Primero: Hola, lamento la tardanza pero he estado más que ocupada este último tiempo y sentada en el PC no he podido estar.
Segundo: Bueno les quería comentar que hace cerca de una semana publiqué un one-shot de la pareja de Draco y Hermione por si les interesa se pasan y me cuentan que opinan solo entren en mi perfil, se llama "Que puedo hacer", pero eso no es lo que les quería informar, lo que ocurre es que L.C.C.C ha tenido el descaro de seleccionar las historia, copiarla, pegarla en una página de Word y publicarla como suya, como "Ke puedo hacer" así que si la ven por ahí sepan que es mía y no de ella, le escribí para que la borrara pero según ella, cito: "De quien la encuentra es… ni que fueras tan importante… escribir una historia no te hace tan famosa… De quien la encuentra es… y si no te pasa de que alguien más la lea, pues no publiques… la gente es libre de hacer lo que quiera y los personajes no son tuyos o si??? NOOOO… claro que no, te la pasas soñando cosas que ni al caso y las compartes con la gente en el momento que la subiste comienza la libertad de los demás"
Fue una situación bastante incómoda, pero ya se ha solucionado el problema, espero no la lean, ni se topen con ella y que no les copie sus historias como a mí, pues las historias salen de uno y cuesta escribirlas, claro los personajes no son míos, ojalá fuera así, pero si la trama y también sé que no soy famosa, pero tampoco quiero serlo.
Tercero: Ahora saliendo de situaciones amargas quería preguntarles si se puede escribir un fic basado en un libro, sería muy bueno si me contestaran, desde ya muchas gracias. Aunque me parece que no, pero bueno igual me vendría bien una respuesta.
Cuarto: Mis agradecimientos eternos a las personas y estrellas que alumbras mis noches de escribir hasta tarde y que dejaron rr:
- Peritha12
- Missju
- EdwardKaname
- Wave49
- Joslin Weasley
- Lulii St. John
- Akako Cullen
- Marvella
- It doesn't matter
- Meeli
- Conntagious
- Salesia
- Liloc
- Andrea03
- Vampiricullen
- Alice- prys-cullen5
Y a las nuevas personitas fantásticas que se han unido al fic y que me han agregado a sus favoritos o a los alertas:
- Mary Alice Whitlock Brandon
- Zullly
- Flowersswan
- Monse-dark hunter
-
- Esme Hurley
- Gabs-potter
- Sandy 31
- Emitho Whitloch Hale
- Lisa Cullen 92
- Assenav1980
- Caem
- Stephiicullen93
- Kriss27
- Leydipaola
- Blo0diysita
- Cintia6458
- Emily- Lokis
- Is Cullen
Disfruten la el capítulo, las quiero mucho.
-------------------------------------Él es un maniquí------------------------------------------------
Capítulo 14: El arribo de Jane.
Punto de viste de Edward.
Decir que no me agradaba que Jacob estudiara en el mismo colegio que nosotros, era poco, lo detestaba, nunca me había hecho nada, bueno, no directamente, pero algo dentro de mí comenzaba a agitarse de tal manera que mi corazón estaba casi saliéndose por mi boca del enfado.
- Hola Edward –me saludó él como si fuéramos los mejores amigos del mundo, tendiéndome la mano.
- Jacob –incliné mi cabeza y devolví el saludo, tomé su mano y la apreté más fuerte de lo normal- Bella vamos tarde a clases, debemos irnos –tomé la mano de mi novia y me dirigí nuevamente a Jacob- espero que tengas un buen día, ¿nos vamos chicos?
Nos despedimos de él y nos fuimos a nuestras respectivas clases, que para mi mala suerte no tenía con Bella, pero que si compartía con Jasper. Buscamos unos asientos lo suficientemente alejados de la vista de las chicas, ya que al parecer mi amigo tenía una muy buena fama entre ellas.
- ¿Cómo soportas esto todo los días? Ellas son tan poco disimuladas y casi se te ofrecen en bandeja –llevé mis manos el puente de mi nariz y lo masajeé, relajándome un poco.
- Con el tiempo y cuando ya se dan cuenta que de que no las tomas en cuenta, desisten de sus intentos de conquistarte y bueno tienes novia así que será más rápido que te dejen en paz –ambos sonreímos justo en el momento en que el profesor entraba en clases y con una chica.
- Jóvenes tomen asiento y se quedan en silencio –el curso de inmediato tomó atención, pero no fue a causa del profesor, si no por la chica que venía con él- Tal como me han avisado esta mañana el señor Cullen es un nuevo alumno, ¡silencio! –volvió a pedir cuando algunas chicas suspiraron detrás de mí, algo que ya desde el primer día de clases comenzaba a fastidiarme- así como también la señorita Jane Volturis que se unido a este colegio, así que espero que le den la bienvenida, por favor señorita en la primera fila hay un asiento desocupado.
La chica era guapa y extrañamente familiar, tanto ella, como su apellido, su rostro aguzado, pálido y delicado eran características que no eran para nada desconocidas en mí. Sabía y tenía la completa certeza que las había visto en alguna parte. Y el apellido Volturis era algo escalofriante.
- Recuerda que tienes novia Edward -dijo Jasper mirándome serio, pensando que tal vez miraba a la chica con otras intenciones.
- Tranquilo, solo es que ella me parece conocida –esta vez lo miré a él- su rostro y apellido se me hacen aterradoramente conocidos.
- Pero eso es imposible Edward, bueno me refiero a tu situación, no conoces a nadie y no recuerdas tu pasado, a menos que estés comenzando a recordarlo –Jasper me miró con preocupación y ambos observamos a la chica.
- No le comentes de esto a nadie, menos a Bella, quiero estar completamente seguro de todo antes de que se preocupe sin motivos –mi amigo solo asintió y seguimos en silencio.
Después de aquella clase, solo nos quedaba idiomas y terminaríamos con el día. Me preocupaba, pero no al borde de la desesperación, traté de disimular frente a Bella, no quería que notara algo extraño en mí. Pero pediría ayuda, no podría con esto yo solo y sabía perfectamente con quien hablar, además aprovecharía de hablar otros temas con él.
- ¿Cómo terminó tu día? –Preguntó Bella abrazándome por la cintura cuando ya estábamos nuevamente reunidos en el estacionamiento- ¿Alguna "jote" más acechándote?
- No, Jasper cuidó muy bien de mí y no dejó que nadie se acercara, él pobre se sacrificó y tuvo que lidiar con ellas, auque debo aceptar que lo hizo muy bien –el rostro de perplejidad de mi amigo era encantador y más aún cuando vio que Alice se acercaba para encararlo.
- Jasper tienes tiempo para mí, ahora que te has encargado de todas las demás –dijo ella tomándolo de un brazo y llevándoselo.
- A pasado mucho tiempo con Emmett solo estaba inventado –alcanzamos a escuchar mientas se alejaban.
- Estoy orgulloso Edward, aprendes rápido, Jasper es algo lento en técnicas como las mías –me comentó Emmett palmeándome la espalda mientras veíamos a nuestros amigos besándose- por lo menos lo perdonó, no soporto a mi hermana cuando están enfadados, es insoportable, espero que no tengas que ver eso muy pronto, es escalofriante.
Los demás reímos y decidimos irnos a casa. Bella se iría con nosotros, pues como cada semana su padre tenía trabajo y no le gustaba que se quedara solo en casa por lo que prefería que su hija se quedara en casa de los Cullen.
Subimos a mi coche y miré a Bella a mi lado. Algo o alguien más allá de este mundo, debía quererme mucho como para darme este precioso regalo. Quizás todo lo que me había pasado era parte de mi destino y debía suceder. Ella me había encontrado, me había descongelado y me estaba amando.
- ¿Sucede algo? –me preguntó cuando notó que había pasado demasiado tiempo mirándola.
- Es solo que no me explico como todo esto me pasado a mí, tengo una familia, amigos y te tengo a ti –tomé su mano y la besé- gracias por darme todo Bella, por darme la vida que ahora llevo.
- Dios Edward, yo no te he dado nada –se soltó de mi agarre y llevó su mano hasta mi mejilla- solo se dieron las cosas y te amo por ser como eres y por amarme.
Y con eso supe que no podía ocultarle nada, Bella me había dado la vida y tenía que lo que me estaba pasando, tenía derecho a saberlo.
- Tengo que contarte algo Bella, pero no ahora ni y menos en el estacionamiento del colegio –suspiré- y quiero que Carlisle esté presente así que lo mejor es que esperemos a que llegue a casa esta noche ¿Te parece bien?
- Si para ti está bien, estoy de acuerdo, gracias por confiar en mí –se acercó y me besó –y me derrumbé, ¿Por qué cada vez que hacía eso mi autocontrol se iba a la mierda? Me urgía tocarla, besarla profundamente, saborearla, deshacerme en sus brazos.
Bajé mis manos hasta su cintura y con algo de dificultad la acerqué más a mí, ella pasó uno de sus brazos sobre mis hombros y nos acercamos más si era posible.
Y como era de esperar, un golpe en la ventana de mi lado nos obligó a separarnos, pero extrañamente esta vez no era ninguno de mis hermanos, sino que eran Jasper y Rose. Bajé la ventanilla y lo miré extrañado.
- Lamentamos interrumpirlos, pero Alice está regañando a Emmett por enseñarte algunas cosas que cree no deberías saber y bueno, estar cerca de ellos cuando pelean…
- No es buena idea –terminó diciendo Bella por ellos- créeme Edward nunca querrás ver eso.
Los chicos se subieron al coche y yo emprendí el viaje a casa, fue tranquilo y algo silencioso, ya que si comparábamos mis viajes con alguno de mis hermanos era algo que era de esperar. No sabía aún si sería buena idea que todos los demás chicos estuvieran presentes mientras le contaba a Carlisle lo que había ocurrido con mi sentimiento hacia el apellido Volturis, Jasper ya lo sabía y Bella ya había sido informada de algo. No me parecía justo que después de todo lo que habían tendido que arriesgar para sacarme de esa tienda, los dejara fuera de todos estos acontecimientos.
Así que sería su elección, ellos verían que querían hacer, si se quedaban, si se iban, de todas maneras ya estaba completamente agradecido por todo.
Llegamos a casa, casi seguidos de inmediato por Alice y Emmett que al parecer habían solucionado sus diferencias, pues venían muy abrazados y riendo de algo que seguramente mi hermano había comentado. Carlisle aún no había llegado, solo se encontraba mi madre quien al vernos, de inmediato comenzó a servirnos comida, como si pensara que el colegio nos tenían en un ejército, confinados a permanecer en huelga de hambre para toda la eternidad. Por supuesto Emmett fue el primero en estar sentado en la mesa y así lo seguimos todos los demás.
En eso nos encontrábamos cuando Carlisle llegó a casa. Se notaba cansado y temí que no tuviera tiempo o ánimos para mis problemas, quizás no era un buen momento ara dárselos a conocer, pero de algún modo que más adelante entendería, solo los padres saben notar cuando a sus hijos algo les ocurre y este fue precisamente el caso.
- ¿Te ocurre algo Edward a pasado algo en tu día que quieras compartir? –él lo sabía y si no era así lo intuía.
- En realidad quería hablar contigo sobre un cierto tema que me parece es algo delicado –dije mirándolo solo a él.
- Si es algo privado podemos ir a mi oficina estaremos más tranquilos –el silencio que reinaba en ese lugar era tal que parecía hasta gracioso.
- La verdad es que Jasper ya sabe de que se trata y Bella solo sabe que quiero hablar con ella, no me molesta que los demás se enteren, solo quiero que sepan que están en plena libertad de saber esto o no, creo que es lago de mi pasado y no me pareció justo dejarlos de lado después de todo lo que han hecho por mí, tal vez no sea algo tan importante, pero si es algo que recordé creo que es necesario averiguar el por qué –esta vez miré a mi madre, luego a mis hermanos y finalmente a Rose, parecían que algo querían meditar o simplemente fue mi imaginación, pues sus cabezas asintiendo me dieron a entender que están conmigo.
- Eres nuestro hermano Edward y todo lo que te ocurra nos interesa, has estado cono nosotros desde siempre solo que llagaste algo tarde –solo Alice podía decir algo sin sentido y que saliendo de sus labios tomaba un rumbo que para todos quedaba más claro lo que habría querido decir con aquellas palabras.
- Entonces creo que lo mejor es que nos quedemos aquí, hay más espacio y estaremos más cómodos –Carlisle le indicó a mi madre que tomara asiento junto a él y todos prestaron u completa atención en mí.
Tomó mis manos entre las de ella, como ya tantas veces lo había hecho y que se había vuelto algo necesario en nosotros. Era indispensable para sentir la seguridad y el apoyo. Me miró luego de que todos tenían mi atención y me sonreí, me porque sabía que así me alentaría y me hacía saber que estaban conmigo.
- Jane Volturis –dije de pronto y sentí como la mano de Bella apretaba fuertemente la mía, su respiración se agitaba y su rostro se contraía en una mueca- es una nueva alumna del colegio al igual que yo y desde el momento en que la vi sabía que me recordaba alguien y más cuando escuché su apellido.
- Conozco ese apellido –dijo Esme sorprendiéndonos a todos, pero no a Carlisle al parecer.
- Yo también lo conozco, Aro Volturis es un científico retirado, fue famoso por algunas investigaciones y reportes que aportó a la ciencia –se colocó de pie y subió las escaleras sin decirnos nada.
- Su esposa es una gran diseñadora de interiores y muy famosa al igual que su esposo, pero cuando él se retiró de la ciencia ella también lo hizo de la publicidad, desde esa vez que no he sabido nada más de ellos y efectivamente tenían una hija llamada Jane, deben ser los mismos, el apellido Volturis no es muy común –los pasos de Carlisle bajando las escalera nos hizo voltearnos y ver que traía un libro entre sus manos, lo tendió sobre la mesa y todos vimos lo que nos mostraba.
- ¡Oh Dios! –al ver la fotografía de ese hombre un gran dolor en mi cabeza me hizo perder el equilibrio y caer en la silla que estaba detrás de mí.
- ¿Edward? –junto a mi Bella tenía un rostro de espanto al verme en esas condiciones. Algo oprimía con fuerza mi cabeza y la imagen de ese hombre se mantenía ahí, firme y sin intenciones de alejarse- ¿Edward estás bien?
- Sí, no fue nada –quise disimular para saber más de ese hombre y si permitía que el dolor me venciera, no seguiríamos con esto y yo lo necesitaba, necesitaba saber si ese tal Aro Volturis pertenecía a aquella vida que por alguna razón olvidé.
- ¿Conoces a este hombre hijo? –Carlisle junto a mí, pasó una mano sobre mi hombro dándome esa calidez que en ese momento entendí, solo un padre puede dar.
- Creo que sí, su imagen pasa una y otra vez por mi cabeza, estoy seguro que lo recuerdo de alguna parte –alcé la vista y lo miré- ¿Crees que el tal vez pueda ser mi…
- ¿Tú padre? –terminó el por mí- lo dudo mucho, si fueras su hijo te habríamos conocido desde antes y estoy seguro que solo tienen a Jane. Lo extraño es –dijo rodeando la mesa y ubicándose junto a mi madre que en ese momento su rostro mostraba claras señas de tristeza- es que ella esté acá en Forks, puesto que los Volturis han vivido toda su vida en Londres.
- Bueno, esto parece una misión para Cullen y compañía –comentó Emmett colocándose de pie y alzando una de sus cejas al más puro estilo Cullen.
- Estoy de acuerdo –Alice a su lado hizo exactamente lo mismo.
- Bien Edward creo que ya tienes a tu equipo de investigación –mi padre con una sonrisa palmeó la espalda de Emmett- eso si, no se metan en líos.
- Tranquilo papá, sabemos cómo hacerlo –Emmett salió hacia la sala y desde allí les gritó- ¡Chicos, a la Cullen-cueva!
- Está loco lo sé, pero eso hace que lo ame aún más –Rose suspiró y sonrió de la misma manera en que yo lo hacía cuando miraba a Bella.
Todos reímos ante las locuras de Emmett y también nos colocamos de pie. De pronto vi a Bella acercarse a las chicas y susurrarles algo que no logré a captar.
- Jasper dile al loco de mi novio que vamos enseguida, debemos hacer algo, cosas de chicas antes de ir a la Cullen-cueva –Rose después de decir esto tomó a Alice y a mi novia y se las llevó arrastrando.
- Nos vemos enseguida Edward –Bella solo alcanzó a decir estas palabras antes de desaparecer.
Y yo aprovecharía este momento, sé que Jasper y Emmett también podrían ayudarme y se había ofrecido a aclararme cualquier duda que me surgiera, pero quería hablar con mi padre, quería que naciera aquella confidencialidad que solo entre padre podría existir.
- ¿Vienes? –Jasper me habló cuando ya se encontraba en la puerta de la cocina.
- Sí, voy enseguida, solo espérenme unos segundos y los sigo –mi amigo se alzó de hombros y salió hacia donde se encontraba Emmett, la supuesta Cullen-cueva que lo más seguro es que sería su habitación. Y me di cuenta que podía confiar en él, Carlisle me había ayudado, pero fue algo más como padre e hijo, en cambio Jasper sería una ayuda más de hombre a hombre y era eso lo que necesitaba. Salí de la cocina y lo alcancé- Jasper tienes un minuto para hablar conmigo.
- Claro, de que se trata –miré a ambos lados de la sala y no había nadie, pero me pareció mejor no confiarme.
- ¿Qué tal si vamos al patio trasero y ahí te cuento? Asintió y salimos, nos sentamos en una de las bancas donde justamente había tenido aquel encuentro con Bella que tantos problemas me había causado aquella noche.
- ¿Y bien, en qué te puedo ayudar? –su mirada era atenta y concentrada en lo que yo le diría.
- Supongo que Emmett ya te informó sobre aquella mañana en la que tuve un sueño con Bella en la que desperté algo… cambiado.
- Digamos que algo mencionó –dijo simplemente.
- Ok, lo que ocurre, es que últimamente, no logró contenerme sin estar alejado de ella, tocarla, besarla, sentirla contra mí y algo dentro de mí pareciera que se incendiara y no sé cómo controlarlo y digamos que Bella no ayuda mucho –suspiré finalmente aliviado de haber contado esto a alguien.
- Créeme a mí me pasa lo mismo con Alice y eso no se pasa con nada y si algún día ocurre es porque ya no sientes lo mismo por Bella, es normal que tu cuerpo reaccione y a ella debe pasarle lo mismo por eso no ayuda mucho, pero debe quedarse hasta ahí, su relación no lleva casi nada de tiempo como para querer llegar más lejos.
- ¿Más lejos? ¿Dónde precisamente? –pregunté confundido.
- A algo más que solo besos y abrazos.
- ¿Valen los roces bajo la polera? –le pregunté algo cohibido.
- ¿Ya lo has hecho? –alzó ambas cejas y al ver que yo no respondía, dio por afirmativa mi respuesta- Vaya Alice no me dejo hacerlo hasta casi cuando llevábamos dos meses de novios, el asunto es que no la presiones más hasta que ella te lo permita, debes ser un caballero hasta el final y bueno si tu cuerpo a veces te gana sigue el consejo de Emmett y date una ducha fría, yo lo he seguido y siempre me ayuda.
- Bien, gracias Jasper, ¿puedo acudir a ti en caso de más dudas?
- Claro, te entiendo que no vayas a Emmett es algo gráfico para sus explicaciones la mayoría de las veces y Carlisle es muy de padre a hijo, a mi no me quedó más opción que Emmett, gracias a Dios no seguí todo al pie de la letra ¿te imaginas dos como él?
Ambos sonreímos ante el comentario y nos fuimos a la habitación de Emmett o la recientemente bautizada "Cullen-cueva".
Punto de vista de Bella
Fuimos hacia la pieza de Alice y nos acomodamos en su cama. Le había contado a Rose mis inquietudes y ellas estuvieron más que dispuestas en ayudarme.
- ¿Entonces Bella, qué ocurre? Alice tomó mi mano y la acarició esperando a que yo respondiera.
- Bien lo que pasa, es que tengo ciertas dudas en cuanto a Edward y a mí –les dije sin mirarlas y sonrojada completamente.
- ¿Ya no lo quieres? –con las manos sobre su boca Rose estaba impactada y con los ojos muy abiertos dando por confirmada lo que creía.
- No Rose, solo no sabe cómo reaccionar en la intimidad con él ¿no es así Bella? –Dios Alice, por eso la quería tanto, siempre sabía lo que pasaba por mi cabeza.
- Sí, bueno recuerdan ese día en la playa, cuando cada pareja estaba en una carpa.
- Oh Dios, ¿lo hicieron?
- No Rose, déjame acabar y luego te escandalizas, esa vez en la carpa, nos besamos y acariciamos algo más de lo que me tenía permitido a mi misma en tan pocos días de relación –esta vez vi Rose y noté una mirada pícara en su rostro.
- ¿Qué tanto fue lo que él te tocó? –Alice seguía seria.
- Hasta el borde de mi pecho –el color de la sangre era poco comparada con mi rostro.
- ¿Por sobre o debajo de la polera?
- Debajo –susurré de forma casi inaudible- pero no me arrepiento, fue increíble, Edward me tocaba de una manera en que hacía que mi piel se sintiera como porcelana y que solo debía ser rozada, de otro modo se rompería.
- Vaya Bella, hasta poetiza te has vuelto, es realidad es algo apresurado hasta donde han llegado, pero él lo hará hasta donde tú se lo permitas, es un caballero y es por sobre todo es un Cullen, lleva nuestra sangre en las venas, así que todo depende de ti –Alice tenía razón, habíamos llegado muy lejos y solo llevamos unos pocos días de novios.
- Tienes razón, no debí permitir tanto, pero es que es irresistible, no sé como ustedes pueden soportar tanto y contenerse -les dije mirándolas a ambas.
- Al principio costaba, pero una vez que hicimos el amor por primera vez, te das cuenta de lo mucho que amas a esta persona y que puedes esperar toda la eternidad por él –Alice miraba a la nada mientras hablaba.
- ¿Aunque a veces no puedan contenerse y lo hagan con sus amigos en la carpa de al lado? –recordaba perfectamente aquella noche en que debimos ir a caminar con Edward para no escuchar los gemidos.
- Tú sabes Bella, a veces o la mayoría del tiempo, la carne es débil y en caso de Rose y Emmett muy, muy débil y ahora vamos los chicos deben estar esperando por nosotras, Edward nos necesita y debemos ayudarlo.
Jane Volturis
Fácil, increíblemente fácil. Pero extraño. Lo sabía y lo había notado enseguida por la fotografía que me habían dado de aquel chico, hijo del viejo Masen.
En el mismo colegio y con la misma edad y otro detalle que me había congelado por algunos segundos, extrañamente familiar. Esto se convertía cada vez en algo más personal.
------------------------------------ Él es un maniquí-----------------------------------------------------
Gracias por leer el capítulo, nuevamente disculpen la demora y si tienen un tiempito para mí y me quieren mucho me dejan un rr.
Nos vemos o mejor dicho nos leemos
Con cariño, Philana.
