13

When I look at you

I see the truth

Everybody needs inspiration
Todos necesitamos inspiración

Everybody needs a song
Todos necesitamos una canción

Beautiful melody, when the nights so long

La hermosa melodía, cuando la noche está sola

Cause there is no guarantee
No hay garantías

That this life is easy
Que esta vida sea fácil

Alguien entró en la habitación escuchando aquellos sollozos…

¿Qué pasa, por qué lloras? – preguntó alarmado Draco, apresurando el paso.

¿Mami, qué tienes? – se preocupó London, corriendo hacia su madre; la castaña la recibió en sus brazos. París llegó detrás de ella, brincó a la cama y se acomodó a lado de Hermione; la ojimarrón también pasó un brazo sobre sus pequeños hombros.

Nada, Draco… – respondió sorprendida, e intentó ocultar que había estado llorando.

¿Qué te hizo lunática? – inquirió molesto.

Draco, por favor – reprobó.

Niñas, bajen con su tía Nymphadora – el ojigris ordenó a sus hijas, con voz seria pero suave.

Ay, otra vez – se quejó la niña rubia, haciendo un gesto fastidiado.

Yo sí quiero, ¡quiero más muffins! – accedió felizmente la pequeña ojiverde.

Traes para tu hermanito – propuso la castaña, intentando sonar traviesa pero sólo consiguió que el rubio la descubriera porque se le escapó un gimoteo. London le sonrió asintiendo, y aunque confundida salió disparada alcanzando a su hermana; que caminaba sin muchas ganas. En cuanto las niñas desaparecieron escaleras abajo el ojigris cerró la puerta y regresó a ver a su esposa con los ojos entornados.

¿Hermione, qué te alteró? – fue directo, ella se sobresaltó un poco.

Nada – mintió, pasando ansiosamente sus manos por sus húmedas mejillas para eliminar el rastro de las lágrimas.

Hermione, dime la verdad… - solicitó con gravedad. - Sigues intranquila por lo de los mortífagos - apuntó, la castaña aceptó con un asentimiento cabizbajo; en el fondo agradeciendo la excusa brindada porque sinceramente no pensaba decirle la verdad al rubio. Él negó, y se sentó a su lado en la cama, tomándola de la mano y con la otra le levantó la barbilla buscando su mirada.

Amor, tranquilízate… aquí estaremos a salvo - le tocó la mejilla acariciándosela, Hermione continuaba con la mirada gacha.

…y aunque he de reconocer que no me agrada haber vuelto, ya acepté que nada será igual, que el mundo que le construimos a nuestras hijas ha comenzado a cambiar… Pero si algo te puedo jurar, es que no se derrumbará. No dejaré que nada ni nadie lo intente… ¡No lo permitiré! – su voz mostraba determinación pero a la vez un dejo gélido, sus ojos grises se habían oscurecido un poco y apretó algo fuerte la mano de la castaña haciéndola regresar a verlo, sorprendida y un tanto asustada.

When my world is falling apart
Si cuando mi mundo se cae a pedazos

When there is no light to break up the dark

Cuando no hay luz para acabar con la oscuridad…

Sé que hoy ha sido un día bastante largo… de hecho los últimos tres días han sido realmente extraños… - suspiró, suavizando su voz; no obstante el tono frío no abandonó sus palabras.

Mañana tendremos tanto a qué enfrentarnos… Para empezar no me gustó nada la presencia de la comadreja menor – exteriorizó irritado.

Draco, no le digas así – reprendió.

Hermione, ella es la novia del padre de tu hija – exclamó ácido e indignado, incorporándose.

Pensé que el padre de London eras tú – subrayó dolida, desviando la mirada, la cual se había llenado de lagrimitas. Draco se avergonzó, y de nuevo se sentaba a su lado, recriminándose a sí mismo por su falta de tacto; intentó volver a tomar su mano pero ella la retiró.

No quise decirlo de esa forma…- se disculpó. - Sabes a lo que me refiero… No quiero a nadie de ellos cerca de London, ni mucho menos de ti – apretó los dientes.

Harry no hará nada, McGonagall lo prometió… él no… - decía pero el ojigris la interrumpió, exhalando aire bruscamente.

Como si en verdad él fuese a respetar esto… - ironizó con una sonrisilla amarga.- Tú conoces bien a Potter, ¿en serio esperas que se quede tan tranquilo? – sus pupilas grises se tornaron glaciales.

El Harry que conocí cambió… – negó, un poco estremecida por ver aquella mirada que hacía años no lucía así.

¿Eso te dijo la pelirroja? – soltó una risilla sarcástica.

Draco no vamos discutir por eso – lo miró contrayendo el entrecejo. La expresión del rubio cambió como si de un interruptor de la luz se tratase, mostrándose más relajada.

Tienes razón… es que me aterra la idea de perderlas – confesó, entonces la abrazó poniendo algo de presión.

Tú lo acabas de decir, no nos derrumbaremos – musitó, comenzaba a inquietarse por el extraño comportamiento del ojigris. Se mantuvo abrazándola unos minutos; al separarse Hermione le preguntó lo que desde que London le había dicho estuvo rondando en su cabeza.

¿Draco, qué tanto les dijeron a las niñas? London me contó un poco… - lucía ansiosa.

El rubio la miró dubitativo, tras un profundo respiro respondió.

McGonagall les explicó que los muggles se alteran cuando suceden cosas que ellos no se pueden explicar… y que debido al descontrol que existe en la magia de London, tuvimos que venir antes de que ocurriese algo y nosotros, sus padres, tuviésemos problemas con el ministerio.

Creíble explicación…–admitió. - Pero es por eso que London se sentía culpable y avergonzada – añadió con un dejo indignado y molesto en la voz. Draco hizo una mueca de asentimiento, estando de acuerdo con ella.

Lo demás ya lo sabes… le dijimos que Snape será su instructor, aunque en realidad él será su guardián – continuó. - Quién lo diría, Snape de niñera – soltó una risa floja y llena de sarcasmo.

Draco – Hermione entornó su mirada con censura.

Y a París la cuidarán Theodore y Lina… ¿no? – mencionó la castaña, cualquier expresión burlona que el rubio hubiese tenido desapareció de su rostro al escuchar esto y en su lugar adquirió una enfermiza palidez.

A ti no te agrada esa idea – observó con delicadeza.

Sabes bien por qué…- la miró directamente a los ojos, los suyos mostraban algo más, quizás… ¿miedo?

Ella…- comenzó, pero entonces desvió su gris mirada y se puso de pie dándole la espalda cruzado de brazos; Hermione se movió inquieta al notar que la respiración del rubio era violenta, estaba segura que tenía los puños apretados por cómo sus músculos se tensaron.

Es la esposa de tu mejor amigo – concluyó la ojimarrón.

Corrección, ex mejor amigo… tenemos años sin vernos, se volvió un desconocido – fue que regresó a verla de nuevo. La castaña se mordió los labios.

Draco, hay algo más que me preocupa – abordó, en parte para desviar la tensión y en parte porque le urgía contárselo.

¿A ti tampoco te da confianza Snape? – supuso, contrayendo sus claras cejas.

No… no es eso… por el contrario, debemos confiar en él…- movía sus manos con vehemencia, el rubio la observaba. - Él no dejará que nada le haga daño a London – culminó segura.

Suenas muy convencida… ¿Hay algo de lo que debo enterarme? – inquirió indagante.

Él estuvo enamorado de Lily Evans – expuso, y sin querer sus mejillas se ruborizaron.

¿Qué? ¿Snape te lo dijo? – sus pupilas grises se dilataron con sorpresa.

No directamente… pero yo lo deduje – se mordía el labio inferior, incómoda. Draco puso una expresión seria, todavía escéptico.

No comentes nada al respecto, guarda otro secreto más conmigo – se apresuró a pedir.

¿Cuántos más tendremos que guardar? – rió irónico, la castaña hizo una mueca resignada.

That's when I, I look at you
Es cuando yo… yo te miro

When the waves are flooding the shore

Cuando las olas están inundando la costa

And I can't find my way home anymore
Y no puedo encontrar mi camino a casa ya

That's when I, I look at you

Es cuando yo… yo te miro

Si no es eso lo que te preocupa… ¿entonces qué es? – prosiguió.

Que París y London no pasarán mucho tiempo juntas… Porque cuando salgan de ninguna manera podemos dejarlas estar en el mismo sitio… Y tampoco las podemos mantener encerradas, tienen que ir al colegio, al parque… - manifestó con intranquilidad.

Hermione ya te lo dije, ellos no nos encontrarán…- recalcó algo exasperado, la ojimarrón lo miró consternada.

Por otro lado tienes razón… McGonagall ya lo había previsto por eso es que tienen guardianes diferentes – repuso para reconciliarse. Las facciones de la joven se suavizaron un poco.

Ahora trata de descansar… mañana nos espera un día largo en casa de las comadrejas – se acercó para besarla.

Draco… ¿me pareció o entre Ginny y tú hay como un juego de complicidad? – terció, provocando que el rubio se detuviera; por una fracción de segundo sus ojos grises lucieron impactados, como si lo hubiesen descubierto haciendo algo malo.

No, qué va… a mí la pelirroja Weasley me es totalmente indiferente – respondió con simplicidad, pero algo en las venas de su garganta le hicieron percibir a Hermione que se había puesto nervioso. Él finalmente la besó para hacerla olvidarse del asunto, la castaña sintió cómo su beso fue desesperado, casi frenético… entre inhalaciones bruscas de aire, ella trató de frenarlo. En ese instante se escuchó la vocecita somnolienta de London.

Oigan… ya tengo sueño – musitó. Ambos regresaron a ver, en la puerta estaba parada la pequeña castaña, restregándose los ojitos. Al verla Hermione se sintió embargada de ternura.

¿Y París?- preguntó de inmediato Draco. Tonks llegó justo en ese momento, con la niña rubia dormida en sus brazos; el rubio fue a su encuentro.

Gracias - dijo cuando su prima se la entregaba.

¡Hermione, te admiro! – le exclamó a la castaña.

¿Por qué? – preguntó confundida.

Lo educaste – sonrió burlona, el ojigris frunció el entrecejo.

Felicítame… conseguí hacerte enojar - rió como si fuese una niña traviesa, y el rubio resopló sarcástico.

Hermione soltó una risita, por primera vez más serena. London había ido a acostarse a lado de su mamá, ella la abrazó a su costado acariciándole el cabello; la niña luchaba por no quedarse dormida.

Nymphadora se despidió, dando un beso en su frentecita a París, y también a London. De paso le apretó la mejilla a su primo, y él la fulminó con la mirada.

When I look at you

Cuando te miro

I see forgiveness, I see the truth

Veo el perdón, veo la verdad

You love me for who I am

Tú me amas por lo que soy

Like the stars, hold the moon

Como las estrellas sostienen la luna

Right there where they belong

Justo allí donde pertenecen

And I know I'm not alone

Y sé que no estoy sola

When my world is falling apart,
Si cuando mi mundo se cae a pedazos

When there is no light to break up the dark
Cuando no hay luz para acabar con la oscuridad

That's when I, I look at you
Es cuando yo… yo te miro

Tonks antes de salir le guiñó un ojo a la castaña, Hermione negó aún sonriendo.

Acomodaré a París en su habitación y regreso… - avisó Draco, aún parecía irritado.

¿Mami, puedo quedarme a dormir contigo? – balbuceó London, pestañeando. La castaña la miró sorprendida, y regresó a ver al ojigris.

Puedo quedarme con París en la otra habitación – resolvió, aunque un tanto contrariado. Se acercó a su esposa y la besó fugazmente en los labios, Hermione aprovechó para acariciar la mejilla de Drew; el rubio le envió un beso al aire a la pequeña castaña, que ella le devolvió.

Una vez que Draco se fue Hermione se volteó a contemplar a su hija. Le acariciaba su suave frentecita… la niña soltó un bostezo, y se acurrucó más hacia el cuerpo de su mamá. Aferrando algo en su manita derecha, contra su pecho.

¿Qué es eso que traes en la mano? – preguntó curiosa, la ojimarrón. London alzó sus bellos ojos esmeralda hacia su madre, y sonriendo se lo mostró. Para la castaña fue una especie de cámara lenta cuando vio lo que era.

Es un cromo que me salió en la rana de chocolate que me dio Reny… es Harry Potter… - exclamaron sus tiernos labios con un tono de admiración; lo último impactó tan fuerte en el corazón de Hermione que se quedó aturdida por unos segundos.

…él venció a un mago tenebroso, un ser cruel que tuvo muchos años aterrado a nuestro mundo... Que mató a sus papis de Harry y quiso matarlo a él cuando apenas era un bebé, y también cuando era un adolescente… - la ojiverde continuó hablando sin darse cuenta de la reacción de su mamá; y la castaña se recobró un poco sin embargo estar oyendo aquello la puso nerviosa. Pero a su vez el escuchar la historia de Harry le hizo recordar por qué ella compartió aquél sufrimiento con él. Y sólo por ese instante el rencor que sentía por el ojiverde, se desvaneció.

Hasta que Harry por fin derrotó a Voldemort – finalizó, y su vocecita al referirse a Harry era de creciente entusiasmo y respeto.

¿Cómo sabes todo eso, si tú aún no sabes leer? – respingó, con los ojos muy abiertos.

El tío Remus me habló un poco de Harry Potter… y de esa guerra – respondió, aunque vaciló; la última vez que su madre le había hablado de ese modo la había regañado por hacerse amiga de un desconocido.

Ahora es tu tío – ironizó la ojimarrón.

Bueno… es el esposo de la tía Nym – señaló, y cada vez más temía que su mamá la fuese a regañar.

Él no debió hacer eso… – negó un tanto molesta, pero sin alterarse; recordó que ya alguna vez le pidió que no comentara nada y Harry se enteró que ella pasó la noche buena en casa de él y Nymphadora. Su expresión se tornó indignada.

Mami, yo puedo entender que no todos los magos son buenos… así como no todos los muggles son buenos – expuso London, sacándola de su abstracción.

De todas maneras, mañana hablaré con tu tío Remus. No puede estar contándote ese tipo de cosas… aún estás muy pequeña para entenderlas – dijo seria.

Mamá… ¿y cuándo vas a entender tú, que sé diferenciar entre lo bueno y lo malo? – exclamó con un tono de reclamo, sus pequeñas cejas se fruncieron y sus ojos se entornaron. Hermione aspiró profundamente.

Lo siento… sólo que me gustaría mantenerte alejada de… de lo malo – la abrazó fuertemente contra su pecho; no pudo decirle alejada del peligro porque la asustaría.

Es como si tuvieras miedo de que me pase algo – reflexionó la pequeña castaña; entonces se incorporó para arrodillarse en la cama, sin dejar de abrazar a su mamá.

Pero tranquila mami, mi tío dijo que Voldemort está muerto… no creo que exista otro mago así de oscuro – mientras London le acariciaba el cabello como si la consolara, Hermione no pudo evitar que en su garganta se formara un nudo; porque su hija no sabía que allá afuera había mortífagos buscándola para asesinarla y así revivir a Voldemort.

Y si surge… descuida… Harry Potter estará cerca – dijo con una vocecita quedita. Hermione ahogó un resuello y se separó de ella, London sonreía radiante y sus pupilas esmeraldas brillaban de una forma que sintió como si Harry la estuviese viendo. Justo como la miró la noche que se enfrentaron a Voldemort.

When the waves are flooding the shore
Cuando las olas están inundando la costa

And I can't find my way home anymore
Y no puedo encontrar mi camino a casa ya

That's when I, I look at you
Es cuando yo… yo te miro

London pestañeó y nuevamente un bostezo se le escapó… Hermione, cuyos ojos estaban cristalinos por todo lo que acababa de recordar y sentir, sonrió al verla.

A dormir, princesita – dijo, y su respiración sonó mormada. Pero para la niña pasó desapercibida. La castaña la había acomodado en la cama y la acariciaba para arrullarla…

Mami… ¿me cantas mi canción? – preguntó con una tierna vocecita. Hermione se sorprendió porque desde su último cumpleaños ella le había pedido que dejara de cantársela, porque ya no era una bebé.

La ojimarrón asintió sonriendo, y por sus mejillas se deslizaron por fin las lágrimas que habían estado deteniéndose. Aunque éstas ahora eran por la ternura que le hizo sentir London.

You appear just like a dream to me
Tú apareces como un sueño para mí

Just like a kaleidoscope colors

Al igual que los colores del caleidoscopio

That cover me,all I need

Cúbreme, todo lo que necesito

Every breath that I breathe
Cada aliento que respiro

Don't you know you're beautiful?

No sabes que eres hermosa?

Tú mi princesa hermosa,
El mundo eres para mí.
Tú mi canción preciosa,
Mi cantar ha nacido en ti

Mientras cantaba la llenaba de dulces caricias maternales, London parpadeaba y finalmente se quedó dormida. Hermione sonreía dichosa por verla dormir ahí, tan tranquila, entre sus brazos… donde estaba a salvo, lejos de cualquier maldad.

Se acercó para besar su cálida mejilla… entonces notó que la niña aún mantenía aferrado el cromo de Harry. Repentinamente sintió un pinchazo de celos… ¿cómo podía London admirar tanto a un desconocido? Peor aún, ella no lo sabía pero Harry Potter era su verdadero padre… ¿Y ya comenzaba a quererlo? eso la hizo sentirse más irritada. Intentó quitárselo con cuidado para no despertarla, pero London sí sintió y abrió los ojos algo sobresaltada.

Lo iba a guardar… – mintió al ser sorprendida.

Quiero tenerlo conmigo – musitó, apretándolo más.

¿Por qué? – preguntó, tratando de no sonar enojada.

Porque me siento protegida – expuso con fervor. Las cejas de su madre se contrajeron.

¿Protegida, dices? – respingó, y ahora sí sin poder evitarlo se escuchó disgustada.

¡Sí, él es un gran mago…! Sé que mi súper héroe favorito es superman, pero ahora en el mundo mágico, mi súper héroe favorito es Harry Potter – exclamó, besando el cromo. Esto terminó de detonar los celos y el enojo en la castaña.

Mejor duérmete de nuevo – apremió cubriéndola con las sábanas, sus manos temblaban.

Sabes… es como si lo conociera… pero no sé de dónde…- se quedó pensativa. Los ojos marrones se dilataron, no había posibilidad que London sintiera que lo conocía por el simple hecho de llevar su sangre.

Tal vez me recuerda a alguien que he visto antes… pero no me acuerdo a quién – arrugó el ceño, molesta por estar frustrada.

Hermione se quedó viendo a su hija, cómo sus ojitos esmeralda revisaban minuciosamente el cromo… haciendo gestos para encontrar a quién le recordaba, e irónicamente sus gestos eran idénticos a los que solía hacer Harry cuando reflexionaba. Sacudió la cabeza para alejar de ella el enfado y cualquier otro sentimiento negativo. Después de todo London era su hija, y nadie le robaría su amor. Ni siquiera Harry Potter.

When the waves are flooding the shore
Cuando las olas están inundando la costa

And I can't find my way home anymore
Y no puedo encontrar mi camino a casa ya

That's when I… I look at you
Es cuando yo… yo te miro…

You appear just like a dream to me.

Y apareces como un sueño para mí.

Las nueve de la mañana del día siguiente…

London, cariño ¿podrías quedarte quieta unos segundos? – pidió su madre, mientras intentaba terminar de peinarla. La pequeña castaña se movía mucho, brincando en la cama.

¡Ya suelta ese…! – quiso decir estúpido…- ese cromo – finalizó. London negó y lo metió en el bolsillo de su vestido, cesando sus brincos.

¿Mami, es verdad que tú fuiste compañera de Harry Potter? – preguntó de repente.

¿Quién te…? - iba a inquirir pero supo la respuesta de inmediato, otra vez Remus Lupin había cometido una indiscreción. Arqueó una ceja, bastante molesta.

¿Es verdad? – London mantuvo su mirada expectante.

Sí… fui al colegio con Harry Potter – confirmó con voz áspera, anudándole apurada el listón rosa en una de las dos coletas como la había peinado.

¿Y eran los mejores amigos? – volvió a preguntar, sin inmutarse porque su mamá se comportaba algo brusca.

Sí, también es verdad que fuimos amigos… pero eso fue hace años – asintió, sintiéndose desesperada porque no quería seguir hablando del asunto, mucho menos que London se viese cada vez más interesada en Harry.

Oh… - exhaló con voz entristecida, y bajó la mirada.

¿Por qué pones esa carita? – preguntó extrañada, acariciándole la barbilla.

Porque me gustaría conocerlo – confesó, aún cabizbaja.

No – atajó como reacción instintiva.

¿No qué? – la ojiverde frunció el entrecejo.

Nada – negó, desviando la mirada, fingiendo tomar el cepillo para peinarse ella. En eso Draco entraba, salvándola.

¿Ya, listas? – preguntó sonriendo, luego reparó en que la castaña aún traía puesta la pijama de seda color beige, que le había prestado Tonks.

Hermione ni siquiera te has cambiado - respingó.

¿Me dirás que estás ansioso por irnos? – sonrió sarcástica. Al rubio se le borró la sonrisa; aunque en el fondo no podía negarse que en medio de todo había algo que lo hacía sentirse regocijado… era la fiesta de compromiso de Harry con Ginny, no había peligro de que el ojiverde tuviese intención de acercarse a su esposa; no en términos amorosos. Y no podría aunque quisiera. –Pensar en esto lo hizo volver a sonreír.

¡Yo ya estoy lista, papi! – exclamó London, tomando las orillas de su vestido color verde turquesa y girando para lucirlo.

¡Y estás preciosa! – halagó, sonriendo más ampliamente; enredando en su dedo índice izquierdo una de las coletas de la niña, que se habían acomodado en bucles.

¡Tú te ves muy guapo, papi! – aplaudió. Y era verdad… él vestía con una camisa azul marino, un saco color grava y un pantalón de mezclilla color gris deslavado. Elegante y a la vez casual.

Te traje tu licuado – dijo a la castaña, tendiéndole el vaso de cristal con un líquido espeso color alfalfa.

¡Ese batido sabe horrible!- sacó la lengua con desagrado. - Además me provoca muchas náuseas… es como si por su culpa los malestares aparecieran. Cuando no lo tomo ni siquiera parece que estuviese embarazada… sin náuseas hasta se me olvida que lo estoy – soltó una risita, la expresión del rubio se ensombreció.

Pero lo estás - remarcó, entonces la envolvió entre sus brazos y acarició su vientre, provocando que la ojimarrón se riera tirando un poco del licuado que bebía. - Por eso debes de nutrirte, para que nuestro hijo nazca muy sano – añadió con gravedad.

Eso tenlo por seguro… - se giró, sonriéndole. London los observaba, dubitativa.

Papi, tú también debiste conocer a Harry Potter – concluyó.

¿Yo también? –sus ojos grises se dilataron, y dejó de abrazar a la castaña.

El profesor Severus me dijo que todos ustedes estudiaron juntos… mi tía Luna, su esposo Ron, mi mami y tú… todos fueron compañeros de Harry Potter – finalizó enfatizando. El rubio alzó las cejas, y miró a Hermione; él también había notado el entusiasmo con que London se refería al ojiverde.

La castaña se quedó pensativa… ¿Ah sí que había sido Snape? Genial, ahora tendría que advertirle también a él que no tenía por qué hablarle de Harry… Aunque sinceramente le causaba más nerviosismo prohibirle algo a Severus Snape

Sí, yo conocí a Harry Potter… - confirmó el ojigris, con una voz ácida. Danielle contrajo las cejas, por lo que notó a su papá no parecía haberle agradado recordarlo.

¿Papi, la tía Nymphadora dice que si nos esperan?- habló París, quien venía entrando en la habitación. Los tres regresaron a verla.

Tenías que heredar las cosas desagradables de tu padre – se quejó la voz de la señora Lupin desde el pasillo, y casi de inmediato se asomó en el marco de la puerta, sonriendo divertida. Draco miraba a Drew con una sonrisilla de suficiencia.

Todavía no están listos – bufó Nym, al ver que Hermione continuaba con la ropa de dormir.

Nos iremos a parte - comunicó el ojigris.

Como quieran… – Tonks se encogió de hombros.

London y París platicaban entre ellas, ajenas a la conversación de los adultos.

Pero Hermione sabe que no puede faltar – agregó saliendo, y la castaña entendió el doble sentido que aquellas palabras contenían. Volteó a ver a Draco, y al parecer él también lo había advertido. La ojimarrón se mordió el labio con ansiedad, y el rostro del rubio adquirió un leve color escarlata. Casi de inmediato ambas miradas se clavaron en London. Los ojos grises brillaron con aprehensión, y los marrones con nerviosismo. No obstante algo en el interior de Hermione la hacía sentirse emocionada, algo que ni ella misma alcanzaba a comprender. De pronto los ojos esmeralda le regresaron a ver radiantes, y ella le sonrió a su hija.

Song: When I look at you

Cantante: Miley Cyrus

Pueden checar el video de Morgan Lily [London Danielle] hecho con esta canción, y aclaro q no lo edité yo.

.com/watch?v=CgIU0devWr4

Hello primero que nada muchas gracias por sus comentarios,

Una disculpa por el capitulo anterior tan estresante jeje espero que este les haya parecido más relajado, sobre todo por las picardías de la pequeña London ^^ay ternurita!

Aunque pues debo admitir que sigue conteniendo algo de tensión¬¬

Dato curioso de este songfic: el 19 de Dic, se cumplen 13 años de que Harry y Hermione concibieran a London.

Mil Gracias por su tiempo… espero sus nuevos comens, please son muy importantes para mí!

PD: Y por si no nos leemos antes del fin de año, les quiero desear felices fiestas, que todo esté en paz y armonía y que el próximo año 2011 sea mejor que este ^^

Anyeli Potter Granger