Disclaimer: Los Personajes aquí mencionados pertenecen a E.L. James, solo algunos son producto de mi imaginación

¡Feliz Lectura!

CAPITULO XIV: EL SR. STEELE

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—Tenemos información que el Sr. Grey ingresó a la emergencia del Seattle Grace Hospital, él tenía los nudillos destrozados, estaba acompañando a una dama de la cual desconocemos sus datos personales, que había sido brutalmente golpeada.

Tenso la mandíbula y aprieto los puños con ira al oír el informe

—Quiero saber ¿Cómo se encuentra Christian Grey?, ¿quién es la chica, qué le sucedió, que tiene que ver con él?, y lo más importante ¿por qué Grey se involucró?, quiero videos de vigilancia, quiero saberlo todo y quiero esa información para ayer— digo ladrando mis órdenes

¿Qué carajos tienes que ver en todo esto Christian?

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Anteriormente:

Salgo con ella y cuando están a punto de subirla a la ambulancia uno de los paramédicos se dirige a mi

—Señor, no puede venir con nosotros

— ¿Disculpe?— le digo con evidente enojo

—Lo siento señor, solo familiares

—No la puedo dejar ir sola

—Si no es familiar no puede acompañarnos ¿Qué relación tiene con la paciente?

—Es... es mi prometida.

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Luego de haberle dicho al paramédico que Ana es mi prometida y que sorprendentemente lo creyera sin titubear, estamos a bordo de la ambulancia y procedo a llamar a mi madre, no es su área de especialidad pero sé que moverá sus contactos y Ana estará en buenas manos.

—Madre

—Christian cariño

—Madre voy en camino al hospital con...

— ¿Que sucedió? ¿Estás bien?— me interroga asustada

—Si estoy bien, voy con Ana Steele, la mejor amiga de Katherine, la atacaron y esta inconsciente

— Oh mi Dios, estaré esperándolos

Llegamos a la emergencia y mi madre está allí con un equipo de médicos inmediatamente bajan a Ana y la llevan a observación para evaluar la magnitud de sus heridas.

—Christian cariño, mira cómo estás todo ensangrentado— dice mi madre preocupada

—Ven, toma asiento

—Disculpe Señorita, podría conseguirme gasas, y agua oxigenada— dice dirigiéndose a una enfermera

—Enseguida Dra. Grey

La enfermera le hace entrega a mi madre de los ítems solicitados y procede a limpiar mis manos, mi mano derecha es la que está más estropeada, al cabo de unos minutos sale el Dr. Ruthmann a darnos el diagnóstico.

—Familiares de Anastasia Steele

—Dígame Doctor, soy Christian Grey, el prometido de Anastasia. Los ojos de mi madre se iluminaron y llenaron de lágrimas, no te emociones madre, pronto sufrirás una decepción.

—La Srta. Steele, tiene una fisura en la muñeca izquierda, un golpe en la cadera izquierda, rasguños en el cuello, pecho, brazos y abdomen, fractura del tabique nasal, una pequeña contusión en el cráneo, una fisura en el labio superior que requirió de un par de puntos, golpes en el rostro y costados.

Sentí crecer la furia dentro de mí, apreté los puños y tense la mandíbula ¡malnacido! Me encargaré que te pudras en la cárcel.

—Por lo pronto la estamos preparando para llevarla a quirófano debemos reconstruirle la nariz y cerrar una abertura en el pómulo derecho la Dra. Colbert será la encargada de la cirugía, es la mejor cirujano plástico de Seattle.

—Muy bien doctor, no se preocupe por los gastos médicos, solo cerciórese que facturarlos a mi nombre.

El Dr. Ruthmann regreso al área de observación y mi madre me veía con una mirada indescifrable y con mil preguntas

— ¿Algo que quieras decirme Christian Trevelyan Grey?

—Madre, Ana y yo nos conocimos hace algunos días, como te dije es la mejor amiga de Katherine, ella trabaja para una empresa que acabo de adquirir, su jefe fue el responsable del ataque. No podía dejarla sola madre y no me dejaban venir con ella en la ambulancia, por eso les dije que era mi prometida. Solamente somos buenos amigos.

— ¡Oh!— no puedo evitar sentirme triste ante la decepción de mi madre, sé que su sueño es que encuentre a alguien con quien compartir mi vida, pero ¿quién carajos querrá estar con un ser tan jodido y retorcido como yo?

—Perdona madre debo avisar a los padres de Ana— esto es muy difícil porque ¿cómo le dices a un padre que su hija estuvo a punto de ser abusada sexualmente por su jefe?

—Está bien hijo, pero primero vamos a terminar de curarte las heridas de los nudillos, necesito aplicarte medicina para la cicatrización y vendarte la mano.

Luego de los cuidados de mi madre me dispongo a llamar al Sr. Steele, marco el número y al segundo timbre responden

— ¿hola? ¿Buenas noches?

—Buenas noches Sr. Steele le habla Christian Grey

— ¿En qué puedo servirle? —dice dubitativamente

—Soy el dueño, mejor dicho, recién adquirí una empresa para la cual trabaja su hija

— ¿Annie? ¿Cómo esta mi Annie?— dice interrumpiéndome

—Sr. Steele, su hija fue víctima de un ataque, intentaron abusar de ella y fue brutalmente golpeada, se encuentra en el Seattle Grace Hospital, la están preparando para cirugía.

— ¡Oh mi Dios! Annie…— dice ahogando un sollozo

—En los próximos minutos estaré enviando mi helicóptero para que lo recoja, mi equipo de seguridad se comunicará con usted. No se preocupe Sr. Steele. Su hija está en las mejores manos.

—Gracias Sr. Grey

Me volteo y veo a Taylor en la sala de espera de la emergencia

—Taylor, coordina que Stephan vaya recoger al padre de la Srta. Steele en Charlie Tango.

—Ya está coordinado Señor. En los próximos treinta minutos estará arribando a Montesano. También llamé a Gail y le informé que le preparara una muda de ropa y algo ligero para cenar, Reynolds lo traerá— Definitivamente este hombre merece un aumento. Momentos después llega mi madre y nos lleva a la sala de espera que se encuentra en el área de quirófano, Ana fue ingresada hace unos minutos. Tomo mi móvil nuevamente y llamo a Elliot

—Yo Chrissy, ¿qué pasa hombre?— dice imitando a un hippie

—Elliot, no estoy para bromas, por favor trae a Katherine al Seattle Grace Hospital, Ana fue atacada y ahorita se encuentra en el quirófano

— ¿Cómo?

—Aquí te explico, solo tráela

Busco en mi correo electrónico los datos de la madre de Ana

—Buenas noches Sra. Adams

—Sí, ¿con quién tengo el gusto?

—Mi nombre es Christian Grey. Señora, lamento informarle que su hija sufrió un ataque, se encuentra en el Seattle Grace Hospital

—Dios mío, ¿Está bien? —dice sollozando

—Le están realizando una cirugía en este momento, si gusta puedo enviar mi jet privado para que la recoja

—Es muy amable señor, pero perderé menos tiempo si me dirijo al aeropuerto y tomo un vuelo comercial.

—Muy bien, mi chofer la recogerá en el SeaTac, hasta luego.

Al cabo de una hora el Sr. Steele llega al hospital, Taylor hizo los arreglos para que Charlie Tango aterrizara directamente aquí

—Muy buenas noches Sr. Grey— la voz del padre de Ana me saca de mis pensamientos

—Buenas noches Sr. Steele, por favor llámeme Christian, lamento conocerlo en una situación tan terrible como esta.

— ¿Podría decirme qué le sucedió a mi niñita?— dice sollozando

—Sr. Steele…

—Ray, por favor

—Ray, Ana fue atacada por su Jefe quien intentó abusarla sexualmente, ella hizo lo posible por defenderse pero aún así la golpeó brutalmente ocasionándole fracturas en el rostro

— ¡Ay mi niña! al menos intentó defenderse, pero aun sí ni todo el entrenamiento en Krav Magá le sirvió, siempre le dije que el pánico era su peor enemigo— dice el Sr. Steele tomando asiento y hablando mil palabras por segundo.

— ¿Desea un té?— él solo mueve la cabeza en forma de negación.

La espera se hace interminable, en la sala nos encontramos Elliot, Kate, José, el novio de éste, mi madre, el Sr. Steele y yo. Esperando que en algún momento salga algún médico y nos de alguna noticia de Ana. El Sr. Steele o Ray como insiste en que lo llame se encuentra muy conmocionado ante lo sucedido, en un arranque de ira quería ir hasta la emergencia donde tenían a Hyde para atenderle las heridas que le ocasioné y matarlo con sus propias manos, Taylor y Reynolds tuvieron que forcejear con él para intentar calmarlo. —Juro que se pudrirá en la cárcel— decía entre dientes. Lo más sorprendente es que se calmó un poco cuando supo que de ahora en adelante le asignaré un CPO a Ana y que será Luke Sawyer, no sabía que se conocían y que el Sr. Steele fue su superior en una de las misiones en las que estuvo desplegado. Me insistió en pagar por los servicios de Sawyer pero no puedo aceptar un centavo.

—Familiares de Ana Steele— dice una doctora al abrir la puerta, todos nos levantamos y ella mira desconcertada

—Yo soy su padre—dice Ray

—Señor, la cirugía fue un éxito, se complicó un poco debido a que los golpes propinados le destrozaron por completo el tabique, prácticamente hicimos una reconstrucción sacando un pedazo de hueso de la cadera y cartílago de detrás de la oreja. Ahora se encuentra en terapia intensiva, allí pasará las próximas cuarenta y ocho horas hasta que la saquemos del coma inducido al cual la sometimos debido a la magnitud de las heridas y por la cirugía, luego la pasaremos a una habitación privada, depende de cómo vaya evolucionando la daremos de alta el día lunes.

—Puedo verla doctora— dice Ray con lagrimas en los ojos

—Si, en un momento podrán verla, dos personas a la vez no más de cinco minutos. Una vez que haya pasado el último no podrán verla sino hasta mañana.

Cuando es mi turno de entrar a la habitación en terapia intensiva, siento mi corazón compungirse, esta intubada, conectada a varios monitores, con varias bolsas soluciones intravenosas colgando de un paral y unidas a su brazo. Tiene una gran venda en su oreja izquierda la cual se extiende alrededor de su cabeza, otro vendaje sobre su nariz, y una cura un poco más pequeña sobre su pómulo, su labio superior esta inflamado, hematomas cubren su hermoso rostro, una férula en su mano izquierda, evidentes rasguños en su cuello y brazos. Se ve tan frágil y vulnerable.

Tomando su mano derecha, sin perturbar la vía intravenosa la acerco a mis labios dándole un beso

—Juro que haré pagar a ese malnacido por esto, así sea con su vida, juro que pagará.

Al salir de la sala de terapia intensiva Elliot, Kate, José y su novio ya se habían marchado, Taylor me informó que había reservado una habitación en el Fairmont Olympic para Ray y que Sawyer lo había llevado. De igual manera arregló una habitación para mi aquí en el hospital así no tendré que dejar a Ana sola. Definitivamente se merece un aumento y un bono.