Preludio
La relación de Edward y Tanya en un principio había sido más que genial, él se divertía mucho con las banalidades y los coqueteos de Tanya, siempre deseando ser la protagonista, atrayendo a los medios con su belleza. No estaba acostumbrado pero le gustaba pasar el tiempo con ella, era tan diferente a Bella, que solo eso mantenía a raya su dolor propio.
Emmett había tratado de convencerlo de buscar otra mujer, porque definitivamente Tanya le crispaba los nervios, pero al ver a Edward menos triste y serio, se guardó sus comentarios y dejó a su amigo seguir sus propios caminos.
En sus primeras vacaciones Tanya lo convenció de ir a Europa, Mónaco en realidad, a Tanya le encantaba ese mundo de glamur y opulencia que rodeaba al principado. Habían pasado ahí una semana e incluso asistieron a l Gran Prix, donde Tanya como siempre se lució y él la consintió en todo lo que quiso, como siempre lo hacía.
El domingo por la noche mientras salían de su habitación para partir de regreso a Seattle, Tanya no paraba de hablar sobre las personas que había conocido y las revistas en las que obviamente iban a salir, subieron al elevador y justo cuando las puertas del elevador contrario se abrieron, su mirada se enfocó en aquel rostro que hacía latir su corazón. Algo en él se rompió de nuevo, ahí estaba frente a él, su Bella, su Isabella besando a otro hombre. Las puertas de su elevador se cerraron.
"¿Qué pasa?" le preguntó Tanya
"¿Qué?" Edward seguía sorprendido, esa visión había sido realmente tortuosa, se debatía entre regresar y comprobar lo que había visto o creído ver.
"Tienes la cara como si hubieras visto un fantasma"
"Es que eso vi"
"¿Te sientes bien?" Tanya le tocó la frente, simulando tomar su temperatura.
"Creo que olvidé una cosa en la habitación. Necesito regresar"
"Ay Edward, sube tú, yo te espero en el lobby"
Edward volvió a subir en el elevador, ni siquiera él sabía que buscaba, qué iba a hacer gritar por todo el pasillo, a ver si de casualidad Bella se asomaba.
"Disculpa" le gritó al hombre alto y moreno que estaba entrando a una habitación.
"Dígame" le respondió.
"¿Dónde está la mujer que estaba en el elevador contigo?" Edward estaba frente a frente con Jacob.
"No sé de qué hablas" le respondió el otro.
"Hace unos momentos tú estabas besando a una mujer en el elevador. ¿Dónde está?"
"Ya te dije que no sé de qué me estás hablando, así que si no te importa sólo quiero entrar a mi habitación" Jacob sonaba molesto y se estaba hartando.
"Lo siento, con permiso" Jacob cerró su puerta de golpe. Y Edward avanzó por el pasillo, vencido, herido por sus propios recuerdos y sus propias melodías.
Mírame por favor
aquí estoy con mi dolor
Ella dio
Un paso atrás
Un adiós
Y no queda más
Bella, Bella al amanecer
Solo para mí
Bella, Belleza de mujer
Ella todo me lo dio
desde el alma hasta la piel
Fue mi verso a mi papel
Fue mi amiga y fue mi amor
Conocía mi interior
Como bola de cristal
Me alejo de todo mal,
Me dio su corazón
Me dejó la soledad
A pleno sol
En pleno mar
Si la ves
Alguna vez
Dile que yo
La sigo amando
Edward alcanzó a Tanya en el lobby y partieron con rumbo al aeropuerto.
Bella no durmió en toda la noche, después de que se separó de Jacob, sin decirle nada, y encerrarse en su habitación dejó que las oleadas de dolor la invadieran, Edward o su recuerdo la habían visto, reclamándole por besar a otro que no amaba. Esa era una justa venganza por tratar de usar a Jacob, pensó.
Al día siguiente, no tuvo más opción que ser sincera consigo misma y con Jacob.
"Jake" llamó a su puerta.
"Hola Bella, ¿estás más tranquila?"
"Algo, Jake tenemos que hablar"
"No Bella, déjalo así, simplemente olvida lo que hice"
"Es que no quiero dejarlo así, Jake es mi culpa, por eso tienes que oírme"
Bella le contó toda su historia a Jacob, su triste historia de amor con Edward, el gran amor de su vida.
"Wow, nunca había escuchado algo así"
"Lo siento Jake, esa es la verdadera razón, por la que te rechacé anoche, simplemente es muy injusto para los dos"
"Bella a mi no me preocupa que me uses, déjame ayudarte a sanar las heridas de tu corazón"
"Es que no puedo, no son heridas de un desamor, son heridas que yo misma causé. Y sé que nunca podré amar igual. No me gustaría perderte Jake, eres un gran amigo"
"Está bien Bella, seguiré siendo tu amigo, pero no me culpes por intentar ser algo más, ¿ok?"
"Ok" Bella se sintió más tranquila y Jacob la abrazó muy fuerte. Él sería paciente y la esperaría, la cuidaría y la amaría hasta que ella sintiera lo mismo.
Había pasado una semana desde regresó a Italia, cuando Aro la mando llamar a su oficina.
"Bella, pasa por favor" le indicó Aro
"Hola, Aro. Debo decir que me sorprendió que me llamaras" Bella se acostumbró a ser directa con Aro, el nunca se andaba con rodeos y decidió darle un trato similar.
"Es que te tengo buenas noticias"
"¿Cuáles?"
"Tu éxito ha sido increíble, y hace unos días vino a verte uno de mis amigos americanos y me ha propuesto llevarte a Estados Unidos, en específico a Seattle"
"¿Qué?"
"Así como lo oyes, el cree que serías todo un atractivo en esa ciudad. Rosalie solo está esperando que me des el visto bueno para ponerse a trabajar en los arreglos del viaje"
"¿Tengo que decirte hoy?"
"Pues de preferencia, esta es una oportunidad que no puedes rechazar"
"Lo sé, te daré una respuesta mañana, ¿está bien?"
"Está bien"
Bella salió de la oficina de Aro, y su celular sonó, era un mensaje de su padre, que la citaba en su restaurant preferido para ir a comer.
"Hola papá, perdón por hacerte esperar" le dijo cuando lo encontró en la mesa.
"No te preocupes Bells, acabo de llegar. Te parece si ordenamos, me estoy muriendo de hambre"
"Claro" Charlie pidió las cartas y además uno de sus vinos preferidos.
"Papá, ¿qué festejamos?"
"¿Por qué preguntas eso?"
"Pues desde que soy pequeña, cuando vas a festejar algo, te gusta brindar con ese vino.
"Hay hija a ti no se te va una, pero ¿en realidad no sabes qué festejamos?
"No, dímelo por favor"
"Hoy vi a Marcos y a Cayo, y me dijeron que Aro quiere llevarte a Estados Unidos, hija tu propia presentación en Seattle"
"Aún no tomo una decisión, no estoy segura de aceptar"
"Hija, es que no puedes dudar en aceptarlo. Sería algo muy importante para tu carrera"
"Pero…"
"Hija, creo que llegó el momento de que dejes a este viejo y hagas tu vida"
"Pero, ¿Qué estás diciendo papá?"
"Que hace poco me di cuenta de tu gran sacrificio, nena. Antes mi propio dolor me cegaba y eso hizo que aceptara que te fueras conmigo a Francia. Pero ahora que ha pasado el tiempo me he dado cuenta de todo"
"Para mí no ha sido un sacrificio, yo me fui a Francia porque quería aprovechar la oportunidad de estudiar música en uno de los mejores Conservatorios del mundo"
"No es necesario que me mientas más. No sé en qué momento lo decidiste pero sé que al principio tú no tenías planeado dedicarte tanto a la música, pero estoy seguro de que no fue cuando decidiste irte a mi lado. Te doy gracias por haber estado a mi lado estos años pero no puedo permitir que arruines tu vida y tu carrera por mí.
"Estar contigo no es arruinar mi vida y bueno mi carrera la he logrado gracias a todo lo que me has permitido estudiar con todos estos lugares en los que hemos vivido.
"Hija te conozco muy bien. Y desde que llegaste a París tus ojos han estado llenos de dolor y nostalgia. Nunca más he visto ese brillo que tenías cuando vivíamos en Seattle. Incluso después de que murió tu madre, lo seguías teniendo. Y creo que el dejar a cierto joven fue lo que te causo tanto dolor. Todo ha sido por mi culpa, si no hubiera sido tan cobarde y tan orgulloso a la vez, te hubiese obligado a irte a Harvard. Pero te necesitaba tanto"
"Papá fui yo quien decidió irme contigo, tú no tienes ninguna culpa. No me arrepiento de no haberme ido a Harvard, ahora sé que me hubiera equivocado terriblemente estudiando esa carrera. De verdad que me apasiona demasiado la música"
"Por eso mismo hija, debes aceptar lo que Aro te está ofreciendo. Sé que tal vez sea muy tarde para regresar con Edward, pero sé que regresar a Seattle te puede hacer muy feliz y sobretodo exitosa"
"¿Estás hablando en serio?"
"Si, Bella lo importante es que te forjes tu propio destino, no qué te unas al mío"
"Gracias, papá. No sabes cuánto aprecio todo esto que me dices, ahora podré pensar con más claridad en la respuesta que le daré a Aro"
Después de esto Charlie y su hija, disfrutaron de una gran comida, se sentían alegres por haberse sincerado tanto pero a la vez Bella estaba nerviosa por la decisión que tenía que tomar. Cuando salieron del restaurante dejó a su padre y fue a caminar por las bellas calles de Roma, necesitaba pensar.
Canción: Bella - Ricky Martin
Gracias por los reviews. Actualizo la próxima semana. Saludos a todas.
