Nota: Demashitaa! Powerpuff Girls Z no me pertenecen, solo los personajes anexados.
Capítulo 14.
Miyako le sonrió a Beverly que se acurrucó más en su pecho, con mucho cuidado la acunó entre sus brazos e instántaneamente se durmió. Boomer a su lado sonrió y le dio un beso en sus blancas mejillas, quiso devolverle el gesto pero se avergonzó. Derek le hizo un gesto de mano en forma de despedida y salió de la habitación con una gran sonrisa, su hermano mayor en definitiva se parecía mucho a su padre. Luego fue seguido por Dai, al parecer iban a hablar.
Recordó, lo que su yo del futuro le había mostrado cuando curiosamente tocó los diamantes azules que rodeaban el cuerpo de la heroína del futuro. Cerró los ojos fuertemente, no podía dar crédito a lo que había visto, al principio se sintió feliz por su futuro pero luego, luego esa imagen le destrozó el corazón...
Escena 1
Se encontraba sobre un escenario, iluminando únicamente a una jovencita de aproximadamente veinte años de vestido azul marino escotado, corto de la parte de enfrente mostrando sus largas y hermosas piernas, la cola larga del vestido elegantemente se dejaba caer en forma de cascada, en la parte de los senos se encontraba el fuerte color hasta ir decolorándose gradualmente bajando el tono del azul hasta quedar las orillas del vestido en blanco y abierto en la parte de la espalda hasta donde esta perdía el nombre dejando ver su piel pálida y tentadora, sus zapatillas negras combinaban con los accesorios plateados que llevaba encima, su cabello rubio recogido en un chongo alto, adornado con flores blancas dejando caer rizos rubios sobre el rostro fino de la mujer. Tenía una sonrisa luciendo el color rosa natural de sus labios y unos dientes tan blancos que parecían perlas, sus pómulos sonrosados combinaban con su rostro angelical, y sus ojos, unos ojos del color del cielo tan vivos y joviales, era lo que más atraía de su persona. Hizo una reverencia y las fotografías no se hicieron esperar, aplausos y miles de reporteros preguntando su nombre. Le entregaron un micrófono y con la mano pidió calma.
- Muchas gracias por asistir al debut de la nueva marca de ropa Ever Blue, espero que el desfile de moda de nuestra primera colección de primavera haya sido de su total agrado- dijo la rubia.
- Señorita, ¿cuál es su nombre?- preguntó un reportero.
La chica sonrió inocentemente al mismo tiempo que se encontraba con la mirada de sus dos mejores amigas, disimuladamente buscó al amor de su vida pero no lo encontró por ninguna parte, hasta que lo vio llegar junto a sus dos hermanos mayores.
- Miyako - dijo finalmente -, Miyako Gotokuji.
- ¿Usted es la autora de esta gran noche? - preguntó otro.
- Todos los que trabajamos para lograr juntos la realización de Ever Blue somos los autores - contestó con una sonrisa.
Todos aplaudieron, junto a la aparición inesperada de una nueva mujer de cabello pelirrojo artifical y corto, se veía un poco mayor, en su mano derecha llevaba un micrófono. Se acercó a la rubia sin que esta se percatara y habló.
- Hola a todos - las personas silenciaron -, mi nombre es Emilia Mancini, diseñadora de modas.
Miyako se asombró al ver a la mujer y solamente pudo sonreír enormemente.
- Miyako Gotokuji, bienvenida al mundo de la moda y te deseo tanto éxito en la vida, eres joven y prometedora, tienes mucho talento y en la noche de hoy luciste las grandes obras maestra que tú misma has dado vida con tanto esfuerzo y trabajo para tu propia marca de ropa, aplausos para la Srta. Gotokuji, próxima artista internacional de la moda - terminó la mujer con una sonrisa.
- Gracias, usted ha sido mi inspiración - susurró Miyako.
- Me hace feliz escuchar eso - dijo en un susurro para que solo la escuchara la chica.
Ambas se abrazaron ante todo el público y de nuevo las cámaras hicieron acto de presencia. Flashes, poses y halagos, la noche se había formado de todo eso contando con la presencia de los Rowdys en especial su novio y de sus dos mejores amigas.
- Fuertes aplausos para la Srta. Miyako Gotokuji y todos le deseamos éxito con su marca de ropa Ever Blue - anunció el presentador.
Escena 2
- Te amo, y me harías el hombre más feliz del mundo si me permitieras estar a tu lado - dijo Boomer arrodillado frente a todo el público del desfile de modas, su rostro maduro ahora mostraba los hermosos veintiún años que tenía -, Miyako Gotokuji con todos tus fans como testigos, ¿aceptarías ser mi esposa?
Todo el mundo soltó un grito de asombro, los reporteros fotografiaban sin parar, el chico los había tomado desprevenidos. Al finalizar la pasarela, como era costumbre, Miyako había salido para dar unas últimas palabras de despedida pero en el último minuto, el chico burló a los de seguridad y subió al escenario con ayuda de sus hermanos para arrodillarse automáticamente frente a todos los presentes y declararle su amor a la diseñadora más famosa de la época. Todo el mundo silenció esperando oír la respuesta de la chica.
Miyako se llevó ambas manos a la boca sorprendida al ver que Boomer abría la cajita azul marino, tan oscuro que casi se confundía con el negro, y un fino diamante relució en el centro del anillo de oro puro. Los ojos nerviosos del rubio le atravesó intensamente que automáticamente respondió.
- Si Boomer, acepto ser tu esposa.
Boomer la abrazó intensamente y la besó con ternura, se separó de ella levemente y le colocó el anillo en el dedo anular de la mano izquierda, sonrió al finalizar y la cargó en el aire con cuidado de no elevar su vestido blanco playero tan sencillo como ella pero que, sin embargo, la hacían ver hermosa. Miyako acarició la suave cabellera del chico y se sintió rara al sentir lo corto que estaba cuando anteriormente podía enredar sus dedos ahí para hacerle cosquillas a su ahora prometido. Los reporteros no perdieron la oportunidad y fotografiaron el momento. La noticia no se hizo esperar, noticieros, redes sociales, todos hablaban del nuevo compromiso en menos de diez minutos.
Escena 3
Boomer y Miyako estaban cenando en un restaurante de cinco estrellas, la rubia tenía un vestido negro de noche corto, sus mangas de una tela tan fina que dejaba ver levemente la piel de la chica, en la nuca de la chica se abrochaba con un botón pero más abajo dejaba al descubierto casi toda la espalda de la rubia tentando la sexualidad de cualquiera que la viera pasar, era completamente ajustado a su esbelta figura resaltando principalmente sus grandes pechos, sus piernas descubiertas elegantemente cruzadas por debajo de la mesa y sus tacones del mismo color que el vestido, tan altos que solo ella podía usarlas de una manera tan profesional. Por otro lado, Boomer portaba un traje de etiqueta muy costoso, su cabello una vez largo y alborotado, ahora estaba completamente cortado y muy bien peinado, sin embargo, su presencia era tan atractiva que muchas mujeres volteaban a verlo disimuladamente. Ambos rubios llamaban la atención incluso sin mover un dedo.
- ¿Dónde quieres ir mañana? - preguntó Boomer con una encantadora sonrisa.
Miyako dejó los cubiertos sobre la mesa en pose pensativa.
- Donde sea, mientras este a tu lado - respondió sonrojada.
- ¿No es asombroso? - preguntó - . Es nuestra luna de miel, al fin eres la señora Him.
Miyako sonrió con gracia y Boomer se contagió de ella.
- Si, señora Him, se escucha tan perfecto - respondió con cariño -, ¿no te preocupa el restaurante?
La rubia bebió un poco de vino rojo y volteó a ver a su esposo esperando la respuesta a su pregunta. Boomer negó con la cabeza.
- No, lo deje en buenas manos, una vez regrese el más grande y famoso chef que haya tenido Tokio, abriré otro.
- Vanidoso - reprochó su mujer -, Kaoru esta a tu altura por si lo olvidas.
- De lado de quién estás, de tu amiga o de tu esposo - dijo con fingida indignación.
- Por supuesto que de mi amiga - provocó la chica.
- Miyako, tendré que castigarte antes de dormir - dijo el chico con lujuria.
La mujer rubia se sonrojó fuertemente por lo que había escuchado, sonrió con inocencia y lo beso en los labios formando una sonrisa en el hombre. Miyako recordó que Boomer y Kaoru eran socios, dueños de una de las cadenas más grandes de restaurantes, famosos y reconocidos mundialmente, de hecho donde estaban cenando también era de Boomer y Kaoru. Se habían vueltos tan famosos asombrando con su gran compañerismo en la cocina y sus nuevas ideas para los menús. Habían abierto un Restaurante: Palace que inmediatamente se volvió famoso solo abrir, entonces formaron una cadena en menos de un año teniendo buenos resultados a su buen trabajo en equipo, pero con el retiro temporal del chico por su linda luna de miel con la diseñadora de moda más exitosa del año, Kaoru se había quedado a cargo. Solamente rogó porque nada sucediera en la ausencia de su esposo.
Escena 4
Miyako suspiró nerviosa, sirvió café en la nueva taza que había comprado especialmente para lo que estaba a punto de hacer, Boomer estrenaría algo más que una taza de café. Tomó el plato de huevos estrellados con tocino y lo depositó frente al rubio con cuidado, se sentó en la silla frente a él que seguía sin bajar el periódico de su vista. Se metió un bocado de su desayuno esperando ansiosamente que su esposo se diera cuenta, lo observó doblar el diario y lo dejó a un lado. Comenzó a comer inmediatamente y elevó la taza blanca con unas pocas letras y un corazón rojo.
- Hoy regreso temprano a casa, ¿quieres cenar algo en especial? - preguntó el chico mientras tomaba un sorbo del café.
- Sé que me sorprenderás - respondió con dulzura.
Bajó la taza y observó el objeto curioso, esa no era su taza azul oscuro de café favorita. Le dio la vuelta para leer lo que decía y abrió los ojos sorprendido y extrañado.
- ¿El mejor papá del mundo? - Miyako esperó a que lo descifrara - Para eso tú tendrías que...
Miyako asintió esperando que Boomer entendiera. El rubio levantó la mirada emocionado, ilusionado, con un brillo especial y único.
- ¿Estás...? - intentó decir, pero Miyako siguió.
- Sí Boomer, estoy embarazada, tengo tres meses y medio - dijo feliz.
El hombre se levantó de su asiento completamente feliz y se dirigió a ella para cargarla, la bajó delicadamente y la besó desenfrenadamente. Se separó del gesto y bajó su mano al vientre, todavía plano, de su esposa y lo acarició con cuidado. Se agachó a la altura del vientre de la chica y lo besó con suavidad provocando cosquillas en Miyako.
- Bebé, papá ya te quiere conocer - dijo con suavidad.
Escena 5
- ¿Te vas? - preguntó con la voz triste - ¿Cuándo regresarás?
- No lo sé mi amor, ya sabes que la marina es tan...impredecible - respondió Boomer.
- Te amo Boomer, regresa a casa pronto - su esposo le dio un beso en los labios -. Makoto y yo te estaremos esperando.
El hombre rubio de ahora veintisiete años de edad, salió de su casa ya casi entrada la madrugada. Miyako soltó varias lágrimas por la partida de su marido. Cuando el chico había hecho su servicio militar había sido tan halagado por su combate en la alta mar que se le otorgó un rango importante dentro de la milicia y gracias a eso, cuando necesitaban de sus servicios siempre le llamaban pues era el mejor de todos además de ser un Rowdy, nadie lo podía derrotar de no ser una PPGZ o un RRB. Su poder social había aumentado considerablemente y había ganado el respeto de la ciudad al defenderla de un ataque inesperado por parte de un país extranjero. Claramente la había preocupado pues la marina podía ser tan riesgoso que si el destino lo quería Boomer no regresaría con vida. Tuvo de nuevo ese fuerte miedo de perderlo, sobre todo ahora que lo necesitaban para una misión de rango importante, una misión que se le compensaría muy bien, pero a ella no le importaba el dinero, la vida de Boomer valía más que todas las monedas del mundo y pensar en su muerte la hacía sentir tan vulnerable.
Un llanto en su habitación la hizo sobresaltarse, se dirigió rápidamente al lugar de donde provenía el sonido y sonrió al abrir la puerta, su pequeño Makoto de un año y medio estaba despierto entre las sábanas, buscando desesperadamente a sus padres, se acercó al pequeño rubio, lo abrazó con ternura y se recostó a su lado. Besó la cabellera del infante y sonrió al verlo, era el claro retrato de su esposo. El niño se acurrucó entre sus brazos y se durmieron.
Escena 6
Miyako estaba en su oficina en el edificio de Ever Blue escribiendo tranquilamente una carta para su esposo, una sonrisa se dibujó en su rostro al terminar de redactarla y la leyó una última vez para asegurarse de que era todo lo que diría.
Querido Boomer:
Mi amor, no sabes cuánto te extraño, ya han pasado casi siete meses desde que te fuiste y las pocas cartas que me has enviado han sido mi única fuerza para seguir. Desearía que estuvieras conmigo en estos momentos, Makoto siempre te busca en tu oficina y cuando no te encuentra, como normalmente lo haría, rompe en llanto y me duele no poder hacer nada para tranquilizar ese pequeño dolor de añorar a su amado padre.
Te extrañamos Boomer, te extrañamos los tres mi amor.
Exacto, los tres te extrañamos. Estoy embarazada, cuando te fuiste apenas tenía un mes de embarazo y hasta ahora me atrevo a revelar mi estado, pues en mis cartas anteriores preferí no cargarte con más cosas. Prometo que me estoy cuidadando adecuadamente, sé que si me sucede algo o al bebé no te lo perdonarías y he hecho todo lo posible por evitarlo. Ya me hice el ultrasonido, es una niña Boomer. El día que me enteré, deseé con todas mis fuerzas que hubieras estado conmigo pero sé que regresarás pronto mi amado Boomer.
Regresa pronto, tu hija te quiere conocer, no le des un disgusto.
Con amor, Miyako.
La rubia dejó caer una lágrima sobre el papel y lo guardó en un sobre, lo selló y salió de su oficina con la carta en sus manos al mismo tiempo que acariciaba su vientre abultado.
Escena 7
- Puje una vez más - pidió la doctora.
Miyako lo hizo y escuchó un llanto. Sonrió, al fin podría conocer a su pequeña y amada hija, pero se sintió triste y vacía sin él.
Ahora se encontraba recostada sobre la cama de la habitación privada pues sabía de los reporteros que esperaban una noticia de su bebé. El cuarto de paredes blancas tenía pintada figurillas de bebés, una cigüeña y nubes, se le hizo tierna la imagen. Una enfermera ingresó, le hizo entrega de su bebé y la amamantó, al menos ya tenía experiencia. Tocaron la puerta.
- Adelante - permitió, preparándose por si era algún reportero colado.
No levantó la mirada, solamente tenía su atencíón en alimentar a su pequeña hija recién nacida.
- Es hermosa, como tú - dijo la voz masculina.
Inmediatamente la reconoció y elevó la mirada sorprendida. Ubicó el rostro de su esposo y lloró de felicidad al verlo ahí, junto a ella, el día del nacimiento de su hija.
- Boomer, ¿cómo...?
- Hice hasta lo imposible por regresar a tiempo - dijo con una sonrisa.
Se acercó a ella para abrazarla con cuidado de no lastimar a la bebé.
- Hueles al mar - comentó la chica al aspirar el aroma del rubio.
La besó con cariño y rozaron sus mejillas en un gesto único. Juntaron sus frentes y sonrieron. Boomer miró a la pequeña y con la mirada pidió permiso de cargarla, Miyako asintió y con cuidado se la entregó a su esposo.
- Mi amor, papi vino a verte - dijo dulcemente la rubia.
El hombre rubio la acunó con mucho cuidado entre sus brazos y la arrulló mientras caminaba por toda la habitación. La mujer lo observó con una gran sonrisa, era tan cuidadoso, tenía el miedo de romper a la pequeña y sus gestos eran suaves, como si con la mirada pudiera hacerle daño. Cerró los ojos cansada y se quedó dormida.
Boomer la miró por unos segundos y besó su frente con cuidado. Sus cuñadas y hermanos entraron a la habitación, con el dedo índice indicó que guardaran silencio y ladeó la cabeza para decirles que dejaran descansar a su esposa. Salió junto a la niña para que todos la conocieran y no se hicieron esperar las preguntas.
- Boomer, hermano ¿por qué no te cambiaste? - preguntó Butch.
- Apenas llegué, vine directamente al hospital cuando me dieron la noticia - respondió con calma.
Se miró de reojo, aún tenía el traje blanco de la marina, ni para eso se detuvo, quería estar con Miyako ese día importante y nada se lo impediría.
Escena 8
Miyako recogió el correo como era costumbre pero un sobre sin remitente le llamó la atención, su cabello agarrado en un chongo alto dejo caer unos cuantos mechones rebeldes sobre su frente, se los apartó con delicadeza y regresó a su hogar. Dejó las cartas sobre la mesa de la entrada y se dirigió a la cocina para beber un vaso con agua, ese día hacía mucho calor.
- Mamá, mamá - dijo una pequeña voz.
- Makoto, no corras en la casa - regañó suavemente.
El pequeño se tranquilizó antes de llegar con su mamá y sonrió.
- Mami, ¿puedo ir contigo a Milán? - preguntó.
- No Makoto - dijo maternalmente -, ¿para qué quieres ir?
- Quiero conocer a mis abuelos.
Miyako sintió un dolor dentro de su pecho y negó con la cabeza. El pequeño hizo un puchero y se fue a jugar con su hermanita. Una fotografía colgada sobre la chimenea de la casa llamó su atención, era Boomer con su traje de la marina tan blanco como la nieve. Recordó que se lo habían enviado a ella, meses atrás, por ser la esposa del almirante Boomer Him, secretario de la Marina, el cargó más alto e importante dentro de los funcionarios de esta. Ya llevaba casi un año fuera de su hogar y lo extrañaba pero esas eran las consecuencias de tener a un marido valiente y de buenas intenciones. Además de ser superhéroe, también servía a su país. Por otro lado, Beverly cumpliría tres años, el mismo tiempo en el que Boomer se volvió frío y serio, de una carácter tan duro y una presencia potente que muchos conocidos habían murmurado su gran cambio, asustándolos, sin embargo, ella era la única que desaprovaba esos chismes o tal vez era la única que soportaba el frio carácter de su marido.
La carta sin remitente pasó por su cabeza y fue por ella. Cuando la tuvo en manos tuvo un mal presentimiento, se dirigió a la biblioteca de la casa, la abrió con cuidado y de esta cayeron varias fotos. Las recogió rápidamente y se detuvo a mirarlas, todas, en absolutamente todas, Boomer salía con una mujer pelirroja en la cama, tomadas desde distintos ángulos. Boomer y la mujer parecían dormidos, en una posición muy comprometedora. Lloró destrozada, cómo es que Boomer, el hombre que le había declarado amor eterno, fuera capaz de algo tan ruín. Se dejo caer de un sentón y sollozó en voz baja para no alarmar a sus hijos.
Las risas de ambos infantes le fueron tan lejanas en esos momentos, cómo superaría eso, cómo le explicaría a sus hijos que su padre era un...vividor.
- Mami mira...- dijo alegremente el pequeño Makoto, pero al ver a su mamá en el suelo cambió el argumento - ¿qué te sucede mami?
Su voz triste atravesó el corazón de la mujer rubia, escondió las fotos en el sobre y lo guardó dentró de sus shorts cortos. Se secó las lágrimas disimuladamente, se levantó del suelo y sonrió a su hijo.
- Nada Makoto, simplemente me senté a pensar un rato.
El niño volvió a sonreír.
- Mami, Beverly dijo mi nombre - gritó emocionado.
La visión cambió casi de inmediato, pasando varias imágenes hasta que se detuvo. Estaba en el aeropuerto de la ciudad, apenas estaba llegando de Milán y sonrió al aspirar el dulce aroma de su ciudad. Una transmisión en vivo de una de las televisiones del aeropuerto captó su completa atención, era Brick y estaba siendo atacado desde diferente ángulos por todos los villanos. No perdió el tiempo y se tranformó sin importarle su equipaje, solamente tenía en mente ayudar al Rowdy.
Llegó justo a tiempo y ambos se aliaron para controlar la situación. Cuando vieron que los villanos se habían retirado casi después de su llegada, sintieron que algo no estaba bien. Su comunicador sonó y lo abrió, la imagen del profesor, ahora con el cabello canoso de manera casi imperceptible, apareció con el rostro asustado.
- Quieren a los niños, vengan inmediatamente - fue todo lo que dijo antes de que la transmisión se apagara.
No perdieron el tiempo, volaron al laboratorio y lo primero que vio fue a su hijo en el césped levemente lastimado, el profesor estaba en una cápsula dentro de un robot y el laboratorio estaba destruído. Antes de que tocaran a la pequeña Esmeralda llegaron Butch y...Boomer. Desvió la mirada nerviosa, no se atrevía a mirarlo. Los tres Rowdys intentaron ayudar al hombre que los había adoptado y alejar el robot de la zona y la ciudad. Miyako voló en dirección a su hijo que no se dio cuenta del rayo negro que iba en su dirección, cuando se percató de su existencia fue demasiado tarde y la atravesó.
Soltó un grito desgarrador ante el dolor que ese rayo le provocó, le había atravesado el pecho y la respiración se le hacía difícil. Lo último que hizo con sus pocas energías, fue volar hacia su hijo y con lágrimas en los ojos se aseguró de que estaba bien. Se desmayó, perdiendo el conocimiento de todo a su alrededor.
Escena 9
- Las fotografías hablan por sí solas, no necesito explicaciones - dijo enojada.
- Miyako, créeme, solamente déjame explicarte...
- Quiero el divorcio - dijo inevitablemente.
El hombre rubio se quedó atónito, no daba crédito a lo que acababa de oír. Se agarró la cabeza mientras negaba levemente, nunca había pensado que algo así le sucediera a él. Miró a su esposa confundido, intentando descifrar si todo eso era una pesadilla.
- ¿Cuántas veces tengo que decirte que no es eso? Y no pienso darte el divorcio a menos que tengas un motivo real - gritó furioso.
- Me darás el divorcio y me llevaré a Makoto conmigo, Beverly por lógica se quedará conmigo - gritó de igual manera.
Escucharon un ruido cerca de la puerta y ambos voltearon con los sentidos a flor de piel. Miyako revisó si había alguien pero no vio a nadie, cerró la puerta con seguro para que nadie los interrumpiera.
- No puedes alejar a mis hijos de mí, tengo derecho...
- Por supuesto que tienes, pero ese derecho lo perdiste cuando te fuiste a revolcar con otra, debiste pensarlo antes de...
- Miyako, nunca te he levantado la mano pero si es necesario para hacerte reaccionar, así lo haré - desafió el hombre.
- Perfecto, maltrato familiar, adulterio, ¿algo más para sumar a la lista? - dijo con sarcasmo.
Se acercó a Boomer lentamente y le mostró su mejilla dispuesta a recibir el golpe.
- Perfecto, si eso es todo me retiro - dijo al salir de la habitación.
Buscó a su hijo en el laboratorio y lo vio con dolor, no quería que lo apartaran de su lado pero si era necesario para que no lo tocaran estaría dispuesta a todo, incluso entregar su vida para que no dieran con él. Se acercó al pequeño lentamente para despedirse, sabía que tal vez no lo vería próximamente. Sus dos amigas también estaban en la habitación, despidiéndose de sus respectivos hijos.
- Makoto, prométeme que te vas a portar bien - pidió la rubia.
El niño asintió decaído, lo besó en la frente y vio que su amiga Kaoru recibió una orden por medio de su radio y salió corriendo no sin antes besar la frente de sus mellizos. Rogó porque el plan funcionara, si así era, los niños regresarían cuanto antes a casa.
- Mamá, ¿papá y tú me aman? - preguntó de repente.
- Por supuesto que sí Makoto, los amamos, son nuestra razón de vivir - dijo con cariño, sus palabras no eran mentiras.
Sea lo que sea que haya hecho Boomer, no cambiaba el amor por sus hijos, no es que lo defendiera pero era la realidad.
Los mellizos se inquietaron en su lugar, ya habían pasado casi veinte minutos desde que la mujer pelinegra se había ido y una fuerte explosión resonó por todo el edificio. El profesor Utonium llegó con una radio en la mano y sonrió cansadamente. Observó a los gemelos y dijo:
- Solamente uno de ustedes dos puede viajar por el momento.
Kojiro abrió los ojos y no lo dudó, metió a Esmeralda por la fuerza dentro de la cápsula.
- Te alcanzaré después, aunque me tengan a mí, les será difícil dar con Masaru y Makoto, cuídate y pórtate bien, no causes problemas ¿entendido? - dijo a través del cristal de la cápsula.
El pequeño pelinegro se apoyó contra el cristal de la cápsula, colocó una mano y fue correspondido por Esmeralda al otro lado. Se vieron por unos segundos y Kojiro desvió la mirada al ver las lágrimas de su hermana resbalara por sus pálidas mejillas. Y le dio el permiso al hombre de iniciar el proceso. Él hizo caso y apretó un botón rojo a lado de la cápsula, una vez desapareció la niña se dejó caer de rodillas.
- Esmeralda - susurró.
- Miyako, Kaoru desgraciadamente...no lo ha logrado, es tu turno - dijo Brick a través de su radio.
Tomó el aparato y repondió:
- Entendido, voy para allá.
- Mami, no te vayas por favor - pidió Makoto.
Miyako sintió una punzada en su corazón. No contestó, sabía que si lo hacía rompería en llanto y el niño se preocuparía. Le sonrió con dulzura y corrió al campo de batalla. Abrió una ventana del edificio y se lanzó al vacío, cualquiera diría que sin su transformación solamente era una simple mundana pero elevó el vuelo en dirección al bosque.
Se preparó para esperar cualquier ataque de su oponente incógnito. Captó la presencia de alguien correr alrededor de ella, escondiéndose entre los árboles pero no lograba dar con la persona, se movía tan rápido que...parecía invisible. Alguien saltó hacia ella e inmediatamente contraatacó con su fuerza sobrehumana, cruzó sus brazos delante de ella como escudo y el ataque lastimó esa zona. No perdió el tiempo, con agilidad se colocó atrás de la bestia, antiguo amigo pero seducido por Himeko para pasarse al lado del mal, ahora no lo justificaba, él hacía eso por voluntad propia: Takaaki. Le proporcionó una fuerte patada en la espalda que lo envió metros lejos de ella.
La bestia sacudió la cabeza, pero de nuevo se lanzó contra la rubia. Sonrió, tal vez necesitaba desquitarse con alguien.
Dio un pisotón fuerte y desde su lugar hasta su oponente, se abrió una grieta de la que fueron surgieron varios picos de hielo sólido, la bestia no pudo esquivar el ataque fácilmente y lastimó gran parte de su cuerpo al hacerlo. Miyako dio un aplauso y de este surgió un remolino de aire tan fuerte y feroz que de nuevo lastimó a la bestia desprevenida.
- "Alguien está enojada" - dijo la voz de la bestia en su cabeza.
La rubia sonrió de nuevo. La bestia se levantó de su lugar e inesperadamente desapareció alertando a la heroína, afiló sus sentidos y formó una daga de hielo en su mano, sonrió y la lanzó a la nada. Del mismo lugar salió la bestia con la daga clavada en el pecho, sangre comenzó a fluir de la herida. La bestia se lo quitó con una pata y corrió directamente hacia la mujer.
Miyako estudió el lugar y recordó el lago que había en ese bosque, voló rápidamente con la bestia pisándole los talones y cuando divisó el lago voló más rápido, no por nada era la más agil y veloz. Se detuvó en el centro del agua y la bestia se lanzó contra ella, junto sus palmas delante de ella y dos manos gigantes de agua salieron del lago y atraparon al villano. Con un movimiento de dedo, congeló el agua en un segundo y su oponente quedó inmovilizado.
- Lo siento Takaaki, o lo que sea que eres, pero es mi deber.
De la nada formó un arco electrizante y una flecha de energía pura apareció en su mano derecha sin provocarle daño alguno. Lo colocó en el arco y apuntó a su presa. Iba a soltar la flecha pero el animal soltó un aullido tan endemoniadamente insoportable que se tapó los oídos. La bestia rompió el hielo con su cuerpo y persiguió a Miyako que había volado lejos de ahí.
La rubia voló intentando elaborar un plan, no se dio cuenta del campo de fuerza que rodeaba casi todo el valle hasta que chocó con el y elevó la mirada, frente a ella se elevaba una gran escultura de cristales verdes de un material sólido y duro, observó que en medio se encontraba su amiga pelinegra, se llevó las manos a la boca asombrada. Volteó a ver el campo de fuerza recordando que no había uno protegiendo La Resistencia hasta que entendió que lo había formado Kaoru. Se detuvo a observarla, tenía los ojos cerrados y si no fuera por su posición, pensaría que estaba acostada, sin embargo, tenía el pecho hacia fuera como si le estuvieran arrancando el corazón, los brazos extendidos a ambos lados sin fuerza, colgados, las piernas de igual manera colgando de su cuerpo.
Una patada en dirección a su espalda la hizo reaccionar, detuvo el ataque con su mano empleando más fuerza de la que jamás había usado y torció la extremidad con rudeza, poco común en ella. La bestia se alejó chillando y de nuevo formó la flecha y el arco electrizante. Apuntó sin piedad y una lágrima resbaló por su mejilla.
LA bestia soltó un rugido tan potente que desvió su ataque, rodó los ojos cansada. No se dio cuenta cuando se le hechó encima y con el peso de su cuerpo la inmovilizó debajo de él.
- "Lo siento, pero es mi deber" - se burló la bestia.
Miyako se desesperó al ver como abría su boca en dirección a su cabeza, intentó mover sus manos pero tenía las patas del animal sobre ellas. Recordó que Kaoru una vez le había enseñado una técnica de joven, quién pensaría que le serviría una década después. Comprimió sus piernas y luego las estiró con exagerada fuerza como para suavizar el agarre, aprovechó eso y de nuevo pateó la pata lesionada del animal. Este chilló como un cachorro y se alejó, pero de nuevo atacó mordiendo el abdomen de la mujer y luego otra mordida en la pierna derecha obligándola a caer, otra mordida en el hombro y perdió más sangre. Miyako esperaba el próximo golpe con temor, afiló la mirada y todo pasó en cámara lenta, la próxima mordida iba directo a su cuello y eso sería letal, rodó sobre su cuerpo, adolorida y sangrando, apartándose del animal. Se tomó el vientre mientras se paraba de nuevo y dio un fuerte pisotón en dirección a su oponente, este esquivó los picos de hielo tan filosos que te atrevesarían sin problema.
La bestia corrió hacia ella con menos velocidad que antes, mordió de nuevo su abdomen intensificando el dolor anterior, la apretó con exagerada fuerza como para partirla en dos y la chica se desmayó. La tiró en el suelo como si de un juguete roto se tratara y se lamió la pata.
- Pequeño perrito, bien hecho - felicitó Himeko desde los cielos.
El animal movió la cola feliz y se paró en dos patas dándole la espalda a la heroína. Una luz azul a su espalda lo hizo girar sobre su cuerpo, cerró los ojos fuertemente y lo único que escuchó fue:
- Rolling Bubbles - gritó la mujer rubia.
Y como en los viejos tiempos, apareció su báculo de burbujas, lo lanzó en el aire y se abrazó a sí misma, cristales azules rodearon su cuerpo y se sumergió en el agua de su centro entrando en un estado de reposo único, cerró los ojos esperando la transformación y el campo de fuerza que se había formado primero, se reforzó gracias a la nueva escultura de cristal formado. Y sonrió, al menos había una última esperanza.
Escena 10
Sintió una calidez tan única que sintió una paz infinita nunca antes experimentada para ella. Observó a su alrededor, el lugar era de un azul cielo y parecía estar en algo viscoso parecido al agua pero que no la tocaba, la atravesaba. Recorrió el lugar con la mirada buscando algo que le indicara donde se encontraba.
Frente a ella apareció una mujer rubia de cabellos ondulados que caían libremente sobre su espalda, de piel pálida y nívea, su cintura pequeña, caderas anchas, abdomen plano tal vez producto de una buena dieta, sus largas piernas parecían las de una modelo, de grandes atributos y los brazos tan delgados reposaban a ambos lados de la mujer, de estatura alta. Su rostro amable y tranquilizador, seguían reflejando inocencia y jovialidad, sus finas facciones resaltaban sus grandes ojos azules, transmitiendo amor, cariño, pureza, amabilidad y transparencia. Es como si el paso de los años no le hubieran afectado.
- ¿Cómo ha estado Makoto? ¿Se ha portado bien? - preguntó como era costumbre.
Bubbles asintió levemente, divertida de verse casi en un espejo.
- Lo siento por todos los problemas ocasionados, Makoto siempre ha sido un niño bueno solamente que ha sido una etapa muy difícil de su infancia, me hubiera encantado poder hacer algo para evitar todo esto.
- No te preocupes, se ha acoplado muy bien con nosotros, siempre juega con sus primos así que no la ha pasado tan mal - intentó tranquilizar.
- Que bien, dentro de poco será el momento e iré por él, por ellos.
- Lo de Boomer... - titubeó -, él en verdad...
- No sé, pero no dejes que las visiones te afecten, posiblemente he malinterpretado algo y no estoy segura del todo, además el destino no debe cambiar, ya está escrito - respondió serenamente.
- Pero él...
- Por algo nos casamos con él, confia por el momento.
- ¿Dónde me encuentro?
- Dentro de los cristales, en un espacio-tiempo neutro, donde nada ha cambiado.
- ¿Por qué quieren a los niños?
- Porque tienen nuestro ADN combinado, por lo tanto el poder es el doble de fuerte principalmente porque no pueden controlarlos del todo, se pueden dejar llevar por las emociones. Los quieren como armas biológicas contra la humanidad.
- ¿Quién esta liderando la guerra?
- Dionne, una mujer de la que desconocemos, pero el verdadero líder es Him junto con Mojo, al parecer quieren a sus "nietos" con ellos.
- "Nietos", es curioso que esos dos sean abuelos de los niños - dijo divertida.
- Si pero los niños no lo saben, ellos solamente conocen al profesor Utonium como su único abuelo paterno.
- ¿Quieres decir que no les dijeron nada?
Miyako del futuro se llevó ambas manos al pecho levemente aturdida y con los ojos perdidos.
- Makoto - susurró la mujer.
Sus ojos se encendieron de un azul cielo. Bubbles retrocedió levemente, también sintió una punzada en el pecho.
- El futuro ha cambiado pero confío en que harán algo para solucionarlo, yo no puedo salir de los cristales, aún no es el tiempo pero tú puedes representarme, cuida de Makoto, en estos momentos necesita de tí - dijo delicadamente.
- No hace falta que me lo pidas.
- Diles que los amo con toda mi alma y protégelos, dentro de poco iré por los dos, solamente esperen - finalizó.
Una luz blanca la cegó y rodeo su cuerpo escuchando como eco las últimas palabras de su yo del futuro.
Se sintió agoviada por lo que había descubierto, se había alejado de Boomer para pensar mejor las cosas y al final había servido, decidió olvidar esa parte de su futuro, tal vez había una explicación para todo eso. Observó a la niña de sus brazos y sonrió feliz de saber que su futuro era de alguna manera perfecta. Boomer la observó curioso por la sonrisa.
- ¿Qué sucede?
- Nada, que te amo Boomer, te amo endemoniadamente que siento que incluso puede ser un pecado - dijo suavemente.
El chico se sonrojó por la declaración, la tomó del mentón y la besó apasionadamente. Los tres pequeños varones del cuarto hicieron muecas de asco y los dos jóvenes se separaron.
- Yo también te amo, pero tengo que decirte algo - respondió Boomer.
- Dime.
- ¿Qué te parece un viaje familiar? Para olvidarnos un momento de todo esto y disfrutar un rato en familia, junto a los niños...
Miyako lo silenció con un beso y mordió su labio divertidamente.
- Por supuesto, aunque todo el mundo se sorprenderá de ver a una joven pareja de rubios de dieciocho años con dos hijos - comentó divertida.
El rubio sonrió. Suspiró con ganas y dijo:
- Eso es lo de menos, aunque aún no haya sucedido, sería lindo actuar como una verdadera familia.
- ¿Actuar? - preguntó confundida -. Boomer, somos una familia.
La chica rio con gracia junto con su novio, al mismo tiempo que escucharon como Butch había roto la puerta por donde había entrado minutos antes, y salir con la cara roja de la ira, desconcertando a todos. No perdió el tiempo y salió corriendo del edificio.
Miyako se asustó y se levantó de su lugar, le entregó con cuidado la niña a Boomer y junto con Momoko fueron a ver a su amiga, pero no les gusto nada lo que vieron.
Ese ha sido el capítulo 14, me sorprende que tan lejos ha llegado mi imaginación. Espero les haya gustado esta parte...
Ahora, sé que tal vez fui grosera y no respondí algunos reviews, lo siento en verdad, es muy difícil pedir perdón por medio de palabras pero en verdad, perdonen, soy nueva y algo tímida. De todas maneras más vale tarde que nunca, y aquí responderé...
Reviews:
Licci: Fuiste mi primer review, y eso fue tan significativo para mí pues fue mi primer historia, muchas gracias, tú fuiste una de las personas que me inspiraron a crear mi cuenta así como que también te he leído, realmente te tengo en un pedestal, eres como un ídolo para mí. Fuiste una de las personas que me adentraron en este mundo sin siquiera saberlo, realmente no tengo palabras para explicarte muchas cosas. Gracias de nuevo por ser mi primer review, que bueno que te haya atrapado el comienzo significa mucho leerlo de tí, claro que continuaré la historia, hasta ahora no la he dejado, no quiero decepcionarte, eres como mi mentora. Leer que te atrapo más y más con cada capítulo es muy...no sé como decirlo, como habrás leído no maté a Brick, aún jejejee. Saludos...
M.E.B.C.Z: Perdón por responder hasta ahora. He continuado la historia con tal de no dejar a nadie intrigada, que bueno que veas la idea interesante y creo que suelo causar ese efecto en las personas, planteo mucho la duda. Es bueno leer que serás una lectora de esta humilde historia. Saludos. Bye :)
Sweat Blueberry: Claro que la he seguido, fuiste una de las personas que me han adentrado a este mundo y decepcionarte no es mi objetivo, realmente te he seguido, eres como una maestra, en serio no sé cómo explicarte pero te estoy muy agradecida de alguna manera. Saber que amaste la historia desde el primer capítulo es tan significativo y único para mí. Perdón si no he cumplido tus expectativas acerca de los rojitos con algo cómico, si tienes algo que decir acerca de ellos aceptaré con gusto cualquier comentario. Con lo del divorcio de los azules, en el capítulo 12 Boomer del futuro le dice a Boomer del presente la razón y en este capítulo se ha aclarado la vida de nuestros rubios favoritos. Saludos...
eve-chan189: Gracias por lo de súper, claro que subiré los capítulos con gusto. Saber que te gusta la historia me alegra y que esperas con ansias los capítulos me inspiran a seguir. Fuiste la primera en deducir que Kaoru estaba embarzada, o por lo menos lo publicaste, realmente punto a tu favor. Nos leemos pronto.
Dumah Djim: Gracias por lo de genial, tal vez es tarde pero creo que si publiqué uno de los rojitos, si no te gustó hazmelo saber, tal vez pueda compensarte. Perdón por responder hasta ahora, pero gracias...saludos...
nahisasuhias: Que bueno que te haya encantado, espero te guste hasta el final. ;)
Aria221: Intrigante, tal vez es por naturaleza pero así es como me gustan hacer las historias, me gusta hacer pensar a las personas. Hasta luego...espera la próxima actualización.
lady-faint-hearted: Gracias por lo de misterioso, suelo tener ese toque dentro de la redacción o eso espero. ;)
roxy-chan94: Claro que hay continuación. Bueno, tal vez es tarde pero al menos ya sabes que no le dijo la noticia antes de su partida, hablo de Kaoru y Butch. Se enteró de su embarazo de la peor forma, lo siento. Gracias...
Miyako19: Perdón por hacerte sufrir con la paradoja de los gemelos, el embarazo y todo eso, pero como te has dado cuenta respondí hasta tarde y los capítulos han hablado por sí solos, espero perdones mi irresponsabilidad .
Shinku kitsune: Bueno un poco de sufrimiento nunca se hace esperar en una historia, las cosas mejorarán no te preocupes, nuestros protagonistas son fuertes. Pues no sé si Butch habría sido capaz de golpear a Momoko, ¿tú qué crees? Tienes tarea, no te preocupes por lo de "floja", hasta ahora te estoy respondiendo, lo siento, he sido una irrespetuosa e irresponsable...saludos.
violeta5006: No te dejaré mal, lo prometo. Ya actualicé y poco a poco se acerca la verdad. Saludos...
my dark souls: Déjame pensar tu petición, tal vez sí...o tal vez no, la hija de Kaoru deba de vivir, ese detalle no lo pasaré por alto. Uno nunca sabe, solamente espero sorprenderte al final, será único...saludos. :)
cathyaa: Claro que seguiré, aquí me tienes. No seré tan mala, o eso espero. Espera el final, te sorprenderé o eso espero...saludos.
M. Barskerville: Es bueno leer que te encantó, si, creo que hice llorar a unas cuantas personas. Gracias por lo de genial y me inspira más saber que, a tí que te gustan las de completo romance, te interesara uno que es de suspenso y cortavenas. No te preocupes, casi no demoro en actualizar. Saludos, y nos leemos pronto.
Para todos aquellos anónimos que han dejado sus reviews, muchas gracias de corazón, son importantes para la historia, uno dijo que nunca había leído una historia como la mía, no lo creo, sin embargo, agradezco el halago, el suspenso es fundamental para una historia, paciencia. Los que estan en constantes reviews gracias de nuevo, gracias por los ánimos, por las palabras, por la inspiración, obviamente he estado actualizando tal vez no constantemente pero no la he abandonado, es cierto que planteo ciertas dudas pero no soy de las que no terminan. Gracias por pedir que continúe, eso significa que les gusta y eso me anima mucho más. Gracias por las buenas críticas, como lo de genial o emocionante, a aquellos que hice llorar por capítulos pasados, perdón, no era mi intención. ¿En serio fue tan sentimental y fuerte? Al menos me alegra saber que por medios de las palabras, la historia y los personajes, soy capaz de transmitir las emociones. Hubo un review acerca de como se sentía al leer la historia, "Lector", gracias por tus palabras, me emocionaron. Tal vez sí, ya es momento de un poco de felicidad, no te preocupes intentaré lo mejor que pueda para hacerte sonreír o reír una vez, hacer que sientan la felicidad de los personajes, sonará loco pero lo intentaré, es un reto.
Respecto a la bebé de Kaoru, tengo preparada una gran sorpresa para todos, tal vez me abucheen, otros querrán matarme u otras cosas, pero tengo un proyecto acerca del tema. Realmente espero sorprenderlos, no espero el momento para publicar "la verdad".
Perdonen por publicar después de un mes, ya tenía el capítulo pero tenía que retocarlo antes de publicarlo. Creo que este ha sido el capítulo más largo hasta ahora.
Eso es todo por hoy muchas gracias de nuevo y saludos. Nos leemos pronto.
