TRECE
James se sentía confundido. La semana estaba por terminar y no había tenido un solo disgusto con Athena Pucey, sino que al contrario; la muchacha se portaba cada vez mas amable con él. 'Algo anda mal…' Pensó el viernes por la mañana a la hora del desayuno, cuando Pucey, sonriendo le había pedido el jugo.
"Gracias!" Agradeció Athena, cuando James le pasaba el vaso lleno de jugo de calabaza. 'Gracias? Athena Pucey agradeciéndote? Definitivamente algo anda muy mal!'
"Vamos, Aritmancia comenzará en pocos minutos!" Oyó decir a Tegan, pero no se movió, sino que siguió sumido en sus pensamientos, tratando de descubrir que era lo que pasaba con Pucey, y por qué ese repentino cambio de actitud después de lo sucedido en Hogsmeade. En cambio Athena y Fred se pusieron de pie.
"No vienes?" Athena le preguntó, sacándolo de sus pensamientos.
"Qué? Si, claro! Vamos" Dijo James poniéndose de pie.
Llegaron al aula de clases, donde el profesor Fellon ya los esperaba. Tegan y Athena se sentaron hasta adelante, como de costumbre, mientras Fred y James tomaban los escritorios de atrás.
"Lo notaste?" Le dijo James a Fred en un susurro, una vez se hubieron sentado. James le había contado a Fred lo que pensaba acerca del cambio de Athena, pero Fred no parecía tomarlo muy en serio. "Dime que lo notaste! Me ha dado las gracias en el desayuno, Freddie, las gracias!"
"Y qué?"
"Y me ha esperado para venir a clases! Te lo digo, Fred, algo ha cambiado en ella. Puede que el beso le haya gustado de verdad…"
"Ja! Vamos, James, estamos hablando de Pucey!" Le dijo Fred.
"Eso no la hace inmune a mis encantos!" Protestó James.
"Pero tampoco puede ser que con un tonto beso, que aun no puedo creer que no te hayas controlado, hayas logrado que se olvidara de todo el odio que te tiene y de pronto estuviera de rodillas por ti!" Exclamó Fred.
"Y por qué no? Soy encantador!" Dijo James pasándose la mano por el pelo. Fred negó con la cabeza sin prestar atención a su primo. "Niégalo si quieres, pero conozco a Pucey, Fred y sé que algo le ocurre"
"Cualquier cosa que eso sea, no tiene nada que ver contigo, James" Le dijo Fred en una voz demasiado baja para no llamar la atención del profesor.
"Ya lo veremos…" Dijo James, más para él mismo que para Fred.
"Entonces de verdad piensas hacerlo? Seguirás con tu plan!" Tegan y Athena hablaban en susurros. La clase de aritmancia era la única en la que podían hablar del tema, ya que era la única materia que llevaban sin Emma ni Georgia. Athena asintió. "Pero, y que hay con Louis?" Athena suspiró. Era verdad, el único problema con su plan era que tendría que dejar de lado su relación con Louis. "Si pretendes hacerte la enamorada de James no puedes salir con Louis, o si?"
"No lo sé, Tegan! No he pensado en eso aún" Le dijo Athena.
"Athena es muy simple! Louis te ha gustado toda la vida, y ahora que algo podría pasar entre ustedes no puedes dejar escapar la oportunidad, ni para vengarte de James Potter!" Tegan intentaba hacerle cambiar de opinión y Athena lo sabía muy bien, solo estaba utilizando la situación Louis como último recurso para hacerla recapacitar.
"Te equivocas, no hay nada mas importante que vengarme de ese imbécil! Tegan ha hecho mi vida en Hogwarts una miseria!"
"De verdad Athena? No crees que estas exagerando?" Athena dejó la pluma en la mesa al escuchar las palabras de Tegan, y se cruzó de brazos.
"No empieces tu también a defenderlo, que con Georgia ya tengo suficiente!" Le reclamó.
"No, no. No lo defiendo! Entiendo que dos personas pueden no caerse bien, pero no entiendo que es lo que te ha hecho para querer hacer algo tan cruel!"
"Bueno, me quito el puesto de buscadora en el equipo!" Explicó Athena, mientras retomaba la pluma para seguir escribiendo.
"Athena eso fue hace mas de tres años, por favor supéralo! Que de verdad es tan malo ser cazadora?" Quiso saber Tegan.
"No es eso! Es que siempre tiene que ganar, siempre! No es justo que solo reciba privilegios por ser quien es, cuando ni siquiera lucha por ellos!" Explicó Athena. Le era muy difícil hacerle entender a sus amigas lo que Potter significaba, pero ella lo tenía muy claro; Potter pasaba por encima de quien fuera para lograr sus propósitos, y generalmente era ella quien acababa siendo pisoteada.
"Pues entonces la manera adecuada de vengarte sería ganarle en algo! No romperle el corazón!" Le dijo Tegan. Para entonces la clase estaba por terminar. Athena no contestó para apuntar los deberes que tendría para la próxima clase.
"Hablas como si Potter no pudiera vivir sin mi, y si te soy sincera todavía no sé si sea de mi de quien esta enamorado!" Le confesó Athena una vez terminó de escribir, y el profesor daba por finalizada la clase. Tegan roló los ojos.
"Ya te lo dije, Jude me contó todo lo que James le dijo a Fred!" Insistió Tegan, mientras tomaba del suelo su mochila.
"Pues tal vez Jude te engañó, tal vez todo fue un plan de Potter para hacerme ver como una estúpida! Pero no te preocupes, esta vez estoy preparada, y si es solo una bromita mas no caeré en su juego, te lo aseguro." Fred y James se acercaron a ellas para salir del salón, y entonces Athena cambió de actitud, mostrando una enorme sonrisa en cuanto los vio. Fred pasó de largo sin mostrar interés en ellas y salió del aula, en cambio James miró a Athena extrañado y le sonrió discretamente, pero sin hablar salió después de Fred.
"Es en serio Athena?" Le dijo Tegan al mirar la extraña y tonta actitud de su amiga. Athena roló los ojos y miró a Tegan.
"Tengo que averiguar si de verdad soy yo de quien gusta! Y es la única manera de lograrlo. Y será mejor que sigamos la charla mas tarde, ahora vamos, vayamos a comer que muero de hambre!" Le susurró Athena a Tegan para después salir del salón tras James. Tegan suspiró y siguió los pasos de Athena.
"Athena, espera!" Athena fue interceptada por Louis Weasley al salir del salón. Fred y James pasaron junto a ellos, y Athena pudo notar una mirada de disgusto en el rostro de James al ver a Louis.
"Oh, oh… Potter o Weasley! Y ahora que vas a hacer?" Le susurró Tegan sarcásticamente antes de alejarse de ella y alcanzar a James y Fred. "Chicos! Espérenme" Athena observó a Tegan alejarse con James y Fred, para después dirigir su mirada a Louis, quien estaba frente a ella.
"Hola" Lo saludó tímidamente.
"Cómo ha estado tu clase?" Le preguntó Louis.
"Bien!"
"Cualquier duda que tengas, sabes que puedes preguntarme!" Se ofreció.
"Gracias, Louis" Athena intentaba no mirarlo a la cara, pues si lo hacía, sabía que se olvidaría de todo y caería derretida ante los ojos azules.
"Caminas conmigo hasta el Gran Comedor?" Le pidió Louis ofreciéndole su brazo. Athena asintió y tomó su brazo, sin mirarlo a la cara. "Athena está todo bien?" Le preguntó, ella asintió. "Eh, de acuerdo… Te gustaría comer conmigo, en la mesa de Ravenclaw hoy?" Le preguntó Louis. Athena fue tomada por sorpresa, que tuvo que mirar a Louis para asegurarse de que no le estuviera tomando el pelo, para descubrir al muchacho esperando ansiosamente su respuesta.
"Yo…" Dijo titubeando. Y realmente moría por decir que si, pero el rostro de James Potter pasó por su mente y se quedó callada.
"Vamos, Athena! Ya te haz hecho del rogar lo suficiente! Entiendo que lo merezco pero no crees que ya sería hora de perdonarme?" Athena lo miró desconcertada. Louis creía que se estaba haciendo la difícil. 'Cómo te digo sin que lo creas?' Pensó mirándolo a los ojos. "Me perdonarás?" Continuó Louis al ver que Athena no contestaba.
"Oh Louis, de verdad, no es eso! Es sólo que…" Louis la interrumpió.
"Cualquier pretexto que me pongas hoy, no te lo creeré!" Dijo para no darle ni el tiempo necesario de buscarse una excusa. Entonces la tomó de la mano. "Vamos, es solo el lunch… Cambiaras de aire y evitaras a mi adorado primo por 45 minutos!" Le dijo en broma, logrando que Athena riera. 'Como lograr salir contigo y enamorar a tu adorado primo…' Pensó. "Será divertido!" Terminó por asegurarle Louis.
"De acuerdo, lo haré…" Aceptó Athena suspirando. El rostro de alegría de Louis hizo que no se arrepintiera de aceptar su invitación. El muchacho comenzó a guiarla al Gran Comedor sin soltar su mano.
"Sigues en detención?" Le preguntó, Athena asintió frunciendo el entrecejo. "Cuantas semanas mas durará?"
"Se supone que hoy es el último día!" Explicó Athena. "Pero perder dos semanas de practicas de quidditch ha sido terrible, sobretodo para mi!"
"Por qué lo dices?"
"Bueno es solo que no he podido recuperar mi condición y sé que el equipo comienza a hablar a mis espaldas, y lo peor es que el primer partido de la temporada está por venir y es contra Slytherin." Al hablar de quidditch, Athena descubrió lo olvidado que lo tenía y como cada cosa que le había dicho a Louis era verdad; tenía que ponerse a practicar y dejar sus juegos con Potter si quería conseguir la copa de quidditch.
"No te preocupes, estoy seguro que tendrás el tiempo suficiente para entrenarte, así para cuando sea el partido, Gryffindor destrozará a Slytherin!" Dijo sonriendo.
"Yo no estoy tan segura de eso…"
"Athena, a decir verdad yo no sé mucho sobre quidditch pero lo que si sé es reconocer un buen jugador cuando lo veo, y tu eres una excelente jugadora! Inclusive en tus peores días eres mil veces mejor que cualquier Slytherin, así que no tienes nada de que preocuparte, créeme."
"Cómo haces para siempre saber que decir y hacerme sentir mejor?" Louis se encogió de hombros con una encantadora sonrisa.
"Es simplemente la verdad" Aceptó. Athena descubrió lo fácil que era desahogarse con Louis, pues el muchacho siempre decía lo que ella quería escuchar.
Al momento en que Athena y Louis entraron al Gran Comedor, Athena fijó su mirada en la mesa de Gryffindor, dónde encontró a Emma, Georgia y Tegan riendo tontamente y lanzándole miraditas; y a pocos metros de distancia de sus amigas encontró a James quien no quitaba la mirada de ellos. Athena se miró a si misma tomada del brazo de Louis y comenzó a sentirse incomoda al lado de Louis, mirando a James sentado en la mesa de Gryffindor. 'Todo se debe a todo lo que ha pasado… Y a que mi plan no está funcionando del todo. Es eso Athena, y nada mas' Se trataba de convencer, pero la verdad era que no le había gustado la mirada de decepción que había en el rostro de James.
Louis la guió hasta la mesa de Ravenclaw, sin notar lo incomoda que se sentía y dejó que se sentara primero que él. Le sirvió jugo de calabaza, Athena lo agradeció, le presentó a sus amigos, Athena sonrió amablemente a cada uno de ellos. Louis le hablaba alegremente y Athena hacía como si lo escuchara, pero en realidad su mente estaba en la mesa de Gryffindor, específicamente en el muchacho de pelo negro alborotado que la fulminó con la mirada al entrar al Gran Comedor.
"Athena, segura que está todo bien?" Insistió Louis al notarla distante. Athena lo miró y suspiró. No era justo para Louis.
"Si, todo bien..." Louis la miró inseguro y con desilusión, pero no insistió mas. Athena lanzó otra mirada de reojo a la mesa de Gryffindor, para encontrar a James y Fred sumidos en conversación. 'No es justo para Louis, ni tampoco para mí! Él es el niño perfecto! Estoy sacrificando las cosas que mas quiero por algo tan tonto como Potter… Tegan tenía razón, no puedo permitir que James Potter se vuelva más importante que el quidditch, y mucho menos que Louis.' Después miró a Louis y le tomó la mano, le lanzó una sonrisita y comenzó a disfrutar de su almuerzo a su lado. 'James Sirius Potter podrá esperar…'
James se encontraba sentado, en un rincón de la sala común, y junto a él estaban Albus y Rose discutiendo sobre el primer partido de la temporada de quidditch: Gryffindor vs. Slytherin. Pero James no ponía atención, tenía su mirada puesta en Athena, quien se encontraba sentada a pocos metros de distancia de él, en uno de los cómodos sillones junto a la chimenea, y charlando con sus amigas.
Algo extraño estaba pasando con ella, James lo sabía bien, pues no era digno de Athena saludarlo al llegar a clase, ni mucho menos mostrarle una sonrisa, pero lo que mas agobiado lo tenía era lo ocurrido en el almuerzo. 'Si de verdad sintiera algo por mi no hubiera ido con Louis! Estará confundida? O querrá negar lo que siente?' Sus pensamientos lo estaban volviendo loco. 'No, claro que no! Fred tenía razón, estaba viendo cosas en donde no las hay! Athena Pucey no puede sentir nada por mi! Siempre ha sido Louis, el perfecto de Louis…' Pensó mientras la observaba reír a carcajadas por algo que Emma había dicho. 'Se ve todavía mas guapa cuando ríe. Lo odio!'
"Siempre y cuando Athena comience a jugar bien!" James escuchó a Rose pronunciar el nombre de Athena y regresó su atención a sus primos. "Se que tal vez todo ha sido culpa tuya James, pero Athena no ha jugado como solía hacerlo! Temo que no este más a la altura de nuestro equipo!" Dijo preocupada.
"Tal vez sería mejor si la reemplazáramos…" Sugirió Albus. James negó con la cabeza rápidamente.
"Reemplazarla? Te haz vuelto loco? Pucey es una excelente jugadora de quidditch!" "Estas defendiendo a Athena, James?" Le preguntó Albus con suspicacia.
"Defender a Pucey? Por favor, Al! Solo acepto que sabe jugar quidditch. Además, tu fuiste quien se enojó cuando pretendí sacarla del equipo! De pronto quieres sacarla?" Dijo cambiándole el tema.
"No quiero sacarla, solo reemplazarla hasta que comience a jugar bien de nuevo!"
"El problema es que ha tenido mucho en la cabeza últimamente, es todo!" Explicó James. "Ya volverá a estar en forma para el día del partido, de eso me encargo yo" Aseguró.
"Además Athena no puede ser sacada del equipo! Ordenes de McGonagall!" Dijo Rose.
"MCGONAGALL!" Exclamó James de pronto, poniéndose de pie. "Tengo que estar en su oficina en menos de 5 minutos!" James miró a Athena, después de lo sucedido en Hogsmeade ya se había hecho costumbre que la James llamara pocos minutos antes de su detención para llegar juntos hasta McGonagall, pero en lugar de ir por ella, como lo había hecho toda la semana, la dejó sentada en donde estaba, y salió de la Sala Común. "Que su nuevo novio le recuerde que tenemos detención!" Exclamó en voz alta mientras caminaba hacia la oficina de McGonagall. Estaba enojado, no quería estarlo, pero lo estaba. Tontamente había creído que el cambio de Athena se debía a que tal vez sintiera algo por él. "Pero lo único que buscaba era agradarme, para que no me molestara que saliera con Louis!" Volvió a hablar en voz alta, pasándose una mano en el pelo y desordenándolo con rabia cuando quedó frente a la estatua que ocultaba la oficina de la directora "Dulces caramelos" Pronunció la contraseña.
"Potter!" Antes de que pudiera entrar, Athena lo llamó. "Oye, Potter, espérame!" James tomó un largo suspiro antes de darse la vuelta y encontrarse con ella.
"Pucey…" Dijo mostrando una falsa sonrisa y dejándola pasar. Athena lo miró extrañada mientras entraban en la oficina.
"Qué esta todo bien?" Le preguntó Athena frenándose de pronto.
"Si, todo bien por?" Mintió James mirando a cualquier lado menos a ella. Athena se alzó de hombros.
"No lo sé, me haz dejado en la Sala Común!"
"Bueno, sabia que vendrías y… No sé, no quise molestar tu conversación… Entramos?" No quería escucharse molesto y mientras mas tiempo se quedaran afuera, menos podría lograrlo. Athena suspiró.
"De acuerdo…" Dijo ella entrando en la oficina de McGonagall.
La oficina de McGonagall se encontraba vacía, pero en el escritorio estaba el reloj de arena que les contaba el tiempo de su detención, y James y Athena sabían que aunque McGonagall no estuviera para recibirlos estaría cerca para asegurarse de que cumplieran con su detención, así que tomaron asiento y permanecieron unos minutos sin hablarse.
"Potter…"
"Y cómo…" James y Athena habían comenzado a hablar al mismo. "Lo siento, primero tú!" Dijo James de manera cortante, pero cediéndole la palabra.
"No, primero tú!" Le dijo Athena. Comenzaba a molestarse por el extraño comportamiento de Potter.
"Pucey, por favor, primero las damas" Dijo James sarcásticamente.
"No, no, primero tú!" Insistió de mal modo. James la miró desesperado antes de contestar.
"Eres increíble! La primera vez que trato de ser caballeroso contigo y no me lo permites!" Dijo en tono molesto, la testarudez de Athena no ayudaba a su mal humor.
"Me interesa más lo que tengas que decirme que tu repentino cambio de actitud y caballerosidad hacia mi!" Le dijo.
'Repentino? Le parece repentino mi comportamiento! Y que hay de ella?' Pensó James. La miraba sin poder creerlo, cómo era posible que siempre encontrara la manera de voltearle las cosas?. "Bien..." Dijo derrotado. "Cómo estuvo tu almuerzo de hoy? Disfrutaste de la agradable presencia de Louis?" Sabía que no lo había dicho en tono tranquilo, y que tal vez Athena se diera cuenta de lo mucho que le había molestado. "Qué?" Preguntó Athena cruzándose de brazos.
"Oh nada… Solo analizaba tu grado de hipocresía!" Prorrumpió él. Su rabia crecía cada vez más y no podía evitarlo.
"Qué es lo que te pasa, Potter! Estamos en detención recuerdas? Quieres agregar una o dos semanas mas de castigo?" Le dijo Athena. Ella también comenzaba a enojarse.
"No sé, dímelo tu!"
"Qué es lo que te pasa?" Volvió a preguntar Athena.
"Que no puedo creerte! Después de cómo te haz comportado conmigo; de pronto eres amable conmigo, me saludas en los pasillos, me sonríes, y el sábado vas a buscarme a Hogsmeade y me dices que no quieres seguir ignorándome! Hasta me reclamas el hecho de haber hablado con Mary! Pero soy yo el del repentino cambio de actitud?, No lo creo!"
"Y que hay de ti?" Contestó Athena igualmente alterada. "Es muy normal ir besando a todas las niñas que según tu no soportas? Lo haces muy comúnmente, Potter? Porque yo tampoco me lo creo!" Athena lo miraba esperando una respuesta, pero James no sabía que contestarle. "Y bien?" Preguntó Athena.
"Podrías dejar ya ese tema!" Le contestó James. "Supéralo, quieres!"
"Por qué, Potter?!" Le preguntó Athena.
"Porque parece que quisieras descubrir el trasfondo de lo que pasó! Puedes esperar toda la vida, muñeca, porque no hay nada, de acuerdo? Nada!" Exclamó James sin saber que tan convincente se había escuchado, sabía que se había puesto rojo del coraje. Athena lo miraba de manera extraña, con una gran sonrisa maliciosa, como si de pronto hubiera descubierto algo. Se miraron por largo rato, James nervioso comenzó a mover la pierna con rapidez, Athena en cambio, lo miraba tranquila y su sonrisa no salía del rostro.
"Bien." Dijo Athena al fin. "Y cómo estuvo tu día?" Su cambio de tema lo alteró aún más.
"No me cambies el tema, Pucey!" Exclamó furioso.
"Escúchame bien, Potter, cualquier otra queja que tengas en mi contra ahórratela para salir de detención porque hoy es el ultimo día que tengo que soportarte y no quiero que por tu culpa nos agreguen más días, así que sí, cambiaré el tema!"
"Definitivamente por mas que intento leerte, Pucey, no puedo. Cual era tu intención en Hogsmeade, por que quisiste terminar nuestra tregua?" Le preguntó James ignorando por completo lo que ella le había dicho. Athena suspiró.
"No me sentía bien sabiendo que no sería capaz de insultarte y pelear contigo" Explicó. James se puso de pie para salir de la oficina. "A dónde vas?"
"Me voy!" Explicó sin voltear. "Dile a McGonagall que estoy dispuesto a tener un mes mas de detención si es necesario, pero en este momento no puedo estar aquí, no contigo"
"Espera, Potter!" Pero James ya había salido de la oficina sin mirar atrás, Athena titubeo unos instantes, pero salió tras él. "Puedes detenerte! Po… James!" Athena esperó, el truco había funcionado, el llamarlo por su nombre hizo que James se volteara para mirarla.
"Qué? QUÉ?" Exclamó mirando a Athena desesperado y con su mano en el pelo.
"Qué es lo que te pasa?" Volvió a preguntarle Athena.
"Que yo pensé que todos tus cambios eran porque de pronto te sentías atraída por… Pero con sólo unas dulces palabras que recibiste de mi primo me di cuenta lo equivocado que estaba!"
"Qué? Y por qué te molesta tanto saber que no es así!" Le preguntó Athena acercándose a él poco a poco.
"De verdad no te das cuenta? Necesitas que te lo explique?" Le dijo James dándose por vencido, y acercándose a ella lentamente también.
"Si, me gustaría mucho que lo hicieras!" Dijo en un susurro.
"Bien…" Entonces James olvidó todo el esfuerzo que había puesto para que Athena no descubriera lo que sentía, y tomándola de la cintura volvió a besarla, poniendo toda su furia y todos sus celos en el beso que Athena contestó al instante. Athena se dio cuenta que lo que Tegan le había dicho era verdad, era ella de quien James estaba enamorado, y llena de orgullo contestó el beso con la misma furia que él.
MARCADOR:
James – 9
Atheba – 4
