ESTE FANFIC NO ES MÍO. ES UNA TRADUCCIÓN.

La historia original en inglés es obra de GoldenOuryuuWooly y se llama "A Different Story". Lo tiene publicado en la página "Archive of Our Own". Cuento con su permiso para hacer esta traducción y publicarla en esta página. El link a la página del fanfic original está en mi perfil, porque no me dejaban escribirlo aquí.

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Capítulo 14: Un nombre otorgado.

"Así que, tus ojos…"

El fuego que acababan de encender crepitó, Zeno vio como Yoon estudiaba la máscara que Seiryuu llevaba, sus ojos estaban entrecerrados mientras pensaba. El dragón amarillo frunció un poco el ceño, preocupado por el tema que el chico podría abordar.

"Sabías muy bien dónde estaba este río, ¿verdad? Tus ojos tienen la capacidad de ver lejos, ¿no?" Le preguntó el muchacho, inclinándose más cerca, el dragón se inclinó hacia atrás por reflejo. "También has atrapado al pez bastante rápido. ¿Tienes buena percepción? ¿Es cierto que nos convertiremos en piedra si miramos tus ojos?"

"Muchacho, dale a Seiryuu algo de espacio."

Seiryuu negó con la cabeza, con un ceño fruncido en su rostro. Abrió la boca como si fuera a decir algo, pensándoselo mejor antes de cerrarla de nuevo y mirar hacia abajo.

"Así que entonces ¿por qué sigues llevando tu máscara?"

Zeno frunció el ceño, girándose hacia Seiryuu con una sonrisa. "¡No te preocupes por el muchacho, Seiryuu! ¡Solo se excita demasiado con las cosas nuevas!"

"Ah…"

Seiryuu seguía temblando, aún con la ropa mojada. Zeno se cruzó de brazos con el ceño fruncido, negando con la cabeza. "No, no, esto no es bueno. Zeno no puede permitir que Seiryuu tenga puesta ropa mojada. ¡Debes cambiarte para que el muchacho pueda secarla!"

"No tengo otra ropa…"

Zeno ladeó la cabeza, tocándose la barbilla. "Hmm, Zeno pensará en algo, solo cámbiate y cuélgala cerca del fuego, ¿de acuerdo, Seiryuu?"

Él hizo una pausa, dándose la vuelta para encontrar a Yona. "¡Señorita! Ven con Zeno un segundo, Zeno va a ayudar a la señorita a entrenar, ¿de acuerdo?"

Yona levantó la vista del lugar en el que había estado sentada, asintiendo con firmeza a la vez que se levantaba. "¿Te he contado que tu consejo sobre cómo liberarme de los agarres de la gente me ayudó…?

"¿Ah? No, la señorita no le ha hablado a Zeno sobre eso. ¿Fue cuando la señorita fue atrapada por el aldeano?"

Ella asintió con la cabeza, los dos se encaminaron a través de los árboles hasta llegar a un claro, cada uno sacó su espada. Zeno la sonrió.

"¡Zeno está orgulloso! ¡La señorita se está volviendo más fuerte cada día!" Exclamó, viendo como ella se lanzaba rápidamente hacia delante para golpearle, el dragón se limitó a esquivar la espada por poco. "¡No eres lo suficientemente fuerte como para rivalizar con el brazo de Hakuryuu, pero eres más fuerte! ¡Más fuerte!"

"¡Tengo un buen maestro!" Le respondió, agachándose rápidamente a la vez que Zeno se balanceaba hacia atrás, levantando la espada para comenzar a responder a sus ataques. "En el castillo, mi padre… Él… él no me dejaba tocar las armas para nada… Las armas estaban prohibidas la mayor parte del tiempo…"

"Señorita, no tienes que hablar si no quieres." La dijo Zeno, dando un paso hacia atrás para evitar un mandoble especialmente fuerte." "Zeno no quiere que te sientas incómoda. Si no estás lista para hablar, está bien."

"¡No, tengo que hacerlo! ¡Tengo que superar todos los obstáculos en mi camino!"

"Zeno no cree que la pérdida sea un obstáculo." Murmuró él, golpeando rápidamente la espada fuera de las manos de Yona, apuntándola hasta que ella levantó las manos en señal de derrota. "En todo caso, la pérdida de familiares te hace más fuerte."

"… ¿Has perdido a familiares?" Le preguntó ella, el dragón bajó la espada para que ella pudiera recuperar la suya, volviendo a empuñarla.

"Sí." La respondió Zeno sin pensar, un ceño fruncido se formó en su rostro. "He perdido a mis hermanos, a mi madre, y a un montón de amigos a los que he considerado mi familia."

"… Lo siento mucho, Zeno…"

"¡No te preocupes!" Él negó con la cabeza, sonriendo alegremente a la chica. "¡Fue hace mucho tiempo! ¡Justo después de que Zeno se convirtiera en Ouryuu!"

"Ah, es cierto… ¿Cómo era tu predecesor, Zeno?"

Zeno se congeló. Nunca había imaginado que le pudieran preguntar eso. Él frunció el ceño, inclinando la cabeza hacia un lado mientras pensaba.

"El predecesor de Zeno…" Reflexionó. "Ah, para ser sincero, Zeno realmente no lo recuerda. Ha pasado mucho tiempo, ¿sabes?"

Yona frunció el ceño mientras estudiaba su rostro, asintiendo con la cabeza lentamente. "Él era tu familiar, ¿no has mencionado algo como eso antes?"

¿Lo había hecho?

"Eh, sí, pero verás, Zeno no le recuerda." La indicó, agitando un poco la mano, desestimando el tema. "¡De todos modos, la señorita está fuera de práctica! Tienes que practicar tu puntería, ¿no es así?"

Zeno vio asentir a Yona, la chica hizo una pausa antes de suspirar.

"Tengo que ir a buscar mi arco y mi carcaj al camping." Murmuró, frotándose el cuello. "¿Podemos practicar eso mañana?"

"¡Ah, por supuesto! La señorita ya ha tenido un día completo, debería descansar ahora." Concordó Zeno, asintiendo con la cabeza rápidamente. "Lo siento, lo siento, Zeno lo olvidó."

"¿Estás seguro de que una roca no te ha golpeado la cabeza durante el terremoto?"

"¡Zeno está seguro, Zeno está seguro!" Ser rió él, tomándola de la mano y llevándola de vuelta, sonriendo alegremente. "La señorita está graciosa hoy, ¿no, Señorita?"

"¡No lo estoy!"

Zeno se rió, asintiendo con entusiasmo. "¡Zeno cree que sí!"

"¡Ahí estáis vosotros dos, la comida está casi terminada!" Afirmó Yoon cuando se acercaron, agitando una cuchara en el aire. "¡Os habéis perdidos a varios insectos ahogándose!"

"¡Dijiste que no tenía bichos!" Casi gritó Kija, girándose para mirar a Yoon con pánico en los ojos. "Me dijiste que-"

"Bueno, mentí."

"¿Qué es lo que ha hecho el muchacho?" Preguntó Zeno, dejando ir la mano de Yona a la vez que daba un paso adelante para examinar la olla, con el ceño fruncido. "Además, ¿de dónde has sacado esta olla, muchacho?"

"La conseguí en la aldea de Seiryuu, justo antes de que nos fuéramos. Lo intercambié por varias hierbas y especias que tenía." Se explicó Yoon, resoplando ligeramente. "Seiryuu tenía la olla. Yo no la robé, se la llevó con nosotros."

"Ah. Pero ¿qué es lo que ha hecho el muchacho?"

"¡Estofado de miso!"

El dragón se rió a la vez que se sentaba cerca de la olla, estirando los brazos. Él levantó la vista, notando la ropa colgada, balanceándose levemente con una ligera brisa. "Así que, ¿Zeno supone que la ropa de Seiryuu aún no está seca entonces?"

"Sí." Yoon suspiró, sacudiendo la cabeza. "Acabamos de tenderla, he escurrido el agua todo lo que he podido. Aún así…"

Zeno siguió la mirada de Yoon, detectando al monstruo peludo que había al otro lado, el dragón sostenía un cuenco en las manos, completamente tapado por la peluca que llevaba alrededor de la cabeza.

"… ¿Eh?" Inquirió Zeno, mirandole con confusión. "¡Seiryuu es un demonio peludo adorable!"

"Nuestro grupo es demasiado variado." Se quejó Yoon, frotándose la frente.

"¡No digas nada en contra de Seiryuu! ¡Es mi culpa que Seiryuu haya tenido que recurrir a esto! ¡Debe sentirse tan avergonzado!"

"No parece que sea así."

"¡Ah, Ao se va a comer toda la comida de Seiryuu!" Exclamó Yona en pánico, alzando su mano. "¡Ao, Ao no te comas la comida de Seiryuu!"

"¿Esa ardilla come carne…?"

Seiryuu les ignoró, sumergiendo la cuchara en el interior del cuenco, tomando vacilante un bocado de la comida. Hubo un momento de pausa, el grupo vio como Seiryuu tomaba otro bocado rápido, comiendo ansiosamente la sopa.

"Está delicioso, ¿verdad?" Declaró Yona, sonriendo alegremente a la vez que Seiryuu asentía rápidamente, sin dejar de comer todo lo que podía. "Eso es maravilloso, ¿no es así, Yoon?"

"Sí, sí, aunque debería frenarse antes de que se ahogue…"

"¡Oh! ¿Tienes frío, Seiryuu? ¿Necesitas mi capa?"

El dragón azul negó con la cabeza lentamente, Ao descansaba encima de su peluca con el estómago lleno. "No… Gra… Gracias, Yona…"

"¡¿Qué?!"

"¡Él… Él se ha dirigido a la princesa tan informalmente…!" Kija entró en pánico, presionando sus manos contra sus mejillas. "¡A pesar de qué él es uno de los cuatro dragones, aún así…!"

"¿Seiryuu se sabe el nombre de la señorita? ¡Eso es bueno!" Exclamó Zeno, aplaudiendo con sus manos.

"Ha pasado mucho tiempo desde que alguien me ha llamado por mi nombre." Murmuró Yona, frunciendo el ceño ligeramente. "Es tan refrescante… ¡Oh!"

Zeno la observó mientras ella se inclinaba, sonriendo alegremente al dragón azul. "Quiero llamarte por tu nombre también. No tienes nombre, ¿verdad? ¿Hay algún nombre por el que gustaría ser llamado?"

Seiryuu frunció un poco el ceño, casi como si estuviera perdido en sus pensamientos. Zeno estaba seguro de ello, hasta que el dragón rodó y calló sobre su rostro, acurrucándose para formar una bola.

"Oh, se ha convertido en una pelota." Murmuró Yona, frunciendo el ceño.

"¡Zeno cree que eso significa que Seiryuu quiere ser llamado bola de pelo demonio!" Añadió, la chica le golpeó en la cabeza. "¡Zeno no ha hecho las reglas! ¡Ese era un ritual de nombramiento!"

"¡Shhh!"

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"Hey, Yoon."

"¿Hm?"

Yona se apoyó contra el árbol con el ceño fruncido, moliendo cuidadosamente las hiervas que Yoon le había dado hacía un momento. "Seiryuu no nos va a decir cómo le gustaría ser llamado. ¿Cómo deberíamos llamarle?"

Ella se concentró en moler las hierbas, con la mente perdida en un torbellino de pensamientos. ¿Cómo llamar a alguien al que no le habían dado un nombre hasta ahora?

"Hm…" Murmuró Yoon, inclinándose para echar un vistazo al bol que Yona tenía en sus manos, con un ceño fruncido formándose en su rostro. La arrebató el tazón, vertiendo el contenido en una bolsa de tela. "Si tuviera que describir a Seiryuu con una sola palabra, esa sería 'Silencio'"

"Silencio…"

"Pero ¿no crees que él aceptará cualquier nombre que tu creas que le queda bien?" La preguntó Yoon, atando la bolsa con un leve resoplido, dejándola a un lado. "La que le sacó de esas cámaras que parecían una jaula fuiste tú. Zeno probablemente esté en lo cierto acerca de que él se niega a quitarse la máscara, pero él se ha abierto a ti…"

Yona asintió con un suspiro, mirando como Yoon se levantaba para estirarse. Él cogió una manta, un pesado silencio llenó el aire a su alrededor.

"A propósito."

Él se giró para mirarla, con un profundo ceño fruncido en su rostro y una clara confusión en sus ojos. "¡Princesa, ¿realmente eres una princesa?!" Él se volvió a sentar a su lado, cubriendo sus piernas antes de girarse para volver a mirarla. "Nunca vacilaste, ni siquiera cuando Seiryuu te estaba apuntando con una espada. Incluso cuando el terremoto nos atrapó, no te desanimaste…"

"Pero estaba asustada." Yona sonrió, sacudiendo la cabeza. "Sin embargo, Seiryuu no da miedo. No sé por qué tú estabas asustado de él."

"¡No me mientas sobre tener miedo!"

"¡Es verdad! ¡Solo recordarlo me hace temblar de miedo!"

"¡Todo lo que yo puedo recordar es cuando estaba sofocado!"

Ellos se detuvieron, una leve sonrisa se formó en la cara de Yona. "Toma una respiración profunda."

"Está bien." Concordó Yoon, asintiendo con la cabeza. Él se quedó en silencio durante un momento, miró hacia otro lado, envolviendo sus brazos alrededor de sus rodillas cubiertas por la manta. "… Pensé que la familia real era gente ladina y sucia… Pero… Me retracto. Cuando nos conocimos, te dije algunas cosas muy duras… Y lo siento…"

"¿Puede ser que siempre hayas estado preocupado por eso?" Le preguntó Yona, cambiando su peso de pie para levantarse. Ella fue respondida por el silencio. "¡Yoon, eres adorable!"

"¡¿Qué?!"

"Voy a ir a beber un poco de agua, ¿de acuerdo?"

Yoon se quedó en silencio, la joven se giró con una brillante sonrisa en su rostro.

"Y-Y además… ¿Puedo llamarte también por tu nombre?"

Ella se detuvo, girándose para mirar a Yoon con los ojos muy abiertos.

"¿Por 'Yona'? 'Princesa' es demasiado largo, y es molesto decirlo…"

Yona sonrió, asintiendo con la cabeza a la vez que se cubría la boca, ahogando una risita antes de escaparse y él escuchó. "¡Eres adorable, Yoon!"

"¡¿Por qué?!"

Ella se fue rápidamente, riéndose mientras él gritaba detrás de ella, la chica se encamino hacia el estanque que habían encontrado antes. Con una sonrisa plasmada en su rostro mientras se arrodillaba, ahuecando las manos y juntándolas para coger un poco de agua, bebiendo con avidez. Después de un momento de silencio, sonrió, sacudiendo la cabeza.

"Zeno, ¿me estás siguiendo otra vez?"

"¡Zeno dijo que nunca iba a dejar que la señorita se fuera lejos de su vista!" La dijo el dragón, acercándose desde detrás del árbol. "Zeno es fiel a su palabra, ¿sabes?"

"¡Pero estoy bien!"

"Zeno lo sabe, solo se estaba asegurando." La respondió, asintiendo con la cabeza. "Hakuryuu también estaba siguiendo a la señorita antes, pero Zeno le dijo que descansara un poco."

"¡Vosotros dos sois unos tontos!" Yona se rió, sonriendo. "¡Los tres dragones sois todos tan lindos y encantadores a vuestra manera!"

"¡Zeno está de acuerdo! ¡Todos somos muy lindos!"

Ellos caminaron de regreso al campamento en silencio, los pensamientos de Yona se arremolinaban en su cabeza. "Hey, Zeno… ¿Cuál palabra crees que describe mejor a Seiryuu?"

"Eh, Zeno no es bueno con los nombres." La contestó el dragón, sacudiendo la cabeza rápidamente, el medallón que colgaba de su bandana se balanceó con el movimiento. "A Zeno se lo ocurría algo tonto, como máscara."

"Sé serio."

"¡Zeno acaba de decir que no es bueno con los nombres!"

"Hmm…" Yona suspiró, tocando su barbilla mientras pensaba. "En cuanto a mi… Simplemente no lo sé… Incluso en la oscuridad, él es tan relajante y cálido… Pero azul, más tranquilo que el sol, eso es…"

Ellos cruzaron los arboles hacia un claro, Seiryuu dejó momentáneamente la tarea que se había autoimpuesto, las hierbas se estaban desbordando de sus brazos. Él se enderezó mientras se aproximaban, mirándoles con curiosidad.

Él se puso de pie contra el cielo nocturno, Yona se dio cuenta, como las estrellas y la luna.

"La luna…" Murmuró Yona, congelándose a la vez que el dragón se giraba para coger una hierba, añadiéndola cuidadosamente a su pila. La luna, más gentil que la luz del sol, pero incapaz de perder su calidez en la oscuridad. "ShinAh."

Ella podía decir que Zeno se detuvo a su lado, mirándola mientras ella se acercaba al dragón azul, con una sonrisa en el rostro.

"Significa 'luz de luna'. Tu nombre es ShinAh." Le dijo ella, viendo como Seiryuu se detenía y la miraba. "Tomaste mi mano y me guiaste a través de la oscuridad, Seiryuu, tú eres mi ShinAh. ¿Qué te parece?"

Él permaneció en silencio, casi como si estuviera dándole vueltas a la palabra en su cabeza, el dragón asintió lentamente con una pequeña sonrisa gravada en su rostro. Yona le devolvió la sonrisa, contenta a la vez que él volvía a alejarse.

"¿A Seiryuu le gustó su nombre?"

"Creo que sí."

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"Ao."

El suave tintineo de las campanillas llenó el aire mientras ShinAh dejaba las hierbas que había estado acarreando cerca de Yoon, el dragón azul tomó una respiración profunda. Se dio la vuelta, encontrando el lugar en el que Ao se había establecido, se acercó suavemente para acariciarla. "Ella dijo… que mi nombre es ShinAh."

Sintió como una sonrisa se formaba en su rostro, el dragón se arrodilló para tumbarse al lado de la ardilla. Yona le había dado su primer nombre.

"Voy a atesorarlo."