Capítulo 14. "Sin salida".

"¿Puedo pasar a verlo?", Kaio imploraba por ver a la rubia.

"Si, sígame", el doctor accedió a la petición.

Takashi retiró a Hotaru de su pecho y siguió a su suegra tomando algunas precauciones para no ser visto.

"Es aquí", el doctor se detuvo y abrió la puerta de una habitación.

Michiru sintió temblar su cuerpo al ver a su esposa en esa camilla, "Oh, mi pobre Ruka", corrió al costado de la rubia.

"Señora Kaio, en su estado lo mejor es que no se altere", era evidente el embarazo de la aguamarina.

La violinista ignoró al médico, "No me abandones", descubrió con delicadeza la frente de Tenoh.

"Debo atender otros pacientes, ¿Estará bien si la dejo sola unos momentos?", el doctor intentaría confiar en la aguamarina.

"Si, se lo prometo", Michiru volteó hacia el hombre de bata blanca y sonrió.

"De acuerdo, si ocurre algo apriete el pulsador de llamada y vendré enseguida", el doctor salió del cuarto. Chocó con una persona de apariencia masculina, "Discúlpeme señor".

El desconocido tomó al médico por la bata y lo alzó, "Dígame lo que sabe del señor Tenoh".

El doctor fue invadido por el miedo, "Yo…este…que está en coma".

"No se haga el idiota conmigo, usted operó a Haruka y conoce su secreto", el sujeto necesitaba respuestas.

"Eh…si…pero le juro que no diré nada", el médico estaba muy nervioso.

"Más le vale. Si usted o el grupo que participó dicen algo, le juro que mataré a la familia de cada uno, desde el familiar más lejano hasta la mascota del hogar. ¿Quedó claro?", el hombre amenazó al médico.

"Si", dijo con voz temblorosa el doctor.

"Es bueno saber que lo entiende. Para que lo sepa, yo soy el yerno de Haruka", el ojo miel bajó al médico y regresó a la sala de espera.

"Lucas, ¿En dónde te metiste?", Hotaru tenía claro que su esposo era muy curioso.

"Fui al baño", el cantante se sentó al costado de su esposa.

"¿Y mamá?", la peli-negra notó la ausencia de su madre.

"Está con Haruka", respondió el ojos miel.

"Eso quiere decir que podemos ir a curar a papá", Tomoe estaba impaciente por sanar a la rubia.

"Princesa, no es tan fácil", Takashi agachó la mirada.

"¿Por qué? Dijiste que podíamos", Hotaru frunció el ceño.

El cantante cubrió su rostro con las manos, "Está en coma".

"¿Y?", la peli-negra no terminaba de comprender, "Mírame y dime lo que sucede", la paciencia se le agotó.

El chico conectó su mirada con la de su enamorada, "No podemos curar estados de inconsciencia o enfermedades".

"No puedes saber si no lo has hecho", Tomoe estaba optimista.

"Crees que no he intentado curar el cáncer con mis poderes, NO ES POSIBLE", el ojos miel sujetó los brazos de la chica.

"Lucas, me lastimas", Hotaru sentía dolor en sus muñecas.

"Lo siento princesa", soltó a su esposa, "Ya vengo".

"¿A dónde vas?", la ojipúrpura no quería más sorpresas.

"Arreglaré las cosas", el ojos miel partió del lugar para buscar un sitio solitario, -Lo tengo, el baño-.

…..

El doctor caminaba por el pasillo, Hotaru se encontró con él y decidió preguntar, "Disculpe, ¿La habitación de Haruka Tenoh?".

"¿Quién es usted señorita?", luego de la advertencia, el hombre no permitiría el acceso a cualquier persona.

"Soy su hija, Hotaru Tomoe", la peli-negra se presentó con respeto.

El médico sintió un gran escalofrío y tragó saliva, "Ya…ya la llevo….si…sígame".

"Hemos llegado", el hombre de bata blanca abrió la puerta y le permitió el acceso a la chica.

"Gracias", Tomoe ingresó a la habitación.

"Llámenme si necesitan algo", el doctor huyó lo antes posible, no confiaba en la familia de la rubia.

"Mamá", Hotaru puso una mano en el hombro de su madre.

La aguamarina giró su cabeza, "Cariño, que bueno que llegaste", sujetó las manos de su hija, "Es hora de curar a tu padre".

"Si", la peli-negra se transformó en Sailor Neptune, colocó suavemente sus manos en el cuerpo de la rubia y dio inicio a su poder de sanación.

Pasaron unos segundos y la Sailor terminó, observó y las heridas ya no estaban, "Funcionó", dijo alegre.

"Pero, ¿Por qué no despierta?", la aguamarina quería que su esposa abriera los ojos.

"No lo sé. Lo intentaré de nuevo", Neptune volvió a utilizar sus poderes, pero Haruka seguía sin despertar. Realizó lo mismo de nuevo y no obtuvo resultados, empezaba a desesperarse. Lo intentó una y otra vez y jamás reaccionó su padre. "No funciona", rompió en llanto.

"¿Cómo es posible?", las esperanzas de Michiru se desvanecieron.

"Lucas tenía razón, mis poderes sólo sirven para heridas", Hotaru desvaneció su transformación y tomó asiento en el sofá del cuarto.

"Espero que eso ayude a que despierte antes", Kaio acarició la mejilla de Haruka.

…..

"Soy un idiota, no arreglé las cosas", el ojos miel hablaba consigo mismo en una caseta de baño. Soltó unos golpes a la pared, sus nudillos se enrojecieron por eso.

"Señor, ¿Está bien?", un hombre habló de la caseta de al lado.

"Si, no se preocupe", Takashi se tranquilizó, -No llames la atención-. Subió la mirada y observó unas manchas que nublaban su vista, -No de nuevo-, talló sus ojos. –Debo concentrarme-, mantuvo una postura firme y pensó únicamente en su brazalete. Podía sentir el poder, "Está funcionando". Como la vez anterior, sintió una fuerza lo atraía con velocidad, y luego cada parte de su cuerpo le pesaba, "Espero que haya dado resultado de nuevo", abrió los ojos.

"¿Cómo dices?", la peli-negra giró su rostro hacia su esposo, "Lucas, tu nariz".

Takashi se limpió con la mano, "Dije que te amo princesa".

"Yo también te amo Lucas", Hotaru besó la mejilla de su enamorado.

"Haruka, acompaña a mi padre por favor", Michiru le pidió a su esposa con cara de inocencia.

"Lo que tú me pidas mi sirena", la rubia haría lo que le ordenara su mujer.

"¡Yo también iré!", Takashi buscaría otra solución.

"No Lucas, estás débil por tu enfermedad y puede sucederte algo", Judith dijo lo mismo que la primera vez, antes de que Takashi retrocediera en el tiempo.

"Lo sé, pero no estoy pidiendo permiso o aprobación de alguien. He tomado una decisión y nadie podrá cambiarla", el ojos miel se mantuvo firme.

"Lucas, no le hables así a tu madre", Demian entró en defensa de su esposa.

"Lo siento mamá, es sólo que ya no soy un niño, puedo cuidarme por mí mismo", el cantante continuó seguro.

"Hijo, no quiero que te pase algo", la señora Greene protegía al ojos miel.

"Pudiste vivir sin mí por 20 años, no creo que te afecte el que algo me llegue a suceder", Takashi empezaba a querer a sus padres biológicos, pero debía mantener la última posibilidad para salvar a su familia.

"Lucas, por favor", rogaba la madre del chico.

"Déjalo Judith, él sabe lo que hace", esa frialdad característica del señor Greene, había regresado. Le entregó las llaves del auto a Haruka.

"Con permiso", el cantante se puso de pie y caminó a la entrada.

"Mueve tu trasero, mocoso", la rubia empujó por la espalda a su yerno.

Los tres subían a la camioneta de Demian, Haruka y Masaru en el frente y Takashi en los asientos traseros.

"Tanto tiempo sin verlos", dijo el señor Kaio un poco extraño, parecía feliz y triste al mismo tiempo.

"Estoy de acuerdo, la familia siempre…", el ojos miel quiso responderle al abuelo de su esposa.

"Unos cuantos meses", la corredora interrumpió a su yerno.

"Para mí ha sido una eternidad, tal vez ustedes no lo ven así porque tienen una esposa, futuros hijos. Yo vivo en la soledad, lo único que le da sentido a mi vida es mi empresa", el padre de Michiru mostró un semblante melancólico.

"No diga eso señor Kaio, nos tiene a nosotros", Takashi apreciaba a Masaru.

"Así es, puede visitarnos cuando quiera", la rubia sonrió.

El hombre mayor agachó la mirada, "Agradezco su cortesía, pero va mas allá de eso. Mis noches están vacías, no tengo a alguien que me haga compañía".

"¿Por qué no compra un perro?", el cantante quiso darle una solución al abuelo.

"Eso no sirve", la rubia miró por el retrovisor al chico.

"¿Qué propones tú?", Takashi retó a su suegro.

"Señor Kaio, que le parece esto, cuando su nieto nazca, ¿Por qué no se muda con nosotros?", Tenoh esbozó una sonrisa de victoria.

"¿Lo dices enserio?", el ojos miel conocía a la rubia y sabía que ésta no hacía ese tipo de cosas.

"Por supuesto que es enserio. Haría cualquier cosa por el padre de la mujer que amo", la corredora apoyó una mano en el hombro del señor Kaio.

"¿Y Michiru estará de acuerdo?", Masaru no quería incomodar a su hija.

"Claro, Michiru lo ama y estará contenta de tenerlo en casa y que nuestro hijo pase tiempo con su abuelo", Tenoh le prometió a su esposa que protegería a su familia.

"Gracias Haruka", Masaru agradeció con ambas manos a la rubia.

"Yo le agradezco que haya apoyado mi relación con su hija", la corredora quiso quedar bien con su suegro frente a su yerno.

"Puede visitar a su nieta cuando quiera", Takashi no quería quedarse atrás.

"Muchas gracias muchacho. Ten por seguro que los veré los fines de semana", al padre de Michiru le emocionaba la idea de ser bisabuelo.

Después de ese emotivo momento Haruka puso en marcha el vehículo con dirección al hotel en donde se hospedó el señor Kaio.

Una hora más tarde.

"Es aquí Haruka", Masaru indicó el hotel.

"He oído hablar de este hotel, tiene muy buenas críticas", el ojos miel admiró la construcción por la ventana del vehículo.

"A nadie le importa", la rubia bajó de la camioneta.

El señor Kaio se dirigió a Takashi, "No te sientas mal, Haruka debe estar cansado y quiere volver lo antes posible", salió del vehículo.

-Tan arrogante como siempre-, el chico siguió al abuelo de su esposa.

Entraron al edificio, tomarían el ascensor. Takashi necesitaba un poco de tiempo a solas, "Vayan ustedes, yo esperaré en recepción".

"Sabía que serías un estorbo, haz lo que quieras", Tenoh se encogió de hombros y subió al elevador.

"Ya volvemos, Lucas", Masaru siguió a la rubia.

El ojos miel regresó a la recepción y tomó asiento en uno de los sillones del sitio. Su atención fue atraída por una sombra a lo lejos, cerca de la entrada, -Lo mejor será que vaya a investigar-. Siguió el rastro a lo que fuera que vio, saliendo del hotel y observando a un chico que se escondía entre los callejones. "No te me escaparás", corrió para alcanzar al muchacho. "¿QUIÉN ERES?", gritó al quedar frente a él.

"Disculpe, ¿Me podría dar la hora?", respondió de manera mecánica el chico, como si se tratase de un robot.

"¡Responde tú primero!", Takashi se dio cuenta de que algo no estaba bien.

El muchacho se mantuvo sin hablar, metió una mano en el bolsillo de su gabardina y sacó el arma.

"Ah no, no lo harás", el cantante esquivó un disparo, el cual impactó en el reloj de su muñeca. Miró su brazo y sintió un alivio al ver que no tenía un rasguño, -Claro, el tiempo-. Quiso transformarse en Sailor Sun, pero algo se lo impidió, el brazalete no respondía, "Demonios".

"Disculpe, ¿Me podría dar la hora?", dijo de nuevo el chico, disparando en una segunda ocasión contra Takashi.

"¡Es la hora de tu muerte!", el ojos miel lanzó una patada al muchacho, logrando desarmarlo y, por consiguiente, que la pistola cayera dentro de un bote de basura.

Takashi caminó a paso lento hacia el contenedor de basura y comenzó a buscar el arma, no tenía prisa de asesinar al chico. Éste aprovechó ese instante para empujar al cantante y escapar.

"¡Rayos!", el ojos miel se arrepintió de haber bajado la guardia y retomó su plan de caza. Guardó el arma en su chaqueta y aceleró el paso, encontró a su presa frente al hotel, se lanzó contra el muchacho, cayendo los dos al suelo.

"¿Creíste poder escaparte de mí?, Idiota", Takashi se puso sobre el muchacho y comenzó a golpearlo sin descanso. "El único que va a morir hoy eres tú".

Los empleados del hotel se dieron cuenta del enfrentamiento que ocurría en la calle, decidieron salir a ver.

El ojos miel se levantó, sacó el arma y apuntó al muchacho, "Bastardo", disparando el cartucho completo contra su víctima.

Un empleado corrió a sujetar a Takashi, los demás llegaron para intentar auxiliar al chico, cosa que fue imposible, ya que estaba sin vida.

Haruka y Masaru llegaban a la entrada del hotel, observando la escena e intentando imaginar lo que ocurrió hace unos momentos.

El cantante consiguió liberarse del empleado, sin embargo, la rubia lo aprisionó entre sus brazos con gran fuerza, "¿QUÉ HICISTE?".

"Él tenía un arma y me atacó, yo sólo me defendí", el ojos miel no quería quedar como un asesino.

"¡Miente!", gritó una empleada, captando la atención de los presentes.

"¿Cómo dice?", preguntó el señor Kaio.

"Él miente. Ese chico estaba indefenso y él lo golpeo en el suelo, luego sacó el arma y le disparó", la empleada señaló al cantante.

"¿Es cierto eso, Lucas?", Masaru miró fijamente al ojos miel.

"Ya les dije que no. Él intentó dispararme en el callejón y yo huí. Logré quitarle el arma y me defendí. Era un delincuente", Takashi manipuló los hechos a su favor.

"Yo le creo", el padre de Michiru alzó su mano derecha con la palma abierta.

"¡Protege a un asesino!", la empleada estaba convencida de lo que sus ojos le mostraron.

"Señorita, cálmese por favor", la corredora intentaba evitar un conflicto mayor.

Takashi perdió la fuerza en sus piernas, sentía que se desvanecía, cayó desmayado en los brazos de la rubia.

…..

9 pm.

Hotaru descansaba un poco en la habitación que le asignaron, le parecía tonto y cursi extrañar a su esposo, culpaba al embarazo de esos cambios de humor. Fue sacada de sus pensamientos al escuchar sonar su celular, miró la pantalla, "¿Papá?".

"Princesa, ¿Podrías pasarme a tu madre?, He intentado llamarle a su celular pero no me contesta", la voz de la rubia salía de la bocina del móvil.

"Yo le puedo decir", la peli-negra odiaba que su padre en ocasiones la tratara como una niña pequeña.

"No, Hotaru, tengo que hablar con Michiru", Tenoh parecía preocupada.

"¡Dímelo a mí o cuelgo!", Tomoe no dejaría que la hicieran a un lado.

"¡Lucas mató a un chico y ahora estamos en la estación de policía!", Haruka tenía poca paciencia.

"No, él no pudo…es incapaz…", la peli-negra llevó una mano a su boca y sus ojos se humedecieron.

"Es capaz y lo hizo, te enviaré la dirección para que vengan lo antes posible", la corredora colgó.

Tomoe bajó las escaleras lo más rápido que pudo, llegando con el resto de la familia.

"Hotaru, ¿Está todo bien?", cuestionó Judith al ver nerviosa a la chica.

"Lucas asesinó a un chico. Tenemos que ir a la estación de policía, ahora", la peli-negra no tenía tiempo de sutilezas.

"¿Cómo?", la señora Greene retrocedió unos pasos.

"Vamos", Demian sujetó a su esposa. "Hey, Judith, ayuda a Hotaru, yo despertaré a Michiru para ir de inmediato", el señor Greene se acercó a la aguamarina, quien dormía en un sofá de la sala de estar.

…..

11 pm.

"¿EN DÓNDE ESTÁ MI HIJO?", Demian entró gritando a la estación de policía.

"Señor, tranquilícese", dijo un policía.

"¡NO ME DIGA QUE HACER! ¡QUIERO VER A MI HIJO!", el señor Greene golpeó con los puños un escritorio.

Haruka apareció al escuchar los ruidos, "¿Qué pasa aquí?".

"¿En dónde está Lucas?", Demian tomó por los hombros a la rubia.

"En una celda provisional de la estación, mañana será transferido a una prisión de máxima seguridad", Tenoh expresó con un tono frío en su voz.

"Tiene que ser un error, él no es un asesino", Judith apeló por su hijo.

"Los empleados del hotel lo vieron dispararle en 8 ocasiones al chico", la corredora se cruzó de brazos.

"¿Y mi padre?", preguntó Michiru al no ver rastro alguno de Masaru.

"En el baño, no tarda en venir", la rubia parecía no tener sentimientos.

"¿Qué vamos a hacer?", Hotaru pretendía que su familia tuviera una solución.

"No lo sé, ¿Por qué no piensas en algo? Ya que te sientes muy madura para todo esto", Haruka dijo con prepotencia.

"No le hables así a nuestra hija", la violinista abrazó a la peli-negra.

"Tengo influencias, amigos en altos puestos de la policía y el gobierno. Me encargaré de que mi hijo sea defendido por el mejor abogado", Demian buscaría la forma de liberar a Takashi.

"Será complicado, el chico no tenía antecedentes en los informes policíacos. De hecho, es un estudiante destacado de la Universidad de Harvard ", explicó la corredora.

"No me importa, compraré a los jueces de todo el país si es necesario", el señor Greene haría a un lado la justicia.

…..

Takashi abrió lentamente sus ojos y de inmediato se dio cuenta de que algo no estaba bien, "¿En dónde estoy?".

"Hasta que despiertas", habló su compañero de celda.

El ojos miel se puso de pie, "¿Quién eres tú? ¿Qué hago aquí?".

"Oye, oye, tranquilo muñeco", el hombre alzó las manos con sus palmas abiertas. "Soy Larry, al igual que tú, cometí un crimen".

"¿Un crimen?", susurró el cantante. –El bastardo que quería matar al señor Kaio-.

Larry caminó hasta quedar frente al chico, "Me siento alagado de que mi compañero sea el cantante Takashi", cambió su rostro a uno malicioso, "Será divertido".

"Te advierto, si intentas golpearme te mataré, es por eso que estoy aquí, asesiné a un idiota", Takashi miró fijamente a su compañero de celda.

"Yo no mencioné algo sobre golpearte", Larry sujetó por la cintura al ojos miel, "Serás mi esclavo y harás lo que yo te ordene".

"Jamás", Takashi golpeó con su frente la cara de Larry, logrando liberarse de éste.

El hombre llevó sus manos a su rostro y retrocedió unos pasos, un pequeño charco de agua lo hizo resbalar, golpeándose en la nuca con la estructura de la cama.

El cantante observó, al ver inconsciente a Larry se sintió seguro. Volvió a recostarse sobre la incómoda cama de la celda, tenía la esperanza de que fuera una pesadilla.

…..

Masaru se acercó con sigilo a la rubia, planeaba evitar las miradas de los presentes, tanto policías como el resto de los familiares, "Pss, Haruka".

"Señor Kaio", pronunció Tenoh al sentir una mano sobre su hombro.

"Shh", el padre de Michiru puso un dedo sobre sus labios, "Lucas me dio algo".

"¿Qué?", susurró la corredora.

"Su reloj, dijo que era importante", Masaru metió su mano en un bolsillo de su saco, extrayendo el objeto mencionado.

"¿Cuándo se lo dio?", la rubia no recordaba algo sobre eso.

"Fue en el momento en que soltaste a Lucas para tranquilizar a la empleada, él se acercó rápido a mí y me dio el reloj", explicó el señor Kaio.

Tenoh tomó el reloj entre sus manos y observó a detalle, "Eso es".

"No entiendo Haruka", Masaru desconocía lo que sucedía en la mente de la rubia.

"Lucas dijo que el chico le disparó en el callejón", estaba claro para la corredora.

"Así es", el señor Kaio respondió sin entender.

"El reloj tiene un impacto de bala. Supongo que es de acero o titanio, lo digo porque no se rompió", Tenoh seguía inspeccionando el objeto.

"Eso comprueba que Lucas se defendió. Me sorprendes Haruka", Masaru dio unas palmadas en la espalda de la rubia.

…..

Takashi miraba el techo de la celda, "De nuevo he fallado". Se sentó en la cama, "No puedo hacer las cosas bien". Llevó sus manos a su cabeza, "Terminé defraudando a todos y deben estar pensando que soy un asesino". Cerró sus ojos y recordó a su esposa, "Perdóname Hotaru, lo hice por ti y tu familia". Lágrimas recorrían su rostro, "Intenté todo y nada funcionó, no existe solución".

CONTINUARÁ...

NOTAS:

Siempre les doy las gracias y hoy no es la excepción jaja xDD, gracias por tomarse el tiempo de leer este capítulo. También por sus comentarios.

Lamento si suelo dejarlos en suspenso jaja.

Si quieren reírse un rato, les recomiendo las historias de LILYTENOH23 (te odio xDD).

Si desean no poder parar de leer, vayan a visitar el contenido de Janet Haru.

Las dos son grandiosas escritoras :D.

Saludos para todos :).