14.- Una Gran Broma

Cuando ya habían pasado unas semanas de desde que habían empezado eso de los Merodeadores habían adquirido algo de practica, ya no los atrapaban tan seguido, el problema era que ya se acercaban los días de los últimos exámenes del año, empezaron a calmarse y a hacerle algo de caso a lo que decía Remus, claro que el ya se habían rendido en pedirle a sus amigos que estudiaran.

-Remus, sabes que va entrar en Historia de la Magia – Decía Peter tratando de buscar donde tenia sus apunte de las clases, los cuales realmente no existían.

-Entra toda la materia del año, estudia todo lo que te acuerdes – Le dijo mientras tenia un libro que transformaciones.

-Remus, sabes cómo hacer la poción de antídoto para… - Peter no termino de decirlo cuando, Janne se acerco.

-Jajajajajaja… Estos tres estudiando, acaso están desesperando – Dijo ella.

-Me acabas de despertar Spaulding – Dijo James, mientras Janne le lanzo una mirada acecina.

-¿Quién hace ruido? – Dijo Sirius que salió de debajo de una rumba de libros con el cabello desordenado, la parecer también había estado durmiendo.

-Bueno espero Remus, que por lo menos no los dejes copiarte los exámenes – Dijo Janne.

-No te preocupes por eso – Dijo Sirius, quien seguía algo dormido – Sacaremos excelencia en todo – Cuando termino decir eso, Janne se dio media vuelta y se fue donde sus amigas.

-Y qué le paso es esa – Dijo James.

-No lo se – Dijo Remus.

Cada tarde después de las clases, se que de dedicaban a hacer travesuras. Hoy habían logrado despegar a Remus de los libros y lo llevaron con ellos, para hacer algo especial.

-No creen que es muy arriesgado que vayamos los cuatro – Decía Remus al lado de Sirius.

-No te preocupes además no hay nadie en los pasillos – Dijo James que iba delante de ellos con Peter – Además no nos tenemos que separar por ningún motivo.

-Pero vamos como un poco incómodos – Dijo Sirius, ya que con Remus eran los más altos del grupo iban atrás cuidando que la capa los cubriera totalmente.

-Sabes bien a que venimos, así que solo sigamos – Dijo James.

-No me van a decir que es lo que pretenden hacer – Dijo Remus.

-Allí esta – Susurro Peter, indicando a Snape, desde que había comenzado el año los chicos de Slytherin se había alejado de el, siempre vagaba por los pasillos del colegio solo.

-Me trajeron para que le hiciera un hechizo – Dijo Remus algo enojado.

-En realidad el hechizo no es para el sino para nosotros – Dijo Sirius.

-Queremos que nos pongas un hechizo para que nos cambies las voces – Dijo James.

-Lo voy a hacer rápido pero no me pidan más – Dijo Remus mientras con la varita les cambio la voz.

Se acercaron sigilosamente a Snape, caminaba rápidamente a pasos agigantados, a los chicos les costaba seguirle el ritmo sin hacer ruido y sin ser notados, de pronto Snape se detuvo en una ventana miraba hacia los jardines algo melancólico, Sirius sintió que ese sentimiento lo conocía, pero no podía distinguir cual. De pronto.

-Hola Severus – Dijo James con una voz completamente distinta a la de él mucho más grave.

-¿Quién esta allí? – Dijo este.

-Somos los Merodeadores – Dijo Sirius su voz sonaba, algo seca pero igual mucho más grave.

-Venimos por ti Severus, eres el elegido de hoy – Dijo Peter su voz se parecía mucho a la de una mujer, los chicos intentaban contener la risa, Remus susurraba "no fue mi intención, lo siento", Peter no estaba muy feliz.

-¿Qué piensan hacer? – Dijo Severus quien empuño su varita de forma de ataque.

-No te preocupes, no podrás defenderte – Dijo James, quien todavía intentaba contener la risa.

-No podrán tocarme – Los desafió con la varita ligeramente inclina a la derecha de los chicos, Peter lanzo uno de los hechizos que había aprendido del libro que les recomendó el Profesor Flitwick, sellándole completamente la boca.

-Expeliarmus – Dijo Sirius, tomando inmediatamente la varita de Severus.

-Wingardum Leviosa – Dijo James, haciendo que Snape volara por el pasillo mientras se movía descontroladamente sin poder emitir ruido alguno, los chicos empezaron a moverse hacia una pequeña habitación para las escobas.

-Alohomora – Dijo Peter mientras James intentaba guiar bien a Snape, aunque tampoco le parecía mal golpearlo un par de veces contra las paredes, cuando logro ponerlo dentro, lo puso de cabeza, Sirius hizo otro hechizo de sello en el techo.

-Esperamos no verte pronto – Dijo James en tono burlón – Y aquí tienes tu varita – Se la dejo enganchada a uno de sus zapatos, Snape lanzaba puñetazos desesperado, lo chicos cerraron la puerta salieron corriendo hacia el pasillo contiguo, pasaron un par de chicas de Slytherin y después el pasillo quedo solo, Remus les quito rápidamente los hechizos, y se sacaron la capa y como siempre James la guardaba debajo de su chaleco.

-No es bueno que comentemos aquí – Dijo Remus.

-Si ya lo sabemos síguenos – Dijo James.

-Saben los hechizo que entran en encantamientos – Decía Peter.

-Em… bueno ya sabes el que hace flotar las cosas – Dijo James, los chicos después de dar unas vueltas se dirigieron al pasillo donde estaba Snape había mucho ruido se escuchaba claramente como Snape arañaba la puerta de la habitación, ya había un tumulto comenzaba a formarse en frente, a lo lejos se veía que venían los profesores.

-¿Qué sucede aquí? – Grito la profesora Sprout.

-Ahí algo allí profesora – Dijo un chico de Hufflepuff, la profesora abrió la puerta sigilosamente con la varita lista para atacar, y vio a Snape sacudiéndose, cuando la miro al fin dejo de hacer ruido.

-Por las barbas de merlín, quien te ha hecho esto chico – Dijo la profesora, Snape no podía hablar ni tampoco despegarse del techo volvió a moverse desesperado – Vaya esto parece grave, que alguien llame al profesor Saberhagen el jefe de la casa de Slytherin – En ese instante los chicos intentaban meterse en la multitud, para ver claramente además de escuchar lo que decían, de pronto los profesores Saberhagen (el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras) y Flitwick llegaron.

-¿Qué es lo urgente Pomona? – Dijo el profesor Saberhagen.

-Este chico de tu casa a sido atacado – Dijo ella.

-¿Qué? – Grito este, tardaron unos minutos en poder sacar el Severus de la habitación, el profesor Flitwick después de unos cuantos intentos logro quitarle todos los hechizos a Severus.

-Bien chico nos puedes decir que sucedió – Dijo la profesora Sprout, Snape todavía intentaba volver a su estado normal seguía mareado.

-Fueron…- Dijo.

-¿Quiénes chico, Quienes? – Dijo el profesor Saberhagen.

-Los Merodeadores.

Después de unos días de confusión y mucho escándalo por la broma, por profesores temían que volvieran atacar a algún alumno otra vez, el rumor las frecuente era de que los Merodeadores eran dos chicos y una chica, lo cual les causaba mucha gracia a James y Sirius, pero Peter siempre miraba con recelo a Remus.

Los chicos habían comenzado a estudiar, pero para alejarse de las burlas de sus compañeros de encerraban en su habitación, para ellos estudiar era comentar lo que había sucedido en clases y como era de esperar nada relacionado con la materia.

-Y se acuerdan el otro día… - Decía Peter entre risas – cuando la profesora Sinistra nos estaba mostrando las constelaciones y se tropezó.

-Claro, cayo justo encima de la mesa, dando vuelta un florero el cual le cayo justo en la cabeza – Dijo Sirius – Esa zancadilla fue magistral James.

-Gracias a todos mis fans que inspiran esos momentos de iluminación –Respondió como si recibiera algún premio. Remus estaba estudiando en un rincón, al parecer intentaba un método de concentración que le hiciera no prestar atención a lo que los chicos decían – Chicos que tal si esta noche vamos a recorrer el castillo nos queda unos dos exámenes y terminamos.

-Yo no voy – Dijo Remus.

-Yo tampoco – Dijo Peter inclinando la cabeza – Remus me prometió que me enseñaría a Historia de la Magia hoy.

-Bueno, veo que solo quedamos dos – Dijo James – Me acompañas Sirius, verdad.

-Claro amigo, no hay problema.

En la noche James y Sirius se dedicaron a recorrer el colegio, ya eran como las dos de la madrugada y comenzaban a tener sueño.

-Ves no hay nada en este piso – Dijo Sirius.

-No creo eso, es posible que no tenga pasajes secretos tu viste como ese cuadro era la puerta a la cocina, me rehusó a creer que no hay algo aquí.

-Pero yo ya tengo mucho sueño – Dijo Sirius dando un gran bostezo.

-¿Quien anda allí?- Dijo una voz muy conocida, era Filch.

-¿Por qué tienes que hacer tanto ruido? – Susurro James a Sirius.

-Te dije que tenia sueño.

-¿Quiero saber en este instante quien es?, acaso eres tu Peeve, maldito poltergeist, Dumbledore debería haberte echado – Dijo Filch – Me colmas la paciencia con tus bromas estúpidas, ven aquí ven a búrlate de mi maldito!! – "Era el mejor que podía haber sucedido" pensó Sirius, en su bolsillo andaba cargando 3 bombas fétidas especiales de Sirius, las que aseguraban que a la persona se le caería el cabello, Filch llevaba el cabello largo asta los hombros de solo imaginárselo calvo sabia que era una muy buena broma.

-¿Qué piensas hacer con eso? – Susurro James al ver que Sirius empuñaba los paquetes.

-Ya recordaras – Dijo Sirius sonriente, se acercaron sigilosamente Filch estaba de espaldas a ellos, era la mejor posición que abrían deseado, Sirius levanto un poco la capa y lanzo los paquetes, se alejaron unos metros, quedaron justo detrás de una armadura, el humo ocultaba los resultados, que en unos pocos segundos verían.

-¿Qué es esto? – Grito Filch una nueve de humo cubría los resultados, en el piso se podía distinguir que empezaban a caer mechones de cabello, cuando la nueve se disipo dejo al descubierto una calva muy brillante, los chicos se contenían la risa, era la situación más cómica que se podría imaginar de Filch – Se que estas por allí, ven si fuiste tan valiente de lanzarme esta porquería, acércate!! – Filch sonaba cada vez más furioso, prefirieron alejarse de allí, unos pasillos más haya había una estatua muy extraña y horrible era de una bruja tuerta, a James le llamo la atención de inmediato.

-Aquí debe haber algo – Dijo – Siento una corriente.

-Sabes lo que diría Remus después de esta broma – Dijo Sirius.

-Claro, "porque no regresamos a la sala común quizás va a buscar" – Dijo imitando su voz – No me digas que te esta dando miedo, tu fuiste él de la genial idea de la bomba fétida.

-Lo se de eso no me retracto – Dijo – Pero sigo teniendo mucho sueño.

-Lo se, lo se. Solo déjame buscar aquí y nos vamos – James conjuro varios hechizos para descubrir si había algo, de repente uno hizo que algo se moviera, James volvió a repetirlo esta vez con más seguridad, empezó a abrirse un agujero de repente un fuerte ruido los alerto, se cerro de golpe, ese no era el hechizo correcto.

-Ya vamos, hoy no encontraremos nada a esta hora, además tenemos todo el próximo año – Dijo Sirius cargándose en la pared.

-Ahh… se atoro la capa, no puedo sacarla… - Dijo James dando de tirones a la capa – No la quiero romper – Dejo de tirar y miro a Sirius.

-Si mejor vamos por ayuda, quizás Remus y Peter siguen despiertos –Dijo Sirius - Recuerda que es a Peter quien intenta que aprenda.

-Si será lo mejor – Dijo James – tenemos que esconderla, prefiero que me atrapen a mi antes que me quiten esta capa – Los chicos corrieron directamente a la sala común tuvieron mucha suerte no encontraron a nadie en el camino.