Referencias:
—Blablabla-Decía estúpidamente:Diálogo
—"Blablabla": Pensamiento, a partir de ahora también servirá como un diálogo para Crash cuando esté hablando con Aku Aku.
Cambio de escena:Línea horizontal
...: FlashBack
-.-: Fin/inicio del Cap.
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Cortex se tele transportó a su casa después de dejar a el resto de los Bandicoots. Al llegar vio que Crash lo estaba esperando sentado con las piernas abiertas. Cortex se tapó la cara y miró hacia otro lado rojo.
— T… tápate, se te t… todo —Crash sonrió y cerró las piernas.
— Ven sígueme, te mostrare tu habitación —Crash se levantó y se ató la sábana como si fuese una toalla. Cortex se volvió a sonrojar al ver el pecho musculoso del Bandicoot, se hizo el tonto y siguió caminando.
Ambos subieron las escaleras, caminaron por los pasillos y volvieron a subir las escaleras, Cortex abrió una puerta y entró, junto con Crash
— A partir de ahora esta será tu habitación. Aquí pasarás gran parte de tu tiempo ya sea durmiendo o haciendo cualquier cosa.
Crash empezó a mirar curioso el lugar, tocó la cama y enseguida sintió que era muy cómoda. Fue a inspeccionar su armario y vio algo llamado cajones. Su hermana le había hablado de ellos, Crash los abrió y vio que había bastante especio dentro.
— Ahora que lo noto, ¿No tienes ropa verdad? —Crash asintió— Tendremos que ir a comprarte algo, pero no sé tú talla. Tiene que haber una forma de llevarte hasta allá —Cortex se puso a pensar —Ya sé, espérame aquí.
Cortex fue hacia su habitación y sacó algo de ropa holgada que le había regalado una amiga de su madre. Tuvo escalofríos al pensar en su cara.
Cortex volvió y vio que Crash estaba acostado en su cama.
— Ten, ponte esto —Cortex le extendió la ropa y Crash la tomó y se sacó la sábana.
— ¡Espera que me vaya! —Cortex salió rápidamente y Crash rio. Se sorprendió al escuchar un sonido salir de su boca, era la primera vez que reía.
Cortex, que estaba tras la puerta también se sorprendió y sintió un sentimiento cálido en su pecho, su voz era tan suave y cálida que simplemente él podía pasarse horas y horas escuchándolo reírse.
Sacudió la cabeza, mejor iría abajo a esperarlo, miró la hora en su teléfono. Las 13:47, las calles estarían un poco llenas al ser viernes, pero para su asistente no sería problema.
Bajó las escaleras y esperó.
— Hey, Neo —Su asistente lo asustó —¿Quieres que busque tiendas de ropa?
— Sí, por favor. Perdóname por tenerte tan abandonada, pasaron muchas cosas.
— No hay problema. Te llevaré cuando subas al auto.
— Gracias Ana.
Cortex escuchó pasos provenientes de la escalera y Crash bajó de ellas. A pesar de que la ropa que le dio no era la mejor, a él le quedaba bien.
— Muy bien, ahora escúchame y esto es importante —Crash prestó atención— Ahora saldremos a un mundo desconocido para ti, si alguien te habla, hazte el sordo, o si se te dirigen a ti, llámame. ¿Entendido? —Crash asintió mirándole los ojos.
Crash estaba cerca de él. Entonces, Crash miró los labios de Cortex, un poco más y…
— Ahora, a la tienda —Cortex abrió la puerta y le pegó a Crash en la cara. Lo siguió sobándosela.
Cortex se dirigió a su confiable auto y abrió la puerta. Crash miraba curioso la máquina.
— Entra ya —Crash obedeció y entró, la puerta se cerró sola.
— Ya sabes que hacer.
— Sí— Crash miró a todos lados buscando la voz, pero no encontró nada.
— Ella es como mi asistente, su nombre es Ana.
— Un gusto conocerte.
El auto comenzó a andar por las calles.
— Cuando terminemos de comprar tu ropa, te enseñaré a hablar y a escribir, necesitaré un par de cosas. Después hablaremos sobre… —Crash no le prestaba atención, él estaba mirando a Cortex embobado. Hace mucho tiempo que no lo veía, y quería disfrutar este viaje al máximo, como por ejemplo: mirar a Cortex.
— ¡Hey! —Cortex chasqueó en la cara de Crash— ¿Me estás escuchando? —Crash asintió — Entonces, ¿Qué dije? —Crash tragó saliva, Cortex giró la cabeza —Te has salvado, por ahora. Ahora baja, sígueme y recuerda lo que te dije antes de salir.
Cortex abrió la puerta y seguidamente Crash salió. Muchas mujeres (Y para horror de Cortex) y hombres voltearon a ver a Crash. Algunos lo miraron sorprendidos, otros lascivamente.
— Rápido entra —Crash fue detrás de Cortex y entraron en la tienda. La tienda estaba muy llena, después de todo era muy conocida y gente adinerada compraba ahí. Estaba a punto de decirle a Crash que volvamos después, hasta que una chica bonita se acercó con una sonrisa para atenderlos, en realidad era a Crash a quién le sonría. Crash podría manipular fácilmente a la gente.
— Hola, ¿En qué puedo ayudarlos? —La chica se inclinó suavemente para dejar ver un poco más pechos. Una zorra en su máxima expresión.
— Hola, sí —Cortex se puso frente a Crash— Estoy buscando ropa para este muchacho, ¿Qué recomiendas? —La chica lo miró molesta y asintió.
Los guio por los pasillos y se paró frente a un par de camisas. Tomó unas cuantas y se las dio a Cortex.
— Estoy segura que estas le quedarán bien —Tomó también un par de jeans — ¿Por qué no se los prueba? Ven, ¿Cómo te llamas? —Crash miró a Cortex.
— Crash, se llama Crash —La chica sonrió y tomó de la mano para llevarlo a los vestidores. Cortex gruñó irritado.
— Mira cariño, métete ahí, y pruébate la ropa. Si no te gusta, puedes cambiarla ¿Si? —Crash le sonrió y ella se quedó embelesada mirándolo.
— Natasha, ¡Natasha! ¿Quién es ese chico tan guapo? —La empleada fue a hablar con su amiga.
— No lo sé, pero esta noche lo sabré —Cortex dejó de escuchar esa desagradable conversación.
— ¿Crash? ¿Ya te probaste la ropa? —Crash sacó su mano haciendo una seña para que viera.
Cortex entró y se quedó maravillado (Nunca lo admitiría) Crash usaba una camisa blanca que marcaba los músculos y unos jeans negros que resaltaban sus hermosas piernas.
Aunque Crash estaba haciendo un gesto de dolor, Cortex vio que señalaba sus pies, al parecer sus queridas zapatillas también le quedaban chicas. Tendría que comprar un par de zapatillas. Suspiró, apenas le habían pagado su primer mes de trabajo y ya estaba gastando todo.
— Déjate la ropa y pon la que tenías en la bolsa, llevaremos lo otro, de todas formas ya sé que te quedará bien —Crash asintió, guardó la ropa que usaba en la bolsa que Cortex trajo y salió del vestidor.
Si antes Crash atraía miradas, ahora era como un imán, casi todos lo miraban. Cortex suspiró otra vez, y se dirigió a pagar.
— Ven, sígueme.
Crash se movía junto con las miradas.
— Quiero pagar estas prendas —Cortex puso frente a la cajera los jeans y camisas— También lo que él está usando –La empleada solo miraba a Crash— Oiga, ¡Preste atención!
— ¡Ah! , sí, perdón. Mil disculpas —La cajera empezó a ver el código de barras y le dijo el precio. Cortex procedió a pagar.
— Vamos, caminaremos un poco —Crash asintió feliz y fue tras él, pero una chica se acercó a Crash.
— Hey, ¿Qué te parece si salimos por ahí? Estoy segura que tu abuelo podrá llegar a su casa —Dijo pestañeando tan rápido que por milagro no se sacó los ojos.
A Cortex se le hinchó una vena en su frente. ¡¿Abuelo?! ¡¿Tan viejo parecía?! Irremediablemente, se puso triste. A pesar de tener unos 29 años, su aspecto no era acorde a su edad. Crash miró a Cortex y se enojó, para él Neo no era viejo, eso era lo que le encantaba de él. Su mirada se volvió contra la chica. Estaba llena de molestia. Era tan gélida que la chica dio un paso atrás.
Crash simplemente siguió a Cortex y se fue.
La sala estaba inundada por un silencio sepulcral. Crash se sentía furioso por no poder responder a la fastidiosa mujer que le dijo eso a su Neo.
Crash miró a Cortex y vio que estaba mirando a la nada, con tristeza en sus ojos.
— Crash… ¿Crees que soy viejo? Dime la verdad por favor.
Crash se sentó al lado, negó con la cabeza y abrazó a Cortex.
Cortex se sorprendió, su mente le decía que se alejase, que eso no tiene que suceder, pero su corazón decía que se dejase consolar, que no había nada malo en ello. Cortex por esta vez obedeció a lo que su corazón decía. Pasaron los minutos y Cortex se separó de Crash, el mudo no quería hacerlo, se sentía tan bien, pero no quiso arruinarlo.
— Gracias —Cortex jamás se imaginó diciendo eso a Crash Bandicoot. Cortex miró la hora. Las 18:12— Sé que estás ansioso por aprender a hablar, pero antes comeremos algo.
Crash asintió feliz y siguió a Cortex a la cocina.
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¡Hola amiguitos! Un capítulo corto, pero lleno de amor. Gracias por los reviews, según Fanfiction fueron escritos el 25 de mayo y me llegaron el 27 O.O
De todas formas, espero que les haya gustado, ¡Hasta luego!
Pueden decirme qué cosa tuvo interesante el cap 8 para que varias personas lo lean? o.o
