XIII. semana de ciencia y tecnología: la decisión de Juvia.

Se encontraba en la pista de patinaje, solo, platinando al compás de la música.

La sincronización era impresionante, como si fueran dos almas gemelas a punto de fundirse, no les importaba el tiempo ni nada, solo ellos. Cuando la música terminó al igual su coreografía, Natsu terminó tomándola de la cintura y acercándola a su rostro, cuando estuvieron a punto de convertir esa cercanía en un beso, ella se separó bruscamente porque sabía que estaba mal y cuando volteó, ya no era Natsu, ahora era el peli marrón que estaba frente a ella quien tenía una mirada penetrante.

La chica se cohibía y dio unos pasos atrás, él no quería separarse de ella y la siguió hasta tomar sus hombros, le miró de forma tierna, no como las veces que siempre la miraba, esta vez era más transparente, demostraba el amor que sentía por ella, poco a poco fue acercándose a ella hasta acercar sus labios a su oreja, dijo algo la dejó sin palabras, le dijo que significaba mucho para ella y que no tenía el valor de demostrárselo como debía ser, ella se separó para poder contemplar su rostro que ahora mostraba tristeza.

Ella, sin saber por qué su atrevimiento, tomó su rostro para besarlo pero toda esa fantasía se deshizo cuando despertó de golpe, se talló los ojos y notó que ya era la hora para despertarse. La desilusión de lo que hubiera pasado si iniciaba el beso o el por qué al final estuvo Loki la dejó sin palabras.

Gray fue el primero en llegar a la clase de pintura, mucho más que temprano que su maestro y su compañera, estaba envolviendo la pintura que había hecho de Juvia como recompensa de haber soportado los tres días de tortura, el chico se esmeró en terminarlo y para que fuera del agrado de la chica, cuando supo que ya estaba listo, lo escondió en el closet para que en el día indicado se lo diera, por una parte estaba triste porque habían quedado solo como compañeros ¿Acaso era más tortura para él condenarse a no tenerla? Sería difícil resistirse a sus ojos azules y a sus labios que solo él los había saboreado y se sentía dichoso por serlo, estaba loco por ella, por una razón desde que la primera vez que la vio se sintió incómodo, pero ahora entendía que era la primera y tal vez, la única que pudiera sacar esa parte de él.

Cuando ella llegó, sintió que el mundo se detuvo. Los dos solos, era su oportunidad de oro para tenerla, para saborearla, para sentir sus nervios cada vez que la abrazaba, tuvo que usar todo su autocontrol para no correr hacia ella. La vio sacar su caballete y sus pinturas para empezar a trabajar con su obra, que ahora era una sirena recostada en la playa.

Él no paraba de mirarla mientras que Juvia como siempre distraída, no se había dado cuenta que el chico la observaba.

De pronto caminó hacia ella y tomó su mano para que se alejara del cuadro y la miró a los ojos, ella apenas pudo notarlos porque el chico tenia meses que no se cortaba el cabello, lo tenía tan largo que las puntas casi llegaban debajo de sus ojos, ella intento buscar su mirada hasta que él sonrió.

—No necesitas ser fría conmigo, por favor —dijo mientras le soltaba la mano—. por favor, si tienes algún problema no dudes en decirme que yo te ayudaré.

Juvia asistió, pero lo que no sabía que las palabras del chico tendrían sentido dentro de poco.

Lucy aún seguía en su trance por el sueño que tuvo en la madrugada, patinar en sincronía y el casi beso con Natsu y la declaración de Loki la tenía nerviosa y lo supo cuando vio entrar al chico al salón. Desde el día de la cita su relación era como siempre, casi no se hablaban pero a pesar de eso ella aun lo consideraba buena persona pero su sonrisa se deshizo cuando lo vio entrar con su novia agarrados de la mano y detrás de ellos, Gray, como siempre, con una mirada seria característica de él y que con esa había conquistado el corazón de muchas chicas.

—¿Qué tienes Lucy? —preguntó su amigo incondicional al verla algo apagada.

La chico dio un salto, algo que también la ponía nerviosa era la candidez de su sonrisa y la forma en que la hablaba después se dio cuenta que habían personas a su alrededor y volvió a su asiento.

—No dormí bien —contestó y el chico tomó su mano, ella no tuvo más que contenerse para no parecer nerviosa y evitar las preguntas de Loki, una más y explotaría.

También, ya había pasado tres semanas desde que Laxus y Mirajane se habían declarado novios por segunda vez, toda la escuela se quedó enmudecida, claro estaba que no había nada entre ellos e incluso no se hablaban, cuando terminaron fue un escándalo y más por la reputación de ambos: Laxus todo un Casanova mientras que Mirajane era lo contrario. Ahora que estaban juntos, todos tenían sus ojos puestos en ellos, sobre todo en el rubio que si de nuevo la engañaba y la lastimaban los demás no dudarían en apoyar a ella.

Pero lo que no sabían es que Laxus había cambiado, él parecía ser el tipo insensible pero se había vuelto lo contrario, así que empezó por escribirle una dedicatoria a su amada, pero como la gran mayoría de los hombres son descuidados y él no es la excepción, dejó la capeta que contenían las hojas del borrador de lo que le obsequiaría en una de las mesas de los vestidores. Pero lo que no había percatado era que su carpeta estaba cerca de la de Gajeel que era idéntica, en ella estaba su parte del proyecto. Cuando salió lo primero que hizo fue tomar la primera capeta que vio, sin darse cuenta que había agarrado la errónea. Así pasó con el moreno, la tomó y la metió en su maleta, después se fue a la biblioteca para entregar su parte a Levi.

Levi la recibió y la metió en su maleta, no tenía ganas de leer la investigación de su compañero, ya que lo primordial para ella era terminar con la tarea de historia y después en la noche, recopilar la investigación de todos y empezar con la redacción general. Ya eran casi las siete de la noche cuando llegó a su recámara y tuvo la fortuna que su compañera de recámara no estaba.

La chica, dispuesta por empezar, abrió la carpeta de Gajeel y por cada línea, el sonrojo de sus mejillas aumentaba, nunca creyó que detrás de ese carácter frio hubiera una persona que ocultara lo que era, la chica entendió que Gajeel no era frio ni tosco, era así por querer ocultar sus sentimientos y no ser burlado, pero para desgracia de ella no había sido él, sino que fue un error por parte de Laxus de haber agarrado la carpeta equivocada.

Mientras tanto, el rubio ya estaba en su habitación, solo esperó que su compañero de recámara se durmiera para empezar a pasar a limpio su dedicatoria.

Saco la carpeta que había escondido debajo de su cama y la abrió, se quedó helado cuando leyó el título que decía "Automail"

—¡Pero que coños es esto!—gritó el chico mientras que después de reaccionar, se dio cuenta que su dedicatoria melosa podría haber caído en malas manos—solo espero que no reconozcan mi letra—apenas dijo mientras sentía que se le salía el alma del cuerpo de la vergüenza.

Mientras tanto Lucy se encontraba aun en la biblioteca buscando más información por si la que le había dado a Levi no era suficiente, eran casi las diez de la tarde y dentro de una hora más cerrarían el lugar.

Cuando supo que ya era de marcharse, pidió el libro más completo de información y se fue directo a su recámara, añoraba su cama porque había tenido un día pesado pero en el transcurso del camino notó que su mejor amigo se encontraba sentado en las bancas cercanas a la fuente que esta frente a los salones. Se acercó y se sentó a lado de él.

—No creí verte esta hora —dijo el chico mientras la miraba con ojos de amor.

—Tampoco a ti, estaba buscando más información para el proyecto.

—Ya veo —dijo mientras se rascaba la nuca—. Te esfuerzas mucho Lucy —ahora, puso su mano en su cabellera y la acarició—. eres fantástica.

La chica, aun incómoda por el sueño de la noche pasada, se recostó en su hombro, quería saber porque apareció Loki después de evadir a Natsu, ella siempre ha tenido sentimientos por su mejor amigo pero nunca se ha preguntado cuáles eran sus límites, él siempre había estado con ella, protegiéndola, haciéndola reír, demostrándole que nunca la defraudara.

—Loki —dijo mientras se aferraba más a su brazo—. ¿Qué significo para ti?

Él sabía más que nadie que ella era su todo, el amor de su vida y la chica a la que le entregaría todo, su alma, su cuerpo, todo lo que es dueño, pero por miedo a volver a ser rechazado se reprimía, nadie ni mucho menos la rubia tenía idea de lo mucho que la amaba, le hacía daño cada vez que la veía sonreír con otro, se enceló cuando supo que en la semana se sobrevivencia se la pasó los tres días con Natsu y Gray y también cuando la encontró con Gray cuando ella tuvo que admitir que era Natasha, él era posesivo pero no se daba cuenta que su amor era egoísta, no dejaba que ella fuera feliz con nadie ni él se permitía abrir de nuevo su corazón y volverle a declarar su amor, él ya estaba resignado a ser solo su amigo, la sombra que la protege.

—Tú eres mi amiga, eres la persona que yo… que yo más admiro, eres fantástica, una chica que es difícil encontrar en cualquier parte…

—Pero dime ¿Qué significo para ti? —dijo mientras tomaba su mejilla y lo obligaba a verla a los ojos—. Dime que soy en tu vida.

Loki tuvo que controlarse pero tampoco no desaprovecharía tener tan cerca de Lucy y besarla, la tomó de su mejilla, la acaricio hasta que no tuvo más remedio que acercarse a ella, Lucy estaba dispuesta a corresponderle cuando de pronto unos pasos se escucharon y una voz peculiar los detuvo.

—Se me hace que interrumpí un buen momento —dijo Gray mientras mostraba una sonrisa de satisfacción.

La rubia se avergonzó mientras que Loki quería matar a Gray por interrumpir el mejor día de su vida, después de unos minutos, el moreno le pidió a Lucy hablar a solas, ella aceptó pero antes escuchó las advertencias de su mejor amigo pero no las tomó en cuenta.

—Tu novio me quería matar con la mirada—dijo en tono de burla y la chica se sonrojó—tranquila, vine a hablar contigo sobre un asunto.

—¿Cuál?—respondió tomando su atención.

—Necesito que me ayudes con Juvia… a darle su regalo ¿Si recuerdas el cuadro que le estaba pintando?

La chica aceptó y él le dijo su plan, para ella era tarea fácil más porque no tenía ciencia, solo era de distraerla mientras él se encargaba de meterlo a su recamara y de paso, arreglarle un poco su cama. Después de terminar con el plan, le dio curiosidad del por qué él se preocupaba mucho por ella.

—La respuesta ya te la dije —contestó serio.

—Yo no me trago el cuento que porque te identificas con ella.

—Sí que eres persistente —dijo mientras mostraba una sonrisa eufórica—. lo acepto, me gusta pero no le puedo corresponder ¿Contenta?

—Eso se nota a kilómetros —dijo burlándose—. Pero ¿Por qué no puedes corresponderle?

—Porque Gray —dijo en tercera persona— no está enamorado de ella y se merece a alguien mejor que yo, ¿Entiendes?

—¿Desde cuándo Gray Fullbuster se da cuenta que es poca cosa? —dijo sarcásticamente.

—Desde que me di cuenta que ella es tan perfecta que no la merezco… no es cierto. eso te lo platicaré algún día —dijo mientras apoyaba su mano en su hombro—. deja que esté preparado psicológicamente para decírtelo, es muy difícil…

—Cada día me demuestras que eres agradable —dijo mientras lo abrazaba, el chico no esperó que lo hiciera. le correspondió el abrazo que incluso se sintió bien, supo que ella era una excelente persona y que sería bueno desahogarse con ella algún día—. así te agradecería todo lo que has hecho por mí.

—Eso sin duda y gracias —dijo mientras se separaba de ella.

«no hay duda que puedo confiar en ti este secreto. Pero, ¿me creerías todo, incluso si te digo que tu amigo esta involucrado?—pensó».

Al día siguiente, justo entrando a clases, Juvia entró y era una de las primeras, estaba admirada que ninguno de sus compañeros estuviera ahí, ni mucho menos que Lucy es puntual.

Al poco tiempo llegaron sus dos amigos, Lucy y Loki, pero noto algo peculiar, la forma en que se miraban, ella siempre los había considerado sus amigos pero en el caso del peli marrón su intuición siempre le advertía que se cuidara de él y también desde hace mucho tiempo sospechaba de los sentimientos hacia la rubia, no le agradaba la idea, sabía que su amor por ella era egoísta y terminaría por acabar con los dos.

—A Juvia no le gusta esto —pensó—Juvia no aceptará si Lucy corresponde los sentimientos de Loki, no lo permitiré, Loki no es lo que aparenta.

La semana pasó y justo era viernes, el día en que Lucy le ayudaría a Gray a darle el regalo a Juvia. La chica tomó de pretexto que se la pasaran estudiando la exposición en uno de los cubículos de la biblioteca, pero como sabía que ya estaba bien estudiado lo que les quedaba era ensayarlo.

—Juvia está cansada y ya cerraran la biblioteca—dijo mientras se tallaba los ojos.

—Creo que ya está bien así Lucy—dijo Loki mientras la abrazaba por la espalda—tú también tienes sueño—dijo mientras empezaba a hacerle cosquillas.

—Le doy la razón a Loki—respondió Gajeel.

Lucy buscó su móvil y sin que lo viera Loki leyó el mensaje que Gray le había mandado hace cinco minutos, que ya estaba todo listo y que meterse a su recámara fue ms fácil de lo que pensaron, suspiro de alivio y por fin dejó ir a sus compañeros, sin antes decirle a Juvia que iría a la recamara de Levi a revisar los errores de redacción de su tarea de teatro.

Juvia fue directo a su recamara pero con lo que contaba era que cuando abrió la puerta y prendería la luz, Gray la tomó de espaldas, cerró la puerta y le tapó la boca para que no gritara, estuvo así hasta que la chica dejó de moverse por el pánico, le cerró los ojos con su otra mano y la condujo a la cama.

Con la puerta asegurada y con la chica frente a su regalo, él la dejó libre y ella lo primero que hizo fue voltear a sus espaldas y no hizo nada agresivo cuando vio que era su amado quien la había tomado.

—Sorpresa—dijo intentando ser eufórico y señalaba el cuadro envuelto.

—¿Es para juvia? —preguntó mientras lo veía y un leve sonrojo apareció. Gray estaba solo con bóxer. Observó su cuerpo bien esculpido, sus pectorales bien formados que le dio la tentación de tocarlos, era perfecto, tanto de rostro como de cuerpo, empezó a sentir calor por su cuerpo pero su timidez no le permitió aprovecharse de la situación.

Gray se sintió incomodo por la forma en que la miraba, para entrar a los dormitorios se tuvo que vestir de mujer y ya dentro de la habitación tuvo que quitarse todo porque s ele hacia incomodo andar con ropa femenina, sabía que lo suyo no era volverse trasvertí peor también era muy atrevido estar solo con bóxer en la habitación de la chica que te gusta.

Volvió a fijar la vista en el envoltorio, con el permiso de abrirlo, lo tomó y empezó a arrancar el papel hasta que lo dejó descubierto, ella no supo que decir, estaba feliz, era perfecto, nunca imagino que Gray se esmerara en hacerle un hermoso cuadro y también de lo detallara tan bien que ella no creyó que fuera ella, se veía hermosa.

—Juvia no es así de linda —dijo con timidez.

—Claro que lo eres —dijo mientras la abrazaba de la cintura estando detrás de ella—. Gracias por no dejarme solo.

La chica se despegó de él y en un movimiento involuntario de su cuerpo lo abrazo y chocaron labio a labio. Gray no supo qué hacer, de todo lo que creía que haría Juvia besarla estaba descartada, apenas podía respirar y cuando reaccionó ya era demasiado tarde, la chica se despegó de él y pidió disculpas por haber sido atrevida.

—Qué bueno que te despegaste, sino en este momento de hubiera hecho mía y aun sabiendo que Lucy tardará como dos horas en regresar —pensó mientras Juvia aún tenía la mirada en el suelo.

Después de un par de disculpas y de ayudarla a colgar el cuadro se despidió, pero sin antes darle un beso en la mejilla y agradecerle por ser su motivo de inspiración.

Pasaron los días y el viernes tan esperado por todos estaba corriendo, el día en que presentarían sus proyectos los equipos seleccionados en las finales, entre ellos estaban el equipo de Natsu, Mirajane, Jellal que prefirió trabajar solo y el de Lucy.

Y como se supo siempre, los ganadores fueron el equipo liderado por la presidenta estudiantil, su trabajo acerca de desarrollo para nuevas alternativas de combustible dejó sin aliento al público y a los jueces, en segundo lugar fue el equipo ñoña de tercer año, dando a conocer el tema de: alimentos transgénicos, la nueva alternativa para el mundo, su proyecto fue bueno porque demostraron con experimentos y las ventajas y desventajas de esos alimentos y en tercer lugar el equipo de Natsu que a pesar que Erza lo acababa de empezar, su participación fue excelente y se merecieron el lugar.

Después de descansar por las tediosas cuatro horas que duró el evento, el trió liderado por el Dragneel se fue a los comedores a cenar, donde discutieron acerca de los equipos y si se merecían los lugares.

—Mirajane como siempre estuvo genial—dijo Erza algo celosa—pero no estoy de acuerdo con esos ñoños de pacotilla ¡Su proyecto lo sacaron de un libro de primaria!

—Según escuché, desde primer año estaban investigando—respondió Gray indiferente—total, ya se irán y para el próximo año podremos ganar.

—No cabe duda que el diseño de tu auto nadie lo quiere, lo descarta la empresa y ahora la escuela—dijo burlándose pero lo que se ganó fue un zape por parte de su prima.

—Recen por que para el próximo año expondremos aviones o jets ecológicos—dijo con un aura que no les pareció buena a los dos chicos—así que mañana empezamos, ese primer lugar será mío para el próximo año.

Los chicos resignados, no tuvieron más que aceptar el trato. Si Erza era buena era precisamente en intimidarlos.

Mientras tanto en la mesa lejana a la que estaba Natsu se encontraba el equipo de Lucy, después de platicar su sexto lugar en la competencia, Levi hizo el cambio de tema al mencionarle a Lucy que había conocido a dos chicos y que se los presentaría porque eran muy agradables.

—Se llaman Jet y Droy ¡Y son un amor! —dijo con énfasis mientras observaba a Gajeel que de pronto de levantó de golpe y molesto, se alejó de la mesa.

—¿A este que le pasa?—dijo Loki.

—Juvia ira a seguirlo, no tarda—dijo mientras lo seguía.

—Esta celoso porque mencione a Jet y a Droy—pensó Levi mientras mostraba una sonrisa tierna cuando en realidad, se veía patética e ingenua.

Gajeel estaba molesto por el mensaje que había recibido de su primo, Lily, que le había informado que su madre tardaría más en retornar a la casa. Estaba enojado porque siempre le hacía lo mismo. Amaba a su madre y seguir sin verla lo ponía de mal humor, a veces odiaba su trabajo a pesar que muchos lo respetaban por eso, ahora entendía que el precio de la fama es muy alto y eso incluía no verla, abrazarla y contarle sus secretos, la necesitaba mucho y más en esta etapa de rebeldía.

—¿Qué pasa, Gajeel?—preguntó Juvia que estaba a sus espaldas.

—Lo mismo de siempre, la vieja no vendrá en este fin a la casa—dijo resignado.

—Juvia lo siente—dijo mientras se acercaba a él y lo tomaba del hombro—pero debes de entenderla…

—Juvia, por favor déjame solo…—dijo mientras se tapaba el rostro con una de sus manos, no iba a llorar pero estaba lo suficientemente enojado para que alguien estuviera con él y terminaría insultándolo y eso no quería hacer con Juvia, la adoraba mucho, para él era como la hermana que siempre deseó tener, así que prefirió que se fuera antes que terminara haciéndola llorar y eso no se lo perdonaría.

—Juvia estará para los momentos sobrios de Gajeel…

El chico sonrió ante las palabras de la chica, recordó que cuando la defendió de los que intentaron abusar de ella, le dijo que él estaría en sus días sobrios y que ella le repitiera la misma frase lo animó un poco, se levantó de la banca donde estaba y pasó su musculoso brazo por los hombros de la chica y con su mano acarició su cabello.

—Creo que debería de dar un gracias—dijo en tono despreocupado mientras sonreía de lado y miraba hacia enfrente—no cabe duda que solo entre nosotros nos entendemos.

—Juvia entiende el corazón salvaje de Gajeel, y es feliz que sea llamada hermana menor por parte de él.

—Yo no te puedo entender—dijo divertido—eres tan llorona que siempre me desesperabas cuando lo hacías y terminaba regañándote que dejaras de ser una mojina—dijo mientras se reía de ella.

—Pero Gajeel es gentil con Juvia porque siempre la protegió cuando tenía malos sueños y alguien quería hacerle daño.

Juvia era la única chica que se había dado cuenta del corazón de oro del moreno que ahora más que nunca tenía ganas de expresarle su gratitud para que no se sintiera mal por lo de su madre, Gajeel estuvo agradecido que Juvia no fuera la típica chica mimada, era fuerte a pesar que había sufrido el rechazo de sus padres y también los castigos y maltratos que recibió en Phantom Lord. Dejó de abrazarla y regresaron contentos al comedor.

El fin de semana llegó y como Levi tenía una cita con Jet y Droy, a la que Lucy se negó porque tenía compromisos con Loki, ella se esmeró en maquillarse, le pidió a su chofer que la llevara a la plaza que estaba en el centro de la ciudad y vestida con un precioso y angelical vestido rosa, llegó al lugar, donde sus dos nuevos amigos la esperaban con ansias.

—¡Levi!—exclamaron con euforia cuando la vieron y después caminaron hacia ella para saludarla y darles un abrazo giratorio.

Los tres se dedicaron a pasear, a jugar, Levi quería patinar pero Droy no era bueno así que prefirieron ir al cine. La película estuvo aburrida así que prefirieron irse a comer.

Pero con lo que no contaban, es que el moreno de larga cabellera y su primo se encontraban en esa plaza, Lily se dedicaba a buscar un regalo para una compañera que lo había invitado a su cumpleaños y Gadzile lo acompañaba y desde la lejanía reconoció a la chica con peculiar cabellera azul.

—Esa enana y esos idiotas—bufo cuando los vio.

—Con que esa es Levi ¿no?—predijo y acertó.

—Esa mera—dijo despreocupado—nada de importancia.

—¿Seguro?—cuestionó el más pequeño.

—Ya te dije que esa chica no me interesa.

Lily, sonriente y bueno manipulando los puntos débiles de su primo, cuestionó en lo divertido que seria que él fuera quien les quitara a la chica a ambos bobos, pero que buscara el momento indicado para despegárselos.

—¿Y qué gano?—preguntó.

—Demostrarle que los príncipes son unos sapos.

—Con eso no gano nada—dijo molesto.

—Ganarías diversión ¿o te negarías a ella?

Gajeel lo meditó y sabía que era una excelente idea, el problema sería buscar la forma en que Levi se quedara sola para podérsela llevar. Estuvieron observando por minutos, hasta que por fin tuvo la oportunidad que Levi se dirigió al baño que estaba a dos pasillos del comedor. No dudó en seguirla y antes que entrara al baño, la jaló del brazo y se la llevó fuera del centro comercial por la puerta trasera.

—¿Pero qué estás haciendo?—dijo cuando por fin se detuvieron fuera del lugar—¿Qué quieres? Estoy en una cita.

—¿Eso es una cita?—preguntó incrédulo—una cita no es así de aburrida para mí—dijo sonriendo de lado mientras le extendía la mano—te enseñaré que es una cita.

Levi titubeó, sabía que si aceptaba dejaría plantados a sus dos chicos pero tenía que arriesgarse por ir con Gajeel, tomó su mano y el chico algo indeciso de lo que estaba a punto de hacer, se la llevó a los estacionamientos donde estaba su moto.

El viaje para Levi fue de ensueño, el chico a pesar que iba a toda velocidad, el tener sus brazos enrollados a su bien formado cuerpo fue de maravilla, a pesar que estaba vestido con una chaqueta de cuero podía sentir las marcas de su abdomen. Cuando tuvo la confianza suficiente abrió los ojos y vio la ciudad y que el sol estaba a punto de salir, Gajeel no tenía idea de donde llevarla pero recordó que en una de las pláticas que tenía con Lucy mientras almorzaban que para ella lo ideal sería ir con esa persona a un lugar donde estén solos para platicar y el único que se le ocurría era la colina a las afueras de la ciudad, el único lugar al que iba cuando quería perderse en sus pensamientos.

Levi se estaba asustando cuando Gajeel estaba por tomar la carretera federal, recordó la vez que quiso tomarla a la fuerza y empezó a tensarse, lo creía capaz que le hiciera algo malo pero una parte de ella le daba curiosidad de saber a donde la llevaba. Sus pensamientos se detuvieron cuando Gajeel paró en la orilla de la carretera.

—Vamos, tengo un lugar que mostrarte—dijo mientras la guiaba al espeso bosque.

Levi se sintió incomoda y aparte el camino era irregular que estuvo punto de caerse porque traía zapatillas. Gajeel resignado la cargó, la chica se lo tomó por sorpresa, pero después apoyó su cabeza en el hombro del chico y enredó sus manos en su cuello, parecía cuando una pareja entraría a la habitación en su noche de bodas, pero las circunstancias eran muy diferentes porque él solo lo hacía por cortesía y no sentía nada por el contacto de su suave piel.

Cuando llegaron al lugar que Gajeel había pensado ella se quedó atónita, de verdad era hermoso, se podía presenciar desde ese lugar toda la ciudad y además lo que le pareció más fabuloso, la puesta de sol.

Ella dio unos saltitos de alegría mientras que él la tomaba de loca, en un acto de felicidad ella lo abrazó, él no entendía su comportamiento y supo que lo mejor era corresponderle el abrazo y como era alto se tuvo que agachar un poco para que no le costara a la chica.

—Esto es hermoso…. ¡Gracias!

—Emm, supongo que no es nada.

Gajeel supo que le gustaría pero no sentía ni afecto por ella, lo hizo por la manipulación de su primo, Lily que siempre terminaba haciendo lo que él le ordenaba, era muy bueno en eso pero en el caso de Levi estaba malinterpretando las acciones del moreno, desde la vez que leyó la falsa dedicatoria que era para Mirajane creyó que era ella la chica que describían sin saber que cuando se enterara de la verdad, se llevaría la peor decepción de su vida aunque posiblemente, ese sea el motivo para que ellos tengan una bonita y extraña historia de amor.

Mientras tanto en ese mismo día, Lucy y Loki se encontraban jugando Twister en la habitación de la chica, pese a que era un juego comprometedor Loki usaba su autocontrol en máxima potencia para no tener fantasías con la chica.

Después de terminar exhaustos, se acostaron en el suelo y agitados por el cansancio se miraron a los ojos y sonrieron entre ellos.

—Loki, de verdad esto es divertido, deberíamos de hacerlo más seguido.

—Pues solo los fines, los días de semanas estamos en la escuela —contestó entre jadeos—. No sería bueno meterme a tu recamara, eso no es de Dios.

La chica se rió del chiste de su amigo y de nuevo se miraron a los ojos, desde hace días la chica andaba incomoda por la presencia de su amigo, para ser exacto desde el sueño que tuvo con él y después tuvo otro donde estuvo a punto de besarlo pero no lo hizo porque su despertador sonó y quedo con la curiosidad de saber a qué sabían sus labios.

—Loki, ¿Qué soy para ti? —volvió a preguntar como aquella vez en la fuente.

Loki de nuevo se quedó callado e ignoró la pregunta por miedo a responderle, cuando estaba por pararse la chica lo detuvo tomando su mano y mirándolo decidida.

—De verdad quiero saber que significo para ti.

—Lucy, por favor tú eres…

Y no terminó de continuar cuando Lucy atrevida y deseosa de sentir los labios de su amigo, lo acercó hacia ella y lo tomó de sus cabellos marrones para besarlo, Loki no supo qué hacer, había deseado de todo corazón este momento que se quedó atónito pero supo que esta oportunidad no la volvería a tener, así que lo correspondió y tuvo el atrevimiento de juguetear con la lengua de la rubia que algo incomoda y torpe le siguió los movimientos de Loki y poco a poco se fue adaptando a él.

Pero supo que algo andaba mal y se separó de ella, él mantuvo la mirada en el suelo, avergonzado y al mismo tiempo estaba feliz.

—Yo, lo siento —dijo Lucy mientras notaba el sonrojo de su amigo—. Fue algo estúpido.

—Tranquila, no pasa nada —respondió el recuperando su respiración—. No debe de afectarnos.

Lucy no tuvo más que resignarse, admitió que sintió cosquilleos cuando besó a Loki, algo inexplicable, como que si una pequeña llamita empezara a encenderse más y más, como si la amistad que tuvieron por años fuera solo el principio, le gustó el beso y quería volver a repetirlo, pero también paso por la mente de Natsu y notó que no era lo mismo, pero la gran diferencia entre ellos dos era que a Loki lo conocía desde pequeño y sabía todo sobre y era libre y contraparte con Natsu que apenas lo conocía y que tenía novia.

Ya era lunes de nuevo y la pareja de amigos se encontraban como siempre, discutiendo de quien era el mejor, Natsu argumentaba que era el mejor porque era buen gamer y excelente atleta mientras que Gray daba por seguro que era mejor que él por ser más atractivo, era maquillista, pintor y escultor y sobre todo, lo que hacía enojar a Natsu, que sería mejor ingeniero que él, cosa que lo hacía enojar porque él debería ser bueno para poder administrar bien su empresa cuando fuera el propietario.

—Acéptalo Draagnel, soy mejor que tú.

—Ni de broma Fullbuster —dijo enojado dando un énfasis a su apellido—. Demuéstralo con los golpes, princesa del hielo.

—Si claro cerebro de humo, ¡Vamos!

Natsu estuvo a punto de dar su primer golpe cuando entró su novia y prefirió abstenerse a una pelea, la chica se sentó en su lugar sin antes saludar con un beso de piquito a su novio.

—El Draagnel está bien domado —dijo Gray mientras su amigo echaba chispas de enojado.

—no es para tanto —dijo Lissana mientras se reía del berrinche de su novio.

—Contigo estoy enojado Liss, por tu culpa mi hombre no me trata como se merece, es como si estuviera de nube en nube.

—Quizás es porque ya se está comportando —dijo mientras le daba un beso en su mejilla—. pero amo al Natsu que se pelea mucho con Gray.

—Liss, es que ¡Joder! Erza me dice que me comporte y es imposible negarse.

—Échale la culpa a Erza —susurró el moreno—. Ahora que lo pienso, la relación que lleva con Liss no me gusta para nada —pensó mientras observaba a la rubia llegar—a mí no me engañan estos dos pero hay algo que se tienen escondidito —pensó mientras intentaba buscar bases sólidas de sus sospechas, que entre Natsu y Lucy había algo que ellos se negaban a admitir, pero su sonrisa se borró cuando la vio saludar a Loki de una forma peculiar—. ¿Desde cuándo lo saluda así? No por favor, ahora que tenía la idea de juntarlos, este interferirá en mis planes —finalizó sus pensamientos, Gray tenía la idea de hacer lo imposible de separar a Natsu de su novia y buscar la forma en que se fijara en Lucy.

Pero aún teniendo una esperanza por su plan, terminando la clase fue directo al taller donde sabía que Erza estaría aun media hora antes de las clases, aceleró el paso rezando porque estuviera sola, y hablando sola es que no estuviera con Jellal. Cuando llegó dio un suspiro y no estaba más que ella.

—Erza, tenemos que hablar —dijo rápidamente mientras se sentaba a lado de ella.

—¿A qué se debe? ¿Y por qué tan agitado? —preguntó incrédula.

—Algo que te interesara, es sobre la relación de Lissana y Natsu…

—Con que ya te diste cuenta —dijo pensativa haciéndose la importante—. Al fin abriste los ojos que la relación de ambos no es nada buena.

—Algo así —dijo con una sonrisa de satisfacción—. Siempre lo he dicho, ambos coincidimos respecto a las ideas y vida de Natsu, se me ocurrió buscar la forma de separarlos o que Natsu se dé cuenta que no es su tipo de chica.

—Ya vas captando la idea —respondió Erza con egocentrismo—. No me gusta para anda su relación, es como si Natsu no fuera Natsu.

—Y algo mas —dijo recordando lo que había pensado en la mañana—. no sé si te has dado cuenta pero entre la ñoña de Lucy y él hay algo, en la forma en que se miran y cuando no están ni Loki ni Lissana platican como si no pasara nada, lo digo porque me ha tocado verlos.

—Interesante —respondió curiosa—. Dime, ¿cuál es tu plan?

—Sabía que contaría contigo —finalizó mientras empezaba a contarle al oído, todo lo que tenía planeado. La chica conforme entendía y enlazaba todo lo que decía el moreno, una mueca de superioridad apareció en su cara, sería más interesante de lo que pensó.

Gray fue a la biblioteca porque sabía que no tendría clases de escultura porque su maestro tenía un compromiso y por eso faltaría, así que aprovechó a ir a la biblioteca si encontraba a la rubia y tuvo suerte de encontrarla entre los estantes, ya que era el lugar indicado para platicar con ella, ya que su círculo de amigos estaban en una de las mesas.

—Te he visto bien melosa con el Loki—dijo y la chica tiro el libro que tenía en sus manos.

—Este de… creo que exageras —respondió nerviosa.

—Si claro —ironizó—.que, ¿Te gusta?

—Yo… no lo sé —respondió sintiéndose derrotada por el cinismo del chico.

—Meh, no me interesa pero sabes sería bueno que le dieras una oportunidad, ¿No crees? No dejes que siga reprimiéndose como yo lo hago con Juvia ¿Vale?

—¿Reprimiéndose? —respondió cuando reaccionó pero ya era demasiado tarde, Gray ya no estaba por esos rumbos.

Lucy andaba más confundida que nunca, claro estaba que el sueño, el beso y las palabras de Gray decían más de lo que ella captaba, pero la cabeza le daba vueltas y sentía que estaba en las nubes si no fuera por Levi que le pregunto algo le sucedía.

—Nada, solo que estoy algo confundida.

—¿Algo que no sepa? —preguntó.

—No lo creo —respondió después de suspirar—. Es algo que yo sola debo de solucionar

Después, en el grupo de las porristas, se encontraban Lissana y Cana platicando cuando la albina le preguntó a su amiga si por qué se había limitado a molestar a Lucy, o que si ya se había cansado y había tomado el tema por la paz.

—Pues la muy zorra no ha hecho nada que me enoje —respondió indiferente mientras se cepillaba su largo cabello castaño.

—Te apoyo pero hay que estar atentas por si hace algo, tú misma has dicho que es toda una experta en el arte de mentir.

—Si lo dije, pero esta vez no me dejaré —respondió segura de sí misma—. Ya veremos cómo atacamos.

Loki estaba en el lugar que siempre está para pensar, la fuente de la escuela, desde que beso a Lucy sabía que su autocontrol se terminaría y no respondería en volverlo a hacer, estaba confundido en la forma en que tenía que ser con ella, trataba de ser el mismo de siempre pero cada vez era inútil y los sentimientos se le estaban saliendo de las manos, tantos años reprimiéndose saldrán a la luz un día de estos y con eso terminaría perdiéndola.

Pero con lo que no contó era que la rubia estaba parada frente a él, con la mirada penetrante.

—¿Qué paso? —preguntó tratando de sonar lo más normal posible pero sabía que era inútil. Su mirada decía más que mil palabras.

—Yo… solo…

Las palabras no salían, pareciera que tuviera un nudo en la garganta pero tenía que buscar una estrategia para no sentir nervios y saberse expresar. Loki notó el color carmesí en sus mejillas y supo lo que quería decir, el beso del que quería evadir plática, si algo quería es tener a Lucy con él y lo que menos era perderla, estaba entre una opción y quería más que nada la primera.

—Ya nada —dijo resignándose a que no iba a poder expresarse—. Buenas noches.

Lucy resignada, se retiró del lugar y camino rumbo a los dormitorios y en el camino se topó con el chico Dragneel que la saludó eufóricamente.

—¡Oye! Por cierto me gustaría invitarte un café el sábado ¿Se puede? Di que sí di que si —dijo haciendo berrinche cosa que hizo reír a la chica.

—Claro que acepto —contestó sonriente—, pero con una condición.

—¿Cuál?

—Que ahora te toca cantar a ti.

Natsu empezó a avergonzarse mientras que Lucy no paraba de reírse, le dijo que no era bueno cantando como ella y Gray pero haría el intento de no desafinarse.

—Lo importante es el esfuerzo —contestó pero le pasó a la mente una pregunta respecto a lo que tenía que hacer sobre su confusión—. Natsu, sé que esta pregunta es personal pero, ¿Cómo te diste cuenta que te gustaba Lissana?

—¿Eh? —emanó sorpresa—. ¿Cómo me di cuenta?—dijo mientras ponía su mano debajo de su barbilla—. Buena pregunta. Fue algo extraño, yo no me di cuenta hasta que Erza y Gray me acorralaron en mi cuarto y me encerraron dos días sin comer hasta que admitiera que me gusta. Declarármele sería difícil sino que ella me ayudó a hacerlo.

—¿Ayudar? ¿Cómo?

—En su cumpleaños nos besamos y con eso bastó para que nos diéramos cuenta.

—Ah ya veo—dijo algo decepcionada porque ese día estuvo en la fiesta haciéndose pasar por otra persona.

—¿Por qué la pregunta? Si se puede saber.

—No por nada—evadió la pregunta—es curioso saber cómo fue que se hicieron novios, es todo.

—Entiendo —dijo mientras se acercaba a ella y le tomaba la mano—. Pensaré mucho la canción que te dedicaré…

Natsu fulminó una mirada brillante que dejó sin aliento a la chica, por unos momentos se miraron a los ojos y ambos sintieron su alma libre, vagando fuera de sus cuerpos, elevándose al cielo y caso por tocar el cielo se sintieron sincronizadas y bajaron de golpe para volver a sus cuerpos, el chico abrió un poco los labios añorando los de ella, se fue acercando poco a poco sabiendo que era prohibido, pero siempre lo que no era saludable era más tentativo, alzó su mano para entrelazarla con la de ella y gracias a la pared la acorraló para que no escapara.

Sus ojos y sus labios eran perfectos, quería estar ahí, sin dejarlos de mirar pero su deseo de besarla era más grande aunque se fue acercando poco a poco pero fue interrumpido por la voz furiosa de Loki, Natsu se separó de ella mientras que él la tomaba de la cintura para defenderla.

—¡No cabe duda que aun teniendo novia sigues siendo el sinvergüenza de siempre! —exclamó con toda la ira mientras le mostraba una mirada de odio.

—¡Qué me estás diciendo imbécil, el que lo es eres tú…! —respondió, entonces Loki estuvo a punto de golpearlo si no fue por Lucy que se interpuso entre ambos.

—Por favor Loki… Natsu por favor vete —pidió mientras abrazaba al peli marrón ya que era el que estaba más dispuesto a iniciar una pelea—. Loki, por favor, tranquilízate…

Natsu notó los ojos de Lucy llenos de preocupación y miedo, no se pudo negar y se fue, pro sin antes insultar al marrón de haberlo tachado de patán, era algo que lo discutirían sin duda.

—¿Pero qué le pasa a este imbécil…? Parecía… ¿celoso? —pensó mientras se alejaba—. No creo que Lucy… quiera corresponderle, por algo no han sido novios —dicho esto en su mente, pateó un bote de basura, no se imaginaba a la rubia en una relación con Loki—. Demonios, todo menos eso.

Cuando el peli marrón ya estaba más tranquilo, dio un fuerte golpe en la pared, el dolor físico no le importaba, sino el ver al chico que más odiaba a punto de besar a la Lucy, quien era el ser que amaba, estaba ardido, celoso, enojado, resentido y decepcionado ¿desde cuándo estos dos tenían una relación de amistad?

—Loki… ¿Qué te pasa? —preguntó al ver la mueca del dolor a causa del golpe.

Él, ya harto de ocultar todo, de sentirse encerrado en su propia alma y no decirle cuanto lo amaba, exploto, pareciera los celos rompieron el hilo que el mismo había atado para que su amor no se manifestara, se dio la media vuelta para acorralarla en la pared y mirarla a los ojos.

—¡Es que no entiendes lo que me pasa! —respondió sin pensarlo—. ¡No entiendes que me puse celoso cuando ese imbécil intentó besarte! ¿Eres ciega, Lucy? Te amo, si te amo, por eso mi amistad es incondicional, por eso me preocupo por ti, por eso también velo tus sueños y me prometí a mí mismo protegerte ante cualquier impedimento de tus caprichos, Lucy… perdóname pero ya no podía contener este amor por ti y ese imbécil me hizo explotar… y no sabes como deseaba ese beso que me diste el sábado… no sabes que mis sentidos se activaron y también mi miedo a perderte, que no me correspondieras, que soy un loco enamorado, que yo… que yo no puedo evitar dejar de pensar en ti… Lucy… lo siento pero ya no podía más…

Lucy enmudeció mientras que él mantenía la mirada en el suelo, tardo mucho tiempo en que ella asimilara las palabras de su amigo, su confesión de amor, todo lo que sentía por ella y la ira que le causó en el casi beso con Natsu, estaba confundida y las lágrimas empezaron a sentir, entendía su dolor, por tantos años la amó y no pudo corresponderle, tantos años reprimiéndose y si no fuera por esta situación no se hubiera atrevido a soltar todo, se sintió la peor mujer del planeta, él aún estaba cabizbajo cuando la chica lo abrazó y empezó a llorar en sus hombros.

—Perdóname por ser una ciega pero ya no sigas reprimiéndote, por favor, perdóname Loki…

—No pasa nada, yo seguiré…

Pero no terminó cuando Lucy tomó su rostro y secó sus lágrimas, él quito las suyas y después de verse a los ojos se dieron un tierno beso que poco a poco fue subiendo de tono hasta que el la abrazo y empezó a tocar su cintura, hizo la travesura de meter sus manos debajo de su blusa sin llegar a zonas comprometedoras, la amaba y lo estaba demostrando en el beso que tanto añoraba, ella acariciaba salvajemente su melena marrón hasta que por la fatiga se despegaron, se miraron a los ojos y sonrieron.

—Contigo me siento en la gloria y lo acabo de comprobar.

Por un tiempo siguieron besándose hasta que exhaustos decidieron que ya era hora de dormir pero realmente ninguno de los dos lo hizo porque estaban felices de lo que había ocurrido, más Loki que su deseo al fin se hacía realidad.

Al día siguiente fue algo incómodo pero se sentía bien, ambos llegaron tomados de la mano al salón tomando la atención de los presentes, sobre todo al par de amigos.

—Fue más rápido de lo que pensé ¡Maldita sea! —pensó gray.

—¿Pero qué? —apenas pudo articular el Dragneel—. «Como es posible que de un día para otro anden —pensó mientras apretaba sus puños en señal de ira.»

La pareja saludó a sus amigos y el rostro de Juvia parecía molestó y Levi y Lucy lo mataron.

—¿Ocurre algo? —preguntó la rubia.

—A Juvia no le gusta eso —dijo señalando sus manos entrelazadas—. Juvia no quiere que sean novios.

—¿Pero qué estás diciendo Juvia? —dijo Levi decepcionada—. Pero si ellos hacen bonita pareja.

—A Juvia le parece repulsivo, lo siento pero no puede aceptarlo, será mejor que me valla de aquí—dijo mientras jalaba su maleta pero Loki la detuvo con el brazo.

—No sé qué tengas metido en la cabeza, pero será que platiquemos más de la situación…

—Juvia no tiene nada que hablar —contestó aún más molesta—. no está de acuerdo y quiere que la dejen en paz, Lucy serás su amiga pero ella no puede ver como ambos son novios, no son compatibles.

Lucy no entendía a su amiga y prefirió dejarla ir, buscaría el lugar y el momento indicado para discutirlo, Loki la soltó y la chica se sentó a lado de Gajeel, quien algo incrédulo le pregunto las causas del por qué no aceptaba la relación.

—A Juvia no le da buena espina —contestó y Gajeel le creyó, Juvia era muy acertada con su intuición.

—Si tú lo dices, te creo. Loki no se me hace un tipo de fiar.

Juvia se decidió a no hablarlos hasta que su amiga se diera cuenta que Loki no era su tipo, Gajeel la entendió y aceptó acompañarla para que no estuviera sola, ella se negó ya que no quería que por su culpa él los dejara de hablar y en el almuerzo recurrió a la única persona que le quedaba en confiar.

Cuando todos estaban en el almuerzo, ella decidida caminó a las mesas centrales donde se encontraban los populares y superdotados.

La chica, con una mirada fingiendo seguridad cuando en el fondo tenía pánico. Se quedó parada frente a ellos, justamente frente al moreno.

—Una valiente se acerca —dijo Ever a secas—. ¡Largo!

Gray, algo molesto por el comentario de Ever, se levantó del asiento y caminó hacia Juvia y apoyó su mano en su cabeza.

—Lo siento pero tengo asuntos que atender, con su permiso, no podre almorzar con ustedes —dicho esto se fue con Juvia al bufete dejando sin palabras a sus compañeros y Erza solo sonrió.

«¿Qué pretenderás Gray? —pensó mientras los veía alejarse—. aquí hay gato encerrado, solo espero que no te metas en problemas».

La pareja fue a servirse algo de comida y después se fueron a una de las mesas vacías hasta el fondo del comedor, Gray se sintió tranquilo pero no tanto porque muchos los miraban esperando alguna reacción y también porque era raro que un superdotado como él terminara sentado hasta las mesas del fondo.

—Creo que te excediste con lo de dejar de hablarlos —dijo Gray mientras cortaba el pedazo de carne para después metérselo a la boca.

—Juvia no quiere que Lucy ande con Loki, no lo acepta…

—Te entiendo, a mí tampoco me agrada que Lucy esté con ese idiota —dijo sonriente—. ¿Y qué harás solita?

—Juvia ha estado sola siempre, así que lo soportara…

—No digas eso —dijo dando su segundo bocado—. me tienes a mí y a los de las mesas de allá —dijo señalando a la central—. solo deja que hable con ellos y te aceptaran.

—No es necesario —agradeció por cortesía.

—¿Cómo que no es necesario? Juvia por favor, no te dejaré sola, eso no es de un caballero. Permíteme presentarte, estoy seguro que les agradaras o por lo menos no te sentirás incomoda, ¡Vamos! Di que sí.

Juvia no estaba segura pero Gray le insistía y aceptó. Terminaron de comer y ella fue directa a su habitación para buscar una nueva, eso se lo comentó a Gray y él estaba seguro que una de las porristas dormía sola y la convencería que la recibiera.

Gray se reunió con sus colegas en el jardín donde acostumbraban a pasársela antes de tomar sus talleres. Tomó su atención con un carraspeó para platicarles la situación de Juvia, pero antes Elfman se adelantó.

—¿Nos puedes decir porque te fuiste a comer con esa niña?

—A eso voy —dijo pidiéndole paciencia—. Se llama Juvia, es mi compañera de pintura y ella tuvo problemas. Ahora les pido el enorme favor de aquí hasta la Luna —dijo exagerando sus ademanes—, que la acepten al grupo.

Los chicos no lo tomaron tan mal mientras que las porristas estaban decepcionadas y empezaron a opinar entre ellas, dando sus puntos de vista negativos.

—Yo no puedo aceptarla, es amiga de Lucy.

—Pues ahora están peleadas —contestó seguro.

—Esto es una conspiración —dijo Lissana apoyado a su amiga.

—Si lo es, me hago responsable —contesto aún más tranquilo—. por favor, nunca les pido favores y ahora me lo niegan, que malas amigas tengo.

—Sí tú lo dices —dijo resignada Ino—, pero conste que tú te estás poniendo la soga al cuello.

—Gracias Ino, y les pido un favor especial a Lissana y a Cana, Juvia no tiene nada que ver con lo la enemistad que llevan con Lucy y quiero que por favor no le pregunten nada a ella sobre eso. Por el bien de ella y ustedes, ser mejor que no la involucren, sé que es algo tímida pero solo necesita paciencia para desenvolverse, de verdad es buena chica cuando la conoces.

Las chicas no tuvieron más que aceptar el favor de Gray y después preguntó si había alguna chica libre para que ella se cambiara de recamara.

—yo estoy libre —respondió Miki—. pero es mejor que Ino duerma conmigo y que ella duerma con Lissana.

—¿Yo por qué?

—Me parece perfecto. Lissana no digas nada, esta todo decidido ¿Vale?

La albina suspiro pesado mientras que las chicas se reían de su desgracia.

Llegó la tarde y empezaron a mudarse entre sí. Lucy se sintió mal cada vez que llegaba Lissana a ayudar a su amiga a cambiarse sobre todo que la chica le daba una mirada de desaprobación, por culpa de ella tenía que pasar por todo esto. Cuando al fin pudieron estar solas, la ojiazul pregunto:

—¿Por qué todo este drama?

—Juvia no está de acuerdo con mi relación con Loki, que por cierto aun no sé si somos novios.

—Pues felicidades y que mal por Juvia, pero bueno, espero que tengas suerte con Loki, me parece un chico perfecto para ti —dijo cortante y al mismo tiempo sintiéndose triunfadora.

La noche llegó y al fin terminaron, después de bañarse, las chicas se fueron a su respectivas recámaras no sin antes la albina quiso entablar una conversación con la peli azul.

—¿Qué son tú y Gray?

—Mmm, solo amigos —dijo nerviosa.

—Ah ya veo, eso es digno, para que Gray llame amigo a una persona, sobre todo una chica es raro. Según Erza es la única con dicho título —dijo cortante haciendo que Juvia se sintiera mal.

—Si Juvia no fuera su amiga, Gray no hiciera todo esto, la hubiera dejado sola.

Lissana sintió por primera vez que había ganado. Juvia tenía razón, Gray no era de los tipos que le nacía ayudar a alguien, siempre tenía que hacerlo mereciendo algo a cambio y en el caso de ella no le favorecía ayudarla. Sonrió y supo que tal vez Erza no era la única amiga íntima del moreno.

—Fullbuster da sorpresas —dijo sonriente—. Siéntete afortunada porque muchas desean estar en tu lugar, ese chico es una cajita llena de supresas, nunca sabes su siguiente paso.

—Je, gracias y Juvia es feliz que así sea.

—Por cierto Juvia —rompió el hielo que se había formado hace unos minutos—. ¿Qué haces en tus fines de semana?

—Pues, se reúne con sus amigos —dijo en tono de decepción—, y a veces solo pinta.

—Ah valla, pues el sábado nos vamos de shopping, ¿no crees? Nos divertiremos mucho y de paso te regalo algo, ¿vale?

El sábado llego y Ever, Cana, Lissana y Miki esperaban en una cafetería del centro comercial a la peli azul, algunas ya resignadas a que no llegaría, apareció agitada de caminar lo más rápido que podía, iba vestida con un vestido largo color azul y largo, las chicas hicieron un mueca de desprecio y Lissana supo que tenía un gran trabajo que hacer

—¡Lo sabía! necesitas un cambio de look urgente —dijo sonriente la albina mientras la jalaba y se la llevaba a las tiendas de ropa y las demás la seguían.

Tardaron más de cinco horas para buscarle la ropa apropiada, como era demasiado tímida no se podían tomar la libertad de comprarle algo atrevido ni tan formal ya que solo era una adolescente, después de comprarle automáticamente un guardarropa completo, se la llevaron a un salón de belleza donde le hicieron los arreglos necesarios.

Cuando ya estaba lista, las chicas sonrieron en señal de aprobación y tomaron el reto como misión cumplida. Cana le pasó un espejo para que se mirara y la chica apenas podía creer que era ella: era idéntica al retrato que Gray le obsequió, como si supiera que realmente era así libre de fachas, él había descubierto su belleza sin que nadie se hubiera tomado la molestia de hacerlo. Lloró de alegría mientras abrazaba a las chicas que poco a poco se fueron acostumbrando al carácter de la peli azul.

—Ahora a conquistar corazones —dijo Ever chuleándola.

—Yo no, yo tengo novio —respondió Mirajane.

La tarde se dedicaron a divertirse, juvia a pesar de su timidez y que no tenía mucha afinidad con las porristas se sintió bien con ellas, pero admitía que extrañaba a Lucy y que sería difícil aceptar su relación con Loki, pero también ya se estaba adaptando a ellas y también tenía la oportunidad de almorzar en la escuela en compañía de Gray, cosa que añoraba desde que lo vio por primera vez.

De nuevo llegó el inicio de semana y las clases estaban por empezar. Gray se sintió extrañado que su amiga peli azul no asistiera a pintura. Las pláticas del salón eran a cerca del fin de semana cuando de pronto, con la gran mayoría de alumnos dentro, se abrió la puerta y era Juvia.

—Buenos días a todos —dijo algo tímida.

Todos se quedaron boquiabiertos sin contar al mismo Gajeel que nunca imaginó verla tan hermosa. Lucy se tapó la boca para evitar un grito de impresión, Loki abrió los ojos más de lo habitual. Levi dejó caer su libro que tenía en manos, los demás dejaron sus conversaciones para admirar la belleza de la chica. Natsu le preguntó a su novia si era Juvia, Lissana sonrió satisfactoria porque sabía que había hecho un buen trabajo y Gray, él aún seguía atónito ante la belleza y el cuerpo que había tenido escondido entre sus ropas holgadas.

—Juvia —apenas pudo hablar la rubia pero la chica no tuvo más que ignorarla, con todo su dolor y pena, lo tuvo que hacer, se lo había propuesto y no fallaría.

Gray se levantó, la tomó de la mano y permitió que se sentara a lado de él. Le sonrió y supo que al fin, la tendría así de hermosa para poder presenciarla más, solo que esta vez tendría que esforzar a su autocontrol si no quería terminar haciéndole algo impropio para una dama tan fina y delicada como ella.

—¿Te diste cuenta que eres hermosa? Mi vista artística no me falla —dijo mientras le sonreía y se sentaban.

—Agradézcale a Lissana, ella fue la de la idea —dijo con una mueca positiva mientras saludaba a la albina.

—Fue un gran reto con buenos resultados, mejores de los que esperábamos.

Así fue pasando la clase, entre pequeñas platicas Juvia se dio cuenta que tal vez había sido una gran decisión, a pesar que Cana no le había preguntado acerca de Lucy algo le intrigaba pero lo pasó desapercibido porque no era algo tan alarmante, su intuición era buena y confiaba en ella, pero ver más seguido a gray era el motivo por la que no aceptaría volver al grupo al que antes pertenecía, y solo había una razón para regresar, y esa era que Lucy se diera cuenta de los sentimientos mutuos entre ella y Natsu.

El moreno se dio cuenta de la preocupación y preguntó:

—¿Los extrañas?

—Si —respondió—. Juvia no debe de hablarlos porque Gray le dijo que dentro de poco Natsu caería en la trampa que le puso.

—Sí, pero este tonto es lento para darse cuenta —respondió al oído para no ser escuchado por la pareja que tenía a lado de él—. Solo un poco más y el drama empezará.

—Lo sabe y a Juvia no le agrada Loki, se dio cuenta que es un doble cara.

—Eso también sospecho —dijo serio—. Más bien lo sé desde que te vi con ella… —pensó mientras apretaba los puños—. nunca olvidaré el día en que te vi con ella… con mi prometida —finalizó mientras observaba con odio, a la pareja que estaba frente a ellos.