Capitulo 13: Una disculpa y una llanta pinchada. Bella POV.

Después de lo que me dijo Alice me sentía un poco mejor, la verdad desde marzo era la primera vez que me decía más de cuatro palabras juntas y eso me daba esperanzas, yo más que nadie quería que las cosas fuesen como antes.

Estaba hablando con los rubios hasta que se acerco un chico, de tez bronceada, cabello largo negro al igual que sus ojos, hermoso de verdad pero no más que el dueño de mis lágrimas.

Resulta ser Jacob Black, el hijo del amigo de mi padre Billy Black, el dueño de una de las madereras más importantes del estado de Washington, el nos señalo a su padre y a su hermano quien al parecer era el nuevo novio de Alice ya que bailaban como si quisieran hacer un bebe.

Cerca de las dos de la mañana ya me sentía cansada, los chicos estaban bailando, me acerque a ellos y me despedí.

-Rubia, nos vemos mañana en la noche –le dije –Película en mi casa o una partida de pool, Jake –dije llamando su atención –Tu y tus amigos están invitados también –le dije y Embry y Quill, creo que así se llama, asintieron con emoción, Jake me acompaño a mi camioneta y hablo.

-Bella, tienes que venir otra vez –me decía, en verdad este chico me caía súper bien –Los atardeceres desde First Beach –así ellos llamaban a la playa -Son increíbles y los chicos y yo siempre nos las pasamos jodiendo por ahí, así que no te vas a aburrir.

-Jake, lo pensare ¿Si? –le dije –Mira que a Charlie no le gusta que salga mucho de noche ya que según el esta carretera es traicionera.

-Ok, ok yo mañana te saco el permiso y listo, mira que tu padre me adora –dijo sacando el pecho como con orgullo a lo que yo reí –Cuídate y maneja con cuidado –dijo cerrando mi puerta, salí despacio ya que muchos chicos estaban caminando por el estacionamiento.

Iba a subir un poco la velocidad cuando casi estaba afuera de la laguna cuando vi a Edward parado en el medio de la carretera.

-Que mierda le pasa –dije en voz alta –Maldito bipolar –soné la corneta de la camioneta pero el no se quito, acelere y frene cerca de el y ni se inmuto, puse freno de mano y me baje de la camioneta.

-¡QUE CARAJO PRETENDES! –le grite -¡SI TE QUIERES SUICIDAR LANZATE POR UN ACANTILADO MIRA QUE AQUÍ HAY MUCHOS IMBECIL! –volví a gritarle, yo no me separe en ningún momento de la x5.

-Quiero hablar contigo –dijo.

-¡Y la mejor manera es que yo te pise! -exclame.

-No pero… Bella perdóname fui un imbécil, un maldito idiota –dijo acercándose a la camioneta –Por favor –dijo y yo me quede callada.

-Sabes tus cambios de humor hacen que me de dolor de ombligo –le explique –Tu bipolaridad y mi paciencia no son muy amigas –agregue.

-Yo se, lo se y la estoy pasando mal –me dijo –Emmett no me habla y Alice esta extraña conmigo y se que es por la situación de los tres y yo… bueno la cague lo se pero puedo enmendarlo ¿o es demasiado tarde? –pregunto.

-No, no lo es, son las dos de la mañana –le dije en broma a lo que el solo sonrió «maldito» pensé cuando me regalo sus sonrisa torcida, la más sexy de todas las de el –Edward mi madre no me crió rencorosa y el perdón solo lo otorga Dios –le dije –Yo solo lo que puedo hacer es, aceptar tu disculpa y hacer de tripas corazón, para que la fiesta vaya en paz entre todos –dije y el asintió.

Se acerco a mi y me tomo de las manos –Veras que no te arrepentirás –me dijo –Y si la cago otra vez… -lo interrumpí.

-Te jodiste conmigo para siempre –le aclare.

-Lo se y si lo hago, Emmett me mata –dijo señalándose el ojo, yo solo reí.

-Ahora chico suicida apártate de la carretera –le dije abriendo la puerta del piloto, el corrió al otro lado y se monto en el lado del copiloto –No abuses –le dije y el sonrió.

-Llévame a mi casa por que Alice esta muy entretenida con Jared y yo ya le dije que me fui en cola –dijo y yo solo asentí, me parecía un abuso pero bueno así soy yo una alma caritativa que ayuda a quien no se lo merece, conduje un poco más rápido de lo normal y en menos de 10 minutos deje a Edward en su casa y me fui para la mía sin antes decirle algo.

-Hey chico suicida, tu también estas invitado a mi casa mañana lleva vodka –le dije y arranque, llegue a mí casa y me fui directo a dormir.

Al día siguiente solo fueron los rubios, Alice y Jared, Jake, Seth y Leah Clearwater, Quill, Embry, Emmett y Edward quienes estaban de un mírame y no me toque entre ellos.

-Bella –me decía Emmett –Edward, en verdad ¿Edward? –me dijo una y otra vez.

-Emmy el me pidió disculpas y esto es como para limar asperezas, tu deberías pedirle disculpas también mira que son… -me interrumpió.

-Ya se, ya se, pero no será hoy, mañana tal vez o pasado o tal vez cuando nos graduemos –me dijo.

-¡Emmett! –exclame.

–Esta bien mamá, lo hare pero no hoy –dijo un poco más tranquilo, yo solo asentí y me reí un poco de el.

Ya había pasado un mes desde que Edward me pidió disculpas y las cosas entre los dos estaban bien, somos amigos, solo amigos aunque yo me moría por lanzármele encima, pero como una señorita que soy no lo puedo volver a hacer.

Terminamos la clase de Biología y nos reunimos todos para ir al gimnasio, allí en entrenador Norris nos dijo que la entrenadora Jenis no vendría y que nos podíamos ir a nuestras casas, y así hicimos.

Estaba lloviendo y la carretera estaba peligrosa por lo que iba despacio, en la I-25 habían ramas en la calle y tenia que burlarlas con cuidado para no ser envestida por otro auto, cada vez que había una curva picaba las luces y tocaba corneta como en advertencia, estaba esquivando una rama cuando sentí una explosión y un taca, taca, taca cuando seguí rodando, me orille y me baje, era una llanta que se me pincho «perfecto» pensé «ahora que hago» me volví a meter a la camioneta y le marque a mi padre.

-Pa, se me pincho una llanta que hago –le dije de manera de saludo.

-Bells yo estoy en Seattle y tu madre esta conmigo, llama a tripl algunos de los chicos –dijo y yo solo respondí con un Ok y colgué, las chicas no sabían cambiar una llanta, los chicos estaba en entrenamiento y triple A tardarían mucho, así que decidí resolver yo misma.

Estaba bajo la lluvia con mi impermeable, la llanta de repuesto, la llave de cruz y el gato hidráulico en el suelo, menos mal que la x5 tenia una marca para colocar el gato, ya todo estaba colocado en su sitio y yo concentrada al máximo, tanto que la voz de Edward me asusto.

-¿Que haces? –pregunto y yo pegue un brinco.

-Es que me aburrí y quise cambiar la llanta bajo la lluvia –dije irónicamente –Se me pincho y como no tenía a quien llamar… -me interrumpió.

-Ah ¿Y tú sabes hacer eso? –pregunto un poco incrédulo.

-Mírame -le dije y procedí a cambiar la llanta –Pan comido, si quieres te cambio las tuyas –le dije cuando termine, me pare para recoger todo cuando Edward me agarro por los hombros y me estampo contra la parte trasera de la camioneta, al principio me asuste pero cuando pego sus labio a los míos me tranquilice.

-¿Siempre será así? –pregunte después de que nos separamos por falta de aire.

-¿Que? –dijo el, dejando besos mojados por mi mandíbula.

-¿Que si siempre que quieras besarme me vas a atacar? –pregunte.

-Es que me entra como una necesidad y bueno le hago caso a mis instintos –dijo.

-Verga pero será a los más primitivos y salvajes, pana por que… -me interrumpió besándome otra vez, nuestras lenguas jugaban al gato y al ratón dentro de mi boca, cosa que yo disfrutaba al máximo.

-Vamos para mi casa –dijo y yo me negué –Anda –pidió y me volví a negar –Por favor –suplico.

-Vamos a la mía –le dije –Mis padres llegan tarde –me solté de su agarre y termine de guardar las cosas con su ayuda, o bueno el las guardo con mi "ayuda", el me siguió en su Volvo, en la puerta de mi casa estaba dudando si el recaer con el era o no era buena idea, mi conciencia decía que no pero mi corazón y mi entrepierna decían que si, después de meditar todo el camino a mi habitación decidí seguir a mi corazón.

A penas cerro la puerta de mi cuarto me le lance encima, se que estaba loca por tener sexo con el pero ya no podía seguir negando el hecho de que el me vuelve loca y desde que volvimos a hablarnos la tensión sexual se podía cortar con una tijera.

No hubo preámbulo, fuimos directo al grano, al meollo del asunto, quitamos nuestras ropas con cuidado ya que el no tenia muda y a mi la verdad no me importaba si me la arrancaba, pero el se contuvo. Lo tire a la cama y me le senté a horcajadas encima de el que estaba en bóxers, como pude se los quite y agarre su muy erecto miembro con mi mano, roce mi centro haciéndonos gruñir al mismo tiempo, entro en mi de un solo golpe provocando que ahogara un grito con mi mano.

Las estocadas eran rápidas guiadas por mi ritmo, por mi sube y baja. Cuando me dijo que iba a correrse me separe de el y me tire al lado. No dijimos nada, hasta que llegaron mis padres y fingimos hacer la tarea de Biología.