Disclaimer –Esta historia es un trabajo de S'TarKan y se puede encontrar bajo el título de 'Harry Potter and the Nightmares of Futures Past'. Los personajes son de J.K.R.
Disclaimer – This F.F is the hard work of S'TarKan and I have his permission for this translation. If you have any question all you have to do is e-mail me.
Enjoy.
OoOoOoO
Harry Potter y las Pesadillas de un Pasado Futuro.
Chapter 14: Un plato que mejor se sirve frío
Hedwig regreso antes de que se retiraran a dormir. Goldfarb no se comprometió con su respuesta, pero dijo que Harry podía reunirse con él cuando quisiera mañana. Ron estaba en proceso de destrozar a Harry en ajedrez mágico cuando la blanca lechuza aterrizo en el tablero, botando las piezas.
"¡Oy! ¡Harry!" objeto Ron. No le quedaban más de tres movimientos para el jaque mate.
"¡Buena chica!" le dijo Harry a su lechuza, acariciándola sobre sus ojos.
"Maldita lechuza lo hizo apropósito," dijo Ron fríamente.
"Oh, deja de quejarte. Ambos sabemos que me estabas destrozando. Que mal que no puedas jugar ajedrez para vivir como lo hacen algunos Muggles," comentó Harry. Lo dijo de pasada, pero las orejas de su amigo se sonrojaron ante el comentario.
La señora Weasley anunció que era tiempo de irse a dormir, especialmente dado que Harry necesitaba levantarse temprano para acompañarla al Callejón Diagon. Mientras él y Ron subían las escaleras, Harry pensó en pedirle a la señora Weasley que pusiera un hechizo silenciador alrededor de su cama. Aunque de verdad que no quería hablar con ella sobre sus pesadillas. Ahora que lo pensaba, era probable que se rehusara a hacerlo después de todo.
Se había quedado en La Madriguera unas cuantas veces durante la segunda Guerra… usualmente para atender a un funeral, comenzando con el de Ginny. Las pesadillas, ya fueran las propias o las de Tom, usualmente despertaban a toda la casa, pero la señora Weasley insistía estar ahí para despertarlo una vez que comenzara a gritar. Había llegado tan lejos, como para esperar que se quedara dormido para levantar el hechizo después de que él lo pusiera. Para cuando Ron se estaba quedando en cuartos separados con Hermione, le cayó a la señora Weasley despertarlo con una mano en su hombro y palabras suaves.
Mientras Harry se ponía sus pijamas y se acostaba en la sorprendentemente suave cama, notó que Ron lo estaba mirando. Contó silenciosamente para si mismo. Antes de que alcanzara a los veinte, su amigo habló.
"¿Aún tienes esos sueños, amigo?"
Por mucho que Harry quisiera gritar, se detuvo. Era una pregunta razonable y Ron tenía derecho a saber que esperar. "No en San Mungo, pero estaba con un montón de pociones de el cuerpo."
"No es gran asunto aquí, amigo. El ghoul en el ático me despierta al menos una vez en la noche, pegándole a las cañerías. Solo te moveré si me despierto ¿de acuerdo?"
Harry suspiro "De acuerdo."
Ron parecía querer decir algo más, pero solo apago la vela.
Harry miro en la oscuridad por un par de minutos antes de hablar otra vez, "¿Hey Ron?"
"¿Si?"
"Gracias amigo."
Después de la batalla en el Departamento de Misterios, Voldemort había comenzado a ser muy cauteloso al experimentar con emociones fuertes. Al hacerlo, podía explotar el link entre él y su enemigo simbolizado por la cicatriz de la maldición. Aun si el voluntariamente bajaba sus escudos de Oclumencia, Harry a veces recibía visiones a tiempo para hacer nada. Voldemort suprimía su alegría mientras planeaba sus atrocidades y las revelaba una vez que las cometía. Sólo ahí Harry se doblaba de dolor, agarrando su cicatriz. Solo ahí podía ver lo que Voldemort estaba haciendo. Y para ese tiempo sus víctimas eran usualmente un poco más que cuerpos mutilados.
Y así fue cuando Harry, Ron y Hermione estaban explorando una casa abandonada en Lancashire. Habían rumores de que Voldemort la había rentado hacía mucho tiempo cuando todavía era Tom Riddle. Aun si tenían la dirección correcta, probablemente sólo se iba a quedar por una quincena antes de viajar por el continente. Su búsqueda encontró nada. Mientras se iban Harry se cayó de rodillas, doblándose por el dolor y la salvaje alegría que irradiaba de su cicatriz.
Desesperadamente enfoco su mente, esperando contra la esperanza poder ver algo para salvar las victimas a tiempo. Cuando vio la imagen de La Madriguera, paredes cubiertas de fuego mientras las protecciones colapsaban, se levanto gritando. Ron y Hermione lo agarraron de los brazos tratando de detenerlo para que no se cayera, así que agarro sus hombros y los llevo con él mientras se aparecía en Ottery St. Catchpole.
El estruendoso ruido de una aparición triple llamo la atención de media docena de Mortfagos que aún estaban en la propiedad. Se tiraron contra el trío, las maldiciones volaban. Harry se libero de sus amigos y saco su varita. La primera Reducto fue gritada con todo sus pulmones y el Mortifago fue destruido más atrás. La maldición cortante de Ron hizo un agujero en el pecho de otro mientras que Hermione conjuro algo de acido que cegó a otro y lo dejo gritando en el suelo.
La siguiente maldición de Harry no llego a su blanco, pero destrozo el árbol atrás del Mortifago. El gran tronco aplasto al Mortifago. Estaba periféricamente consciente de las piedras sueltas y la vegetación levantándose en el aire y rodeándolos, chispas de electricidad se erguían entre ellos.
Los últimos dos Mortifagos desaparecieron mientras La Madriguera colapsaba en flamante goma y Ron comenzaba a correr hacia el fuego. Harry y Hemione avanzaron y lo detuvieron. Molly Weasley insistió en quedarse en la casa donde crió a su familia con su amado Arthur. Casi no había duda de que se había reunido con su marido y la mayoría de sus hijos.
Harry alejo las manos que lo movían. Sus ojos se abrieron y vio a Ron retroceder, su rostro iluminado por un brillo verde. Había un fuerte dolor en su boca y se dio cuenta de que se había mordido la parte interna de su mejilla. El grito atrapado dentro de su garganta se sentía como un objeto solidó, pero se obligo así mismo a exhalar lentamente. El brillo verde desapareció, aunque no podía ver su fuente.
"¡Merlin Harry! Esa debió haber sido una bastante mala."
"Lo era," manejo decir. "Esperaba no gritar esta vez," murmuro, mirando al rededor algo culpable. Espero por un golpe en la puerta y no le apetecía mucho explicar esto.
"No lo hiciste," le auguro Ron. "Me desperté cuando mi cama comenzó a sonar. ¿Qué estabas soñando para reaccionar así?" le pregunto preocupado y sorprendido al mismo tiempo.
Los nervios de Harry estaban en su punto de ebullición, y eso de alguna manera lo puso al límite. "Soñé que alguien quemaba La Madriguera," le grito, "con tu mamá aun adentro ¿de acuerdo? Soñé que paso y que tuve que detenerte para que no te quemaras a morir, ¡y también fue mi maldita culpa! ¿eso es lo que querías saber' ¿satisface tu curiosidad?"
Ron retrocedió en su cama sorprendido.
El estomago de Harry se retorció ante la Mirada de su amigo. ¡No tenia ninguna maldita intención de desquitarme con él! "Lo siento, Ron. Era una bastante mala, pero no quise gritarte."
Ron se sentó en su cama frunciendo el ceño. Miro a Harry pensativamente, sus ojos lo median como si estuviese frente a un tablero de ajedrez. "Harry," dijo quietamente. "¿Por qué tienes sueños como ese?"
Harry suspiro, "Ron, es algo que necesito mantener en secreto." El ceño fruncido de su amigo aumento. "Confió en ti," agrego, "más de lo que crees, pero no puedo decírtelo hasta que tomemos precauciones. ¿Recuerdas el proyecto en el que Hermione está trabajando con respecto a Snape?"
Ron asintió y entrecerró sus ojos. "estas preocupado que se entere él, ¿cierto?"
"Bueno, él y Dumbledore. Creo que el director esta hacienda algo similar. Hermione cree que Snape está usando Legilimancia en nosotros para leer nuestras mentes y memorias. Parece que yo soy resistente, pero ella nos envió un libro que muestra como defendernos."
"¿Ese idiota grasoso se esa metiendo en nuestras cabezas?" pregunto con una voz enferma.
"Así parece," dijo Harry. "Y no tengo ninguna duda de que usara lo que sea que encuentre contra mío, contra nosotros. Te prometo que tan pronto como podamos asegurar nuestras mentes contra él, te diré a ti y a Ginny todo. "
"¿Que tiene Ginny que ver con esto?" pregunto Ron sospechosamente.
"Más de lo que crees. Además, ella también es mi amiga ¿y crees que puedas esconderle algo a ella? Me estaba preguntando lo mismo hace más de un mes."
Ron meneo la cabeza mientras se recostaba. Pronto estaba roncando ligeramente. Harry espero unos minutos mas y silenciosamente salió del cuarto, deteniéndose solo para recoger su varita.
Habían muchas escaleras en La Madriguera, pero Harry aún recordaba como caminar silenciosamente. Las artes marciales mejoraron su balance y agilidad, pero los componentes más grandes era la paciencia y la concentración. Lo único que casi olvido fue el tercer escalón que estaba suelto. Pero después de congelarse por un minuto y no escuchar nada, continuo.
Se sentó en el sofá del oscuro salón, con su varita en mano. Entre las puertas, las escaleras y la entrada Flu, cualquier invasor podría pasarlo y alcanzar a cualquiera de los Weasleys. Era totalmente ridículo, pero aun lo hacía sentir mejor. Harry hizo que su respiración de calmara, tratando de sacar la tensión de su cuerpo, cuando escucho un sonido atrás suyo. Se levanto volteándose hacia el sonido y levantando su varita en un movimiento suave.
La camisa de dormir de Ginny era apenas visible mientras retrocedía a la escalera. "¿H-Harry?" susurro.
Harry bajo su varita y casi se cayó en el sillón. "Lo siento," susurro de vuelta, "Me asustaste." Sus rodillas temblaban en reacción, así que se sentó antes de caerse. Esperaba que el cuarto fuera lo suficiente oscuro como para ella viera su rostro.
Dándole la espalda, no se sentía tan humillado por su reacción. Casi la hechizo en su propio salón. Por primera vez se pregunto si aceptar vivir con los Weasleys no era un error. Observo sus pies tratando de concentrarse en tranquilizar su respiración. Lo último que necesitaba era hiperventilarse y desmayarse.
Aun sin mirar, el estaba dolorosamente consciente de su presencia mientras se paraba al lado suyo. "Harry ¿Qué pasa?" pregunto quietamente.
"¿Como supiste que estaba aquí?" evado él.
"Sonó el peldaño frente a mi entrada. El cuarto de Fred y George esta abajo del mío," dijo ella como si lo explicara todo. Pensándolo mejor, reflexiono Harry, probablemente lo hacía. Su voz se hizo más suave. "No tienes que decirlo si no quieres. Se lo que es tener a todos que se metan en tus asuntos.
Harry sabía que no quería alejarla, a ella menos que a todos. Estaba tan cerca que sentía que se estaba partiendo en dos. "Tuve un mal sueño. Uno muy malo," dijo con un susurro quebrado. "Cuando llegue mañana necesito hablar contigo y con Ron. Es… no puedo…" dejo la palabra en el aire.
Harry apenas sintió su mano en su hombro, no pesaba más que una pluma. El cerró sus ojos y trago. "Está bien, Harry," susurro ella. "Recuerdo lo que escribiste… y Ron no dejaba de hablar de ese 'grasoso imbécil'."
Dejo escapar una risa suave y ascendió las escaleras como un fantasma, su camisa de dormir brillaba por la luz de las estrellas que se veía por la ventana
Harry subió las escaleras mientras el amanecer manchaba las ventanas de rojo. Sorprendentemente Ron ya estaba despertándose. Cuando estuvo totalmente despierto, se cambiaron a ropa deportiva y pronto estaban corriendo con el aire matutino. Harry sabia que estaba muy alejado de su ritmo normal, pero Ron no dijo ni una sola palabra mientras recorrían la propiedad. Mientras apreciaba el silencio considerado de su amigo, estaba enojado al encontrar los resultados de la golpiza. Apretó sus dientes y se exigió aun más, hasta que un calambre en su pantorrilla izquierda lo hizo reconsiderar.
"Demonios," dijo mientras comenzaba a caminar más lento. Trato de masajear los músculos, pero eso solo hizo que se doblaran de una manera grotesca.
"Maldición Harry," dijo Ron, corriendo de vuelta. Había avanzado varios pasos antes de darse cuenta de que Harry ya no estaba a su lado. Le ayudo a Harry a regresar cojeando a la cocina.
La señora Weasley estaba comenzando a cocinar cuando ellos entraron. "¿Harry, que te hiciste a ti mismo?" le pregunto mientras lo llevaba a una silla.
Harry de verdad se sentía como para golpear su cabeza con la mesa de Madera. En vez, dijo, "Me dio un calambre mientras corría. Nada serio solo duele un poco. Algo de hielo debería arreglarlo."
La señora Weasley lo miro extrañada y toco la parte trasera de su pierna con su varita. En segundos, el calambre desapareció y fue capaz de flexionar su pie otra vez. Dejo salir un suspiro.
"Debí suponer que tu fuiste el que hizo que Ronald comenzara este asunto de correr," dijo ella.
Ron dejo salir una risa. "El primer día de vacaciones fue a despertarme para desayunar y pensó que me había escapado de la casa."
"Eso no fue gracioso, jovencito," dijo ella firmemente. "Aunque supongo que bueno que te estés ejercitando mientras estas en la escuela."
Ron puso sus ojos en blanco ante eso, pero fue interrumpido por su hermana bajando las escaleras.
"¿A qué viene todo este alboroto?" pregunto bostezando. Cerró su boca de golpe cuando vio a Harry. Por su parte, Harry de pronto se vio muy ocupado sobando el calambre de su pierna.
"Harry solo se esforzó demasiado en la corrida matutina, el muy tonto," respondió Ron con una gran sonrisa.
Harry alejo el plato de la meja y se levanto cuidadosamente. Aun había algo de dolor, pero nada que no se pudiera aguantar. "Estoy bien," dijo.
"No deberías presionarte tanto, querido," dijo la señora Weasley con un tono preocupado. "Apenas saliste ayer del hospital."
Harry se encontró así mismo mirando hacia abajo, era casi divertido como ella podía hacerlo hacer eso con tan solo unas palabras. "Estoy siendo cuidadoso con mi cuello señora Weasley; mi pierna estaba cansada por que no he ejercitado en un buen tiempo."
"¿Puedo ir con ustedes mañana?" pregunto Ginny repentinamente.
Ron comenzó a abrir su boca, pero Harry lo interrumpió primero. "De acuerdo," dijo tratando de no notar su sonrisa complacida.
Ron fulmino a Harry con la mirada por un momento, pero se distrajo rápidamente cuando su madre le puso en frente un plato con salchichas y huevos. La señora Weasley le cerró un ojo a Harry antes de volverse a la cocina. "Arthur tuvo que ir a la oficina hoy –algo sobre un enfrentamiento legal en el trabajo. Asi que yo te llevare al Callejón Diagon después de que termines de comer," le dijo alegremente.
Era extraño estar sentado ahí esperando y no sirviendo. Harry suponía que era un reflejo de sus días con los Dursleys. Apretó su mandíbula mientras pensaba en sus antiguos guardianes. Ni siquiera quería pensar en ellos como familia. Esperaba con ansias su reunión con Goldfarb, y casi se perdió la mirada fulminante que Ginny le estaba dando a su hermano.
"No soy una estupida que los sigue," gruño.
"No veo porque quieres unirte tan repentinamente," dijo Ron tragando. "¿A lo mejor es por que Harry también esta corriendo?"
Harry tuvo que suprimir un gruñido; no quería que Ron molestara a su hermana sobre esto. Ella ya era lo suficientemente tímida frente a él. "Creo que es una buena idea."
Ron lo miro extrañado.
"Por la misma razón que Hermione se nos unió Ron," susurro Harry.
"Pero… ella no es"
"Ella es tu hermana y mi amiga, y no va a estar en nuestras clases para poder vigilarla, ¿o si?" Harry siseo por lo bajo. Era un golpe bajo, reflexiono Harry mientras veía palidecer a Ron, pero funcionó. La señora Weasley puso platos frente a él y Ginny antes de sentarse ella. Ginny miro a Harry inquisitivamente, pero cuando Harry le dijo después ella solo asintió.
A pesar de su corta corrida Harry se sintió hambriento y termino su comida casi tan rápido como Ron. Antes de que alguien pudiese decir algo, se levanto y comenzó a limpiar los platos. La señora Weasley comenzó a abrir la boca, pero solo meneo su cabeza murmurando cosas solo para ella.
Ginny se levanto y lo ayudo, pero Ron subió a su cuarto, viéndose algo molesto. Ginny miro a su hermano, pero no dijo nada. Cuando los platos estaban en el lavaplatos, la señora Weasley envió a Harry arriba para alistarse.
Se encontró con los gemelos en la escalera. Fred y George aun estaban bostezando y restregándose los ojos, pero la puerta de Percy aun estaba cerrada. Ron se sentó en su cama enojado mientras Harry trataba d encontrar algo de ropa semipresentable en su baúl. Necesitaba una ducha rápida antes de irse.
"¿De verdad crees que eso va a pasar?" le pregunto su amigo mientras Harry cerraba su baúl.
"Yo creo que si. Mira en cuantas cosas nos metimos con los Slytherins el año pasado. Y nadie va a dudar que es una Weasley después de que sea sorteada en Gryffindor."
Ron hizo un gesto de desconfianza. "Me gustaría asegurarme de eso. A mamá le dará un ataque si es que no lo hace. Yo solo… no me gustaría pensar que alguien…"
"Yo tampoco, Ron," dijo Harry firmemente. "La vamos a entrenar para que si algo pasa sea ella quien inflinga el dolor, ¿de acuerdo?"
"Puede que terminemos lamentando eso," dijo Ron agriamente. "Ella puede ser muy mala cuando esta enojada."
"Eso esta bien," dijo Harry mientras salía del cuarto, "solo la guiaremos hacia Malfoy."
El Callejón Diagon estaba bastante ocupado para ser un sábado en la mañana. Ginny se ofreció para ayudar a su madre con sus mandados, para la sorpresa de la señora Weasley, mientras sus hermanos jugaban Quidditch. Harry miro por un largo rato la puerta, pensando en su escoba que estaba arriba en su baúl. Después habrá mucho tiempo para eso. Además, lo que tengo que hacer en Gringotts será casi tan divertido.
Ginny medio agarro a Harry cuando salio del Flu, y casi los boto a los dos en el suelo del Caldero Chorreante. "Er, gracias," murmuro. Su rostro estaba rojo por donde sus manos habían aterrizado, pero Ginny solo sonrió. Gracias a Merlín que la señora Weasley estaba mirando a otro lado, pensó aliviado.
Harry mantuvo su cabello lo mas adelante que pudo para esconder su cicatriz en la frente, y fueron capaz de llegar del Caldero Chorreante a Gringotts sin accidentes.
"Ahora Harry ¿dijiste que no estabas muy seguro de cuanto de iban a demorar estos negocios tuyos?"
El meneo su cabeza, "Se lo que se necesita hacer, pero de verdad todo depende de Golfarb. Le pediría que viniera, pero probablemente estará un poco reacio a compartir todos los detalles con alguien mas presente, es decir, al menos hasta la audiencia."
La señora Weasley asintió, "Bueno, podríamos esperar aquí, pero me gustaría hacer algunas cosas mientras estas aquí. Si terminas antes de que regresemos, ¿te quedarías aquí en el lobby?"
Harry asintió, "Haré eso." Las observo por un momento mientras se alejaban. Trato de ignorar el sentimiento de preocupación que invadía su estomago. Lentamente se dio vuelta y camino por los pisos de mármol y se presento así mismo ante uno de los que atendían.
Después de dar su nombre, Harry fue llevado a un cuarto de espera donde le preguntaron si quería algo de comer o de beber. Harry lo rechazo educadamente y se pregunto por el cambio de tratamiento. Después de cómo cinco minutos, un goblin diferente lo llevo a la oficina de Goldfarb.
El goblin que manejaba sus cuentas de vio visiblemente relajado cuando Harry entro en la habitación. "Señor Potter me alegro de que se este recuperando de su situación."
Harry frunció el ceño, "¿Como lo supo?"
El goblin aclaro su garganta, "Con su tutela en disputa, San Mungo me envió la cuenta por sus servicios a mi, como ejecutor de su herencia. Cuando la recibí, investigué inmediatamente y descubrí los detalles de lo que paso. Por lo que entiendo ¿recibió las heridas bajo el cuidado de esos muggles?"
Harry asintio lentamente.
Goldfarb frunció el ceño, lo que hizo que con su rostro se viera aun más peligroso. "Me gustaría expresar mis disculpas por el tiempo en que nos demoramos en adquirir las acciones de Grunnings, LLC. Algunas de las partes con acciones fueron bastante… difíciles de negociar. En cambio, fallamos para actuar a tiempo para evitar sus heridas."
Harry meneo su cabeza, "Yo malinterprete la situación, Maestro Goldfarb. Y su carta fue enviada antes de que pasara… una tercera parte estaba interceptando mi correo en ese momento."
Los ojos de Goldfarb crecieron ante la última revelación, pero no pregunto. "Señor Potter ¿presumo que desea tomar acción con respecto a esas acciones?"
Harry sonrió de oreja a oreja. "Si intentare. Ya no necesito material para hacerlo, pero deseo continuar con lo que usted pensaba que originalmente era mi meta."
"Ah, venganza," siseo el Goblin su sonrisa de respuesta era mas depredatoria de lo usual.
"Sí," replica Harry. "me gustaría usar esas acciones para asegurar que Vernon Dursley sea despedido, pero que solo sea después de una investigación por sus acciones en Grunnings. De lo que recuerdo haber escuchado, creo que es culpable de transgresiones menores con respecto a las cuentas de expensas. Quiero que sea despedido públicamente 'con causa'. Y si su junta no quiere esas acciones vendidas con descuento a sus competidores, deben asegurarse de que alguien filtre la historia al Presentador de Surrey."
Harry sonrió por un momento. Lo había pensado mucho al yacer en su cama en San Mungo, especialmente después de recibir la carta de Hermione. Vernon y Petunia estaban obsesionados con mantener las apariencias, y tal historia devastaría sus almas egoístas. La sonrisa de Goldfarb era igual de maquiavélica.
"Creo que la hipoteca de su casa es mantenida en la rama de Natwest en Little Whinging. Vea en que tan interesados están en vender la carpeta. A ese punto Vernon ya va a estar fuera del trabajo, lo cual traería entrada para ver el cierre total, ¿cierto?"
"Eso dependería en como este escrito el contrato, pero ciertamente vale la pena investigar."
"Bien. Y una copia del artículo del Presentador, junto a la nota de cierre si es posible, deberían ser enviadas al Director de Estudiantes en la Academia Smeltings. Eso debe ser suficiente como para hacer que expulsen a Dudley, especialmente si de repente tienen dificultad para pagar la tuición." Sonrió ante el pensamiento de su primo perdiendo de la noche a la mañana todos sus amigos y tener que ir a la Secundaria Stonewall.
El goblin miro a Harry por un momento, "Debo admitir que estoy sorprendido señor Potter. Cuando vi el resumen de los particulares de San Mungo, me tome la libertad de recopilar una lista de especialistas discretos del Callejón Knockturn. Pensé que desearía una solución… mucho mas permanente."
Harry se mantuvo en silencio por unos momentos, "Creí que eso seria demasiado rápido, Maestro Goldfarb. Y como es, le estoy haciendo realidad su peor pesadilla. Y si el señor Dursley encuentra otro trabajo en algún otro lado, siempre puedo repetir el proceso. Quiero tener un tiempo para enfriarme antes de hacer algo más permanente. En cinco años, tendré diecisiete y seré capaz de aparecerme y usar magia libremente. Entonces ahí, tendré la opción de ver que tanto tiempo pueden sobrevivir mis antiguos guardianes bajo la maldición Cruciatas."
Su confesión fue un movimiento calculado de parte de Harry. Goldfarb estaba aceptando usar la herencia Potter en formas que estaban un poco más allá de los límites de su poder como manager. Su mención casual de contratar asesinos, algo aun más ilegal, fue una revelación de vulnerabilidad de su parte. Harry podía usar lo particular de esa conversación para destituirlo de su puesto.
Que Harry revelara planes que posiblemente incluyeran algo mucho más que ilegal era un gesto de respuesta que hizo que los ojos del viejo goblin se abrieran desmesuradamente. Era algo más que una aceptación tacita de la disculpa del goblin y una expresión de confianza explicita.
"Señor Potter, ¿hay algo mas que Gringotts pueda hacer por usted para su excelente búsqueda de venganza?" pregunto Goldfarb. Harry recordaba como los sobrevivientes de Gringotts habían hablado de la venganza como una forma de arte.
"Eso es todo lo que puedo pensar… aunque si usted piensa en algo o sale una oportunidad, lo tomaría como un favor personal si me avisara."
Sorprendentemente, Goldfarb se levanto, "Me asegurare de eso, señor Potter. Se que esta ocupado, así que no tomare mas de su tiempo."
En vez de estar ofendido por brusca despedida, Harry estaba tocado por el respeto que le mostraban. Antes, el dejo la oficina del goblin en el momento en el que termino la reunión, como gesto de respeto. Ahora Goldfarb buscaba devolver el gesto. "De hecho hay algo mas," dijo Harry algo reacio. Era tiempo de comenzar a actuar en vez de reaccionar.
Goldfarb se sentó de nuevo y se inclino un poco hacia adelante.
"Ahora me estoy quedando con los Weasley, pendiente esta la confirmación de que pueden ser mis guardianes la próxima semana, eso significa que cuando no este en Hogwarts me quedare en La Madriguera, su casa cerca de Ottery St. Catchpole. Ahora, entiendo que se pueden sacar fondos del fideicomiso, mientras sean directamente usados para la seguridad y apoyo de la línea Potter, eso quiere decir yo. ¿Estoy en lo correcto?"
"En tantas palabras, sí. Pero tiene que haber una necesidad demostrada, y como ejecutor yo necesitaría firmarla."
"Bien, cuando acorde ir a casa con los Weasley, era una de las condiciones que me permitieran cargar el costo de actualizar la seguridad alrededor de La Madriguera. ¿Esta usted al tanto de las circunstancias que rodearon las muertes de mis padres?"
Goldfarb asintió y entrecerró sus ojos.
"Voldemort no murió esa noche. Actualmente existe en el plano de entre la vida y la muerte. Tomo algunos pasos para asegurar que en ese momento no muriera completamente. En cambio yo, fui capaz de prevenir que robara algo de Hogwarts que lo hubiese restaurado completamente a la vida… el objeto que trato de robar de la bóveda 713 el año pasado."
El goblin no mostró ninguna señal de sorpresa, otra que quedarse muy, muy quieto. "Esta bien informado señor Potter."
"Tuve un año ocupado. El punto es que Voldemort eventualmente encontrara una manera de regresar, y no tengo ninguna duda que yo estaré en la primera parte de los magos que necesita aniquilar, entiendo que Gringotts tiene uno de los mejores y más habilidosos especialistas en seguridad mágica y rompe maldiciones bajo contrato. Me gustaría ver todo lo posible hecho para asegurar a La Madriguera de todos los intrusos o magia hostil."
Goldfarb se veía aproblemado, "Señor Potter estos servicios pueden ser bastante caros."
"Maestro Goldfarb, si pudiera cambiar toda la fortuna Potter para garantizar la seguridad de La Madriguera y sus habitantes, lo haría en un segundo."
"Usted sabe mas de lo que deja ver," no era pregunta, y un sorprendente estamento se le salio al normalmente circunspecto jefe de cuentas.
Harry no respondió directamente la pregunta. "Voldemort regresara, esta década que paso no ha sido nada mas que la calma antes de la tormenta, y Gringotts será un blanco igual que otras instituciones en el mundo mágico. Por favor avísele a sus colegas, pero le pediría que dejaran mi nombre fuera de esto."
"¿Me dice que no le ha informado a su propia clase?" Goldfarb se hecho para atrás visiblemente choqueado.
Harry sonrió tristemente, "Hay algunos de mi propia clase que son menos que honorables, y no me puedo permitir confiar aun. Harían bien en emular su clan Maestro Goldfarb. Podemos ver los detalles después de que la audiencia termine y las legalidades estén listas. No desperdiciares mas de su valioso tiempo." Harry se levanto y dejo al goblin si palabras sentado en su silla.
De vuelta en el lobby, Harry encontró a un dependiente para que lo llevara a su bóveda personal, donde relleno su bolsa de dinero con galleons. Una rápida mirada confirmo su estimación de que todavía ni tocaba un décimo de su dinero disponible.
Cuando regreso al lobby, Ginny estaba sentada en una banca cerca de la sentada pateando sus pies y viéndose aburrida, en cambio, la señora Weasley no estaba ahí.
"Oh, ahí estas, acabas de perderte a mamá," dijo Ginny levantándose y limpiando su vestido.
"¿Que paso?" pregunto Harry preocupado.
"Le llego una lechuza de Percy, dejo la nota en su cabeza en medio de Madame Malkin´s. Algún reportero llego al camino de La Madriguera preguntando si estabas en casa. Dijo que era del Profeta, pero mamá ya no esta tan segura de eso. De todos modos, me dijo que te dijera que te quedaras aquí mientras ella y papá lo solucionan. Esta tratando que venga alguien del ministerio para que la silencien, al menos hasta la audiencia. Va a mandar a Hedwig cuando todo se aclare."
Harry dejo salir un gemido, "Ese maldito solicitor que trabaja para los Dursley esta detrás de esto."
"¡Harry lenguaje!" grito Ginny.
Harry comenzó a disculparse, pero entonces noto que ella tenia una gran sonrisa en el rostro. Harry se conformo con alzar una ceja.
"Es una buena practica," dijo ella. "Mamá de verdad va a estar detrás tuyo si te escucha decir algo como eso. O lo hará hasta que se acabe la novedad," sonrió otra vez.
"Supongo que nuestra pequeña charla con Ron se va a retrasar," dijo Harry pensativamente. Miro más allá de los pilares de marfil hacia la ocupada calle. Todavía había un montón de trafico de pies, y Harry tuvo que recordarse que aun era pacifico en este tiempo. "Bueno, tengo unas cuantas cosas que recoger," dijo, "¿tu mamá específicamente dijo que nos sentáramos aquí en el lobby de Gringotts?"
Ginny frunció el ceño, concentrándose. Lentamente meneo la cabeza y sonrió traviesamente. Harry toco su antebrazo. Su varita aun estaba ahí, bajo la camiseta demasiado grande. Tan temprano en la línea temporal debería ser completamente seguro "Ok, hagámoslo rápido, Aunque necesito que te quedes cerca ¿de acuerdo?"
Ella sonrió y asintió.
Harry estaba esperando con ansias conseguir ropa que de verdad le cayera, pero necesita hacer otra cosa primero. Mientras salían del lobby y bajaban las escaleras, Harry bromeando le ofreció el brazo a Ginny. Ella alzo su barbilla y adopto una expresión de desafío mientras tomaba su brazo; era todo lo que Harry podía aguantar para no largarse a reír.
Salieron y se infiltraron en la ocupada calle. Pasaron por Magical Menagerie, donde encontró a Hedwig, y la tienda de Bromas Gambol y Japes, finalmente llegaron a Ollivanders.
"¿Tiene algo malo tu varita, Harry?" pregunto Ginny cuando la guió adentro.
"No, pero entiendo que tu cumpleaños es la próxima semana."
"Como lo… ¡Harry no puedes! ¡A mama le dará un ataque! Ya pulió la varita de la Abuela Prewett para mi." Nadie acusaría a Ginny de ser lenta para nada.
"Después de todo es mi dinero. Además es una buena inversión… sabes que la magia es mas difícil si no tienes una varita que te escoja ¿cierto?"
Ginny se congelo donde estaba, con la boca medio abierta. Si su mente no estuviese corriendo para alcanzarlo, Harry hubiese encontrado eso ligeramente adorable. "¿Supongo que si no estoy de acuerdo también romperás mi varita accidentalmente? Dijo con simpleza.
"No me hagas preguntas y no te mentiré," Harry le dedico una media sonrisa. "En serio, es tu cumpleaños, y es un regalo muy practico. No quiero que vayas a Hogwarts con ninguna discapacidad."
Ginny se acerco a él. Cuando estaban a esa distancia, Harry podía notar lo pequeña que era. "¿Esta relacionado con esas cosas de las que aun no puedes hablar?"
Harry suspiro e inclino su cabeza. Parecía que tenía que esconderle más y más a ella. ¿Cuánto pasaría antes de que se cansara de sus evasiones y le dijera que se jodiera?
"Tomare eso como un 'sí'," dijo ella. Su mano aun estaba en su codo y lo apretó ligeramente "Se que debe haber una buena razón. No te preocupes, confío en ti."
Harry levanto la mirada y sonrió. Ella estaba siendo aun mas comprensiva de lo que había esperado "Gracias, eso significa mucho para mi. Y si tu mamá se enoja lo hará conmigo no contigo. No es como si te hiciera de volver tu regalo de cumpleaños, ¿o si?"
Ginny se rió otra vez, y dejo que Harry la guiara a la tienda. El señor Ollivander estaba igual que siempre. Entre sus ojos que no pestañean y la animada huincha de medir que continuaba enredada alrededor de ella, Harry se sorprendió de ver que Ginny no se iba de la tienda.
Después de como quince minutos, movió una varita que soltó un montón de chispas rojas. Puso los ojos en blanco mientras Ollivander aplaudía con lo que parecía ser una expresión de placer. "Pluma de Griffin y Hazle, 23 centímetros pero sorprendentemente fuerte, una combinación muy interesante de uno de mis colegas alemanes. ¿Y usted señor Potter, su varita esta funcionando bien?"
Harry asintió lentamente.
"Bien, bien… Acebo y pluma de fénix, veintiocho centímetros, bonita y flexible. Cosas grandiosas serán hechas con esa varita, marca mis palabras."
"Espero que mis profesores estén de acuerdo, señor Ollivander," dijo Harry educadamente.
"Bueno, hay muchas clases de pruebas, ¿cierto señor Potter?" esos ojos como lunas parecían penetrar a Harry.
Harry asintió fuertemente y pago por la varita. Tan pronto como los galleons salieron de su mano, él y Ginny ya estaban saliendo por la puerta.
Harry se encamino a la tienda de ropa usada al lado de Ollivanders. Originalmente planeaba ir a Madame Malkin, pero este lugar le serviría igual. Bien en el fondo, tampoco quería comprar ropa que fueran notablemente mas nuevas o mejores que la de los Weasleys. Lo haría sentir incomodo y podía significar algo para la gente en la audiencia.
Bromeando le pidió a Ginny que le ayudara a elegir, pero ella se lo tomo con una seriedad sorprendente. Ella frunció el ceño pensativamente mientras el revisaba las camisetas y pantalones. Un par de cosas que Eligio él, ella las guardo inmediatamente. "Esa es un azul totalmente equivocado Harry," decía ella, o, "Ese color hará que tu piel se vea demasiado pálida." Para la mayoría, Harry escogió colores oscuros, pensando en los pasillos de Howgarts a veces poco iluminados. Las camisetas eran todas de manga larga – para esconder su varita y la fea cicatriz de mordida de Doxy en su brazo. También encontró una tunica totalmente blanca sin sellos de la escuela, para usar en la audiencia, y también algo de ropa para ejercitarse. Ginny converso con el vendedor mientas el elegía cosas del fondo de la tienda, como calcetines y ropa interior.
Cuando terminaron, el tenia un montón de paquetes. Le pidió a la dependienta muy amablemente si podía achicárselos. La joven mujer le sonrió mientras contaba los galleones y redujo todos los paquetes al porte de un mazo de cartas. Cancelar el hechizo solo requería un golpe con la varita. Le dejo una generosa propina y se metió los paquetes en los bolsillos mientras salían de ahí. No había pasado mucho tiempo, pero quería llegar lo más pronto posible a Gringotts.
Sus miedos resultaron muy ciertos. Percy estaba parado en la escalera frente al banco, mirando ansiosamente a la multitud. Los regaño en el mismo instante en que los vio.
"¿Donde fueron?" demando furioso. "¡Se suponía que tenían que esperar aquí!"
"Estábamos en la puerta de al lado, Percy," dijo Ginny, "¿que sucede?"
"Mamá y papa me enviaron a buscarlos," dijo pomposamente. "Y no aprecio tener que esperar por media hora tratando de encontrarlos. ¡Nuestros padres estarán furiosos!"
"Pensé que quiso decir quedarse en el Callejon Diagon hasta que resolviera lo del reportero," dijo Harry simplemente. "Y quería conseguir algo de ropa decente para la audición del Ministerio. No quiero avergonzar a nadie presentándome en pilchas."
Ginny pareció muy incomoda después del ultimo estamento, pero pareció calmar un poco a Percy. "Supongo que Ginny puede haber entendido mal a mamá," concedió. "Necesito llevarlos al Caldero Chorreante inmediatamente. Mamá tiende a preocuparse demasiado," con eso agarro a Ginny del brazo y los guió por la multitud.
Cuando la red Flu los vomito en La Madriguera, Harry manejo aterrizar de pie, aunque si se meneo un poco.
"¡Ahí están!" dijo la señora Weasley. "Siento que hayamos tenido que cambiar los planes, querido. Con esa horrible mujer Skeeter aquí, no parecía buena idea darle más información de la que ya tiene. Ustedes tres estuvieron fuera tanto tiempo; deben estar hambrientos," se volvió hacia la olla mientras Percy hablaba.
"Bueno," dijo con una voz irritada, "hubiésemos regresado hace tiempo si ellos no hubiesen decidido recorrer el Callejon Diagon."
Ginny le dirigió a su hermano una mirada fulminante mientras la señora Weasley los regañaba.
"Ginny, ¡dije que tu y Harry se quedaran ahí! ¡No se como se te ocurrió ponerte a recorrer! ¡Pensé que tenias un mejor sentido que eso, podrías haber terminado en el Callejón Knockturn o aun peor!"
"Señora Weasley, si la culpa es de alguien es mía. Ya le explique a Percy que pensé que quedarse ahí, significaba "quédense en el Callejón y no vuelvan a La Madriguera". Solo fuimos un par de puertas más allá para buscar un par de cosas. No quería estar vestido como un vagabundo para la audiencia. Las personas del Ministerio podrían pensar que ustedes no me estaban cuidando bien o algo así."
"No esta mal pensado," dijo el señor Weasley caminando en el salón, "Pero probablemente no fue tan buena idea ir sin supervisión. Como dijiste hay personas que quieren hacerte daño."
Harry asintió y saco su varita de su manga, "Si pensé en eso, y si no hubiese estado a plena luz del día con un montón de personas no me hubiese movido del lobby."
"Harry," dijo el señor Weasley con una voz para nada normal. "Entiendo que no has tenido a nadie que te cuide por mucho tiempo. Has estado muy solo. Pero ese ya no es el caso, y un chico de doce años no debería viajar solo."
"Yo estaba con él, papá," protesto Ginny.
"Eso lo hace aun peor, Ginevra. Algo pude haberte pasado a ti también. Si Harry va a ser parte de esta familia necesita entender que las cosas van a ser diferentes."
Harry sintió como su estomago se contraía. Arthur tenía razón, no había ningún riesgo para un Harry de treinta años que sabia mas maldiciones que cualquier Mortifago, pero no era así como lo veían. Para ellos, el era un algo precoz doce añero que ni siquiera pudo evitar que su tío lo destrozara… y también arriesgo la seguridad de su hija. La voz grave y preocupada de Arthur Weasley dolía más que las amenazas de Vernon y las acusaciones de Snape. "Lo siento," dijo miserablemente, "Solo que no quería que tuvieran que volver por unas estupidas piezas de ropa."
Harry estaba mirando hacia abajo, así que cuando la mano de Arthur bajo a descansar en su hombro, salto hacia atrás. Levantando la mano automáticamente para bloquear y botar la mano del hombre muy sorprendido.
"L-lo siento," murmuro Harry. Concientemente no esperaba un golpe, pero sus reflejos le jugaron una pasada. Apenas noto como la señora Weasley llevo a un protestante Percy a la cocina.
"Harry," dijo Arthur sentándose en la mesa. "No estamos enojado, solo queremos que entiendas que estamos aquí para ayudarte con las cosas. No es una molestia cuando tenemos que llevarte al Callejón Diagon, y preferiríamos que hicieras las cosas con nosotros, en vez de tratar de hacer las cosas por ti mismo. Ahora, nadie salio herido, y creo que todos aprendimos algo hoy día. Y como siempre le digo a Perkins, 'Tus intenciones son buenas, solo necesitamos trabajar en la ejecución'."
Harry le dirigió al hombre una pequeña sonrisa, y pronto, la señora Weasley dejo que todos entraran a la cocina y comenzó a hacer sandwiches.
Mientras Harry masticaba su sandwich, el pequeño nudo que tenia en el estomago comenzó a deshacerse. Ron y los gemelos, rojos por haber volado toda la mañana atacaron la comida como una jauría de leones hambrientos. Harry noto las mirada que Ginny le estaba dando a Percy, y se pregunto que estaría planeando para su hermano mayor. Vivir con una familia que lo tratara como si de verdad les importara era algo que había anhelado toda su vida. Aunque era divertido lo grande que era tratar de ajustarse.
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Aquí les dejo otro capítulo de la traducción. Tengo unos días libres en la Universidad así que como regalo por haber esperado tanto tiempo hoy subiré seis capítulos de la historia. Espero que les guste.
Bye
