Hola a todos los Marvelitos que se estén comiendo las uñas en estos momentos, esperando a ver como es que se resolverá el conflicto que se ha creado, a lo tonto, entre Natasha y Stephanie.

De verdad que ni siquiera era mi intención que discutieran cuando empecé a hacer ese capitulo, pero se ve que Musa se apoderó de mí o algo así, porque fijaos lo que acabé escribiendo y en el lío en el que acabé metiéndome yo sola. Está claro que un ser del mal me hizo escribir eso.

Y esa no puede ser otra más que Musa. No se ha estado manifestando demasiado en los últimos tiempos, pero es posible que esté trabajando desde las sombras, haciéndome creer que no es ella quién lo está haciendo.

Me estoy escuchando escribir esto y sueno a psicópata o algo así. O como si tuviera personalidad múltiple o de verdad creyera que hay otra persona dentro de mí. Como se nota que hace poco que me he visto la película de ``Múltiple´´, protagonizada por el Profesor Charles Xavier.

En realidad, os la recomiendo. Ya me pareció buena en los anuncios, pero, después de verla, puedo deciros que es aun mejor. Pero seguro que, por habérosla pintado tan bien aquí, luego no pensáis lo mismo cuando la veáis.

Al menos, a mi me pasa eso cuando mi cuñada me pinta muy bien una película o serie. Como ella también vive mucho las cosas, cuando le gusta algo, le gusta mucho y me lo acaba pintando pero tan bien que, cuando lo llego a ver, me parece una mierda comparado a como le pareció a mi cuñada en su cabeza.

¿Os pasa a vosotros lo mismo cuando algo os gusta mucho? ¿Lo ponéis tan bien a la gente que, al final, os regañan por no ser lo que les habíais prometido? Ya me diréis si alguien se ha molestado en leer la introducción antes de empezar a leer el capítulo.

Y hablando del capítulo…..¿no sería mejor que empezara a hablaros de él ya? Creo que ya va siendo hora.

Bueno….si podemos hacer un poquito de memoria, podréis recordar que la profesora de gimnasia, la señorita Jennifer, había acompañado a Natasha hasta su cuarto, pero, a pesar de que las dos chicas se había quedado a solas allí, ninguna se había decidido a hablar.

Así fue como se quedó la situación. Como veis, todo súper feliz. Pues bien. Ahora tenemos que continuar para comprobar si las cosas siguen estando tan tensas como entonces. Aunque esperemos que no, porque, si no, muchas de las cosas que tengo planeadas hacer para el futuro no podría hacerlas.

Y creedme. Son cosas preciosas, cosas que en mi imaginación me encantaron y me dije ``esto tienes que hacerlo sí o sí´´.

Acompañadme en esta historia y veremos a donde nos llevan las cosas. Disfrutad del capitulo y ya seguiremos hablando más tarde.

CAPITULO 14

Fue una noche intranquila la que pasaron ambas.

A pesar de que las dos parecían tener deseos por hablar del tema, ninguna pareció echarle valor suficiente como para ello.

La charla que Natasha había mantenido con la señorita Jennifer le había venido muy bien para aclarar un poco su cabeza y Stephanie había comprendido que se había pasado con las palabras que le había dedicado a esta, cortando su relación en un momento en el que ambas se habían calentado demasiado.

Sin embargo, el hecho de dar el primer paso para rectificar eso parecía ser bastante más duro para ambas de lo que había llegado a pensar,.

Con los nervios, Natasha no llegó a cerrar los ojos hasta bien entrada la madrugada y, para cuando salió el sol, Stephanie ya se había levantado y había salido del cuarto.

Mientras la pequeña de los Stark iba hacia el comedor, esperando echarse algo sencillo al estómago, se dio cuenta de que, tal vez, aquella era la primera vez que estaba sola desde que había llegado a la academia.

Y podría decir, sin miedo a equivocarse, de que no le gustaba esa sensación.

El comedor, como siempre a esas horas de la mañana, estaba a rebosar de actividad, con las charlas de las chicas llenando aquel amplio espacio y haciendo que esta se sintiera un tanto abrumada.

A lo mejor, por no desayunar un día, tampoco ocurría nada malo.

-¡Ey! ¡Buenos días!- le dijo Samanta, apareciendo tras ella y colocándole un brazos en torno a los hombros cuando ella había comenzado a retroceder.-¿Estás tú sola? ¿Ya te ibas?

-No tngo mucha hambre- fue todo lo que llegó a pronunciar.

-¡Venga ya! Hay clase con la señorita Jennifer. Es imposible que vayas a su clase con el estómago vacío y no te acabe dando algo.

Y, sin que ella tuviera ni voz ni voto, Sam la empujó hacia el comedor.

-¡Chicas, mirad a quién me he encontrado en la puerta!- exclamó cuando la obligó a acercarse a la mesa donde se encontraban ya Stephanie y Bucky.

Esta primera le dirigió una mirada, pero, rápidamente, volvió esta hacia la mesa.

-Siéntate- le pidió Samanta, obligándola a ocupar la silla vacía que había al lado de la joven rubia.-Yo me encargo de traer algo para que desayunemos las dos. Vosotras permaneced aquí y hablad un poco.

Pero lo único que no hubo en aquella mesa fue una conversación.

Bucky, devorando sus cereales, no hablaba y solo las miraba a una y a otra.

-Bue…buenos días- acabó por decantarse Natasha.

Antes o después, alguien tenía que hablar o alguien acabaría chocando con el muro de tensión que las rodeaba.

-Buenos días- le dijo Stephanie a su vez, pero sin mirarla.

Era incomodo permanecer en aquel mismo espacio y no saber bien cómo comportarse. El único sonido que había en aquella mesa era el ruido que estaba haciendo Bucky mientras comía.

-Te….has levantado temprano- volvió a decir Natasha.

De las dos, siempre había sido ella la más echada hacia delante. ¿Qué mejor momento que ese para seguir demostrándolo?

-Sí. Es que…..no podía dormir.

-Podrías haberme llamado.

-Me aseguré de que tu despertador estaba encendido. Salí demasiado temprano a dar una vuelta.

¡¿Qué clase de conversación forzosa era aquella?!

Natasha miró hacia Bucky, tratando de que esta dijera algo, pero ella seguía comiendo sus cereales y mirándolas a ambas como si aquello fuera alguna clase de espectáculo.

-¿De qué estáis hablando?- llegó preguntando Sam, llevando una bandeja con sus desayunos.

Fue un alivio que alguien más se uniera a la conversación.

-De que Stephanie se levantó temprano esta mañana- le dijo la morena.

-Bueno….eso es normal en ella. En su casa siempre se han levantado temprano.

-Eso era debido a los trabajos de mi padre- comentó la joven rubia.

-Yo no me he metido con eso- le dijo Sam.-Solo he dicho que es lo que hacíais.

-Mis padres son un poco al revés. Tienden más a una vida nocturna con todos los eventos y las fiestas- comentó Natasha.

-Así que tú estarás acostumbrada a acostarte tarde- le dijo Wilson.

-Bueno….las niñeras y Jarvis trataban de que me fuera pronto a la cama, pero sí.

-Parecéis la noche y el día- señaló Bucky.

¿En serio había sido necesario que hiciera una puntualización como esa?

-¡Vaya! Dentro de poco empezará la clase- comentó Sam, tratando de cambiar de tema.-¿Preparadas para iniciar la semana?

-Preferiría que me cortaran las piernas- le dijo Natasha.

-Siempre estoy preparada- afirmó Stephanie.

Ambas chicas se miraron, ya que habían hablado al mismo tiempo. Pero enseguida apartaron los ojos de la otra.

-Sabéis que tenéis que resolver esa tonta discusión que tuvisteis ayer, ¿verdad?- les dijo Sam.

Las dos volvieron la vista hacia esta y luego se miraron de nuevo la una a la otra.

Estaba claro que tenían que hablar, pero, aunque Sam y Bucky conocieran sus circunstancias, hablar de ello en el comedor era un poco…..

-Las dos queréis solucionarlo. Hacedlo y ya- les señaló Bucky.

Como siempre, mujer de pocas palabras, pero iba directa al grano.

-Yo no quería decir que las personas fueran prescindibles- comentó Natasha, con la vista en su desayuno.

Stephanie volvió la cabeza hacia ella y luego miró a sus amigas, que la animaron a que ella también dijera algo.

-Y yo no quería que discutiéramos del modo en el que lo hicimos. Debí saber que querías solo ayudar y no ponerme así.

La vista de Sam y Bucky acabó sobre Natasha, como si aquello fuera un partido de tenis.

-No esperaba que las cosas se calentaran tanto. Y, cuando dijiste que todo se había terminado…..

-Lamento muchísimo haberte dicho eso- le dijo Stephanie al instante, volviéndose hacia ella.-Me calenté demasiado. No es la primera vez que he tenido que hablar sobre eso y pagué todas las veces contigo. Yo no quería que nada se acabara, pero….

-Yo debí dejar de hablar del tema cuando noté que te molestaba tanto. Aunque yo no opine igual que tú respecto al ejército, no significa que deba imponer mi opinión a nadie.

-Las dos nos equivocamos muchísimo y no supimos cuando parar.

-Y nos pusisteis a nosotras nerviosas. Que no se os olvide eso- añadió Sam, dirigiéndoles una sonrisa.

-Pensábamos que lo vuestro había acabado- les dijo Bucky.

-Lamento que os hubiéramos asustado- se disculpó Stephanie.

-Más os vale. Porque quiero ver como termináis de arreglar esto.

-No hay mucho más que decir- les soltó Natasha.

-Las dos estamos arrepentidas de nuestro comportamiento- dijo Steph.

-Y, a pesar de que tenemos modos diferentes de pensar, no nos da derecho a criticar a nadie.

-Entonces….¿lo habéis arreglado?- les preguntó Bucky.

Ambas chicas se miraron.

-Yo creo que sí, ¿no?- le preguntó Natasha.

-Yo creo que también. Cometimos un error. No debería volver a pasar.

-Entonces….¿nuestra relación….?- comentó la morena.

No había sido ella la que había dado esta por finalizada. Quería oír de labios de la propia Stephanie que todo se había arreglado.

-Todo está bien- afirmó esta.-Al menos, por mi parte. De verdad que no quería decirte eso, pero, cuando vi lo que ambas pensabamos sobre ese tema….

-Tranquila. Si no lo hubieras dicho tú, seguramente lo habría acabado diciendo yo. Acabamos buscando formas de herir a la otra y eso fue lo que salió.

Stephanie asintió, pero, sintiéndose aliviada, se inclinó sobre Natasha y le dio un abrazo.

-Oh. Vale. Bien. Si quieres hacer esto en público….-comentó la morena.

-No pasa nada- le dijo Sam.-Aquí las chicas se abrazan cada dos por tres y nadie se pone a pensar lo que no es.

-De verdad que lamento lo que te dije- le soltó Rogers, aún abrazándola.-Debimos saber cuando nos pasamos de la raya y habernos detenido.

-Si hubiéramos sabido eso, no seríamos adolescentes. Somos más hormonas que personas ahora mismo- afirmó Natasha, devolviéndole el abrazo a esta.

Stephanie asintió, pero no podía cansarse del alivio que estaba sintiendo en aquellos momentos.

La angustia por la discusión que habían mantenido había estado atenazando su corazón, haciéndolo poco a poco más pequeño, haciendo que se diera cuenta de que ni siquiera había estado respirando de un modo normal hasta ese momento.

A Natasha le estaba pasando otro tanto de lo mismo.

Como única heredera del imperio Stark, eso de equivocarse y saber pedir perdón nunca había entrado demasiado en lo que había sido su educación. Se había criado viendo a su padre siendo un empresario despiadado y a su madre junto a él, tratando de suavizar todo cuanto hacia.

Si alguna vez había cometido errores, nadie se lo había comentado ni le había enseñado a disculparse.

Incluso cuando discutía con su padre, su madre solo había tratado de mediar, poniendo algo de pasa, sabiendo que ambos eran demasiado cabezotas para que dieran su brazo a torcer.

Tendría que haberle pedido a Jarvis que le enseñara a solucionar problemas como aquellos. Seguro que el viejo mayordomo hubiera sido un maestro excelente para esa materia.

-Vaya. ¿Habéis solucionado lo que fuera que ocurría entre vosotras?- comentó la señorita Jennifer, que se había acercado a ambas mientras seguían abrazadas.-Eso sería un alivio.

-Sí, acabamos de solucionarlo- afirmó Steph.

-Genial, genial. Eso significa que tendréis mucha energía para mi clase, ¿verdad'

-Dime que no nos va a obligar a correr de nuevo- le pidió Natasha.

La mañana no había empezado especialmente bien, pero había empezado a arreglarse. ¿Por qué quería aquella mujer que empezara a ir hacia abajo de nuevo?

-Siempre hay que correr- le indicó Stephanie a la morena.-Es parte del entrenamiento.

-Pero puedes respirar tranquila- le indicó Jennifer.-Hoy tenía pensado que jugarais algún partido.

-¿Nos va a poner a jugar al fútbol?- se quejó Natasha.

-No. Más bien estaba pensando en baloncesto.

-Hacia tiempo que no jugábamos- comentó Sam, pareciendo contenta con eso, como las otras dos chicas de la mesa.

Natasha no entendió a qué venía la emoción. Solo era baloncesto, un partido en una academia para mujeres que no tendría ninguna relevancia más allá de allí.

-Os veré en la pista en un rato, ¿vale?- les dijo Jennifer.-Aún tengo que preparar las cosas.

Y así fue como se despidió y salió de allí.

-Me encanta la profesora Jennifer- comentó Sam.-Es tan simpática.

-Si ella fuera la directora de la academia, otro gallo nos cantaría- comentó Natasha.

-Le ofrecieron ese puesto- le dijo Stephanie, animándose a comer un poco más de su desayuno.

En realidad, a penas había tocado este, ya que tenía el estómago cerrado cuando había llegado al comedor. Pero, tras arreglar sus problemas con Natasha….

-¿Cómo?- comentó la morena.-¿Cuándo fue eso?

-Pues antes de que la señorita Danvers lo fuera- le dijo Steph, como si aquello fuera de lo más obvio.-Como su primo llevaba la academia Banner, pensaron que ella sería una buena opción para esta. Pero ella rechazó ese puesto a favor de Danvers.

-Vaya- murmuró Natasha.-Claramente se equivocó.

-A la señorita Jennifer solo le gusta el deporte y el orden- le dijo Sam.-Y sabe tratar con la gente. Pero ser la directora de este centro es mucho trabajo y ella no quería semejante responsabilidad encima.

-Supongo que eso solo supuso mala suerte para nosotras, ¿no?- comentó la morena.

Si la señorita Jennifer hubiera acabado siendo la directora de aquel lugar, solo imaginaba todo lleno de luz y color, con televisiones donde pudieran ver los programas que más quisieran. Los castigos no serían tan duros y, estaba convencida, que la señorita Jennifer no echaría a las chisas si llegaba a descubrir que alguna de ellas estaban juntas.

¡Ese lugar hubiera acabado siendo un paraíso!

-Seguramente también rechazó el puesto porque sabía que no era lo bastante dura para ello- comentó Stephanie.-Aquí llegan algunas chicas a las que sus padres quieren que aprendan disciplina. La señorita Jennifer tal vez no hubiera sido capaz de imponerse tan duramente. Sobretodo con las chicas guerreras.

-¿Eso lo dices por mí?- le preguntó Natasha.

-¿Qué? No. Tú a penas dista problemas- le contestó la rubia.

-Aquí ha habido chicas que hasta han mordido- le comentó Sam.

-¿Mordido? ¿Cómo si fueran….perros?

-Sí. A una de ellas le tuvieron que expulsar cuando se metió en una pelea y casi le arrancó a una compañera la mejilla de un mordisco- le contó Stephanie.-La marca le duró bastante tiempo.

-Vale. En comparación con eso, yo soy un ángel- afirmó Natasha.

-Las más listas evitan las peleas, pero no pueden evitar que su mal carácter salga por otra parte- comentó Sam.

-Eso suena a Joahnna Schmidt- comentó la morena.

-Que sigue reclutando gente- les señaló la joven Wilson, haciendo que ambas se volvieran.

Esta se encontraba de pie ante una mesa donde había 10 chicas. Y todas ellas parecían estar escuchando embobadas lo que fuera que esta les estuviera diciendo.

-Siempre causa ese efecto al principio- le explicó Stephanie.-Pero luego se van dando cuenta de cómo es y suelen acabar alejándose de ella antes o después.

Menos mal, porque, por lo que estaba viendo Natasha en aquellos momentos, más parecía que Joahnna estuviera reclutando un pequeño grupo para su ejercito del mal.

-Será mejor que nos vayamos ya- les dijo Bucky, terminado ya su desayuno.

-Cierto- les dijo Sam.-Es mejor llegar temprano a los vestuarios para poder cambiarse, antes de que todas las chicas se junten. Ya necesitamos un espacio más grande.

-Es que cada año van llegando más chicas nuevas- comentó Stephanie.

-Pero vosotras ya acabáis este año, ¿verdad?- les preguntó Natasha.

-Así es. Y, a partir de ahí, cada una vamos a nuestra rama del ejercito- afirmó Sam.

Natasha evitó torcer el gesto al escuchar eso. No habían solucionado sus problemas para que ahora, por sacar de nuevo el tema, todo aquello fuera a iniciarse otra vez. Prefirió quedarse con un detalle que Sam había dicho.

-¿Vuestras ramas? ¿Es que no vais a ir todas a la misma?

-¡Claro que no!- le dijo Sam, sonriendo.-¿Acaso nos consideras que somos todas iguales?

-Bueno…..no, pero no sabía que teníais que separaros

-No es separarnos como tal- comentó Stephanie.-Es solo que cada una nos interesa una rama diferente. Durante los entrenamientos estaremos separadas, pero después podremos quedar.

-Y…¿a qué ramas estabais pensando ir cada una?- les preguntó Natasha, poniéndose en pie cuando estas lo hicieron, llevando las bandejas a su lugar.

-Yo voy a las fuerzas aéreas- le dijo Sam, dedicándole una sonrisa.

-Yo al ejército de Tierra- le explicó Steph.-Y Bucky estaba pensando en las fuerzas especiales.

-Vaya. Así que vais a ser un equipo bastante completo- comentó Natasha.

-Pues sí. Seguro que harán un buen servicio- le dijo Carol, apareciendo a las espaldas de las chicas y dándole un susto a Natasha, que no la había notado llegar.-¿Y usted, señorita Stark? ¿Planea contribuir también a su país?

-Creo que yo lo haré a mi modo, a través de Industrias Stark.

-Bueno…ellos nos suministran armamento, así que supongo que es bueno que siga con la tradición familiar.

Industrias Stark hacia algo más que eso, pero iniciar una batalla verbal con la directora de la academia desde luego no podía ser algo que pudiera acabar bien.

-Tenemos que irnos ya a clase, así que….-le dijo la morena, haciendo la intención de irse.

-Señorita Stark, espere un momento.

A regañadientes, se tuvo que quedar inmóvil donde estaba, haciendo un gesto a las chicas para que se adelantaran ellas.

Además, si llegaba tarde a clase de la señorita Jennifer, ellas estaban de testigos para afirmar que había sido culpa de la propia directora que hubiera acabado pasando eso.

-¿Sí?- le preguntó Natasha, volviéndose hacia ella.

-He hablando nuevamente con su padre y está más que satisfecho con la buena actitud que está mostrando en nuestra academia. Quería que le hiciera saber que le está haciendo sentir orgulloso.

-Entonces, si tan orgulloso está, ¿por qué no se molesta en llamarme y decírmelo él mismo?- le espetó Natasha a su vez.

Sin esperar a que esta pudiera tener algo que replicar, la joven morena se dio media vuelta y se dirigió hacia la salida del comedor. Después de todo, lo último que necesitaba para rematar aquel día era ponerse a hablar de su padre.

Fin del capitulo 14

Pues nada. Asunto resuelto. Las chicas ya han arreglado el problema. Y si a alguien le extraña que haya sido de este modo, solo os diré que, en mi momento, vi muchos problemas de adolescentes y se solucionaban así de fácil. Era una cosa sorprendente y que no se lograba explicar.

Además, que es así como me ha salido. No sé. Espero que a nadie le haya dejado un mal sabor de boca que se haya resuelto de este modo. Pero la verdad es que ya tenía ganas de dejar atrás el lío que yo misma organicé.

Pero hablemos de lo que ha pasado. Del mismo modo que se nota de lejos que a mi Carol Danvers no me gusta, que es como una espina en mi costado cada vez que la tengo que sacar porque sé que va a molestar a alguien, con Jennifer me pasa justo todo lo contrario.

La verdad es que me encanta el personaje de SheHulk. Y, a pesar de ser una tía enorme y verde, se ha sacado un titulo de abogada y hay está ejerciendo. Además de que puede meterte una ostia y mandarte volando a la otra punta del país. Siempre he visto que ella y Carol son amigas, así que por eso he respetado eso aquí, pero mis sentimientos hacia ambas son diferentes.

Y mira que ha SheHulk no la he tocado mucho. La he visto en comics cuando juntan a varios personajes y poco más. Pero, como me gusta tanto, supongo que por eso me molesta que metan antes a Carol Danvers en el UCM que a la prima de Bruce Banner, lo que, para mí, tendría más sentido.

Mi hermano dice que la Capitana Marvel tiene más peso en los cómics, pero yo solo la he estado viendo discutir con Tony y, en la serie de dibujos, viéndola ponerse gallito con el capitán, así que es que no puedo decir nada bueno de ella.

Creo que me he ido del tema otra vez, porque se suponía que iba a hablar del capitulo. Quién no me conozca ya a estas alturas, que me compre, la verdad.

Será mejor que me ponga ya con el siguiente capitulo antes de que mi mente siga desvariando a semejante velocidad. Como siempre Marvelitos míos, manteneos sanos y nos seguimos leyendo en el siguiente capitulo.

P.D: No sé cuando podré seguir subiendo esta historia. Estoy sacándome un curso universitario y no doy a basto con tanta historia. Inevitablemente, tengo que dejar una parada durante un tiempo, hasta finales de junio para ser exactos, así que, aunque sé que esta historia tiene sus seguidores, es la que menos atención tiene de momento, así que os ruego paciencia. He tenido que elegir entre una de mis historias o un diploma universitario. ¿Qué queréis que os diga? La elección era sencilla. Nadie en mi familia tiene un titulo universitario. Como que no me disgusta sacarlo yo. Y rezo para que no tenga que parar ninguna más crucemos los dedos* No os doy más la brasa. Y esperemos todos con paciencia, Marvelitos. Hasta pronto.