NO ES UN BUEN DIA
La mañana estaba resultando del todo mal, el dolor de la cabeza estaba insistente como un pinchazo ensordecedor que no lo dejaba. La visión estaba mala, o era que aun el alcohol no dejaba su cuerpo. Ron parecía igual, caminaban junto con todos los trabajadores del ministerio tratando de llegar temprano.
— Estuvo buena la fiesta ¿no? – preguntó un auror, Harry lo ignoró y se giró hacia donde estaba Ron
— A mi no me veas, me desaparecí a las dos de la mañana – en el rostro de Ron todavía podía verse rastros de desvelo y alcohol, tenia los ojos rojos y el cabello mal acomodado.
— No debí de haberme quedado, debí de haberme detenido a las once tal y como habíamos dicho – Harry entrego su varita para ser revisada. Trato de ignorar los comentarios de sus compañeros de trabajo que insistían con las burlas respecto a la resaca que ambos buenos amigos estaban llevando
— Te dije que paráramos, no se en que momento continuamos…
— Fue Eleonor y su tequila, eso de festejar su cumpleaños entre semana no deja nada bueno, Hermione esta molesta conmigo…
Harry giró para verla, ella acababa de entrar unos segundos antes de ellos. Se miraba develada y enfadada. Caminaba con paso firme hacia su área de trabajo.
— Ahora que ha pasado
— La he despertado en cuanto llegue a casa en la noche…
— ¿Discutieron otra vez? - Harry tomo su varita y esperó a que la de Ron fuera devuelta.
— No… - a Ron se le pusieron rojas las orejas -…ya sabes lo que pasa cuando tomo cerveza muggle…
— No, no se lo que pasa pero no quiero imaginármelo - Harry sabia a la perfección, ellos peleaban seguido por sus efectos, apostaba a que Ron había llegado y…
— No pudo retomar el sueño - se adelanto Ron avergonzado - … digamos que al principio no quería, pero fue cediendo y al final… - Ron se aclaró la garganta y bajó la voz –… ella tenia el control.
— Por favor – Harry le dijo levemente asqueado – déjate de cosas….
— Eres mi amigo, ¿no? - Ron ofendido le siguió el paso a Harry hacia sus oficinas –
— Pero ella es como mi hermana… - respondió Harry – sabes bien que no puedo imaginármela así
— Y no te la imagines, te lo prohíbo –
— De que sirve hacerlo - ambos entraron al elevador con otros empleados – al parecer ustedes no fueron los únicos que discutieron.
— ¿Tu también con Laura? - cuando Ron preguntó, miró alrededor que todos giraron para parar la oreja. Desde que Ginny Weasley, la desaparecida ex novia de Harry Potter había regresado a la vida, todo lo que tuviera que ver Harry-Laura era la comidilla en todas partes.
Pero Harry no dijo nada para la decepción de los que compartían el elevador, las puertas se abrieron y Harry salió junto con Ron.
El piso del escuadrón de aurores había sido modificado hace apenas cinco años atrás. Un pequeño vestíbulo dividía a los dos escuadrones, un pasillo largo a la mano izquierda de Harry estaba el Escuadrón "A" donde Harry trabajaba junto con Iggy Ryvers como jefe: ellos eran encargados de manejar todos los acontecimientos dentro del mundo muggle; mientras que a su derecha, un largo pasillo llevaba a las oficinas del Escuadrón "B" donde Ron Weasley trabajaba, era un grupo mas pequeño pero encargado del mundo mágico. Aunque ambos eran aurores, sus áreas eran diferentes por lo que no compartían mucho tiempo como antes.
Ron lo detuvo antes de que se marchara y lo apartó un poco del bullicio de los empleados.
— A ver, a ver, ¿que sucede, Harry? – le preguntó bajito. El rostro de Harry lucia frustrado y deprimido.
— No es algo de lo que pueda contarte - le respondió - o mejor dicho, algo de lo que quieras escuchar.
— Eres mi amigo, ¿no? Nos conocemos todo, ¿qué malo pudo haber ocurrido en el transcurso de la noche? – Ron parece que había hecho la pregunta correcta, se empezó a preocupar por el también - ¿discutiste con Laura?
— Si – contestó en automático – miro alrededor, los empelados se apresuraban por llegar a sus puestos
— Y, ¿porque fue? - Ron preguntó pero parecía saber la respuesta y que en ello tenía que ver su hermana menor implicada.
— Digamos que, la hice sentirse mal y… actué como un idiota, como nunca antes lo había hecho –
— ¿Que sucedió? – preguntó Ron mas curioso.
— La lastime. - Harry suspiró frustrado, - unos cuantos vasos de cerveza y tequila y perdí la cabeza. Por favor, recuérdame jamás volverlo a hacer.
— Ya lo habías hecho antes, ¿porque discutiste con Laura? ¿Tiene que ver con Ginny?
Harry lo vio aterrorizado, Ron conocía a su amigo, sabia que había metido las cuatro patas pero no sabia de que forma, no podía molestarse, no ahora, como podía reclamarle algo que no sabia bien, solo sintió acido revolverse en su estomago, para Ron Ginny seguía siendo mas importante, mucho mas que otros miembros de su familia.
— No es algo que quieras oír – y Harry dio la media vuelta para llegar a su oficina, Ron no se resistió y siguió a Harry hasta llegar a su oficina y cerrar las puertas tras de ellos
— Ya no somos unos críos, ¿que tiene que ver mi hermana en todo esto?
— Okay, te lo diré, pero no quiero que te molestes, recuerda que no solo eres hermana de ella sino también mi amigo y… ¡MALDICION!… no tengo a nadie más que contárselo. Hermione ha de apoyarla más a ella que a mí, o lo mas lógico es que me diga es que soy un completo idiota…
— ¡YA! ¿Quieres? ¡Dilo! ¿Que demonios pasó?
— Confundí a Laura con tu hermana – Ron no pareció comprenderlo del todo
— ¿Anoche?
— Si anoche…
— Pero, ¿viste a Ginny en la noche? ¿Fuiste a East Acton? - El solo imaginar Ron a Harry entrando a hurtadillas a la casa de Ginny, hacía que empezara a salir el Ron Protector que llevaba adentro –
— No, no, Ron, - por primera vez, Harry miraba a Ron directo a los ojos sin importar las consecuencias - le llame "Ginny" en la cama…
Ron pareció no entenderlo del todo que eso realmente fuera tan preocuparte, se extraño y miro a su amigo.
— …Cuatro veces… - finiquitó Harry, Ron no pudo evitar soltar una carcajada desde sus entrañas -
— ¿ya? ¿Puedes parar de reírte? – Harry empezaba a exasperarse.
— Harry, no lo puedo creer, yo… - Ron se limpió una lagrima de la risa, aunque Ginny fuera su hermana todo aquello le resultaba tan cómico – digo es Ginny, mi hermana, debería de enojarme, pero sé que ella no te hará caso, no definitivamente.
— Gracias, - confirmó Harry enojado – no es eso que me preocupe por el momento, sino lo de Laura, ella se molestó, yo me descontrole anoche y las cosas salieron mal…
Ron se aclaró la garganta, compadecía a su amigo, pero también lo entendía…
— Harry, te diré algo. Aprovéchate de esto, Laura ya debe de saber la verdad…
— ¿Cual verdad?
— Pues la que sabemos todos y la que anoche le confirmaste, que todavía esas loco por Ginny
— ¿De que me sirve todo esto?
— Pues bien, ella se molestara contigo y tal vez te termine, te podrá liberar del compromiso, ¿no es eso lo que quieres?
Harry se preguntó si era eso lo que quería en verdad, tal vez Ron tenia razón, eso podría provocar una pelea y al final Laura lo dejaría libre para el poder volver con Ginny y…
— Pero todavía esta el dilema de Mitch y Ginny, ¿no es así? - Ron lo dijo con una sonrisa, Harry parecía que se le aclaraba el cielo.
— Eso siempre podrá arreglarse – le dijo Harry más tranquilo-
— Aun así, aquí lo que aun me preocupa es que a esta edad y tú sigues teniendo sueños mas que húmedos con mi hermana - Ron abrió la puerta dispuesto a salir para ir a su oficina
— Más que eso – confesó francamente, pero ligeramente avergonzado – ¿te molesta eso?
— Mas que molestia, te compadezco - se sinceró Ron - jamás había visto a un hombre con tantos problemas como tu.
— ¿Tu que harías en mi lugar? si hubieses creído que Hermione esta muerta y tuvieses una novia como Laura y luego Hermione regresara y….
— Para, para, yo no hubiera siquiera sobrevivido a la idea de perder a Hermione, si yo hubiese estado en tus zapatos, estuviese tres metros bajo tierra. Si hubiese sobrevivido, y Hermione regresara a mi vida, dejaría todo Harry, absolutamente todo, aquí la diferencia es que tu tienes un alto grado de heroísmo y compromiso que yo no tengo y amigo, eso te esta ahorcando en estos momentos.
Harry comprendió lo que Ron quería decirle, Harry también pensaba que si Ron hubiese estado en sus zapatos, simplemente hubiese dejado absolutamente todo por Hermione, pero Harry no se sentía capaz de dejar a Laura. Miró a Ron despedirse con una sonrisa de su oficina, pensando y fantaseando lo que su amigo decía, si le decía "tenemos que hablar" y el terminaría confesando su culpabilidad, Laura lo terminaría y el quedaría libre, pero él no se atrevería a tanto, no después de todo este tiempo.
Tenía prisa por traspasar el centro histórico y demás para llegar la a comer. Había recibido un mensaje de su amiga para cancelarle la cita, pero ella debía de hablar con Ginny a como fuera lugar, estaba molesta con ella, algo se estaba tramando que no era bueno. En el Telegraph le habían dicho que se encontraba aun par de cuadras cubriendo un evento que terminaría a las 2 p.m., tenía suficiente tiempo para verla, hablar y regresarse al Ministerio.
La vio de lejos, traía un traje azul plomo con zapatos bajitos, colgaba una amplia bolsa de su hombro y traía consigo varios documentos en mano.
— ¿Hermione? ¿Qué haces aquí? – Ginny parecía pelear con su bolso que se resbalaba constantemente de su hombro.
— Necesito hablar contigo - arrastró a su amiga en un lado donde no habría tanta gente como en ese momento.
— Creí que te había llegado mi mensaje donde te decía que no podría almorzar contigo…
— Esto es importante, o al menos para mi lo es – Hermione la terminó por apartar Ginny se miraba confundida. – tengo diez días que no se nada de ti, ¿sabes? Esto no es algo que se pueda guardar mucho tiempo.
— ¿Que ha sucedido? – preguntó la pelirroja, pensaba que tal vez se trataba de su familia, peor aun, de Ron.
— Dime. ¿Que tramabas con la cena del viernes antepasado en tu casa?
Ginny alzo las cejas, ella ¿se había enterado de la cena? ¿Que importancia podría tener?
— ¿Quien te ha contado?
— Harry y sus suposiciones… - Hermione trató de mantener el aire en sus pulmones, viejo hábito que todavía conservaba.
— ¡Ah! ¿Te dijo que creyó que tenía una cita? – Ginny no pudo evitar soltar una carcajada. Harry y sus elocuentes conclusiones – a veces creo que a Harry se le ha olvidado como soy.
— ¿Le haz hecho creer que tienes una cita? Con que finalidad Ginny? – Ginny paro de reír, recordó que a Hermione le caía bien Laura.
— Escucha Hermione, si haz venido hasta acá para esto, estas perdiendo tu tiempo y el mio, tengo que hacer una entrevista a un funcionario y no estoy en estos momentos para…
— Le haz estado celando – soltó Hermione sin importar lo que Ginny acababa de decir –…lo de la cena ¿fue para celarlo?
— Por dios Hermione, ¿como se te ocurre eso? Harry siquiera entra a mi casa, se queda afuera esperando a Mitch…
— Ese no es el motivo, pudiste haber hecho que entrara. Harry estaba molesto por eso, ahora teme que te lleves a Mitch a New York
— ¿Por qué Harry debería de saber de Nueva York? yo no le he dicho nada siquiera a Mitch sobre la propuesta que tengo de trabajo, solo a ti.
— Es que... ehh - Hermione se sintió culpable, ahora ella estaba en problemas - es no importa
— Si importa, porque siquiera que tomado una decisión… ¿Qué tiene que saber Harry sobre lo de The New Yorker?
— Creí que la cena era para Dave Eggers y que estabas provocando a Harry… yo solo quise decirle la verdad, que Dave solo te estaba ofreciendo un empleo para el The New Yorker, ¿acaso no es así?
— ¡¿QUE HICISTE QUE HERMIONE?, ¿LE HAZ CONTADO A HARRY SOBRE ESO?
— Y a Ron..
— Dios santo Hermione, mamá no tardará en buscarme y en chantajearme porque planeo irme Nueva York…
— ¿Lo harás? – preguntó Hermione aparentemente avergonzada por haber metido la pata.
— No lo se, pero, Oh Hermione, creí que podrías mantener un secreto
— Si pero tu tuviste la grandiosa idea de celar a Harry…
— No Hermione - dijo Ginny frustrada – lo que estaba tratando de hacer era retenerlo
— ¿Retenerlo? – Hermione no pareció entender del todo.
— Si – confesó Ginny con la cabeza abajo. Miró hacia atrás y se dio cuenta que el funcionario que esperaba ya se había marchado, arrastró a Hermione mas lejos donde nadie pudiese verlas - Me he rendido.
— ¿De que hablas? ¿a que te refieres?
— Que me he rendido, he rechazado la idea de que puedo vivir sin Harry - Ginny suspiro con fuerza, parecía que aquellas palabras le había costado mucho trabajo decirlas
— Ginny, ¿estas segura de lo que estas diciendo? – Hermione parecía incrédula por las palabras de su amiga.
— Estoy harta, acaso ¿no los viste tu? Harry y Mitch, me estoy perdiendo de mucho, ellos están juntos, conviven, yo debería de estar con ellos, además le amo todavía Hermione, ¡LE AMO!. Durante doce años estuve viviendo sin él, Mitch siempre alivió mi espera, ella estaba ahí y yo sobrellevaba su ausencia muy bien, pero tenerlo frente a mi, solo me ha ayudado a confirmar que lo sigo amando y no pretendo mas tiempo estar torturándome, no Hermione, estoy harta…
— ¿Estas pensando lo que estas diciendo?, en verdad Ginny. Viste a Mitch actuar como una loca frente a Harry después de que ella los vio, ella teme que tú te conviertas en su amante. ¿Sabias que tu hija le hizo prometer a Harry que no te haría daño?
— Me imagino que si, pero si tan solo Mitch comprendiera, ella ha actuado así porque Harry esta con Laura. Harry me dijo desde un inicio, quería que solo fuéramos los tres…
— Tu lo haz dicho Ginny, desde un inicio, Harry ha cambiado de parecer…
Hubo un silencio. Y Hermione sintió que era tiempo de hablar
— Harry se casa – le soltó casi de inmediato – Harry continua con sus planes con Laura
Y Ginny sintió como si el mundo se le fuera venir encima. El corazón se le oprimió y todo lo demás dejaba de importarle, solo miraba a Hermione y no había nada más. Todo lo demás a su alrededor estaba en absolutamente oscuro, nada mas. Era como estar en un cuarto oscuro, no podía ver mas allá de su amiga y su corazón estaba siendo destrozado en pedacitos….
— Tenías razón al final de cuentas. Harry esta luchando por sus hijos tal cual tu hiciste lo mismo por Mitch durante doce años - Hermione se sintió desdichada decirle eso a Ginny, ella parecía siquiera no poder hablar de nuevo – Es verdad que él te quiere. ¡Maldición Ginny!, no debería de ser yo quien te diga todo esto y que te ponga los pies sobre la tierra, pero ¡es verdad!, te quiere y todavía se siente como si tu fueses de su propiedad, le vi hace dos sábados furioso porque creía que tenias una cita con Dave Eggers, pero después de eso, el siguió con sus planes. Hace más de dos semanas que le confirmó a Laura que se casarían en diciembre, después de que nazca él bebe. Tu misma le dijiste que no querías que su hijo naciera sin un padre. Él te lo dijo antes de tomar alguna decisión y lo despachaste.
— Yo no lo despache
— Terminó por confirmarlo cuando Mitch le reclamó por acercarse a ti…. Esa niña no es tonta, es más inteligente de lo que tú crees. ¿Acaso Harry te había vuelto a hablar sobre vivir los tres juntos aquella vez? Claro que No, Harry no ha hablado nada con Laura al respecto, no menciona siquiera a Mitch a ella, es mi amigo pero no deja de ser hombre. Parece como si llevara doble vida.
— ¿Me estas queriendo decir que Harry se estuvo aprovechando de mi?…
— No, solo digo que él estuvo aprovechándose de las circunstancias y de tu vulnerabilidad por él. No porque así lo quisiera, sino porque así lo sentía. Escucha Ginny, él le prometió a Mitch que estaría alejado de ti, ambas sabemos que el cumplirá su promesa, él esta muy interesado por Mitch.
Ella aceptó eso, si se trataba de Mitch ella no podía involucrarse. Aun así, la noticia de que se casaría con Laura, en lugar de sentirse aliviada porque Harry tomaría su responsabilidad, la hacia sentirse sumamente devastada.
— ¿Como sabes que se van a casar? - preguntó Ginny con los ojos cargados de lagrimas. Hermione no dijo nada, sacó un pedazo de papel de su bolsa y se lo dio a Ginny.
Era la lista de los invitados, escritos con dos tipos de letra, una muy bonita que pudiese haber sido de Laura y la otra era la letra de Harry. La lista de Harry era mucho más pequeña que la de Laura, eran sus invitados, ella no estaba en ninguna de la lista.
— Laura me la dio para confirmar si debíamos o no agregar a alguien más. Harry ha estado muy desconectado, ¿sabes? Ni siquiera Hagrid esta en la lista de sus invitados.
— Eso que más da…
— Ginny, vamos, tienes que dejarlo ir
— No puedo dejar ir algo que ya no me pertenece – y Ginny le entregó el pedazo de papel, no pudo volver a ver mas a Hermione a la cara, se dio la vuelta y sintiendo el mundo sobre sus hombros se encaminó a perderse junto con toda la gente que caminaba por la calle.
— ¡Ginny, en verdad lo siento! - gritó Hermione, pero eso Ginny no lo escuchó.
— Eres un idiota
— No el idiota eres tú por haberle dicho a Laura…
— Mira que no, te juro que yo también creí que era una habitación para él bebe. No le dije a Laura sobre eso, simplemente me resistí porque creí que seria una sorpresa, no quería arruinársela.
— Y vaya sorpresa que se llevo, me siento un desgraciado total – Harry estaba derramado en la barra de un viejo pub a media vuelta de Camden Market, miró a su amigo, el pelirrojo lo observaba con las cejas levantadas, reflejos de admiración por Harry.
— Eres un completo idiota, no me cansaré de decirlo. ¿Ahora como solucionaras todo esto?
— No lo se, Laura me odia y yo me siento culpable…
— ¿Sabes que es lo que me sorprende más? Que ha pesar de los años, te sigues metiendo en problemas. Querido Harry Potter, creí que después de Voldemort tu vida seria feliz y que no te meterías en líos más allá de los que tenemos en el trabajo y mírate….
— Mírate también a ti
— A mi no me digas nada, soy yo quien esta felizmente casado con una morena que me despierta con sexo oral todas las mañanas desde hace diez años…
— Demasiada información… - Harry le dio un trago a su cerveza
— Ey, quiero presumir contigo y tú no te dejas…
— Te lo he dicho, no cuando se trata de Hermione….
— Pues bien, es lo mejor que tengo es de lo que realmente puedo presumir
— Si sigues abriendo lo boca, terminaras que algún empleado del ministerio la acose a ella por "esas mañanas de sexo oral" ¿tienes idea de cuantos hombres quisieran eso?
— Tu por supuesto, apoco Laura no te hace esa clase de favorcitos…
Harry no quiso hablar de Laura ni de su vida sexual, no había mucho que presumir, el sexo de Harry Potter había dejado de ser novedad después de un año de noviazgo, podría definirlo como "sexo cotidiano". Una parte de él envidaba a Ron porque el seguía presumiendo de Hermione como lo acababa de hacer, miró a su amigo, él estaba pidiendo otro tarro mas de otra pinta, Harry supo que tenia suficiente.
— ¿Es verdad eso?
— ¿Que cosa? – preguntó Ron extrañado.
— Eso, de que tu… Hermione, en verdad tiene… bueno, nunca te lo había preguntado
— ¿Buen sexo? – Ron soltó una risita que lo delató
— ¿No te cansas? digo, no es tan monótono día con día, ¿sabe? La conoces, ¿sabes cuando finge o cuando no?
— Se cuando lo hace, si, y también cuando no - Ron recibió su tarro de pinta y le dio un trago a esta saboreándola.
— ¿Hermione finge?
— … y es la mejor para hacerlo – rio para si con gracia de verdad, le tomo un trago al pinta nueva y se giro para verlo –
— ¿No te pone mal que ella tenga que fingir?
— No para nada, táchame de egoísta, pero no, hay veces que ella realmente no quiere hacerlo y yo la fastidio un poco, ella termina cediendo porque me quiere, lo se y tal vez crea que ella que si no me cumple yo buscare a otra mujer. Entonces es cuando ella finge, pero la verdad es que más que preocuparme eso me agrada, ayuda a que yo tenga un final feliz. - Ron le dio otro trago a la pinta, uno pequeño y se giró para ver a Harry.
— ¿Final feliz? - Harry soltó una risita estúpida de burla
— Si, tú sabes ¿quieres que utilice palabras rudas alrededor de estos caballeros? - los hombres que estaba alrededor de ellos voltearon a verlos.
— HABLAN COMO MARICAS - se quejó el borracho de la esquina.
— ¡Tu metete en tus asuntos, pelón! – gritó Ron y luego se volteó para ver a Harry – bien, si quieres escucharlo como es, pues bien, correrme o venirme, eyacular dentro de ella.
— Ey, ey, es Hermione - dijo Harry asqueado, haciendo su pinta a un lado.
— ¿Lo vez? ¿Quien se ofende más?
— Ella finge…
— Si solo a veces, no siempre solo cuando estoy de insistente, sabe que si lo hace yo terminaré pronto y la dejare dormir. – Harry no pudo evitar reírse ante la confesión de Ron - … pero otras veces no puede
— No que…
— Fingir… digamos que si la molesto a media noche ella me agrede y termino convenciéndola, de forma salvaje, tu sabes – le guiño un ojo – me aprovecho de ella, la sorprendo y ella termina molestándose, pero a las mujeres les encanta que las penetres mientras duermen.
— ¡Eso no es cierto! – se escuchó una voz femenina, una chica que iba pasando observo al Ron de forma inquisitiva
— Por Merlín, ya no se puede tener privacidad en este sitio - se giró a ver a Harry hablando bajito - cuando no quiere y ella al final termina teniendo varios orgasmos es lo mejor
— ¿Sabes? Esta platica no me esta agradando, ella, digamos que no me la imagino a ella en eso, no puedo Ron y estoy apunto de golpearte la cabeza si sigues hablando de ella así, no se pero me es desagradable verla a ella así
— Sigue pensando que ella es desagradable, síguelo pensando…. – Ron le dio palmaditas en su espalda y se concentró en ver el contenido de su tarro de cerveza. Harry no quería admitirlo, su vida sexual había sido un fastidio los últimos meses y lo peor era que él no se estaba empeñando en revivirla. Para el colmo, no sabía como Laura había terminado embarazada de él.
— No so le llame "Ginny" a Laura la otra noche – se confesó Harry, no tenia mas a nadie a quien hacerlo, así que si Ron le golpeaba eso ya no importaba – sino le terminé por confesar que era lo único que había querido siempre. Creí que era ella.
Ron no le preguntó nada, simplemente le dio otra palmada al hombro. Sabía que su hermana era lo más importante para Harry hasta la fecha, así que trato de no hablar del tema.
— ¿Sabes? Mitch había dormido en esa cama, supongo que ambas han de usar el mismo perfume o shampoo porque Mitch dejó impregnada las almohadas al perfume floral ese que Ginny usa. Había retirado las almohadas lejos después de que Mitch se había ido. Laura las volvió a colocar en la cama, creo que fue eso lo que me volvió loco
— Con todo esto, creí que te dejaría libre. Ella si que te ha de querer como para no soltarte fácilmente, soportó lo que le hiciste y ahora esto lo de la habitación…
— Eso no me pone feliz, no quiero deshacerme de ella de esta forma, no tienes idea de lo culpable que me siento de haberla hecho a ella a un lado junto con él bebe. Ron, ella espera un hijo mio y yo parezco de palo, no parece entusiasmarme…
— Claro, como no es Ginny…
— ¿Tu hermana que tiene que ver?
— Que si fuera Ginny la embarazada tú estuvieras feliz y sin una pierna. Posiblemente sin las dos, entre mis hermanos y yo te las hubiéramos arrancado, aunque eso me recuerda que no te atacamos por lo de Mitch…
— Espero que no se los recuerdes a ellos y te apiades de mí por lo que ahora estoy viviendo.
— Embarazaste a mi hermana, vaya. Y yo sigo aquí tomando una pinta contigo – Ron levantó el tarro enseñándoselo a Harry
— Ron, eso fue ya hace mucho tiempo…
— Sígueme recordando cuanto tiempo llevo sin golpearte y te juro que soy capaz de estrellarte este tarro en tu rostro, claro, después de que me tome la pinta, no quisiera desperdiciarla.
— A mi no me importaría tener un par de piernas rotas, por Mitch lo que fuera, aunque creo que ya tuve mi castigo por eso, estuve todo este tiempo sin ella...
— Lo se, solo mírate la cara de idiota que pones cada vez que mencionas a mi sobrina
— Ella es importante para mi, lo único que realmente importa en la vida, ella, no lo puedo explicar es lo que Ron, es como si estuviese enamorado de ella…
— Lo estas – respondió Ron – y Mitch de ti, Ginny lo ha mencionado
— ¿Que ha dicho Ginny? – preguntó Harry ansioso
— Calmado, calmado, no quiero que entiendas mal. Lo de Mitch, que ella también esta loca por ti, no deja de hablar del tiempo que pasan juntos, ahora todo parece girar en torno a ti.
Harry sintió como si se elevara del suelo, estaba siendo correspondido y eso no se podía comparar con nada más.
— Así que aprovéchalo, porque a los doce comenzara a odiarte por culpa de las hormonas, será la hija incomprendida de dos padres "separados" por lo que justificara dicha razón para todo, tratara de llamar tu atención con pequeños delitos que cometerá y tendrás que sacarla de en vez en cuando de la cárcel…
— ¿Que te pasa?
— Lo siento, veo mucho la televisión, ese programa de Skins que pasan en Mtv me ha puesto loco, tú y yo no éramos así…
— No sé de que hablas - se alejó Harry
— Ni yo amigo – Ron bebió de una sola el resto de la pinta, saco un par de libras y las dejó en la barra – tengo que marcharme
— Creí que te quedarías más tiempo, ni siquiera me he bebido mi cerveza
— No la haz bajado ni a la mitad, lo siento, hoy le toca a Hermione estar temprano en casa, no me quiero perder eso por nada…
Ron salió del bar, se quedo todavía sorprendido como era posible que él y Hermione todavía mantuvieran la chispa encendida, tal vez podría decir que Ron era un hablador como en todo, sobretodo presumido, pero si algo fuera realmente malo en su vida, Ron ni siquiera tomaría el tema. Harry mismo había descubierto a Hermione sonrojarse en muchas ocasiones cuando el mismo Ron todavía se acercaba a ella para insinuarle cosas al oído, también la había descubierto en otras ocasiones acalorada o en el limbo mientras estaba en el trabajo, había confesado ella misma que pensaba en Ron y "en ese momento" aunque era mucho mas prudente que el pelirrojo en confesiones de la alcoba.
Era más que lógico que todavía ellos se sintieran así, tal vez si él hubiese estado con Ginny ellos fueran iguales o peor que eso. Pero al final todos estos pensamientos que tenía llegaban a algo que en realidad él no quería pensar, en las constantes metidas de pata que no dejaba de cometer ante Laura. El parecía que quería reducir mas su tiempo de estar con ella y en esa transición la estaba dañando a ella mucho.
Tecleo desde su vieja laptop el titulo de "Un día en la vida de una madre soltera" su nuevo ensayo para el teleghaph mientras su café humeaba a un lado de ella, por la ventana de la cocina se resbalaban las gruesas gotas de la lluvia de la tarde. Se asomó ligeramente por la ventana en espera de Mitch, ella aun no había llegado, se había imaginado que la pequeña pelirroja estaba en algún lugar de la calle de fitzgerald cubriéndose de la lluvia junto con Tom. Bebió un sorbo de su café y sintió como su corazón se le aceleraba a causa de la cafeína. Miró la pantalla de su laptop, lo que podría ser un ensayo demasiado fácil para ella, una sátira de su vida, estaba resultando de lo mas frustrante, sobretodo porque después de varios días su mente no se encontraba concentrada en nada mas que en su fracasada vida sentimental.
Había trabajado intensamente en todo lo que hacia con toda la intención de no pensar en un solo nombre: Harry Potter. A pesar de que él había sido parte de toda su vida, (tenía una hija suya que tenia su rostro) ahora que por fin podía tenerlo cerca, él se casaría. Pudo haberse sumergido en una depresión profunda y sin salida que bien, su final hubiese sido que viviera como un muerto viviente. Se apresuró a tratar de pasar la depresión rápidamente, se permitió llorarle un día, (aunque en verdad fueron cinco días) y trató de dejar la magia atrás, hacia todo manual, si tenia que lavar los trastes lo hacia con furia y profundo, preocupándose mas por la mancha del fondo de la hoya y en no pensar en Harry Potter. Había estado trabajando en su casa en todos los detalles limpiándola a profundidad y acomodando todos los muebles ella misma hasta que su cuerpo estuviese lo suficientemente cansado para caer en la cama y dormir sin tener que soñar. Aquella noche seguía lloviendo y ella seguía moviendo los muebles de la sala hasta que quedaran diferentes y bien acomodados.
La puerta de su casa fue duramente golpeada y Ginny se asomó al reloj de su casa para ver la hora, eran las 2:23 a.m. y solo había alguien que tocaba así la puerta.
— ¡Maldita sea Ginny! ¿Qué demonios te crees? Estas moviendo los estúpidos muebles esos desde hace mas de tres horas ¡tres horas! Me haz hecho perder el sueño.
— Lo Siento Mercy. – dijo Ginny en cuanto abrió la puerta, ella tenía puestos sus pijamas mientras que Ginny traía consigo un mandil y guantes de goma. – he perdido el sueño.
— ¿Y crees que por eso puedes quitárselo a otros? - preguntó Mercy, estaba visiblemente enfurecida pero eso no intimidaba a Ginny.
— Yo... No sé que decir es simplemente que…. Diablos Mercy, ingresa a la casa, te estas mojando….
Mercy entró a la casa sacudiéndose, no estaba tan empapada a pesar de su enorme tamaño.
— Dios santo, Ginny, esta casa esta impecable, ¿Qué demonios te ha pasado? – Mercy la observó a ella tratando de buscar algún desajuste. Giró para ver la sala de estar, esta estaba más que impecable, los muebles estaban ocupando otros sitios y ya no había mas cosas de Mitch tiradas por todas partes – Déjame te pregunto algo, ¿acaso eres la única persona que puede hacer magia y no la utiliza para mover los muebles a mitad de la noche?
— Necesitaba concentrarme en algo, tome mucho café hoy el la tarde – apenas le sonrió, Mercy la conocía muy bien, debajo de esos ojos color cafés, se notaban unas grandes y profundas ojeras que desde que Mitch no se enfermaba, Ginny no las había tenido.
— Es algo mas – confirmó Mercy, caminó segura por la casa hasta llegar a la cocina – sírveme té y saca el wisky, necesitamos hablar. Ya estoy despierta y a las seis tengo mi turno, así que, que más da si ya no duermo.
Ginny obedeció a Mercy Stanley, las dos estaban de frente en la mesa de la cocina, tenían sus tazas de te de limón humeantes mientras que Mercy le miraba esa manera tan ruda.
— No es una buena noticia – dijo Mercy – trato de entenderte pero no puedo.
— No busco que me entiendas…
— Dime algo Ginny, en doce años ¿nunca hubo algún momento en que hayas dicho, "ya no estoy enamorada de Harry"? – Mercy esperó la respuesta, la pelirroja suspiró con fuerza y levantó la vista.
— Nunca, ni un instante.
— Ya veo
— Mercy, tenía diez años cuando le vi por primera vez, ese día terminé de enamorarme de él. No había noche que no le pidiera a mamá que me contara su historia, ¿entiendes?
— Era para ti una clase de artista…
— Lo era, y lo podía ver y era el mejor amigo de mi hermano, ¡por Merlín! Mercy, él estaba todos los veranos e inviernos en mi casa, mas tiempo pasaba con él, más me enamoraba.
— Hablas como una colegiala, Ginny solo te he preguntado si en este tiempo tu amor por él no ha disminuido, eso suele pasar, no es nada malo.
— No
— Estas fregada entonces – Mercy bebió un sorbo de su té y luego levantó la vista para Ginny, ella se miraba demasiado miserable de verdad – Se casará con Laura y no porque realmente tenga un hijo.
— ¿Que quieres decir con eso?
— Vamos Ginny, no seas tan estúpida, Harry se estuvo presentándote aquí contigo y buscándote…
— Si y me pidió que le diera tiempo, que lo esperara a que le solucionara lo de Laura…
— ¿Y crees que eso es justo? Ginny estuviste esperando por doce años y él todavía te pide mas tiempo
— No lo había pensado así, solo pensaba en el hijo que espera Laura.
Las dos guardaron silencio mientras Mercy parecía tener que decir algo importante.
— Escucha, sé que será cruel lo que diré pero es verdad. Harry te prometió anteriormente que hicieras su vida con él, tú y Mitch, pero mi pregunta es ¿Por qué solo lo dijo? ¿Por qué no dejo a Laura y simplemente vino a ofrecértelo? ¿sabes porque? Porque el simplemente no pensaba quedarse sin ninguna de las dos, eso es egoísta. Te preguntas ¿que hubiese pasado si Harry se hubiese presentado un día diciéndote que dejó a Laura?, ¿que tiene un plan para su hijo y que quiere hacer tu vida?
— No sé que podría decirle, las cosas no son así, no correría a sus brazos de inmediato…
— No volverías con él de inmediato pero si volverías, Ginny. Harry entonces estuviese disponible estuvieses o no con él. Con el tiempo volverías con él, no hay duda.
— Y que tiene que ver todas estas suposiciones, Harry no ha terminado con Laura…
— A eso es lo que vengo Ginny, no seas tonta, si él no ha roto con ella es porque en realidad tal vez nunca pensaba hacerlo.
— El me lo pidió
— ¿Y que caso tiene eso? Harry se quedo con una simple respuesta tuya de un NO y ya. Se casará y eso no lo hará por él bebe, sino porque quiere hacerlo, tenlo por seguro.
Ginny levantó la vista, Mercy tenía razón, al final de cuentas la decisión de Harry era Laura y no ella. La respuesta resultaba más dolorosa que el escuchar que Harry se casaba por cumplir con Laura.
— Tienes algo que hacer con tu vida, ya no hay nadie a quien esperar más – le dijo Mercy mientras la miraba con ojos compasivos – ¿porque no aceptas ese trabajo en Nueva York?
— ¿Que caso tiene? - Ginny no pudo mirarla, le dio pena que Mercy le viera derramar lágrimas – aquí o allá la situación persiste.
— Si pero, ese trabajo que te ofrecen es muy bueno. Ginny, deberías de ver la propuesta. Piensa solamente en que te esperan los próximos años, llevas trabajando siete años para el telegraph y aun no te han dado lo prometido. ¿Que harás si eso no ocurriera en los próximos años? ¿Esperar a que Mitch salga de esa escuela de magia y que empiece su vida? Solo a ella la tendrás en vacaciones y tendrás mucho tiempo para levantar tu vida profesional. Vamos Ginny, no te quedes esperando una vida que ni siquiera te prometieron dar.
La charla con Mercy le había aclarado el horizonte, aquella tarde no pudo evitar abrir su correo electrónico y revisar las viejas propuestas de trabajo que le había enviado en el pasado Dave Eggers. Después de eso se hecho a llorar, no sabía si estaba haciendo lo correcto o no, simplemente ella tenía que seguir caminando y no quedarse a esperar en la vida por algo que no pensaba llegar nunca. Miró hacia la ventana, la charla se había extendido tanto que el cielo empezaba a ponerse claro. Mercy bostezó para luego marcharse despidiéndose de Ginny con un fuerte abrazo.
NOTA DEL AUTOR: Si, dije que me verian pronto publicando, isabel, porque tardaste tanto? Me odiaran cuando les diga que desde hace mas de un mes tenia los capitulos listos pero sigo diciendo lo mismo de siempre, ODIO EDITAR, LO ODIO, mas porque mi laptop es america y por mas que se pueda modificar el idioma, aun tengo que detenerme en cada frase para poner alt+161 para un acento... LO ODIO, por lo que el capitulo 13 tarde mas de dos horas en ponerles acentos y detalles, asi que si ven alguna palabra sin acentuacion, una discupla de anteman. Bien. las cosas parecen no ponerse del todo bien. Sufri con Laura, en verdad aunque muchas quieran odiarlo ella representa la obstinacion que solemos tener las mujeres ante aquello que no nos pertenece. Bien, espero que lohayan disfrutado, haganlo saber dejando un review.
