El brillo del sol daba un aura de majestuosidad a todo el recinto. Las extensas colinas se veian extenderse como si no tuvieran fin, asemejandose tanto al mar que le producia añoranza con solo verlo.
La casa de los Fuwa tenia una bella vista, cosa que le hacia recordar a las vistas de su habitacion en la casa Hizuri.
Las colonias no estarian tan mal si no le provocara momentos de nostalgia que no queria. Aunque quejas no podia tener, mientras no se encontrara con los Hizuris podria vivir con cualquier cosa.
- El señor Fuwa quiere verla señorita - menciono una empleada tras suyo.
Algo nada bueno.
Con un tsk mental empezo a alistar sus ropajes para salir. Una conversacion con el señor Fuwa era lo que menos queria en esos momentos.
Aunque los moratones ya estaban sanando el dolor aun seguia alli. Estuvo tentada en llamar a alguien, pero si lo hacia su intento de fuga se daria al traste.
Llevando una capa para ocultar el rostro y su espada se dirigio hacia las cocinas.
Hacia mucho que no levantaba la mirada para ver las nubes. Los soñadores no duraban mucho en esta clase de mundo, tal distraccion podria suponerle la muerte en ciertos momentos.
Las nubes se mostraban tan blancas como el cielo estaba de azul, al igual que ayer y cualquier otro dia pero no pudo evitar pensar en su padre mientras las miraba.
Tal vez eso era lo que veian los soñadores, no nubes ni formas solo fantasias sin sentido que no podias evitar tener.
Su padre estaba muerto, y aqui estaba ella pensando en cosas triviales. El sentimiento de culpa hubiera sido mas grande si hubiera creido lo de muerto.
Aunque el señor Fuwa se lo afirmase y algunos otros tambien ella sabia lo que su padre era capaz.
-¿Escapandote otra vez ?
La nube que llevaba observando cubrio el sol de una manera que oscurecio todo en un par de segundo. No podrian haberse sincronizado mejor...
-Solo voy a dar una vuelta, volvere antes de que se den cuenta - Volvió a caminar por el pasillo en donde se habia parado a ver las nubes, sabia que no podia traer nada bueno...
- Los hombres del puerto pueden seguir por allí
-Tengo mi espada
Shotaro fruncio el ceño ante esa muestra de terquedad. La habia conocido bien en los meses que habian estado en el barco, no queria llegar al punto de ser su amigo pero en cierta manera habian tenido una especia de tregua ignorandose desde que ella casi se cayera.
-Espera, voy contigo - corrio hasta su habitacion en donde habia escondido la espada que habia birlado a su padre antes de que esa niña se fuera de allí.
El no se preocupaba por ella. Jamas habia sentido la necesidad de proteger a alguien y queria continuar asi, pensar por uno ya le bastaba. Solo queria acompañarla para reirse de ella por si algo malo le pasaba... si, eso era.
Satisfecho con su excusa volvio corriendo al pasillo, pero este se encontraba vacio.
...
El silencio no podia haber sido mas pesado para la pobre sirvienta que les servia los aperitivos.
Tenia ante si a una leyenda viviente, un miembro de la familia Graham y al mismisimo Lory Takarada quien decian que controlaba el Parlamento al completo.
Pero la pobre sirvienta lo unico que queria era escapar de esa horrible tension.
- Gracias Marta
Una vez la sirvienta, ya a salvo al otro lado de la puerta, se hubo ido Lory comenzo a hablar.
-Es una suerte que te hayas encontrado con Liam, Kuu
-Yo diria que la suerte no fue ya que el mismo me andaba buscando - su silueta aparecio repentinamente comiendo los aperitivos - Tenemos noticias importantes.
-Yo tambien he encontrado algo interesante.
-Me parece que tendra que esperar jefe - bajo las manos llenas de comida - Realmente tenemos problemas.
La accion que habia hecho ya habia bastado para preocupar a Julie. Dejar la comida que el tanto amaba era un acto que solo le habia visto hacer una vez..., no era buena señal para nada.
- ¿Que sucede Kuu?
-Julie... ¿Ha habido algun hecho extraño?
La seriedad del salon le dijeron, de una forma indirecta, que sus palabras serian muy importantes para la situacion. ¿Que habria pasado para que Kuu tuviera que mostrar su seriedad hasta ese punto?
- No ha habido mucho cambio desde la ultima vez ...- intento recordar con mas ahinco - aunque ultimamente el desagrado por los papistas ha aumentado, nada raro en realidad...
-Me temo que es peor que eso - añadio Lory - Thomas tambien ha estado bastante intenso con ese tema, sabiendo que su majestad no quiere tener que lidiar con ello
- Todo este asunto no me gusta - el recuerdo de Crawford le produjo ira - ese bastardo ha querido darme a entender que Cole esta muerto.
-Cuales fueron sus palabras exactas - demando Liam, interviniendo por primera vez en la conversación
-Me mostro su daga
El enojo que se desato en Liam fue enorme, habia tenido que usar su mascara "profesional" como unica baza para controlarse. Sabia que su hermano no estaba muerto , le era imposible pensar lo contrario, y aun asi la intencion junto con la accion que habia hecho Crawford le bastaron para no poder estarse quieto.
-Estare devuelta en una semana Lory, tu tambien debes estar Kuu
-¿A donde vas ? No debes hacer nada imprudente Liam -amenazó Kuu
-Tengo que confirmar unas sospechas, supongo que Lory entendera a que me refiero - cogio papel del escritorio y escribio una anotacion - Supongo que te quedaras vagando por aqui Hizuri, si no es molestia ¿Podrias cuidar de mi casa y realizar el trabajo de ama de llaves ? La ultima que tuve murio hace poco
-¡Haah! ¡¿Que diablos crees que soy maldito Graham?!
-¿Un gloton despreocupado?
-¡¿Gloton?!
- En todo caso me retiro - con un Kuu hechando humo a su espalda se acerco a Julie - Ha sido un placer volver a verte Julie, recuerda que puedes contar conmigo para cualquier cosa si sucede algo con tu marido...- discretamente le coloco un papel en la mano.
-¡Fuera! - empujo kuu abrazando a Julie y alejandola de el.
- Eres tan dramatico...- dijo mientras intentaba aparentar su rostro lo mejor que podia
...
Los pasos que oia la ponian algo nerviosa.
No era su primera vez en el puerto, el sonido de las conversaciones y el olor se asemejaban bastante a su hogar ( barco) y hacian sentir a Kyoko como en casa.
Su espada tambien le deberia haber dado algo de seguridad pero no servia de nada si al final no podia empuñarla.
El problema de hace dos dias le habia abierto los ojos.
Aunque ella buscaba llamar la atencion de algun mercader para poder viajar a Londres, o incluso buscar una oportunidad de polizon nunca habria pensado que cuando lo lograra seria por una razon distinta.
- Pero que tenemos aqui...
La voz arrastrada le hizo saber a Kyoko que estaba borracho, una realmente mala idea era cruzarse con un marinero borracho. Peor aun era encontrarselo en un sitio cerrado donde su espada estaba en desventaja.
- No acapares su atencion Dirk, yo tambien me fije en ella
¿Ella? La confusion la abordo. Se habia vestido con un gran gorro ocultando la cabellera y puesto pantalones anchos con una simple camisa.
-Podemos compartirla - la miro con un brillo en los ojos enloquecido - ¿Verdad que si ?
Viendo su avance de pasos hacia ella su mano se coloco en su espada. Nunca habia llegado a herir a alguien con ella, pero sus movimientos en practica eran impecables. Solo esperaba que estuvieran suficientemente borrachos para poder noquearlos sin herirlos realmente.
-Yo diria que esta ansiosa por nuestra compañia Drew - dijo el compañero que estaba a la izquierda.
No se molesto en pedir ayuda. En el puerto cada uno iba por su cuenta, a nadie se le ocurriria arriesgarse por un desconocido.
Pensando en el callejon en donde estaba, supo que la unica forma era con la pistola. Aunque se hubiera podido encargar de uno era mejor no arriesgarse.
-Mirala Dirk, no es adorable ... hasta tiene su propia pistola - con burla se coloco el cañon en el estomago - vamos vamos, no hace falta contenerse.
Y alli fue donde el primer ataque le sucedio.
La mano se sentia como piedra, sus ojos miraban con horror como el hombre con su amigo la arrastraron mas dentro del callejon. Era una estatua con un alma encerrada, pensaba y entendia todo, gritaba a su cuerpo que se moviera, que apreara el gatillo que aun sostenia.
La quietud y la falta control que tenia sobre si, seran en un futuro, los que recuerde como su peor enemigo a la hora de combatir.
Pues era algo parecido a morir, ver como la tu que piensa no puede en cierta forma manifestarse al mundo.
Los golpes que empezo a recibir dolian junto con sus risas, las manos que sentia sobre si la enfurecian enormemente pero el miedo priorizaba aun asi.
¡Muevete!
¡Muevete!
La camisa blanca se lleno de la suciedad de sus manos, desgarrada a lo pronto por los dos ansiosos ya a Kyoko no le quedaba ni su pudor.
El dolor era grande pero mas lo era la humillacion.
¡Muevete!
- Te gusta la idea que tenemos ..¿verdad muchacha? - con gorro fuera y cabellera suelta el hombre se fijo en que aun sostenia la pistola - Aunque me gusta los golpes y la resistencia no creo que sigas necesitando eso.
Y al momento que se la quito de las manos el mundo volvio a girar. Los pantalones en sus tobillos no les dejaron correr, el terror que sintieron no les dejaron gritar.
Asi fue como una chiquilla de nueve ( casi diez), con un trapo por camisa, tenia sus manos de color rojo mientras sostenia la empuñadura de una pequeña daga.
Dos hombres a su costado, mas grandes que ella, mas fuertes que ella, tenian el terror en su ultima mirada.
Pues no habia sido la fuerza ni la destreza quien gano. Solo esos dos hombres, muertos ahora, serian los que habrian abierto las cadenas de kyoko.
Aunque esa niña no sabria hasta mucho mas adelante, que fue desde ese momento en que empezo a escuchar los pequeños susurros de "Ama"
El episodio despues de un dia solo lo llegaba a recordar borroso y con un malestar gigante en el estomago. Recordaba haber intentado quitarse la sangre de las manos, lavarse, sentirse de alguna forma limpia.
Su desesperacion habia llegado al punto de haberse tenido que ir al rio mas cercano, el cual no era del todo cercano.
El agua se habia teñido de rojo y ella se habia visto reflejada en ese color. Habia intentado limpiar su daga, comportarse normal, de alguna forma quitar importancia a que habia arrebatado dos vidas.
Pero era algo tan dentro suyo que era imposible. Su padre ... ¿tendria acaso un sentimiento parecido?
Aunque no recordara los detalles con nitidez, podia aun ver sus propias manos sobre un cuerpo palido, sin color.
El sentimiento de repugnancia le volvio a llegar justo como el dia anterior. Los vomitos era una de las cosas que le hubiera gustado olvidar.
Siguio deambulando por el muelle, atenta a los mercaderes con muchos enseres pues eran los que solian contratar mano de obra.
Pero los persistentes pensamientos siguieron atosigandola. Ella ya habia visto muertos, luchas y de más, no entendia que era la desazon y desconcierto que sentia.
Sus instintos le gritaba que se fuera a su habitacion. Que dejara todo en manos de Fuwa, que se pusiera vestido y viviera segura en esa casa. Que se escondiera. Que no volviera a luchar.
Y podria hacerles caso.
Si no hubiera visto aquel ultimo dia, como su padre habia luchado hasta caer. Lleno de heridas y cansado pero en pie.
Sus sentimientos eran llorar, en el fondo lo sabia, pero nunca lo admitiria.
Y en medio de toda esa voragine de pensamientos, uno pequeño y nimio se asomaba, pues estaba relacionado con los detalles que no se acordaba.
¿Por que no me podia mover?
N/A
Y aqui teneis el nuevo capitulo. Despues de muchos examenes y parciales me alegro de haber tenido tiempo _.
En este queria mostrar sobretodo la aparicion de los pequeños esbirros, era lo que mas me gustaba del manga asi que me era imposible no ponerlos.
Otra de las cosas que queria mostrar era la capacidad de defenderse de Kyoko.
Comparado con el anterior asalto en este ella se puede defender antes de que sea muy tarde. Es uno de los rasgos que me va a gustar mostrar mucho , aunque desesperara un poco a Kuon... :)
Hasta la proxima actualización !!
