Disclaimer: Los personajes de esta historia no son de mi pertenencia, son propiedad de S. Meyer, yo solo los tome y forme esta historia sin ánimos de lucro.

Gracias a mi Beta Anni por ayudarme con las correcciones.

Capítulo dedicado a "the princess of the winds" por ser la primera en comentar el capítulo anterior.


Capítulo 14

Un chico que conocí…

Tres días exactos habían pasado desde la última vez que hablé con Jane y con…Alec. Y claro le había pedido…más que nada exigido espacio a Edward. Pero finalmente creía tener una decisión tomada. Por fin, me había reventado la cabeza pensando en que chico elegir, con que chico quiero estar. Aunque en parte me parece algo egoísta esto de andar tomando decisión sobre con quién quiero estar y estar dándome el lujo de elegir entre dos.

—Auch… — Murmuré al tropezar con una de las tantas raíces que habían en el suelo del bosque.

—¿Te lastimaste? —Escuche que una voz dijo sobre mi cabeza. Fruncí el ceño, pues mis escudos no se habían activado. Por lo que supuse que aquella voz realmente debía estar algo lejos de mí.

—Muéstrate. — Exigí con voz de mando. Lo que causo que escuchare una carcajada. Fruncí mi ceño.

—¿Quién te crees que eres para ordenarme el mostrarme frente a ti? —Replicó aquella voz algo grave, pero joven. Se me hacía que podía de ser la voz de un joven en proceso de desarrollo.

—Puedo ser tu peor pesadilla. —Dije con voz burlona. Clare mi garganta y haciendo uso de mi poder volví a hablar. —Muéstrate, te lo ordeno—

—Te dije que no iba a mostrarme, porque mejor en vez de ser tan mandona y aguafiestas, me dices ¿Quién eres? Nunca había visto por aquí. — dijo aquella voz. Para entonces, obligue a mis escudos protegerme, mi cuerpo estaba tenso, nunca me había visto en una situación como esta…alguien inmune a mí.

—N-no es tú problema. —Quise decir con voz firme pero me falló al comienzo de solo soltar las paabras. Estaba algo asustada, debía admitirlo.

—Aguafiestas. — Repitió el chico. Entonces escuche algo caer tras de mi haciendo cierto escandalo al caer sobre las hojas. — Buu.

Me giré sobre mis talones y me lleve una sorpresa al ver un chico con una amplia sonrisa en los labios, podría decirse que era hasta casi deslumbrante, de piel morena cobriza, cabello rapado, cuerpo musculoso y un tatuaje circular en su brazo. Me recordaba de alguna manera a Emmett, pero versión morena y más…vivo.

—Soy Jacob Black. — Dijo el al yo no responder. —¿Tú quién eres? Y…deja de babear por mí, es de mala educación, al menos espera a que yo me dé la vuelta. —Dijo el soltando una carcajada que me hizo sonreír.

—No eres mi estilo, tranquilo. Isabella Vulturi. — Le dije tendiéndole mi mano. Al sentir la suya tomar la mía un calor abrasador recorrió mi mano y mi brazo completo. Le ví arrugar la nariz al acercarse a estrechar mi mano—¿Tienes fiebre? — Pregunté con cierta preocupación.

Negó y sacudió la cabeza, su sonrisa no tardó en volver a su rostro de pómulos aniñados.

—Para nada, soy de temperatura alta…naturalmente. — Le escuche decir. Solo asentí. —¿Eres nueva en Forks?

Asentí nuevamente. —Sí…soy nueva, aunque, llevó en parte cierto tiempo por aquí…no salgo mucho, tal vez por eso nunca me habías visto por aquí.

Le dije, buscándole un explicación lógica.

—Igual si salieras, o no, no te vería mucho. No soy de por aquí. — Dijo y señaló su torso desnudo. —¿Se te hace que mi tono de piel pega con Forks? — preguntó con una amplia sonrisa. Me pregunto si no le dolerán las mejillas de tanto sonreír.

—La verdad es que no. — Admití riendo. — ¿De dónde eres entonces?

—Soy de reservación….La Push

—Ahora tiene sentido que tengas algún estilo de chico surf….y explica el que anduvieras sin camiseta…creo. —Señalé tratando de comprender como no sentía frío alguno…supongo que su alta temperatura le ayudaba de alguna manera.

—¿Te molesta que ande sin camiseta? Si es así pues…déjame decirte que no me pondré nunca una camiseta. — Le escuche decir, por lo que bufé rodando los ojos.

—Me da igual si andas con o sin camiseta. — Sonreí. Este chico es agradable, a mi parecer. Me ha hecho olvidar lo que hacía/pensaba mientras estuve sola.

Se encogió de hombros y se acercó a mí. Sentí en seguida el cambio de temperatura, sentí algo de calor incluso.

—Bueno…Bella, ¿Qué haces tan lejos de casa y sola? — Preguntó Jacob.

—Creo que no te he dado la confianza de llamarme así. — Señalé con la ceja arqueada cruzándome de brazos. Lo que causo que el simplemente se riera de mí y se encogiera de hombros.

—"Isabella" es muy largo y serio. ¿No crees? — Preguntó y mostró una amplia y casi deslumbrante sonrisa. —Además, decirte "Bella" suena mejor y lo bueno es que es más corto.

—Como sea. — Dije y despegué mi mirada de la suya y di un brinco del susto al sentir mi celular vibrar con insistencia en mi bolsillo trasero. Lo tomé y me fije que era Edward, conteste al instante, dándole una mirada de que me diera un segundo al chico que recién conocí.

—¿Dónde estás, Bella? hace tres días que no me dejas saber de ti. —Le escuche suspirar al otro lado del celular y sonreí levemente al saber que me extrañaba tanto como yo a él.

—Estoy en el bosque, pero ya voy de regreso a casa, ¿Puedes venir a mi casa? Yo…hay algo de lo que quiero hablarte.—Respondí con cierto pesar.

—¿Está todo bien, Bella? — Le escuche preguntar con tono de preocupación.

—Sí, todo est…

—¿Hablaras todo el día? Al menos dame un beso de despedida…—Me tensé al escuchar a Jacob a un lado mío. Me había olvidado de él por completo.

—¿Beso de despedida? ¿Con quién estás, Bella? Voy camino a tu casa, ahora…—Le escuche con cierta dificultad debido a la rapidez con la que dijo aquellas palabras.

—Vale— Dije pero solo recibí de respuesta el tono de la llamada al ser cortada. Me voltee y mire a Jacob.

—¡Me has metido en un lío, seguro! —Le reclame y rodé los ojos. —Adiós Jacob. —Dije y me gire sobre mis talones para regresar por el sendero que me llevaría de vuelta a la mi casa. Me vi interrumpida por una chico de figura escultural frente de a mí.

—¿Nos veremos otra vez? —Preguntó Jacob.

—No. —Dije de manera seca, y trate de irme nuevamente pasándole por un lado. Sentí como iba a tocarme pero se encontró con escudo, le prohibió el acercarse más a mí.

—¿Pero qué diablos…?—Como lo vi fruncir el ceño con fuerza. Supuse por su reacción y por cómo se mostró un poco a la precavido que no se esperaba eso.

—Déjame Jacob…—Dije con simpleza y corrí para alejarme de él. Cada paso que daba era corto pero lo más firme posible. Suplique a todos los dioses existentes que no me permitieran caer ni nada por el estilo.

Sin darme cuenta estaba ya frente al jardín trasero de mi hogar, sentí el peso de una mirada sobre mí. No me equivocaba. Alec me observaba desde la cocina, desde la ventada que daba al jardín. Mordí mi labio inferior y camino con toda la seguridad acumulada en mi al interior de la casa.

—Alec….hola.

Le vi sonreír tras yo haberle hablado y sonreí ampliamente yo al ver su angelical y tranquila sonrisa. —Isabella…me alegra saber que me hables luego de estos tres…largos días. —me miró y arrugó la nariz. Gesto que me recordó a Jacob. —¿Dónde estabas metida? Apestas, Isabella.

—Lo siento...necesitaba pensar…—Me excusé con una sonrisa ladina y jugué con mis dedos de manera nerviosa. Miré el suelo y suspiré. —Cuando llegué Edward…¿podrías…venir a la sala? Quiero hablar con ambos.

Tras terminar de hablar giré sobre mis talones sin esperar respuesta. Decidí subir a mi habitación. Pero no llegue ni a la mitad de las escaleras cuando el timbre sonó. ¿Ya Edward llegó? Pero que rápido. Pensé para mis adentros mientras me devolví sobre mis pasos para abrir la puerta.

—¡Edward! —Exclame al verle, sonreí y pero mi sonrisa decayó cuando arrugó la nariz. —¿Pero que diablos les pasa a todos? ¿Tan mal huelo?

Reclamé cruzando mis brazos por sobre mi pecho mientras giraba sobre mis talones para ir al sofá. Giró que fue un intento fallido pues de alguna manera me enredé con mis mismos pies causando que tambaleará y casi cayera. Digo casi debido a que no me había terminado de tropezar cuando ya tenía los brazos del vampiro que era mi novio a mi alrededor, salvándome de romperme la cabeza.

—¿Te encuentras bien, Bella?

—S-Sí, no te preocupes.. —suspire acostumbrada a aquella pregunta. Rodé mis ojos y me separé levemente. —¿Podrías decirme a qué huelo? Eres el tercero que arruga la nariz cuando me le acerco…primero Jacob, luego Al..

—¿Jacob? ¿Quién es Jacob?

Escuché a Alec preguntar mientras se encaminaba y tomaba rápidamente pero sin perder la elegancia, asiento en el sofá.

—Un chico al que conocí mientras estuve en el bosque..

Murmuré como quién quiere la cosa. La verdad no había porque mentir. —Cuando se acerco a hablarme hizo el mismo gesto…arrugo la nariz como si yo apestara.

Vi como Edward se tensaba y fruncía el ceño. —¿Un vampiro quizás? —Preguntó él y yo negué enseguida.

—Imposible, a menos que sea un vampiro con temperatura jodidamente alta. Porque en vez de parecer un tempano de hielo parecía una brasa andante. La cosa es que quiero hablar con ustedes…y no específicamente sobre Jacob.

—Hueles a perro remojado y pulgoso. —Dijo Alec. Me sorprendí pues no me esperaba que oliera así. —Solo tus manos huelen así. —Explicó como si nada.

Rodé los ojos y cansada ya del tema de mi extraño aroma hablé con demanda. —Ignoren mi aroma, ¡ahora! Luego hablamos de eso…Ya tomé una decisión…Me escucharan y me dejarán hablar sin interrupciones.

No quería obligarlos a eso. Pero si no hacía así, nunca podría hablar…y dar mi decisión final. Los miré a ambos y me coloqué frente a ellos. Suspiré y tomé aire.

—Edward….Te amo, y espero lo sepas con toda certeza, pero no puedes pretender…con tan poco tiempo que tenemos como pareja…alejarme de mi familia. Tú no aceptarías que yo te alejará de la tuya….es más, yo nunca te alejaría de la tuya, eso sería lastimarte….Y Alec, en estos tres días me di cuenta de que puede…ser posible que sienta atracción por ti. Siempre has estado para mi a tu manera, y eso lo agradezco con toda mi alma…pero Mi decisión esta tomada….no estaré con ninguno….no puedo estar en una relación ahora. —Vi a Alec bajar la mirada y el dolor recorrer la mirada de Edward.


Hola a toda/os mis lectores, espero este capítulo haya sido de su total agrado, nos leemos en el siguiente!

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