Capítulo 14 Consecuencias
-yo te amo más- justamente después de que Elsa casi susurrara esas palabras beso a la hermosa princesa que tenía enfrente dejando a todos completamente atónitos, nadie se esperaba eso.
Las aventuras de los reyes, reinas, duques, duquesas y lores con personas de su mismo sexo eran cosas normales y que en ocasiones se prestaban para chismes en las fiestas, dependiendo del reino se preocupaban más por el adulterio o por la homosexualidad, por otro lado los matrimonios o parejas oficiales donde ambas personas eran del mismo sexo y de un estatus social alto eran muy escasas, en espacial si se trataban de dos princesas o en este caso de una reina y una princesa, según los algunos presentes la última vez que hubo una pareja de mujeres que reinaron fue hace cerca de 20 años.
Pero el hecho de que fueran hermanas dejaba a todos sin precedente, nunca habían visto algo como eso, no sabían cómo actuar, varios reino veían mal la homosexualidad, pero la mayoría la veía como algo normal, un silencio se instauró en el salón, solo unos pasos se escuchaban, los pasos de los reyes de corona que tranquilamente se acercaban a las dos chicas que aún estaban en el centro de la pista con sus frentes juntas por el temor de lo que pudiera pasar.
-vaya sorpresa que nos han dado- dijo el rey con una voz cálida y amorosa que despejo un poco los temores de las chicas
-tío, tía… perdón por hacer este espectáculo… pero necesitábamos qu…-
-no se preocupen, mientras sean felices todo está bien para nosotros-hablo la reina mientras tomaba las manos de Anna y le daba una hermosa sonrisa "después de lo que han sufrido, lo único que importa es que sean felices" pudo leer Anna en la mente de la reina.
-tranquilas tienen todo nuestro apoyo- dijo el rey mientras tomaba el hombro de Elsa, ella pudo ver en los ojos del rey un enorme cariño y una gran tranquilidad al saber que sus sobrinas eran felices, Elsa dejo salir una lagrima al saber que sus tíos, la poca familia que tenían las apoyaban, sintió como desapareció un gran peso de sus hombros.
Poco apoco en el salón los murmullos se podían escuchar, muchos de los invitados estaban sorprendidos por los acontecimientos, hubo comentarios de todo tipo desde "pero que no son hermanas", "hacen linda pareja" hasta "demonios y yo que quería una oportunidad con la princesa Anna", aunque consternados por la noticia no parecía que los presentes desaprobaran la relación de nuestras chicas… bueno eso era lo que parecía hasta que cierto rey hizo todo un espectáculo.
-COMO PUEDE ESTAR TRANQUILO TODO EL MUNDO, ESTO NO SOLO ES HOMOSEXUALODAD TAMBIEN ES INCESTO- grito el rey Albert.
-SON UNAS MALDITAS DESVIADAS Y A TODOS PARECE AGRADARLES LA IDEA- esta vez fue el príncipe Frederick el que continuo con el espectáculo.
Rápidamente todas las miradas de la sala se centraron en la familia de las islas del sur, tanto el rey como el príncipe tenían una mirada de odio que dirigían indiscriminadamente hacia Elsa y Anna, mientras que el príncipe Gilbert estaba completamente ebrio sentado en una de las mesas del banquete, por otro lado la reina Erika dirigía una tierna mirada hacia nuestras chicas, "me alegra que sean felices" alcanzo a escuchar Anna a pesar de la distancia que había entre ellas, por su parte Elsa logro distinguir un gran cariño que emanaba de los ojos de la reina, pero también reconoció el odio, asco y desprecio que emanaban el rey y el príncipe.
-CALLESE!- grito una furiosa Rapunzel –usted no sabe lo que mis primas han sufrido todos estos años, lo alejadas que han estado una de la otra.
-ESTO ES ANTINATURAL, DEBERIAN MANDARLAS A LA ORCA POR ESTO- respondió un furioso rey Albert.
-sabe que… no me importa su opinión al respecto de la relación de mis primas… GUARDIAS… GUARDIAS… por favor escolten al rey Albert y a su familia fuera de nuestro reino.
Entre gritos, empujones e insultos el rey Albert y el príncipe Frederick fueron sacados del palacio, los guardias tuvieron que cargar al príncipe Albert ya que no podía mantenerse de pie, pero antes de que la reina Erika saliera del salón Anna corrió hacia ella para poder despedirse apropiadamente.
-Reina Erika- dijo Anna mientras tomaba las manos de la mujer –creo que no nos veremos por un tiempo, solo quiero despedirme y espero que no me odie por lo que soy-
-jamás podría odiarte querida- respondió con una tierna y amorosa sonrisa "solo espero que Albert no tome venganza contra ustedes"
-tranquila Elsa y yo estaremos bien-
-eso espero querida, me gustó mucho verte de nuevo- dijo la reina mientras abrazaba a la pequeña pelirroja, terminando con un tierno beso en la frente de esta.
-adiós- dijo la princesa
-adiós- respondió la reina
Tranquilamente la reina fue escoltada por lo guardias para que junto con su marido y sus hijos dejaran el reino de corona.
-parece que perdí mi oportunidad de cortejarte verdad?- pregunto la pelirroja de cabellos alborotados a la reina Elsa.
-perdona pero mi corazón solo le pertenece a una pelirroja- dijo la reina con una linda sonrisa.
-una verdadera lástima, esperaba poder molestarla un poco dándole celos, pero si lo intento ahorita mi madre de verdad que me va a regañar por tratar de separarlas- dijo mientras cruzaba sus brazos detrás de la espalda.
-por mas lida que se vea Anna celosa, te pido de favor que no lo hagas, podrías salir lastimada- le advirtió la reina a la princesa.
-lastimar a quién?- pregunto Anna mientras tomaba a Elsa de la mano y le lanzaba una mirada de desafío a Mérida.
-oye tranquila, sé que Elsa es tuya y no planeo quitártela, pero… cuídala mucho, porque si te descuidas podría quitártela- dijo la pelirroja mientras desaparecía entre la multitud.
El resto de la fiesta se la pasaron explicando a los presentes cómo ellas avían terminado juntas y lo felices que estaban, para sorpresa de ellas y de los reyes de corona la mayoría de los invitados vieron con buenos ojos a la pareja que formaban las gobernantes de Arendelle, claro que más de un príncipe expreso su decepción por haber perdió su oportunidad de cortejar a una de las dos chicas, haciendo que Elsa y Anna se sonrojaran un poco.
La fiesta en el palacio concluyo cuando los reyes de corona como marcaba sus costumbres soltaron las linternas dando un hermoso espectáculo que nuestras chicas admiraron con sus manos entrelazadas.
-te amo Anna-
-yo también te amo Elsa-
-Elsa la fiesta en al castillo termino pero según Punzy, en el pueblo seguirán hasta que amanezca, yo… yo… me preguntaba si tu…-
-quieres ir con migo a festejar al pueblo?- interrumpió la rubia tendiéndole una mano a la pelirroja.
Con una enorme sonrisa Anna tomo la mano de su amada y felizmente las dos chicas caminaron hacia el pueblo que rebosaba de vida, la fiesta era muy diferente durante la noche, se podían ver menos niños en las calles, prácticamente solo había parejas de enamorados que vagaban entre los puestos de comida y bebida y las partes en donde había música para bailar un poco.
Al parecer la noticia de que las soberanas de Arendelle eran pareja se difundió con rapidez, porque mientras paseaban de un lado a otro las chicas lograban escuchar comentarios como: "en verdad son pareja" y "vez te lo dije, están juntas" por mencionar algunos.
Caminando lentamente pasaron de la parte donde estaban las personas más ruidosas hasta llegar al lugar donde las parejas podían pasar un momento romántico e íntimo, las chicas solamente se sentaron en silencio mientras admiraban la hermosa vista de la ciudad que rebosaba de vida y alegría.
-sabes creo que se me antoja un poco de chocolate caliente, a ti no?- dijo Elsa.
-en seguida te traigo un poco, no te muevas- respondió la pelirroja.
-espera- dijo mientras tomaba su mano – te amo-
-yo también te amo- dijo mientras le daba un tierno y rápido beso es los labios –no tardo- y fue lo último que dijo mientras desaparecía entre las casas del pueblo para ir las bebidas
Elsa se quedó tranquila viendo el paisaje y soñando en cómo sería su vida de ahora en adelante que todos sabían que ella y Anna eran pareja, el tiempo paso y poco a poco Elsa comenzó a preocuparse porque Anna no regresaba, en un principio creyó que no encontraba los chocolates calientes y tal vez tuvo que ir hasta el catillo para conseguirlos, pero después de una hora ya estaba demasiado preocupada y sin poder esperar más se levantó de su asiento y comenzó a buscar a su amada.
Primero camino lentamente por la zona en la que estaban, mirando para todos los lados esperando que Anna apareciese con la excusa de que se había perdido o que no encontraba los chocolates, pero no, recorrió toda la zona y no había rastro de Anna, empezó a caminar hacia el catillo gritando el nombre de Anna, primero despacio pero al ver que no tenía respuesta y que las personas no podía darle señas del paradero de su amada se comenzó a desesperar y en un momento de desesperación comenzó a correr hacia el castillo, tanto era su miedo que empezó a dejar un rastro hielo por donde pasaba.
Cuando llego al castillo vio a Punzy, Eugene, Kristoff y Mérida reunidos mientras un soldado con una herida en el brazo les decía algo.
-Anna, no encuentro a Anna, saben dónde está- pregunto la rubia.
-Elsa cálmate, pero… pero creemos que Anna ha sido secuestrada- respondió Punzy mientras tomaba a Elsa de los hombros.
En ese instante el mundo de Elsa se derrumbó, todos sus más grandes miedos parecían una broma comparados con el temor de perder a su único gran amor, el miedo se apodero de ella, su respiración se volvió irregular y comenzó a perder el control de sus poderes, rápidamente se empezó a congelar todo y la temperatura descendió drásticamente.
-Elsa cálmate!- casi grito Punzy tratando de calmar a su prima.
Pero ninguna palabra podía llegar hacia Elsa, el temor la estaba consumiendo, entonces Elsa repentinamente tuvo una visión, era Anna, inconsciente sobre un caballo a mitad del bosque, cuando abrió los ojos vio como Kristoff estaba frente a ella con su mano derecha casi tocando su cabeza, la mano desprendía un pequeño brillo verde, entonces fue consciente de que estaba comenzando a congelar todo y con un simple ademan desapareció todo el hielo que se había formado y también regreso la temperatura del cuarto a la normalidad.
-cielos viejo que fue lo que hiciste- pregunto Eugene mientras ayudaba a Kristoff a levantarse.
-solo… solo calme la mente de Elsa- respondió mientras se levantaba.
-la vi… vi a Anna… en el bosque… estaba inconsciente… tengo que ir a buscarla- dijo mientras se levantaba, pero justamente cuando casi estaba totalmente de pie sintió como un mareo se apoderaba de ella, casi cae al suelo pero Mérida rápidamente la sostuvo evitando que Elsa se desplomara.
-no puedes ir en este estado- dijo preocupada la pelirroja.
-NO… ellos tienen al amor de mi vida, no me quedare de brazos cruzados- respondió furiosamente la rubia
-Elsa tranquila, te acompañamos, Anna también nos preocupa, no iras sola- respondió Punzy.
-de cuantos guardias disponen?- pregunto la pelirroja
-de ninguno, los que no estaban ebrios fueron lastimados mientras trataban de evitar que los soldados de las islas del sur se llevaran a Anna- respondió avergonzado Eugene.
-QUE!, ese… ese maldito… se llevó a mi Anna… lo matare… lo congelare poco a poco… lo hare desear nunca haberse metido con migo- dijo una furiosa Elsa que logro hacer que todos tuvieran un poco de miedo.
-supongo que depende de nosotros ir y rescatar a Anna- dijo Punzy tratando de aligerar un poco el ambiente, haciendo que todo asintieran con la cabeza.
En menos de 5 minutos todos ya tenían un caballo e iban a toda velocidad hacia el bosque, pero después de unos minutos de cabalgata todos se detuvieron en seco.
-maldición- grito Eugene quien iba encabezando el grupo junto con Maximus.
-que pasa porque nos detenemos- dijo Elsa muy preocupada y sintiendo como un mareo se apoderaba de ella nuevamente.
-el rastro se divide en cuatro justo aquí-
-hay que separarnos- dijo Punzy
-NO… no… es muy peligroso- le contesto su esposo
-no podemos regresar por más ayuda, perderíamos demasiado tiempo- exclamo el rubio.
-tal vez… tal vez yo pueda ayudar- dijo tímidamente Mérida.
Todos voltearon verla mientras ella bajaba de su caballo, junto sus manos, cerró los ojos y respiro profundo, justamente en ese momento nuevamente el collar de Kristoff comenzó a emitir una tenue luz, pero esto pasó desapercibido ya que de un momento a otro todos los sonidos del bosque cesaron, y un pequeño espíritu azul apareció justo frente a la pelirroja.
-hola amiguito, me podrías ayudar a encontrar a mí amiga, ella está en peligro- dijo la pelirroja con una duce voz.
Solamente lograron escuchar un pequeño sonido que parecía ser un sí y entonces comenzaron a aparecer más espíritus en fila.
-vamos, ellos nos mostraran el camino- dijo la pelirroja mientras volvía a montar su caballo.
El pequeño grupo de cinco comenzó a moverse rápidamente con la princesa DunBroch al frente, después de casi media hora de cabalgata lograron llegar hasta una pequeña playa donde lograron ver a un grupo de soldados y cerca de esta playa pudieron ver uno de los barcos en donde la familia real de las islas del sur había llegado.
-esos malditos!- exclamo Elsa mientras se encaminaba hacia la playa, pero fue detenida por Kristoff.
-Kristoff… suéltame… congelare a todo esos bastardos y rescatare a mi princesa-
-Elsa cálmate estás muy débil como para enfrentarte a esos treinta soldados tu sola, además ellos podrían avisar para que el barco zarpase y entonces sería más difícil rescatar a Anna-
-Kristoff tiene razón, tenemos que encontrar la manera de subirnos a ese barco antes de que zarpe y rescatar a Anna en sin que se den cuenta- digo Eugene.
Pero para su mala suerte.
-AQUÍ ESTAN, AQUÍ ESTAN- escucharon gritar a un guardia mientras este corría a toda velocidad hacia donde se encontraban sus compañeros.
-maldita sea nos descubrieron, al ataque, que no den ninguna señal- grito Eugene al darse cuenta que solo les quedaba esa opción.
Rápidamente Elsa, Kristoff, Punzy y Eugene comenzaron a correr directo a los guardias de las islas del sur mientras que Mérida comenzaba a lanzar flecha tras flecha, primero derribando al guardia que los había delatado después a otro que parecía que comenzaba a correr hacia uno de los botes que estaban en la orilla.
Tomaron desprevenidos a los guardias y gracias a que ellos no se esperaban el tener que luchar contra la reina Elsa, uno por uno comenzaron a caer, pero con cada golpe de hielo y cada estalagmita que Elsa creaba sentía como se debilitaba poco a poco, los tres meses entrenamiento que tuvo con Anna le permitieron no solo controlar mejor sus poderes también podía enfrentar en un combate cuerpo a cuerpo a un soldado entrenado, pero la desesperación por recuperar a su princesa la volvía descuidada y terminaba usando más poder del necesario en cada golpe logrando únicamente que se cansara más y más.
Por suerte la forma poco ortodoxa de Eugene y Punzy de pelear les permitió acabar por lómenos con una docena de guardias antes de que la batalla terminara, ninguno de ella había visto a una princesa usar una sartén de esa manera.
Por su parte Mérida hacía gala de su maestría con el arco y la flecha, no solo acabando rápidamente con los guardias con arco en un instante, también cubriendo las espaldas de todos con esas flechas que parecían que perseguían a los soldados de las islas del sur.
Lamentablemente en un descuido uno de los soldados logro encender una de las antorchas especiales que tenían dando así la señal al barco para que escapase, Elsa solo pudo ver como el soldado hacia esta señal sin poder detenerlo, cuando Kristoff lo noqueo Elsa corrió hacia el mar.
-LO CONGELARE TODO, NO DEJARE QUE SE LLEVEN A MI ANNA- grito mientras expulsaba todo el poder que podía, pero lamentablemente solamente logro congelar unos cuatro metros de mar.
Horrorizada vio como ante la luz de la luna el barco desplegaba sus velas y comenzaba a moverse.
-ANNA! ANNA!- gritaba la rubia ante la impotencia de no poder salvar a su amada.
Un capitulo intenso verdad, solo quiero pedirles un favor
No me maten plis…
Bueno veremos qué pasa con todo esto en el siguiente capitulo
