Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, los he tomado prestados de la historia de la increíble Naoko Takeuchi.
Mi tristeza y mi consuelo
Makoto POV
Hace una semana que el abuelo de Rei había muerto, y ese era el día del entierro. Rei se veía devastada y no quería hablar con nadie pero, a pesar de todo, en ningun momento la había visto llorar. Me inquietaba un poco que se guardara todo ese dolor para ella sola. Sabía lo que sentía, después de todo, su abuelo era como su padre, y yo sabía lo que era perder a un padre, o más bien, a ambos. Me había costado mucho el superar la muerte de mis progenitores, y aún de vez en cuando me encontraba deprimida pensando en ellos. Habían tomado dos años de sesiones con un psicologo y una dosis de pastillas para que superara la depresión en la que estaba sumida. Aún así, el suicidio jamás pasó por mi cabeza y yo hice lo necesario para salir adelante. Me gustaría que Andrew hiciera lo mismo. Últimamente lo había visto un poco renuente al hablar conmigo, como si me estuviera ocultando algo. Sabía muy bien de que tema se trataba pero aún así quería saber que era. Últimamente Andrew se había estado comportando sumamente cariñoso y me sacaba a pasear cada vez que podía. No es que me quejara, pero no podía evitar el inquietarme un poco en los momentos en que nos abrazabamos para despedirnos, era como si el no me quisiera dejar ir; y de algun modo sus besos y sus abrazos lo hacían parecer como si estuviera tratando de despedirse. Andaba bastante nervioso y de vez en cuando parecía tener ataques de ansiedad. Me fijé en mi chico, quien estaba dándole el pésame a Rei.
El ambienete en el funeral era bastante sombrío, como debería ser. Pero ese tipo de ambientes me ponían algo nerviosa y me hacían sentir incomóda. Era como si todos los presentes estuvieran ahí para ser expectadores del sufrimiento de Rei. Así me había pasado con la muerte de mis padres, todos me miraban con lástima y luego iban a decirme lo mucho que lamentaban lo que había pasado. Sabía que las intenciones de esa gente eran buenas y sinceras, al menos, de casi todas, pero no podía evitar sentirme como un fenómeno de circo. Yo no quería hacer sentir a Rei así.
-¿Estas bien? -La voz de Andrew me sobresaltó.
-Si, es solo que, no me gusta estar aquí. Trae malos recuerdos -Andrew me apretó los hombros en un gesto de apoyo. Rei estaba de rodillas frente a la tumba de su abuelo y parecía ida, descuidada de lo que pasaba a su alrededor. Todos los demás parecían estar teniendo sus propias charlas y dirigían sus nada sutiles miradas a la chica que había sufrido la pérdida, pero Rei estaba de espaldas a ellos y, aunque sabía que ella podía sentir las miradas, los estaba ignorando. Me acerqué a ella en silencio-. Rei, me voy a ir. Espero no te lo tomes a mal, es solo que no me siento muy bien.
Rei simplemente siguió con la vista clavada en la tumba de su abuelo y no me dirigió ninguna mirada ni ninguna palabra. Simplemente estaba contemplando el montículo de tierra donde yacía el cuerpo de su progenitor sin ninguna expresión en su rostro. No había tristeza en su expresión, tampoco dolor ni enojo. Simplemente no había... nada. Nosotros llegamos media hora después que Rei al hospital, donde ya le habían informado que su abuelo había muerto. Cuando llegamos (Andrew y yo) Rei tenía la misma cara sin expresión. No gritabam y no lloraba no parecía haberlo hecho. Solo miraba a la nada.
-Lo siento -Murmuré sin saber que otra cosa decirle y regresé con Andrew. Ciertamente no había nada que yo pudiera hacer para ayudarla. Esperaba que Yaten lo hiciera. Cuando llegué hacia Andrew, este pasó un brazo por mis hombros y emprendimos el camino a su auto.
-¿Cómo esta ella? -Preguntó verdaderamente interesado. Yo suspiré con angustia y tristeza.
-No se ve bien. De verdad estoy preocupada -Le dije sinceramente. Sabía que yo no podía hacer nada, Rei sabía que tenía mi apoyo para lo que necesitara, pero en esos momentos, yo no era la persona que ella necesitaba; y cierta parte de mi, creía que tampoco Yaten era esa persona.
-Va a necesitar mucho apoyo Mako. Y tal vez no vaya a querer la ayuda de nadie, pero no deben darse por vencidos con ella. Darien nunca e dio por vencido conmigo -Sabía que Andrew hablaba de lo pasado con Reika, pero no todos iban a tomar las medidas extremas que el tomó. Aunque me preocupaba un poco que Rei se deprimiera al grado de no salir de casa y tener un desastre en casa como Andrew en su departamento. De por si, Rei siempre había sido un poco reservada, si se deprimía, no dejaría entrar a nadie a su vida. De verdad esperaba el que Yaten pudiera ayudarla-. Ven conmigo. Quiero presentarte a alguien.
Yo seguí a Andrew confundida, ya que en vez de dirigirse a su auto, empezamos a caminar entre los móntones de tumbas. Yo solo dejé que el me tomara de la mano y me arrastrara. Caminamos así durante unos cinco minutos y la verdad yo ya me estaba empezando a cansar, ya que hacía bastante calor.
-¿Cuánto falta? -Le pregunté jadeando un poco a causa de mi cansancio.
-Ya estamos aquí -Dijo parándose frente a una tumba. Mis ojos se abrieron ante la sorpresa. Ahí, frente a mi, estaba un montículo de tierra y bajo este se encontraban los restos de la que había sido Reika Furuhata. Miré a Andrew con asombro, que solo me dio un asentimiento de cabeza-. Mira Reika, esta es Makoto, de la que tanto te he hablado.
Lo miré sorprendida. ¿Le había estado hablando de mi a su esposa muerta? Miré la sonrisa de paz de Andrew mientras hablaba con su esposa. Era como si cualquier sentimiento negativo de su cuerpo se hubiera eliminado. El se dio cuenta de que lo miraba fijamente y me sonrió.
-¿Qué sucede? -Dijo confundido, pero sin borrar la sonrisa de su rostro.
-Es que... te ves tan tranquilo. Casi feliz -Andrew sonrió una vez más.
-Solo me siento así cuando hablo con Reika o cuando estoy contigo -Me dijo tiernamente. ¿Es que acaso este hombre podía ser más tierno? Oh demonios, a quien quería engañar, yo ya estaba enamorada. Y esta vez, no era un enamoramiento pasajero. Quería a Andrew, y no quería perderlo. Y no iba a dejar que se hundiera en esa estúpida vengarsa. Iba a sacar esa idea de su mente a como diera lugar-. Eres importante para mi Makoto. Te necesito. ¿Sabes? A Reika le hubieras agradado.
Yo le sonreí con ternura. A veces Andrew parecía un hombre frío y hasta se notaba el odio y el dolor que guardaba dentro; pero a veces también era capaz de ver al chico tierno y de buenos sentimientos, al que le gustaba hacer felices a los demás. Solo necesitaba bajar la guardia, y entonces eras capaz de ver a ese Andrew totalmente distinto. Cuando lo había conocido, el era ese chico con todas sus barreras levantadas, pero con el tiempo me dejó ver más allá que eso. Y conocí al verdadero Andrew, sin dolor, sin tristeza, sin preocupaciones. Solo un chico de sonrisa sincera.
-Estoy segura de que ella también me hubiera agradado, aunque probablemente me hubiera sentido celosa de que ella tuviera a un chico tan lindo como tu -Dije tomando su mano. Ambos reímos y retomamos nuestro camino hacia el auto.
Serena POV
-Lo estas haciendo muy bien -Le comenté a Seiya, el que ya traía muletas y cada vez era más sencillo mover las piernas. El me sonrió orgulloso de si mismo.
-Gracias bombon, de verdad se siente bien el tocar tierra de nuevo -Le sonreí tiernamente. Sabía que Seiya estaba desesperado por caminar otra vez. Al ritmo que llevaba era probable que lo hiciera pronto. En ese momento, Darien se acercó a mi y me tomó por la cintura besando mi cuello. No lo había hecho a propósito para molestar a Seiya, pero aún así este lo miró con furia, aunque esa no fue claramente la intención de Darien. Aún así, mi prometido se quedó aferrado a mi cintura posesivamente. Yo suspiré un poco. Era tan díficil el estar entre Seiya y Darien. Uno era el chico al que le tenía cariño y con el que me tenía que casar aunque no quisiera; y el otro era el chico al que amaba pero que no podía tener-. Pobre Rei.
Mi amiga tenía una expresión extraña en su rostro, más bien, no tenía ningun tipo de expresión, y desde el momento en que el entierro había terminado, esta solo se había arrodillado frente a la tumba y se había quedado ahí sin hacer ningun tipo de movimiento. No me mostré tan sorprendida cuando supe lo de su abuelo, ya que el señor se vería bastante viejo y cansado ya, era probable que no fuera a durar mucho. Me acerqué a mi amiga sin saber muy bien que decir.
-Lo siento mucho Rei. Si te sirve de algo, el estaba orgulloso de ti y te amaba -La expresión de Rei no cambió. Simplemente se quedó ahí mirando el vacío-. Si necesitas ayuda con algo, lo que sea...
-Solo dejame sola -Murmuró sin expresión.
-Esta bien, entiendo que quieres estar sola en estos momentos, pero ya sabes, si necesitas algo...
-¡No te necesito a ti! ¡Ahora dejame sola, que la gente siempre me deja! -Me gritó de repente. No pude evitar el sentirme herida antes sus palabras, aunque estaba más preocupada que herida. Sabía lo mucho que Rei quería a su abuelo, y después de que hubiera perdido a su madre, su padre la hubiera abandonado, el perder a su abuelo sería bastante duro. Apesar de su furioso grito, en sus ojos no pude ver nada de furia, simplemente seguía la nada.
-Deberías sacar todo lo que llevas dentro -Tal vez no resolvía las cosas, pero sin duda el llorar me hacía sentir mejor-. No tiene nada de malo llorar, Rei.
-No quiero llorar! ¡Ahora vete! -La miré preocupada, pero opté por suspirar e irme. De verdad Rei estaba empezando a preocuparme. Si nadie la sacaba del lugar obscuro en el que se encontraba; algo muy malo iba a pasar. Entendía que acabara de perder a su abuelo y estuviera sufriendo por eso; pero no podía cerrarse así. Bueno, tal vez solo necesitaba un poco de tiempo a solas para poder asimilarlo y superar las cosas, pero nunca había visto a Rei tan mal. Ella era usualmente una persona que siempre sabía que hacer, pero ahora, por primera vez, se veía perdida.
-Lo mejor será que nos vayamos -Me susurró Darien al oído. Yo me volté a verlo, aún dudando, después de ver el estado en el que se encontraba Rei, pero al final opté por tomar su consejo. En ese momento volté a ver a Seiya, quien nos miraba alejarnos con una expresión triste en el rostro. La estúpida necesidad de estar a su lado me recorrió entera.
-Darien, tengo que cuidar de Seiya -Vi como las manos de Darien se crispaban en puños y me miraba ceñudo.
-Pero creí que hoy iríamos a almorzar al aire libre. Tu sabes, como un día de campo -Me rebatió. Era cierto, Darien y yo habíamos acordado el ir a almorzar a un pequeño y solitario, pero hermoso parque. Ya estaba todo listo, llevabamos manteles y hasta comida de más, por si a mi se me ocurría quedarme con hambre. Pero aún así no podía dejar ahí solo a Seiya, esperaba que Yaten se quedara con Rei, y Taiki y Amy habían desaparecido en un alguna parte, parecía que tenían cosas serias de que hablar.
-No puedo dejarlo solo -Finalmente dije. Darien suspiró frustrado y pasó una mano por su cabello, pensando que hacer. Súbitamente, su expresión se volvió calma y añadió, incluso con una sonrisa pacífica.
-Puede venir con nosotros -Lo miré con la boca abierta. ¿De verdad estaba sugiriendo que llevaramos a Seiya con nosotros a nuestra cita? ¿De verdad Darien podía ser tan poco egoísta?
-¿Hablas en serio? -Pregunté aún sin creermelo, pensando que tal vez Darien estaba jugando conmigo. El solo asintió sonrientemente.
-Ya sabes lo que dicen, manten a tus amigos cerca y a tus enemigos aún más -Dijo en un tono científico. Sabía que estaba jugando, por lo que le di una palmadita juguetona en el brazo y el rió. De verdad Darien era un sueño hecho realidad. Solo; no el mío. Me acerqué a Seiya.
-Seiya, ¿querrías acompañarnos a Darien y a mi a un tipo de día de campo? -El memiró sorprendido y luego me estudió con la mirada, como tratando de percatarse de que no era una broma. Entonces el me miró confundido.
-¿Quieres que los acompañe a ti y a tu prometido en una cita? ¿Acaso me llevan de chaperon? -Dijo sonriendo sarcásticamente. Yo lo miré ceñuda, a el se le borró la sonrisa al darse cuenta que yo hablaba e serio-. No creo que sea buena idea.
-Vamos, Seiya, prometo que estará bien, Darien no es malo cuando llegas a conocerlo, de hecho es un increíble sujeto -Probablemente el hablar así de Darien con Seiya era una mala idea considerando como estaban las cosas.
-Pero el tiene algo que yo quiero -No pude evitar temblar de deseo ante la intensa mirada que me miró. ¿Qué me hacia Seiya Kou?
-Esta bien, yo solo pensé que nos podríamos divertir todos juntos -Di media vuelta y me fui. Seiya tenía razón. Probablemente no era una buena idea el tenerlo a Darien, a el y a mi juntos en un mismo lugar.
Rei POV
Aún era incapaz de asimilar lo que había pasado. Hace una semana, mi abuelo estaba vivo y se veía normal, haciendo las típicas bromas que siempre hacía. Y ahora ya no estaba. ¿Cómo podría seguir sin sus consejos, sin su sabiduría, sin su cariño? Había estado con el desde pequeña. Era como el padre que nunca tuve, ya que a mi padre no podía considerarlo como tal. Desde pequeña, mi abuelo me recibió en su casa, me dio cobijo y me cuidó durante las noches. Aún recordaba como solía abrazarme y platicarme acerca de mamá; me contaba maravillosas historias y experiencias que ella vivió cuando era una niña. El siempre me decía que era la viva imágen de mi madre. Y la había perdido. Y ahora lo había perdido a el. No sabía que hacer y no sabía que sentir. Cualquier persona hubiera estado llorando ante tales circunstancias, pero yo no podía hacerlo. Sentía como una pequeña desesperación iba creciendo dentro de mi conforme los segundos pasaban. ¿Qué acaso era un monstruo que no podía sentir? ¿Simplemente me iba a quedar hincada ahí sin hacer nada? Probablemente si. Me sentía tan sola, tan perdida. Ni siquiera podía sentir tristeza, no podía llorar, no podía gritar. Era una verdadera reina del hielo; con un corazón de piedra. No quería llorar porque no quería mostrarme débil ante los demás, y además no encontraba dentro de mi las ganas de hacerlo. Tal vez era porque yo me estaba negando a creer que eso verdaderamente estaba ocurriendo. Parte de mi pensaba que todo era un sueño, una horrible pesadilla, y me rehusaba a creer otra cosa. Pensaba que nada de eso estaba pasando realmente.
-Rei, has estado ahí por mucho tiempo, creo que es hora de que nos vayamos -Escuché la voz de mi novio detrás de mi. ¿Cuantas horas había pasado observando el pequeño montículo de tierra? Volté a mi alrededor y me di cuenta que ya todos se habían ido, solo quedabamos Yaten y yo. Volté a ver a mi novio. Me sentía vacía, no sentía nada en esos momentos. No tristeza, no furia, nada. Yo solo quería sentir algo, lo que fuera. No importaba si era algo malo o algo bueno... solo... algo.
-Yaten, hoy es la noche -El me miró confundido sin comprender mis palabras-. Hoy quiero que te quedes conmigo. Hoy es la noche.
-Rei, no creo que sea buena idea, hace una semana me dijiste que todavía no estabas lista, y además con todo lo que acaba de pasar con tu abuelo no creo que... -Lo detuvé con mi mano.
-Hoy es la noche. Estoy lista. -Mentí. Incluso aunque no estuviera lista, estaba dispuesta a soportar lo que fuera con tal de senti algo. Cualquier cosa. ¿Y que mejor que hacer algo que nunca había hecho, sin saber que tipo de sensaciones me iba a provocar? Una gran parte de mi sabía que estaba cometiendo un gran error. Pero la parte de mi que era terca me instaba a seguir.
-¿Estas segura? -Dijo un signo de exitación en la voz. Yo solo asentí-. Bien, entonces vamonos.
-Vete tu primero. Yo llegare después... solo... necesito un tiempo más a solas -Le dije. Sabía que debería estar enojada por Yaten, porque, de cierto modo, el estaba tomando ventaja de mis emociones revueltas, pero no podía ni siquiera sentir furia. Así que si era incapaz de sentir algo para la noche, terminaría acostandome con Yaten. Aunque no creía que eso fuera a arreglar mis problemas.
-Bien; yo te esperare -Dijo asintiendo. Me dio un beso en la frente y empezó a marcharse.
Cuando se fue, yo volví a mi posición inicial; de rodillas frente a la tumba de mi abuelo. La miré fijamente, diciendome una y otra vez que mi abuelo yacía allá abajo, que el estaba muerto, que eso no era un sueño, pero no funcionaba. Seguía vacía. Necesitaba a mi abuelo en mi vida. El no sabía cuanto. Siempre había intentado demostrarle que era una joven independiente, ya que el estaba viejo y no quería que se preocupara por mi; por lo que siempre intentaba ser capaz de tomar decisiones maduras frente a el. Pero solamente era una muchacha, frágil, débil en ocasiones, insegura, que necesitaba los brazos de su abuelo.
El tiempo transcurrió y simplemente me quedé mirando. Habrían pasado como una hora y media desde que Yaten se fue. Mi falta de sentimientos no se había arreglado, así que tal vez ya era hora de que fuera con el. No debería hacerlo esperar tanto. En ese momento alguien desde atrás me ofreció un pañuelo y lo pasó por encima de mi hombro. Respiré pesadamente. Como estaba de espaldas a ella, esa persona probablemente no se daba cuenta de que no necesitaba un pañuelo, ya que yo no estaba llorando. Suspiré, probablemente Yaten se había desesperado y había vuelto por mi. O tal vez Serena con su enfermiza forma de preocuparse por los demás volvió. Vaya, ni siquiera podía sentirme culpable por la forma grosera en la que traté a Serena.
-No lo necesito -Dije volteandome solo por educación a ver a la persona con el gesto del pañuelo. En ese momento, sentí que no todo estaba perdido y por primera vez en esa semana sentí que, de algun modo, todo iba a estar bien. Por primera vez en esa semana sentía... esperanza. La verdad era que por primera vez en esa semana que había pasado... sentí algo.
-Mina... -Murmuré sin creermelo.
Andrew POV
Tamborileaba mis dedos en el volante durante el camino. De verdad quería decirle a Makoto lo que había pasado con Peter, pero no quería que se enojara o se sintiera decepcionada de mi. ¿Qué era eso? Hace tiempo que no me importaba el decepcionar a alguien. Me sentía mal al decepcionar a Darien, claro, pero sabía que por más mal que me sintiera lo volvería a hacer. Pero con Makoto; era distinto. Sabía que ella me veía como el hombre que estaba intentando salir adelante, pero en realidad las cosas iban mal. Peter me había amenazado con matarme si no le entregaba el dinero que pedía. En el bar donde solía cantar pedí un trabajo de medio tiempo como camarero. Pero aún así no creía juntar el dinero para el martes. Necesitaría ayuda, pero no tenía nadie que me la ofreciera. Claro, Makoto me la ofrecería con gusto, pero jamás le quitaría su dinero de esa forma, de por si le costaba un poco mantenerse ella misma. Yo me había prometido que algun día la ayudaría a encontrar un departamento mejor para ella. Pero para eso necesitaba dinero, y sabía que tal vez me iba a tomar tiempo, pero lo haría. Claro, si Zafiro no me mataba antes. Suspiré. La única salida del embrollo en el que estaba metido, sería pedirle dinero a Darien. Aunque esa idea no me gustaba, ya que Darien ya había gastado mucho esfuerzo, tiempo y mucho dinero en mi, y yo no le había pagado el favor de ninguna manera, ni siquiera mejorando mi forma de vida. El pedir algo más de el sería aprovecharme demasiado, pero tal vez era la única opción. Necesitaba ese dinero, no podía permitir que me mataran antes de cumplir mi cometido y mucho menos podía permitir que algo le pasara a Makoto. No lo permitiría. Demonios, me estaba enamorando, tal vez incluso lo estaba ya. La verdad no quería darle muchas vueltas al asunto, ya que cierta parte de mi sentía que de algun modo estaba traicionando a Reika al querer a otra chica. Pero supongo que no es algo sobre lo que se tiene control. Simplemente me había enamorado de Makoto, no había nada que pudiera hacer, y negarlo no serviría de nada. Y el más tiempo que pasaba con ella, más la quería. De algun modo esa chica ruda y fuerte, pero sensible y generosa me había fascinado. Con su inocencia, con su amabilidad, con su fortaleza, con la manera en que seguía intentandolo conmigo, incluso aunque pudiera ser que yo no tuviera remedio. Muchas veces me encontraba pensando que tal vez el seguir en busca de Zafiro no valía la pena, que simplemente podía seguir con mi vida y tal vez ser feliz con Makoto. Pero tenía que encontrarlo. Ya no e trataba solo de mi venganza, también se trataba de justicia. La policía jamás había encerrado al bastardo por lo que había hecho. Y a pesar de que seguí insistiendo, dejaron de buscarlo, diciendo que probablemente había huido del país. Y ahora resultaba que el idiota seguía rondandome. Siguió rondandome incluso después de la muerte de Reika, y según lo que había dicho Peter, el me estaba buscando. ¿Qué más quería de mi? Me había quitado todo lo que tenía. ¿Qué más podría posiblemente querer?
-Vienes bastante pensativo Andrew, y sé que hay algo que no me has dicho -Me comentó Makoto, que iba sentada tranquilamente en el asiento del copiloto.
-No es nada -Demonios, no quería preocuparla con lo que estaba pasando, pero se había algo que estaba poniendo en peligro su vida, ella tenía derecho a saber. Es solo que, probablemente después de que se enterara, ella me dejaría, y yo no quería eso. ¿Cómo podía ser tan egoísta? El estar conmigo la ponía en peligro, no podía pedirle que se quedara; tenía que dejarla ir-. De hecho, hay algo que tengo que contarte.
Makoto se quedó en silencio mientras yo le platicaba todo lo ocurrido con Peter y acerca del paradero de Zafiro y de como yo no se lo había dicho por temor a que se preocupara. Cuando terminé mi relato ella simplemente me miraba con los ojos muy abiertos.
-Estas diciendome que eras consciente del peligro en el que nos estabas metiendo ¿y aún así lo hiciste? -Vi como ella estaba intentando contener las lágrimas en sus ojos. Vaya, me sentía como la peor miseria humana. ¿Cómo había podido cometer la bajeza de ponerla en peligro? Definitivamente no la merecía.
-Lo siento Mako. Por eso quería que lo supieras y te fueras de una vez antes de involucrarte más en este peligro -Ella me miró confundida, parecía analizar con cuidado mis palabras.
-¿Estas diciendo que tu crees que te voy a dejar? -Bien, ahora el confundido era yo. Obviamente me refería a eso, digo, si ella estaba corriendo peligro a mi lado lo más sensato era que se fuera. Asentí confundido-. Andrew, no voy a dejarte. Tú me necesitas. Pase lo que pase, estaré contigo.
-¿De que hablas? ¿Qué acaso no escuchaste que tu vida corre peligro? -Le pregunté un tanto molesto. Ella no podía simplemente poner mi vida antes que la suya, no lo iba a permitir.
-Esucha Andrew, solo necesitas pagarle a ese hombre el dinero que te pidió, ya que lo hagas, simplemente desiste de esta absurda idea de la venganza -Me dijo calmadamente. Tenía razón, simplemente tenía que pagarle a Peter, este nos dejaría en paz, y si dejaba de buscar a Zafiro ya no me metería en más problemas. Sonaba bastante sencillo, pero el dejar a Zafiro vivo...
-Tengo que hacerle pagar lo que hizo Makoto. Tu no puedes simplemente irle haciendo daño a la gente y ser capaz de seguir con tu vida como si nunca hubieras hecho nada malo. Alguien tiene que darle su merecido. La vida no puede ser así. Sé que la vida no es justa, pero si las cosas son así, al menos yo tengo que hacer que la mía lo sea -Intentaba hacerla comprender. Las cosas tienen que ser justas. Los que hacían bien a la gente tenían que ser felices y los que hacían mal tenía que ser infelices. Pero las cosas no eran así. Yo nunca le había hecho daño a nadie, y aún así me quitaron todo. Estaba seguro que Makoto siempre había sido una chica buena, y aún así quedo huerfana. Rei tampoco debía de ser una chica mala, y aún así su abuelo había muerto repentinamente de un ataque al corazón. La vida era un asco. Sentí como las lágrimas resbalaban por mis mejillas. Me tapé la cara con las manos-. No me veas llorar.
-¿Por qué? -Preguntó Makoto sonriendome tiernamente.
-Es vergonzoso -Dije riendo un poco. Sentí como ella tomó mis manos y las apartó de mi cara mientras me veía con... amor.
-Eres hermoso Andrew -Dijo poniendo su mano en mi mejilla. Luego se acercó y depositó un tierno, pero firme beso en mis labios. Definitivamente ya estaba enamorado. Sentí como se separó lentamente de mi y me miró fijamente-. Yo te voy a ayudar, ya lo verás. Sé que la vida te parece injusta, pero te aseguró que al final cada quien tiene lo que se merece. Y tu te mereces ser feliz, Andrew. Y lo serás.
Rei POV
-No esperaba que vinieras -Dije aún sorprendida por la chica frenta a mi.
-Por Dios Rei, ¿cómo puedes pensar eso? Te dije que siempre estaría ahí para ti. Hubiera venido mucho antes de haberlo sabido, pero apenas ayer me acabo de enterar. Cogí el primer vuelo que encontré y vine lo más rápido que pude -El escuchar su melodiosa voz trajó una sensación de paz, como si no se hubiera ido nunca. Vi como me dirigió una mirada herida-. ¿Por qué no me lo dijiste Rei? Soy tu mejor amiga. ¿Por qué tuve que saberlo por Amy y no por ti? Si Amy no hubiera hablado para hablar acerca de su vestido no me hubiera enterado. Se mostró muy sorprendida de que tu no me lo hubieras dicho. ¿Por qué no lo hiciste? Además, tu sabías que yo quería mucho a tu abuelo.
-¡Creí que me estabas evitando! Tu... no llamabas... no escribías... ¡Nada! -Dije molesta. Vaya, de verdad estaba molesta, se sentía tan bien el tan siquiera ser capaz de sentir furia. Mina me miró avergonzada.
-Necesitaba un tiempo a solas. Pero Rei, ¿tú crees que el tiempo que yo pudiera necesitar es más importante que tu sufrimiento? -No le contesté-. Dios, Rei, ¿cómo puedes pensar así? ¡Después de todas las veces que te he dicho que eres lo más importante para mi!
El tener a Minako ahí, recordandome lo mucho que me quería, me hacía sentir mejor de muchas formas, me hacía pensar que no importaba lo que pasara, siempre estaría ahí para mi. Vi como se acercó a la tumba y depositó una pequeña flor, luego la escuché murmurarle algo, pero no pude escuchar claramente que era. Luego se volvió a mi.
-Te he extrañado Mina -Dije suavemente. Y era verdad. De verdad había necesitado a mi mejor amiga a mi lado.
-Yo también te he extrañado Rei. Mucho. -Dijo ella con una sonrisa que rápidamente se le borró-. ¿Cómo estas?
Sabía que se refería a como estaba tomando la muerte de mi abuelo.
-Bien -Mentí. A muchos le parecería que esa verdad, pero en realidad lo estaba tomando muy mal, tan mal, que no había podido derramar ni una sola lágrima. Había visto como Serena lloraba durante el funeral de mi abuelo ya que ella consideraba los funerales tristes, y yo, que era mi abuelo el que yacía ahí, no se me habían ni siquiera humedecido los ojos, vi pasar el funeral con una frialidad calculadora.
-Sabes que a mi no me puedes mentir -Me dijo Minako quedamente-. Lamento no haber estado aquí Rei, todo estará bien, sabes que no me gusta verte sufrir.
Minako se acercó y me dio un fuerte abrazo, se quedó así unos momentos y luego me soltó y me miró fijamente. Y fue ahí, cuando vi sus ojos mirandome con todos esos sentimientos, tristeza, dolor, preocupación... amor; que no pude más. Me quebré. Y todos esos sentimientos que me habían faltado vinieron a caer sobre mi juntos. Sentí el peso de la realidad nuevamente. Eso era real, eso estaba pasando, no era un sueño. Me abalanzé sobre Minako y me pusé a llorar. Ella simplemente me acariciaba el cabello, como instandome a seguir y a sacar todo lo que tenía dentro. Me pusé a llorar sacando todo lo que sentía, el dolor, la angustia, la inmensa tristeza y la rabia contenida. Me aferré a Minako y lloré; como solo con ella sabía hacerlo.
Serena POV
No había visto a Seiya desde el velorio, y la absurda necesidad de estar con el estaba tomando control de mis emociones. Tenía que verlo. Me sentía tan mal. Ese día, durante el día de campo que Darien y yo estabamos teniendo, me dijo que ya tenía fecha para nuestra boda, que sería justo después que la de Amy y Taiki. Yo solo pude asentir y decirle que estaba bien, mientras el me explicaba lo maravillosa que sería nuestra boda, que la haría perfecta solo para mi. Cualquier chica se sentiría feliz planeando el día de su boda, y más siendo con un hombre que estaba dispuesto a hacer todo lo posible por hacerla feliz. Pero ahí estaba yo... sintiendome miserable y con ganas de estar en los brazos de otro hombre. Así que me subí al coche y conduje. Quería a Seiya, necesitaba a Seiya, tenía que verlo, abrazarlo, besarlo. Tenía que estar con el. Bajé del auto y subí las escaleras hacia su departamento lo más rápido que pude. Toqué varias veces nerviosa y como una posesa, pero luego me obligué a tranquilizarme y recordé que Seiya andaba en muletas, por lo que no podía abrir tan rápido. Unos momentos depués la puerta se abrió y Seiya me miró confundido y sorprendido.
-Bombon, que sorpresa, no esperaba verte aquí... -Fue cortado por mis labios sobre los suyos. Necesitaba a Seiya, ahí, en ese mismo instante. Me separé un poco de el tratando de recuperar mi respiración-. Bombon ¿qué sucede?
-Seiya, te amo -Sus ojos se agrandaron-. Y te necesito. Sé que no podemos estar juntos, pero aunque sea esta noche, te necesito a mi lado.
Seiya abrió la boca como si fuera a objetar algo, pero mis labios volvieron a callarlo. El no devolvió rápidamente el beso y hasta creí que me apartaría, pero luego de unos momentos empezó a responder con igual pasión y necesidad. Me atrajó por la cintura y me pegó a su cuerpo, restregandose contra mi para demostrarme que tanto me deseaba. Yo ahogué un gemido. De verdad lo necesitaba.
Continuara...
Bueno, lo deje ahí porque todavía me estoy pensando si escribir lemon o no, no es porque tenga algo en contra de hacerlo o porque crea que todavía no estoy en edad de hacerlo, es porque temo ser decepcionante en ese sentido, ya que como nunca he escrito uno, temo que si lo hago se malo XD.
Made: Si, Yaten también me cae gordo a mi, bueno, no lo odio, pero no me agrada XD Aunque a mi hermana le gusta. Si pobre Darien, en que dilema debe de estar Serena, yo los amo a ambos. Y si, Andrew esta mal al poner en peligro a Makoto y ya se dio cuenta de eso, y si a Reika nadie la mando que se matara, ella solita lo hizo por egoísta. Sobre lo del lemon, bueno como dije arriba, no es que tenga algo que ver con mi edad ni que quiera esperarme para escribir eso, es que temo ser mala haciendolo, aunque claro, siempre hay una primera vez para todo. Ya veremos, pero si queda horrible yo avisé XD
Sailor rose kuo: Ooooo, quien sabe, quien sabe, puede ser que Rini ya venga o puede que no XD, si Rei debe ser más inteligente, no puede acostarse con Yaten solo para mantenerlo a su lado, eso es tonto, haha yo amo el inglés o cualquier idioma es una de las materias donde siempre me va bien. En mates soy pésima.
Bueno chicas y chicos nos vemos a la próxima.
