvo a punto de cantar victoria.
-Víktor- habló ella por fin con voz trémula - aunque lo que me dices fuese verdad, no creo que podamos solucionar nada.
-Yo te cuidarrría Herrrmione- volvía a insistir mientras sujetaba el rostro de ella- No dejarrría que te pasarrra nada.
Las cosas estaban tomando ya un camino que a Hermione no le gustaba nada. Krum estaba demasiado cerca y eso no le agradaba. Puede que en otras circunstancias le hubiese encantado encontrarse en esa situación, con Víktor insistiéndole para volver con él, prometiéndole que la cuidaría y que lo dejará todo por ella. Pero las circunstancias habían cambiado y ahora ante esa situación se encontraba bastante incómoda.
-Lo siento Víktor…
-Ha dicho que no- sonó una voz desde la puerta con un tono bastante duro.
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Draco estaba harto de estar encerrado en su habitación durante todo el maldito día. Sabía que la había cagado con Granger, lo cual no le importaba (al menos no demasiado) por lo que no le apetecía para nada encontrarse con ella. Y encima se encontraban los cuatro valientes en las cocinas planeando la defensa de aquel pueblo muggle, asique tampoco podía bajar a comer algo porque no quería cruzarse con ellos.
Ya eran más de las siete de la tarde, cuando oyó los pequeños pasos de Granger subir y a los pocos minutos pudo escuchar el agua de la ducha correr. Cada vez que pensaba en que ella llevaba todo el día en compañía del subnormal de Krum una rabia poco común en él lo recorría de pies a cabeza. Ese idiota seguro que estaba haciendo todo lo posible porque Hermione cambiara de opinión.
Estaba realmente jodido porque debería de alegrarse porque ella eligiera al otro librándole a él de la carga que suponía estar todo el día pensando en ella, pero no era así. Ya había marcado a Granger como suya y prefería no pensar en ese sentimiento posesivo que lo recorría cada vez que imaginaba a Krum haciéndole ojitos a la chica.
El ruido de la puerta del baño al abrirse lo sacó de sus cavilaciones pero lo que más lo puso en alerta fue unos pasos hoscos que se oyeron venir de la escalera. Se levantó de la cama y se acercó a la puerta a ver si conseguía oír algo de lo que ocurría fuera y sin darse cuenta, cerró sus manos en sendos puños al oír la voz de Krum pedirle permiso a Granger para entrar en su habitación.
Cuando los dos se adentraron en la habitación de ella, ya no alcanzaba a oír lo que decían por lo que de forma escurridiza salió de su propia habitación y dio gracias a Merlín porque aquel subnormal dejara la puerta abierta. Oyó la conversación y le picaban los dedos por entrar y partirle la cara a aquel desgraciado por decirle aquellas cosas sobre él. Hasta ahora él no había querido jugar sucio porque consideraba que no merecía la pena pero por lo visto el búlgaro no era tan idiota como parecía y pensaba usar tácticas sucias. Pudo percibir el titubeo de Hermione al oírle decir que él era un asesino y que jamás la querría. Lo último no es que fuera mentira (él jamás querría a nadie y menos a Granger) pero que lo tacharan de asesino era muy diferente. Algo que también le jodió enormemente fue que lo acusaran de usar a Granger para escapar, para una vez que no tenía ninguna doble intención…Fue a entrar a la habitación para decirle un par de cosas al búlgaro pero cuál fue su sorpresa al verlo sujetando el rostro de Granger con intenciones de besarla después de las negativas de la chica. Y entonces fue cuando se descontroló del todo y decidió seguir su instinto y al cuerno con lo que pudiera dar a entender y todo lo que hubiese detrás de su acción.
-Ha dicho que no- soltó con la voz más dura y amenazante que pudo.
Antes de abalanzarse contra el búlgaro pudo apreciar la mirada de alivio de Hermione al verlo entrar. Sujetó a Krum por las solapas de su capa y casi lo estampa contra la pared.
-Malfoy…-oyó Granger a su espalda pero en ese momento se hallaba completamente cegado por los celos.
-Te ha dicho que no quiere nada más contigo Krum, ¿o acaso estás sordo?- le siseó de forma amenazante.
Y contra todo pronóstico el búlgaro lo que hizo fue reírse haciendo que el enfado del rubio aumentaba.
-¿De qué coño te ríes?- le soltó.
-¿Ahorrra vienes haciéndote el hérrroe Malfoy? No te pega el papel- dijo Víktor- No te merrreces a alguien como ella, le harrrás daño. Yo solo intento prrrotegerrla.
Hermione se encontraba detrás del rubio observando boquiabierta la situación, no salía de su asombro. Malfoy, Draco Malfoy había irrumpido en la habitación abalanzándose contra Krum por haberse atrevido a acercarse demasiado a ella. ¿Qué significaba aquello?
-Eso no es de tu incumbencia imbécil.
El chico volvió a soltar una risita despectiva, se colocó bien la capa y se dispuso a salir de la habitación pero antes de hacerlo se giró hacia Hermione que aún lo observaba con la sorpresa pintada en su rostro.
-Ten en cuenta mis palabrrras Herrrmione- le aconsejó y luego salió de allí.
Cuando Víktor abandonó la habitación, el silencio cayó sobre Hermione y Draco como una gran roca. Malfoy fue consciente de lo que acababa de hacer pero extrañamente se sentía terriblemente aliviado. Sintió como la chica se movía nerviosa a su espalda demasiado sorprendida como para pronunciar palabra. Pasaron unos segundos hasta que Hermione lo rodeó y se posicionó frente a él con la interrogación pintada en su cara.
-¿Qué…-cogió aire-¿Qué ha sido eso?
-Acabo de quitarte a ese parásito de encima- le respondió escuetamente.
-Malfoy no estoy para bromas. ¿A qué diablos ha venido eso?
-Ya te lo he dicho.
Hermione chasqueó su lengua.
-Entras en mi habitación, apartas a Víktor de un empujón que casi lo estrellas contra la pared ¿y tu única explicación es que me lo querías quitar de encima?
-Lo has entendido muy bien sabelotodo- le respondió burlonamente.
Pero Hermione no se dejó amedrentar por aquel tono burlesco que el chico había utilizado porque sabía que lo único que quería era esconder la verdad detrás de aquella fachada y ella ya estaba cansada de medias verdades.
-¿Qué está ocurriendo aquí Malfoy? ¿Desde cuándo te importa a tí tanto lo que pueda ocurrir entre Víktor y yo?
Pero Draco no le respondía, no le daba las respuestas que ella necesitaba para poner un poco de orden en su vida que, desde que se besó con él la primera vez, estaba patas arriba. El chico solo la observaba como ya había hecho otras muchas veces, de forma intensa y profunda. Él intentó acercarse pero ella no se lo permitió y no le sorprendió, Granger no era una de esas chicas que dejaban volar su enfado por un simple beso (aunque este proviniera de él).
-Necesito saber qué diablos está ocurriendo aquí Malfoy.
Él como toda respuesta se acercó a la puerta y la cerró, luego se giró hacia ella.
-Tú eres la sabelotodo Granger, tú eres la que tiene que saberlo- no tenía ni idea de que era lo que ocurría por lo que esperaba que ella le diera algunas respuestas.
-¿Quieres saber qué es lo que yo creo?- empezó Hermione comenzando a impacientarse por esa actitud pasiva por parte del chico- Creo que nos estamos metiendo en algo de lo que ninguno de los dos saldrá bien parado, creo que no eres capaz de afrontar la verdad, creo que esto debe aclararse ya porque necesito saber lo que hay para poder tomar una decisión…
-¿Tomar una decisión?-escupió maliciosamente Malfoy- ¿Acaso estas valorando la posibilidad de pedirle a ese idiota que se quede?
-¿Te gustaría que lo hiciera?
Furioso. Así era como se sentía en ese mismo instante consigo mismo.
-Sé que no lo harás- dijo como toda respuesta.
Hermione soltó el aire entre dientes desdeñosamente.
-¿Sabes una cosa? Que te den Malfoy- soltó bastante enfadada por la respuesta de él, ¿qué se creía? ¿Qué ella iba a besar el suelo por donde el pisaba?- No sé porque pierdo mi tiempo contigo, porque trato de entender lo que está ocurriendo.
-Parece ser que al final Krum ha conseguido su objetivo ¿no? Ha conseguido lavarte la cabeza. Creía que tenías tus propias ideas Granger.
-Si tan bien has escuchado mi conversación de antes con Víktor, habrás podido darte cuenta también que no le he dado la razón en ningún momento sobre ti. No creo que seas un asesino. Pero otra cosa bien distinta es que yo esté aquí para ti cada vez que se te antoje.
Él seguía en silencio observándola, esa actitud la ponía de los nervios.
-¿Sigues si decir nada? Pues ya puedes irte de aquí. No tenemos nada más que hablar.
-Maldita sea Granger- dijo el rubio pasándose la mano por su rubio e impecable cabellos que después de la pelea estaba más desordenado de lo común- Siempre quieres tener una explicación para todo, siempre buscas racionalizar todo para poder tenerlo bajo control. Te asusta el no poder hacerlo.
Ahora era el turno de Hermione para quedarse sin palabras.
-Tengo demasiadas cosas en la que pensar como para preocuparme ahora de algo así Malfoy.
-¿Preocuparte?- dijo desdeñosamente- ¿Preocuparte de qué?
-Preocuparme de que lo que busques sea hacerme daño como has hecho siempre o que me uses para escapar- respondió y por un instante una mueca de tristeza cruzó su rostro pero rápidamente se recompuso.
-¿Dónde diablos has dejado toda tu puñetera inteligencia Granger?- empezaba a hartarse. No pensaba decirle a Granger ni una palabra de lo todo el tormento que llevaba arrastrando consigo desde hacía bastante tiempo- ¿Alguna vez me has visto pelearme con cualquiera por una chica? ¡Son ellas las que se pelean por mí, joder!
Era cierto.
Las hazañas de Draco Malfoy estaban a la hora del día en Hogwarts, todo lo que hacía corría como la pólvora porque su gran número de seguidoras se encargaban de ello. Y nunca había oído que él se peleara por una chica, nunca. Y la primera vez que lo hacía era por ella. Por defenderla de Krum.
Al ver que la chica no respondía se acercó hasta ella y se alegró de que no retrocediera.
-Esto no está bien Malfoy- dijo ella.
Encontró su mirada gris mercurio con aquella profundidad que la cautivaba por completo. Su tez era blanca como la nieve y extremadamente impecable. Su cabello soltaba destellos dorados con la luz que desprendía la lámpara de aceite y sus ojos…Sus ojos desprendían una luz tal que parecían brillar por sí solos. Era endemoniadamente atractivo. No podía resistirse a él, no podía resistirse al fuerte magnetismo que sentía hacia él cuando lo tenía tan cerca.
-¿Según quién?-otra vez estaba ahí ese tono de voz susurrante y grave que la hacía más presa aún de sus encantos.
-Según cualquiera con un poco de sentido común- se maldijo interiormente por sonar tan débil- Si Harry y Ron llegaran a enterarse…
-Al cuerno con Potter y Weasley.
Antes de que Hermione pudiera siquiera parpadear ya tenía los labios de Malfoy sobre los suyos que no tardaron en darle paso al interior de su boca donde la experta lengua del chico buscó la suya y la picó hasta que consiguió que ésta reaccionara. Hermione le respondía al beso con fervor mientras que las manos del rubio la sujetaron fuertemente por la cintura con la clara intención de que no hubiera ni un resquicio de aire entre ellos. Las manos de ellas tampoco se hicieron esperar y no tardó demasiado en subirla hasta su cuello y unirlas tras él. Durante aquel recorrido pudo sentir los fuertes pectorales del chico bajo la camisa y un leve rubor apareció en sus mejillas cuando pudo oír un pequeño suspiro ahogado por parte de él.
Adoraba besarla, para que mentir más. Le encantaba el sabor de su boca, la textura suave de sus labios, la inocencia con la que le respondía al beso. Estaba completamente seguro de que él había sido el primero en besarla de aquella manera y eso lo llenaba de una fuerte euforia. Hermione no tenía ni idea del cosquilleo que hacía que lo recorriera de pies a cabeza al sentir sus pequeñas manos recorrerle el torso y jugar con su pelo.
Mierda.
De nuevo iba a tener que parar sino quería que las cosas fueran a más y estaba completamente seguro de que Granger no lo permitiría.
Cortó el contacto poco a poco pero a pesar de que el beso terminó, no se separó de ella ni un solo milímetro. Ambos se observaron y ella fue la primera en pronunciar palabra.
-¿Por qué… por qué me dijiste esas cosas anoche?- dijo con la respiración aún un poco acelerada.
Draco se tomó unos segundos para responder. Sabía que la había cagado la noche anterior y no quería volver a hacerlo.
-Necesitas saber qué es lo que te espera ahí fuera.
Hermione se separó un poco de él para poder observarlo a los ojos.
-¿Sólo por eso?
Draco asintió y ella no pudo evitar sentirse un poco decepcionada, una parte de ella esperaba que estuviera preocupado por ella.
-Será mejor que baje a ver a Harry y Ron- dijo terminando de separarse de él- sino subirán a buscarme.
A Draco no le pasó desapercibido el cambio de actitud de ella y antes de que abandonara la habitación la sujetó por el brazo y la obligó a encararlo nuevamente. Bajó el rostro lo suficiente como para rozar sus labios al hablar.
-Que mañana el gorila no vuelva a acercarse a ti con esas intenciones- dijo con voz dura- o si no se las verá otra vez conmigo.
La besó suavemente en los labios y salió de la habitación, dejando a Hermione con una serie de mariposas revoloteándole en el estómago.
¿Qué os ha parecido? Estoy deseando saber sus opiniones!
Antes de marcharme quería decir algo. Un par de personas me han dicho que mi historia les recuerda mucho a una escrita por Dryadeh y como posiblemente más gente pueda pensarlo quiero hacer esta aclaración. Puede que mi fic tenga un principio similar a la otra historia pero creo que a medida que ha ido avanzando se ha ido diferenciando y más adelante veréis como va a tomar un rumbo completamente diferente. Mi intención jamás ha sido copiarla. Además de que Dryadeh es una grandísima escritora que tienes unos fics realmente geniales y yo solo soy una principiante en este campo que aún tiene mucho que aprender.
No quiero que nadie se sienta ofendido con esto, a las personas que me lo han dicho les agradezco su sinceridad enormemente, de verdad, y espero que poco a poco puedan darse cuenta de que son historias por completo diferentes. ^.^
¡Buenos mis niños y niñas, un besazo enorme y nos leemos pronto!
