Dedicado a Ti; Basta… me tragué mi orgullo, me tragué todo eso que alguna vez vocifere poseer ¿y para que, con que fin hice semejante estupidez, quieres saber con cual? Con el simple y sencillo hecho de que te quiero, que te necesito y por más que intento no te olvido, si claro, puedes creer lo peor de mi, imaginar que eh sido un siniestro error en tu vida pero ¿sabes que? Por más que intentes alejarte de mi no valdrá la pena ¿y sabes por que? Sencillamente por que ya no me importa lo que pase contigo, no pienso permitirte que me mandes al demonio una tercera vez, por que yo ya lo intenté, yo ya quise arreglar esto y tú y tu asqueroso orgullo me mandaron por un tubo y basta, valgo mucho como para permitirle al mismo hombre humillarme dos veces y a ti te lo permití, imagina cuanto te quiero pero imagina algo mejor, imagina cuanto me quiero a mi misma como para decirte, basta, se acabo, me importa una mierda lo que pase contigo, si eres feliz yo también seré feliz y si eres infeliz yo seré igual de feliz por que te querré mucho pero no fui hecha para rogar, ni suplicar una migaja de ti, haz lo que quieras, reprueba todas las materias en la universidad, vívetela de borracho con tus amigos, dile a todos los que quieras que no te importo pero sobre todo no esperes nada de mi por que lo único que yo te podía dar te lo di y me mandaste muy lejos así que ten por seguro que mi vida sigue, no será fácil pero tampoco tengo por que hacerlo difícil, enserio que nunca espere tanta arrogancia en ti pero mira que si

somos sinceros ambos podemos hacernos daño…y en su momento sabremos como.

Capitulo #14

Ginny despertó en el cuarto de los gemelos sin tener la más mínima idea de cómo había llegado hasta ahí, lo más que logro recordar era a Draco pero por desgracia también llego a su mente el rostro de Harry, miro la ventana sin ánimos, vaya que eso había sido algo que no esperó vivir pero no era justo seguir dándole alas a Harry por que algo dentro de ella no sólo le decía que ya no lo quería si no que alguien más ya ocupaba incluso un lugar más grande que el que él ocupo en su corazón, recordó también que ella debía estar cuidando a sus sobrinos así que salió de la cama tan aprisa como pudo para ir en busca de todos los niños.

-Están con sus respectivos padres.-se burlo George cuando la vio bajar corriendo las escaleras, ella sonrió y dejo de correr.

-Anoche me quede dormida y…-¿Cómo explicar que se había quedado dormida sin saber como lo había hecho, como decirle a sus hermanos que durmió en su habitación sin poder recordar como había llegado ahí?

-…No te preocupes, nosotros te dejamos en nuestra habitación, si que te dejaron cansada todos esos pequeños.-completo Fred sentándose en el sofá, ellos habían dormido en la sala.

-¿Vieron a…

-…Cuando llegamos estabas sola.-mintió George, Fred le dedico una significativa mirada pero ninguno dijo más.

-Ah.-se sentó junto a su hermano y miro su reloj de pulsera.-Debo irme, hoy si trabajo.

-Que te vaya bien y no dudes en que la guardería Weasley debe volver a abrir sus puertas.-río George. Ginny subió a su habitación esperando buscar ropa para ir a trabajar por desgracia toda su ropa le quedaba pequeña y no quería despertar a su madre para que la arreglara, sin más por hacer y después de pensarlo un buen rato accedió a ir a su departamento en busca de ropa.

Se apareció justo en la sala pero con los ojos cerrados y al comprobar que no se escuchaba nadie cerca entro a su habitación para comenzar a empacar un poco de ropa, miro su alcoba, llevaba un buen tiempo extrañando ese lugar, su lugar, tomo varios vestidos y suficientes pantalones y faldas como para vivir dos semanas sin lavar, cogió su shampoo del baño y hasta su jabón de miel los cuales permanecían en el mismo lugar que ella los había dejado.

-Será mejor que vaya a despedirme.-murmuro para si misma mientras tocaba la puerta que estaba justamente frente a la suya, no obtuvo respuesta así que usando toda la valentía que pudo sentir en esos momentos entró procurando no hacer ruido.-Hola.-saludo débilmente.

-¿Qué haces aquí?-preguntó Luna mientras intentaba taparse con las cobijas.

-Vaya que se la pasan bien por aquí.-río mientras Blaise se removía en la cama demostrando que había despertado, Luna la miro pidiendo una explicación.-La mitad de mi ropa esta aquí y la otra mitad esta con Harry y la verdad prefiero verlos desnudos a tener que verlo a él.-declaro sentándose junto a su amiga.

-Esta plática no me incumbe así que mejor las dejo solas.-dijo Blaise mientras se ponía una bata rosa para salir de la habitación.

-Gracias Blaise.-exclamo Ginny, él la miro por primera vez escuchaba su nombre de los labios de la mejor amiga de su novia y se sintió aceptado.

-De nada Ginny.-respondió él haciendo gala de su buena educación.-Por cierto, linda pijama.-opino cerrando la puerta. Ginny río al mirar su vieja pijama de colacuernos hungaros, Luna le sonrío amable.

-¿Qué paso con Harry?-preguntó Luna.

-Se acabo en realidad le dije todo lo que sentía.

-¿Y que sentías?

-Ya no lo quiero como una vez lo quise tal vez como amigo encuentre algo en mi pero dudo que quiera mi amistad.

-¿Fuiste muy directa?

-Demasiado directa, lo arruine.

-Claro que no, él lo arruino cuando te dejo por otra ¿Qué esperaba? Que tu detuvieras tu vida sólo para que si algún día al niño se le ocurría regresar tu lo recibieras con los brazos abiertos.-exclamo Luna con seriedad y Ginny comenzó a sentirse mejor.

-Lo espere un buen tiempo, se merecía que lo mandara lejos.-razono.

-Claro que lo merecía Ginny y hasta te aseguro que él esperaba que esto pasará, no es idiota como para que creyera que la pequeña Weasley lo iba a esperar toda la vida, no te sientas mal.

-Aún así no es fácil.

-Nadie dijo que amar fuera cosa fácil pero tampoco tienes por que hacerlo difícil, no pienses en el sólo esta recibiendo lo que él mismo te dio.-opino Luna sin dejar de mirar a su amiga a los ojos.

-¿Y tu que tal?-preguntó para cambiar el tema.

-De maravilla la verdad jamás creí encontrar tanta felicidad y menos en Blaise.

-Lucen bien juntos.

-Amiga¿Recuerdas cuando te pregunté que dirías si yo me casaba?-preguntó nerviosa, Ginny abrió los ojos y la abrazo.

-No me digas que están comprometidos.-pidió feliz.-Sería horrible que tu te casaras antes que yo, enserio que me muero si es así.

-No estamos comprometidos, no tengo anillo pero lo hemos estado hablando, ya sabes, el que pasaría si…

-…si quedas embarazada de tanto estar.-le guiño un ojo e incluso hizo un par de movimientos con los brazos.

-Calla que eso no esta en nuestros planes.

-Así que ya hay planes.

-Sólo lo hemos hablado unas cuantas veces, lo normal, ya sabes como comentario al aire de "quiero despertar todos los días de mi vida contigo a un lado" ya aceptamos que vivimos juntos, deje de ser la chica de la noche, tenemos citas como las parejas comunes.-exclamo contentan, Ginny río feliz por su amiga, vaya que eso no lo creía de alguien como Blaise pero al parecer esa relación si parecía seria.

-Que envidia yo sigo igual de solterona que siempre.

-Ay claro que no ¿Qué hay de Draco eh? No me sorprendería que pronto andes por aquí con un anillo de compromiso.

-Sabes bien que entre él y yo no hay nada me siento hasta mal sólo de pensar que acepte esto para darle celos a Harry.

-Cuando te fuiste a vivir con Harry ya no había ninguna necesidad de que siguieras con Draco, deja que te recuerde, si seguiste con él sólo fue por que te gusta.

-Y no lo niego, claro que me gusta y hasta creo que…ya sabes… mis piernas tiemblan, mis mejillas se sonrojan, esas cosas tontas que pasan cuando…

-…estas enamorada.-completo Luna dispuesta a darle una abrazo de felicitación a su amiga pero Ginny se hizo para atrás.

-Pero dudo mucho que el sienta algo parecido, yo no soy una de esa chicas hermosas que todos quieren de su brazo.

-No digas tonterías, eres bellísima.

-Que no te escuche Blaise por que se pone celoso.

-Hablo enserio Ginny, eres mi amiga pero no te voy a mentir, eres una mujer realizada no alguien que espera que algo le caiga del cielo, tienes una carrera y ya pronto te recibes como sanadora, tendrás un empleo con un buen sueldo, la vida te pinta de la mejor manera posible, tú sólo déjate querer y no des nada por perdido cuando ni sabes que onda, si Draco te manda bien lejos ya podrás pensar cosas horribles sobre ti pero antes de eso no te prives de disfrutar de él.

-No estoy dispuesta ah escuchar como me manda él al demonio.

-Pero y si no lo hace también te privas de qué él te haga feliz.

-Ay no lo sé.

-Bueno también cabe decir que Draco sigue siendo un Malfoy y nada suena fácil pero vamos, no te desanimes que la idea de verte feliz es muy probable.

-No necesito de un hombro para ser feliz.

-Pero si no estas con la persona que amas nunca vas a tener la felicidad sólo mírame, toda una vida mortificándome por que Neville no me pidió matrimonio y ahora soy tan feliz como nunca lo fui con él.

-Tuviste suerte.

-No es así Ginny, me arriesgue y gane sólo eso.

-Yo no soy tan valiente como tu.

-No se trata de valientes o cobardes, se trata de locos y sensatos.

-Vaya que te haz tomado a pecho unos cuantos apodos.

-Es enserio Ginny, no pienses sólo deja que las cosas pasen.

-Cuando lo vea me dejaré llevar.

-Ay Ginny por favor, demuestra interés, ve a verlo tú también búscalo.

-Lo haré.

-Prométeme que lo vas a hacer.

-Te prometo que después del trabajo lo voy a ver.

-Me convences.

-Será mejor que me vaya que se les puede hacer tarde para ir al trabajo.

-No te preocupes el trabajo pesado ya termino por cierto ¿Sabías que Draco va a sacar a la venta una línea de bebidas alcohólicas sin resaca?

-Si.-y como no saberlo si gracias a ellas había hecho semejante trato con Draco.

-Pues Blaise y yo vamos a llenar nuestras revistas de comerciales sobre eso, incluso va a haber una mega fiesta para sacarlos a la venta.

-Si Draco me invita no veremos en ella.

-De acuerdo.

-Me voy Luna y gracias por oírme.

-Que patética, como te atreves a darme las gracias.

-Ay ya me voy antes de que empieces con tu código de la amistad…

-…Creado por las brujas de Salem en el siglo…

-Adiós.-exclamo Ginny saliendo de la habitación muy aprisa, en la sala pudo ver a Blaise viendo el televisor.

-¿Tan rápido te vas?-preguntó él jugando con el control.

-Si.-respondió sentándose a su lado.-Seré breve Blaise.-él la miro sin entender.-Donde se te ocurra hacerle daño te arrancaré uno a uno cada cabello que adorna tu cabeza, disfrutaré mucho rompiendo tus huesos y no dudes en que tengo la fuerza para hacerlo, crecí con 6 hermanos y se lo que es jugar rudo.-declaro seria e intimidante, Blaise se sorprendió bastante y no pudo articular palabra.-Bueno ya me voy, un gusto verte.-se despidió besando la mejilla de un Blaise aún desconcertado, tomo sus maletas y se desapareció para aparecer en San Mungo.

Se baño en el hospital y alisto, le esperaban 12 horas de trabajo continúo y esperaba pasarán rápidamente, moría de ganas por ir a ver a Draco y pedirle unas cuantas explicaciones sobre la noche anterior y poder aclararle unas cuantas cosas.

-Ginny.-exclamó Michael tras ella, llevaba un buen rato con el mismo paciente pero parecía que nada de lo que intentaba lograba funcionar.

-¿Asunto?-preguntó cortante sin siquiera mirarlo.

-Jornada reducida.-Ginny dejo su paciente de lado y miro a Corner con interés.-Dicen que explotamos mucho a los practicantes por lo que hoy con 6 horas de trabajo basta.-ella miro velozmente su reloj de pulsera, faltaban pocos minutos para las dos de la tarde.

-Bueno entonces ya soy libre, estoy a punto de cumplir las 7 horas.-declaro entregando el historial de su paciente y caminando hacía la sala de internos para poder sacar sus maletas e irse.

-¿Eres libre?-le preguntó Evanna cuando ya llevaba varios pasos hacía la salida.

-Como el viento.-exclamo sin mirar atrás, cruzo al mundo muggle y camino aburrida hasta su cafetería de costumbre.

-Un chocolate caliente.-pidió a un mesero cercano y ocupo su lugar de costumbre.

-¿Te mudas?-preguntó Mark junto a ella, miro sus maletas y sabía que sería en vano intentar mentir.

-Si.

-¿Con tu novio el rubio agresivo?

-No…vuelvo con mis padres.

-Ay eso debe ser malo.

-No tanto como malo pero tampoco es muy bueno que digamos ¿Ya termino el trabajo?-preguntó pues Mark no llevaba el mandil con el logo del local.

-No apenas estoy llegando, la universidad esta más pesada que nunca.

-Ya lo creo, lo último siempre es lo más pesado por cierto ¿haz visto a Draco por aquí?

-¿El rubio agresivo?-preguntó Mark, ella sonrío aceptando el nuevo apodo de Malfoy.-Ayer vino ya muy noche, cuando estábamos por cerrar.

-Ah ¿y en la semana ah venido?

-Como dos veces pero tan rápido como entraba se iba ¿Siguen peleados?

-No lo sé, no hemos podido hablar

-Ya veo bueno me tengo que ir, mi jefe va a llegar y si me ve sentado sin hacer nada seguro que me corre.-río mientras se ponía de pie.

-Ah claro perdón por quitarte el tiempo.

-Para nada a mi me es un gusto hablar contigo y por cierto, si el rubio agresivo y tu terminan me encantaría ser el reemplazo.-declaro sonriente, Ginny giro los ojos pero prefirió tomar de su chocolate caliente para evitar hablar.

-Es la hora de la verdad.-llevaba cerca de 5 minutos afuera de las instalaciones de la empresa de Draco y no había movido un solo dedo para entrar.

Entró sin acercarse a recepción ya conocía el camino como para perder el tiempo en esas cosas, llegó al elevador aún sin estar segura de que poder decirle a Draco pero sabía que cuando lo tuviera enfrente las palabras iban a salir solas.

-Espere señorita no puede entrar así como si nada.-dijo una chica frente a ella y evitando que la puerta del elevador cerrará.

-Voy a ver a Draco.-revelo valiente.

-El sr. Malfoy me ah prohibido la entrada a cualquier desconocido.

-Soy una desconocida para ti pero no para Draco así que por favor déjame de hacer perder el tiempo que la verdad no tengo mucho.-moría de ganas por ver a Draco y no iba a detenerse por una simple empleada.

-Yo la entiendo señorita pero le seré sincera, yo obtuve el empleo por que a la chica que lo ocupaba la corrieron por dejar entrar a una mujer.

-De acuerdo, entonces ¿qué tengo que hacer para poder entrar sin que te corran?

-Lo siento pero si no tiene cita con el señor Malfoy no la puedo dejar entrar.

-Esto es estupido sólo llámale y dile que Ginny Weasley quiere verlo, no me va a negar la entrada.

-¿Usted es Ginny Weasley?

-Es lo que acabo de decir.

-Disculpe señorita es que como no la había visto antes no pude reconocerla, lo siento mucho, soy una torpe, usted es la novia del señor Malfoy y yo le eh negado la entrada, ya puedo irme despidiendo de mi empleo.

Tranquila.-pidió Ginny por que la mujer estaba al borde de las lagrimas.-Mira aquí no ah pasado nada, tengo cosas más importantes que hablar con Draco que decirle que alguien me prohibió la entrada sólo vuelve a tu trabajo y déjame subir que llevo prisa.

-Muchas gracias señorita no sabe como le agradezco enserio…-pero ella no quiso escucharle más, cerro la puerta del elevador ignorando esa patética escena, la oficina de Draco estab prácticamente en el último piso y mucha gente salía y entraba del elevador y todos le decían lo mismo, le pedían que se fuera, que Draco había ordenado determinantemente que no quería intrusos en las oficinas e incluso un par de hombres intentaron bajarla del elevador pero ella gritando que era Ginny Weasley no se los permitió.

Cuando al fin pudo bajar del elevador por su propio pie se encamino a la oficina de Draco que era al final de un pasillo y ocurrió lo mismo que en el elvador, cuanto empleado se le cruzaba en el camino la detenía para una eterna suplica para que se fuerae.

-Lo siento señorita pero…

-…Draco ah prohibido la entrada a cualquiera que no tenga cita con él, ya lo sé.

-Son sus ordenes y no puedo desobedecer.-y ahí iban de nuevo a darle la historia de que Draco puede correrla si la deja pasar, ella suspiro exhausta y sin más remedio tuvo que llamar a gritos a Draco.

-DRACO.-gritó con furia, sus mejillas adquirieron un poco de color,

-Linda forma de anunciarte Ginny.-exclamo el molesto saliendo de su oficina.-Pasa.-le pidió amable para después dirigirse a su secretaria y darle una buena reprimenda.

-Déjala tranquila, ella sólo cumplía tus ordenes.-reprocho Ginny molesta, él la miro y entro tras ella a la oficina para poder cerrar la puerta.

-Ten.-Draco había caminado hasta su escritorio y de una gaveta saco un gafete.-Con esto no te volverán a decir nada cuando vengas.

-¿Y quién a dicho que quiero volver a venir?-preguntó altanera, Draco suspiro furioso.-Es broma.-río tomando el gafete y guardándolo en los bolsillos de su pantalón.

-¿Quieres algo de tomar?-preguntó sin saber que más poder decir, ella acepto con un movimiento de cabeza.

-Alma.-grito y al instante su secretaria entró.-¿Qué deseas tomar Ginny?

-Agua.-murmuro.

-¿De algún sabor en especial?

-Simple.

-De acuerdo, Aline trae un vaso de agua para ella y a mi un poco de café.

-Si señor.-respondió la secretaria pasandose a la mesita que Draco tenía dentro de su oficina para servir dos vasos.

-Yo pude habérmela servido.-razono Ginny, Draco la miro.

-Annie, ella puede servirse su agua, puedes irte.-le ordeno, Ginny lo muró curiosa y se puso de pie para servir su vaso de agua, Draco no dijo más.-¿Cuántas cucharitas de azúcar?-preguntó, él la miro desconcertado.

-Sólo una.

-Tomas mucho café.

-Lo sé.-Draco bebió su café y espero a Ginny dijera algo más pero sencillamente ella no sabía que decir.

-El agua sabe bien.-murmuro sintiéndose torpe por semejante comentario.

-Y eso que es simple.-ella enrojeció por completo, Draco puso el vaso sobre sus labios para evitar que ella lo viera reír.

-Linda oficina.-opinó después de varios segundos en silencio.

-Yo elegí ese sillón.-comento orgulloso señalando un sillón de piel, ella lo miro y no supo que más decir.

-¿Mucho trabajo?-preguntó mirando las pilas de papeles sobre el escritorio.

-Sólo lo de siempre

-Luna me contó lo de tu nueva línea de bebidas.

-Me alegra pero siendo sincero dudo que sólo vinieras para decirme eso.-si ella no tenía la iniciativa, él si.

-Pues tienes razón vine para que habláramos.

-Ya estamos hablando.-ella se sonrojo y bebió más agua.-¿Quieres hablar sobre algo en especial?

-Si.

-Pues habla, tienes toda mi atención.

-Bueno es que no sólo quiero que me escuches, quiero que hablemos.

-Pero si tu no me dices de que quieres hablar yo no podré hablar.

-Si verdad, bueno ayer…

-…No te preocupes por lo de ayer todo fue muy claro.

-No para mi y me gustaría que me dijeras lo que sabes.

-Cuando llegué a tu casa estabas llorando en la sala luego llegaron los gemelos…

-…ellos me dijeron que cuando llegaron estaba sola y dormida.

-No quería que ellos me vieran.-mintió, los gemelos tendrían sus razones para haberle dicho eso.-No quería causarte problemas si yo estaba ahí así que me fui sin que me vieran.

-Ya veo.

-…

-Eso es todo ¿cierto?

-Si eso es todo,

-¿Quieres ir a comer? Ya que todo quedo aclarado.-preguntó, Draco la había visto llorar pero sabía que él iba a entender que si ella estaba ahí era por que su único interés era él y no veía la necesidad de decírselo.

-Si.-dijo después de unos segundos, ella ya no tenía más que decirle y él no tuvo el valor para preguntar el por que de sus lagrimas pero era claro, Potter la había mandado al demonio y le destrozo el corazón así que sólo le quedaba divertirse con él por que de seguro ella quería olvidar al cara rajada.

-¿Puedes tomar de mi mano?-preguntó torpe, Draco caminaba frente a ella sin mostrar mucho interés por su presencia.

-Pero camina más rápido-ordeno estirando su mano, ella camino hasta tomarla y juntos salieron de su oficina para ir a un restaurante cercano al que Draco la llevo sin preguntar.

Buscaron una mesa un poco apartada, Ginny creyó que Draco quería privacidad, Draco pensó que Ginny no quería que la vieran con él.

El mesero tomo su orden y se las llevo al instante, el silencio era predominante entre ambos, Draco comía lentamente mirándola de vez en vez, ella comía temerosa sin quitarle la mirada de encima.

-La comida es deliciosa.-dijo harta de ese silencio.

-Lo sé.-contesto sin ánimos de hablar.

-Hey pero que tenemos aquí.-Blaise caminaba feliz hacía ellos, Luna iba tras él.-¿Podemos acompañarlos?-preguntó tomando una silla de la mesa de al lado para que Luna tomara lugar, luego tomo una para él.

-Ya lo están haciendo.-dijo Draco, justo lo que necesitaba, un poco de ruido y murmullos para no tener que hablar con Ginny por que sabía que si lo hacía lo único que iba a decir era pedir explicaciones sobre lo que había entre ellos y eso iba a poner en evidencia lo que el sentía.

-Claro.-exclamo Ginny fastidiada, quería estar sola con Draco para que disfrutarán juntos de la mutua compañía y Luna había sido bastante inoportuna.

-La comida es deliciosa aquí.-comentó Luna sin sentir el fastidio de su amiga.

-Lo mismo me decía Ginny.

-Vaya pero si siguen saliendo juntos.

-Somos novios ¿no?-Ginny sonrío sin sentir el sarcasmo en las palabras de Draco.

-¿Ustedes que son?-preguntó la pelirroja, Luna se metió un palito de pan a la boca para que Blaise tuviera que responder.

-Igual.

-¿Igual a que?

-A ustedes Ginny, somos una feliz pareja de novios.-dijo abrazando a Luna, Draco ignoro el momento por que durante toda la semana había tenido que soportar de ellos dos juntos, Ginny sonrió feliz al ver que era Blaise el que le decía lo que su amiga le había contado esa misma mañana.

-Y vaya que somos felices.-completo Luna, Draco intentó formar su mejor sonrisa y Ginny tomo de su mano bajo la mesa.

-¿De postre pastel de chocolate?-propuso tiernamente Blaise, ella lo beso en forma de aceptación.

-Pero si ni han pedido comida.

-El postre es comida Draco y el pastel de chocolate de aquí es el mejor que eh probado en mi vida.

-No lo creo Blaise, en Francia hacían uno mejor.

-Si pero ahí no lo compartí con Luna.

-Vaya que andan con ánimos de empalagar.

-Que tu seas un amargado no significa que todos tengamos que serlo.

- Draco no es amargado.-recordó Ginny.

-Y ahí va la novia a defender…

-…no lo defiendo sólo digo la verdad.

-Ginny, no me defiendas.-pidió Draco, no quería escuchar como Ginny hablaba bien de él cuando de seguro sólo pensaba en Potter.

-Ah, no te defiendo sólo…-pero él no la dejo decir más, se puso de pie fastidiado.

-Tengo que irme.-se excuso sin mirarla.

-El trabajo puede esperar.-exclamo Blaise mientras Luna y él jugaban con los palitos de pan.

-No, no puede.-dijo sin más para emprender el camino a la salida.

-Espera.-pidió Ginny.-¿Puedo ir contigo?

-Voy a trabajar, no a jugar.

-Pero puedo acompañarte.

-No lo creo, mejor ve a casa mañana te voy a ver temprano.

-Prométeme que irás.

-No tienes por que dudarlo.-él no pensaba prometer algo que no iba a cumplir, camino fuera del restaurante sin importarle dejar a Ginny ahí.

Ella lo vio marcharse y se maldijo por no poder moverse pero él no tenía por que mentirle, él dijo que iba a irla a ver al día siguiente, sería mejor que ella esperará, miro hacía el restaurante y pudo ver como Luna y Blaise seguían jugando con los palitos de pan y el pastel de chocolate, no se sentía con ánimos para estar entre una pareja de derrochaba miel, camino un poco más por el Londres muggle en busca de un lugar discreto para poder aparecerse en su casa, cuando lo encontró no dudo en irse de ahí.

-Mami.-grito al no ser recibida por alguien de su familia, camino de un lado a otro buscando señales de vida pero no había nadie, se preocupo un poco y entro a la cocina, su madre siempre estaba en la cocina pero no fue así en su lugar sólo encontró una nota.-"Tu prima Mafalda va a casarse y fui con tu tía Muriel para dejar todo listo, nos vemos en la cena. Con amor, Molly Weasley".-leyó en voz alta, genial, estaba completamente sola en esa gran casa, incluso Bill se había ido después de a fiesta de Harry.

Subió a su habitación y se recostó sobre la cama mirando el techo, vaya que los minutos eran lentos y eso que sólo habían pasado dos y no pensaba esperar al tercero en el mismo lugar pero cuando quiso ponerse de pie desistió en el intento y dejo que su mente divagara sobre la noche anterior.

-Nada fue claro.-murmuro después de un par de segundos.-No fui clara sólo lloré como idiota, no le dije que ya no lo quiero, bueno, él no entendió que ya no quiero a Harry, debo aclararle todo, debo decirle todo.-se puso de pie en un brinco y se desapareció para estar en un callejón no muy lejano a la empresa de Draco.

Entró con el gafete que Draco le había dado, cuando dos personas de seguridad se le acercaron ella sólo lo mostró sin decir nada y al instante los hombres le hicieron una reverencia, ella se sorprendió pero no quiso perder el tiempo con ellos.

Cuando salió del elevador, llevaba el gafete que Draco le había dado prácticamente pegado en la frente, toda persona que la veía al instante le saluda con sus mejores sonrisas.

-Esto si funciona.-exclamo contenta por que en la mañana había durado cerca de 20 minutos intentando llegar con Draco y ahora no le había costado más de 5.

-Lo siento señorita pero…-la secretaria de Draco intento detenerla y ella volvió a mostrar el gafete pero aún así la mujer parecía rejega a permitirle entrar.

-Quítate.-gritó furiosa abriendo la puerta y nada de lo que mentalmente había vivido, en todas las relaciones frustradas que había tenido la habían preparado para vivir esa escena, frente a ella estaba Draco abrazando a una mujer de buen vestir, con cabello negro y corto, piel blanca, ambos la miraron sorprendidos y él se separo de la mujer.

-Que horror verte Weasley.-dijo la mujer sonriente, mientras sin ser invitada tomaba lugar en el cómodo sillón de Draco y cruzaba la pierna.

Notas de la autora: ¿Qué les pareció? Que empiecen las apuestas, yo apuesto mil galeones a que regresa llorando y suplicando con el orgullo herido y el arrepentimiento de la mano, esperen, cambió mi apuesta, yo apuesto mil galeones a que esa chica conoce a Ginny, jajajaja, espero comentarios de todo tipo y daré las aclaraciones que quieran. Grax x los review's los cuales espero sean muchos.