No estaba muerta, mi portátil sí :'v (?
Siento mucho el suspenso y el haber desaparecido, pero mi laptop no había estado funcionando estas ultimas semanas y ya la daba por muerta D: pero ya esta más o menos funcional, solo que mis padres me dijeron que si fallaba no me comprarían otra hasta navidad o mi próximo cuple :'v Vale patata la vida...
¡Pero por mientras! Aquí estaré subiendo los dos o tres capítulos que faltan para terminar este que sería mi primer fic (Melancolía, ven a mi~) y bueno, abajo dejo aclaraciones y respuestas a reviews:3
Advertencia: Se recomienda tener una caja de pañuelos cerca por exceso de feelings. La autora no se hace responsable de llanto descontrolado, depresión, gritos de fangirl, derrames nasales ni diabetes por exceso de ternua (jajaja xD).
Disfruten su lectura owo
Sábado 24 de Octubre.
Definitivamente no estaba bien.
Las piernas le temblaban y el hueco en su spark parecía agrandarse, oprimiéndole y haciendo que doliera. No sabía si el dolor era real o no, pero le dolía. Porque Ariel había hecho algo que no debía hacer y lo sabía.
Suspiró, apagando sus ópticos y llevándose ambas manos a la cabeza. ¿Qué había hecho? Y lo más importante ¿por qué? Ariel quería demostrar que Red Alert no tenía razón, que estaba equivocada, pero no sabía que al querer demostrarlo solo terminaría más confundida. Y odiaba estar confundida.
Porque eso probaba lo equivocada que ella estaba.
Por otro lado estaba Ultra Magnus. ¿Qué habrá pensado?, ¿qué pensará ahora?, ¿acaso se sentirá confundido por la actitud que había tenido la femme?, ¿por qué no intentó detenerla, decirle algo?… ¿y por qué se preocupaba tanto por lo que el mecha pudiera pensar?
Llegó a su departamento y esta vez se dirigió directamente a su cama de recarga, se acostó y miró el techo. No encendió la luz, no respondió su comunicador, no lloró, no pensó.
No sintió, pero sintió.
Y no supo lo que sintió.
Estaba desorientada, pero solo por ratos; como si la verdad llegara a ella casi el mismo tiempo en que se esfumara. Y eso la desorientaba más.
-Esto no está saliendo como lo había planeado- se lamentó Ariel.
Definitivamente no estaba bien.
_._._
Intranquilidad, dolor y confusión eran algunos de los sentimientos que asaltaban el procesador de Skyfire. Con desespero, caminaba de un lado a otro por todo el laboratorio mientras intentaba controlar sus sistemas respiratorios y enfriar su procesador para no decir ni hacer alguna tontería.
Estaba impaciente. Sabía que Starscream lo había seguido hasta el laboratorio y que (además de no haber sido una excelente idea) éste entraría en cualquier momento para hablar sobre lo sucedido anteriormente y brindarle respuestas.
Y de la misma manera en la que Skyfire quería respuestas, no las quería. Porque tenía miedo.
Derrotado, Skyfire se dejó caer en una de las bancas, dándole la espalda a la entrada del laboratorio.
-Sky- llamó una voz temblorosa detrás de él.
Silencio fue su respuesta.
-¿Skyfire?- llamó Starscream nuevamente.
-Nunca lo olvidaste… ¿verdad?- contestó el más grande, aún dándole a espalda al seeker. Rió con ironía - ¿Cómo no me di cuenta?-
-No seas idiota Sky. Yo no…-
-¿Idiota?- rió vacío el transbordador, interrumpiendo a Starscream –Eso es lo único que he sido, Starscream. Solo un idiota- al decir lo último, Skyfire finalmente se levantó y se giró a enfrentar al seeker.
Starscream se sorprendió al ver esa mirada vacía dirigida hacia él.
-… ¿Cuánto tiempo?- preguntó el más grande, desconcertando al otro -¿Cuánto tiempo has estado engañándome?-
La voz de Skyfire era apagada y triste, quebrándose a ratos y en sus ópticos vacíos parecía asomarse todas las lágrimas que luchaban por no salir. Y eso le pesaba a Starscream más que cualquier otra cosa que haya hecho en toda su vida.
-¡¿Q-qué?!- respondió el seeker indignado y dolido -¡Jamás en mi vida te he engañado o te he mentido en algo!-
-¡¿En serio crees que voy a creerte eso?!- replicó Skyfire sin poder contener más su control -¡Con un demonio, Starscream! ¡Te vi con él!-
El seeker apretó la mandíbula y desvió la mirada con el ceño fruncido. No quería llorar.
Al menos no frente al mecha cuya promesa fue que jamás lo haría sufrir.
-Mírame Starscream… ¿Acaso todo lo nuestro fue una farsa?, ¿solo me viste como una manera para intentar olvidarlo?- Las lágrimas en la cara de Skyfire ocupaban el lugar en el que solía llevar su eterna sonrisa -… ¿Solo fui la segunda opción?… contéstame Starscream…-
No contestó. Silencio y tensión llenaron el ambiente en su lugar y la spark de Skyfire se oprimía con cada segundo que pasaba.
"Di que me equivoco", pensaba el científico "Que todo lo que dije es mentira y que me amas. Dilo. Dilo y te creeré… pero necesito escucharlo… Por favor".
-… ¿En serio crees que perdería mi tiempo con una segunda opción?- respondió el seeker con el ceño fruncido y la mirada perdida en el suelo. Apretó sus puños -¿Qué desperdiciaría tantos años con alguien a quien no amo?- Dolor y miedo se instalaron en Skyfire.
Starscream levantó el rostro y sin poder evitarlo más, una mueca de dolor se instaló en su rostro al tiempo que las lágrimas caían una tras otra.
-¿…Tan terrible y despreciable me crees… como para hacerte eso?- sollozó el seeker.
Skyfire se dio cuenta de lo que había dicho.
-…c-cuando te conté todo mi pasado- continuó el más pequeño –nunca creí que… pensarías esas cosas de mi- sollozó de nuevo –S-sé que puedo ser algo… gruñón a veces, pero jamás te mentiría-
-¿Y por qué no me contaste lo de Megatronus?…-
-¡Porque sabía que te pondrías así!- explicó Starscream casi con desesperación -¡Además, no soy yo quien engaña al otro!-
Esa declaración sorprendió en gran manera al transbordador. Por un momento pensó que Starscream solo lo decía para intentar hacerlo sentir de la misma manera, pero su mirada, el tono de su voz y ese temblor en su cuerpo le confirmaban que el seeker lo decía porque en verdad creía eso.
-¿Yo?- preguntó incrédulo el más grande -¿En serio crees que yo podría engañarte?-
-¡No te hagas el tonto conmigo, Skyfire!- volvió a sollozar el seeker -¡Esas llamadas, las escapadas nocturnas, los falsos turnos extras! ¡Todo es porque te estás viendo con alguien!-
-Star…-
-No te imaginas cuán deprimente era despertar y no sentirte a mi lado- confesó el más pequeño con su voz quebrándose –Cuantas malditas noches en vela tuve que pasar preguntándome en donde rayos estabas y cuando regresarías. Preguntándome a donde ibas cada turno extra que me dejabas en casa solo…-
Skyfire oyó atentamente cada palabra que el seeker estaba diciendo y se sorprendió al notar que Starscream tenía razón, que él no podía imaginar el dolor y el miedo que sentía su sparkmate cada vez que él mentía de esa manera.
Porque Starscream siempre, SIEMPRE estuvo para él.
-Solo acudí a Megatronus porque estaba desesperado- continuó el seeker –Ya no sabía qué hacer y hoy… hoy simplemente exploté…-
Starscream cubrió su rostro con ambas manos mientras soltaba a llorar bajo. Aquello destrozó aún más la spark de Skyfire, quien intentó abrazar al más pequeño pero fue apartado de un empujón.
-¡No te acerques y admítelo!- lloró Starscream -¡Admite que te aburriste de mi! ¡Dime la verdad!-
-Está bien…- dijo Skyfire sorprendiendo al seeker frente a él. Pero la sorpresa de Starscream aumentó cuando, al mirar al transbordador, éste lo observaba con una ligera sonrisa en su rostro.
El científico supo con aquella declaración que fue él quien había cometido el error, y ahora debía poner todas las cartas sobre la mesa o de lo contrario perdería a Starscream. Y el simple hecho de imaginar eso era aún peor que ser fundido vivo.
Sin embargo, en una situación así, no estaba seguro de cómo podrían terminar las cosas.
-Es cierto no he sido del todo sincero contigo estas últimas semanas, Starscream- habló con clama el más grande, pensando bien en sus palabras para no arruinar más las cosas con el seeker -Pero sabes perfectamente que jamás podría engañarte-
Starscream lo observaba con el ceño fruncido.
-¿Y cómo explicas todo eso?- gruñó en un intento fallido de esconder un sollozo.
-Las llamadas eran de Jazz- explicó el más grande mientras se alejaba con pasos lentos hacia cierto cajón –Él tiene un amigo que es dueño de una mina. Me ayudó a ponerme en contacto con él-
La mirada se Starscream se volvió suspicaz.
-Las horas extras era cuando me encontraba con él. Iba a comprarle Granate- el seeker estaba por recriminarle cuando Skyfire añadió lo último.
-¿Para qué quie…?-
-Y las salidas nocturnas- interrumpió el científico, abriendo el cajón bajo la mirada suspicaz del seeker –eran porque no haya tiempo para trabajar en esto sin que te dieras cuenta-
Los ópticos de Starscream se abrieron en sorpresa al ver la tiara que Skyfire había sacado del cajón al que se había acercado. ¿Por qué se había molestado tanto en eso?
-El plan era dártela aquí- el transbordador se acercó al seeker con dos tickets en la mano que hicieron que Starscream lo mirara asombrado.
-¿Six Lasers?- preguntó confundido -¿Cómo pudiste pagar algo como eso?-
Skyfire sonrió bobamente y se encogió en hombros –Llevo planeándolo desde hace tiempo- dijo con simpleza.
Starscream no entendía nada, y su confusión aumento más cuando Skyfire le colocó aquella tiara sobre la cabeza y se arrodilló frente a él.
Lágrimas de alivio y felicidad crecieron en sus ópticos cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando.
Skyfire tomó las pequeñas manos de su sparkmate entre las suyas y sonrió.
-E-el Granate…- habló nervioso –El granate, que es la gema que usas ahora, es llamado por muchos como "Piedra del Valor" y… pues, además de que me recuerda a tus ópticos, eres el Cybertroniano más valiente que he conocido-
Starscream se sonrojó de golpe, haciendo reír bajito a Skyfire.
-El significado de esta gema- continuó el transbordador –es el amor, la lealtad y la devoción verdadera…y eso es lo que siempre he recibido de ti-
El seeker respiraba con dificultad cuando las lágrimas comenzaron a salir de nuevo.
Estaba asombrado, confundido, feliz, asustado, ansioso, nervioso, atónito, conmovido.
-¿Skyfire…?- fue lo único que logró articular correctamente cuando el más grande volvió a hablar.
-Hoy te entrego esa tiara y la coloco sobre ti con el juramento de que mi amor, mi lealtad y mi devoción verdadera serán única y exclusivamente para ti desde ahora y para siempre-
Starscream lo miró expectante.
Y entonces, con una mirada llena de amor y sus entregando sus spark entre sus manos, Skyfire hizo la pregunta.
-Starscream… ¿Quieres ser mi Conjux Endura?-
No había palabra en el universo que pudiera describir lo que sentía el seeker en ese momento. Actuando como un bálsamo curativo para su conciencia, Starscream lloró al escuchar aquellas palabras, negando divertido. Y entre lágrimas, apareció la sonrisa más hermosa que Skyfire jamás había visto.
-M-Maldición, Sky, sí- rió el seeker –Sí quiero. Demonios, ¡quiero ser tu Conjux Endura!- y se abalanzó, abrazándolo con fuerza.
Skyfire estaba que no se lo creía.
-¡¿E-Es en serio?!- río mientras devolvía el abrazo –Y-yo… Creí que después de aquello tú… yo creí…- lágrimas comenzaron a caer de los ópticos de Skyfire. No podía parar de reí, se sentía sumamente feliz, satisfecho, realizado, dichoso.
-Claro que es en serio- sonrió Starscream. Tomó entre sus manos el rostro de su futuro Conjux Endura y secó sus lágrimas –Te amo, idiota. Como no tienes idea-
Y sin poder posponerlo más, Skyfire besó a Starscream, rodeándolo y atrayéndolo más hacia él.
Esa tarde, ese beso selló aquel juramento que se habían hecho y que se renovaría desde ahora hasta el día que sus sparks se extinguieran.
Amor.
Lealtad.
Devoción Verdadera.
(…)
"Necesito hablar contigo"
Esas habían sido las palabras exactas que Orión le había dicho al ex gladiador… hace como media hora.
Otro suspiró escapó de los labios de Megatronus, quien estaba visiblemente irritado por el innecesario suspenso y tensión que el bibliotecario había creado entre ambos. Tensión que el mismo Orión parecía estar cansándose igual.
Sin embargo, pese a querer romperlo, no era fácil para ninguno el empezar la conversación porque no sabían qué decir.
Ni cómo decirlo.
Al final, fue Orión quien se atrevió a romper el silencio.
-¿Qué fue lo que pasó exactamente hace un momento?- Está bien, no fue la mejor manera de comenzar una plática con la persona que te gusta, pero la duda y decepción llevaban consumiéndolo desde que se quedaron solos y debía, no, QUERÍA obtener respuestas.
Incluso aunque no le gustaran.
Por otro lado, Megatronus estaba preparado para el momento en el que el bibliotecario quisiera saber la respuesta, además no había hecho nada malo ¿cierto?
Megatronus miró a Orión, comprobando como éste miraba como sus manos jugaban entre ellas.
-No fue lo que crees- respondió el ex gladiador con calma.
Excelente respuesta Megs, eres un genio.
-No sabes que es lo que estoy pensando- replicó Orión la defensiva, golpeándose mentalmente por eso. ¡Estaba actuando como sparkmate celosa! ¡¿Por qué?!
-Entonces dímelo-
Orión no respondió.
-No leo mentes, bibl… Orión- se corrigió Megatronus –necesito que hables-
El bibliotecario pareció dudarlo por un momento, luego suspiró y miró a su acompañante con un semblante triste.
-Starscream no engaña a Skyfire… ¿cierto?- preguntó el más pequeño.
-Eso no era lo que querías decir- la expresión de Megatronus era neutral, como aquella situación fuera de todos los días y ya supiera, por experiencia, como manejarla. Eso enojaba a Orión.
-Pero fue lo que dije- volvió a mirar sus manos, tensándose un poco bajo la penetrante mirada del ex gladiador.
-No- respondió Megatronus a la pregunta –Starscream no engaña al científico. De hecho, el bufón piensa que es él quien lo engaña-
-¿Por qué creería algo como eso?- preguntó confundido el bibliotecario.
Megatronus le explicó lo que el seeker lo había dicho durante los últimos días y todo lo que había pasado con Starscream. Le contó sobre las llamadas, los escapes nocturnos y los turnos extras en el laboratorio; todo (O al menos todo lo que él sabía) con la esperanza de que el malentendido se arreglara.
- Y solo lo abrasaste porque comenzó a llorar ¿no es así?- indicó Orión. Megatronus asintió y el archivista suspiró triste –Espero que puedan arreglar este mal entendido-
-Estarán bien- le dijo el ex gladiador restándole importancia.
-¿Cómo sabes eso?- Megatronus se encogió en hombros.
-Esos dos han pasado por mucho como para que todo acabe por algo tan absurdo como un malentendido-
-Puede que tengas razón- contestó Orión después de pensarlo mejor, no añadiendo nada más.
Ambos mechas se quedaron en silencio otro momento, mirando todo lo que tenían a su alrededor (con excepción de quien tenían al lado) pensando en algo que pudieran decir para continuar con la conversación.
-Es…incómodo- comenzó Orión –encontrarnos de esta manera después de varios días sin hablar-
-Estoy seguro de que tienes muchas preguntas- razonó el ex gladiador, después de todo no podía culpar al bibliotecario ¡dejo de hablarle así de la nada!
-Las tengo- respondió Orión, mirando a Megatronus.
El ex gladiador hecho la cabeza para atrás, observando el cielo, y el bibliotecario lo miró embobado. Desvió la mirada avergonzado cuando el otro lo miró de reojo.
-Pregunta- le dijo el más grande –Tienes derecho a saberlo… supongo-
Orión estaba indeciso. Por un lado quería saber por qué Megatronus había dejado de hablarle, pero por el otro lado no quería, porque tenía miedo. El bibliotecario creía que era por su culpa que el ex gladiador se había alejado, que quizás lo culpaba por el accidente y que por eso no quería hablarle, y que solo estaba aquí con él porque Orión se lo había pedido.
Y nada era más doloroso que saber que el tranformer que amas, te odia.
-¿Me dirás la verdad?-
-Es lo que mereces- contestó Megatronus, confundido por el tono indescifrable del que estaba a su lado.
Lo que pasó después lo confundió aún más.
-¿Te hice algo malo?- había preguntado Orión, mirando al ex gladiador con tristeza y miedo –Si fue así, yo… ¿puedes perdonarme?-
Megatronus sintió algo parecido a la culpa rompiendo su spark.
-¿Por qué piensas que fue por algo que hiciste?- dijo incrédulo el más grande.
-N-no lo sé, yo…- Orión bajó la mirada y comenzó a jugar con sus manos, encogiéndose en su asiento –supongo que no puedo evitar pensar de esa manera-
-No fue tu culpa, bibliotecario- indicó Megatronus, sonriendo de lado para trasmitir un poco de confianza en el más pequeño, que parecía lloraría en cualquier momento.
-¿E-Entonces por qué…?-
-Por tu bien- lo interrumpió el ex gladiador acomodándose en su lugar –Alguien como tú no debería perder su tiempo con seres como yo-
-Lo dices como si fueras una especie de monstruo-
-Lo soy-
Orión estuvo a punto de replicar eso cuando la mirada que le dio Megatronus lo detuvo. Sus ópticos se abrieron con sorpresa. La mirada del mecha frente a él era de dolor, culpa, tristeza, arrepentimiento… como si estuviera cansado de cargar el mismo peso tantos años. El bibliotecario lo miró preocupado.
-¿Por qué dices eso?- preguntó.
-Porque era bueno en lo que hacía, Orión - respondió casi con asco de sí mismo el ex gladiador –y lo que hacía no era bueno-
Tristeza fue lo que sintió Orión al ver el sufrimiento del mecha frente a él, y deseo curarlo.
-Megs- lo llamó con suavidad –Todos cometemos errores-
-No dirías eso si supieras lo que he hecho- replicó con resignación el más grande.
Estaba dispuesto a todo por hacer entender a Orión que lo mejor sería alejarse, porque alguien como Orión merecía algo mucho mejor que él. ¿Por qué si quiera intentarlo? Él era un asesino; frío, cruel, lo peor de lo peor. Si mantenía a Orión cerca solo lo arrastraría con él, y no quería eso.
No quería que lo odiara por sus pecados.
El tacto cálido y firme de una mano en su hombro despertó a Megatronus de sus pensamientos. Cuando volteó hacia Orión, se sorprendió al ver una sonrisa dirigida hacia él.
-Cuéntame todas las cosas terribles que has hecho- le dijo Orión con suavidad –Y déjame estar contigo de todos modos-
Megatronus no sabía cómo reaccionar. Primero observó al bibliotecario suspicazmente, luego con confusión para al final mirarlo con incredulidad. Porque simplemente no podía entenderlo.
-¿Qué?- preguntó Megatronus.
Orión se sonrojó de golpe al darse cuenta del significado que tenían aquellas palabas y por un momento pensó en retractarse, pero recordó lo que Skyfire le había dicho que, tal vez, él debía dar el primer paso. Así que, decidido (y antes de arrepentirse de todo), Orión se armó de valor y tomó la mano de Megatronus dándose cuenta de la diferencia de tamaños que, aunque poca, era notoria.
El más grande lo miraba atentamente.
–Déjame conocerte, Megs- pidió el bibliotecario mirándolo fijamente a los ópticos.
-No te agradará lo que descubras- Megatronus desvió la mirada hacia enfrente e intentó zafarse del contacto de Orión, pero éste lo impidió.
-Solo hay una forma de saberlo- respondió el más pequeño, afirmando el apretón de manos y haciendo que sus miradas se encontraran de nuevo.
¿Por qué insistía tanto?, ¿por qué no simplemente distanciarse y ya?, ¿estaría hablando en serio? Eran las preguntas que Megatronus se hacía, porque simplemente no entendía cómo era posible que Orión, aún después de la forma tan fría en la que lo trató al principio, aún después de no haberlo podido salvar en aquel momento y aún después de dejarle de hablar por días, estuviera ahí.
Estuviera con él.
–Intentémoslo- declaró Orión, ampliando su sonrisa, la cual, combinada con su sonrojo, le hacían ver inocentemente tierno.
Megatronus no dijo nada y Orión no agregó más. Porque no podían, así como tampoco podían pensar en nada. Solo estaban ahí, mirándose a los ópticos e intentando descubrir lo que el otro pensaba. Intentando comprender el mundo del otro. Intentando transmitir lo que sentían.
Se sentía… extraño.
Por un momento a Megatronus le pareció que había sonreído. Entonces Orión rió bajito y supo que realmente había sonreído.
-¿Qué?- preguntó extrañado el más grande aún con su sonrisa.
-Nada- respondió divertido el otro, desviando la mirada mientras intentaba patéticamente de esconder otra risa.
Se sentía… diferente.
Megatronus alzó una ceja divertido y el bibliotecario, al verlo de reojo, rió mientras escondía su sonrojado rostro apoyando su frente en el hombro de Megatronus.
-Es que te ves tan raro cuando no sonríes de lado- respondió el bibliotecario – ¡Es tan tierno!-
Se sentía… cálido.
El ex gladiador lo negaría hasta la muerte pero sabía a la perfección que en ese momento su rostro debía igualar (si no es que superar) a la del bibliotecario, y lo comprobó cuando éste, al levantar la mirada y verlo, comenzó a reír más.
-¡No es divertido!- gritó avergonzado el ex gladiador, rezando porque solo fuera Orión quien lo viera en ese estado siempre.
Se sentía… agradable.
-¡Sí lo es!- rió el más pequeño sin poder contenerse.
En serio era sumamente tierno ver al duro y frívolo Megatronus así.
–Es encantador- pensó en voz alta, sorprendiendo a ambos. Entonces las risas cesaron y sus miradas chocaron.
Se sentía… familiar.
Megatronus llevó su otra mano hacia el rostro de Orión, tomando su mejilla y acariciándola con lentitud. El bibliotecario sintió su spark brillar, apagó los ojos y, disfrutando del contacto, posó su mano sobre la ajena sin soltar nunca la otra, solo afirmando más el apretón, entonces la spark del ex gladiador pareció dar un brinco.
Juntaron sus frentes y entonces sus miradas se buscaron de nuevo. Los ópticos de Megatronus se entrecerraron y descendieron hasta los labios ajenos y por instinto Orión lo imitó.
-¿déjà vu?- preguntó el bibliotecario sin pensarlo realmente.
-Déjà vu- respondió el ex gladiador, acercando su rostro.
Se sentía… hechizante.
Sin saber cuándo, se encontraban tan cerca uno del otro que podían escuchar sus sistemas respiratorios trabajando irregularmente; apagaron sus ópticos y entonces…
Entonces sucedió.
Se sentía… dulce.
Por fin, sus labios se juntaron con suavidad. La spark de Orión le daba vuelcos en el pecho y casi podía jurar que se saldría de su pecho. Con lentitud, Megatronus pasó su mano por detrás de la cabeza del más pequeño, atrayéndolo más hacia él; al bibliotecario le cosquilleaban las zonas que el mecha recorrió con sus dedos, temblando con nerviosismo. Por un momento, les pareció que el tiempo se detuvo.
Solo eran ellos, ahí y ahora.
Se sentía… perfecto.
Se separaron tímidos y Orión evitó mirarlo a los ópticos. Estaba tan avergonzado que sentía que iba a ponerse a llorar, pero a la vez se sentía demasiado feliz porque aquello hubiera sucedido. Hasta que sintió la frente ajena contra la suya, fue cuando se armó de valor para ver a Megatronus.
Ambos contemplaron sus miradas en silencio por un momento.
-Intentémoslo- declaró Megatronus, y Orión asintió con timidez.
Era amor.
Lo sé, me aman XD
Este ha sido, por mucho, mi capítulo favorito. Lloré mientras escribía lo de Skyfire y Starscream, en serio XD y Orión es tan tierno que me da diabetes! uwu Jajaja Espero que también lo hayan amado tanto como yo y que no me odien tanto por desaparecer casi un mes por cada capítulo que subo. Yo y el destino no somos muy buenos amigos, como ven :'v
También quiero aprovechar para agradecerles a los que se preocuparon por mi por las notas del capítulo anterior. No quería deprimirlos por lo que escribí, pero también era necesario para todo esto. Otra vez, lo siento, intenté estar del mejor humor posible pero no pude. Lo lamento ;n;
En fin, pasando a cosas más felices, ¡contestemos reviews!: XD
Makoto-Kai: Sabes que amo el drama :v jajaja supongo que era predecible que eso iba a pasar si Star y Megs se abrazaban pero igual impacta xD jajaja perdona por el suspenso, pero ¡hey! ya tengo lap :D y si, la ventana siempre es la solución~
AMHikaru1212: Medidas drásticas para situaciones desesperadas... o algo así era xD jajaja gracias por el review y lamento la espera, espero que te haya gustado el cap:3 porque yo lo amé~ *w*
kyrie. jaeger: Todos amamos a Red Alert por decirle sus verdades a Ariel, aunque admitamslo ¿si no era ella quién? xD jajaja Era normal que Star confundiera las cosas, yo pensaría igual si mi novio me hiciera algo parecido... bueno no, yo lo castraría con un palillo de dientes :v jajaja gracias por tu review!
Aaisha: Apenas se dan su primer beso y ya me piden inferfaz, esta gente pervertida de hoy en día (? :v la verdad no creo que haya algo "hot" en este fic pero en otro tal vez ewe muajajajaja
killermerx: Gracias por los ánimos:3 Y si, entre más sufran mejor *risa malévola* pero también tengo mi lado cursi y romanticón como puedes ver:3 jajaja me alegra que te esté gustando la historia y lamento que no haya salido el momento con Magnus que tanto querías uwu oh! y no te preocupes, cualquier idea es bien recibida:3
JhonlockFever: Soy bruja jajajaja :v Pues si me fui un tiempito xD (soy un fiasco, lo sé) pero el cap lo debe compensar, yo lo sé ewe ¡es lo más tierno que has leído en tu vida, no puedes engañarme! Jajajaja XD gracias por el review y el apoyo:3
Hanaby: Gracias por animarte a dejar review (deberías hacerlo más, no muerdo xD). Me encanta cuando hacen observaciones como la tuya sobre mi trabajo; es bonito saber que les gusta lo que escribo, pero es genial cuando me dicen por qué:3 (aunque una que otra queja no está de más ;3). Al principio sí pensé en ambientarlo a lo político, pero la idea no me agradó mucho, y bueno, Megs y Star deben mantener su lado oscuro ¿no crees?:3 Gracias de nuevo por el review, ojalá te haya gustado el beso de este cap ewe
Deceptiwey: Gracias por el apoyo, tanto en la historia como moral. Lamento si desaparecí por mucho, pero creo que a estas alturas ya deben estar acostumbrados jeje n.n' De todos modos, actualizaré lo antes posible ya que no sé cuanto dure mi portátil y no quiero dejar esto así, así que para esta semana mas o menos tendré la historia finalizada (que triste ;n;) Gracias en serio por el review:3 Yo sé que tú si amaste el cap ewe
PentypusKoop: Los borrachos no deberían tener un celular con saldo en la mano, nunca xD jajaja El skyStar de este cap te mató, lo sé. Admítelo ewe jajaja gracias por el review:3 y el apoyo! nwn
Sue: Desaparecí, volví y desaparecí de nuevo xD Soy telible :v jajaja y lo dejé en drama, que es lo peor! Pero ya regresé y ahora sí me quedo xD espero que hayas disfrutado el cap:3 Gracias por el review!
Bueno, supongo que es todo .w. Gracias por leer hasta aquí (los que lo hacen) y bueno, nos vemos en un par de días con cap nuevo:3 (en serio, ahora sí xD)
Ciao~
P.D.- Amé este cap ;w; fue hermoso~
