Cap 13. Viaje Para Dos (Parte 2)
Pov Edward
-No puedo Bella- dije con un nudo en la garganta, -Por favor- pidió ella, la mire, ella volvió a besarme, y creo que realmente sedería, volví abrazarla, giramos sobre la cama, quedando yo arriba de ella, bese sus hombros, cuello, no pensaba detenerme, toque cada parte de su cuerpo, ella era perfecta, sabría que Charlie me mataría si se enterara de esto, pero valdría la pena, cuando ella iba a bajarme el bóxer tocaron la puerta, -No hagas caso- dijo ella volviendo a besarme, pero seguían tocando con insistencia, me separe, -Déjame voy a ver quien es, ahora vuelvo- dije frustrado, ella rio, y asintió, agarre la toalla de Bella y me la amarre a la cintura, fui abrir la puerta y para mi sorpresa era Tanya la que estaba ahí, -Tanya?- dije en voz alta, -Hola- dijo ella mirándome de arriba a bajo, que inoportuna era esa mujer, voltee a ver a Bella, ella me vio asustada, suspire con frustración, como diablos ahora me desharía de Tanya, este era mi castigo por casi romper la promesa que le hice a Charlie.
-Que haces aquí?- pregunte frustrado, ella se mordió el labio, puse lo ojos en blanco, acaso creía que me atraería con esas pequeñas cosas, -Puedo pasar?- pregunto coquetamente, voltee a ver al interior, Bella me veía asustada, y como no estarlo, si nos podía descubrir Tanya, -No, no puedes- dije serio, -Vengo hacerte compañía esta noche- dijo ella, iba a poner su mano en mi pecho pero di un paso atrás, grave error por ella entro a la habitación, voltee hacia la cama, y Bella no estaba ahí, -Tanya, no quiero compañía, solo quiero dormir, te lo dije hace rato- dije evidentemente molesto, ella ya se estaba pasando de mi limite, -No pensé que fuera en serio- dijo coquetamente, -Te dije hace rato no, te digo no ahora, y es un NOOO! Para el futuro, a si que te agradecería que te fueras!- casi grite, ella me miro sorprendida, -Me gustan mas los que se hacen lo difíciles- dijo guiñándome el ojo y saliendo de la habitación, maldita sea, como me fastidiaba esa mujer!
-Ya se fue- se asomo Bella, su cabeza por una de las orillas de la cama, respire con pesadez, agarre mi playera y me la puse, al igual que mi bermuda, Bella me vio, -Que haces?- pregunto en un susurro, -Estoy arto de esta situación! Esta LOCA! No sabe que no es no!- dije metiendo nuestras cosas a la maleta, -Vístete, nos vamos a de aquí!- le ordene, ella me vio asustada, respire profundamente para tranquilizarme, me acerque a ella, que se veía adorable, envuelta en una sabana -Perdón, es solo que no quiero estar cerca de esa loca, así que nos iremos a otro hotel sencillamente, esta bien?- Le pregunte.
Pov Bella
Necesitaba darme una ducha para tranquilizar mis nervios, hoy seria la noche, en la cual daría el siguiente paso con Edward, escuche como se abrió la puerta del baño, vi de reojo, como Edward me miraba, pero no se atrevió a moverse mas de ahí, suspire, bien, la oscuridad de la habitación, me daría ánimos de lo que iba hacer.
Salí de la ducha y me enrede solamente un la toalla. Entre a la habitación, Edward ya estaba acostado, así que era mi oportunidad de acercarme, tranquilice mi respiración, para no hacer tan notorios mis nervios, me subí a la cama y me acerque a Edward, ya que el me daba la espalda, me pegue a el, para que sintiera mi calor, en eso el se giro y me abrazo, el abrió los ojos de golpe y me vio de arriba a bajo, se veía sorprendido, -Que haces Bella?- pregunto Edward con voz temblorosa, no quería decir nada porque se que mi voz me traicionaría, y sin mas lo bese, el al principio su muy rígido, pero empezó a ceder, una de mis manos fue directo a su cabello, y la enrede en el, la otra acariciaba, su perfecto pecho, el cual casi no había podido tocar sin que estuviera cubierto con ropa, el por fin me abrazo, tocando mi espalda, terminamos el beso, empezó a besar mi cuello, clavícula y hombros, haciendo que mi piel quedara muy sensible, yo saboreaba cada parte de su piel, quedando maravillada ante lo perfecto que era mi esposo, tome valor, quitándome la toalla y aventándola al piso, quedando completamente desnuda ante el, me sentí valiente, y no me detendría hasta conseguir mi objetivo, traspasar el bunker que el autocontrol de Edward, respire profundamente y tome entre mi mano su miembro a través del bóxer.
El no dejaba de tocar mi cuerpo, lo cual me tenia loca, mi piel estaba muy sensible, y el simple contacto de el hacia que incrementara.
Volvió a besarme mientras acariciaba mi espalda, me despegue de sus labios, era hora de pedirlo, me acerque a su oído, -Hazme tuya, por favor- le pedí, sentí como se tenso, y se separo de mi, dejándome aturdida ante su movimiento tan brusco, -No puedo Bella- dijo sentándose en la cama, yo lo iguale, -Por favor- volví a pedirle viéndolo a los ojos, el trago en seco, me acerque y volví a besarlo, el ya no se resistió, y me contesto con la misma intensidad, haciendo que me acostara, me abrazo, quedando el arriba de mi, recorrió cada parte de mi cuerpo, que no creí capaz que fuera tan sensible, haciéndome sentir cosas totalmente nuevas para mi, me sentí feliz, porque por fin, podría ser su esposa en todos los sentidos de la palabra, seria suya para siempre, el me amaría en cuerpo y alma, así como yo a el.
Iba a bajarle el bóxer, cuando tocaron la puerta, -No hagas caso- pedí, regresando a su labios, mientras masajeaba su miembro, pero el parecía perder la concentración, mientras mas tocaban la puerta con la intensión de tirarla, -Deja voy a ver quien es, ahora vuelvo- dijo enojado, sonreí ante su molestia, el también quería lo mismo que yo y no era bonito que nos interrumpieran, se levanto y enredo la toalla en el perfecto cuerpo que tenia.
Abrió la puerta, -Tanya- dijo impresionado, yo me sentí palidecer, el volteo a verme, que diablos hacia ella aquí, como sabia que era nuestra habitación! Grite internamente, -Que haces aquí?- pregunto Edward evidentemente enojado, el nunca hablaba así, a menos de estar que realmente se lo llevaba el diablo, -Puedo pasar?- pregunto esa loca, Edward volteo a verme, me sentía aterrada de que nos descubrieran, no lo pensé dos veces y me avente a uno de los costados de la cama, envuelta en una sabana, -No, no puedes- dijo Edward, -Vengo hacerte compañía esta noche- dijo esa ZORRA, que no podía llamarla de otra forma, que diablos se creía al venir a buscar a mi esposo! Como quería salir en este momento y romperle la cara, pero no podía, por nuestro bien, -Tanya, no quiero compañía, solo quiero dormir, te lo dije hace rato- grito Edward, dijo hace rato? Ósea que hace rato se encontraron? Y el la rechazo? Eso provoco un poco de tranquilidad en mi, pero porque no me lo dijo antes? Dah! Por que seria, me estaba bañando, y después paso todo, que solo de pensar lo que había hecho me ruborizaba, que pena! -No pensé que fuera en serio- dijo Tanya, -Te dije hace rato no, te digo no ahora, y es un NOOO Para el futuro, a si que te agradecería que te fueras!- Dijo Edward gritando, me asuste, el nunca gritaba, ni en clase, ni cuando se enojo ese día en su oficina se enojo así, ósea, que todavía no conocía realmente los limites de mi esposo, me asuste ante la idea, -Me gustan mas los que se hacen lo difíciles- dijo esa perra, y escuche como se cerro la puerta de la habitación.
-Ya se fue?- me asome por una de las orilla de la cama, pero Edward no contesto, se estaba vistiendo? Que hacia? Y lo que estábamos haciendo? Rayos Bella! Como piensas en eso, no ves como esta tu esposo en este momento! -Que haces?- pregunte ante lo evidente, con miedo de que se enojara conmigo, -Estoy arto de esta situación! Esta LOCA! No sabe que no es no!- dijo metiendo nuestras cosas a la maleta, -Vístete, nos vamos a de aquí!- me ordeno, por lo menos no me grito, cerro sus ojos y respiro varias veces, por fin abrió los ojos, ya no desprendían enojo como antes, se acerco a mi y me abrazo, -Perdón, es solo que no quiero estar cerca de esa loca, así que nos iremos a otro hotel sencillamente, esta bien?- me pregunto, que ni hacer, estaba de acuerdo con el, mientras mas lejos de ella mejor, -Si esta bien- dije acercándome a una de las maletas y sacando que ponerme, el me tomo por la cintura y me hizo girar para verlo, -Bella…- hizo una pausa, -Perdón por todo esto, todo seria mas fácil, si hubiéramos esperado para casarnos dos años mas, solamente eres una niña, y yo metiéndote en estos problemas- dijo cerrando los ojos, lo abrace, -Nos casamos, porque nos amamos, se que han sido dos años, los cuales…- hice una pausa, apenada por lo que iba a decir- te han causa una frustración de cierto modo- dije viéndolo, -Frustración?- pregunto, asentí, enterré mi rostro en su pecho, -Si, una frustración sexual, por eso quiero que lo hagamos, aparte de que yo también quiero ser tu esposa en todos los sentidos- dije apenada, el dio un paso para tras para verme a los ojos, con una de sus manos hizo que lo viera, -Bella no me arrepiento de a verme casado contigo, y no estoy frustrado como dices, aunque, a veces me hagas difícil las cosas como hoy, pero se que cuando llegue el momento, los dos nos vamos amar en cuerpo y alma, así que no pienses en frustraciones ni nada por el estilo, porque quiero que entiendas, es que he sido muy feliz a tu lado, la gratificación sexual es parte de un matrimonio, no lo es todo, hemos sido felices sin eso, y podremos seguirlo siendo, hasta que tu termines la escuela, esta bien?- dijo, asentí, acaso me pudo tocar un marido mejor, lo abrace con todas mi fuerzas, me sentía tan afortunada de tenerlo a mi lado, -Te Amo- dijo inclinándose para besarme, -Y yo a ti- le conteste, nuestros labios se tocaron, fundiéndose en un beso lleno de amor y veneración.
Después de que Edward mostro su inconformidad en el hotel, y accedieron hacernos un reembolso, cambiamos al maravilloso, hotel que estaba a lado, tal vez no era igual de lujoso que el otro, pero nos serviría para terminar de pasar nuestro tiempo de calidad, mas tranquilos.
Pasamos los dos días siguientes en playas lejanas de los hoteles para no tener que encontrarnos, con la señorita acosadora de hombres casados, jugábamos, veíamos puestas de sol, que terminaban con besos apasionados sobre la cálida arena, no podíamos evitar besarnos con tanta necesidad, después de la noche anterior, aunque el no negara, sabia que el tenia necesidades, y esperaba pronto poder ser parte de la solución no del problema.
Nos habíamos olvidado completamente de lo sucedido con Tanya, aunque no podía evitar sentir decepción ante la idea de que se me hecho a perder mi plan otra vez, realmente era el momento perfecto para estar con el, pero bueno, como el dice, podemos esperar, solo faltan dos meses para que oficialmente este graduada de la preparatoria, aunque ahora que lo pienso, no se que voy hacer cuando la termine, me enfocare en ser ama de casa o estudiare una licenciatura, no se lo había preguntado a Edward, aunque a mi me gustaría ser mas ama de casa.
Estamos descendiendo del avión de regreso a nuestra realidad, por suerte Tanya no le había tocado en el mismo vuelo que nosotros, gracias a dios, hubiera sido una pesadilla estar cerca de ella nuevamente, habían sido los días mas hermosos de mi vida, realmente no había conocido la felicidad hasta que me case con Edward.
