Capítulo 14: ¡Penitus Bellum!
La historia original es de DoubleBoxEven, el titulo original es Beyond Friendship
Sojiro estaba de pie en la entrada de su casa aturdido por la lluvia que entraba en la puerta delantera. Estaba muy abierta. Algo estaba mal, su mente inmediatamente empezó a pensar un millón de diferentes terribles pensamientos, helándolo en el lugar hasta que un pensamiento gritó en su mente, rompiendo cualquier cosa que pueda estar preocupándolo.
¡Konata!
Empezó a moverse inmediatamente, entro por la puerta delantera, e inmediatamente corrió a la habitación de su preciosa hija. Temió lo peor cuando subió los escalones, y vio su puerta abierta. Realmente corrió los pocos pasos hacia la habitación de su niña pequeña, y miro, sólo para encontrarla dormida en su cama, aunque había un futon en el suelo por alguna razón. Sojiro fue aliviado inmediatamente al ver a su hija, pero aun así se acercó a inspeccionarla. Sintió su frente, y notó que estaba muy fría, pero por lo menos respiraba normalmente.
El hombre de cabello azul exhaló profundamente al notar que había dejado de respirar a este punto. Konata estaba bien, pero ¿por qué la puerta estaba abierta? Su hija no dejaba simplemente abierta la puerta delantera por ninguna razón. Aun así, se fue del cuarto de su hija, pues no quería despertarla, y cerró su puerta en silencio. Necesitaba investigar la casa, en caso de que alguien hubiera entrado mientras ella estaba dormida.
Ninguna otra puerta estaba abierta en el piso de arriba, por lo que dudó que quienquiera que hubiera entrado haya llegado hasta el segundo piso. Era sólo coincidencia que su hija había dejado su propia puerta abierta. No había ninguna señal de forcejeo en el cuarto de Kona, así que dudaba que algo haya sido robado.
Sojiro bajó silenciosamente los escalones, y se sobresaltó cuando notó una luz naranja a su izquierda. Su primer pensamiento fue que el lugar estaba en llamas, pero comprendió que era simplemente un quemador naranja brillante de la estufa. Lo apagó rápidamente, y miró despacio como la luz se desvanecía, y entonces investigó el resto de la cocina. Hizo una pausa en la estufa durante un momento, mirando los panques en forma de corazón, y el tocino.
Pensó, "¡Es tan linda! Extrañaba a su viejo, e hizo panques con forma de corazón sólo para mostrarme cuánto me ama cuando regresara"
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando recordó que tenía que verificar el resto de la casa. Sólo tardó unos minutos para revisar cualquier escondite, y aun no se le ocurría nada. Tampoco parecía que algo hubiera sido robado. Nada roto, o fuera de lo normal además de la puerta delantera. Se preguntó lo que podría pasar, y por qué Konata no había apagado la estufa. Sojiro podía sentir preocupación regresando a él. Algo simplemente se sentía mal.
Sojiro rápidamente regreso al cuarto de Kona, y lo examinó detenidamente. Las cosas que notó fuera de lo normal eran que su silla y su ventilador estaban en el cuarto. Así como el futon que guardaban en el armario. Era bastante obvio que Konata había tenido una pijamada. Asumió que había invitado a Kagami y Tsukasa, pero eso no explicaba por qué estaba durmiendo aquí con la estufa encendida, y la puerta abierta con la lluvia entrando.
Por un momento se perdió imaginando a las tres lindas niñas de secundaria, y sus preguntas de amor que las lleva a experimentar, pero lo agitó fuera de su mente para enfocarse en la tarea en cuestión.
El hombre de cabello azul, se arrodilló al lado de la cama de su hija, y la agitó suavemente, diciendo, "Konata. Konata despierta"
Konata se movió un poco, y murmuró algo débil que no pudo entender. Ahora estaba realmente preocupado, había algo en su tono, incluso mientras estaba murmurando, que a Sojiro no le gustaba en absoluto. La agitó de nuevo, y fue recompensado con Konata diciendo calladamente, "Solo déjame sola por favor"
Ahora Sojiro no estaba feliz en absoluto. Ese tono de nuevo. Así no era como hablaba su adorable Kona en absoluto, no había ninguna emoción en esa voz. El preocupado padre agarró los hombros de Konata, y la acerco, abrazándola, mientras preguntaba, "¿Kona? ¿Qué te pasó?"
Sojiro podía sentir a su hija temblando cuando la abrazo, pero cuando miro su cara, no había señal de su usual sonrisa, apenas hizo el esfuerzo de envolver sus propios brazos y devolver el abrazo. Aun así su pequeño ángel de cabello azul respondió, no podía evitar notar su voz cortándose un par de veces. Konata le dijo, "Ella me hirió papá. Ella me hirió realmente muy mal"
Los ojos de Konata habían perdido su brillo usual, e incluso parecía ser más pequeña de lo normal, aunque eso era solo una ilusión provocada por su obvio débil estado emocional. Ahora el padre de Konata podía sentir enojo. Alguien había herido a su preciosa hija. ¿Habían sido sus amigas? Cuando Kona soltó a Sojiro, él notó las vendas en sus manos, y le preguntó, "¿Que pasó Konata? ¿Estás bien?"
Konata miró sus vendas, y dijo calladamente, "Pequeños cortes como este ni siquiera duelen"
Sojiro no podía comprender lo que había pasado a su hija. La preocupación casi lo consumía hasta el punto de entrar en pánico, cuando preguntó intensamente, "¿Kagami o Tsukasa te hirieron Konata? ¿Qué te hicieron?"
Kona miro esperanzadamente a su padre, y él se sintió aliviado cuando una pequeña chispa regresó a sus ojos, y ella preguntó, "¿Kagami? ¿Ella aun no regresa?"
El padre de Konata se sintió terrible después de su respuesta, "No, no hay nadie aquí aparte de nosotros dos", y Konata volvió a caer rápidamente en su aturdimiento. No reaccionaba en absoluto, cuando Sojiro desenvolvió sus vendas para ver los pequeños cortes en sus manos. No parecían demasiado graves, pero estaba seguro que habían dolido bastante cuando ocurrieron.
No podía entender la conducta de su hija. Sus ojos, su voz, su postura, todo parecía vacío. Se sintió estúpido por preguntar algo tan obvio, pero preguntó, "¿Estas bien cariño?"
Konata se apoyó en su cama, y jalo la sabana hasta su cuello, dejando su cabeza asomando, y dijo, "Simplemente estoy muy cansada. Quiero despertar cuando Kagami regrese"
Cuando él razonó, solo podía asumir que ella y Tsukasa habían tenido algún tipo de pelea, y Kagami iba a volver después de llevar a Tsukasa a casa. Aun así, pensó que quizá debía llamarles, y sacarles que fue exactamente lo que pasó. Sojiro también pensó que podría pedirle a un doctor que le hiciera una consulta a domicilio, y revisara a Kona.
El hombre de cabello azul encontró el celular de su hija en el suelo al lado de su cama, y navegó en la agenda para encontrar el número de Kagami. Llamó, pero sólo siguió el buzón de voz después de unos tonos. Después buscó el teléfono de la casa Hiragi. Rápidamente marco al número, y escuchó mientras esperaba una respuesta al otro lado. Un hombre contestó el teléfono con el cual Sojiro había hablado unas veces cuándo arreglaban las pijamadas que las niñas tenían, y él dijo inmediatamente, "Tadao-san, ¿Kagami y Tsukasa están ahí por casualidad?"
Sojiro notó la pausa, y el tono confuso durante la respuesta del otro hombre, "¿Sojiro-san? Tsukasa está en casa, ha estado en cama con fiebre desde hace dos días. Kagami se supone que está con su hija"
El miedo invadió al hombre de cabello azul ante esa respuesta, y dijo, "Llegue a casa para encontrar mi puerta abierta, y la estufa aun encendida, algo está realmente mal con Konata, y Kagami no está por aquí. Le preguntare a Konata que pasó, pero creo que debemos buscar a Kagami inmediatamente. Tengo un mal presentimiento sobre esto"
La respuesta del otro hombre fue breve, y directa, no se molestó en preguntar cómo pudo suceder eso, pero inmediatamente se enfocó en encontrar a su propia hija así que dijo, "Voy a buscar ahora mismo, mientras Miki avisará a la policía, por si acaso. Espero que nada serio este pasando, pero no voy solo a esperar si hay una oportunidad de que mi hija este fuera con este clima"
Tadao informo rápidamente a Sojiro sobre la fiebre alta de Kagami, y su decisión de quedarse con Konata a pesar de eso para que la niña peli azul no estuviera sola en la tormenta. Sojiro estaba muy agradecido de que Konata hubiera encontrado una gran amiga, pero sabía que tenía que ayudar a su hija de cualquier manera en este momento.
La línea se cortó cuando el padre de Kagami colgó, pero Sojiro no había terminado de hablar. Necesitaba avisar a un viejo conocido de su propio teléfono, y pedirle que venga a ver a Konata. Su preocupación estaba empeorando cada minuto, por lo menos Sojiro sabía que podría sentirse mejor si llamaba a un doctor familiar para asegurarse que Konata estaba bien.
Sólo le tomo unos minutos para llamar a su doctor, quien estuvo de acuerdo en venir inmediatamente a pesar del clima una vez que le fue explicada la situación. En momentos así, es importante que todos actúen rápida y decididamente. Necesitaba salir, y empezar a ayudar en la búsqueda de Kagami, y lo sabía. Sojiro también sabía que no podía dejar sola a Konata sin embargo.
El hombre de cabello azul decidió que llamaría a su sobrina para cuidar a Konata en su ausencia. Le tomó un momento encontrar su número en su celular, y entonces le marcó, una vez más esperando impaciente. Yui contestó al tercer tono, contestando felizmente, "Hey tío. ¿Qué pasa?"
El tono serio de Sojiro inmediatamente calmó a Yui cuando le dijo, "Hey, odio tener que pedirte venir tan de repente, pero hay algo mal con Konata, y Kagami está perdida ahora mismo. Quiero salir, y ayudar a sus padres a buscarla, pero alguien necesita quedarse con Kona mientras nuestro doctor la revisa para ver si puede averiguar que está mal con ella"
Yui respondió, "Oh no, eso es terrible. ¿Konata está herida o algo?
Sojiro tomó un minuto para responder, recordando las palabras de su hija, y entonces dijo, "Ella dice que está realmente herida. También dice que los cortes que de algún modo tiene en sus manos no le duelen en absoluto, no estoy seguro del todo sobre qué está pasando con ella, pero Kagami está muy enferma, y sé que Konata estará bien si estás aquí con ella"
No había silencio al teléfono incluso mientras Yui no le hablaba a Sojiro. El claramente podía oír las llaves del carro tintineando, y sus gritos a su pequeña hermana de que iba a ver a Konata justo en ese segundo. Luego le dijo de nuevo, "No te preocupes, estaremos ahí pronto. También, hablaré con algunos amigos en la estación, y los llevare a buscar a Kagami"
Con ese Sojiro escucho el rugido del motor del carro de Yui antes de que colgara el teléfono, y se sentó cerca de su hija en su silla, y esperó. Podía decir que su hija no estaba dormida, simplemente estaba acostada ahí con sus ojos cerrados, y lo que realmente no le gustó era que no se movía en absoluto.
Kona normalmente se giraba, y movía mucho mientras descansaba en la cama, intentando estar cómoda, pero ella solo estaba acostada ahí. Era como una estatua por todo el movimiento que estaba haciendo. Sojiro se preocupó un par de veces en que ella ni siquiera respiraba, pero revisó, y vio que su respiración no se había detenido. Pronto Sojiro no podía soportar el silencio, y le preguntó a Kona, "¿Hay algo que pueda hacer para que te sientas mejor Konata?
La niña postrada sorprendió a Sojiro contestando, "La necesito"
Sojiro se sentía esperanzado por un momento, quizá podría llegar al fondo de la extraña conducta de su hija, y preguntó, "¿Necesitas a quien Kona? ¿A quién necesitas? ¿Es a Kagami?"
Konata apenas le preguntó, ¿Kagami ya regresó?
Nada. Eso fue lo que Sojiro había logrado aprender con las repetidas preguntas a Konata sobre cómo se sentía. Algo la había perturbado profundamente, al punto en que ni siquiera sabía cómo actuar. Era obvio que estaba herida, y confusa, pero no podía hablar sobre lo que era, así que Sojiro no podía ayudar a su hija en absoluto. Aun así, él tenía la esperanza de que quizá Kagami podría ayudarla. Konata obviamente necesitaba hablar con Kagami para enfrentar lo que sea que estaba hiriéndola.
Los pensamientos del hombre de cabello azul fueron interrumpidos por Yui entrando sin tocar la puerta delantera, y gritando, "¡Tío, estamos aquí!"
Fueron sólo unos momentos antes de que Yui, y Yutaka entraran al cuarto, ambas parecían angustiadas, y la pequeña parecía que iba a desmayarse cuando vio a Konata recostada en la cama. A Sojiro le habría encantado hablar con ellas, y decirles lo que estaba pasando si lo supiera el mismo, pero sabía que debía ayudar al padre de Kagami en la búsqueda.
Apenas explicó que el doctor estaría ahí pronto para revisar a Konata, y necesitaba salir, y ayudar con la búsqueda de Kagami, así que alguien necesitaba quedarse con su hija hasta que Kagami fuera encontrada. Sojiro prometió que volvería en cuanto Kagami fuera encontrada, y entonces les agradeció a ambas antes de salir corriendo.
Las dos recién llegadas se quedaron casi en silencio, solo mirando a Kona intentando deducir lo que podría estar mal. Yui estaba de pie por la ventana, considerado leer uno de los mangas de Konata para pasar el tiempo, pero Yutaka ya había jalado una silla, y estaba sosteniendo las manos vendadas de Konata, y acariciándolas, diciéndole a su prima mayor que todo estaría bien, únicamente recibiendo una contestación de, "Yo sé" de la niña peli azul.
Ese tono heló a Yui. La falta de energía era algo que nunca había pensado posible de su pequeña prima. Esa niña era la encarnación de la efervescencia. La mujer de cabello verde se acercó, y abrazó a Konata, queriendo no oír algo así nunca más. Meció a Konata de un lado a otro como si estuviera consolando a su propia hija, y le dijo, "No te preocupes Konata, estamos aquí contigo"
Esperaron por casi media hora antes de que hubiera un golpe en la puerta de abajo, y Konata dijo esperanzadamente, "¿Kagami?"
Yui dejo a la pequeña niña al cuidado de su hermana, y bajó para dejar entrar al doctor. Ella se preocupó en el momento en que puso los ojos en él. Yui había visto a este hombre antes, era un especialista que había sido el doctor de Kanata desde que había sido una niña pequeña. Llamarlo a él significaba que Sojiro estaba temiendo lo peor para su hija.
El hombre era viejo, su pelo se había vuelto blanco, y estaba sin afeitar, por lo que su barba blanca crecía al azar sobre su barbilla. Era obvio que se había apresurado sin molestarse en arreglarse. Fue directo cuando le preguntó a Yui "¿Dónde está ella?"
Yui lo llevó por los escalones, llevándolo al cuarto de Konata, y diciéndole a Yutaka que lo dejara examinar a Konata. El rápidamente reviso su pulso, leyó su temperatura, y presión arterial, y verificó su dilatación, y reflejos. No pasó mucho antes de que desenvolviera las vendas en las manos de Konata, y examinó los cortes.
Encendió su linterna en los cortes, y entonces metió la mano en su bolsa de herramientas para sacar un par de pequeños clips plata que uso para arrancar un objeto diminuto del corte en su mano derecha. Envolvió entonces sus manos en vendas frescas, y dejo la cabeza de Konata descansando sobre sus almohadas.
Yui había mirado nerviosamente el examen entero, y cuando el doctor suspiró, y se alejó de Konata, ella finalmente se llenó de valor para preguntar, "¿Qué está mal con ella?"
El doctor la miró, entonces suspiró y dijo, "No puedo estar completamente seguro a estas alturas. No tiene fiebre, su presión arterial, y la dilatación es normal, sus reflejos son un poco lentos, pero eso normal por lo menos para ella. Dudo que sea causado por una infección del vidrio que le quite de su cortada, pero creo que puedo recomendar algunos antibióticos por si acaso cuando su padre regrese. Por ahora, solo hay que mirarla, y esperanzadamente puedo deducir algo útil. Ahora mismo tengo una idea de lo que podría ser, pero eso es algo que necesito discutir con el padre de la niña"
Yui sentía enojo hirviendo en ella, y no entendió por qué. Si tenía una idea, debería estar haciendo algo. Al menos podría decirle lo que creía que estaba mal con Konata, pero todos lo que hizo era indicio de que no era una enfermedad, y ella no merecía saber incluso la posibilidad de lo que podría ser.
Ella probablemente se habría roto si el teléfono celular de Konata no hubiera sonada en ese momento. Todos se helaron y vieron como Konata rodó lentamente, y tomo su teléfono de dónde estaba al lado de su cama. Presiono el pequeño botón verde y contestó, "¿Kagami?"
No era Kagami del otro lado, era Tsukasa. Estaba llamando para ver si quizá Kagami había regresado ahí. Preguntó, "Hey Kona-chan. Llamo para ver si Kagami no regresó allá"
La niña peli azul respondió, "Ella salió. Está enferma y salió. Necesito cuidar de ella Tsukasa"
Hubo silencio del otro lado por un momento antes de que Tsukasa preguntara, "¿Estas bien Kona-chan? Suenas...diferente"
Konata podía oír gritos viniendo del lado de Tsukasa, y parecía como si alguien estuviera realmente enfadado. Oyó a Tsukasa decir débilmente, "Herma...no lo hagas"
Pronto no podía oír a Tsukasa en absoluto. Todo lo que podía oír eran alguien gritando, "¡Le hiciste algo a ella no! ¡La heriste! ¡Te lo advertí, y cuando te ponga mis manos encima, lo lamentaras!
Konata se permitió esperanzarse por un momento. Este enojo era familiar. Sólo una persona se enfadaba con ella, así que preguntó, "¿Kagami?"
Silencio.
No hubo ninguna respuesta del otro lado por lo que parecían horas, y entonces la voz que había estado gritando respondió, "¿Konata?"
Ahora el dolor regresó a la mente de Konata, pero no le importaba. Sus ojos se iluminaron, y empezó a sonreír, para alivio de todos los demás en el cuarto. Konata sabía que Kagami no la había dejado, había tenido una buena razón, y ahora estaba llamando para dejarle saber a Konata que estaba bien. Todo iba a estar bien ahora. Konata dijo, "Estaba preocupada por ti Kagamin. Debiste decirme si tenías que irte. Todavía puedes venir, y cuidare de ti si me necesitas"
Konata sintió todo dejándola de nuevo cuando oyó la respuesta, "Konata. No soy Kagami. Soy Matsuri. Necesitamos averiguar dónde está Kagami"
A Konata ya no le importaba hablar con esta persona. Ella no era Kagami. Ella sólo era buena para una cosa más, así que Konata le preguntó, "¿Puedo hablar con Kagami? ¿Por favor?
Hubo más silencio del otro lado antes de que Tsukasa regresara a la línea, diciendo, "¿Kona-chan? Kagami está perdida. ¿Sabes dónde está?"
Sí", Kona dijo.
Tsukasa parecía emocionada ahora, y preguntó, "Oh, ¿en serio? ¿Puede decirme dónde está?"
Konata no entendió la pregunta en absoluto, no era capaz de concentrarse en la conversación sin importar lo mucho que lo intentaba. En su interior le estaba gritando a Tsukasa para que encontrara a Kagami, y la regresara, y asegurarse que todo estaba bien, pero todos lo que salió fue, "Ella está asustada. Por eso tenía que irse, tienes que hacerla sentir bien, porque yo solo sigo asustándola"
Tsukasa estaba obviamente decepcionada por la respuesta, y Konata, pero no importaba lo mucho que lo intentaba, no podía decir lo que estaba sintiendo. Dolía demasiado pensar en ello, todo en lo que podía enfocarse era en Kagami. Cuando ella regresara, todo estaría bien. Tsukasa respondió, "Kona-chan. Hay algo malo contigo. ¿Qué es?"
Konata no podía contestar. Para contestar tendría que enfrentar su dolor, así que solo se quedó en silencio. Tsukasa estaba obviamente aún más preocupada ahora que había hablado con Konata, pero aun así intentó confortar a su amiga, diciendo, "Bien, no te preocupes ¿de acuerdo? La encontraremos, y luego iremos, y alégrate, ¿de acuerdo?"
Konata no podía responder, no importaba cuánto quisiera. Ella era la que debía estar confortando a Tsukasa, y lo sabía. La pobre niña estaba muy preocupada por su hermana gemela, pero la niña peli azul simplemente no podía hacerlo. Pensar era dolor, sentir era dolor, y no podía soportarlo, por lo que solo se detuvo. Se había retirado dentro de sí misma donde nadie podría encontrarla, y nadie podría herirla.
El cuerpo de Konata murmuró, "De acuerdo ", pero su mente gritó por ayuda. No podía escapar de la jaula de emoción que Kagami había construido para ella, no importaba lo duro que lo intentaba. Ni siquiera podía mover su cuerpo como quería. Simplemente actuaba por su propia cuenta, y no hizo caso a los pensamientos y deseos de quien se suponía es quien controlaba.
Konata luchó tan duro como pudo para hacer algo, pero era inútil. Estaba luchando consigo misma, una parte mucho más fuerte de ella que estaba huyendo del dolor. La parte que lo enfrentaría no era bastante fuerte para tomar el mando. Así que se rindió, y dejo al mundo ser aburrido de nuevo. Ni siquiera recordaba cuando termino su llamada con Tsukasa o lo que había dicho en la llamada.
En su interior una lucha estaba rabiando. Una lucha entre las tres partes más fuertes de ella. Una gritando de rabia, una gritando de dolor, y la tercera era la verdadera ella, todas estaba prisioneras en su propia mente. La lucha era intensa y ella nunca había sentido dos cosas tan poderosas en su vida, y estaban destruyendo al resto de ella. Todo los sentimientos además de su dolor por ser abandonada, y su amor eran intrascendentes, y por lo tanto fueron absorbidos por uno u otro para alimentar las llamas del intenso conflicto.
¡Ella nos odia! ¡Se fue, y nos hirió!
¡No! ¡Kagamin no nos haría daño! ¡Nunca!
¡Entonces por qué nos dejó así! ¡No pudo ni siquiera enfrentarnos!
Está asustada, eso es todo. Nos acercamos mucho, realmente rápido, y la asustó. También nos asustó a nosotros.
¡Ésa no es una razón, simplemente es una excusa!
Ella está enferma. Solo no está pensando bien. Sé que ella simplemente pensó que era lo mejor para nosotros si se iba.
Eso es bastante conveniente, ¿eh? Claro, esa pudo haber sido una buena excusa ayer, pero fue la última vez que no pensaba claramente. Saben que estaba pensando muy bien cuando nos dejó.
Esto no es importante. Necesito encontrarla. Ella me necesita ahora.
¡Necesitamos ir tras ella! ¡Ella es más importante que nosotros!
¡Por qué todo siempre es más importante que nosotros! ¿Es mucho pedir por una vez, que alguien nos ame? ¡Es demasiado para ellos sufrir para que podamos sentirnos bien!
Las personas que amo nunca deben sufrir. Yo sufriré millones de veces algo que les haga daño si eso los mantiene a salvo y felices.
¿Por qué debemos sufrir? ¿Qué hemos hecho para merecer sufrir? ¡Todos lo que hicimos fue confortarla, y amarla, y ella escupió en nuestra cara! No nos merece, y podemos encontrar alguien mucho mejor.
Nadie es mejor que Kagami.
Nada es más importante que Kagami.
¿Incluso nosotros? ¿Ni siquiera todos los demás que se preocupan por nosotros? ¡Mira lo que les estás haciendo! ¡No te importa lo mucho que les duele vernos así!
Me importa
¡Claro que no! Nada es más importante que Kagami!
¿Puedes oír cuan iluso eres?
Sí.
¡Están engañándose ustedes mismas! ¡No la aman!
Sí.
Sí.
¿Cómo pueden decir que la aman después de decir tales cosas horribles sobre ella?
Quizá el amor no es la cosa más importante en el mundo. ¿No éramos felices incluso antes de amarla? ¿No éramos felices solo estando con nuestras amigas, y familia?
El amor es la cosa más importante. Ya sea amor por Kagami, o como amo a Papá, Tsukasa, y Miyuki.
Amar a Kagami es la razón por la que estamos aquí. Si no la amamos, entonces no existimos.
Eso duele.
Bebe llorón, no me extraña que seas tan patético. Ni siquiera puedes decidir cómo te sientes.
Detente.
¡Si la amaras más, esto nunca habría pasado! Alguien como tú no merece ni siquiera estar en la presencia de tal ángel.
Lo sé. Tan solo dejen que me vaya para hacer lo correcto.
¡NO!
¡NO!
¡Si te dejamos ir, solo seremos heridos más!
¿Estás pensando en lo que es mejor para Kagami? ¡O solo estas siendo egoísta!
¿Egoísta? ¿Dolor?
Sí, nos duele, nos duele mucho, ¿o aun te estas escondiendo de eso?
¡Este dolor no es nada! ¡Podemos salir adelante por Kagami!
Dolor. Sí, está ahí. No importa, o por lo menos no todavía.
¿De qué estás hablando? Este dolor es todo el problema. Estás tan asustada de mí que ni siquiera te puedes mover.
¿De qué estás hablando? Este amor es una bendición. Tú estas tan asustado de mí, ni siquiera puedes decidir cómo te sientes realmente.
No la necesitamos.
Ella nos necesita.
Yo la necesito.
Konata lentamente se dio cuenta de nuevo del mundo alrededor de ella, pero podía ver que todavía era aburrido. Todavía no tenía el control. Podía distinguir los ruidos, e intentó lo que pudo para entender qué estaba pasando. Parecía que una voz familiar estaba hablando con su padre. Era su doctor, pero ni siquiera podía recordar su nombre en ese momento, se esforzó para captar lo que estaba diciendo.
"-Parece fuertemente ligado a su estado emocional, justo como su madre. Excepto que el detonante ha sido diferente. En el caso de Kanata, el detonante final fue el diagnóstico de Konata, nosotros no sabemos exactamente que causó el cambio en Konata sin embargo. El caso más probable sería alguna interacción entre esta niña Kagami, y ella misma, pero no puedo estar seguro a menos que pueda hablar con ambas"
Sojiro respondió seriamente, "Bien, ¿hay algo que podamos hacer? Kagami no va a hablar pronto, está hospitalizada debido a su fiebre. No hemos sacado nada de Konata desde que volví. ¿No podemos ayudarla de alguna manera? Quizá debemos llevarla al hospital también"
El doctor respondió, "Odio ser franco con usted Sr. Izumi, ¿pero recuerda la poca ayuda que fue el hospital para su esposa? Creo que es mucho más importante dejarla tan cómoda como sea posible hasta que esa niña se recupere, y yo pueda hablar con ella. Aun no se ha desarrollado lo suficiente para amenazar su vida, y estoy seguro que recuerda que Kanata tenía varios casos así dónde pudo recuperarse. Konata misma se ha recuperado de un par de casos más pequeños. Uno cuando era una niña pequeña, y recibió su diagnóstico original, y otro cuando estaba en la escuela. Ninguno fue tan serio como este, pero aún no se ha desarrollado al mismo punto como cuando Kanata comprendió que le había pasado la condición a su hija. Para abreviar, esto no es un problema que la medicina pueda resolver. Esta es una condición psicológica profunda, y la única que puede tratarla es Konata misma. Lo que más me preocupa a estas alturas es que descuida sus otras necesidades como sueño o sustento, y eso puede causar que tanto su condición como su estado mental empeoren"
Hubo silencio después del monólogo del doctor. Incluso la tormenta afuera parecía estar sosteniendo la respiración ya que ninguna gota estaba golpeando el tejado o ventana. Finalmente el hombre de cabello azul contestó, "Así que, ¿todo lo que podemos hacer es esperar a que mejore?
El doctor respondió, "Siento decirlo, pero sí. Debo hacerlo una vez más, no le diga sobre esta condición. Ella podría ser mucho más cuidadosa sobre estas cosas si lo supiera"
Sojiro parecía muy serio entonces, y respondió severamente, "Simplemente no puedo. Kanata siempre me dijo lo mucho que lamentaba saberlo. Había tantas cosas que quería hacer, e intentar, pero no lo hizo porque temía por su vida. Al final, nada de eso importaba. No hay manera de que pueda ver a Konata crecer de esa manera. Demasiado asustada para salir, y hacer amigos, e interesarse en cosas porque sabría que un movimiento en falso, y podría simplemente...morir"
Konata intentó enfocarse en la conversación, pero su cabeza no funcionaba bien, todavía absorta en su batalla mental, pero logro decir, "¿Mamá me hizo enfermar?
Tanto el doctor como Sojiro se sorprendieron, ninguno notó que Konata estaba despierta. De hecho nunca se había dormido, sólo lo pareció durante un tiempo. Su padre inmediatamente se acercó, y abrazó a la niña pequeña, diciendo, "No bebé. Vas a estar bien, así que no te preocupes por toda esa charla sobre muerte ¿de acuerdo?"
Konata no recordaba oír nada sobre la muerte, y se preguntó por qué su papá estaba actuando tan raro, pero dijo, "No me estoy muriendo papá. Simplemente estoy muy cansada. ¿Puedo ver a Kagamin ahora?"
Él suspiró, y contestó, "No, no lo creo. Ella no está sintiéndose muy bien"
La mirada angustiada de Konata casi rompió el corazón de Sojiro cuando ella respondió, "Kagami está enferma. Necesito cuidar de ella, ¿de acuerdo? Dijo que me necesita cerca de ella en estos momentos. Ella dijo por siempre"
Él sólo podía pensar que su hija no tenía por qué lidiar con algo así. No era justo que tal niña maravillosa tuviera que esforzarse tanto por algo tan simple como tener amigos. No tenía forma de saber por qué Kagami había corrido con esta tormenta, y fue encontrada horas más tarde desmayada por su fiebre cerca del tren. Ella ni siquiera llevaba su celular, y ya que él no oyó nada cuando el número fue marcado solo podía asumir que lo había dejado caer en alguna parte en la calle.
Konata alcanzó su teléfono, y una vez más envió un mensaje a Kagami, ni siquiera reaccionó cuando Sojiro intentó decirle que Kagami no tenía su teléfono. Ella envió su mensaje, y entonces volvió a descansar, pero no encontró ningún descanso en sus pensamientos. En todo caso, este mundo aburrido que odiaba era un descanso de sus problemas reales.
A medida que su conciencia se desvaneció se encontraba envuelta en oscuridad con nada más que las voces de su dolor y amor haciéndole compañía.
¡Sigue adelante!
¡Nunca!
Nunca.
¡Olvídenla!
¡NO!
No.
¡Ella no va volver!
¡Esperaremos para siempre!
No dudo de mis amigos. No dudo de mi amor. Ella regresará, y me salvará de ustedes dos.
¡Nadie puede salvarte excepto nosotros, tomaremos el poder!
¡No puedes amar tanto como nosotros! ¡Tomaremos el poder!
Nadie puede amar a Kagami tanto como yo lo hago. Ella estará aquí, y hará todo mejor. Cuenten con ello.
Con eso Konata dejo la oscuridad abrumarla, y dejo de discutir con las voces. Podrían discutir todo lo que quisieran, ella había tomado la decisión de confiar en Kagami, y esperaría el tiempo que fuera necesario.
Nota de autor: Gracias por leer chicos, y también sus comentarios realmente están ayudando a mejorar mi escritura. Puedo ver una diferencia bastante grande en lo que estoy produciendo ahora comparado con el primer par de capítulos de la historia. En segundo lugar, realmente me está matando escribirle el triste, y serio lado de Konata, pero tiene que pasar, porque es la forma cómo la historia vino a mí.
Tengo que admitir, un par de veces he tenido el impulso de simplemente teclear, "Y vivieron felices por siempre" Tengo la sensación de que mataría todo el trabajo que hemos puesto en esto hasta ahora, así que voy a aguantar hasta que se vuelva más feliz, o llegue a su fin, y sinceramente espero que todos sigan leyendo también.
Edición rápida: Creo que pude haber fallado al explicar lo que estaba pasando. No quiero dar a entender que Konata se está volviendo loca, de hecho, su mente aun es bastante racional. Simplemente no puede actuar como quiere porque no puede decidir cómo se siente. Las dos voces discutiendo en su cabeza, son solo una parte de ella, una representa su amor, y dedicación por Kagami sin importar lo que pase. La otra es una representación del dolor y enojo que siente Konata hacia su amiga al ser abandonada. Las dos voces son extremos de sus emociones sin embargo, y no captan lo que son sus verdaderos pensamientos, y cómo realmente se siente sobre lo que está pasando. Incluso con esta explicación no estoy seguro si conseguí explicar lo que está pasando, pero esto es lo mejor que puedo hacer ahora mismo, ya que yo aún no soy tan genial explicando sentimientos.
Notas del traductor: Penitus Bellum, en latín, según el traductor de google es "Guerra de Internet" o "En guerra"
FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO NUEVO
