RIPD:

DEPARTAMENTO DE POLICIA MORTAL

LEGIONARIOS CONTRA MUERTOS

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


CAPITULO 14: EL MOTIN

DE VUELTA EN EL CUARTEL

Alex y Michael salieron del ascensor trayendo a William esposando mientras ponía una malévola sonrisa de ironía, lo condujeron y ahí entonces dijo:

-Vaya, es increíble volver a ver tu antiguo Alex -comento William ahora viendo el autentico rostro de Alex que tenía siempre.

-Espera, puede vernos tal y como somos -cuestiono Alex ese hecho.

-Así es, una vez que estas dentro del cuartel todos los avatares se desactivan -aclaro Michael.

-Creo que tu me gustabas mas antes ahí abajo -comento irónicamente William al ver el autentico rostro del legionario arcángel.

-Cierra la boca -reprocho Alex.

Avanzaron por toda la sala y ahí entonces se les apareció Rebecca con una cara de disgusto.

-¿Se puede saber que habéis hecho? Por vuestra culpa hay una casa de mortal que esta putrefacta-pregunto Rebecca reprochando quejándose.

-Lo siento Becca pero hemos hecho lo que deberíamos haber hecho desde el principio, detener al proveedor jefe y llevar el resto del oro -contradijo Alex.

-Puede pedir una denuncia, creo que estos tíos se han pasado un poco de la raya -pidió incrédulamente William y entonces Alex le hizo callar de un golpe de codo.

-¿Y este quien es? -pregunto contradictoriamente Rebecca.

-Es un bola nueve, hizo un trato con Gabriel -confeso Michael.

-En serio, bueno igualmente, ya no podemos tener mas que suficiente -reafirmo quejosamente Rebecca con agobio.

-¿Y eso porque? -pregunto Alex.

-Hemos detenido a una gran cantidad de bolas ocho que habían merodeando por las calles, todos ellos tenían una parte del transferidor -corroboro Rebecca señalando que había un grupo de muertos sentados esperando a disposición judicial, uno estaba vestido como jugador de hockey, otro era un punk musculoso con la mandíbula para afuera y al lado tenía otra punk pero con el ojo abierto y mostrandose una lucecita rojo como si fuese el impacto de una bala y algúnos mas que ya estaban bastante deformados como para no mostrar su repugnancia.

-¿Donde los habéis encontrado? -pregunto Michael.

-Al parecer estaban todos la mayoría yendo de un lado para otro como perros enjaulados, se metieron por doquier y al final los detuvimos a todos sin utilizar nada de la fuerza bruta -corroboro Rebecca dando a entender que fue demasiado fácil capturarlos.

-No se resistieron ni nada -cuestiono Michael.

-No, que va, se portaron todos horriblemente amables -corroboro incrédulamente.

-A mi me da que se han detenido apropósito -cuestiono dudosamente Alex.

-Puede ser, pero por ahora tenemos suficiente con los trozos que tenemos, todavía hay algúnos trozos pero pueden estar por toda la ciudad, mientras ellos no nos digan donde están, entonces estamos listos para que se venga la guerra -indago suponiendo Rebecca de lo que estaban planeando.

-¿Son amigos tuyos? -pregunto Alex dirigiendose a William.

-¿Porque? ¿Acaso piensas que me he puesto en contacto con ellos a través de Facebook -cuestiono incrédulamente William.

Refunfuño Alex al ver como de tonto se hacía William.

-Ponte este con los demás, y ten cuidado, es muy peligroso y es arrogante -insistió Alex y entonces Rebecca lo llevo con los demás bolas ocho que habían esperando sus condiciones.

-Yo me ocupare de entregar las pruebas, también pienso mirar a ver si están todas las demás piezas importantes, mientras estén todas entonces el transferidor no servirá de nada -propuso Michael.

-De acuerdo, yo me quedare aquí a charlar con estos -sugirió Alex y entonces el arcángel se fue por su propio camino.

Alex se dio la vuelta y miro hacía William que estaba sentado como si nada delante de los muertos que no paraban de quejarse de todos los agentes que se les acercaban.

Frunció el ceño, empezaba a sospechar de que William se tramaba algo gordo.

Michael paso al departamento de pruebas y entonces apareció el segundo encargado mientras la supervisora principal estaba al otro lado revisando los archivos.

-Quiero declarar estas cosas -pidió Michael apoyando el pesado trozo de oro.

-De acuerdo, ¿quiero que lo meta en otra caja o en una misma? -pregunto el encargado.

-Metalo en una misma, estas cosas son casi lo mismo -corroboro Michael.

Entonces el encargado accionó la palanca y se empezo a oír un sonido mecánico.

-¡Entrega par el baúl 22086! -ordeno el encargado y entonces la puerta de atrás se abrió y empezaron a salir los demás baúles.

Alex se junto delante de William y este lo miro con cara desdicha.

-Dime Will, ¿que has estado haciendo este tiempo con Claire? -pregunto susodichamente Alex queriendo averiguar lo que había estado haciendo William.

-¿Y eso importa para algo? -pregunto contradictoriamente.

-Y si -reprocho Alex queriendo que soltase ya lo que sabía.

-Bueno, no he hecho gran cosa, solamente he estado reuniéndome con ella unos cuantos días, hemos salido a hablar acerca de tu muerte y todo lo demás, no te tienes porque pensar mal de ello -contesto William dando una idea de que apenas había estado charlando con ella.

Frunció el ceño Alex porque sospechaba demasiado de el.

El encargado llevo el trozo de oro enorme junto con los demás y entonces cerro el baúl, luego bajo la palanca y los baúles empezaron a moverse hacía el otro lado.

-También tengo para estos mas -entonces entrego Michael los demás trozos y el extraño aparato plateado que había cogído de William.

El encargado miro los trozos y entonces se quedo mirando fijamente el aparto plateado.

-¿Que es esto? -pregunto el encargado.

-Esperaba que alguien aquí me lo dijese -opino Michael.

Entonces la supervisora principal se acerco y observo el aparato que estaba sujetando.

-Ey un momento, yo he visto otro trozo como este antes -confeso la supervisora.

-¿Donde? -pregunto Michael.

-Lo recogimos de uno de los muertos que vinieron, ahí esta el otro -corroboro la supervisora y entonces mostró que había otro pedazo idéntico a ese encima de una cesta de aluminio junto con algúnas otras cosas-. Ponlo, luego averiguaremos mas tarde de que se trata.

Entonces el encargado llevo el aparto y lo dejo junto con la otra mitad, volvió a hablar con el arcángel y sin darse cuenta ambos trozos empezaron a salirse chispas como de electricidad estática.

-Ahora contéstame a esto. ¿Donde están los demás trozos? -pregunto Alex queriendo averiguar ahora donde estaban los restos del transferidor.

-No lo se, seguramente en algúna tienda de souvenirs del barrio -opino incrédulamente William y entonces los demás muertos empezaron a reirse a carcajadas por ese comentario.

-Callaos vosotros, que esto es entre el y yo -reprocho Alex haciendo callar a los muertos.

-Maldito arrogante de poli -dijo reprochando el muerto vestido de punk.

Volvió a dirigirse hacía William pero mirándole con una seria mirada.

-¿Donde están los restos del transferidor? -pregunto de nuevo.

-Seguramente se lo estarán vendiendo a algún camello bola ocho que haya por ahí, no tienes ni idea de como va el negocio de los transferidores, hoy están que caen como bolas de granizo del cielo -volvió a comentar de forma incrédula pero con dando una ironía acerca de lo que hacía la maquina.

Refunfuño Alex al ver que no estaba consiguiendo nada, se fue a un lado y entonces se quedo pensando deductivamente intentando de entender la situación, se froto la boca y luego le dio vueltas a todo el asunto en si, en ese momento se dio cuenta de una cosa, antes había dicho algo acerca de que iba a caer algo, rápidamente volvió con el y le dijo:

-¿Que quieres decir con eso de que hoy están que caen como bolas de granizo del cielo? -pregunto sin mas dilación.

-Disculpa -exclamo William.

El encargado paso las puntas de oro a una cesta de aluminio y las metió directamente en el baúl, luego lo cerro y bajo la palanca, inmediatamente los baúles empezaron a correrse hacía el otro lado.

-¿Eso era todo? -pregunto el encargado.

-Si eso es todo, igualmente, ¿por cierto se ha revisado que haya algún trozo mas? -pregunto Michael queriendo revisar que estaba todo por si acaso.

-Bueno, están los que trajeron los otros agentes -corroboro el encargado.

-¿Tiene algúna formulario de eso? -sospecho Michael.

-Pues claro -entonces marcho el encargado a buscar los formularios con las pruebas.

Michael empezo a sospechar que algo no iba bien, William había estado guardando los restos de oro y encima en algún improvisto, ¿porque era?

-Dijiste que hoy iba a caer algo, ¿quieres decir con eso de que hoy es el dia en que caerán los muertos? -pregunto expresamente Alex queriendo entender eso.

-Muertos, granizo, lluvia, siempre hay que cae -exclamo incrédulamente de nuevo.

Refunfuño Alex cansado de sus ironías.

-Escuchame William, me estas hartando, ¿dime exactamente donde están los demás restos del transferidor o sino...

-¿O sino que? -pregunto indagando William.

-O sino te meto toda la pimienta por donde te salga en ese cuerpo de fiambre que tienes -razono Alex poniendose severo.

El encargado le dio el formulario a Michael.

-Gracias -agradeció y entonces se puso a mirarlo, había una lista de unas 19 pruebas, en todas ellas eran artefactos con formas redondas o medialunas pero había una que estaba fuera de lo común.

-¿Que es eso de una válvula de oro? -pregunto Michael.

-Bueno, es un artefacto que ha traído el muerto ese que se encontraba en el partido de hockey, al parecer estaba muy interesado en que obtuviéramos ese artefacto -corroboro el encargado.

-¿Dejo que lo detuviesen? -cuestiono Michael.

Sin darse cuenta, el artefacto plateado empezo a sobrecargarse y a sufrir una descarga con la otra mitad, empezaban a unirse.

-¿En serio me vas a meter la pimienta? -cuestiono William esa propuesta.

-Así es, y le mostrare a tus amigos de aquí cual es tu verdadero asqueroso y repugnante aparecíencia que tienes en realidad -corroboro estrictamente Alex.

Se quedo William pensando con sarcasmo.

-¿Dijo algúna de porque se dejo detener? -pregunto Michael teniendo una incógnita.

-Bueno no, se comporto como si fuese una persona normal, pero si dijo que tuviésemos un poco de cuidado por cuando trajesen la cruz central -confeso el encargado.

-Un momento, como es que sabía que íbamos a traer la cruz central -se quedo dudando Michael en ese asunto.

Entonces las dos mitades plateadas empezaron a levitar mientras una semiesfera de rayos cubrían los lados preparandose para unirse.

-Bueno no se, porque no mejor que lo metes tu mismo, así averiguas lo que sucede con tu aparecíencia, sabías que hay cosas que hasta los propios muertos desconocen, hacen que el tiempo para uno sea mas lento de lo normal -comento sarcásticamente William enderezandose cómodamente sobre su asiento.

-¿Que quiere decir eso? -pregunto Alex sin comprender lo que dijo, entonces empezo a tener una incógnita, se acordo de aquello que le sucedió cuando había muerto, el tiempo para el se le había parado, pero porque preguntaba eso William.

Miro a los demás y estaban todos riéndose de forma malévola, como si hubiese descubierto la susodicha verdad sobre el asunto.

-Como sabía que la iban a traer a menos que ya lo tenían todo preparado para poder traerlo todo aquí -entonces llego a la cuenta Michael de lo que pretendían, todo resulto ser como un caballo de troya, los habían conducido para atacarlos desde dentro.

-Será mejor que te des prisa Alex -aviso William de forma severa.

Entonces Alex empezo a tener ese mal presentimiento de que todo estaba apunto de venirse abajo, empezo a pensar en que se refería, pero entonces tuvo la idea de algo estaba apunto de ocurrir. Rápidamente se fue hacía la otra esquina mirando hacía Michael y dijo exponencialmente:

-¡Michael! -grito Alex desde el otro lado.

El arcángel oyó el grito eufórico y miro la cara de preocupación de Lannon, estaba como si estuviese apunto de venir un peligro inminente. Entonces se giro y observo que los dos artefactos plateados estaban flotando y funcionaban, se estaban uniendo.

Rápidamente ambos sacaron sus armas dispuestos a dispararle al artefacto, pero en ese momento el artefacto se unió formandose una esfera, en cuanto se unió salió disparada una energía que se expandió por toda la sala dejando petrificados a todos los agentes del RIPD.

Tanto Lannon como Michael quedaron petrificados alzando sus armas.

-Ya era hora -dijo aplaudiendo severamente William al ver que consiguió lo que pretendía.

-¡Si! -gritaron de jubilo los bolas ocho que habían reunidos por toda la sala.

-Vamos muchachos, hoy es el dia del espectáculo -apuro William y entonces todo el grupo de bolas ocho marcho directamente al departamento de pruebas.

La muerta punk se metió delante y aparto a un lado al encargado.

-Quita de encima -lo tiro de un empujón y entonces accionó la palanca de mando.

Se oyó un sonido mecánico y entonces empezaron a salir todo un conjunto de baúles, uno de los muertos de aspecto hippie se puso delante de los baúles y los quito de un tirón, dentro habían un grupo de armas.

-Tened aquí -le entrego las armas a cada uno de los muertos.

Todos agarraron una respectiva arma y entonces volvieron a accionar la palanca de mando, salieron otro grupo de baúles y de ahí la mayoría de todos los muertos musculosos arrancaron las tapas y empezaron a sacar todas los trozos de oro que habían dentro. Sacaron la cruz central, la válvula principal, un mediano anillo, las secciones redondas y curvadas y las estacas.

-Vayamonos chicos, ya tenemos lo que necesitamos -insistió William y entonces marcho con la cruz principal.

-¿Porque no podemos quedarnos aquí y darles una dosis de su propia medicina? -pregunto insistiendo la bola ocho punk.

-No, acordad de lo que hemos estado hablando, hemos venido a llevarnos el oro, acordaos bien de porque nunca funcíonan bien las cosas -reprocho William hacíendoles acordar de que era lo que habían venido a hacer.

-De acuerdo -reprocharon todos están de acuerdo.

Entonces todos los muertos marcharon directamente a la salida.

Michael a pesar de estar petrificado, podía moverse lo suficiente como para poder mover el dedo y apuntar hacía la esfera, pero era iba tan lento que marchaba demasiado.

Fueron todos yendo por la salida principal, William entonces se encontró con Alex que estaba petrificado y con el arma al aire.

-Lo siento Alex, podríamos haber sido buenos compañeros en el infierno a pesar de todo, esperemos que esto no le afecte demasiado a Claire -comento incrédulamente William y luego se marcho riendo malévolamente.

Alex pudo oír eso y no pudo evitar que no podía dejar que se saliese con la suya, intento de moverse pero iba tan lento que apenas podía llegar a tiempo como para dar la vuelta y dispararle.

Michael lo tenía en el punto de mira y dio con todas sus fuerzas de apretar el gatillo.

William y los demás entraron en la puerta de salida y entonces Alex empezo a moverse lentamente lo suficiente como para girarse y apuntar hacía William.

Un movimiento mas y entonces disparo y la bala salió volando e impacto contra la esfera destruyéndola en varios pedazos, la energía que desprendió hizo que todo volviese a la normalidad. Alex pudo disparar pero entonces la puerta se cerro y con destiempo la bala no impacto contra nadie. Suspiro aliviado al ver que pudo moverse pero se lamento por perder a William.

Rebecca se dirigió hacía todo el personal y empezo a decir:

-¿Están todos bien? -pregunto dirigiendose a todo el cuartel.

Reprocharon todos sintiéndose con nauseas por haber pasado por ese extraño suceso.

-¡Se ha llevado los trozos del transferidor! -aviso Michael.

-Oh mierda, dad la alarma esto en una emergencia de alto grado -ordeno Rebecca y entonces empezo a sonar la alarma, una desprendiendo una luz roja que cubrió todo el área.

Entonces todo los legionarios se pusieron a coger las armas al ver que se había iniciado un motín. Michael se dirigió hacía Lannon poniendo una mirada severa de resentimiento.

-Michael, ¿que ha sido esa cosa? -pregunto Alex.

-Eso era una bomba anti-juicio, como una granada que sirve para paralizar a todos los bolas ocho, solo que esta vez la han alterado para que solamente paralice a todos los muertos normales -aclaro Michael dando a entender que otra vez estaban los muertos jugando con armas perdidas.

-Joder, ¿y que vamos a hacer ahora? Van a usar la maquina hoy -pregunto Alex queriendo saber que acción iban a tomar ahora que estaban en medio de una guerra.

-Lo mismo que tu dijiste, pasar de las normas -sugirió Michael sin mas dilación.

-Ah, eso esta bien -exclamo Alex y entonces ambos marcharon hacía la salida.

-Venga muchachos, que nos espera una horda de muertos en las calles -apuro Michael a los demás legionarios que venían con ellos.

Entonces ambos marcharon hacía el ascensor pero entonces algo les detuvo.

-¿Vosotros dos adonde vais? -pregunto Rebecca.

-A luchar -admitió Michael.

-Pero estáis suspendidos -razono Rebecca hacíendoles acordar de lo que pasaba con ellos.

-Eso da igual Becca, el mundo se acaba y nosotros somos los únicos que podemos pararle, ambos empezamos esto, y nosotros lo terminaremos -recrimino Michael hacíendole entender que a pesar de todo los errores que tuvieron, necesitaban ayudar ahí abajo.

Rebecca intento de hacerles razonar otra vez pero al ver como estaban las cosas, ya no había mas remedió que dejarles ir.

-Procuraremos volver tan muertos como siempre -prometió Alex y entonces ambos se metieron en el ascensor con los demás agentes, luego se cerraron las puertas.

Rebecca lo sabía, a pesar de lo tan mal que habían empezado, sabía bien el buen equipo que formaban.

-¿Porque serán todos los policías así de tercos? -se pregunto Rebecca.


CONTINUARA...