Mucho de lo que dice aquí, alguna vez lo pensé y lo hice. Les abro mi corazón y les escribo lo siguiente, por favor, lean y comenten que me es difícil decirles que, esto tiene un parecido conmigo. Por cierto, voy muy bien en la escuela, fue un dia largo pero gracioso ¡Llore de tanta risa! Feliz día.

Capitulo 14: ¡PESADILLAS!

A la mañana siguiente Jimmy se levanto con un fuerte dolor de cabeza, estaba en otro lugar, en una pradera en temporada primaveral, no recordaba nada de lo que habia sucedido la noche anterior, solo recordaba a Cindy y a él ¿Abrazados?

Sacudió la cabeza ¿No era posible?, pero lo era, tanto así, tenia en su piel el calor de la chica, luego se levanto y logro identificar un olor, camino a una dirección en la que aumentaba aquella pestilencia, sentía un olor fétido, repugnante, un hedor despreciable, arrugo su frente mientras cerraba sus ojos.

Los abrió, miro por todos lados y no estaba, sentía que en cenizas habían quedado las palabras que se habían dicho tiempo atrás.

Sacudió levemente su cabeza, luego vio a su alrededor y ella no estaba. Ni su aroma, ni su silueta, ni nada. No estaba. Se había ido. El olor seguía allí, su nariz no podía ignorarlo.

Comenzó a caminar adentrándose a la pradera, esa ansiedad de buscarla era inmensa y la desesperación de no hallarla era una locura, ese hedor seguía allí, le daba nauseas pero pensó que si Cindy se había levantado antes de seguro ella también había ido tras ese olor.

Siguió caminando hasta que el hedor llego hacer tan penetrarte que lo mareaba, era como alguna especie de gas, revuelto con excrementos y… Jimmy en realidad no sabía como definir lo que olía.

Luego vio un cabello rubio, este desapareció, Jimmy con sorpresa y felicidad siguió aquella silueta, esta corría demasiado rápido para él, la risa de la chica se escuchaba por doquier, algo lo hipnotizaba estaba seguro de ello. Algo le hacia seguir caminando aunque el olor fétido fuese repugnante.

Ahí estaba, ahí estaba Cindy con su cabello suelto, recordaba que su cola había quedado en cenizas dentro del laberinto.

Cindy reía muy divertida, estaba allí, tan hermosa, tan… Jimmy logro ver a Nick. Este se acercaba a ella sensualmente, quería moverse pero no podía, algo lo detenía, ¿O en realidad no era nada? No importaba.

Nick se acercaba a ella mientras que le acariciaba el rostro- Te amo

Jimmy sentía furia al oír esas palabras de los labios del moreno, era inconcebible que este estuviera diciéndole esas palabras. Las palabras que él debía decirle, las palabras que él sentía pero ignoraba por razones que desconocía ¿O no las desconocía?

-Y yo a ti- respondió Cindy con tanta dulzura que provoco que Jimmy se dejara caer quedando hincado- Te amo.

Era verdad. La había perdido y ya no había nada que hacer para remediarlo. Él les había dejado el camino libre y ahora ellos podían estar juntos, con Nick escribiría su primera historia, su primer cuento, sus primeros besos, él seria su príncipe del cuento de hadas que de seguro, ella buscaba.

-Eres tan linda, tan inteligente, tan bella pero solo yo puedo decírtelo con libertad Cindy, solo tu futuro novio se quedara a tu lado, linda.- la rubia miraba con una expresión risueña.

-¡Cindy!- exclamo Jimmy con desesperación más sin embargo no lo escuchaban- ¡Cindy!, ¡Maldita sea! ¡CINDY!- grito con toda su fuerza y desesperación.

-No escuches amor. Es solo alguien insignificante- Cindy rio mientras que Nick tomaba el rostro de la chica, de la quijada para ser exacta, luego la atrajo y levemente la beso.

Una pequeña lágrima recorría por los ojos del genio. Por primera vez sus ojos se humedecían con cautela. El genio hincado comenzó a pensar. Algo andaba mal. Nick había muerto virtualmente, él lo había visto hundirse en el agua, y Cindy aun vivía en el mundo virtual como él, estaba seguro de ello. No era posible que Nick estuviera allí en aquella pradera.

-"Piensa Jimmy" "Piensa"… "Piensa, piensa, piensa" "Una ilusión" "Rompe la ilusión"- se decía- "peñizcate, date una bofetada pero haz algo- el genio hizo ambas cosas. Posteriormente pudo ver que una gran planta carnívora estaba en frente de él, a punto de comerlo. Dio pasos hacia atrás y se echo a correr ¿Qué había sido todo eso?

Sus piernas aun corrían a grandes zancadas, regresando al mismo lugar al que había despertado. Miro hacia todos lados y aun no había nadie.

Volvió a dejarse caer en el suelo recordando detalle a detalle toda su ilusión, quería sacar conclusión de todo ello.

Mientras tanto Cindy hacia exactamente lo mismo desde un árbol lejano. Lloraba descontroladamente por aquella pesadilla que la había levantado, tenia mucho sueño, pero era tantas cosas que mantenía en su cabeza que le era imposible regresar a dormir. Recordaba todo perfectamente.

Cindy estaba en la arena movediza. Sus piernas ya no las veía, Jimmy estaba frente a ella ayudándole a salir de allí.

Tener sus manos entre lazadas le daba mucha fuerza, sabia que saldría de allí. Verlo con aquellas facciones de preocupación le causaba placer, lo quería mucho. Ella lo sabía.

De pronto una voz femenina pronunciando el nombre del genio apareció, era Betty con su hermoso vestido. Esta seguía pronunciando el nombre del chico y este dejo de hacer fuerza pero aun le sostenía la mano.

Jimmy y Cindy aun se veían fijamente, uno al otro pero Betty estaba más cerca, hasta que esta poso sus labios en las mejillas del genio, haciendo que este la soltara por completo

-¡Auxilio!- grito Cindy desesperadamente, mientras que sus ojos se hundían en lágrimas.

-Jimmy no la escuches- decía Betty con esa voz tan suave- es tu rival, la odias mientras ella te ama en secreto- Cindy veía la cara de asombro de Jimmy, quien miro a Cindy por un par de segundos con incredulidad, Betty tomo el rostro del chico para que este la viera.

-¡Ayuda!, ¡Me hundo!- menciono Cindy una vez mas con la esperanza de ser rescatada.

-Déjala que se hunda. Me tienes a mí.

Jimmy y Betty veían ha Cindy hundirse, allí paralizados sin hacer nada, formándose en ambos labios una leves y misteriosas sonrisas, luego las sonrisas comenzaron a hacer ruidos, convirtiéndose en carcajadas.

Estaba siendo humillada y traicionada. Eso se buscaba por esperar a que algo bueno le sucediera.

-Jimmy….

El genio se hinco y le extendió la mano, ella iba a tomarlo pero este la saco rápidamente y volvió a pararse a lado de Betty.

-¿Ya lo vez amor?, siempre te ha querido, sabe tu nombre, creyó en ti. ¿Qué harás con eso mi amor? ¿Verdad que lo usaras en su contra?

Era cierto, Cindy recordaba que él ya sabía que ella sabía su nombre. Ahora más que nunca debía de: Aniquilarlo.

-Betty… ten la certeza de que, nunca jamás, me enamoraría de alguien como ella. Ella no es como tú.

-Ni lo será cariño. Tu y yo nos burlaremos de ella- Betty y Jimmy se acercaron y sus labios se juntaron hasta tomar fuerza mientras que Cindy se hundía en esas arenas movedizas. Y luego perdió la vista. Lo último que había visto era a un Jimmy y una Betty besándose.

-Listo.

-Eres malo uno. ¿No crees que te pasaste?

-¿Pasarme porque?

-Sembraste cizaña entre los dos, dudo que se ayuden mutuamente en la próxima prueba.

-¿Y que me importa? Yo solo quiero que ambos salgan del juego con el orgullo lastimado, con el corazón roto, amándose pero con el punto de odiarse.

-Uno. Se mataran mutuamente. Lo se…

-Ese es el detalle camarada. Ese es el detalle, que entre serpientes se ataquen y den a relucir sus sentimientos- sonrió. Mientras tanto…

Jimmy había visto algo detrás de un arbusto, provocando que esté se levantara de sobresalto, luego se puso detrás del árbol a observar y noto que el arbusto se movía con mayor frecuencia, se acercó lentamente y se lanzo contra lo que venia.

Sus sentidos le habían fallado, ahora estaba encima de Cindy, sus miradas fugases se hicieron presentes por un par de segundos, luego pestañearon un poco y posteriormente esta lo hizo a un lado con mucha brusquedad y se levanto limpiándose su ropa.

-Cindy.- Murmuro recordando a Nick y ella besándose- ¿A dónde carajos te fuiste sin avisarme?

-¡Ja!, ¿Qué diablos te crees idiota?, ni mi padre me habla así con ti más un imbécil como tú.- Cindy sonaba ofendida y Jimmy arrogante.

Queriéndola sacar de sus casillas le dijo- Cuidado el lenguaje, usted es una especie de dama, dígame ¿Qué le paso?

-Si quieres que te hablen bonito ve hablar con tu madre, para que te mime y te de cariñitos.

-Wooo... Espera Vortex. Cuida más tus palabras o si no.- amenazó

-¿o Si no que? ¿Me mandaras de nuevo a este lugar?, ¿Me humillaras? ¿Traicionaras?, No genio. Mamá no anda con juegos.- se defendió ella.

-¿Sabes niña tonta? No vale la pena perder el tiempo discutiendo contigo.- concluyo.

-¡Vaya!, me alegra que te quieras ahorrar una docena de mentadas de madre dedicadas a ti.-

-¡ja!, Mejor cepíllate esa boca, te urge un novio para estar tranquila.- comento con enojo y hazaña.

-¡Oh mi Lord!- menciono burlonamente- ¡Cuánto lamento que vuestra presencia no sea de su agrado!, ¡¿Pero que cree usted?!- su expresión a enojo cambio- ¡No me importa!

-Eso ya lo sé que nunca le ha importado Srita. Vortex. Jamás le ha importado algo de verdad en la vida.

-¡Oh!, ¡Perdóneme!, es que yo no me la paso encerrada en un estúpido laboratorio inventando millones de cosas inútiles que de igual manera no servirán.

-¡Ah!, ¡Bruja!, al menos yo no ando pensando en que manera superar a los demás.

-¡Ay si!, ¡Mírame!, soy Jimmy, Tengo un laboratorio, un perro robot y un coeficiente intelectual de 200 ¿Alguien mas sabe sobre la teoría de Relatividad de Albert Einstein?

-¡Ya quisieras tener todo eso!, ¡Ya quisieras tener un laboratorio, tener las mejores notas!, Pero que pena… ¡Siempre serás la segunda!

-Al menos yo he estado enamorada- comenzó a decir con frialdad. Solo frialdad.- He amado y he perdido, me han traicionado, se han burlado de mí y me han presionado. He tenido amigos, he sabido que es una victoria en muchos ámbitos pero también me he sentido como basura. A diferencia de ti, a mi, ya no pueden hacerme más daño, ya nada puede impresionarme. Más bajo yo, no puedo caer.

Sus palabras eran en si, todo lo que Jimmy debía saber, el genio abrió los ojos como platos, no se esperaba toda esa respuesta y boquiabierto sin transmitir ruidos siguió escuchando

- En cambio tú. Si. No tengo un perro y menos un laboratorio, pero orgullosamente soy cinta negra en karate, ganadora de peleas nacionales, creativa, lista, ágil, sabiendo sobre llevar las cosas enfrentando la vida siendo resolutiva con lo que tengo, no inventando cosas para evitar los problemas. A diferencia de ti. No soy cobarde para vengarme de mi enemigo por medio de un juego virtual ignorando las secuelas. A diferencia de ti yo mido el peligro.

Cindy no dejaba hablar a Jimmy. Todo era cierto. Al fin Vortex había ganado una discusión, por primera vez no había empate. Solo un vencedor. Pero eso no se quedaría así. La pesadilla real, comenzaba.

-Perdona por que tu inteligencia no logre darte comodidades, pero a diferencia de ti no soy orgulloso ni agresivo. He salvado al mundo más de dos veces. He sabido darle aventuras a cada uno de ustedes. Soy el futuro de la ciencia. Yo tengo algo por hacer, tengo potencial. Tú aun te mantienes estancada peleando conmigo. Yo revolucionare muchas cosas. Tu no estarás en el.

-¿Y crees que me importa?- se mentía- ¿Crees en verdad el mundo gira a tu alrededor?

-Claro que lo hace- contesto- Tu aun estas aquí.

Tenia razón , maldita sea, ese idiota siempre tenia razón, si el mundo no girara hacia él entonces ella no estaría allí debatiéndolo a cada rato quería huir, huir de todo lo que sentía y hacia. Huir de él,. De todo lo que tuviera que ver con él.

Un silencio que duro más de 15 minutos se mantuvo ahí. Los dos sumidos en sus pensamientos, ardiendo por dentro oprimiendo tantas emociones: Ira, dolor, traición, humillación, orgullo lastimado, llantos, gritos y un sinfín de sentimientos relacionados a ellos resumiéndolo solo en dos palabras:

Odio y amor.

Convencidos de que los sentimientos de uno hacia el otro estaba más claro que nunca:

Pensaban que en verdad uno sentía un gran odio por el otro.

Cindy solo se volteo y se alejó de allí, esperando que esta vez la siguiera pero no sucedió.

Jimmy se quedo allí, paralizado seguro de que seguiría solo. Este tomo un rumbo distinto.

Mientras tanto en el mundo real, La profesora se echo a llorar. Era para ella un día más totalmente perdido. Sentía que ya no había más esperanzas. Que la obra seria todo un desastre si ellos no volvían.

Ni sus luces.

La profesora recordaba cada uno de sus peleas, era tan cardiaco que le parecía perfecto, eran ellos los que reflejaban ese odio-amor. La tristeza lo invadía acompañada con un poco de obsesión.

Mientras tanto. Jimmy caminaba y sentía que lo seguían, no era Cindy, tenia esa certeza pues ella estaba en otra dirección y la había dejado irse. El viento sacudió su cuerpo, mientras que al final de camino solo indicaba otra luz. Estaba dispuesto a entrar.

Comenzó a correr. Lo seguían. Apresuro el paso, quien lo seguía también.

Su respiración comenzó a entrecortarse, dejando escapar el aliento que le quedaba. Luego un lobo pareció frente a él obstruyéndole el paso hacia la luz. Que de seguro era el portal al siguiente nivel.

Pero sus ojos se abrieron aun más al ver frente a él. A su padre.

-¡Papa!

-¡Jimbo!

-Un... un lobo detrás de ti.- murmuro entre cortadamente, Hugh se percato y se acercó a su hijo.

Jimmy dio un paso a la izquierda, el lobo lo siguió con la mirada, Jimmy intento dar pasos hacia atrás, el lobo dio pasos hacia delante cautelosamente, dejando mostrar sus enormes colmillos. Hugh se ahogo en un grito

-¡Maldición!- logro exclamar el genio, el lobo se acercó, lentamente, hizo alguna especie de ruido y luego se abalanzo contra el genio. Hugh se interpuso logrando que su hijo quedara intacto.

El castaño logro lanzarse al suelo, gateando poco a poco, cuando el lobo noto que no le había echo nada a su presa, Jimmy se echo a correr a todo lo que sus piernas le daban. Hugh corrió detrás. Por alguna razón el lobo no se había centrado en Hugh, si no en Jimmy.

La luz estaba cerca. Estaba tan cerca al igual que el lobo de Jimmy, el genio a grandes zancadas se arrojó, hacia el portal, momentos antes de que el lobo lo alcanzara aruñar.

Jimmy cayo, a centímetros de la luz. Hugh se arrojó en cima del lobo y este comenzó atacarlo. Jimmy se levanto rápidamente y quiso cruzar pero su padre necesitaba ayuda.

-¡ve!- Grito Hugh, Jimmy obedeció y su padre desapareció tras él.

Hugh no sabia que hacer, ahora el lobo quería devorarlo a él, solo a él pero si darse cuentabla vestia se fue contra Hugh y este solo logro cerrar los ojos….

Todo había quedado atrás, el lobo, la pradera y Cindy. "¡Cindy!" se dijo Jimmy preocupado de que esta no pudiese llegar a pasar a tiempo en el portal.

¿Y si se topaba con el lobo? ¿Y si trataba de salvar a Hugh? El genio intento regresar. No pudo hacerlo. ¿Cómo estar bien sabiendo que Cindy estaba sola en aquel lugar? Sabiendo que los nanobots eran duros con ella, y aunque la rubia no lo supiera, ella era mucho más fuerte que él, el juego nunca fue parejo, Cindy era a quien más atacabn.

El genio observo su alrededor con cuidado, podía deducir que era una vieja sala, si una vieja sala, con una chimenea toda cubierta de polvo, unos sillones con sabanas encima, las paredes eran de madera "Una cabaña tal vez"

Paseo por todo el lugar, era bastante grande "Una mansión" se dijo él, luego vio unas escaleras y comenzó a subir.

Todo a su alrededor era viejo, empolvado, antiguo y de muy mal gusto. Al terminar las escaleras se percato que había dos pasillos, uno de cada lado, con puertas grandes.

Escucho un ruido. Como si se hubiese caído algo pesado en el suelo, con paso decidido comenzó a andar por el pasillo izquierdo. Volteo a ver y una rata pasaba de lado a lado.

Miro la primera puerta, tomo la perilla y la hizo girar. Nada. Solo una recamara más.

Cerro la puerta y cautelosamente cerro la puerta, sus manos se habían quedado empolvadas. Escucho más ruidos desde el fondo del pasillo en el que él se encontraba. Se escabullo lentamente hasta llegar en la última puerta.

Estaba nervioso, recordaba que en las películas algo horripilante resguardaba detrás de las últimas puertas. Con decisión tomo la perilla sin tener la rapidez de hacerla girar. Cerro los ojos y miro hacia arriba, tomo un poco de aire e hizo girar la perilla con rapidez, abriendo bruscamente la puerta.

Jimmy sintió un fuerte golpe en la cabeza, dio unos pasos hacia atrás y vio que una silueta salía corriendo del cuarto hacia el pasillo, la oscuridad hizo que no pudiera ver más a la silueta.

El genio siguió caminando por el pasillo en busca de aquella cosa que lo había golpeado, vio una sombra y sigilosamente se pego a la pared, sentía un aliento y luego. Tomo a la persona los hombros y la pego contra una de las paredes.

-¡Ah!

-¡¿Cindy?!

-¡¿Neutrón?!- el genio la soltó y le dio la vuelta para quedarse a su nivel, solo podía ver los ojos verdes de aquella chica que confirmaban su existencia "¿Sera otra ilusión?" se preguntaba él.

-Pensé que eras alguien más Nerdtron, no que solo abriste la puerta sin siquiera hablar ¿Cómo iba a saber yo que eras tu?

-Aunque supieras que era yo….- murmuro fríamente el genio- aun así me hubieses golpeado y excusado.

-Es cierto. No me siento mal por eso, pero me agarraste muy fuerte del brazo, todavía está lastimado ¿Lo sabias?

-Si. Pero no me interesa- respondió

-¿Qué se supone que hagamos?

-No se. Acabo de llegar. ¿Pero por qué te escondiste?

-Por que minutos atrás mientras abría las habitaciones halle un ataúd, pero no cualquier ataúd, si no el de un vampiro, luego trate de salir de esta mansión, pero afuera no hay nada. Como si es este nivel solo existiera esta mansión.

-¿Vampiro?, ¿Estas segura?- dudoso de haber escuchado bien

-SI. Vi algunas cosas y… dudo que esta sea la mansión de unos viejos príncipes- Sarcásticamente.

Volvieron a escuchar unos ruidos, miraron hacia fuera de la habitación y vieron una silueta, luego se metieron más a la habitación para esconderse aun más.

Cindy se recargo en un librero que estaba allí y como de película el librero se volteo llevándose a la chica

-Cindy, debemos buscar más pistas en la casa. Para saber como salir de aquí.- no escucho respuesta y rolo los ojos- ¿Ya vas a empezar a ignorarme? Te odio y me odias no tienes que recordarme..

El genio volteo y no vio a nadie, su corazón se agito por la desaparición de su compañera, "Estaba aquí, no estoy loco" "¿O acaso era otra ilusión?

-Cindy… te advierto de una vez que no permitiré que me estés asustando así- el castaño balbuceo, posteriormente se acercó a la librería y comenzó a tocarlo, "No puede ser posible, los nanobots vieron muchas películas" y comenzó a tirar todos los libros hasta que uno hizo subir la librería dando acceso a otro lugar.

Camino lentamente, estaba aun más oscuro, luego sintió unas manos sobre su boca y que lo chitaban suavemente

Sabia que era Cindy, luego se pegaron a la pared e intentaron adentrarse más a ese lugar, era como una especie de cueva, o algo así por el estilo, en las paredes había antorchas que iluminaban un poco aquella especie de pasillo.

El genio tomo uno y siguió caminando guiándole el camino a su némesis, doblaron una esquina y se pegaron aun más a la pared, Jimmy sopló la antorcha y lo apago para que no fuesen vistos

Una silueta paso frente a ellos sin percibirlos, después de que no estaba allí se acercaron hacia donde había más iluminación.

Era claro que era la guarida de alguna especie de vampiro, el ataúd, las antorchas, la atmosfera, todo lo indicaba.

Jimmy y Cindy tomaron caminos separados para hurgar en aquel lugar, buscando cosas que pudieran ser interesantes, Cindy encontró una caja, totalmente cerrada. Desconocía de que era, solo veía que tenia un listón rojo que amarraba la cajita, está lo desato, dentro de el solo había una estaca de madera.

-Jimmy podrías soltar mi hombro, aun te odio

-Ci… Cindy…- este trago saliva al voltear haber a su compañera- Cindy. Yo no toco tu hombro.

¿Valió la pena la espera del fic? ¿Quién tomo a Cindy? ¿Cómo escaparan? ¿Cuál será el destino final de la obra? ¿Dudas? ¡Escríbanmelo! Hasta la próxima!