Summary: Bella está harta de ver a Edward haciéndose el interesante y jugando a ser un Dios banal. Ella tomará la iniciativa cuando se trate de decir las cosas, y no permitirá que él siga haciendo de las suyas...

Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la extraordinariamente talentosa Stephenie Meyer. Yo solo me atribuyo la trama y algunos personajes que salen en medio de este Apocalipsis.


Playlist: Don't - Ed Sheeran


Playing God

CAPÍTULO 14:

—Nena, contéstame. Estoy muy perdido con todo esto.

¿Nena? ¿acababa de llamarme nena?

—Oh, lo siento A.J. estoy... —puse cara de cordero a punto de degollar. —Estoy con S.P.M., lo siento. Probablemente me largue a llorar en cualquier segundo.

Como estábamos en medio de una cafetería muy concurrida, sospeché que no haría algún comentario que delatase la escoria que era él, y menos que intente pasarse de listo ahora, que nos estaban observando debido al chillido que amenazaba con escaparse de mi pecho.

—¿Con qué?

Me reí internamente, y solté en susurros que nos podría oír. —S.M.P. Síndrome Pre Menstrual.

—¿Qué? —se acercó un poco. Quería vomitar sobre él.

—¡Síndrome pre menstrual! —grité finamente, y como buena actriz que soy, llené mis ojos de lágrimas.

No salieron sus ojos de sus cuencas sólo de milagro.

Oh, sí. Me las cobraría todas.

—¡¿Porqué haces que lo diga en voz alta?! ¿Es que no es suficiente con que esté sensible? Si querías verme llorar... —mis lágrimas si que se pusieron de acuerdo conmigo. Se escaparon unas cuántas y los presentes que nos observaban le lanzaban miradas de odio y desaprobación.

—¿Señorita está...? —¡Uy! Acababa de llegar mi salvador... Nótese el sarcasmo, aunque era lo previsto. —Bella ¿estás bien? —su mirada de consternación y preocupación por poco me hacen correr a sus brazos.

—Sí... Pero quiero irme a casa —A.J. estaba rojo de ira.

—Yo te llevo, Bella. —ofreció.

—No, gracias. Edward me llevará. —contesté soltando más lágrimas. Y con voz compungida.

—Bella, mi auto está en el estacionamiento... Vamos, yo te llevo a casa. —soltó Edward suavemente.

Me giré sin despedirme de A.J.

La parte 1 del plan iba viento en popa. Ahora teníamos que seguir adelante.

No caí en la cuenta de nada sino hasta que llegamos al estacionamiento y noté que A.J. nos había seguido.

Edward lo notó también, nos detuvo y me acarició el rostro a sabiendas que él estaría observándonos, mis ojos no podían ver nada más que los de Edward, así que cuando sus labios me besaron, no pude hacer nada más que suspirar.


¡Nadie vio venir lo que pasó en el capi anterior! Y eso me encanta porque quiere decir que las he sorprendido. Bueno, no ha sido agradable, pero ha estado bueno.

En fin, ya estoy acá, y queda pan por rebanar. (Say yeah!)

Ale!