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La batalla había llegado a un punto sin retorno. Prowl y Optimus no lograban darse abasto para detener a los decepticons ¡Era imposible que ellos dos derrotaran a un ejército completo!

Los hombres de Sergey y Matsumoto excedían sus fuerzas físicas, ya habían caído demasiados pero los que se mantenían de pie seguían fieles a las órdenes que daban sus dos líderes. Sergey había sido herido de consideración en el hombro derecho. La katana de Matsumoto era esgrimida con maestría pero ni eso era suficiente para detener al Imperio de Megatron.

¡Ríndete, Prime!- ordenó Megatron- Es una causa pérdida...

...

¿Dónde se encontraba?

Bumblebee no tenía ni la menor idea de dónde estaba, la caída lo había alejado demasiado de la pelea, ya ni siquiera escuchaba el lejano clamor de los disparos ¿Dónde estaría Carrigan? ¿Qué habría pasado con Optimus y los demás? ¿Habrían podido rescatar a las niñas?

El pequeño escarabajo amarillo se fue arrastrando por el suelo.

Que raro- se dio cuenta de pronto.

El suelo no era de tierra sino una base metálica como si fuera un ducto o algún pasaje.

Veamos hasta donde nos lleva- se dijo tratando de inspirarse confianza mientras intentaba orientarse un poco.

...

Oh no...- Carrigan se acercó al contenedor.

En su interior Usha parecía estar inconsciente. Lo único en lo que Carrigan pensaba era en sacar de ahí a la pequeña, en ese momento no era una inteligencia artificial como habían investigado, era una niña pequeña que necesitaba de ayuda. Tenía que salvarla de alguna manera.

Sin importarle lo desagradable y asqueroso de ese lugar comenzó a remover entre las piezas de cuerpos humanos intentando encontrar algo que le sirviera para liberar a la niña. Fue cuando finalmente lo encontró, una especie de bat metálico, alguna pieza insignificante de maquinaria decepticon.

Carrigan la tomó con ambos manos tomando impulso, golpeó una y otra vez el contenedor sin que éste se estrellara al menos una miserable grieta.

¡Tranquila nena! ¡Voy a sacarte de ahí!- gritaba Carrigan.

...

La pantera metálica no dejaba de correr detrás de Aky, la niña ya no sentía las piernas de tanto correr, estaba a punto de tirarse en el suelo cuando encontró una desviación en ese intríncado laberinto. Sin dudarlo se lanzó a correr reuniendo lo poco de valor que le quedaba sin importarle que se pudiera encontrar a cualquier decepticon grande esperando a la vuelta del corredor...

Gracias al cielo la fortuna le sonrió a la niña, el extraño lugar al que ella y Destructor habían llegado corriendo era el laboratorio donde Carrigan intentaba liberar a Usha, el editor en jefe apenas y tuvo tiempo de tirar la pieza metálica y atrapar a la hija de Matsumoto cuando ésta saltó evitando chocar con el contenedor. Lamentablemente para el soldado cassette éste no evitó el golpe y las mortíferas garras de la pantera destrozaron el cristal haciendo que la viscosidad en su interior se derramara cayéndole encima. Esa extraña cosa reaccionó en la estructura de la pantera haciendo que recibiera una sorprendente descarga eléctrica.

El cassette de Soundwave había quedado de momento fuera de combate.

...

Ésta la tenemos pérdida- dijo Sergey de pronto.

Un grupo más de sus hombres había caído. El ruso tenía empapada en su propia sangre su grueso abrigo, Matsumoto no quería admitirlo, pero sí, la suerte estaba en su contra y ni siquiera los poderosos robota autobota podían hacer algo para inclinar la balanza a su favor.

Prowl ya estaba completamente exhausto y Optimus Prime apenas y podía mantenerse en pie. Megatron le estaba dando una paliza al líder autobota.

Finalmente Optimus había caído, había soltado su rifle antes de impactar contra el suelo. Apenas y lograba mantenerse en pie.

Patético, Prime- siseó Megatron mientras lo pateaba- te preocupas tanto por tus mascotas humanas que no me ofreces un buen reto...

Optimus intentó ponerse de pie solamente para volver a caer.

El cañón de fusión de Megatron comenzó a cargarse.

-¿Últimas palabras, Prime?

...

¿Usha está bien?- preguntó Aky preocupada por su amiga.

La hija de Vólkov no reaccionaba por más que Carrigan intentaba reanimarla.

Vamos nena... vamos- decía el amigo de Regan.

Después de lo que el pobre hombre sintió una eternidad, la niña comenzó a escupir algo de ese viscoso líquido.

Buena niña, buena niña- no dejaba de repetir el editor en jefe.

Aky estaba feliz de que su amiga estuviera bien, estaba tan feliz que... Un momento... ¡Esa no era Usha!

No es Usha- dijo de pronto.

¿Qué dices? ¡Claro que es...!- Carrigan se quedó frío de la impresión.

Aky tenía razón, la niña que Carrigan tapaba con su chamarra no era la hija de Vólkov, se parecía demasiado pero...

Sus ojos son dorados- musitó como si hubiera visto a E.T. bailando con Pie Grande.

...

Vólkov no se había movido de donde se encontraba, el soldado cassette se había ido hacía demasiado tiempo. Esperaba con todas sus fuerzas los decepticons le hubieran olvidado, maldita la hora en que buscando venganza se había ofrecido a ayudar a Megatron.

Cierto que estaba obsesionado con el proyecto "Muñecos de nieve" era embriagante imaginar que sus inteligencias artificiales andaban por todo el mundo infiltrándose en las decisiones más importantes de la humanidad, todo mientras él decidía que debían hacer -algo en lo cual se engañaba ya que Megatron siempre había tenido y tendría el control total- siempre que tuviera el control total de Kyusha.

Pero ahí fue donde se presentó el error... Los peones estaban demasiado conectados con la pequeña inteligencia artificial que servía como master, tanto que entre más se convencía la pequeña Usha de que era realmente una humana, las inteligencias de los demás comenzaban a pensar en lo que estaban haciendo entrando en conflicto con las tres reglas básicas de la robótica. Fue en ese momento cuando Megatron ordenó corregir semejante falla de lo contrario le eliminaría.

Mientras el doctor no dejaba de pensar en lo que los decepticons le harían, la puerta de la celda se abrió llenando todo con la incandescente luz del exterior dejándolo ciego por una fracción de segundo, solo acostumbrar sus pupilas a la luz se encontró con el terror de ver que la gigantesca mano de Soundwave se cerraba sobre él aprisionándole. Al parecer el momento del último acto había llegado.

...

Carrigan estaba desesperado, no sabía que camino debía seguir y ahora debía tener más cuidado en sus decisiones ya que Aky y la niña desconocida eran su responsabilidad. Habían salido del laboratorio del doctor Frankestein con el temor de que en cualquier momento Destructor despertara y los destrozara ahí mismo.

Para su buena suerte no sufrieron ningún percance mientras sentían que sus pasos hacían un eco terrible en el vacío corredor ¿Y si uno de los decepticons grandes los encontraban? ¿Y si nunca encontraban la salida?

Carrigan tuvo que abofetearse así mismo cuando las dudas parecían consumirlo.

Tranquilas- les dijo a ambas niñas- saldremos de aquí... aunque no sé cómo...

¿Usha? ¡No podemos dejar a Usha!- dijo Aky de pronto.

La pequeña se negaba a dejar a su amiga a la suerte que le depararan los decepticons.

-Nena yo quisiera pero...

Carrigan tuvo que guardar silencio, el estridente sonido de las pisadas de esos mechas se hacía cada vez más fuerte, alguien venía por el otro extremo del corredor. Sin darle tiempo a decir algo más el adulto se ocultó lo mejor que pudo entre las sombras de dos contenedores metálicos tal vez de basura o de alguna otra cosa alienígena.

Soundwave pasó remarcando cada uno de sus pasos, Aky se abrazó a Carrigan temblando tenía mucho miedo de que fueran descubiertos. Pero, ya fuera por el frío o porque no eran de importancia en ese momento el decepticon pasó de largo sin siquiera reparar en su presencia.

Fue en ese momento cuando Carrigan lo vio, Vólkov más pálido que la cera estaba atrapado por el decepticon. Una idea peligrosa y atrevida se le ocurrió, Soundwave debía saber donde estaba Usha.

Tenemos que seguirlo- dijo de pronto cargando a la otra niña y tomando a Aky de la manita.

...

El ducto metálico ya había sido demasiado largo y laberíntico para el gusto de Bumblebee, el pequeño bot estaba a punto de darse por vencido de poder salir de ahí cuando chocó de frente con una especie de rejilla metálica.

Al parecer el ducto en algún lejano tiempo había servido para transportar pétroleo ya que aun tenía algunos vestigios como evidencia.

Seguro de que eso le serviría como salida Bumblebee comenzó a jalonear la rejilla solamente para guardar silencio al momento, sus sistemas detectaban una peligrosa presencia muy cerca de donde se encontraba...

Y no se había equivocado, en otro nivel por abajo del ducto donde el minibot se encontraba Soundwave había llegado a la línea de ensamble de donde saliera momentos después de enviar a Destructor a perseguir a la niña humana.

Sin ningún miramiento Vólkov fue arrojado contra el suelo mientras Soundwave comenzaba a teclear una serie de dígitos en un panel junto a la línea de ensamble.

Carrigan llegó momentos después con las niñas haciendo en completo silencio. Se escondieron lo mejor que pudieron detrás de una enorme máquina como las que utilizan en la fabricación de automóviles.

La grabadora continuaba trabajando sin prestar atención a lo que pasaba a su alrededor. Vólkov levantó la vista para encontrarse con el inexpresivo visor del decepticon era necesario que escapara de ahí pero antes de que pudiera tan siquiera mover las piernas para arrastrarse el decepticon lo tomó entre sus dedos obligándolo a levantarse.

-Contraseña necesaria

El decepticon tenía una monótona voz que hacía helar la sangre.

Vólkov sabía que no era sensato hacer que la grabadora repitiera una orden.

- Anastacia...

Soundwave pareció complácido ya que soltó a Vólkov. Carrigan no entendía a que se refería cuando la vio, Usha estaba sujeta por grilletes en el cuello, muñecas y tobillos como si de un animal peligroso se tratara.

Sin decir ni una sola palabra el antiguo reportero dejó a Aky y la otra niña indicando que guardaran silencio mientras comenzaba a trepar por la maquinaria. Una vez arriba y ver que Soundwave continuaba con su trabajo en la computadora, Carrigan intentó ver cómo podía llegar hasta donde Usha se encontraba e intentar liberarla. Para su fortuna una especie de cable colgaba muy cerca de él.

Recordando los viejos tiempos de infancia Carrigan se lanzó al vacío como si intentara imitar a Tarzán. Vólkov le vio volar por el aire justo al momento cuando la mano de Soundwave pasó peligrosamente cerca de su cabeza. Con un sonoro golpe el humano cayó frente a Usha, la niña parecía estar muy golpeada.

¿Qué le habían hecho?- se preguntaba Carrigan.

No tuvo ni tiempo de pensarlo dos veces, la mano de Soundwave intentaba aplastarlo.

No interferirían en la realización del gold master que Megatron había ordenado, la forma física de la inteligencia artificial que serviría como Gold Master estaba lista, solo faltaba abrir al Master anterior para sacar los códigos necesarios además ya contaba con la contraseña para tener acceso a los sistemas de 001 solo necesitaba encargarse de esa molesta alimaña orgánica y podría continuar con su trabajo.

Para asombro de todos, cuando el golpe final ya se sentía sobre la cabeza de Carrigan, Soundwave fue derribado por un manchón amarillo ¡Bumblebee!

El minibot había terminado por vencer a la rejilla y su peso lo había llevado en caída libre justo sobre la cabeza de Soundwave.

¡No hay tiempo que perder!- ordenó Bee liberando a Usha.

Carrigan le indicó que Aky y la otra niña estaban a salvo. Sin importarle y sin vera Vólkov el bot amarillo se transformó llevando consigo en su interior al adulto y a las tres niñas.

Tenemos que salir de aquí- indicó Bumblebee- deje un recuerdo en el ducto...

¡No podemos dejar al doctor Vólkov!- gritó Aky.

...

Cuando el disparo de Megatron ya amenazaba con destruir a Optimus sin que Prowl o los humanos pudieran hacer algo una explosión como nunca antes se había sentido en el bosque ruso se hizo presente.

El disparo del lord decepticon falló su trayectoria en último momento dándole a Optimus la oportunidad de tomar su rifle y disparar contra Megatron, éste al ser tomado por sorpresa fue lanzado unos cuantos pasos hacia atrás.

¿Qué fue eso?- preguntó Prowl.

Los decepticons se habían replegado, al parecer la base temporal había sido destruída.

Autobotas- musitó Sergey mientras señalaba con su mano a la distancia.

Bumblebee estaba a punto de perder el equilibrio, en último momento como todo buen héroe había regresado por Vólkov pero habían pérdido tiempo precioso para escapar sin daños y ahora estaban a punto de ser devorados por el fuego.

Para fortuna de Bee, Prowl logró protegerlo evitándole daños de consideración.

Megatron entendió al momento que la operación había terminado, no estaba frustrado, el proyecto humano le había servido de diversión por un buen rato, el suficiente como para sembrar la anarquía y destrucción entre los hombres de este miserable planeta.

Optimus se acercó a sus hombres y aliados cuidando cada uno de los movimientos de Megatron.

¿Qué ordenas, poderoso Megatron?- apareció de pronto Starscream en el firmamento.

Megatron se sonrió.

Nos enfrentaremos de nuevo Prime- el lord decepticon no dijo nada más para desconcierto de Optimus.

Solamente se transformó para ser atrapado en modo alterno por el señor de la élite aérea.

Bumblebee se transformó dejando libres a los humanos. Matsumoto rompiendo con toda su fría apariencia corrió a abrazar a su hija. Carrigan se quedó con ambas niñas. El único que parecía fuera de lugar era Vólkov.

No podíamos dejarlo, Otoosan- dijo Aky cuando su padre se le quedó mirando a Vólkov.

Hora de cobrarnos la venganza ¿eh, Matsumoto?- dijo de pronto Sergey sacando su pistola.

Vólkov se colocó detrás de Bumblebee.

No lo permitiré- expresó Optimus.

El Prime estaba feliz por el haber encontrado a Aky y Usha sanas y salvas pero no permitiría que Matsumoto o Sergey tomaran la justicia en sus manos.

¿Y para qué crees que vine, robota?- rugió Sergey- negocios son negocios...

Matsumoto se hizo a un lado.

Vólkov retrocedió unos cuantos pasos más asustado hasta la base de los huesos, de pronto como si Baba Yaga le diera una última oportunidad entre la nieve a sus pies encontró la pistola de alguno de los hombres caídos del yakuza.

Todo pasó muy rápido, demasiado rápido como suceden las desgracias. Vólkov y Sergey disparon sin que los autobots pudieran evitarlo. La puntería del ruso seguía siendo excelente pero de la de Vólkov nunca se podría decir lo mismo, mientras el disparo del líder de la mafia rusa acababa con el doctor, el disparo del padre de Usha en lugar de herir a Sergey encontraba otro blanco.

Matsumoto caía de espaldas sobre la nieve mientras un lago de carmín ensuciaba la blancura del lugar. Aky gritó aterrorizaba, Optimus no podía creer lo que veía mientras Carrigan volteaba a las niñas para que no vieran la tragedia.

La pequeña de Regan no dejaba de llorarle a su padre, el yakuza dijo algo en japones que solo la niña entendió después mientras acomodaba su carmín cabellera no dejaba de sonreírle. Aky no quería perder a su padre, se culpaba de lo que estaba pasando, entendiendo lo que su hija sentía en ese momento Matsumoto le dijo algo que nadie logró escuchar pero que la tranquilizó. Con sus últimas fuerzas le entregaba su katana mientras se giraba mirando a Optimus directamente a los ópticos, el líder autobot entendió el mensaje ya que asintió lentamente.

El final del yakuza llegó en ese frío bosque de Rusia.

...

Carrigan insistía en que debían haber ahorcado a Sergey pero ni Aky ni Optimus lo permitieron.

Ahora volvían a casa en el carguero que los había llevado a Rusia.

¿Qué va a pasar con las dos niñas?- preguntó Prowl cuando ya iban a la mitad del camino de regreso.

La niña de ojos dorados y Usha actuaban como hermanas, como si se conocieran de toda la vida, lo cual tenía lógica hasta cierto punto -al menos para Carrigan- ya que eran copia la una de la otra.

Pues siempre he querido una niña- dijo Carrigan- y ya que no tienen tutor legal...

...

El recibimiento en el muelle no fue lo que ninguno de ellos esperaban. Regan, Cherry y el señor Kêsava les esperaban junto con algunos autobots, cada uno preocupado por los suyos pero solo enterarse de la pérdida de Matsumoto, la alegría de Regan de recibir de nuevo a su hija fue eclipsada por la pena. También los Optimus y sus dos valientes hombres fueron informados de que pese a todos los esfuerzos de Ratchet no habían logrado salvar a Jazz.

Prowl se veía devastado lo mismo que Optimus, la pérdida era irreparable.

Aky lloraba tanto la falta de su padre como la de su amigo, también Usha extrañaría para siempre al porshe...

...

¿Duele?- preguntó de pronto dentro de tanta pena la niña de ojos dorados.

Carrigan la llamaba Anya.

Cherry se giro, la niña apuntaba a sus piernas.

No, nunca han dolido- dijo la chica sonriéndole- ¿cómo te llamas?

Anya- contestó ella- ¿También eres un master?

Solo que sea para las computadoras- se atrevió a bromear la inglesa.

Lo lamento- se aventuró a hablar Carrigan.

Es linda- dijo Cherry- ¿Ahora son tuyas?

Me gustaría más que fueran nuestras...- dijo sin darse cuenta Carrigan- Ah, espera- se había dado cuenta muy tarde de lo que había dicho- yo... sé que no es el mejor momento, es una tontería, digo, sé que...

Me encantaría...- fue la sencilla respuesta de Cherry.

...

Regan- llamó Optimus.

Aun con el brazo roto, Regan no dejaba de abrazar a Aky, era lo único que le quedaba.

Siempre te agradeceré el que salvaras a mi hija, Optimus Prime- dijo Regan.

-Siempre cuidaré de ella

Aky corrió hasta la mano que Optimus le extendía, en ese momento la niña necesitaba de todos aquellos que la querían.

Hace frío- dijo de pronto la niña- vamos a casa.

Todos los adultos, sus amigas y los autobots asintieron.

Sí- musitó Optimus- vamos a casa...

Fin.