Capitulo 14

Con el tiempo, Naruto fue haciéndose cargo de la casa de Sakura, mientras ella terminaba sus días como Hokage. Siendo él quien ordenaba la casa, mientras Kaede se la pasaba vuelta y vuelta con Kanon y Gamakichi. A decir verdad, Kanon pronto se convirtió en el hermano mayor de la niña, protegiéndola en ocasiones, mientras que Gamakichi solo estaba allí por aburrimiento.

De Tsunade… pues la mayor parte del tiempo se la pasaba sentada en el balcón, asoleándose y bebiendo. De vez en cuando jugo, otras ocasiones sake… La mayor parte era té. Todos alrededor de Naruto salían de casa a cumplir con sus deberes, y otros se quedaban a trabajar en sus establecimientos. Con el tiempo, a Naruto le pareció que era una rutina que debía variar pronto.

-Ahora es que comprendo por que se quejan tanto las mujeres. Tan solo llevo un mes encargándome de la casa y siento que he pasado varios años.

-No te puedes quejar. –Dijo Tsunade. –Sakura es la que trae el dinero, tú debes convertirte en el amo de la casa. Te juro que estar encerrado en esa oficina no es divertido. Es un martirio.

-Sakura no lo hace ver así. Por el momento se muestra encantada de su empleo como Hokage. Quizás ella nació para estar en una oficina. Yo… solo busco ayudar a mi pueblo… y ser alguien que pueda demostrar que vale mucho.

-Al menos tú tienes iniciativa y hacer el trabajo con ayuda. Gracias, corazón. –Por la casa había aproximadamente diez Narutos esparcidos para terminar los quehaceres rápido.

-Al menos hago esto. Hay personas que ni siquiera mueven un dedo.

-Ya lo hice. Tengo edad para evitar esos quehaceres.

-Hablando de eso, ¿qué edad tiene, anciana Tsunade?

-Eso no se le pregunta a una mujer, so-pena de ser decapitado o castrado mientras duermes.

-Claro. Como si pudieras hacerme algo.

-De menos te hecho una maldición gitana.

En eso, un chico en la calle comenzó a vocear noticias de último momento.

-¡El amo de las serpientes será enjuiciado! ¡La estirpe de los Uchiha podría desaparecer de la faz de la tierra!

-¡Ah! Esas son noticias de peso. Es una lastima que ese clan desaparezca. Siempre fueron los mejores en cuanto al espionaje y el encuentro mano a mano.

-No me sorprende que la sentencia sea fuerte. No creo que Sakura le de una ejecución directa. Conociéndola, puede que le perdone la vida, solo para torturarlo un poco.

-Como sea, Sasuke tendrá un castigo como en la historia se ha dado.

-¡Naruto! –La voz de Sakura se escuchaba lejana. Por la calle aledaña venía la nueva Hokage esperando encontrarlo en casa. –Necesito nos acompañes en el juicio. En caso de que Sasuke se libere de sus esposas.

-Sakura, no creo que mi presencia sea una buena idea. Es decir, ya he molestado demasiado al hombre, un poco más y terminará como un hombre sediento de sangre.

-No es mi deseo. Los lideres de las aldeas del imperio desean seas su guardia personal. Te pagarán el triple de lo que le pagan a otros.

-¿Por qué debo ser yo?

-Honestamente, están más seguros si lo guardas tú. Eres el único sujeto que ha sobrevivido en una pelea en mano a mano con él. Por supuesto que hay riesgos. Deberás dejar a Kaede con alguien.

-Solo confiaría en ti. Tsunade está demasiado vieja para cuidarla.

-¡Cuida tu lengua, idiota!

-Como sea. Aceptaré con la condición de que la cuides tú.

-Pero sería cruel estar encima del estrado con Kaede en brazos.

-Que te diviertas con tu ex amigo.

-¡Espera! Lo haré.

-Bien, cuando será el juicio.

-De hecho…

-Buenos días, amigo.

Al darle la custodia temporal a Sakura, Naruto pudo ir a recoger a Sasuke en la prisión. Faltaban tres horas para que el juicio comenzara. Por lo que preparar al prisionero para su corte era vital. Al entrar en la celda, Sasuke lo recibió de la manera en que podía recibir al culpable de sus penas.

-Vienes a ejecutarme, Naruto.

-Mírate nada más. Esto jamás debió ser.

-Exacto. Para estos días debía haber consumado mi ascenso al poder. Y tú… tú siempre estás en medio, estorbándome. Te odio, Naruto.

-Sasuke. Durante tantos años busque una especie de reconciliación, que regresaras conmigo a casa. Pero tu enorme ego y soberbia, sin mencionar el deseo de venganza, cegaron tu corazón.

-Ya te lo había dicho. Soy un vengador, no un héroe de guerra. Mi campo es el asesinato y la mutilación de cuerpos. El tuyo es estar cuidando de los débiles, de los que no pueden defenderse solos.

-Cuido a los débiles por que yo fui uno de ellos. Y en ese entonces era protegido por mis amigos. ¿Lo recuerdas, Sasuke?

-Kakashi siempre te tuvo como un gran alumno, mientras que a mi solo me daba ordenes.

-Eso era por que tú podías enfrentar cualquier obstáculo, mientras que a Sakura y a mí siempre nos tocaba alcanzar niveles imposibles. Tú tenías el talento, la herencia y la habilidad, cosa que Sakura y yo no teníamos.

-Claro que si, tu padre fue el Hokage más condecorado.

-Y tu padre fue el mejor líder Anbu de todos los tiempos. Tú tenías talento de cuna. Y… durante tantos años tuviste el corazón de Sakura. Tal vez eso era lo que más me molestaba de ti. Sin pelear por ella, la tenías en la palma de tu mano. Ella soñaba por ti, vivía por ti… y moría a tu nombre. En cambio a mi nadie me amó tanto. Hasta lo de Hinata… y el conseguir a Kaede.

-¿Esa niña que intenté secuestrar?

-Mi hija, Sasuke. El amor de mi corazón. Tal vez la niña que me cambió completamente. El protegerla me fortaleció como no tienes idea.

-Cuéntame una cosa, Naruto. Plumas de paloma fue una especie de maestro para ti, o solo una persona que te dejó a su nieta.

Naruto tomó camino al muro y confiando en la imposibilidad de Sasuke para atacarlo se sentó dentro de su celda, abriendo su corazón y contando lo que pasó.

-Plumas de paloma me enseñó mucho sobre mi situación. Kyubi siempre fue una sombra que me perseguía. Debiste escucharlo antes, sobre el niño más odiado de la aldea. Plumas de Paloma termino eso, haciendo que Kyubi y yo seamos una sola persona… con un enorme dominio de sus técnicas, recuerdos… forma de ser… e incluso instinto. Espera, ¿Cómo sabes de plumas de Paloma?

-Ella… es la nieta de Plumas de paloma, ¿Cierto?

-¿Cómo lo sabes?

-Por sus ojos. Esa niña tiene sangre Uchiha en sus venas. Estoy seguro de eso.

-¿Cómo es posible?

-Por que plumas de paloma es en realidad Obito Uchiha.

El impacto fue grande. El gran amigo de Kakashi era el abuelo de la hija que tanto protegía. El saberlo, y saber lo que pasó con el anciano que conoció.

-Imposible. Obito fue tomado por Madara….

-Para tomar su cuerpo, él debió renunciar a su cuerpo viejo, resultado de poseer a otro hombre de edad avanzada. Simplemente cambió de cuerpos con él.

-No. Entonces… ese otro cuerpo debió ser un Uchiha.

-No Naruto. La esencia de un Uchiha puede ser la clave para dejar marca en los descendientes. Obito pasó su herencia Uchiha a su hija, y esta reencarnó en la niña. Mira sus ojos. Se parecen a mi Sharingan inactivo.

-No. Tu sharingan es gris…

-Ella tiene una cruza de estirpes. Ella posee los ojos de su madre… pero la esencia Uchiha sigue viva en ella.

-Es interesante, que no estés buscando una venganza en mi contra. Honestamente creí que causarías problemas.

-Siempre pude charlar contigo, Naruto. En verdad, no me arrepiento de nada de lo que hice. Solo que ahora, comenzar otra vez a reunir almas corrompidas no suena a una opción. Simplemente estoy acabado. Estas cadenas no me permiten reunir Chacra. –Las cadenas que capturaban a Sasuke eran las mismas que Naruto usaba para drenar chacra, las cadenas de Yomi. –Entonces, la única salida es tener a alguien afuera.

-Si. Ese tal vez sería yo.

-No confío en ti. Te odio, como no tienes una idea.

-El sentimiento es mutuo. Escucha, no tengo nada en tu contra. Simplemente tu camino salió de control, y la venganza fue tu ruina.

-Saliendo de aquí, me enjuiciarán por ser un traidor a la aldea, asesinar a varias personas, unir fuerzas con Orochimaru, llevar a la muerte a cientos de seguidores, atacar las aldeas, acabar con el recinto Uchiha, destruir propiedad publica…

-Y rehusarte al arresto.

-Esto es en serio.

-Lo siento.

-Siento que mi vida terminará ahora mismo. Si aún queda un poco de esa amistad entre nosotros, he de pedirte un favor.

-Dime.

-Mi objetivo principal es reinstaurar mi clan. Y esa pequeña de la que estás cuidando sería la última niña Uchiha. Ella es la clave de mis deseos. Oficialmente heredará el distrito Uchiha y todo su legado, así como lo hubiese heredado yo en su tiempo. Pero… No podrá hacerlo sin mi consentimiento. Así que… Acércate, amigo mío.

Naruto elevó la guardia y comenzó a acercarse a Sasuke. Este colocándole ambas manos en los ojos comenzó a robar un instante el chacra de Naruto, dándole el único regalo que de verdad deseaba entregar. Sus ojos, y la barrera de sangre.

-Recibe mi luz, y dale un brillo mayor.

Sacándose los ojos de su lugar, Sasuke implantó ese preciado tesoro Uchiha en los ojos de Naruto, cediendo con ello sus habilidades y talentos. A partir de ese momento, Sasuke quedó completamente ciego, y Naruto obtuvo al igual que Kakashi el Sharingan de parte de su mejor amigo, solo que ahora, ese Sharingan ya estaba avanzado al grado de Mangekyou.

Al poder abrir sus ojos, Naruto pudo ver en Sasuke a un chico aceptando su muerte.

-Pero, Sasuke.

-Necesitas enseñarle a tu hija a usar el regalo de la visión Sharingan. Kakashi te ayudará con eso, y yo descansaré en paz sabiendo que mi clan podrá sobrevivir más allá de mi muerte. Cuida de Kaede, y dale un futuro que valga la pena.

-Lo haré amigo.

-Bien. Ahora, vamos al juicio, mi sentencia espera.

Ayudado por Naruto, Sasuke se presentó pronto en el estrado, camino a la sentencia que los kages dejaran sobre el. Un juicio en el que los lideres del imperio darían un dictamen al más peligroso de los maleantes. Al ver a Sasuke con los ojos cerrados, todos intuyeron que no sentía remordimiento por lo acontecido un mes atrás. Y al ver Naruto la jueza, supo que no sería bueno.

-De pie ante la Jueza, la nueva Hokage de la aldea de la hoja, Sakura Haruno. –Curioso es saber que ella cargaba a Kaede entre sus brazos al momento de entrar, sentándola en sus piernas al tomar su asiento en el estrado, y dándole una fresa para mantenerla en paz un momento.

-Esto no es bueno. –Se los dije.

-Lean los cargos.

-Sasuke Uchiha, se le acusa de robar identidades, atacar a viajeros, asesinar a más de cien hombres inocentes, parricidio, unir fuerzas con Akatsuki y Orochimaru, complot hacia la aldea de la hoja, genocidio calificado y revelarse en contra de su aldea originaria.

-Señor Sasuke Uchiha, en defensa de su causa ¿Cómo se declara?

-Culpable, su señoría. –Era lógico y esperado para Naruto. Sasuke deseaba morir pronto. Después de ciego, no había más que hacer, según el joven Uchiha. –Además declaro que no me arrepiento de ninguno de mis delitos, y merezco ser castigado.

-Es extraño. Jamás creí que se diera por vencido así nada más.

-No lo creerá, señoría. Pero un idiota cabeza hueca cumplió su promesa… y me regresó al camino correcto.

Sakura volvió su mirada a Naruto. Después de todo lo acontecido entre ellos tres, logró hacer volver a Sasuke al camino del bien, demasiado tarde al parecer.

-Nunca es demasiado tarde para volver al lado correcto. Sin embargo, es mi deber dictar sentencia…

-Le pido a la corte el derecho de deseo de eutanasia. Deseo ser ejecutado pronto, y terminar mis días de una vez por todas.

-Ese derecho se otorga a algunas personas con muerte asegurada. Tus crímenes merecen una muerte aplazada, Sasuke.

-No lo acepto. El derecho es para personas cuya situación de salud o deterioro de la misma pasa a dejar al sujeto en completo derecho de elegir vivir o morir. Y yo… -Sasuke abrió los ojos mostrando la ausencia de ojos. –Ya no soy útil en lo más mínimo.

Esa imagen siempre quedará en la cabeza de Sakura. Arrancarse los ojos con tal de apelar al derecho de deseo de eutanasia. Pero ahora, el derecho era un tanto complicado.

-Ese derecho le ordena a escoger a un verdugo para terminar con su vida. ¿Tiene a alguien en mente? –Sakura veía venir lo que era inevitable. Los tres sabían quien sería ese verdugo.

-Si su señoría. El inútil cabeza hueca que me regresó al camino correcto.

-¿Qué estás haciendo, idiota? –Susurró Naruto.

-Quiero que termines con mis días. Solo así podré morir tranquilo.

-Eso creí. Entonces, al resolverse por voluntad del deseo de eutanasia, elegido por el acusado, este caso termina con una ejecución privada. ¿Alguna última voluntad?

-Dejo todo aquello que me pertenece por derecho de sangre a la hija de mi verdugo, en pago por sus servicios. Hablo del sector Uchiha, y todo lo que esto implica.

Otra decisión inesperada. Tomando en cuenta que ese sector fue cerrado desde el incidente en sus alrededores, no había mucho que rescatar.

-Así será. Se da por cerrado el caso, se levanta la sesión.

Un juicio rápido que le dio a Sasuke exactamente lo que deseaba. ¿Eso era lo correcto? Bueno, legalmente lo es. La ejecución sería en tres días. Así lo había dicho el consejo. Naruto, que estaba sorprendido por lo acontecido en esa habitación, en esa celda. Sasuke parecía hablar en serio, y haberse reformado. Pero al regresarlo a la celda, fue el momento adecuado para hablar con él.

-¿Qué estás haciendo?

-Moriré conforme solo si tú eres el verdugo. Te pido busques un método rápido y sin dolor. Tal vez una de tus nuevas técnicas del estilo de las sombras.

-¿Crees que estoy de acuerdo con ser tu verdugo?

-No. Pero espero que te conviertas en un ninja adecuado. Estas cosas son normales en la vida de un shinobi. Y no es la primera vez que matas a alguien.

-Es diferente. Mato personas por proteger a mi aldea, y solo si no hay otra salida. Lo siento, pero no me prestaré a ser un verdugo.

-Entonces no mereces ser Hokage.

-Hokage o no, eres un ex amigo… que me ha pedido le corte el cuello.

Naruto dejó la celda y pasó a retirarse a su casa. El pago del cargo de guardián fue pagado a Sakura, por lo que al llegar a casa, se encontró con ella. Estaba vestida de civil, y alimentaba a Kaede con la preocupación de lo que sucedió esa tarde. Sasuke, ¿En verdad había regresado al buen camino?

El ver entrar a Naruto, fue un instante que Sakura buscaba para tener una explicación.

-¡Naruto!

-Dime, Sakura.

-¿Qué sucedió?

-Es algo extraño. Apenas entré comenzamos a charlar. Y con el tiempo fue aceptando muchos de sus crímenes… Pero el por qué no lo tengo muy claro. Fue un momento…

-¿Qué le sucedió a sus ojos? ¿Acaso él…?

-Eso… es algo que tampoco tengo en claro. Pero… -Naruto apenas concentró chacra en su visión y sus ojos azules cambiaron a ser un Sharingan nivel tres, Dándole a Sakura una respuesta y mil preguntas extra.

-¿Cómo demonios…?

-Necesito hablar con Kakashi. Debe saber algunas cosas. Por ahora, espero no estés molesta conmigo. Sé como odias a Sasuke, y yo lo…

-Me es imposible estar molesto contigo. –Sakura se acercó a Naruto. –Aunque lo intente, siempre te perdono todo… por el hecho de atarte tantos años a esa maldita promesa. Ahora me imagino que debes estar preocupado por el resultado en el juicio.

-No puedo hacerlo. No puedo asesinarlo a sangre fría.

-No te preocupes, amor. Encontraras la forma de hacerlo.

-Creo que es más probable que lo deje ir.

-En ese caso, te convertirás en un rebelde y tendría que perseguirte.

-Es que…

-Si quieres ayudarlo, dale una muerte rápida y sin dolor. Debe haber algo.

-Creo conocer el jutsu. Pero… no será bueno. La urna de la parca es el método que elegiría. Le quitará la vida sin dolor y sin piedad.

Sakura no quiso escucharlo más. Se acercó a él y con los ojos cerrados le robó un beso, siendo correspondida por el rubio, pese a la enorme paradoja dentro de ambos. La niña parecía entender que ambos estaban llorando por dentro, por lo que hizo uso de sus servicios especiales de limpieza y tratando de alcanzar sus caras con las manitas, logró percibir un poco de atención por parte de su madre.

-¿Qué sucede, amor?

-Creo que lo sabe. Bueno, a dormir, pequeña pilluela. No más lágrimas por hoy, ¿De acuerdo?

-Phapa.

-Esa es mi niña.