Notas: No quiero violar ningún derecho del autor ni nada parecido, Aoshi & Misao principalmente.

Detrás de un rey hay una reina.
Por: Luna "El sol nocturno"

Capitulo trece: Daños.

Sentía un dolor lacerante en la sien izquierda, donde había recibido el disparo de Tomoe. También sentía una caricia en la mejilla, recorriendo la cicatriz.

Abrir los ojos le costo un mundo pero la recompensa fue deliciosa. Kaoru, vestida con una incomoda bata del hospital y con un brazo vendado le sonreía, la respondió y sin detenerla dejo que le besase.

Desde el pasillo, y por el agujero de la puerta, una sombra de ojos azules observa la escena; no se sentía bien, estaba solo.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

Sanosuke dirigió la mirada al despacho vacío, le habían contado lo que había ocurrido hacia unos días, desde entonces Kaoru y Kenshin estaban bajo los cuidados de Megumi y el Doctor Genzai, Aoshi no había vuelto a aparecer por DEI y Misao estaba desaparecida. Por tanto eran él y Shojô los que se dedicaban a buscar a los tres fugitivos mientras Yahiko y Tsubame se encargaban del operativo dispuesto para encontrar a la joven Makimachi. Pero lo que le estaba ocurriendo a Aoshi no era normal.

Estaba comportándose de forma extraña dada su manera de ser, aun frío y solitario rehuía a la gente hasta el punto de que solo la asistenta cogía el teléfono en su casa para decir que no había nadie, el móvil pasaba las veinticuatro horas del día desconectado y no respondía ni a mensajes de voz ni correos. El GPS de su coche mostraba que no lo había movido por lo que, seguramente, había comprado otro que no llevase incorporado ese dispositivo de localización. Dos agujas en un pajar.

Tsubame pasó por su lado tirándole de la manga de la camiseta, una nueva reunión.

-

Al llegar arriba se dieron cuenta que esta era una reunión clave, todo el DEI estaba en la sala de conferencias; apretados unos contra otros en las sillas de la enorme sala, esperaban a que Saito terminase de hablar con un hombre trajeado en extremo y a que sus compañeros terminasen de acomodarse en los asientos aun libres. Desde abajo, la parte más cercana a la tribuna, Yahiko agito el brazo para llamar su atención, en cuanto llegaron tras pedir disculpas unas diez veces para así poder pasar este les puso en antecedentes.

-Se trata de Kouji Toda, el secretario de defensa. Al parecer a las altas esferas no les ha gustado el atentado en los garajes y piensan dar todo el material armamentístico que necesitemos, tomad.

Las hojas poseían el identificativo del DEI, se trataba de un documento oficial donde el gobierno japonés ponía de manera real las cartas sobre la mesa, Shishio era declarado un señor más de la mafia: sus posesiones legales eran requisadas y puestas al servicio del pueblo del Japón, ya no le darían mas beneficios de los que sacaría dinero para drogas o prostitución; ya no mataría con los esfuerzos de gente inocente por llevar dinero a sus familias, por forzar algo ya declarado ilegal, se le declaraba la guerra a pesar de ser un pariente del Hijo del Cielo, el Emperador de Japón.

Todos ellos se miraron entre si ¿Para llegar a esto habían tenido que perder, posiblemente, a dos compañeros?.¿Y numerosas familias?

Tokio observo como todos los DAE sin excepción se levantaban indignados de sus asientos, la formalidad del acto implicaba que estuviesen presentes solo de manera física, no tenían por que estar pendientes de lo que el secretario dijese. Miro impávida como una estatua la forma en que desfilaban desde la parte baja de la sala hasta la puerta de entrada en la parte superior.

-¿Señores, adonde van?-la aflautada voz de orador que el secretario poseía llego hasta arriba.

-Vamos ha hacer nuestro trabajo.

-Su trabajo ahora es escuchar lo que…

-¿Lo que tiene que decir?-corto de manera salvaje Sanosuke-sabemos lo que va ha decir, que los esfuerzos de DEI han sido honrosamente galardonados con una mirada del gobierno, pero de los sacrificios involuntarios de familias enteras no dirá nada, de las perdidas sufridas por muchos tampoco… sabe una cosa, estoy cansado de escuchar, mi recompensa diaria es saber que hay gente que puede vivir tranquila, lejos de los matones del Jupongattana y que no son unos señores que solo se fijan en los beneficios que les puede traer a su campaña electoral un acto de estas características.

-

Frenado en plena replica Kouji Toda se sonrojo ante un auditorio mas que interesado en las palabras del macarra mas gracioso de DEI. Acto seguido se marcho de allí sin dirigir una mirada atrás, como él mismo había dicho tenia trabajo.

En cuanto se metió en el ascensor una forma femenina le siguió, le acorralo contra la pared y le devoro la boca de forma ansiosa.

-¿Kitsune?

-Cállate, por una vez cállate.

-Vale.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

De golpe descargo las afiladas hojas contra el cuerpo indefenso; sin oportunidad de apenas respirar el otro hombre, curtido mensajero de la yakuza, fue degollado al girar para huir.

Reviso por si quedaba alguno mas con vida. Cinco cuerpos, cinco asesinatos.

Ni una migaja de información.

Había entrado como otra tarde mas, buscando a esos amigos, que como él, habían sobrevivido en la jungla de cristal que era Tokio; cinco personas se movían dentro de la impoluta y silenciosa casa, no eran los inquilinos habituales. Preso de la rabia había cargado contra ellos dispuesto a saber que hacían allí, que querían y que había pasado con sus amigos. Ninguna respuesta. De manera sistemática los había liquidado hasta no quedar ninguno, ahora se daba cuenta de que había sido un esfuerzo inútil.

Las únicas personas que le podían ayudar habían desaparecido sin dejar rastro.

Sin ganas para ello reviso los armarios y la habitación habilitada como gimnasio, vacíos.

Roció con gasolina los cuerpos y les prendió fuego, si aparecían de nuevo les explicaría las razones de su acto. Por ahora se sentía solo, muy solo.

-

Sin darse cuenta un círculo de oscuridad empezaba a estrechar su alma.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

-Bien-empezó Tsubame repartiendo hojas-esta es la información con la que cuenta la policía, solo siete cadáveres, todos de gente externa a los DAE, por lo que si Misao no estaba entre ellos tiene que estar viva.

-Donde-murmuro el instigador.

-Ni idea, pero hay varias salidas de los garajes.

-Eh ¿Pretendes que sigamos corazonadas por las cinco salidas?-Yahiko levanto la vista de la hoja sin creerlo.

-¿Y por que no?

-Tienes razón-Megumi se dirigió a una salida-entre todos rastrearemos mas ampliamente ¿A las diez en el Akarakebo?

Todos asintieron, rápidamente se dispersaron para empezar la búsqueda desde los distintos puntos.

Las cinco salidas posibles eran la puerta norte del garaje, la puerta sur, dos amplias salidas de emergencia y la única puerta por donde se entraba a pie; a pesar de contar con varias plantas la primera era la primordial, era un cuello de botella para todo aquel que entrase o saliese de allí, una criba por así decirlo.

-

Mientras Megumi y Sanosuke controlaban las salidas norte y sur, vehículos únicamente, Tsubame y Yahiko hacían lo propio con las salidas de emergencia, Shojô subió para revisar las cintas que habían grabado todo lo ocurrido en el hall y en el garaje; descubrió lo obvio, Aoshi había recibido un empujón subiendo las escaleras junto con Misao, durante un segundo estuvo quieto en la escalera provocando un pequeño tapón. Y durante ese segundo Misao había seguido avanzando ¡En dirección contraria!

-Parece ser que fue la comadreja la que le dejo solo.

-¿Señor?

-Si no estáis en vuestros despachos o entrenando estaréis aquí, buscando.

-¿Pero la reunión?

-Ha terminado hace unos minutos, no había un público entregado. El telonero hizo de las suyas robando protagonismo.

-Si me lo permite señor pero Sagara tenia razón, la defensa de los civiles no es un motivo para ganar elecciones.

-Nunca lo ha sido a pesar de los intentos para ello. Rebobina, pasa más lento. Ahí.

Aplicando el zoom preciso obtuvieron la imagen que necesitaban, un tipo bajito le susurraba algo a Misao y después la llevaba hasta la zona donde el humo era mas espeso, la ultima imagen era de la joven tapándose la nariz con el cuello de la camiseta; ninguna del misterioso hombre.

-Ahora sabemos algo mas, se fue por propia voluntad.

-Señor-susurro tímidamente un guardia-esta prohibido fumar en este edificio.

-Ya lo sé.

-

-¿Has visto algo mas?

-No, solo mugre, se nota que el humo de goma quemada no sale, parece que van a picar las paredes y poner yeso nuevo.

-En este no hay nada de eso.

-Tendrán una salida despejada por si acaso.

-Vale ¿Algo más?

-No, aquí nada.

-Pero aquí sí. Nos vemos fuera.

-Eh, oye… Tsubame…

Corto la llamada dejando a su amigo como las perchas, colgado.

Cogido con los cables que corrían por una de las paredes había un móvil, nada fuera de lo común de no ser por que la gente en un incendio estaba mas ocupada en salir corriendo que en enredar cosas en cables, y llamaba la atención por que una vez retirada la capa negra que oscurecía los colores originales aparecía una carcasa muy conocida. Una foto del Ángel Caído en el Retiro de Madrid.

La escultura favorita de Misao Makimachi.

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-R-E-Y/R-E-I-N-A-

-Tres cervezas, dos refrescos y un portátil ¿Algo mas?

-Una ronda de información, por favor.

-¿Nada mas?

-Dejadlo chicos. Gracias por todo Yuriko.

-Le diré a tu hermana que pase por aquí.

-Gracias.

Tsubame cargo la información que Shojô había descubierto al ordenador y empezó con lo que mas la gustaba, manejar tres programas distintos a la vez.

-Explícame bien lo que has dicho antes-comenzó Sano-¿Misao se fue por su propia voluntad?

-Eso es lo que parece en el video. Pero también la podrían estar convenciendo de irse con ese hombre.

-Te daré una sorpresa, no esta fichado, ni por la policía, ni por DEI, ni siquiera en otros países. El tio es un fantasma.

-¿Has obtenido algo en claro?-Shojô la miro sabiendo que ella seria, con mucha diferencia de Tomoe, la mejor informática de DEI

-Déjala, cuando esta frente a un ordenador y una imagen tan complicada se olvida de lo demás-susurro el aprendiz de samurai.

-He tenido que dar múltiples capas degradadoras para conseguirlo pero tengo un retrato robot bastante fiable, podemos mandárselo a la policía y que busque en base a eso.

-No lo admitirán, ya revisaron las cintas y las desecharon por que no vieron nada-sentencio Sanosuke.

-No tienen la paciencia necesaria.

-

Megumi suspiro, por no ser capaz de ir mas allá que de curar heridas físicas, y apoyo la cabeza sobre el hombro del tongari; este, tieso como una vara, apenas se dio cuenta de que la mano que sujetaba su cerveza había olvidado lo que era el control, Yahiko cogió la jarra rojo como un tomate y mirando disimuladamente a Tsubame, que apenas se daba cuenta de nada que no fuesen datos en la pantalla del ordenador. Shojô sonrió contento a pesar de la preocupación por sus amigos.

Casi al instante empezó a sonar un pitido tímido que según pasaba el tiempo fue aumentando de intensidad.

-Kitsune, creo que te suena el busca.

Ven rápido. Misao ha llamado a Kaoru. Sayo.

¿POR QUE LA REINA ESTA TRAS EL REY?

PARA PROTEGERLE

Tongari: pelo pincho en japonés.

-

Gabyhyatt: Esa pregunta es a traición, no puedo responderla sin desvelar los siguientes capitulos. Te dire que todo llegara. Paciencia. Me gusta el nombre que has elegido para la perrita.

Misao de Shinamori: Los Aoshitos estan mirando embobados a Miauricio, el peluche que me ha regalado mi vampirito; creo que se lo quieren llevar. Misao esta viva y muy bien acompañada, pero Aoshi es mejor acompañante que "ellos"

Silvia-chan: Te paso un picapedrero? Esta comprobado que solo los cinco primeros centimetros son de piedra, Gracias por actualizarte en el fic, no te preocupes, ahora empieza lo bueno. Jojojojojojo (risa al estilo Martina de Slayers) Como me lo voy a pasar de ahora en adelante.

PD: Gabyhyatt a dicho que quiere ponerle de nombre a la perrita Cora, votad y dar vuestras propuestas.