Siguiente capítulo, muchas gracias por los comentarios, de verdad espero que este también les guste. En cuanto al Zerith, intentaré esforzarme al máximo porque aunque decidí ponerla no me gusta para nada así que de antemano me disculpo si en los próximos capítulos se encuentran con un zertih "chimbo" u.u.

Bueno sin más, capitulo 14…. Inur-san, no me mates por favor XDD

Capitulo 14

Lo primero que cruzó la mente de Sephiroth al ver a Tifa de pie al pie de las escaleras fue lo hermosa y pura que lucía, en sus ojos había un ligero cambio aunque no sabría decir cual, el brillo en ellos había aumentado, se tomó unos segundos para perderse en esas piedras preciosas, una orbes acarameladas que lo absorbían, enviándolo a otro mundo donde podría encontrarse con ella, recorrió su figura con la mirada mientras se aproximaba hasta su posición, sus ojos ahora se dirigían al suelo con timidez ¿Había un pequeño rubor en sus mejillas? Parecía casi imperceptible, pero Sephiroth tenía muy buena vista.

Se detuvo justo frente a ella, y encontraron de nuevo sus miradas. Tifa junto sus manos delante de su falda.

-Sephiroth-murmuró a modo de saludo, pronunciar su nombre provocaba sensaciones en ella que nunca creyó poder sentir, sus manos temblaban.

Sephiroth observó alrededor por unos segundos.

-¿Has estado sola todo este tiempo?-preguntó.

-No, yo…estuve en el jardín, conocí a Aerith-respondió Tifa sonriendo amablemente.

-Ya veo, ven conmigo-pidió en un susurro para luego dirigirse a la sala más cercana, ella le observó, siguiéndole de cerca, notando perfectamente como su ritmo cardiaco se aceleraba cada vez más. Ambos llegaron a la acogedora estancia, la chimenea, de madera con decoración afanosamente tallada alrededor, se hallaba apagada, con la oscura madera apilada en su centro; las enormes y gruesas cortinas vino tinto adornaban las dos enormes ventanas que daban paso a los rayos del Sol, las paredes eran de un color marrón oscuro, en medio de la chimenea y las ventanas se hallaba una mesa de madera de tamaño mediano, y justo frente a esta, algo separados entre sí, un mueble negro de cuero y dos sillones del mismo color, en el lugar habían varios estantes con objetos y libros de todo tipo acomodados perfectamente. El platinado se detuvo frente a la chimenea, encarando a la morena que le miró, serena.

-Necesitaré de tu ayuda una vez más Tifa, tenemos una conversación sin terminar-dijo lentamente, esto atrajo a Tifa bruscamente a la realidad, no la había olvidado, pero en los últimos minutos no había pensado mucho en eso que digamos.

-Ha habido otro asesinato y ahora tenemos más presión en nuestros hombros-añadió el hombre. Tifa le miró con los ojos abiertos.

-Quieres que responda a tu pregunta-dijo y Sephiroth asintió.

-Mencionaste a alguien, Génesis, ¿Quién es?

Tifa no respondió de inmediato, meditando su respuesta.

-Génesis….vivía en Nibelheim cuando yo aun habitaba ahí, era mi vecino y….mi amigo, crecimos juntos-dijo lentamente, su mirada le dijo a Sephiroth que ahora se encontraba sumida en las memorias de su pasado.

-¿Tiene algo que ver con esto?-preguntó de nuevo, ella sacudió levemente la cabeza.

-Le encantaba ese poema…Loveless, lo leía todo el tiempo, era una especie de obsesión…. Él solía recitármelo cuando nos subíamos a uno de los arboles a observar el crepúsculo-dijo ahora observando hacia la ventana, de pronto, apretó los puños.

-Sé lo que parece pero, me niego a creer que él está detrás de esto, el nunca sería capaz de algo así, lo del poema debe ser pura coincidencia-empezó a decir pero Sephiroth la interrumpió.

-Ya no sigues en contacto con él ¿cierto?-preguntó

-No…después de que vine aquí no le vi nunca más.

-Muchas cosas suceden en ese lapso de tiempo Tifa.

-No-dijo ella en un murmullo, sintió una dolorosa punzada en el pecho.

-Necesito que me digas todo acerca de él, sea o no el responsable-pidió Sephiroth sin elevar la voz en lo más mínimo, Tifa le miró y guardó silencio por unos segundos, ella había dejado Nibelheim hacia ya muchos años y nunca había tenido noticias de él a pesar de que lo había intentado muchas veces, siempre que le pedía a su padre intentar encontrar a Génesis, este salía con una excusa, ella nunca entendió el por qué. Sephiroth le observó extrañado al ver que ella se mordía el labio.

-Necesito ver a mi tío-dijo de pronto.

-¿Qué?

-No sé nada de Nibelheim desde que me fui y dudo mucho que mi infancia le sea de utilidad. Mis padres nunca quisieron decirme nada pero estoy segura de que mi tío si, él tenía algunos amigos allá, debo regresar al Séptimo Cielo-dijo de forma decidida.

El detective le observó por unos cuantos segundos, estudiando su mirada.

-De acuerdo-dijo dándose la vuelta.

Le hizo un gesto con su mano, indicándole que le siguiera y ella obedeció, Tifa no pudo evitar que un casi imperceptible suspiro se le escapara al sentir la imponente figura de Sephiroth tan cerca de ella a medida que ambos se dirigían al garaje.

Una vez que tomó asiento nuevamente, sintiendo el cuero en su espalda, Tifa recordó la noche anterior, ese momento antes de entrar al club y no pudo evitar sonrojarse, recordó el modo en que Sephiroth había acariciado su mejilla, se estremeció ¿Cómo no se había dado cuenta antes de aquello que habitaba en su interior? Ese sentimiento tan maravilloso y cálido pero ¿Podría llegar a ser correspondido? Ella observó como él cerraba la puerta delantera y encendía el auto, el verde de sus ojos eran duro como la misma esmeralda, apartándolo del resto del mundo. Si, lo amaba, pero ese sentimiento no podría ser reciproco, era solo una fantasía.

Desvió la mirada y sus manos se juntaron encima de su falda mientras sentía como sus ojos ardían, los cerró rápidamente, negándose a dejarse llevar por la tristeza. Sintió que se movía mientras emprendían el camino fuera de la propiedad y decidió distraerse con el paisaje que se abría ante ella antes de llegar a la ciudad. Sephiroth no notó el comportamiento de Tifa a pesar de que era una de sus características percatarse de todo cuanto acontecía a su alrededor. Aumentaron la velocidad mientras comenzaban a cruzar con rapidez las calles de Midgar.

Después de unos minutos, ambos personajes notaron cierto cambio: las calles de la antes muy concurrida ciudad se hallaban ahora muchos más tranquilas de lo normal, casi vacías, incluso algunos de los negocios exhibían el letrero de cerrado.

-¿Qué ocurre?-preguntó Tifa mientras observaba por la ventanilla.

-Están asustados, prefieren quedarse en sus casas que salir a encontrarse con un asesino-respondió Sephiroth fríamente mientras observaba a un grupo de personas que se mostraba receloso.

-Dios…-la voz de Tifa solo fue un leve murmullo, si esto seguía así ¿Qué sería de Midgar? No quería ni pensarlo.

Finalmente, tras doblar una esquina, la figura del Séptimo Cielo entró en el campo de visión de Tifa quien esbozó una alegre sonrisa, le parecía que habían pasado años desde que estuvo ahí la ultima vez, ansiaba ver a su tío y asegurarse de que estuviera bien. Sin embargo, el plateado se dirigió a la parte de atrás del edificio, donde nadie podría verlos. Tifa se mostró extrañada.

-Sephiroth ¿Por qué..?

-Tengo que asegurarme de que no pueda verte, estamos corriendo un riesgo al venir aquí, no lo olvides-respondió Sephiroth sin mirarla, Tifa entonces lo comprendió y asintió en silencio pero esto provocó que sus deseos por entrar al bar se incrementaran.

Sephiroth estacionó frente a la puerta de atrás para luego abandonar el vehículo, rodearlo y abrirle la puerta a Tifa quien se levantó de un salto y corrió hacia la puerta.

-¡Tifa!-exclamó Sephiroth, yendo tras ella ¿Cómo se le ocurría ser tan imprudente? La alcanzó justo cuando la morena abría la puerta, la sujetó del brazo.

-Tranquilízate, tu tío está bien-dijo mientras cerraba con cuidado la gruesa puerta metálica y sin liberar el brazo de Tifa.

-¿Cómo lo sabes?-preguntó esta.

En vez de responder, Sephiroth comenzó a caminar por el estrecho pasillo al mismo tiempo que su mano se desplazaba hacia la de Tifa, sujetándola suavemente pero a la vez de forma firme en un gesto casi automático. Ante esto, una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de Tifa a medida que una inmensa felicidad se esparcía por sus venas, una explosión que envió un sonrojo a sus mejillas.

Recorrieron el corto pasillo hasta alcanzar la zona donde se hallaba el congelador y era almacenada la comida, lugar ya familiar para Tifa. Ella y Sephiroth caminaron unos pocos pasos más, uno al lado del otro hasta que un leve murmullo alcanzó los oídos de Tifa, al segundo siguiente, se encontraban en la amplia cocina de su tío, el personal trabajaba arduamente, yendo de aquí para allá, preparando diferentes comidas. Tifa quiso adelantarse a buscar a su tío, pero Sephiroth la detuvo apretando su mano de forma gentil. Ella le miró.

-Ahí esta-le susurró con normalidad, señalando con un gesto de la cabeza hacia el rincón, justo al frente, Tifa miró y efectivamente ahí estaba, haciendo lo que más le gustaba con sus manos diestras, Felipe le daba los toques finales a un plato especial que Tifa reconoció de inmediato como una de sus especialidades. Una sonrisa aliviada apareció en sus labios, Sephiroth le soltó para que ella pudiera cruzar el lugar rápidamente, pasando entre los demás presentes que, al percatarse de su presencia, no se molestaron en ocultar su asombro o su alivio.

-¡Tío!

Felipe elevó la vista al escuchar una voz familiar y lo primero que sintió fue que alguien le abrazaba fuertemente, unos segundos después reconoció la figura.

-¡Tifa! ¡Gracias al Cielo estas bien!-exclamó contento, solo habían pasado un par de días, pero ambos sentían que había sido mucho más, la morena sabía por lo que su tío debía estar pasando y por esa razón le alegraba aliviarle un poco la angustia. Se separó de él a los pocos segundos para observarle.

-Tifa ¿Está todo bien? Hay unos policías que están vigilando el bar todo el tiempo, dicen que es por seguridad, pero yo no soy yo el que está en peligro-dijo él mientras las personas a su alrededor intentaban retomar su trabajo.

Sephiroth observaba a Tifa y a su tío con atención, parecían estar muy felices de volver a verse, eso sucedía con las familias no? Se cuidaban unos a otros. Este último pensamiento lo incomodó un poco, bajó la vista al suelo fijamente, se cruzo de brazos y se quedó de pie ahí, dándole algo de privacidad a la morena.

-Lo sé tío, es solo por precaución, yo estoy bien, he venido con Sephiroth…necesito preguntarte algo-dijo Tifa en voz baja, asegurándose de que nadie más les escuchara, Felipe frunció el ceño.

-¿Qué cosa?

-Debe ser en privado-contestó su sobrina seriamente y sin elevar la voz, Felipe miró sobre su cabeza hacia todo el personal, la mayoría los miraba con curiosidad. Al fondo, pudo ver claramente como Sephiroth permanecía de pie, observándoles.

-De acuerdo, dame un minuto para poder cerrar-respondió finalmente en el mismo tono de voz y volviendo la mirada hacia su sobrina, esta sonrió y asintió para después separarse de su tío y regresar con el detective quien se hallaba de brazos cruzados.

-Cerrará el bar en unos momentos, tendremos que esperar-le dijo la morena, Sephiroth le miró un momento para después asentir.

Así, durante los siguientes veinte minutos, Tifa y Sephiroth observaron como Felipe despachaba a los demás cocineros de la manera más amable que pudo para después hacer lo mismo con la clientela quienes se mostraron algo molestos al tener que abandonar su comida a mitad de camino. Finalmente, el último cliente salió por la puerta y el bar quedo completamente vacío a excepción de ellos tres. Se hallaban frente a la barra, Sephiroth se ubicaba frente a la máquina registradora, con Tifa justo a su lado y Felipe frente a ellos, este se removió el sombrero de la cabeza con gesto algo agotado.

-De acuerdo, díganme que está ocurriendo-pidió observando fijamente a Sephiroth pero este guardó silencio.

La morena respiró profundo antes de hablar, notando perfectamente como el plateado la miraba fijamente.

-Tío yo quería…bueno quería preguntarte algunas cosas sobre Nibelheim, lo que ocurrió después de que mi padre decidiera mudarse-dijo Tifa lentamente. El desconcierto de su tío no se hizo esperar.

-¿Cómo qué? No sucedió gran cosa y apuesto a que sigue igual, es un pueblo muy pequeño-dijo pero Tifa agachó un poco la cabeza.

-Creo que es al revés….veras estoy buscando a…Génesis, de seguro lo recuerdas ¿no?-preguntó ella observándole sin tener idea de la reacción que vendría a continuación.

De un momento a otro, Sephiroth observó atentamente como el rostro de Felipe adquiría un tono extremadamente pálido y su semblante cambiaba de tranquilo a asombrado y seguidamente adoptaba el tipo de expresión que una persona solo adopta cuando tiene algo grande que ocultar. El hombre intentó disimular su nerviosismo pero no tuvo mucho éxito a los ojos de Sephiroth.

-¿A ese chico? ¿Para qué lo buscas? ¿Qué tiene que ver con esto?-preguntó algo de prisa.

-Necesito saber en dónde está, no lo he visto o hablado con él desde que llegue a esta ciudad y sabes que mis padres jamás quisieron decirme nada sobre él-contestó Tifa, Felipe se incomodó ante esto.

-¿Qué te hace pensar que yo sé algo?

-Su expresión lo dice-esta vez la voz de Sephiroth se hizo escuchar. Tifa le miró, confusa, al igual que su tío. El plateado dio un paso hacia adelante.

-Señor Lockhart, estamos en medio de una investigación de homicidio así que le agradecería su cooperación, quiero que me diga todo lo que sabe acerca de este Génesis ¿Quién es?-preguntó de nuevo mirando a Felipe a los ojos, siendo imitado por Tifa.

-Tío, por favor

Felipe dio un suspiro desganado.

-Esto no te gustará, Tifa-dijo calmadamente, sorprendiendo a su sobrina pero de inmediato continuó, dirigiéndose a Sephiroth.

-Génesis Rhapsodos vivía en el pueblo, justamente al lado de la casa de mi hermano, su padre no era un buen ejemplo que digamos, era un alcohólico de la peor clase, por las noches a veces salía dando tumbos por todo el pueblo y maldiciendo a los cuatro vientos, tenía muy mala fama, su esposa murió justo después de dar a luz a Génesis, también se rumoreaba que se desquitaba golpeando a su hijo-hizo una pequeña pausa y continuo.

-Por ser hijo de ese hombre y también por su extraña personalidad los aldeanos no sentían aprecio hacia Génesis, en la escuela los niños jamás jugaban con él, siempre le gastaban bromas pesadas, esto ocasionó que se retrajera aun mas, sin embargo esto no le impidió acercarse a Tifa. Ella vivía justo al lado y era la única que le hablaba, no tardaron nada en convertirse en amigos cercanos, de un momento a otro se les veía juntos todo el tiempo y en todos lados, era como si fueran hermanos o algo así-Tifa bajó la cabeza levemente, recordando a la perfección aquello tiempos, Felipe le miró unos momentos y suspiró pesadamente-mi hermano nunca estuvo de acuerdo con eso sin embargo no hacía mucho por evitarlo ya que Tifa no tenía muchos amigos de verdad en el pueblo y contra todo pronóstico, Génesis parecía tener buenas intenciones, o al menos así pareció hasta después de un tiempo.

-¿Qué quieres decir?-preguntó Tifa de pronto, Sephiroth la miró a ella y luego a Felipe quien no parecía querer continuar.

-¿Qué sucedió?-preguntó Sephiroth con voz solemne.

-Las cosas se complicaron cuando Tifa cumplió quince y Génesis los diecisiete, hubo un accidente-empezó Felipe y de un segundo a otro, Tifa lo recordó, lo recordó como si hubiera sucedido el día anterior.

Flash Back

"-¡Tifa, ten cuidado!-exclamó el joven pelirrojo con voz preocupada mientras observaba conteniendo el aliento como la joven seguía acercándose al rio peligrosamente, esta se volteó a verle con una sonrisa en los labios.

-Deja de preocuparte Gen, acércate, estaremos bien.

-Ese rio es peligroso, las rocas son resbaladizas, ¡puedes caer!-siguió el otro.

-Bueno si caigo…-empezó la joven, subiéndose ágilmente a una roca-tu me atraparas ¿cierto?

-¿Eh?

Tifa le dedicó una hermosa sonrisa, y Génesis se sonrojó.

-Si llegó a caerme tú me ayudaras ¿verdad?-dijo.

Él la observó por varios segundos antes de acercarse a su posición, ella traía una falda larga de color azul marino y una camisa de tirantes de un color más claro, cuando llegó hasta ella tuvo que elevar un poco la cabeza pues en ese momento era más alta que él. Lentamente tomó su mano.

-Yo te salvaré de cualquier cosa-dijo medio embelesado y ella sonrió como si le hubiera dado el mejor regalo de todos, apretó con fuerza su mano y Génesis le imitó al mismo tiempo que subía a la misma roca que ella. Tifa giró su mirada hacia el feroz rio que corría delante de ellos, por alguna razón, sentía mucha curiosidad, además de la idea de hacer algo tonto, pensamientos de adolescente. Se acercó un poco más.

-Tifa-murmuró Génesis apretando su mano.

-No te preocupes

El agua les salpicaba de vez en cuando, el estruendoso sonido de las aguas corriendo llenaba los oídos de Tifa, dio otro paso hacia adelante cuando una pequeña pero fuerte ola llegó hasta ellos, empapándolos completamente, Tifa resbaló y sintió como su mano abandonaba la de Génesis mientras era arrogada a las violentas aguas, después, lo único que sintió fue frio, como si miles de navajas filosas se clavaran en su cuerpo sin darle posibilidad de pensar en nada más que en el dolor, su boca se llenaba de agua, sentía como el rio la arrastraba sin piedad. El agua la zarandeaba de un lado a otro sin darle posibilidad de recuperarse e intentar nadar.

"¡Ayúdame!…Génesis…. ¡Ayúdame por favor!" recordó que gritaba desesperada o quizás lo pensó, no lo sabía con exactitud, lo único que quedó grabado en su mente fue el terror y la desesperación ¿moriría en ese lugar? ¿Volvería a ver a sus padres? ¿Volvería a ver a su amigo Génesis a quien debió haber escuchado?

De pronto, un milagro, sintió como algo cálido la tomaba de la mano y la jalaba de forma insistente, no era la corriente, era algo mas, una mano ¡Habían ido a salvarla! Se aferró a ella con toda la fuerza con la que fue capaz aun sin poder abrir los ojos; sintió como era arrastrada hacia un lado, no sabía si era la orilla pues había perdido el sentido de la orientación, sintió una horrible presión sobre su pecho mientras sus pulmones buscaban aire con desesperación, abrió la boca sin pensarlo y más agua se deslizó por su garganta ¡Tenia que respirar! Un segundo más de agonía y de pronto, su cabeza rompió la frágil superficie del rio, automáticamente respiró y fue como volver a la vida.

Aun sin abrir los ojos, sintió como la sacaban rápidamente de ese infierno y se precipitaba sobre el césped, Tifa tosió un poco cuando su espalda dio fuertemente contra el suelo, abrió los ojos y se encontró a Génesis prácticamente sobre ella, completamente empapado, apoyado en su antebrazo derecho mientras que su otra mano se apoyaba a un lado de su cabeza y respiraba agitadamente, sin embargo, al ver su mirada, Tifa pudo ver un inmenso alivio mezclado con felicidad.

-… ¡Génesis!…-la había salvado, justo como había dicho que lo haría, sonrió observando ese dulce rostro que le devolvió la sonrisa, sintió la mano de Génesis acariciar su rostro con ternura antes de escuchar un grito de horror que provenía desde los arboles, justo detrás de ellos, Génesis levantó la cabeza y su expresión fue de absoluto terror al ver a los habitantes del pueblo observarles con consternación.

Flash Back

-Ese día…recuerdo que todo el mundo estaba ahí, no comprendía nada, los hombres del pueblo habían empujado a Génesis lejos de mi como si hubiera hecho algo malo, y las mujeres me arrastraron por el bosque preguntándome que me había hecho, pero ni siquiera me dieron la oportunidad de responder, me llevaron con mi padre y por más que quería explicar lo sucedido nadie me prestó atención, decían cosas como que Génesis era una amenaza, que no debería estar ahí….-dijo Tifa con la vista en el suelo.

-Su padre estaba hecho una furia-prosiguió Felipe-cuando llevaron a Tifa a casa casi se desmaya, la llevó con su madre y luego fue al rio.

-Tío ¿Qué fue lo que sucedió? Mi padre se fue y cuando regresó no quiso dejarme ver a Génesis, nadie me dijo nada….-Tifa se detuvo en seco, tenía un mal presentimiento-¿Qué sucedió?-preguntó en un hilo de voz. Sephiroth comenzaba a comprender.

Felipe respiró hondo y se acercó un poco a ellos.

-Cuando tu padre llegó a donde los hombres se encontraban, Génesis estaba en el suelo medio inconsciente, casi lo matan a golpes, y hubieran continuado si tu padre no hubiera intervenido, en ese momento él tomo una decisión, le dijo a Génesis que se mantuviera alejado de ti, que no quería verlo cerca de su casa, lo amenazó fuertemente; ese día decidió que se marcharían de Nibelheim, lo que se cumplió dos días después.

Tifa había abierto los ojos de par en par con consternación, no lo podía creer, no podía ser.

-Estás diciendo….que mi padre nos trajo aquí solo para eso? Pero él dijo que era por su trabajo…-no pudo terminar la frase, algo se atascó en su garganta a causa del asombro.

-Su razón principal era sacarte de ahí, y su nuevo trabajo fue la excusa perfecta.

-Eso…eso quiere decir…

-Tifa…después de que te fuiste los aldeanos echaron a Génesis del pueblo, su padre había muerto unos meses antes por lo que estaba completamente solo. No sé a donde fue exactamente, pero me dijeron que lo vieron en un pueblo llamado Banora pero…los rumores viajan mucho y tampoco fue aceptado ahí y lo echaron no antes de que unos cuantos jóvenes se descargaran con él-dijo Felipe ahora en un tono monótono.

-¿Qué?-preguntó Tifa casi gritando-¿¡Por qué lo hicieron! ¿¡Por qué no me dejaron hablar con él!-gritó consternada dando unos pasos hacia su tío pero Sephiroth la detuvo, sin embargo la morena no se calló.

-¡¿Por qué mi padre lo permitió?¡ ¡Debió haberlo ayudado!

-¡Tifa él pensó que Génesis te había hecho daño todos lo pensaban¡-exclamó su tío

-¡Solo son mentiras¡ ¡Génesis jamás me haría daño¡-Tifa estaba histérica, se zafó del agarre de Sephiroth quien la había sujetado de los brazos y se llevó las manos a la cabeza.

-No puede ser ¡¿Cómo pudieron?-volvió a exclamar. Sephiroth entonces se volvió hacia Felipe.

-Lo que entiendo es que echaron de su hogar a un joven de diecisiete años solo por que no pudieron interpretar bien las cosas?-preguntó en un duro tono de voz, Felipe le miró con seriedad.

-Puedo decirle que nadie en Nibelheim está orgulloso de eso, pero era un pueblo muy pequeño, las palabras vuelan y las personas malinterpretan lo que oyen.

-Qué gran excusa-comentó Sephiroth en tono despectivo, en ese momento Tifa miro a su tío.

-¿¡Por que mi padre jamás me lo contó?-preguntó con voz angustiada.

-Porque sabía que pondrías esa cara de angustia, sabía que querrías buscarlo y ni él ni tu madre pensaban permitirlo-respondió Felipe con pesar-Tifa, tu padre solo quería protegerte-dijo acercándose un poco a ella pero Tifa retrocedió.

-Génesis…. ¿Quién sabe lo que habrá pasado todos estos años? Dios-la morena se tapo la boca con las manos, sus ojos brillaban a causa de las lagrimas que se acumulaban en ellos, durante todo este tiempo había creído que su amigo estaba bien, viviendo en el pueblo o quizás haciendo su propia vida, pero jamás pensó… ¿Cómo había sucedido esto?

De pronto, sintió las manos enguantadas de Sephiroth sobre sus hombros y volvió a la realidad, elevando la vista hacia él. Ahora el plateado le daba la espalda a su tío.

-De nada sirve que te angusties ahora por eso, no puedes hacer nada para cambiarlo, ahora debemos concentrarnos en encontrar a Génesis-dijo Sephiroth, Tifa le miró con los ojos abiertos.

-Piensas que está detrás de esto.

-Se ha vuelto el principal sospechoso, mas ahora que se su pasado-respondió el plateado sin más para luego volverse hacia Felipe.

-¿Tiene algún indicio de a donde pudo haber ido?-preguntó seriamente.

-No….no sé nada de él, es como si se hubiera evaporado en el aire-respondió Felipe encogiéndose de hombros con pesar. Sephiroth se volvió hacia Tifa.

-Tifa…mírame-susurró, ella elevó sus ojos de topacio hacia él después de haberlos clavado en el frio suelo del bar.

-Cualquier detalle que recuerdes puede darnos su paradero, y aunque no estés de acuerdo con ello, debes decírmelo-dijo pausadamente, sus ojos fijos en los de ella.

-No tengo idea de donde pueda estar…si lo supiera habría ido a verlo, lo habría ayudado-respondió desviando la mirada, su voz sonaba quebrada y al mismo tiempo frustrada. Habían llegado a otro callejón sin salida, Sephiroth, sin embargo, no se mostró impaciente o molesto, simplemente abandonó los hombros de Tifa y encaró a Felipe que ahora les miraba con el ceño fruncido.

-Me parece que ya no tenemos nada más que hacer aquí, asegúrese de cuidar su espalda, señor Lockhart, los oficiales estarán vigilándolo constantemente-dijo con voz monótona.

-¿Es Génesis quien está detrás de todo esto? ¿Él fue quien te atacó?-pregunto Felipe observando a Tifa que había vuelto a fijar la mirada en el suelo pero el detective se interpuso en su camino.

-Eso aun esta por probarse, le pediré que no revele esta conversación a nadie ¿entendido?

Felipe al principio se mostró incomodo, pero finalmente respiró profundo y asintió a regañadientes.

-Como guste…pero si algo le llega a suceder a mi sobrina por culpa de ese sujeto….

-No va a sucederle nada, porque yo voy a protegerla-le interrumpió Sephiroth con voz de hierro, ante esto, Tifa elevó la vista con algo de sorpresa, observando fijamente la espalda del detective quien había sentido que las palabras habían salido de su boca sin siquiera pensarlas, Felipe, por otro lado, no pareció notarlo.

-Por favor proteja a Tifa-fue lo único que dijo. Sephiroth, sin decir palabra, se giró hacia la morena que continuaba observándolo.

-Vámonos-dijo para después comenzar a alejarse hacia la parte de atrás, Tifa lo vio irse y giró el rostro hacia su tío.

-Debo irme tío…

-Lo sé, ten mucho cuidado Tifa.

Ella asintió, camino hacia él y lo abrazó de forma algo mecánica.

-En verdad lamento lo sucedido Tifa, puedo asegurarte que no es algo de lo que tu padre se hubiera sentido orgulloso-murmuró Felipe al oído de la morena pero ella no pronunció palabra, solo asintió, se separo de él y siguió a Sephiroth a través de la cocina hacia la parte de atrás. Él la esperaba justo en la puerta, la abrió y la dejó pasar primero.

De pronto, Tifa notó que el día había empezado a oscurecer, pero ahora lucia frio y gris, todo lo contrario a esa mañana.

Tifa llegó hasta la puerta del copiloto seguida de Sephiroth, ambos en completo silencio hasta que la morena se giró hacia él. Había recordado algo. Un detalle que su tío y ella misma había olvidado mencionar.

-Debo ir a mi apartamento-dijo, Sephiroth frunció el ceño.

-¿Para qué?

-Hay algo….que debo decirte-dijo ella lentamente-tiene que ver con Génesis, mi tío no lo mencionó porque pensó que no le creerías, bueno yo tampoco espero que me creas, pero siento que debo decírtelo.

Sephiroth entornó la mirada, se acerco más a ella.

-¿De qué se trata?

-Necesito ir a mi casa primero…por favor-pidió Tifa-será más fácil si te lo muestro-había algo misterioso en su voz, Sephiroth le observó fijamente y luego asintió.

-Como desees

El plateado creía que Tifa le dejaría el camino libre para poder abrir la puerta, pero ella no se movió sino que le miró, esbozando una tímida sonrisa.

-Eso que dijiste hace unos instantes….gracias, sé que lo haces porque tu jefe te lo ordenó pero te lo agradezco mucho-dijo con un leve rubor en sus mejillas. Sephiroth le miró, era cierto, al principio, solo había sido una orden, pero ahora las cosas le parecían muy distintas.

Lentamente se acercó mucho mas a Tifa, provocando que ella retrocediera hasta que su espalda diera con la puerta del auto, el detective entonces colocó ambas manos a cada lado de su figura y acercó su rostro al de ella, justo como había hecho antes.

-Esto ya no tiene que ver con lo que me hayan dicho…..te aseguro que si ese sujeto, quien quiera que sea, llega a ponerte un dedo encima, yo mismo me encargaré de enviarlo a la tumba-dijo mirándola directamente a los ojos. No sabía por qué lo había dicho, curiosamente, al estar con Tifa su mente parecía atascarse, actuaba simplemente por impulso, y le gustaba.

Ella le miró con creciente sorpresa, de nuevo, su corazón amenazó con saltar de su pecho, esas palabras la habían hecho sentir una felicidad tan arrolladora que no creyó poder controlarla, tembló ligeramente.

-Sephiroth-murmuró de manera que solo él pudo escucharlo. Sin apartar la vista, el detective deslizo su mano izquierda hasta la manilla de la puerta, Tifa sintió esto y lentamente se separo del vehículo, acercándose a él sin apartar su mirada. Se escucho un ligero "clic" pero ninguno de los dos cambio su posición, Tifa estaba tan cerca del plateado que podía sentir su cálido aliento y su respiración acompasada. Observó sus ojos atentamente, en ellos había algo agitándose con ferocidad, pero también podía ver soledad, una inmensa soledad que ella deseaba desaparecer. Lentamente elevó una mano hacia ese hermoso rostro, como temiendo su reacción, pero Sephiroth no hizo ningún movimiento cuando su mano acarició lentamente su cara, a excepción de la pequeña sonrisa que se dibujo en sus labios, ese contacto se sentía tan bien; tuvo que resistir el impulso de girar el rostro y besar su mano.

Ella sonrió, contenta de que su gesto hubiera sido bienvenido. Se sumergió en los ojos de aquel hombre mientras él hacía lo mismo con los suyos.

Hubieran podido quedarse en esa posición todo el día, el tiempo que fuera necesario solo para no romper ese momento, pero aquel no era el lugar ni la ocasión.

Un fuerte sonido los hizo volver bruscamente a la realidad, cuando Sephiroth miro, un grupo de jóvenes habían echado a correr calle abajo después de tirar al suelo un bote de basura, el pesado objeto rodo antes de chocar con un poste. Él les observo con ira en los ojos para después suspirar de forma frustrante. Frente a él, Tifa se había sonrojado fuertemente. Sin decir nada, se dio media vuelta y entró al auto, Sephiroth cerró la puerta para seguidamente ocupar su lugar junto a la morena. Partieron una vez más hacia las calles que se hallaban casi igual de solitarias, Tifa podía ver el edificio donde vivía desde ahí, pensó en sus propias palabras hace unos momentos ¿de verdad se lo diría? Se suponía que sería un secreto guardado hasta la muerte, se suponía que solo ella debía saberlo, ella y aquel con el que había compartido su infancia, pero ahora las cosas habían cambiado, tenía el presentimiento de que las piezas encajarían mejor una vez que le revelara a Sephiroth lo que se había visto forzada a callar desde el momento de su nacimiento, no sabía cómo iba a funcionar, pero así lo sentía, hacía mucho tiempo que había aprendido a confiar en ese tipo de presentimientos. Además, sentía una plena confianza en Sephiroth.

Aquella sombra les seguía de cerca saltando de edificio en edificio, taladrando al detective con la mirada.

En menos de diez minutos se encontraban frente al edificio, ambos personajes entraron al vestíbulo, dirigiéndose a los ascensores, Tifa observaba alrededor como si hubieran pasado décadas desde la última vez que estuvo ahí. Ninguno de los dos dijo nada mientras el pesado objeto llegaba a su destino y abría las puertas, Tifa se dirigió a la de su apartamento, sacó las llaves del bolsillo de su falda y abrió la puerta, un aire gélido la golpeó a ella y al plateado que la seguía de cerca. El lugar parecía igual, justo como lo había dejado la madrugada en que Sephiroth la había llevado a su casa. Rápidamente la morena se dirigió a su habitación, sintiendo los pasos de Sephiroth justo detrás de ella, una vez alcanzó la habitación, la cual había regresado a su estado normal, se dirigió hacia el gran closet, colocándose en un rincón alejado, apartó con cuidado las cajas de zapatos y las ropas hasta llegar a la pared, Sephiroth la observaba ahora con curiosidad.

-Tifa…-dijo en un murmullo pero ella no se volteó. Con cuidado, colocó la palma de su mano sobre la liza superficie, aplicando algo de presión, de inmediato se escuchó como el pedazo de madera que ella había tocado se hundía y se hacía a un lado, dejando a la vista un espacio hueco en la pared. Sephiroth se mostró algo sorprendido ¿Cómo no habían podido descubrir ese escondite antes?

Observó como Tifa sacaba algo del pequeño espacio pero su delicada figura le impedía ver lo que era, ella se levantó con lentitud y se giro hacia él. En las manos de la morena se hallaba una pequeña caja de madera de forma sencilla, rectangular y al mismo tiempo ovalada pero muy hermosa, la madera oscura parecía brillar con intensidad y encima de la liza tapa se podía ver el grabado de una rosa blanca. Tifa sujetaba aquel objeto con fuerza mientras se acercaba a Sephiroth.

-Esto….me lo regaló mi abuela, dijo que podía guardar mis tesoros y recuerdos más preciados aquí-dijo ella con la vista fija en la caja. Sephiroth la observo a ella y luego al objeto en sus brazos.

-¿Génesis está ahí?-pregunto lentamente y ella asintió. Por algún extraño motivo, Sephiroth comenzó a sentirse muy incomodo, el saber que ese sujeto formaba parte de los recuerdos más preciados de Tifa no le agradaba en lo más mínimo.

-¿Sephiroth?-preguntó Tifa al ver que el plateado endurecía su rostro más de lo normal pero este sacudió levemente la cabeza.

-Debemos irnos, me la mostraras en un lugar más seguro-dijo seriamente comenzando a alejarse, Tifa parpadeó, extrañada y le siguió de cerca, apretando sus tesoros contra su pecho.

Abandonaron el lugar con rapidez, acercándose al auto, pero antes de llegar, Tifa se detuvo en seco, sin poder dar un paso más, de un segundo a otro, su respiración se aceleró, las voces de pronto habían estallado en su cabeza, peligro, algo andaba mal. Justo delante de ella, Sephiroth se giró al ver que Tifa no le seguía.

-¿Tifa?-preguntó

Ella elevo la cabeza hacia él y Sephiroth pudo notar un absoluto terror en sus ojos.

-Debemos irnos-alcanzo a decir ella repitiendo lo que le decían. El plateado frunció el ceño y se acerco a ella con decisión, colocando nuevamente ambas manos en sus hombros.

-Tifa ¿Qué sucede?-pregunto al ver que Tifa palidecía.

-Tenemos que irnos, no podemos quedarnos aquí-dijo ella elevando la voz al tiempo que miraba hacia todos lados, el pánico se apoderaba de ella de a poco a pesar de que no había ninguna razón aparente.

-¿De que estas….?-pero Sephiroth no pudo terminar la pregunta, de pronto sintió un horrendo silbido surcar el aire que aumentaba con cada segundo, instintivamente miro hacia arriba.

Lo siguiente que Tifa sintió fue que era lanzada contra el duro asfalto, la caja en sus manos salió disparada en otra dirección y su cabeza golpeo con fuerza el suelo al mismo tiempo que sentía un cuerpo pesado caer sobre ella, el dolor fue tan intenso que creyó que se desmayaría, las lagrimas brotaron de sus ojos y un quejido salió de su boca, mantenía los ojos cerrados con fuerza a causa del dolor pero pudo escuchar claramente como gritos de horror llenaban el aire, pero no provenían de su mente, también estaba segura de haber escuchado el sonido de una explosión. Después de unos segundos abrió los ojos con dificultad, las lágrimas le impedían ver con claridad, parpadeó un par de veces, había alguien sobre ella, cubriéndola por completo, escucho una respiración en su oído, volvió a parpadear y esta vez su visión fue clara. Soltó una exclamación de horror: con sus brazos alrededor de ella, su cuerpo cubriéndola por completo en forma de escudo humano, Sephiroth jadeaba de forma entrecortada, el detective se había lanzado sobre ella, protegiéndola de lo que les había atacado y había provocado una explosión justo al frente del edificio, dejando un cráter de gran tamaño en la acera, el impacto también había hecho que el auto de Sephiroth volara por los aires y aterrizara pesadamente a unos metros de distancia, un espeso humo comenzó a levantarse.

-¡Sephiroth!-exclamó Tifa con angustia mientras intentaba levantarse, sentía claramente como el impacto había provocado una herida en el abdomen del plateado que ahora sangraba abundantemente.

Sephiroth apoyó ambas manos en el suelo, ignorando por completo el dolor en su abdomen, en ese instante solo podía pensar en que Tifa estuviera bien y en qué rayos era lo que los había atacado, lo único que había alcanzado a ver había sido una especie de bola de energía dorada que literalmente había caído del cielo antes de abalanzarse sobre la morena quien ahora le miraba con una expresión de terror en el rostro.

-Sephiroth, oh Dios mío, estas herido -dijo Tifa con temor mirando su abdomen cubierto por su gabardina pero aun así la sangre era visible, Tifa tenía las manos sobre los hombros de él.

-¿Estás bien?-fue lo que preguntó Sephiroth observándola fijamente, pero ella no tuvo tiempo de contestar ya que mas gritos comenzaron a escucharse a sus espaldas. Al voltear, pudieron ver a varias personas de pie en medio de la calle, confundidas por la explosión y el humo, de pronto, una sombra emergió por detrás de estas, Sephiroth y Tifa observaron, con horror, como esa sombra, armada con una espada, atravesaba limpiamente a un hombre que se hallaba justo delante, la figura arrojo el cadáver a un lado con facilidad. Un joven que se halla cerca de él soltó un grito de rabia y se abalanzó contra el desconocido.

-¡NO!-gritó Tifa cuando la figura esquivaba con facilidad al joven para después atravesarlo con su espada justo a nivel del cuello pero al escuchar la voz de Tifa, la figura se detuvo y les observó. Sephiroth notó como la mirada de aquel sujeto se clavaba fijamente en él a pesar de que no podía ver su rostro, sintió como la ira de aquel ser se incrementaba y en ese instante supo lo que tenía que hacer.

-Llama a Zack-le susurró a Tifa antes de levantarse rápidamente, alejándose de Tifa lo más que podía, su fiel espada aun se hallaba en su cintura.

-¡Sephiroth!-exclamó ella ¿Qué pretendía? Observó a la figura y luego a Sephiroth justo cuando un ataque en forma de diminutas bolas de energía eran lanzadas contra el detective quien en menos de un segundo había desenvainado la larga espada, bloqueando así los ataques que fueron a parar a las construcciones cerca de ahí, provocando mas explosiones. Tifa observo asombrada aquella descomunal katana de más de dos metros de largo, jamás la había visto fuera de su funda, parecía brillar como el mismo Sol mientras Sephiroth la manejaba con total facilidad, moviéndose ágilmente.

Entonces Tifa lo comprendió, los ataques estaban dirigidos solo a Sephiroth, y él se había alejado para protegerla, ahora ella debía pedir ayuda pues sabía bien que el plateado no duraría mucho pues la figura no paraba de atacarle una y otra vez, se escuchó un estruendo aterrador y enormes pedazos de la calle donde se encontraban se elevaron en el aire, las personas corrían aterradas. Sephiroth se coloco en posición cuando los pedazos de asfalto se dirigieron hacia él, los esquivo saltando sobre ellos o rebadándolos a la mitad con su espada, busco al desconocido con la mirada pero no le encontró, miro hacia arriba y lo observo abalanzarse sobre él desde una gran altura pero el brillo inexplicable que salía de su espada le impido distinguir su figura por completo, bloqueó el ataque, lanzando a su enemigo varios metros atrás, este aterrizo ágilmente en el suelo y se abalanzo nuevamente sobre él. Las espadas chocaron con fuerza tremenda, sumergiendo a los dos hombres en un combate feroz, Sephiroth seguía sin poder distinguir por completo el rostro de su enemigo además de unas intensas orbes azules. En un ágil movimiento, el detective bloqueo el siguiente ataque de su enemigo que salió disparado hacia el humo que ahora era el doble de denso, lo que dificultaba su visión, el corazón se le aceleró al pensar en Tifa ¿Dónde estaba? ¿Se encontraría bien?

"¡Concéntrate!" se reprendió mientras buscaba de nuevo a su atacante, su herida le escocía terriblemente, sabía que si seguía perdiendo sangre de esa forma, pronto se desmayaría.

Tifa sacó el celular lo más de prisa que pudo, se hallaba en medio del cráter que había sido formado hacia solo segundos.

-Contesta….por favor contesta-rogo por lo bajo, para su inmenso alivio, logro escuchar una voz familiar.

-¿Tifa?-la voz de Zack se hizo oír al otro lado de la línea.

-¡Zack!-grito Tifa, se escucho otra explosión.

-¡Zack debes venir de inmediato¡ Ese sujeto nos ataco, Sephiroth está herido-exclamo lo mas de prisa que pudo.

-¿¡Qué? ¿¡Donde está Sephiroth?-pregunto Zack al mismo tiempo que salía a toda prisa de la estación y se dirigía a su auto.

-Estamos junto en frente de mi casa, acaba de asesinar a otras dos personas-había demasiado ruido-¡apresúrate!

Colgó la llamada para devolver el aparato a su bolsillo y salir corriendo en busca del detective, el lugar estaba completamente en ruinas, no podía ver nada, de pronto, a unos metros de ella, pudo distinguir una figura, portaba una larga katana y se sujetaba el lado derecho del abdomen con fuerza.

-¡Sephiroth!-exclamó mientras corría hacia él.

Observó como ese hombre de cabellos plateados seguía buscándolo con la mirada al mismo tiempo que intentaba detener su hemorragia, sonrió con malicia al mismo tiempo que caminaba en amplios círculos a su alrededor, el humo era su amigo en esos momentos, aunque realmente no importaba si veía su rostro o no, pero le gustaba, le daba más poder.

De pronto vio como Tifa se acercaba corriendo hasta la posición del detective ¿pero qué estaba haciendo? ¿Por qué se mostraba tan preocupada por ese individuo? Una ira casi incontenible fue apoderándose de él cuando escucho el chirrido de unos neumáticos a su espalda, volteo y observo como el vehículo de ese otro detective se acercaba a gran velocidad, chasqueo la lengua con fastidio, no podía quedarse ahí, tendría que venir por Tifa en otra ocasión, la alejaría de ese hombre a como diera lugar. Y así, con un soplido se desvaneció en el aire justo cuando Tifa llegaba hasta Sephiroth y este caía sobre su rodilla derecha. Pero casi inmediatamente percibió como Tifa llegaba a su lado con temor en sus ojos al mismo tiempo que el sonido del auto de Zack atravesaba el ambiente, pero la vista se le nublaba poco a poco, si continuaba de esa forma….

-¡Sephiroth!-exclamó Tifa arrodillándose a su lado y colocando una mano en su hombro, el plateado se apoyaba con la larga espada, Tifa miro alrededor, las personas aun corrían de aquí para allá pero ella sentía que, por alguna razón, aquella sombra desconocida se había marchado ¿Con que motivo? Hacia unos segundos hacia todo lo posible para eliminar a Sephiroth, y al otro, se retiraba.

Sephiroth se colocó en pie cuando Zack llegó corriendo hasta ellos, también portando su enorme espada.

-¡Sephiroth! ¡Tifa!

Ambos giraron sus rostros pero un terrible dolor de cabeza se apoderaba de Sephiroth. Zack llegó hasta su compañero y sin siquiera importarle la reacción de este, deslizó una de sus manos por detrás de su espalda y colocó el brazo de Sephiroth por detrás de su cuello. El oji-verde suspiró.

-Todavía puedo avanzar solo Zack.

-Nada de peros ¿Ya viste el charco que formaste? Ya debes haber perdido más de un litro de sangre.

-Y te digo que puedo moverme solo-dijo Sephiroth tratando de zafarse pero su compañero se lo impidió.

-Deja tu orgullo a un lado por una vez ¿Quieres?-le dijo Zack seriamente-La ambulancia ya viene en camino, solo no te me desmayes encima.

-No voy a desmayarme.

Sephiroth se negaba a admitirlo, pero el cansancio comenzaba a apoderarse de él y la cabeza le dolía cada vez más, Tifa se acercó a ellos.

-Zack, yo ayudaré Sephiroth, hay muchas personas que también están heridas, debes ayudarlas-dijo seriamente, el peli-azul le miró y luego observó al frente donde prácticamente reinaba el caos. Personas gritaban angustiadas, muchas habían salido de los edificios cercanos a intentar ayudar aunque el progreso no era mucho, la calle estaba totalmente destruida y algunos edificios habían sufrido daños en su estructura.

-Esperen aquí, necesitaremos más ayuda-le dijo a la morena y a su compañero para después liberar a Sephiroth y echar a correr hacia las víctimas, teléfono en mano. El peli-azul llegó hasta donde se encontraban los dos cadáveres, cerca de ahí, una mujer luchaba por liberar su tobillo de un enorme bloque que le había caído encima.

-Apresúrense ¿Quieren?-dijo con voz insistente al hombre al otro lado de la línea para después colgar e intentar ayudar a la mujer

Sephiroth dio unos pasos hacia atrás y su espalda dio contra uno de los edificios que permanecía intacto, al menos en una parte, Tifa colocó suavemente una mano en su brazo.

-Pronto vendrá la ayuda, resiste un poco-dijo pero Sephiroth soltó una risita amargada.

-Tu falta de confianza resulta algo insultante Tifa-dijo en tono de broma pero sin mirarla.

-Y el sudor en tu frente no significa nada.

-Me acaban de atravesar el abdomen, pero no estoy muerto-replicó el plateado y Tifa rió, sorprendiendo al detective.

-Claro, nadie puede con Sephiroth no?-dijo mientras sacaba un pequeño pañuelo de su bolsillo y de forma delicada y gentil, comenzó a secar el rostro de Sephiroth, el plateado se estremeció de forma muy leve ante esto pero decidió dejar que Tifa continuara con su labor.

"Se siente…muy bien" pensó el de cabellos plateados, notando que el rostro de Tifa estaba a solo unos centímetros del suyo, ella también lo notó y se ruborizó instantáneamente, deteniendo su mano. Sostuvieron fijamente la mirada del otro por unos pocos segundos antes de que el sonido de varias sirenas les hiciera separarse. Al mirar, Tifa pudo ver claramente como varias patrullas de policía, así como también varias ambulancias se acercaban a gran velocidad, deteniéndose bruscamente frente al lugar pues tuvieron que parar donde el suelo no estuviera en ruinas. Tanto los oficiales como los paramédicos se mostraban asombrados ante tal escena, no sabiendo exactamente cómo proceder.

Tifa ayudó a Sephiroth a dirigirse hacia ellos cuando recordó algo: la pequeña caja de madera había salido volando cuando ese individuo los había atacado, debía recuperarla a toda costa.

-¿Tifa?-preguntó Sephiroth al ver que ella se había detenido y giraba el rostro hacia atrás pero él también lo recordó.

-Ve-dijo desasiéndose gentilmente de sus brazos.

-Pero…-empezó ella, no quería dejarle solo.

-Dijiste que representa tus recuerdos más importantes, pues ve y tráelos-dijo el detective seriamente sin dejar de sujetarse fuertemente el abdomen, empezaba a ver aun mas borroso, la morena le miró, luego asintió con determinación y dio media vuelta, Sephiroth la observó alejarse hasta que sintió como unos paramédicos llegaban hasta él con su equipo en las manos, la camioneta esperaba justo detrás de ellos.

-¿Dónde está? ¿Dónde está?-se preguntaba Tifa una y otra vez, buscando con desesperación, avanzó hasta llegar a la puerta del edificio donde ella misma vivía y ahí la vio: cerca de la puerta, (que milagrosamente no había sufrido daño alguno) y con su preciado contenido desparramado por aquí y por allá, la caja de madera parecía hallarse intacta, la morena corrió hasta ella, comenzando a introducir todo su contenido de vuelta para después sujetarla en sus brazos de forma instintiva. Se levantó del suelo y observó a su alrededor. Ahora el lugar estaba repleto de policías y paramédicos que luchaban por ayudar a las víctimas de todo ese desastre, logró vislumbrar a Zack dando órdenes a varios oficiales mientras cargaba a una mujer herida en sus brazos para después llevarla a una de las camionetas, se podían escuchar los lamentos de las personas que habían resultado heridas gravemente, Tifa cerró los ojos.

-Génesis… ¿Eres tu el que ha ocasionado esto? ¿Eres tu el que ha asesinado a todas esas personas?-se preguntó en voz baja como esperando una respuesta que no vendría. No quería pensar de esa manera, deseaba con todas sus fuerzas que no fuera real, que solo fuera un malentendido, pero hasta ahora nada parecía desmentir las suposiciones de Sephiroth aunque tampoco apoyarlas y tenía el presentimiento de que en el interior de esa caja se hallaba la respuesta, o al menos parte de ella. Abrió los ojos y rápidamente se dirigió hacia el centro del bullicio.

-¡Tifa!-escuchó que la llamaban y volteó, encontrándose a Zack que corría hacia ella.

-No puedes estar aquí es peligroso.

-¿Qué hay de Sephiroth? ¿Él está bien?-preguntó la morena. Zack se detuvo un momento, volteándose a ver a la ambulancia en la que se encontraba su compañero.

-Ve con él, necesitará saber que estas a salvo y, conociéndolo, si no tiene a alguien que lo detenga a tiempo cometerá un atentado contra sí mismo-bromeó Zack sonriéndole con confianza, Tifa se preguntó de dónde sacaba esos ánimos pero de igual manera le sonrió, asintió y se dirigió con rapidez hacia el vehículo que ya estaba listo para partir. Zack la observó irse y, pidiendo que su compañero se recuperara, continuó en su labor.