Hola a tod s! Aquí os traigo un capítulo quizás no tan largo pero lo corté donde me pareció mas conveniente para centrar cada capítulo en algo concreto. En el también hay alguna revelación que llevo guardándome desde los inicios! Evidentemente no podía ser en otro momento... cuando si no? xD

Saludos!


Cuando abracé a mi hija, lo hice sin ni siquiera recordar la oscuridad que la envolvía en los dos últimos encuentros con ella... Pero al estrecharla en mis brazos si que lo he notado... Está diferente, cambiada... Aunque en estos momentos la ira y el odio han desaparecido del reflejo de sus ojos, se que la oscuridad sigue dentro de ella... Almenos ahora no parece tener motivos para sucumbir a ella...

Ruby, Elsa, Tinker y Robin, después de comprobar que tanto mi hija como Regina estaban bien, decidieron peinar la zona buscando a Hook y a Sidney... y ese extraño puñal. Ingrid, la reina de hielo, no podrá hacer daño dentro de la urna que ahora sostengo en mis brazos, pero ese puñal cargado de las magias de las dos mujeres mas poderosas de Storybrooke, no puede caer en malas manos.

Sujeto firmemente la urna cuando tomamos la carretera en dirección de la cafetería... La abuelita nos ha llamado y nos ha dicho que ha preparado comida para llevar para alimentar a un ejército. Me volteo a mirar a las dos ocupantes del asiento trasero... ahora que pienso, el corto viaje ha sido muy silencioso... Y comprendo por que... Regina con ambas manos sobre su regazo, con la cabeza apoyada sobre el hombro de mi hija... y Emma con la cabeza hacia atrás, con la boca completamente abierta... Ambas dormidas... miro a David a mi lado y me sonríe... El ya había visto por el retrovisor que se quedaron dormidas con el traqueteo de la camioneta y el calor de la calefacción. Han sido dos días de auténtica locura y deben estar agotadas. Y yo solo puedo sonreir mientras las observo.

Aparcamos junto la cafeteria y sin despegar mis ojos de ellas, David desciende de la camioneta "vuelvo enseguida" y corre al interior del local. Su puerta se ha quedado entre abierta y entra una brisa gélida del exterior que impacta sobre Emma. Observo como le corre un escalofrío mientras duerme e instintivamente, busca acurrucarse en la fuente de calor mas cercana... Contengo la risa ante esta escena... Emma en su mundo onírico, busca con la cabeza un rincón calentito entre el cuello y el hombro de Regina... Y esta al sentir, lo que imagino, la punta de la nariz helada de mi hija sobre su cuello, hace una mueca y tiene un espasmo típico mientras uno duerme... Su brazo se eleva como un resorte y el dorso de la mano de Regina impacta con fuerza en la cara de Emma... Y tengo que cubrir mi boca para no soltar una sonora carcajada.

- ¡ Mmph! ¿... Pero, que? - La sheriff despierta sobresaltada sobandose la zona dolorida de su cara, mientras Regina se voltea hacia el otro lado para seguir durmiendo - ¿Me ha golpeado? - Pregunta al ver a su madre mirarla conteniendo la risa

- Si... aunque en su defensa diré que lo ha hecho inconscientemente. - Susurra para no despertar a la ex alcaldesa.

- Y yo que creía que Regina al dormir sería dulce como un bebé... - Sonríe desviando la mirada hacia la morena.

- Aunque ser dulce y cariñosa no parece formar parte del caracter de Regina, como te dije por la mañana, ella fué una mujer dulce y cariñosa... aunque lo quiera ocultar, esa parte de ella está ahí... - Sonríe melancólica perdiendo la mirada.


En la mañana anterior...

- Buenos días Reg... - Snow empuja a David y se lanza a los brazos de la ex alcaldesa.

- ¡Gracias, gracias, gracias! - La aprieta contra sí mientras los presentes la miran estupefactos.

- ¡Sueltame! En esta familia no conocéis modales!? - Mira con sorpresa e indignación mientras se deshace del efusivo abrazo de la mujer.

- Disculpala, Regina. - Interfiere Ruby. - Ha estado toda la noche tentada a venir... - Dice mientras despega suavemente a su amiga de la dueña de la casa.

- ¿Donde está? - Pregunta Mary Margareth

- Arriba, con Henry - Contesta de mala gana, cruzándose de brazos. - Puedes subir... - Añade al ver que su ex hijastra la mira con carita de cachorrito.

- ¿Emma? - Snow llama a la sheriff cuando encara el pasillo después de subir las escaleras.

- ¡Aquí, Abuela! - Henry asoma la cabeza, haciendo una seña con la mano para hacerla pasar a la habitación

- ¿Donde...? - Cuando ve a su hija corta la frase y corre para abrazarla - Cariño... estaba tan preocupada... -

- hey, tranquila. - La sheriff frota la espalda de su madre. - Estoy bien, mira. - Se separa de ella y da una vuelta sobre si misma con los brazos en alto. - ¿Ves? Como nueva. - Acuna con sus manos las de Snow, transmitiendo tranquilidad.

- Doy fé de ello. - Henry comenta con humor. - Mamá curó sus heridas anoche y nos ha dejado dormir juntos en su habitación.- Sonríe antes de salir de la habitación.

- Se podría decir que han cuidado bien de ti ¿no? - Mary Margareth sonríe abiertamente antes de desviar la mirada. - He de decir que mi primer pensamiento fue que había sido Regina la que te atacó... - Emma frunce el ceño ante la confesión de su madre. - Pero tu padre me dijo que fue ella quien te salvó y... y yo... yo... - Lágrimas apresuradas surcan el rostro de Snow a lo que la sheriff responde con un nuevo abrazo.

- Hey... todo esta bien... - Consuela con clara señal de sorpresa. - Vamos, sabes que Regina ha cambiado... ya no es la Reina Malvada... - La morena reposa la cabeza en el hombro de su hija.

- Cuando era la Reina Malvada estaba cambiada... ahora vuelve a ser quien fue. - Se separa para mirarla a los ojos. - Había bloqueado ese pensamiento, ese recuerdo... pero en realidad... Regina fue mi referente... crecí queriendo ser como esa mujer... una heroína... ¡mi heroe! Una mujer cariñosa, dulce, sencilla, valiente... - Baja su mirada al suelo. - Pero cambió... y fue la Reina malvada durante tanto tiempo... que había olvidado quien es en realidad. -

- Tu heroe... Me vino otro sobre nombre para ella, anoche... -

- ¿Cual...? - Pregunta feliz con lo compartido madre e hija

- Aah, no... Eso me lo guardo para mi... y no me mires así... tu también lo has guardado y mucho tiempo. - Deshace el abrazo y comienza a recoger sus cosas

- Está bien... pero no esperes que no vuelva a preguntar. - Sonríe y abandonan juntas la habitación.


- Nunca he dudado en que detrás de esa máscara de frialdad, se escondía una mujer formidable... Solo con ver a Henry... sus valores, su amor por la familia... Ya dice mucho de la mujer que lo crió. - Mirando a la ex alcaldesa, no puede evitar colocar detras de su oreja un mechón rebelde que cruza por su cara.

- Emma... - Sonríe al ver la naturalidad del gesto de su hija y no contiene su pregunta. - La quieres mucho ¿Verdad? -

- ¿Que... ? - Sus ojos se abren como platos y sus mejillas se ruborizan con intensidad. -Euu...yo... -

- ¡Bien! Ya tengo la cena... - David interrumpe la conversación y coloca las bolsas sobre el regazo de su esposa. - Sujeta... Vaya, ¿te he despertado, Emma? -

- No, no... tu no me has despertado. - Aprovecha para cambiar de tema. - Vayamos con Henry... Aún habiendolo informado de que volvíamos a casa, no quiero hacerle esperar... Le debo unas disculpas... - Dice recordando como le ha dicho, que su madre había sido asesinada.

- Llegaremos enseguida. - El monarca arranca el vehículo y se dirige a la mansión.

Salvada por la campana... Pero aunque no me haya respondido con palabras... Su expresión y su reacción es toda la respuesta que necesito...


Mientras madre e hija se reencontraban ante el pozo, aproveché para intercambiar algunas palabras con Regina. Mis agudos sentidos de licántropo no fallan y estoy convencida de lo que ha nacido entre estas dos mujeres. Sabía que Robin no tardaría en acaparar la atención de la ex alcaldesa así que fuí directa... "Imagino que recuerdas lo que te dije en el hospital, así que... Si es cierto que sientes por ella, déjate envolver por ese sentimiento... pues estoy segura de que es correspondido" Sus ojos se han abierto como platos mientras me escuchaba pero no me ha respondido nada. Tampoco era necesario... Sus mejillas sonrosadas y su caída de ojos hasta el suelo, me arrancan una sonrisa cómplice y me confirma, una vez mas, que mis sentidos están en lo cierto.

- ¿No habéis notado a Regina mas extraña de lo habitual? - Robin lanza la pregunta al aire mientras encabeza el rastreo por el bosque.

- Yo la encuentro mejor que nunca. - Campanilla responde de forma risueña compartiendo una sonrisa con Elsa y Ruby.

Robin se detiene y mira a las tres mujeres confuso. - No os entiendo... ¿Como no os puede preocupar que haya cambiado tan de repente? - Exasperado, interroga poniendo mas énfasis.

- No la conozco apenas, pero veo verdad en sus ojos... yo creo que está siendo ella misma.- Elsa da su opinión con la esperanza de suavizar la conversación

- Estoy de acuerdo. - Campanilla asiente ante las palabras de la rubia. - Siempre ha habido alguien que ha movido los hilos de la vida de mi amiga... incluida yo! Lanzándola a tus brazos... - Suspira y agacha la mirada. - Robin... ¿Y si me equivoqué? Era un hada joven y... Quería de verdad ayudarla... -

- ¡Funcionó! Ella es mi amor verdadero... - Puntualiza desesperado el hombre

- Robin... todas las hadas teníamos prohibido asistir a Regina... - Ante estas palabras, todos miraron extrañados y sorprendidos a Tinker. - Yo me negué a creer que no podíamos hacer nada por ella... que debíamos dejarla... sufrir... - Su mirada se pierde en un punto inconcreto con tristeza.

- Por eso te quitaron las alas... - Ruby susurra entre la comprensión y la confusión

- Si... Durante algún tiempo... Regina pidió ayuda a las hadas... a Azul... antes de convertirse en la Reina Malvada... - Coge aire y todos esperan paciente su relato. - Pero Azul nos prohibió ir en su ayuda... - Aprieta los puños y frunce el ceño. - ¡Ella era una princesa en el bosque encantado! ¿Por que no tenía ese derecho cuando todas las princesas tenían a su hada madrina? - Respira agitadamente.

- Tu no tenias la culpa... - Elsa posa su mano sobre el hombro de Campanilla para tranquilizarla.

- Lo se pero... como aprendiz de hada, el negarle la ayuda era... era... - Niega con la cabeza intentando relajarse. - Con el tiempo pedía menos nuestra ayuda... hasta que desistió... y yo... solo podía observar impotente... que debía hacer... ¿Dejar que se suicidase? - Todos contuvieron el aliento ante la crudeza que estaba tomando el relato. - Sencillamente no pude quedarme sin hacer nada... Tal era mi deseo de convertirme en un hada... tal era mi deseo de ayudarla... que lo hice... - Sonríe con melancolía.

- Hiciste lo correcto... - Robin se acerca lentamente a Tinker cuando ella posa su mirada en la del hombre.

- Tal fue mi deseo de que ella fuese feliz... que lancé aquel hechizo con el que te encontramos, Robin. - Da un paso en dirección del hombre. - Le dí ciertas esperanzas... pero era yo la que deseaba fervientemente aquel hechizo... para encontrar el amor verdadero... ella no lo deseaba... yo si... - Hood frunce el ceño ante las palabras de la mujer.

Haber, haber... ¿Que está pasando? Recapitulemos... Hada novata desea ayudar a mujer que ya no desea ser ayudada... Lanza hechizo para encontrar el amor verdadero de Regina... y supuestamente...

- ¿Que quieres decir... ? - El hombre pregunta con cierto temor

- ¿No te das cuenta? ¡Era mi DESEO, no el de Regina! -

¡JO-DER! La sorpresa y el silencio se instaura entre todos nosotros... Pero ninguno nos atrevemos a decir ni una sola palabra... y eso solo puede ser porque todos hemos comprendido lo que Campanilla está intentando explicar a Robin... y es el mismo Robin el que empieza a hiperventilar y a mirar hacia todos lados desesperadamente...

- ¡¿Y hace cuanto que sabes esto!? ¿¡POR QUE HAS CALLADO TODO ESTE TIEMPO!? - Hood furioso, rompe el silencio en medio del bosque.

- ¡Siempre creí que lo hice bien! Pero después de lo que ha sucedido, no he parado de darle vueltas... De pensar que salió mal y... ¡AHORA LO SE! -

- ¡¿Y QUE SABES!? - Robin sujeta con ambas manos firmemente los hombros del hada.

- ¡Que aquel hechizo, no buscó el amor verdadero de Regina, si no el MIO! -

¡Hay mi madre! ¡Lo ha dicho! Dios, que fuerte es esto... miro hacia mi lado y veo como Elsa me devuelve la mirada, cuando se cubre con ambas manos su boca... estupefacta al igual que yo... Estamos de mas en esta conversación pero... ¿Que hacer...? La expresión de Robin se va suavizando mientras pasan los segundos y suelta el agarre que tenía sobre el hada...

- ¿Porque... ahora? - El hombre pregunta con un hilo de voz quejumbroso

- Por que he visto que Regina ama a otra persona... - Susurra el hada

Y esta última frase, parece traer la paz... y todos esbozamos una leve sonrisa... incluso Robin... que lejos de romper a llorar por la perdida de su amada... sonríe en lo que puedo imaginar, alegrándose de que la mujer que fue su amante, pueda encontrar la felicidad.


En cuanto nos quedamos mi esposa, mi nieto y yo a solas, el silencio reina en la casa que hacía tan solo un momento, estaba llena. He intentado un acercamiento con Henry... Se había quedado en el umbral de la puerta... en silencio... como decidido a esperar a sus madres en esa misma posición. Cuando ha notado mi presencia junto a la suya, se ha dado la vuelta y ha corrido escaleras arriba, finalizando con un portazo de la que supongo, es su habitación.

Esa reacción me ha arrancado un suspiro mientras me volteo, cuando siento que Belle se dirige a la cocina... Observo como se inclina y abre el armario que hay bajo el fregadero... Extrae de el un cubo que comienza a llenar de agua... su expresión es... Oh, no soporto verla esa expresión perdida y triste, mientras mira como el cubo se va llenando como si fuera lo mas interesante del mundo. Coge un trapo al cerrar el grifo y vuelve al recibidor... Tan solo una décima de segundo, ha durado su mirada sobre la mía cuando pasa por mi lado en silencio...

- Belle... ¿Que haces...? - Gold pregunta con ternura a su esposa cuando esta deja el cubo en el suelo.

- Necesito mantener la mente ocupada... - Sin ni siquiera mirarle, hunde el trapo en el cubo y lo escurre.

- No es necesario que limpies todo esto... solo... - El hombre comienza a gesticular con su mano para hacer su magia pero Belle lo detiene sujetándolo lastimeramente de la muñeca.

- No... solo, déjame... - Suelta a su marido cuando el deja caer su brazo a un lado.

- ¿Es necesario que limpies la sangre de Regina? - Gold, molesto, mira la sangre del suelo y las salpicaduras en la puerta, aún abierta.

- Si... Necesito poner en orden mis pensamientos. - Comienza a recoger con el trapo la sangre del suelo sin volver a mirar al hombre.

- ¿Puedo ayudarte aunque sea con otro trapo? -

- Lo que podrías haber hecho, era evitarlo... - La joven murmura mas para si misma que para su marido.

- Belle... - Se pone de cunclillas para estar a la misma altura. - Las cosas deben suceder por un motivo... No puedo interferir en todos los sucesos por muy dolorosos que puedan ser... - La mujer vuelve a escurrir el trapo después de aclararlo en el agua y lo estampa con fuerza contra el suelo.

- ¿Ni siquiera decirle a tu nieto que su madre no estaba muerta? - Alza la mirada y frunce el ceño - Has dejado que ese pobre chico escuchara de boca de su otra madre, que la mujer que lo ha criado había sido asesinada... y no me digas que no sabías que iba a recuperarse, porque no cuela, Rumpel... - En un gesto de dar por finalizada la conversación, vuelve a centrarse en la limpieza. - Déjame un rato a solas, por favor... - Su voz se quiebra levemente cuando hace su petición.

- No le puedo enseñar a montar en bici... - El hombre se incorpora y comienza a subir las escaleras. - Si primero no se pela las rodillas... -

La expresión de mi esposa es de total decepción... En otro momento, le haré comprender mi postura pero ahora, ella misma me ha recordado mi prioridad... Henry está dolido conmigo y no es de extrañar... Solo espero que las dos personas mas importantes para mi, recuperen la confianza que siento que estoy perdiendo...

- ¿Henry? - Gold toca la puerta de la única habitación cerrada. - ¿Puedo pasar? - Al no obtener respuesta, abre con cautela la puerta y descubre la habitación de Regina bajo la penumbra.

- ¿Que quieres... ? - El joven pregunta con la voz rota, mientras mira el techo tumbado boca arriba.

- Supongo que te debo una disculpa... - Se acerca hasta los pies de la cama. - Y créeme cuando te digo, que lo último que haría en esta vida, es haceros daño. - Henry se incorpora de la cama y se sienta en el borde.

- Por que... Si tan importante soy para ti... - El joven mira a los ojos de su abuelo. - ¿Por que no has ido a ayudar a mi madre? ¿Por que no las ayudas? - Gesticula con las manos mientras su cara se contrae de forma lastimera.

- Por que no me necesitan... - Gold se sienta al lado de su nieto y le sonríe con dulzura.

- ¿Volverán sanas y salvas? -

- Si. - Contesta con sinceridad

- ¿Y los demás también? -

- Si... -

- Y... mis madres... ¿Se llevarán bien...? - La pregunta deja la seriedad de las anteriores y refleja toda la inocencia que conserva el joven.

- ¡Jajajajaja! - El oscuro se hecha a reír ruidosamente mientras se levanta tendiéndole una mano a su nieto. - ¿Te gustaría...? -

- ¡SI! - Acepta la mano del hombre y se deja abrazar por el.

- Tus madres son impredecibles, muchacho, pero... creo que te agradará ver que ambas hacen esfuerzos para... entenderse. - Acaricia el cabello del joven y se dirigen hacia la puerta, cuando una nube azul hace acto de presencia.

- Hola Henry, Rumpel... - Azul saluda a los ocupantes de la habitación con una sonrisa.

- El hada madrina... ¿Que haces aquí? - Henry pregunta intrigado.

- Me gustaría hablar unos minutos con tu abuelo, querido... - La mujer acaricia el rostro del joven mientras le sonríe. - Vaya, cuanto has crecido! Estas hecho todo un principe Charming -

- Me enorgullece ser nieto de quien soy pero... Prefiero ser Príncipe Mills. - Henry sonríe de medio lado y se cruza de brazos en clara postura de su madre adoptiva.

- ¡Oh, por supuesto! Imprime caracter... - El hada le hace un guiño que Henry acepta gustoso pero el oscuro ve en el toda la falsedad que el hada puede reunir.

- Bajaré con Belle... - Henry se retira mas tranquilo dejando a solas al hada y al oscuro.

- ¿De que quieres hablar, Azul? - Pregunta de forma cortés.

- Oh, vamos, no me vengas con esa actitud... Sabes de lo que vamos a hablar... - El hada, lejos de la actitud amable de hace tan solo unos segundos, se encara con el hombre.

- Hay varios temas... Empecemos por el primero pues... - Se sienta en la cama y cruza sus piernas.

- El primero... Por supuesto... El tema por el que llevamos décadas evitando que suceda... y ahora dejas que después de todo lo que hemos hecho, suceda... - El hada da vueltas por la habitación, agitada.

- Tranquila. querida... No olvido nuestros roles... - Mira sonriente el nerviosismo de la mujer. - Pero he de reconocer que eso del bien y del mal está sobrevalorado... - Azul detiene en seco sus pasos y mira peligrosamente al duende.

- Tenemos un trato, Rumpel... Regina NO nació para ser pura... - Alza un dedo amenazador y lo agita dando mas énfasis a su postura.

- ¡Jajajajaja...! - Coge aire después de reír abiertamente bajo la atenta y furiosa mirada del hada. - ¡Por supuesto! Pero, verás... con el tiempo, he aprendido que por mucho que intentes ponerle trabas al destino... Al final es el destino el que te las pone a ti... - La mujer respira fuertemente conteniendo su ira creciente. - ¿Que ironía, verdad? Tu, que defiendes el Amor verdadero... su poder... De repente aparece una niña, no nacida del amor verdadero... pero sin embargo... posee el corazón mas fuerte... el mas grande para amar... - Se incorpora de la cama y da dos pasos para quedar frente a Azul con malicia.

- La hicimos oscura para que no alterara el orden de las cosas... Que se quede en tu lado, que es a donde pertenece... -

- Por que seria demasiado poderosa para que nosotros mantengamos nuestros roles ¿Verdad? - La pregunta es claramente retórica cuando le da la espalda al hada y se dirige a la puerta.

- No lo olvides, Gold... Si ella domina ambos poderes... estaremos de mas aquí... tanto tu, como las hadas... Las fronteras están para respetarlas. - Después de su última palabra, desaparece de la habitación, igual que vino.

- Ya puedes pasar... - La puerta se abre, dejando ver a un avergonzado Henry.

- Lo siento, no quería... -

- Sabía que estabas todo el rato ahí... te conozco Henry. - Sonríe. - Si no hubiese querido que escucharas la conversación, sencillamente no la hubieses escuchado. -

- Entonces... ¿Me lo vas a explicar? - El joven muestra una seriedad que solo puede llenar de orgullo a su abuelo.

- Creo que va siendo hora que empieces a conocer el verdadero entresijo del negocio familiar... -

Y también va siendo hora... de compartir con mi nieto si quiero su confianza.


¿Y bien? ¿Que os ha parecido mi enfoque!? Algunas pensareis que he perdido en la cabeza, pero me gustaría saber vuestra opinión sobre todo esto! Por cierto! lo de Tinker lo llevo imaginando desde que ví ese capítulo en el que encuentran a Robin con el hechizo! jajajaja! No me gusta Robin... ¿Un ladrón para la reina? nonononononononono!

Saludos!