Feliz cumpleaños Shiori Orihara =)
Capítulo 13
Como todos los días a esas horas Christa se dirigió al despacho de Erwin para informarle que el almuerzo estaba preparado y servido, se extrañó al no encontrarlo ahí sumido en sus papeles o en alguna llamada que siempre parecía tratarse de alguna amenaza más que de algún negocio. Suspiró al cerciorarse de que realmente no estaba y emprendió rumbo a la habitación de su amo, no le gustaba ir a ese lugar, siempre le daba mala espina, como si allí se reflejara verdaderamente la personalidad de aquel hombre de apariencia tan afable, pero que en el fondo escondía un carácter frío y calculador, el cual disfrazaba detrás de una eterna sonrisa. Suspiró profundamente cuando estuvo frente a la fina puerta de madera color ocre y suavemente golpeó tres veces, hizo una pausa esperando la autorización para entrar, pero nada sucedió, llamó una segunda vez y volvió a esperar mas seguía sin escuchar la voz del rubio permitiéndole la entrada. Cuando ya estaba pronta a retirarse en busca de su jefe en otro lugar de la mansión un extraño ruido proveniente del cuarto llamó su atención, agudizó el oído y pudo distinguir que se trataba de sollozos que obviamente no pertenecían a Erwin. Con la mano temblorosa tomó el pomo de la puerta y la giró abriéndola lentamente.
-Con permiso – susurró la joven esperando algún tipo de reproche por haberse atrevido a pasar sin autorización, sin embargo el regaño nunca llegó.
La rubia observó con detenimiento el interior de la habitación, pensó por unos segundos que ésta se encontraba vacía, pero de pronto su mirada se posó en el cuerpo moreno y desnudo de un joven que estaba sentado en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, las rodillas a la altura de su mentón y abrazado a estas escondiendo su rostro entre ellas. Christa dio un respingo al verlo y el color se subió a sus mejillas producto de la desnudez del muchacho, pero pronto la sorpresa se fue disipando dando paso al raciocinio, no había que ser un genio para darse cuenta de que era lo que había sucedido en ese lugar, una mezcla entre tristeza y enojo inundó su corazón, se acercó cautelosamente y tomó la chaqueta del joven que se encontraba en el piso para luego cubrirlo con la prenda.
-Eren – lo llamó con un tono suave y compasivo, el castaño no le respondió - ¿qué ha sucedido? – preguntó acariciando su cabeza con la intención de consolarlo y que dejara de llorar.
-Soy un imbécil – murmuró el ojiverde sin levantar el rostro, apretando con fuerza sus pantorrillas.
-No digas eso – la sirvienta posó sus manos sobre los hombros del otro con suavidad, tratando de reconfortarlo – todo va a salir bien – dijo por inercia, aun sabiendo el significado vacío de esas palabras.
Eren rió con el comentario ¿todo iba a estar bien?, imposible, se notaba que la ojiazul no tenía idea de nada, se sintió molesto y frustrado, estaba consciente de que la chica sólo quería animarlo, pero estaba cansado de todo eso, de ser la persona por la cual los otros sentían compasión y deseos por protegerlo, él quería algo más quería ser libre y proteger a los que amaba, pero Erwin poco a poco le iba quitando todo, desde su familia hasta la única razón por la cual se mantenía en pie: Rivaille. El castaño sentía como toda esa determinación por la que años atrás se enorgullecía estaba desapareciendo. Levantó la vista para que sus ojos enrojecidos e hinchados se encontraran con la mirada de Christa.
-Ya no hay nada bueno para mi Christa – dijo y su cuerpo comenzó a temblar notoriamente. Su rostro cansino y demacrado reflejaba su desesperanza, a los ojos de la rubia, Eren era similar a un ángel al que le habían cortado las alas.
-Eso no es cierto – replicó la joven – solo debes creer en que algún día las cosas mejorarán.
-¿Creer? – Eren volvió a soltar una carcajada que irónicamente estaba cargada de amargura - por favor, mírame, en esto me he convertido, en la puta favorita de Erwin – hizo una pausa y pasó saliva por su garganta, controlando los leves hipidos que aun persistían producto del llanto en el que se había sumergido minutos atrás – sólo me queda darme por vencido y aceptar mi destino.
-Lo siento Eren, pero no puedo permitir que te rindas – dijo la joven poniéndose de pie y comenzando a recoger las ropas regadas del castaño – todos hemos luchado por ti, tu hermana, Sasha, Jean e incluso yo – la ojiazul hablaba con tal determinación que su voz parecía no pertenecerle a esa dulce muchacha – así que te pido, por respeto a nuestros esfuerzos, que no te des por vencido y sigas luchando – concluyó entregándole las prendas a Eren para que se vistiese.
Aquellas palabras calaron en lo más hondo del corazón de Yaeger, Christa tenía razón, muchas personas se estaban esforzando por su bien, sin embargo la libertad que tanto anhelaba ahora le resultaba tan efímera y sin sentido si no la disfrutaba en compañía de su amado Levi - ¿Qué puedo hacer? – preguntó comenzando a llorar nuevamente – por mi culpa van a lastimar a la persona que más amo.
-Pues primero, levántate y vístete, si te quedas en este lugar compadeciéndote no podrás evitar que le hagan daño a esa persona especial para ti – sugirió la sirvienta, volteándose para darle privacidad al otro.
Eren pudo distinguir un nuevo sentimiento en su interior, la rabia, hacia sí mismo por estar perdiendo el tiempo compadeciéndose en vez de hacer algo por aquel hombre que lo hacía tan feliz e ira hacia Erwin que planeaba hacerle daño – "sobre mi cadáver" – pensó y tomó las prendas, colocándoselas rápidamente, sintiéndose ansioso al percatarse que la más baja parecía tener una idea para ayudarlo con su conflicto, eso le estaba devolviendo su determinación, defendería al amor de su vida con uñas y dientes si era necesario. Cuando ya estuvo listo se atrevió a hablar nuevamente – Por favor, dime que tú sabes como puedo salvarlo – murmuró con voz temblorosa.
-Apresúrate, corre a los estacionamientos – dijo Christa curvando una ligera sonrisa, el castaño la miró contrariado – Ymir aún no se ha ido, estoy segura de eso y donde sea que vaya Erwin-sama, ella lo acompañará – agregó con convicción.
El castaño no necesitó más explicaciones, a pesar de que la morena había sido la culpable de que su intento por escapar fallara, era su única esperanza en esos momentos, estaba asustado, no más que eso, moría de pavor por lo que podría suceder, pero Christa estaba en lo correcto y debía intentarlo como último recurso. Le susurró un "gracias" a la de cabellos dorados y emprendió rumbo a toda velocidad hacia el lugar que le indicó, corrió tan rápido que el aire parecía quemar sus pulmones cuando entraba por sus fosas nasales, aún así no se detuvo hasta llegar a destino y encontrarse frente a frente a la alta e imponente figura de la guardaespaldas que vestía un elegante traje negro y estaba presta a subirse a uno de los autos de su jefe.
-¿Qué haces aquí Yaeger? – interrogó Ymir con desinterés.
-Tienes que ayudarme – respondió.
-No tengo por qué ayudarte – dijo Ymir montándose definitivamente en el carro – yo ya no te debo nada – sentenció poniendo en marcha el vehículo.
-Pues entonces seré yo el que te deba algo ahora – insistió Eren situándose a un lado de la ventana del conductor, impidiendo la partida de la otra – por favor, Christa dijo que podía confiar en ti.
La mayor bufó molesta, pero detuvo el motor del automóvil – dime, de que se trata – soltó dejando que el otro notara su molestia.
-Por favor, no dejes que Erwin le haga daño a Rivaille – rogó sin dejarse intimidar ante aquella mirada de fastidio.
-¿Cómo quieres que haga eso?, no puedo desobedecer las órdenes de Erwin-sama – la mujer sabía que, como muchas otras veces y por muy injustas que fuese la situación, ella no podría negarse a acatar el mandato de su jefe, su palabra era ley.
-Sólo contáctate con Jean, dile que están buscando a Levi, él sabrá como comunicarse con él y ponerlo en sobre aviso – insistió.
-No sé si pueda hacerlo.
-Por favor, eres mi única esperanza – el castaño se quebró nuevamente, desesperado por la situación.
-Está bien, nada le ocurrirá a tu noviecito – Ymir volvió a poner en marcha el vehículo – te lo prometo – agregó antes de iniciar la marcha, dejando atrás a Yaeger.
Eren suspiró aliviado, sintiendo como la esperanza regresaba tímidamente a su interior. Sonrió levemente, podía confiar en las palabras de Ymir, estaba convencido de eso.
-o-
-¿Estás segura de que éste es un lugar seguro para conversar? – preguntó el pelinegro desconfiado de haberse reunido en un lugar tan concurrido como lo era una cafetería.
-Lo es – respondió la joven con seriedad, la cual contrastaba con la enorme copa de helado que estaba frente a ella.
-¿Era necesario que vinieses con acompañante? – volvió a cuestionar el hombre señalando a un joven de cabellos Cataño claro y ojos miel.
-Lo era – aseveró la chica dándole una probada al su helado, saboreándolo lentamente como si con aquellas acciones sólo intentara exasperar al mayor.
-Tsk – Levi chasqueó la lengua y dedicándole su mejor mirada asesina a la joven le dio un sorbo al café que había pedido. Tratar con la hermana de Eren no era una faena sencilla, la chica era deslenguada y no mostraba ni un ápice de respeto hacia su persona, de todos modos intentaría llevarse con ella por el bien del mocoso, además, si pretendía formar una familia con el castaño, eso significaba que serían cuñados. Resopló hastiado y habló para ir directamente al grano – tenemos que actuar lo antes posible si queremos que Eren se libre definitivamente del cerdo de tu jefe – dijo.
-Eso ya lo sé – Mikasa dejó a un lado la copa y apoyó los codos sobre la mesa, entrelazando las manos frente a su rostro – he estado esperando el momento oportuno para atacar.
-Yo tengo los medios y contactos suficientes para llevarme a Eren lo más lejos posible, solo hace falta poder burlar de alguna forma a todos esos malditos que vigilan cada paso que da el mocoso – comento Rivaille dirigiendo su mirada hacia Jean, el cual se había mantenido en silencio todo el tiempo – ¿tú eres uno de ellos o me equivoco? – interrogó.
-Trabajo para Erwin, pero al igual que Mikasa, estoy dispuesto a ayudar a Yaeger – respondió el joven con indiferencia.
-Algo de ti me da mala espina.
-Jean es de confianza – lo defendió la asiática – si crees en mí, creerás en él – sentenció – me he hecho de buenos contactos, todos dispuestos a atacar en cuanto se los pida – la muchacha se levantó de su asiento – es hora de irnos, espera mi llamada.
Kirschtein imitó la acción de Mikasa, no sin antes sacar dinero de su bolsillo para pagar la cuenta de la muchacha. Hizo un gesto en señal de despedida y se dirigió primero hacia la salida de la cafetería, la otra también se despidió con una señal tosca con su mano, pero antes de poder retirarse Levi la detuvo.
-Prométeme que lo cuidarás mientras yo no esté – susurró sin hacer contacto visual.
-Siempre lo hago.
Esta vez Rivaille si levantó la vista con el fin de que su mirada se encontrara con la de Mikasa, la escrutó con detenimiento, tomándose su tiempo en cada detalle de esos orbes color ónix. Se vio reflejado en ellos y entendió que a pesar de que la chica podría ser la persona más desagradable del universo, estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para rescatar a su hermano, hizo un leve movimiento con su cabeza en señal de aprobación y confianza.
-Te lo encargo – dijo el pelinegro suavizando su semblante.
-Puedes confiar en mí – aseguró Ackerman con determinación.
-Realmente Yaeger es un imbécil – ambos pelinegros escucharon el comentario de Jean que había regresado hablando por teléfono y le dedicaron una mirada de odio en reproche por aquel insulto hacia el castaño. Kirschtein hizo un ademán con la mano solicitándoles que le esperaran – está bien, ahora mismo está en frente de mí, yo me encargaré de todo, puedes estar tranquila – dijo con seriedad a aquella persona que le hablaba por el otro lado de la línea – adiós – se despidió para luego cortar la llamada y dirigirse hacia aquellos que le aguardaban.
-¿Quién era? – interrogó la muchacha.
-Ymir – respondió el de ojos miel a lo que la asiática hizo una mueca manifestando su molestia – creo que le tengo malas noticias señor – agregó hablándole al pelinegro.
-¿De qué se trata? – Levi trató de sonar desinteresado a pesar de estar completamente seguro de que lo que le estaban pronto a decir era probablemente muy malo.
-Será mejor que no regrese a su casa por algún tiempo – Rivaille arqueó una ceja en señal de desconcierto – al parecer Erwin se ha enterado de su relación con Eren y lo está buscando, es peligroso si lo encuentra.
-No le temo a ese bastardo – replicó el de ojos olivo intentando restarle importancia al asunto – si quiere hacerme una visita, las puertas de mi casa están abiertas, no vacilaré un segundo en hacer trizas a ese maldito.
-Pues debería – Jean fue tajante – Erwin es de aquellas personas que no tienen ningún tipo de escrúpulo, si es necesario hacer desaparecer a alguien con el fin de proteger su negocio lo hará sin dudar un segundo.
-No voy a huir, si eso es lo que quieren – Rivaille frunció el ceño y se cruzó de brazos, en ese momento era el orgullo el que se expresaba. Mikasa, exasperada por la terquedad del mayor se abalanzó contra él y le tomó por el cuello de la camisa, acercando su rostro lo suficiente como para que el otro pudiese sentir su aliento.
-Vas a esconderte aunque tenga que noquearte y encerrarte en un sótano si es necesario – advirtió la muchacha, dejando ver en sus ojos que hablaba en serio – tu eres la única persona que ha impedido que mi hermano no haya caído en la desesperanza, él si aun desea ser libre es por ti – sus palabras salían como navajas, estaba enojada y frustrada y su cuerpo temblaba producto de aquellas emociones que la embargaban , odiaba reconocerlo, odiaba que ese enano amargado fuese la única esperanza que le quedaba de recuperar aquel ojiverde alegre y decidido – no permitiré que Eren caiga por completo bajo el dominio de ese maldito y estoy dispuesta a hacer lo que sea para lograrlo, incluso lastimarte.
El mayor abrió los ojos consternado, no se esperaba aquella reacción por parte de la pelinegro, tomó con fuerza las manos de la joven y la obligó a soltarlo, para luego soltar un leve gruñido – Está bien – dijo y su rostro volvió a reflejar esa eterna seriedad que lo caracterizaba – no volveré a mi departamento… hoy – se levantó por fin de su asiento y dejó el dinero de su parte de la cuenta sobre la mesa – será mejor que tu llamada llegue rápido, no soy una persona paciente – concluyó antes de irse del local en el que se habían reunido.
-Esto cada vez se está volviendo más peligroso – comentó Jean estrechando la mano de Mikasa, ésta la aprisionó con fuerza, aceptando el contacto - ¿Estás segura de querer continuar?
-Sabes que no me detendré hasta ver a Eren feliz.
-Lo sé…
-o-
Levi sentía como su orgullo era mancillado poco a poco al verse obligado a hacer aquel acto tan humillante, sin embargo sabía que no podía confiar en nadie más. En cuanto salió del café ya tenía su destino claro, por lo que condujo aquel trayecto sin titubear un instante en su decisión, mas ahora, cuando ya se encontraba frente a aquella puerta de madera color blanco que estaba sucia y a mal traer, su determinación se fue al carajo – "Que bajo has caído Rivaille" – pensó llevando su mano izquierda al timbre, tocándolo sólo una vez. Esperó alrededor de 30 segundos, impaciente y dispuesto a abandonar el lugar si aquel pedazo de madera no se abría en los próximos 10 segundos.
-¿Quién es? – preguntó una voz cantarina del otro lado, haciendo que a Rivaille le entraran ganas de salir huyendo - ¡enanín! – exclamó Hanji cuando ya hubo abierto y se encontró con un pelinegro con el ceño más fruncido que de costumbre bajo el umbral.
-Loca, necesito que me des alojamiento por hoy – pidió secamente.
-¿Eh?, ¿pasó algo? – preguntó la mujer sorprendida, consciente de que si su amigo le estaba solicitando aquello era por alguna razón bastante grave.
-Es una larga historia que no quiero contar – hizo una pausa, cruzándose de brazos y moviendo el pie compulsivamente manifestando su impaciencia - ¿Vas a dejarme entrar?
-Claro, pasa – Zoe se hizo a un lado, dejando entrar a Levi a su pequeño departamento.
A Levi le vino un notorio tic en el ojo al ver el completo desorden en el que estaba sumido aquel lugar, montañas de papeles, ropa y loza estaban regados por el piso y los muebles dejaban advertir una visible capa de polvo sobre ellos - ¿Cuánto tiempo llevas sin asear este lugar? – preguntó temiendo por la respuesta.
-Uhmm… desde la última vez que estuviste aquí y limpiaste – contestó Hanji con soltura.
-Eso fue hace más de un mes.
-Que rápido pasa el tiempo – declaró la otra llevándose una mano al mentón.
Rivaille suspiró resignado, al parecer tendría bastante trabajo que hacer el resto del día.
-o-
Ymir estaba preocupada, pocas veces en su vida había visto a su jefe así de furioso y en todas esas ocasiones los resultados fueron nefastos para aquellas personas que despertaron su cólera.
Siguiendo las órdenes de Erwin, lo llevó directamente al departamento de Rivaille, estaba segura de que no lo encontraría ahí, ya que hacía ya varios minutos que había logrado comunicarse con Jean para que alertara al ojiolivo sobre el peligro que corría. Sus suposiciones se vieron comprobadas cuando irrumpieron en el departamento del empresario, revisando cada uno de los rincones de éste probando que nadie se encontraba allí. El rubio no pareció molestarse con eso, simplemente se dirigió a la sala de estar y tomó asiento en uno de los sillones.
-Toma asiento, al parecer Levi aun no llega del trabajo, será mejor que lo esperemos para charlar – el hombre curvó una sonrisa macabra mientras le señalaba a la morena donde sentarse.
-Si señor – Ymir estaba consciente de que la espera sería en vano, mas no podía hacérselo saber a su jefe, se dejó caer sobre el sitial intentando calmar aquella vocecita en su interior que le decía que nada bueno saldría de todo esto. No podía estar tranquila a pesar de que pudo cumplir la promesa que le hizo a Yaeger, pero no estaba segura del porqué de su malestar, un mal presentimiento la asaltaba y no era capaz de ignorarlo.
Pasaron alrededor de tres horas antes de que Erwin desistiera de seguir esperando por alguien que definitivamente no iba a llegar, el rubio se puso de pie, mostrando un semblante que pocas veces evidenciaba, en ese instante la morena supo por qué estaba tan intranquila, acababan de provocar la ira de una bestia.
-¿Así que te atreviste a desafiarme? – murmuró sonriendo de manera sádica – pues recibirás el castigo que te mereces – el hombre dirigió la mirada hacia Ymir e hizo un gesto para que se levantara – como puedes ver, nuestra querida putita quiso pasárselas de listo y logró avisarle a Levi sobre nuestra visita – se llevó dos dedos hacia el puente de su nariz y suspiró – vamos, tenemos asuntos que arreglar – ordenó.
-¿Qué piensa hacer señor? – cuestionó la guardaespaldas inquieta, temía que su traición fuese descubierta.
-Llévame a la mansión – respondió dirigiéndose ambos hacia la salida del departamento – Eren se atrevió a desafiarme, tendré que tomar medidas más drásticas con ese chiquillo – agregó mientras caminaba con garbo hasta llegar al automóvil.
A los ojos de cualquiera, Erwin era una persona elegante y apacible que encantaba al mundo con aquella eterna expresión despreocupada, sin embargo, la morena estaba consciente de que detrás de aquel rostro amigable se escondía un verdadero monstruo que ahora estaba dispuesto a mostrarse ante Eren, se tensó notablemente cuando su mente divagó en los mil y un posibles castigos que su jefe pudiese estar pensando para Yaeger, llegando a una única y terrible conclusión.
-¿Piensa llevarlo a ese sitio? – preguntó temiendo la respuesta.
-No me queda otra opción, mi querido Eren debe entender de una vez por todas cuál es su lugar, él me está obligando a castigarlo – hizo una pausa – a él y a quien quiera que se haya atrevido a traicionarme.
-¿Traicionarlo? – la guardaespaldas comenzó a sentirse nerviosa, mas pudo disimularlo.
-Eren no pudo haber hecho esto solo, alguien le ayudó y creo saber de quien se trata – el rubio se subió en el asiento trasero del vehículo y por primera vez se permitió fruncir el ceño, una muy mala señal – Vamos – ordenó.
A Ymir no le quedó otra opción que acatar los mandatos de Erwin y encendió el motor del automóvil comenzando su viaje de vuelta a la mansión.
Y ahora se encontraba allí, en la cocina de la gran casa, presenciando nuevamente una acción injusta por parte de su jefe e incapaz de poder intervenir, sólo podía quedarse parada, observar y esperar.
-Siempre supe que tú habías ayudado a Eren la primera vez que intentó escapar e ignoré aquel atrevimiento, ¿Por qué?, porque soy un hombre muy benevolente – decía mientras jalaba del cabello a una confundida y aterrada Sasha – y ahora me traicionas nuevamente, ¿qué piensas que deba hacer con eso?
-Erwin-sama, le juro que no tengo idea de que habla – intentaba defenderse la chica pero la fuerza con la que era tironeada la superaba.
-No es sano que sigas mintiendo, lo mejor es que reconozcas tu error, de lo contario tu castigo será aun peor.
La cocinera temblaba producto del pavor que sentía y dejaba escapar abundantes lágrimas, no era capaz de entender que era lo que estaba sucediendo, pero estaba segura de que su vida corría peligro – Por favor Erwin-sama, yo no lo he traicionado – musitaba entre sollozos.
-Sasha va a acompañarnos – decretó el mayor lanzando con violencia a la joven a los brazos de Ymir – súbela al auto y espérame ahí, yo tengo un par de cosas que hacer antes de salir.
-Si señor – la más alta sujetó a la otra intentando aparentar rudeza, pero cuidando de nos lastimarla – perdóname – le susurró y la llevó consigo hacia donde le habían indicado que llevara a la muchacha.
Sasha no se resistió más y se dejó conducir por los pasillos sin emitir ningún tipo de comentario, su cuerpo se convulsionaba y un sudor helado recorría su espalda – "¿Qué pasará conmigo ahora?" – su instinto le decía que estaba completamente perdida.
De pronto su marcha fue interceptada por una rubia de baja estatura que las observaba con desconcierto - ¿Dónde llevas a Sasha? – preguntó intentando ayudar a su amiga.
-No puedo contestar eso – Ymir respondió con aquel tono frío que siempre utilizaba al momento de realizar los "trabajos" que su jefe le encomendaba – por favor Christa, no hagas las cosas más difíciles – intentó pasar de la ojiazul pero esta se mantuvo firme impidiéndoles continuar.
-Pensé que habías cambiado – sentenció decepcionada y sus hermosos ojos se inundaron en lágrimas.
-Yo sólo cumplo con lo que se me ordena – la guardaespaldas miró hacia todos lados cerciorándose de que nadie podría verlas o escucharlas, luego se inclinó para susurrar al oído de la rubia – no hay nada que puedo hacer por ahora, pero te pido que confíes en mí – rogó dirigiéndose también hacia la cocinera que pareció relajarse un poco con aquellas palabras.
-Todo esto es muy peligros… tengo miedo – reconoció Christa bajando la cabeza.
-Volveremos sanas y salvas mañana y cenaremos juntas – aseguró, la otra asintió con la cabeza y les permitió seguir con su trayecto.
-Es una promesa – murmuró la joven antes de ver a ambas chicas perderse.
-o-
-Maldito puto, pagué mucho por ti, más te vale que me la chupes si no quieres pasarla realmente mal – ordenó aquel hombre de más o menos cincuenta años que restregaba su miembro en contra de la cara de Eren, mientras lo sujetaba del cabello para obligarlo a que le hiciera sexo oral.
-No creo que pueda pasarla peor que chupando eso tan asqueroso – objetó el castaño con sorna, resistiéndose a ser subyugado por el otro. Esta vez si cumpliría su objetivo de no dejarse tocar por nadie más que su amado Rivaille.
-¡Abre la boca de una buena vez! – exclamó exasperado el cliente, levantando una de sus manos, dispuesto a golpear al ojiverde, mas en ese instante la puerta de la habitación se abrió, dejando entrar a un imponente rubio en compañía de una mujer igual de intimidante.
-Disculpe las molestias, ¿pero podría soltar mi preciada mercancía? – dijo el jefe de la mafia con una tranquilidad que contrastaba con la escena tan desagradable que presenciaba.
-¡Lárguense! – vociferó el otro encolerizado por la interrupción – pagué mucho por este chiquillo y más vale que cumpla con lo que deseo – amenazó sujetando con mayor fuerza los castaños cabellos del muchacho, para luego azotarlo contra el piso. Aquel acto hizo encender la ira de Erwin, que en un rápido movimiento se abalanzó contra el sujeto, tomándolo por la espalda y apuntándole directamente en el cuello con su arma.
-No me gusta que maltraten mis cosas – susurró en un tono que helaba la sangre – le pido que por favor se retire y si no está conforme con el servicio acérquese a la recepción y pida su dinero de regreso. El hombre, paralizado producto del miedo, asintió con la cabeza – ahora vete – sentenció soltándolo, a lo que el individuo, en un acto patético salió corriendo del lugar sin siquiera notar que no estaba completamente vestido.
Eren sonrió divertido y satisfecho al haber visto como ese hombre era amedrentado por Erwin, mas su sonrisa duró sólo unos cuantos segundos ya que luego dirigió su mirada hacia aquel indeseado visitante.
-¿Qué lo trae por aquí Erwin-sama? – cuestionó con sarcasmo. El hombre se le acercó y lo tomó de la barbilla, obligándolo a ponerse de pie.
-Me preguntaba, querido Eren, ¿hasta cuando piensas seguir resistiéndote a tu destino? – los azules ojos del mayor se asemejaban a un par de icebergs los cuales batallaban con el fuego en las orbes aguamarina del castaño.
-Hasta verme librado de usted, mi amo – soltó el muchacho, ya no tenía nada que perder, la actitud de Erwin le había dejado en claro que Rivaille estaba a salvo y eso era lo único que le importaba.
-Tu jamás, jamás te librarás de mi – Erwin sujetó del brazo al muchacho con una fuerza bestial – tú me perteneces y si tengo que lastimarte para que lo entiendas, lo hare – agregó arrastrándolo a la salida del cuarto.
-¡Suéltame, maldito bastardo! - Eren luchó por soltarse, pero recibió un golpe en la nuca que lo dejó inconsciente de inmediato. Erwin lo alzó entre sus brazos e hizo un gesto a su guardaespaldas para que lo siguiera hacia las afueras del cuarto.
-¡Eren! – Mikasa, quien había logrado volver a trabajar al prostíbulo gracias a Jean, salió en defensa de su hermano en cuanto lo vio desmayado en los brazos del rubio, la pelinegro no lo pensó dos veces y trató de atacar a su jefe, sin embargo fue detenida por Ymir.
-No hagas algo estúpido o tu también serás castigada – amenazó sujetando su mano, la asiática sintió como la otra parecía entregarle una pequeña nota al momento de interceptar su golpe – mantente alejada.
Ackerman se quedó estática y los dejó ir, para luego encerrarse en la habitación que utilizaba su hermano para atender a sus clientes, tomó el pedazo de papel que la morena le entregó y lo desdobló, la nota era clara y precisa: una dirección. La joven supo en ese momento que ya no había tiempo para trazar planes elaborados para rescatar a su hermano, esa noche había que jugárselas el todo por el todo – "Luchar o morir" – pensó y se dirigió a paso firme hacia las afueras del prostíbulo en busca de aquellos que la ayudarían a hacer su anhelo realidad.
.
.
Lo sé, he tardado mucho en actualizar, pero sucedió que tuve un bloqueo y no me resultaba el capítulo y me frustré a parte que aun no me organizo bien con mis tiempos ahora que soy una mujer trabajadora uxu así que creo que seguiré demorándome en actualizar, pero les juro que lo haré, sólo pido un poco de paciencia x.x
¡Estamos cerca del gran final! La verdad es que soy mala para escribir fics largos y para mí haber traspasado la barrera de los diez capítulos ya es bastante XD, así que creo cada vez estará más emocionante la historia *-*
Como siempre muchas gracias por cada review, fav y follow que le dan a mi historia, el último capítulo que subí recibió bastantes comentarios por lo que demoraré un poco en contestar a todos, pero lo haré aunque pase un par de días en ello xD (exagero). Ahora contesto a mis queridos Guests ^^
Hermanita: ¡No me odies por tardar tanto! Sé que querrás matarme por todo lo que te he hecho esperar, pero creo que es mejor un capítulo bueno que tarde que uno malo escrito a la rápida o.o, espero que te haya gustado la actualización y sigas siendo mi imouto kawaii. Besos!
Guest1: Jejejeje no habrán titanes, pero de todos modos Erwin tendrá su merecido, lo siento pero no soy buena alargando las historias así que pronto va a acabar uxu, aun así espero sigas disfrutando con lo que escribo. Gracias por dejarme un lindo comentario *-*. Saludos!
Karen: Ay no sé por qué siempre termino metiendo a Eren en problemas, es que no me puedo imaginar que en su situación las cosas sean fáciles. Perdón si te hice llorar gaymente uxu, me siento una mala persona (?). respecto a tu petición, soy reticente al Mpreg, no me gusta ese género y creo que nunca escribiré sobre eso, además pienso que el pobre de Eren no está preparado psicológicamente para tener un bebé x.x, espero entiendas mi posición. En fin, tu siempre me dejas lindos comentarios y te agradezco por eso, me subes mucho el ánimo *-*. Si quieres ayuda para tu fic sólo mándame un mensaje y yo feliz, tu sabes que puedes contar con eso ^^. Espero sigas leyendo, besitos para ti ^^.
Muera'Tachi: Jejeje Erwin es el malo más maloso y lo amo por eso aunque el resto lo odie *-*, bueno ya está la continuación y espero la disfrutes. Gracias por comentar, saludos!
Fefi: Hay Yuri hace rato pu Fefi! XD y estoy meditando si hacer un pequeño lemon YmirxChrista ya que creo que las he hecho sufrir mucho y quiero que disfruten 1313. En este capítulo intenté arreglar las falencias que me dijiste del anterior, espero haya quedado mejor, gracias por la acotación. Pronto habrá más romance diabético para que mueras nuevamente. Gracias linda por darle la oportunidad a las cosas locas que pasan por mi cabeza *-* (eres de mis lectoras espeziales). Muchos besitos y arcoíris para ti x3.
Mei: Bueno, Rivaille salió bien, pero no puedo decir lo mismo de Erencito, perdoooon T_T, espero aun así sigas leyendo. Gracias por comentar ^^.
Arthur-kun: Awww por supuesto que contestaré tu review, ya que me sentí muy feliz de saber que le diste la oportunidad a mi historia que sé que es dramática y loca y hago sufrir a muchos x.x, me alegra saber que te gusta lo que escribo y que de cierta forma he contribuido a matar el tiempo en tus viajes x3. Muchas gracias por dejarme un lindo comentario y espero sigas leyendo. Muchos saludos a Paraguay desde Chile! Besos ^^
Harue: ¿Me amas? Oh no sé que decir (se sonroja… okno XD), yo creo que es la personalidad de Erwin en el animé donde abandona su propia humanidad lo que lo hace perfecto para ser malvado, en lo personal a mi me encanta (amor-odio) es mi villano regalón, de todos modos no te preocupes que todo saldrá bien para Erencito y Rivaille, pido paciencia con eso ^^. Gracias por comentar x3. Saludos!
Nita: Wii por fin alguien que le gusta Erwin maloso igual que a mi *-* (me hiciste feliz con eso) y perdón por hacerte llorar x.x. Bueno espero la continuación te haya agradado aunque es más acción que otra cosa. Muchas gracias por tu comentario!, besos ^^
Mitsh: Eren pobre no tiene otra opción más que evadirse para no sufrir tanto, creo eso sí que esta vez se excedió. Gracias por pasar y comentar, espero la continuación te guste ^^. Saludos!
Guest2: Quédate todo lo que desees jejeje, que bueno te gustó mi trabajo y gracias, espero sigas leyendo x3. Saludos!
Itzel: A veces el romance se me da bastante bien y creo que con esta historia lo he comprobado ^^. Gracias por leer y comentar, espero los próximos capítulos te hayan gustado. Besos!
Nozomi: Jejejeje he logrado llegar a un lindo grupo de fujoshis? Espero les hayan gustado los capítulos siguientes donde la trama se complica x.x. Aun así muchas gracias por leer y comentar. Besos!
Mako: Ya hay continuación aunque me tardé mucho, creo que supe salvar adecuadamente a Levi, pero ahora pagarán justos por pecadores!. Gracias por tu review. Saludos!
And3: Ooh no sé si me siento feliz o culpable de haberte hecho trasnochar… nah me siento muy feliz porque mi fic está dentro de los que te gustaron y no de aquellos de desechaste x3. Me has levantado mucho el ánimo y mi orgullo de escritora (exploto). Muchas gracias por tu hermoso comentario, espero la continuación sea de tu agrado. Besos!
Quería dejar un aviso, para aquellos que seguían la página Rivaille x Eren que fue injustamente cerrada ahora ha vuelto en gloria y majestad con el nombre de Rivaille x Eren fan para que la busquen en Facebook y disfruten con nosotros de esta hermosa pareja ^^.
Por último quiero agradecer a Hanniel que me espera hasta tarde para leer y corregir mis actualizaciones y de verdad que si no fuese por ella jamás habría escrito este fic *-* (Te amo muchin). También un saludo especia al BloomyLee que me levantó el ánimo cuando me desesperé al no poder escribir la actualización.
Eso es todo por ahora… merezco review?
Nos leemos!
