Carwash

El domingo por la mañana desayune en silencio con mis padres. Estaba muy enojada con ellos por lo que me hicieron la noche anterior. Primero interrogaron a Jacob, preguntándole cosas de lo mas bizarras a mi parecer. Luego, cuando me trajo a casa Edward interrumpió mi despedida.

Lave los platos de mi desayuno en silencio y subí a mi habitación y di otro portazo, como la noche anterior.

Hice mis tareas en mi pequeño escritorio; una vez terminadas limpie mi habitación y alrededor de las dos de la tarde salí de la casa con cubeta en mano para lavar mi conejito.

-Un sexy carwash, es lo que le hacia falta al pueblo - la voz ronca de Jake me hizo saltar del susto.

-Cuanto tiempo llevas ahí? - pregunte avergonzada, puesto que estaba lavando las llantas y tenia mi trasero en el aire.

-Lo suficiente - una sonrisita cruzo por su agraciado rostro.

-Pervertido.

-Quieres que te eche una mano.

-No, gracias.

-No seas remilgosa.

-Gracias, entonces.

Se quito su chaqueta negra y la acomodo en el asiento trasero de mi conejito. Me mordí el labio al ver aquellos brazos. Jake no era de complexión tan liviana y desgarbada. Tenia unos musculos definidos y su camiseta blanca se adhería a su pecho.

Me avergoncé de la manera en que lo estaba viendo y desvié la mirada.

Menos mal que me maquille un poco y me hice una alta cola de caballo para lavar el auto. En Seattle lavaba el auto en pijama.

Lavamos mi auto en silencio, pero de vez en cuando me encontraba con su mirada coqueta y una sonrisa burlona.

-Que tanto me miras, Jacob Black?

-Que no puedo verte?

-No es eso... Es... que...

-Te pongo nerviosa? - pregunto acercándose a mi, rodeando mi auto.

-La verdad es que si.

Una gran sonrisa ilumino su rostro bronceado y el corazón se me acelero a toda velocidad. Sus labios fueron suaves, dulces, tiernos. Nunca me había besado así. Era tan diferente, tan...

-Renesmee - me llamo Isabella.

-Que mama? - murmure enfadada. Había interrumipido el beso mas lindo de mi vida.

-Hola, señora Cullen - saludo Jacob muy cortez.

-Hola, Jacob.

-Para que me llamabas, mama?

-No sabia que estabas con Jake. Voy a salir un momento, regreso en menos de diez minutos. Si quieres comer ya, te deje dinero para que ordenes pizza.

-Si, mama. Cuídate.

Mama subió al viejo Mercedez negro, que adoraban ella y papa. Creo que fue donde perdieron su virginidad, -asco!- por eso aun lo concervan.

-Te puedo preguntar algo? -murmuro Jake secando el parabrisas-. Si quieres no contestes... pero... Tu padres siempre han sido así de...?

-Sobreprotectores? -asintió apenado-. No.

Yo también estaba avergonzada. Mis padres jamas habían sido asi de groseros con Alec y Nahuel, como lo habían sido con Jacob.

-Lo imagine. Es por mi, verdad? No les caigo bien.

-Es que ellos... - suspire.

No sabia como preguntarle aquello que me había estado preguntando yo misma.

-Puedo preguntarte por que en... la escuela te ven y te tratan... como te tratan?

-Tal vez te perturbe demasiado -respondió luego de un largo suspiro-. Y aun no quisiera que te alejaras de mi - su voz fue suave, melancólica, triste.

-Alejarme?

-Es que yo...

-Si quieres no me cuentes nada. Esta bien. No tengo derecho a preguntar nada.

Terminamos de lavar mi conejito y mire las nubes con el ceño fruncido. No tardaría en llover. Maldición.

-Era mi primer año de preparatoria. Yo estudiaba en la reserva, en La Push -murmuro Jake cuando nos estábamos lavando las manos en mi cocina-. Mi... mama murió en un accidente en Seattle - susurro.

Sabia que la mama de Jake había muerto, pero no sabia que eso había sido hace menos de tres años.

-Yo estaba llorando por ella en los vestidores, la extrañaba con todo mi corazón. Un chico me vio llorando y... comenzo a burlarse... de mi. Todos en la escuela sabían de mi madre, a el no le importo. Miren a Black, sigue llorando por su mami. Mami... mami.

Las lagrimas se derramaron de mis ojos y el limpio las suyas rapidamente.

-No pude hacer nada mas que golpearlo. Lo golpee tanto y tan fuerte... Nadie pudo quitarme de encima del chico. Lo golpee y lo golpee hasta que quedo inconciente... casi desfigurado. Me expulsaron de la escuela y la familia del chico no puso cargos en mi contra, pero hicieron que mi papa cubriera todos los gastos médicos. Papa arreglo todo para que continuara estudiando, pero aquí en Forks. Son comunidades pequeñas y esta muy cerca una de la otra, así que cuando llegue aquí todos mi miraban con miedo. Creo que pensaban que me daría un ataque de ira de un momento a otro. Conforme pasaba el tiempo, siguieron sin hablarme y la verdad es que no me hizo falta. Así que esa es la razón por la que no tengo amigos en Forks -me volteo a ver con una sonrisa, pero esta no le llego a los ojos-. No llores. No...

Lo abrace por la cintura y solloce en su pecho.

Estúpidos pueblerinos. Estúpido chico que se burlo de el, yo no me hubiera detenido, yo lo hubiera asesinado.

Continue llorando en su pecho y el consolándome -cosa que debería de ser al reves-, hasta que llego mama.

-Renesmee? Renesmee, por que lloras? Que le hiciste?! - Isabella me separo de Jacob.

-Suéltame mama. El no me hizo nada - limpie mis lagrimas con la mano pero vinieron muchas mas.

-Entonces por que lloras? -me tomo por los hombros-. Te lastimo? Te hizo daño?

-Por que tienes que pensar lo peor de Jake? Tu eres la que me hace daño, con esa actitud -me escape de su agarre-. Jake...

Voltee para decirle que lo sentía, que nos fueramos un momento de mi casa... pero el ya se había ido...