Cuando miras a una persona, siempre, tus ojos reflejarán algo dependiendo de quién este frente a ti, tal vez sea simpatía, coraje, cariño, odio o amor…

Cuando se ama a una persona, tus ojos se conectan a tu corazón y la miras especialmente; con un brillo especial. Aunque sin palabras, es un grito de tu alma para que esa persona lo sepa.

Capítulo 14: Con ojos de amor.

Jueves, hubiese querido no pararme de la cama pues estaba algo cansada del día anterior, esta vez Sasuke se quedaría en casa para arreglar algunos puntos del asunto de Naruto, hoy iría sola a la empresa.

Estaba preparando el desayuno para que Sasuke comiera después de que se despertará, pero antes de que eso sucediera bajó.

-¿Qué haces despierto, son las 6:45 a.m.? –le dije

-Creo que a mi tampoco me gusta desayunar solo… además, ayer dijiste que me contarías algo importante y quiero saberlo ya… -me dijo algo serio, no podía seguirle dando más vueltas al asunto

-Sasuke… escucha, primero quiero que me prometas que no harás nada estúpido, que lo tomarás con calma y que confiaras en mí… -me miró algo preocupado e interrogante- si no me prometes esto no podré decírtelo, por favor…

-si… si me dices esto es que se trata de algo peligroso… más bien soy yo el que te dice que puedes confiar en mí, te dije que te ayudaría ¿no? –asentí- entonces déjame hacerlo, si requiere de paciencia entonces aunque me cueste trataré… ahora dímelo, me estas preocupando demasiado… -dijo tomando mi mano, se sentía cálida, me estaba brindando su apoyo, entonces la estruje fuerte y comencé a hablar… le dije todo lo que sabía y lo que había deducido por mi misma, él me miraba atónito mientras las lagrimas de rabia amenazaban con salir

-por eso te dije que lo tomaras con calma… por ahora no podemos hacer nada más que conseguir pruebas en su contra, créeme que es muy difícil para mi también pero tengo que soportarlo… -mi alarma comenzó a sonar, ya era hora de irme pero él me tomó del brazo

-No quiero que vuelvas a ir a esa empresa… entiende que es muy riesgoso, ¡que tal si te descubre! –dijo en un tono preocupado y poniéndose de pie- yo… no me lo perdonaría…

-por eso te dije que confiaras en mí

-¡Es que no se trata solo de eso! –dijo subiendo la voz un poco- no es solo eso… yo confío en ti pero ese tipo es muy peligroso…

-entiéndeme… no quiero… -unas lágrimas asomaban mis ojos- no quiero que ese asesino siga asiendo daño… no quiero que la muerte de Itachi quede impune y no quiero quedarme con el sentimiento de que pude hacer algo y no lo hice solo porque tenía miedo –el me llevo hasta su pecho en un abrazo

-todo este tiempo has soportado todo esto… te debes sentir sola pero sabes que yo estoy aquí ¿verdad? –asentí con la cabeza, no sabía qué decir- tranquila… yo te ayudaré en todo, solo espero que me tengas confianza para poder hacerlo, ese hombre no se saldrá con la suya, no dejaremos que disfrute de la vida que tiene ahora porque se la arrebató a otros…

-también… -salió de mi garganta con voz casi inaudible, pero él estaba cerca de mi- también creo que él fue el… -tragué saliva- que él fue el culpable de la muerte de tus padres… pero no estoy segura aún, solo sé que es lo más probable después de analizar toda la información que tenía en mis manos… -sentí como se le erizo la piel… entonces me apretó mas y lloró, solo pude abrazarlo hasta que se calmó un poco

-… yo… lo odio… por él perdí tantas cosas… me destruyó la vida… a mi y a Nii-san… también a ti… a muchos… -dijo con una voz seca y casi vacía, sus ojos reflejaban una gran tristeza y a la vez, un gran odio, yo no quería que lo sintiera, a mi me había vuelto alguien que solo quería venganza, más bien justicias, pero en todo caso me había involucrado en todo porque no creí que la policía lograra detenerlo alguna vez, y ese sentimiento, se sentía horrible…

-Tranquilo… yo no me rendiré… pero ahora tengo que irme, él no debe sospechar que nosotros lo sabemos… -le mire a los ojos- ¿no dijiste que tú me harías reír?, con esa cara solo me pondrás peor… -intentó esbozar una sonrisa

-gracias…

Me daba cierto remordimiento no quedarme ahí con él, pero tenía que ir a la empresa, además hoy liberaban a Naruto y si no asistía ese día posiblemente sospecharía algo, y no quería dejarle ninguna posibilidad, esa noche cenaría con él, de solo saberlo y pensar que tendría que sonreírle y fingirme bien a su lado se me hacia un nudo en la garganta, lo que verdaderamente quería era golpearlo con todas mis fuerzas y gritarle tantas cosas…

Salí de la empresa ya como a las cuatro, Madara había ido a mi oficina para confirmarme que pasaría por mí a las 6:30 p.m., fingí estar alegre por eso, pero a la vez confundida por lo de Naruto, él me dijo que si era inocente lograría deshacerse de todas las acusaciones fácilmente, que sínico era, pero era la verdad, Naruto era inocente y sería libre, libre después de su caída.

Llegué a la casa, Sasuke estaba con Naruto en la policía, yo estaba cansada y tenía que seguir fingiendo, al menos con Sasuke podía ser sincera, necesitaba que alguien me escuchara.

Me dispuse a buscar la ropa que me pondría, a ese hombre le gustan los lugares finos, oí que alguien tocaba el timbre y baje, era un hombre que Madara había enviado, me entregó una caja gris envuelta en un listón rojo que se convertía en moño. Subí hasta mi habitación y la abrí, era un hermoso vestido rojo.

-Joder… ¿piensa que me lo pondré?... –tampoco sedería tan fácil, ya había sacado un elegante vestido negro, el color que mas odio pero para ese entonces no importaba.

Me bañé y me lo puse.

Para cuando él llegó se sorprendió porque no me puse lo que él quería.

-¿Acaso no te gustó mi obsequio?

-Si… es solo que yo ya había escogido este ¿acaso no se me bien?

-Por supuesto que sí, a ti todo se te vería bien… -tomo mi mano y la beso- ¿Nos vamos?

-Claro… -le sonreí

*************En la ventana de enfrente*************

Sabía que mi padre últimamente salía mucho, pero pensé que solo era porque no confiaba en ella… ¡hasta me mandó a seguirla!

-¿Qué me pasa?, mejor dicho… ¿qué le pasa a él?

La forma en la que la miraba, sus ojos decían no eran de amor pero quizás si de atracción, no había inocencia o amistad… ¿Pero a mí qué me importaba? Ya pronto me tendría que ir de allí. Aun así sentí algo parecido a la tristeza o la decepción… también estaba el otro tipo que vivía con ella, nada de eso se veía bien, me aleje de la ventana y comencé a pintar, repitiéndome que nada de eso me debía importar, al final de todo, mi padre me había enviado ahí y ya había acabado, estaba más que claro que lo menos que él hacía era desconfiar de ella.

************En Nagasaki, donde se encontraba Tsunade*************

Lo leí en los periódicos, salió hasta en el televisor, el arresto del Jefe de policía Uzumaki Naruto.

Me invadía la tristeza y la incertidumbre de no saber nada, de no poder hacer nada, cómo estaría Sakura con todo aquello, parecía que la vida se hubiera ensañado con nosotros.

Yo no podía hacer nada, ni siquiera por mi misma, solo estaba en esa cama soportándolo todo.

-Jiraya… al menos tú deberías regresar a Tokio, eres como un padre para Naruto, quizás te necesita… -le dije, su rostro era de preocupación

-¿y tú?, estoy seguro de que él no esta solo… además escuche que lo liberaron por falta de pruebas… el otro día me hablo para invitarme a su fiesta de compromiso… creo que también debí estar ahí, pero tu me necesitas… -tomo mi mano entre las suyas- él esta bien ahora… si pasa a lo mas grave entonces iré pero ahora, prometí que te cuidaría…

-No seas tan dramático, yo también sabía de él y Hinata pero… no se trata de que este solo, sino de que tú no estas con él…

-¿y tú y Sakura, no sería lo mismo?

-Tú sabes que es muy diferente, yo no podría servirle de apoyo a Sakura ahora

-pero ella a ti sí, ella te ama demasiado, ya no es la niña a la que cuidábamos para que no se lastimara… y entiendo que no quieras preocuparla más por todo lo que le ha pasado, pero es tu hija y ella… ella quería saberlo… así que no pongas pretextos… si no quieres que se entere entonces yo me quedaré a cuidarte…

-Creo que no se puede discutir contigo… -esbozó una pequeña sonrisa

-pues yo creo que es la primera vez que gano –me miro con sus ojos confiados- lucha por ti primero, yo sé que todo saldrá bien con los muchachos, recuerda que ahora son adultos que se enfrentan a la vida… nosotros ya los educamos, ahora hay que confiar en ellos

Habla Sasuke:

Estábamos en los departamentos de la policía, Konoha, cumpliendo como abogado de Naruto, aunque estaba libre, pidieron que no saliera del país.

El que defiende, al que acusan, sentí algo de indignación aunque sabía que eran las reglas.

-de todas formas no hay pruebas contra mi cliente ¿Verdad?

-Me temo que no, pero ya que hay una acusación formal en su contra le debemos hacer una prueba de sangre para determinar si es la misma que encontramos en la escena del crimen… -dijo el oficial

-Entonces háganme las pruebas, soy inocente y cuanto antes se aclare todo mejor… mi tiempo ya no solo es mío –dijo mirando a Hinata que preocupada nos había acompañado

-Entonces acompáñenme para hacer las pruebas, los resultados se darán en un par de días…

-Por supuesto, vamos… -dijo él con decisión, Hinata lo tomo del brazo

-Naruto-kun… -él le sonrió

-Tranquila… no tomará mucho tiempo, te prometo que después de esto te llevaré a comer…

-si… pero voy con ustedes… -él no se pudo negar

Después de hacer las pruebas nos separamos, Naruto me invito con ellos pero me negué, no quería quitarles su tiempo y además, quería esperar a Sakura, sabía que hoy saldría con ése hombre.

No entendía cómo es que ella tenía tanta valentía o estupidez, actuaba como si ya no pudiera perder nada, yo le iba a mostrar que aun tenía un gran camino, aunque quizás no lo caminara con ella, pero iba a estar ahí para cuando me necesitara.

Llegué a la casa y estaba vacía, me preocupo pero no podía solo llamarla, mejor subí a darme un baño, cuando terminé, baje a comer algo, había algunos panecillos de crema en el horno así que solo preparé té.

Por la ventana de la cocina pude ver a un hombre en la casa de enfrente que se escondió rápidamente cuando noto que lo había descubierto, ¿acaso me espiaba, o es que quería ver a Sakura? Me molesto un poco, pero no podía ir y reclamarle ¿reclamarle qué?, tal vez solo fue casualidad. Ya darían las 10:00 p.m. cuando ella llegó en un deportivo negro con aquel tipo, sentí una gran rabia, quería salir y golpearlo, quería refundirlo en la cárcel y hacer que pagará por todo lo que había hecho, por suerte no entró en la casa, pero bajo para despedirse de ella. Aun no sabía cómo podía soportar que la tocara con esas manos, cuando le beso la mano, entonces salí rápido pero él se había ido.

Habla Sakura:

Soporte todo el tiempo que estuve a su lado, incluso cuando se acercaba a mí, cuando tomaba mi mano y la besaba, pero cuando se fue, no pude evitar llorar de coraje e impotencia. Escuché unos pasos tras de mí y voltee, era Sasuke, con la misma mirada que la mía.

-Perdón… pero tú sabes por qué lo hago…

-¿Perdón por qué?, es como has dicho, yo se por qué lo haces… no puedo imaginar cómo te sientes ahora… al tener que soportarlo… y sonreírle… -me abrazó- yo soy el que pide perdón por no poder protegerte, por dejarte hacer esto solo porque no haya otra opción…

-no digas eso… no es tu culpa… muchas gracias por apoyarme y escucharme… por no dejarme sola… gracias

**********En la casa de enfrente, el ya conocido pelirrojo**********

No sabía lo que estaba haciendo, pero no podía dejar de imaginar cosas así que era mejor hacerlo de una vez, cuando vi que mi padre la dejó y luego el otro llegó y la abrazo… me vestí de forma casual y llevé unos pastelillos que había comprado. Estuve a punto de darme la vuelta y no tocar el timbre pero mi cerebro no funcionaba bien, ella no abrió la puerta…

-¿Quién es usted? –me dijo él

-Al parecer su vecino, ¿esta Sakura?

-Creo que se esta bañando… -me dijo y me iba a regresar pero la escuche desde las escaleras

-Sasori… hace unos días que no te veo –dijo bajando y yendo hasta donde yo y me abrazó- Pasa por favor

-toma… -le di los panecillos y el tipo me miró extrañado- parece que estas acompañada…

-Él es Sasuke… el hermano de… -su sonrisa se perdió por un momento al percatarse de lo que diría- el hermano de Itachi… -que tonto soy

-Ya veo… lo siento yo no quise…

-descuida… pero pasa –los tres caminamos a la sala- ¿Quieres café o algo?

-pues…

-Los panecillos no se comen solos…

-Té, gracias

-¿gracias? Tu me tratas mejor en tu casa… debo de ser una mala anfitriona –fue a la cocina

-Y… qué es lo que hace usted por aquí… la última vez que vine enfrente vivía una linda y agradable anciana –me dijo

-Nada en especial, pero fíjese que curioso, yo me preguntaba exactamente lo mismo de usted… a decir verdad pudo quedarse en un hotel, claro que siempre es más cómodo estar con un amigo ¿no?

-pues sí, me siento bien aquí…

-con su amiga… o más bien con su cuñada… lamento mucho lo de su hermano, Sakura siempre habla del maravilloso hombre que fue…

-Gracias…

Habla Sasuke:

Estaba ahí, frente a mí el pelirrojo que había visto antes, lo que más me sorprendió fue que ella se llevara tan bien con él; cuando Sakura fue a la cocina me quedé un momento con él y comencé a hablar, mejor me hubiera quedado cayado: no se como pero lo que él decía en cierta forma me afectaba, además él la miraba diferente que los demás. Naruto la miraba con cariño, Madara… él la miraba con algo de deseo pero él… él me recordaba a mí.

-Gracias… -le dije aunque me hiso sentir mal- yo soy Uchiha Sasuke –me tendió la mano

-Yo me llamo Sasori, me puede llamar así

-Claro… iré a ayudar a Sakura, si me disculpa un momento

Fui a la cocina y vi que ella estaba ya sirviendo tres tazas de té, las lleve a la sala y ella los panecillos.

-Aquí esta Sasori… -hasta se tuteaban, era obvio si se habían abrasado- ten

-Gracias Sakura… -él la miraba despistadamente, con cierto brillo en los ojos…

-¿y… qué te trajo hasta aquí? –dijo ella después de tomar de su té- no es que me moleste pero son como las 10:00 p.m.

-pues… te he dicho que no me gusta estar solo y hace unos días que no te veo… solo quería saber cómo estabas… y como acabas de llegar pues apenas vine

-oho, gracias… he estado bien… -me preguntaba cómo es que podía tener una sonrisa como esa en esos momentos- ya sabes… he tenido mucho trabajo pero vale la pena

-me alegro, yo estoy haciendo una nueva escultura y algunos retratos…

-Genial, cuando tenga tiempo pasaré a verlos… deben ser preciosos – ¿Acaso vi bien, él se sonrojó? perecía un tonto ahí sin hablar mientras ellos parloteaban…

-¿Es un artista?, que profesión más interesante… -solté de repente

-No es mi profesión, solo lo hago por gusto, es la forma de expresar lo que siento –dijo viéndome fijamente

-Entiendo, yo soy abogado, le debe parecer aburrido pero a mi me gusta defender a las personas

-para nada aburrido, es una labor muy buena la que hace, Sasuke-san

-Gracias… -el celular de Sakura sonó

-Bueno… en lo que ustedes platican yo contestaré, no me tardo –nos dejo ahí, donde parecía que las miradas podían atravesar, ahora sabía que no fue una coincidencia, él si estaba espiando desde su ventana y creí saber la causa: esos ojos de amor.

Sakura regresó 10 minutos después.

-Muchas gracias por recibirme Sakura pero me tengo que ir, mejor dicho, te dejo para que descanses, espero que no te desveles por culpa mía.

-Para nada y perdón por no atenderte… después charlamos…

-si… te veo luego… -me miro- fue un gusto conocerlo Sasuke-san

-Lo mismo digo, Sasori-san

**********Solo media hora después en la misma casa de enfrente***********

-Sakura… si siempre derramas tanta luz deslumbrarás a todos, muchos que la necesiten quedarán atrapados en ella, para mi desgracia… -Dije para mi mismo dejándome caer en la cama- ni siquiera se da cuenta de lo maravillosa que es… lastima que mi nuevo amigo Sasuke y yo si lo hagamos… -me di cuenta de que él la miraba de una forma especial. No sé que era peor: él ahí, bajo su mismo techo, o ella estando en la misma empresa con mi padre.

Habla Sakura:

Mi padrino me llamó, dijo que estaba bien, pero lo escuche preocupado por Naruto, le dije que todo estaría bien. Hablamos muy poco pero dice que le ve bien con su nuevo libro, al menos él puede ser feliz ahora. Después de que Sasori se fuera me fui a dormir, estaba agotada y aun tenía que ir a la empresa, aunque el siguiente día se me fue demasiado rápido, en solo abrir los ojos ya estaba otra vez en mi casa para por fin descansar, me sentí exhausta.

El sábado… un día que hubiese querido no llegara, pensé que todo estaría bien pues se entregarían los resultados de la prueba de sangre y Naruto quedaría libre…

Esa mañana acompañe a Sasuke junto con Hinata y Naruto a recoger las pruebas, después de eso todos, también Ino y Shikamaru, iríamos a festejar pero…

-Procederemos a leer los resultados, notarán que el sobre esta sellado… -asentimos, estábamos ansiosos de que lo dijera de una vez pero… abrió el sobre, se aclaró la garganta y sacó los papeles- Con esta prueba se determina que… -abrió los ojos como platos- la sangre de la escena y la del sospechoso son 99.99% compatibles… -parecía que la escena se había congelado, Hinata dio un paso atrás y yo la tome de los hombros, Naruto volteo a vernos perplejo y sorprendido- Lo siento mucho Uzumaki-sama pero… me temo que tendré que arrestarlo… -tomó sus manos y las esposo, él no hiso nada

-Puedo hablar con él un momento… -dije de repente antes de que se lo llevaran, Sasuke no sabía se creer o no aquello, todos estábamos confundidos

-esta bien… pero solo un minuto –asentí

-Sakura-chan… te juro que yo…

-Lo se Naruto, esto debe ser una trampa, no te preocupes… -él sonrió

-Lo se. Desde que me golpeaste supe que tramabas algo, cuando dijiste: Todo esta claro. Quizás te conozco muy bien, por eso me preocupa que te metas en asuntos peligrosos… Sakura, cuídate y cuida a Hinata, por favor no la dejes sola… ella es como una rosa bella y frágil

-Lo se…

-Lo siento pero me lo tengo que llevar… podrán hacer visitas luego… -dijo el oficial llevándoselo, mientras nosotros no podíamos hacer nada, solo mirar como desaparecían por los largos pasillos.

-Sakura… ¿por qué, por qué pasa esto? –me dijo Hinata y la abrase

-No lo se… Hina, yo tampoco entiendo cómo funciona la vida…

Cuando salimos de ahí eran ya las 10:00 a.m. ya estaban ahí Ino y Shikamaru, que tras escucharnos tuvieron la misma reacción que nosotros

-Esto no es posible… Naruto nunca aria algo como eso… ¿Están completamente seguros…? –dijo Shikamaru abrazando a Ino

-si… los resultados fueron positivos… -dijo Sasuke con la mirada baja

-Debe haber un error, quien sabe… tal vez Naruto se corto con algo cuando estaba investigando… debe haber alguna razón…

-Si, estoy completamente seguro que Naruto es inocente, alguien lo debió inculpar en esto –Sasuke me miro comprendiendo a quién me refería- ahora tenemos que encontrar al que lo denunció, esa persona puede saber muchas cosas. No te preocupes Hinata, todo saldrá bien

-es como me dijiste Saku, ¿Acaso no me debo ver bien para mi boda?... no hay tiempo para llorar, Naruto es inocente y saldrá pronto ¿verdad?... –dijo Hinata con algunas lágrimas y esbozando una leve sonrisa

-Así es, debes estar bellísima y nosotras te apoyaremos… todavía debes escoger tu vestido ¿No, Sakura? –dijo Ino limpiándose las lágrimas, yo asentí- también tenemos que hacer las invitaciones y lo del salón… no hay tiempo de llorar por algo que no pasará, porque Naruto saldrá de esto

-Gracias Ino… las quiero… -y nos abrazamos por largo rato

Después de eso fuimos a desayunar e Ino se tomo el día libre, así que nos acompañó a Hinata y a mi, hoy fuimos a muchas boutiques, vimos muchos vestidos hermosos y diferentes diseños… mientras escogíamos uno lindo y del gusto de Hinata… reímos y bromeamos como hacía mucho no lo hacíamos, después fuimos a comer y por la tarde que tuvimos que separarnos Hinata fue a ver a Naruto, e Ino y yo a nuestras respectivas casas.

La vida no te espera ni aunque la estés viviendo, porque el tiempo pasa sin mirar a quién se quede atrás, ya sabía eso; ahora no podíamos mirar atrás con tantas cosas por delante, dirán que es algo estúpido querer olvidar pero no estábamos olvidando, simplemente no podíamos hacer nada mas que esperar, y el tiempo no espera… además, solo así se vive un poco más feliz.

-¿Cómo les fue, esta bien Hinata-san? –me dijo Sasuke al llegar a la casa, se veía muy pensativo

-bien… Hinata es fuerte aunque no lo creas… -me senté a su lado en el mueble y prendí la TV, las noticias volaban como la pólvora explotando, ahí estaba otra vez la noticia de Naruto, ya lo estaban condenando como a un asesino, había gente que lo defendía pues él les había ayudado y había hecho mucho pero otros solo querían un motivo para pelear y hacer revuelo.

-He… he conseguido llegar a un juicio… pero será tardado y complicado considerando su posición, posiblemente empiece en un mes… -me dijo Sasuke

-Lo más importante es que no dejes de confiar en él, aunque todo este en su contra… quizás tú no lo conozcas bien pero… él es como mi hermano… lo conozco perfectamente y además tú ya sabes quién es el responsable de esto ¿Verdad?

-si… lo sé…

Ese día pasó muy rápido, cuando vi ya era domingo, luego ya habían pasado tres semanas… su apoyo me hace bien, por lo menos no estoy sola y como él dijo, me hace reír, realmente sin él me hubiese vuelto loca con Madara detrás de todo eso. Ahí esta otra vez fingiendo, diciéndole a todos que estaba bien, pero con él no tenía que fingir. No había visto a Naruto para que Madara no sospechara, en cambio me fingí dolida y engañada delante de él, engañada por mi mejor amigo, le dije que ya no confiaba en Naruto y casi note como se le dibujaba una sonrisa, mientras a mi se me borraba.

En una semana empezaría el juicio, mientras seguía investigando por mi misma, ahora con ayuda de Sasuke, quién había puesto aquella denuncia, pero perecía como si hubiese sido un fantasma…

Al menos si algo salió bien fue que las personas buenas no pueden ver sufrir a inocentes, ayer me habló Tenten, la enfermera que posiblemente nos sería de mucha ayuda, al ver que habían acusado a Naruto, y al saber que era inocente no quiso que el pagara lo que no había hecho y que el verdadero culpable gozara libremente; la vería para hablar con ella y la protegería para que Madara no le hiciera daño. Entre toda aquella penumbra, un pequeño rayo de luz se podía vislumbrar.

Alguien toco la puerta, era Sasori:

-buenas tardes - le dije, era sábado y me había quedado en casa mientras Sasuke estaba con Naruto

-Buenas tardes… Sakura… yo… quería decirte algo…

-Pues dime, ¿quieres pasar?

-No, así estoy bien, gracias. Es solo que… -…-

-Anda, pasa… -nos sentamos en la sala y él se notaba nervioso

-Sakura… -respiró- me tengo que ir de aquí, realmente te agradezco mucho todo lo que me has enseñado.

-… de qué hablas… yo no te he enseñado nada, además sabía que esto pasaría alguna vez… Chiyo-ba me dijo que regresaría pronto, pero eso no significa que nos dejemos de ver, eres un buen amigo

-gracias… Tú también lo eres… pero no estoy seguro de si te veré de nuevo… -se paró del mueble y me abrazó, hundiendo sus rizados cabellos rojos en mi hombro- te extrañaré mucho… -se alejó… -cuídate ¿bien? –asentí, se notaba triste

-Sasori… lamento sí alguna vez te di falsas esperanzas… eres una gran persona y un hombre muy apuesto pero yo…

-Lo se. Nadie puede mandarle ordenes a su corazón porque no somos máquinas, eso es lo que aun nos hace humanos… aun así… -se acercó a mi. Dios, me congelé, pero él no y me besó, no sabía cómo reaccionar a aquello y solo me quedé ahí parada, pero había alguien en la puerta que si supo cómo reaccionar ante aquella escena.

-Aléjate de ella… -dijo Sasuke, que había entrado a la casa

-Adiós Sakura… -dijo Sasori, ¿Le golpeaba, le gritaba o solo dejaba que se fuera? Se dio la vuelta y se marcho, pero antes de eso le dijo algo a Sasuke aunque no lo logre escuchar.

Capitulo siguiente: Los residuos de la monocromía.

Hola a todos, perdón por no publicar el viernes pero es qué no e tenido tiempo, me han sucedido ciertas cosas, por eso mismo la vez pasada publiqué el lunes, pero ya estoy aquí (algo enferma). Espero que les haya gustado, la verdad me esforcé más que otras veces por escribirlo "a tiempo", pero bueno, espero sus comentarios y nos vemos. Cuídense mucho y estén bien.

Posdata: creo que publicaré hasta el lunes ó el otro viernes, pues este que viene no puedo, espero comprendan.

Los quiero y un beso a todos.

Ai no kotoba.