Capitulo 14

Cuando al fin terminaron las clases fui directo a mi auto y maneje lo más lejos que pude, deje mi pick up escondida en el bosque y crece el mar nadando, cuando llegue a Vancouver me alimente lo mas que pude antes de regresar. Mojada y llena regrese a casa, me seque y cambie de ropa y luego me puse a leer algo para perder el tiempo.

Las luces de la casa de Angela estaban apagadas, sin dudarlo baje del carro y toque la puerta de la casa, una somnolienta Angela me abrió la puerta, llevaba una pijama azul cielo y una playera gris. Me le quede viendo, jamás he dudado de mi excelente memoria, pero que demonios pasaba aquí?

-te desperté? – pregunte preocupada. Porque despertaría a alguien a las cinco de la tarde? Porque alguien andaría con pijama a las cinco de la tarde? – lo siento… pero yo creí… - ella se soltó riendo y me dio el pase. Me le quede viendo confundida.

-estaba haciendo los preparativos y me quede dormida – dijo en explicación – es raro tener la casa tan silencia… no pude desaprovechar la oportunidad – me sonrió dulcemente. – toma asiento – dijo señalando el sofá – eres la primera en llagar… que vergüenza! – su cara se puso roja cuando vio su vestimenta. Y yo me reí.

-no te preocupes, deverias ver las fachas con las que ando en mi casa – mi sonrisa…ella se rio – te puedo ayudar en algo? – le pregunte cuando la ella regreso de cambiar sus ropas.

-este… si, podrías ir a la alacena y sacar los aperitivos? Yo por mientras iré a preparar lo que falta – dijo dirigiéndose a la cocina. Yo saque las papas fritas y las puse en un bowl, luego las lleve a la sala y las puse en la mesita de centro. Ella siguió en la cocina y de ella salía un olor que de haber sido humana estaría babeando. Llegue a su lado y le sonreí.

-que otra cosa puedo hacer? – no me gusta sentirme inútil.

-no deben tardar en el legar – explico después de ver el reloj – porque no vas y los esperas. Tengo todo controlado… - parecía que iba a decir algo mas pero el timbre la interrumpió.

-yo abro – dije saliendo de la cocina, como dije antes, si hubiera sido humana me encantaría el olor de lo que fuera que estaba cocinando Angela, pero no lo era, y era tan repulsivo que tenía que salir de ahí, abrir unas ventanas o algo para que el olor saliera. Abrí la puerta y Lauren y Jessica pasaron sin más, Ben, Tyler, Mike y Erick me saludaron y luego entraron también.

-Angela huele delicioso! – dijo Erick caminando a la cocina.

-Bella me ayudo – dijo apuntándome con la cuchara de madera, tal y como una mama orgullosa.

-si a ayuda te refieres con poner las frituras en su lugar, si, lo hice – le dije sentándome al lado de Tyler.

-te cambiaste de ropa Bella? – pregunto Lauren después de decirle algo a Jessica a el oído, lo cual no escuche porque aprendí que no me importa nada de lo que sale de su boca. Baje la mirada a ver mi atuendo, mi ropa negra hacia resaltar mi piel exageradamente blanca… por lo menos había puesto mis contactos.

- tus ojos se ven distintos – agrego Jessica. Suspire y parpadee.

-yo… no hice nada – los sonreí amablemente.

-son envidiosas Bella, te ves perfecta… como siempre – dijo Mike haciendo que la mirada colérica de Jessica se posara en mí, yo baje la cabeza fingiendo estar avergonzada y Erick se rio.

-creí ya haber tenido esta conversación Newton – dijo este medio en broma medio enserio – yo te cuido amor – agrego para mi, mi sonrisa creció y estos comenzaron a pelear.

La fiesta… o debería decir reunión, comenzó cuando Ben puso a The naked and famous y las chicas comenzaron a bailar. Odiaba estas cosas.

Los chicos llevaron algo de licor y comenzaron a tomar antes de que el sol se terminara de ocultarse. No comer durante el almuerzo era fácil de ocultar, pero en una fiesta, donde la anfitriona me veía no podía ocultar mucho.

-olvide algo – dijo Angela y corrió a la cocina, ya le seguí, cualquier cosa era mejor que estar al lado de Jessica ebria.

-para que quieres limones? – le pregunte cuando llegue y la vi partiendo por la mitad unos limones.

-hare una limonada casera – me dijo sonriendo. Mike y Ben legaron también a la cocina.

-Jessica no se aguanta ni ella sola – se quejo Ben.

- Estoy de acuerdo, hombre – le respondió Mike totalmente de acuerdo, aunque olían a alcohol no se les notaba tanto. Supongo que son metabolismos diferentes. De repente el gritito de Ángela nos puso a todos en alerta. El olor a sangre llego a mi antes de que los demás se dieran cuenta lo que estaba mal.

-valla que soy torpe – dijo Ángela intentado disimular, su dedo sangraba tanto… me quede inmóvil no queriendo hacer reaccionar mis sentidos, su sangre olía tan delicioso… quería saltar a su cuello, quería beber hasta la última gota de su sangre in…

-Bella? Estas bien? – pregunto Mike ansioso. Ben se rio.

-la que se corto fue Ángela, Bella, no tienes porque poner esa cara. – no sabía la cara que tenia, pero parecía no ser de la cazadora sedienta de sangre que soy. Parecía más bien de espanto. Tal vez era mi espanto por perder mis estribos.

- estas muy pálida – dijo Ángela viendo a mí con una papel cubriendo su sangrante herida, inconscientemente di un paso atrás y ella se quedo en su lugar. – Bella? – pregunto Ángela ahora ansiosa. –que está mal?

- le temo a la sangre – tartamudee tratando de no respirar, cualquier equivocación de mi parte todos se las verían negras. Porque a estas personas no podía hacerles daño? Tal vez Renne y Charlie estaban consiguiendo su objetivo… más o menos. – Es tan… - dije dando otro paso atrás. Es tan deliciosa, pero eso no lo podía decir en vos alta, es tan rica, fresca, dulce… puse mi mano en mi cara. Los chicos entraron en alguna especie de pánico, pensando que podía llegar a desmayarme, llamaron a Tyler y a Erick y estos vinieron corriendo. Jessica y Lauren se asomaron a ver que pasaba, pusieron mala cara cuando vieron que toda la atención estaba puesta en mi y murmuraron para sí mismas su odio hacia mí.

Terminaron abriendo las ventanas y me sacaron a que me diera el aire, el aire fresco de forks no me inmuto ni un poco, pero estaba feliz de haber podido contra mi sed.

-hace frio – le dije a Mike sabiendo que ya podía respirar de nuevo, lejos de Ángela y su dulce sangre… demasiado llamativa para su bien. – Deberías ir a ponerte una chamarra – le dije a Mike.

-Bella, estoy bien, lo importante es que estas mejor – me sonrió tiernamente, le sonreí de vuelta agachando la cabeza. Así eran todos los humanos? Se preocupan por las demás personas… que demonios me está pasando! Si dejo de tomar sangre humana me suicido! Yo no soy así, en otras circunstancias me abría lanzado al cuello de Ángela, luego los mataría a todos y quemaría la casa haciéndolo parecer un desafortunado accidente juvenil, pero no, me fingí mal para que me sacaran porque no confiaba en mi cuerpo lo suficiente como para andar por mi misma sin matar a alguien.

-ya estoy mejor – le asegure comenzándome a parar, el me detuvo tomando mi mano.

-estas muy fría – dijo parándose, Mike no es muy alto, pero si me llega a sacar una cabeza. Se puso a la altura de mi frente la suya y la apoyó ahí durante un muy largo momento.

- por lo menos sabemos que no tengo fiebre. – borneé corriendo de nuevo a casa. Estaba coqueteando conmigo? Así es como coqueteaban los humanos? No puedo negar que fue algo tierno… su supiera que tuviera un don lo convertiría y seria mío, pero no lo tiene, y tampoco me interesa. Fui de nuevo a la cocina y me despedí de todos antes de irme de esa casa.


Feliz Año!