Percy seguido de Owen, como así se llamaba el Puka, se pusieron en marcha este estaba subido a su lomo, el Puka podía adoptar cualquier forma pero su favorita era un caballo. Percy se había mostrado vacilante debido a su anterior contacto con los kelpies pero Owen le aseguró que no ocurría nada.

—¿En serio me compara con esos idiotas de los kelpie?—dijo ofendido.

—No hombre solo digo que mi primer contacto con uno de esos Kelpie no fue muy bueno—Owen estalló en carcajadas por eso.

—Me hubiera gustado verlo pero entiendo que después de ser casi comido por ese Kelpie sea un poco más cauteloso. Pero soy un Puka no somos nada como los Kelpie y aunque nos gusta gastar bromas no hacemos daño si no es para defendernos—

Percy asintió mientras ambos continuaban su camino hacia la playa, Owen le explicó que no era muy lejos.

Llegaron a una playa, estaba amaneciendo y la niebla todavía no se había despejado del todo, ambos a una prudente distancia vieron una barca de vidrio descansando en la orilla. Sentada en ella estaba una mujer muy hermosa su pelo era rubio platino, rizado, de labios del color de los pétalos de rosa y con un vestido azul como la noche y una capa del mismo color con bordados de plata.

Owen estaba visiblemente nervioso—Percy ¿estás seguro? los hombres que se van con la hechicera no vuelven nunca, son apresados en la tierra de los Fomore—

—Sí es la única manera de descubrir dónde están exactamente, los dioses podrán encontrarlos pero tardarán. Necesito mientras tanto que les avises, que estén alerta y preparados para atacar—

El Puka asintió, reticente de dejar a Percy irse solo pero cedió y se despidieron, Owen convertido en águila se fue a avisar a los demás.

Percy respiró hondo y fingiendo estar hipnotizado caminó hacia la barca. En ella ya iba un grupo de hombres todos miraban embelesados a la hechicera, esta cuando lo vio le sonrió de forma misteriosa y seductora pero Percy lo resistió se subió a la barca con los demás y se sentó.

—Has tenido mucha suerte estábamos a punto de irnos—le dijo con voz que sedosa y con un ronroneo parecido a un gato a punto de clavarte sus zarpas.

—Si he tenido suerte—puso voz monótona como si estuviera hipnotizado pareció engañarla ya que la hechicera tocó la proa con la mano y la barca se puso en camino.

Mientras viajaban Percy disimuladamente miró a los demás pasajeros, todos eran hombres jóvenes pero no había ancianos ni niños seguramente por que les son menos útiles y solo cogen jóvenes Percy estaba furioso. Era otra cosa que le enfurecía de los Fomore llevándose a la gente, esclavizándolos o terminando muertos Percy no iba a permitir que siguieran así.

Entre los jóvenes había una figura encapuchada no le permitía verle bien la cara, pero pudo vislumbrar un par de brillantes ojos dorados.

A Percy le resultaban familiares, mientras la barca navegaba una fuerte brisa sopló sobre ellos levantando la capucha y pudiendo ver su rostro. Esta vez pudo ver mejor su cara, tenia pinturas azules propias de los guerreros de aquí, pelo rubio y su barba corta del mismo color, Percy sintió que el estómago le caía al suelo cuando lo reconoció ¿Lugh?

Percy lo miró incrédulo ¿qué hacia allí?¿también había sido capturado? Este también lo reconoció sus ojos se abrieron con sorpresa, pero rápidamente apartó la vista cuando la hechicera se volvió hacia los hombres de la barca.

—Pronto llegaremos a tierra así que preparaos para desembarcar—

Tal como dijo de entre la niebla se vio tierra, a medida que se acercaban pudieron ver una isla con acantilados. En ella se encontraba una gran fortaleza de un color parecido al hueso, alrededor de él una gran zanja que podría ser del tamaño del gran cañón y la única entrada a la fortaleza era un enorme puente levadizo.

Bajaron de la barca y fueron recibidos por varios Fomore que les pusieron cadenas y los llevaron a través del puente hasta dentro de la fortaleza donde había humanos, hadas y otras criaturas encadenadas.

Esclavos pensó Percy, Lugh era igual miraba la escena con furia viendo como trataban así a la gente.

También había Fomore afilando sus armas o entrenando, Fachen, hadas oscuras, Nuckelavee y otras criaturas que no conocía.

—Se están preparado para invadir—dijo en voz baja.

—Si y pronto—se volvió hacia la voz, Lugh miraba alrededor con semblante grave, evaluando. Miro después a Percy con una mirada que decía que lo hablarían luego antes de que tiraran de sus cadenas y se los llevaran.

Los condujeron a una gran celda delante había un Fomore que mediría unos cuatro metros de altura y con un solo ojo rojo observándolos a todos, cuando llegaron ante él este abrió la puerta de la celda y los metieron dentro una vez cerrada la puerta con llave habló.

—Ahora estáis en la fortaleza de los Fomore aquí nos serviréis a nosotros y a nuestro rey Balar, si trabajáis bien y con diligencia no os mataremos pero como no nos resultéis útiles...—el Fomore esbozó una horrible sonrisa, llena de dientes amarillos, dejando entender lo que significaba.—Mañana se os asignará un trabajo dependiendo de que sepáis hacer—una vez dicho esto se marchó.

Los hombres estaban asustados y nerviosos sin saber qué les pasaría, Percy vio a Lugh sentado en una esquina, cuando los demás prisioneros se durmieron se acercó a él y se sentó a su lado.

—¿Que haces aquí?—pregunto Lugh.

—Yo iba a decir lo mismo ¿como es que estás aquí? ¿Te atrajo esa hechicera?—dijo Percy pensando que Lugh había caído en la trampa también.

—¿Yo? ¿dejarme engañar por esa hechicera? no, estoy aquí para infiltrarme en la fortaleza de los Fomore e intentar detenerlos—

Percy lo miro sorprendido, ahora sin entender nada—¿Tú estas aquí para meterte en la fortaleza?—

—Mis compañeros me dijeron que un aliado entraría en el territorio de los Fomore aunque nunca imaginé que serías tu—contestó Lugh.

—Yo tampoco sabía que habría alguien más aquí—

Lugh se quedó callado hasta que miró a su alrededor pero los demás prisioneros seguían dormidos y luego se volvió a Percy.

—Esta bien te lo diré y si te enteras de lo que pasa mejor—miró a la pared con una mirada que parecía tristeza antes de contestar—En realidad no soy humano, soy en parte un dios de los Tuatha De Danann y en parte Fomore—

—¿¡Cómo!?—Percy enseguida se calló, sin darse cuenta había alzado la voz, miró alrededor de la celda pero todos dormían sin haber perturbado su sueño. Decidió no preguntar aún y dejar que Lugh continuara con la historia.

—Es una larga historia, hace años un druida le informó a Balar de que su nieto un día lo mataría y este para asegurarse de que nunca ocurriera encerró a su única hija Ethniu en una torre para que ningún hombre se acercara a ella. Balar pensó que la profecía no se cumpliría, pero un día se encaprichó de una vaca mágica que pertenecía a Cian, un dios miembro de la tribu de Dana. Se la robó y la llevó en el mismo lugar donde estaba su hija.—

Lugh guardo silencio un momento antes de continuar

—Pero Cian con ayuda de la magia fue a buscar su vaca donde se encontró con Ethniu, pronto quedó embarazada de trillizos. Balar cuando se enteró se puso furioso y mando a ahogar a los bebés en el mar.—

—¿Ahogó a sus nietos?—Pregunto Percy horrorizado pero no debería sorprenderle cosas así pasaban siempre entre los dioses mira a Cronos lo que les hizo a sus hijos debido a una profecía.

Lugh asintió—Sí pero al verdugo se le cayó uno de los bebés en el puerto y fue rescatado y criado por el hermano de Cian, Gavida, ya que Balar decapitó a Cian. Este lo cuidó y le enseñó a ser herrero, aprendió otras artes y hasta que no se hizo adulto no se le contó lo que pasó—

Percy miró a Lugh—¿Tu eres ese niño, eres el hijo de Cian y Ethniu?—

Este asintió—Mató a mi padre y encerró a mi madre además de otras atrocidades que hizo. En esa profecía acabaré con él, es lo que dijo Bran—

—¿Bran?—preguntó curioso

—El dios de la profecía—Lugh continuo—Si hay una oportunidad de matar a Balar y detener a los Fomore entonces hay que aprovecharlo—miro a los hombres en la celda—Será mejor para todos en las islas.

Percy asintió pero una duda le vino—Morrigan me dijo que los dioses no se podían subir a la barca de la hechicera si no serian descubiertos ¿como lo hiciste?—

—Aún no soy un dios completamente, soy joven no he recibido mis dominios todavía y ser en parte Fomore ayudo a que no me detectaran—

Percy pensó tenía sentido, las profecías funcionaban de un modo que no entendía pero ahora comprendía todo. El sueño de antes era Balar encerrando a su hija Ethniu para evitar la profecía, y esto era extrañamente similar a otra historia. A lo que ocurrió con Danae su padre Acrisio cuando supo del oráculo que su nieto lo mataría, la encerró en una torre pero no impidió que Zeus la dejara embarazada. El niño sería su tocayo Perseus quien más tarde mataría a su abuelo. Solo podía esperar para que también se cumpliera, Percy pensó que ciertos hechos o historias se repetían en otros panteones ¿en el resto también pasaría?

Decidió dormirse y no pensar más en esas cosas, mañana tendrían un largo día.