No era para nada divertido, de verdad que iba a matar a alguien, sí, sería al culpable de ese maldito dolor de cabeza al que mataría. Ni siquiera quería abrir los ojos, además de que estaba bastante cómodo, intento acurrucarse más en busca de volver a conciliar el sueño y mientras más lo hacía, sentía como algo lo abrazaba con más fuerza. Tal pareciese que a causa de la molestia en su cabeza no reparo del todo en esa situación, simplemente se preocupaba por volver a dormir.
-¿Tienes dolor de cabeza?- preguntó al percatarse de la expresión del menor.
-Sí. Déjame dormir un poco más- recriminó.
-Por mí no hay problema pero, ¿qué crees que piense Cloud si nos ve así?- preguntó de manera socarrona.
-¿Cloud?- dijo descolocado. Decidió abrir los ojos para comprobar con quien estaba y vaya que se llevó una sorpresa. -¿Axel?
-Fue una noche divertida Roxas. –Dijo con una sonrisa en su rostro.
-… ¿Qué demonios paso?-preguntaba mientras se levantaba y rompía el abrazo.
-Digamos que… tuvimos una charla muy larga- decía dejándose caer sobre la cama para quedar acostado de nuevo.
-Nosotros lo…- intentaba preguntar mientras levantaba un poco la sábana para descubrirse desnudo-… lo…
-¿Lo hicimos? Sí, fuiste bastante insistente.- Decía cubriendo sus ojos con su brazo.
-Pero…- intento levantarse pero el dolor en sus caderas se lo impidió, obligándolo a quedarse en la cama. -¿Cómo?
Axel soltó un suspiro, sabía que iba a tener que explicarle al chico todo lo que sucedió, sin omitir nada. –Tuviste miedo- dijo incorporándose un poco- Bastante miedo.
-Pero… ¿cómo pudo ser Axel? Lo intenté muchas veces pero… No podía llegar al final- decía acomodándose mejor.
-¿Qué es lo que recuerdas Roxas?
-Sólo…- comenzó a hacer memoria; intentando recordar lo más que podía. Múltiples momentos regresaron a su mente comenzando a sonrojarse un poco.
-Entonces recuerdas muchas cosas ¿verdad?- preguntó al ver como el color comenzaba a subir por su rostro. El menor asintió.
El pelirrojo sonrió levemente- y ¿Recuerdas por qué sucedió?
-… No recuerdo gran parte de lo que hablamos.
-Bueno, creo que eso era algo obvio.
-¿Podrías explicarme lo que paso?- preguntó mientras se acercaba al otro.
-Ambos estuvimos influenciados por el alcohol, y por poderosos deseos egoístas. Si, ambos bastante poderosos. Dime Roxas ¿tu plan funcionó?
-No lo sé…- estaba asombrado ¿en verdad lo había logrado? Pero ¿Habría funcionado?
-¿Me odias?
-¿Qué?
-¿Me odias Roxas?- preguntaba mientras se acercaba para abrazarlo de nuevo- ¿Me odias por lo que pasó?
Soltó un suspiro, tal vez había superado su miedo, su problema y todo había sido gracias a Axel, no podía odiarlo. Nunca lo había hecho. –No Axel, no te odio.- Contestó acercándose más al otro permitiéndole que lo tomara de la barbilla.
-¿En serio?- preguntó acercando sus labios hasta el punto de rozarse.
-En serio- contestó.
No espero que el menor dijera algo más; se dedicó a juntar sus labios de una vez para volver a probarlos, no le hizo caso a su conciencia la cual le advertía que Roxas ya tenía pareja, solamente quiso disfrutar el momento.
-Axel- llamó separándose del otro- esto no está bien.- Decía comenzando a marcar distancia entre ambos.
-No importa- contestó buscando continuar con el contacto.
-Si tiene importancia Axel- seguía rehuyendo al pelirrojo.- Recuerda que tengo una pareja y….
-Y quieres que esto se quede en sólo una noche de borrachera ¿me equivoco?- preguntó alejándose del rubio.
-Por favor Axel- llamó tomándolo de las mejillas. –No quiero que tengas ideas de algo que no es- decía viéndolo a los ojos.- No pienso dejar a Seifer tan pronto, tampoco quiero dejarlo… Pero no quiero que te sientas mal por eso.
-No te preocupes Roxas- contestó tomando las manos del chico. –Sé en qué posición me encuentro y sé en lo más lejano que puedo pensar.
-Entonces…
-Tranquilo estaré bien- decía mientras se levantaba.
-Eso es lo que quería oír.
-Bien, entonces ¿Piensas vestirte o te quedarás así todo el día?- preguntaba mientras se ponía los pantalones.
-¿Cuál es la prisa?- preguntó mientras quedaba recostado de nuevo.- Todavía es temprano.
-Son las 10 de la mañana, creo que no es tan temprano.- Decía con un toque de burla.
-Claro que lo es- repelo- además de que me duelen mis caderas- dijo casi en un susurro.
-¿En serio?- dijo acercándose al rubio.- Y eso que me contuve un poco debido a que estabas asustado.- Decía tomando a Roxas de la mano.
-Eso no quita el hecho de que me duelan, además ¿se puede saber que planeas?
-Quiero molestar a Riku y a Demyx- dijo con una sonrisa en el rostro.
-¿Molestarlos? Y ¿Qué te hace pensar que aún están aquí?- le preguntó levantándose con la intención de vestirse.
-Porque anoche pude ver como Riku y Sora subían a la habitación de al lado, y Demyx y Zexion se perdían un rato en otro de los cuartos.
-¿Y por eso crees que todavía están aquí?
-Sí, de hecho estoy muy seguro, anda no me vas a decir que no quieres molestarlos también.-Decía invitando al otro a salir de la habitación.
El menor soltó una débil risa. –Bien, pero después tomamos una ducha, siento los muslos un poco incómodos.
-¿Quieres que la tomemos juntos?- preguntó burlón.
-¡Por supuesto que no!- respondió casi en un grito.
-Shhh- chito el mayor- Todavía no tienen que escucharnos.- decía tomando el pomo de la puerta de la habitación de Sora.
-Sí, sí, lo sé. –contestó en un susurro.
Ambos entraron de manera muy sigilosa a la habitación, acercándose; haciendo el menor ruido posible a la cama en la cual se veían dos bultos. Axel ladeó el rostro para ver al rubio haciéndole una seña para que guardara silencio, el menor, al verlo, sólo asintió.
Sora se encontraba acurrucado en el costado de Riku, con ambas manos sobre el pecho del mayor, mientras que este lo abrazaba de manera un poco posesiva; con ambos brazos.
-Mira- le dijo en un tono muy bajo al rubio- eso servirá- decía mientras señalaba un atomizador que estaba encima del escritorio del chico. Roxas asintió para después dirigirse por él.
Cuando ya estuvo con rociador en mano y a un lado de Axel paseó su mirada por el piso del cuarto. No supo muy bien cómo reaccionar al ver toda la ropa que Sora llevaba ayer junto con la de Riku.
-También tuvieron una noche algo divertida. –Le dijo Axel al oído, provocándole un ligero sonrojo. -¿Estás listo?- le preguntó sabiendo que en cuanto el agua tocará ambos cuerpos, los dos tendrían que salir corriendo lo más rápido que pudieran.
Roxas sólo asintió, buscando ya la ruta de escape que utilizarían. Axel comenzó a contar en su mente. "1", apuntó el atomizador de manera que abarcara ambos cuerpos, "2", colocó su dedo en el gatillo de la bomba, de verdad tendrían que salir corriendo lo más rápido que pudieran. "3", por fin disparo.
-¿Qué diablos?- articulo Riku despertándose bruscamente por el agua al igual que Sora.
-¡Ahora corre!- exclamó Axel tomando al menor de la mano y así poder huir ambos de la "escena del crimen".
-¡Axel!- gritó Riku sumamente enojado, intentando levantarse de la cama.
-Esta fría- fue lo único que dijo Sora; desperezándose un poco y volviéndose a acostar.- Riku, cálmate y mejor vuelve a acostarte, anda. –Le pidió más con la intención de salvar al dúo que de volver a dormirse.
Riku soltó un suspiro. –Bien- respondió mientras cerraba la puerta, esta vez con seguro y se volvía a acostar junto al castaño.
-Eso… eso fue divertido- decía Roxas intentando contener su risa.
-Lo sé- el pelirrojo se encontraba igual que el rubio, vaya que había sido una escena de lo más divertida. –Bien- dijo una vez logró recuperar la compostura- Vamos a por el siguiente.
-Vale.
Según Axel, Demyx y Zexion se encontraban en alguna de las habitaciones, así que sólo sería cuestión de tiempo para encontrarlos. Aunque también únicamente había dos opciones, la habitación de Cloud o la de invitados.
-Veamos primero en la de Cloud. –Propuso el pelirrojo.
-No creo que se encuentren ahí, no creo que estuvieran tan borrachos como para quedarse en su habitación.
-Bueno sí, creo que tienes razón.- Dijo desistiendo de la idea y dirigiéndose al dormitorio continúo. Cuando estaba a punto de abrir la puerta se dirigió a Roxas.
- Shh…
-Lo sé.
Al abrir la puerta se quedaron sorprendidos por la escena. Zexion, el chico arisco y serio que todos conocían, estaba recostado encima de Demyx, el cual tenía una boba sonrisa en su cara. Axel estaba que no podía aguantarse la risa ante la situación y Roxas, bueno él estaba que no se la creía. ¿En serio ese era Zexion? Venga que hasta se veía lindo, nada que ver con el maniático de los libros.
-Esto va a ser divertido. –Se dijo Axel en un susurro mientras se acercaba a la pareja con Roxas detrás de él.
-tres, dos, uno- contó pausado y en voz muy baja antes de accionar el atomizador y descargar el agua.
-Pero que…- articuló Demyx dando un pequeño salto en la cama mientras Zexion se levantaba rápidamente de encima del rubio.- ¡Axel!- gritó el peli azul mientras arrojaba una almohada hacía la puerta por donde había visto que los chicos huían. -¿Estas bien Demyx?- preguntó observando al chico que ahora estaba en el piso.
-Sí, sólo me golpee la cabeza. –decía mientras se sentaba. -¿Esos eran Axel y Roxas?
-Creo que sí.
-Entonces creo que le fue bien al pirómano- decía levantándose para volver a acomodarse en la cama.
-Aunque es un idiota- dijo Zexion haciéndose a un lado y dejándole espacio a su pareja para acostarse- me alegró por él.
-Igual yo.
-Por Dios- exclamaba Roxas sin contener la risa- de vedad que eso… eso fue- intentaba hablar pero las carcajadas se lo impedían.
-No tuvo comparación – logró decir Axel a mitad de la risa. Y es que al ver como Demyx caía de la cama ninguno pudo aguantar la risa que los invadió, había sido una escena de verdad cómica.
-Creí que… también tiraría a Zexion- decía controlándose un poco más.
-Eso hubiera sido genial. –Contestó el pelirrojo también con un poco más de autocontrol.
-Bien.- Dijo para después tomar aire. – ¿Y ahora qué?
-Busquemos a Cloud.
-¿De verdad quieres hacerle lo mismo que a ellos?- le preguntó no estando del todo seguro.
-¿Y por qué no? Venga, será divertido.
Roxas se detuvo a pensarlo un momento. Admitía que se estaban comportando como un par de chiquillos revoltosos, que lo que estaban haciendo eran simples travesuras, pero se estaban divirtiendo, de verdad que lo estaba disfrutando. Además, si ya era demasiado obvio que Cloud les daría el regaño de su vida al enterarse de cómo habían despertado a los demás, pues que tan siquiera valiera la pena.
-Sí, sería divertido- contestó mientas se dirigía a la habitación de su hermano mayor y abría la puerta- aunque primero hay que encontrarlo.- Dijo abriendo la puerta por completo dejando ver la cama completamente vacía y perfectamente hecha.
-¿Se habrá levantado ya?- preguntó Axel dirigiéndose a las escaleras.
-Tal vez- contestó yendo detrás del mayor- Vayamos a ver- opinó obligando al otro a bajar las escaleras.
-Nada perdemos.
Nuevamente la sorpresa se apodero de ellos, y es que no era para menos. Se encontraban en la sala; pensando que Cloud se encontraría matando el tiempo en lo que los demás despertaban pero en su lugar encontraron a un Cloud cómodamente dormido sobre Zack. El rubio se encontraba recostado en el pecho del mayor con la parte inferior de su cuerpo en medio de las piernas del otro. Zack abrazaba al rubio de forma tierna y a primera vista un poco delicada.
-¿En serio ese es tu hermano?- preguntó Axel aún con la sorpresa latente.
-No estoy del todo seguro.
-Parece una persona completamente distinta.
-Lo sé.
-Hasta podría pasar por alguien indefenso.- Comentaba sacando su celular
-¿Qué haces?- le preguntó el menor extrañado.
-Quiero una foto de esto, nunca había visto a Cloud así- decía al momento que tomaba la imagen. –Además, puede que Zack me lo agradezca.
Roxas no comprendió muy bien a que se refería pero no quiso preguntar. –Bien, entonces… ¿Vas a despertarlos?
-¿Estás listo?
-Sí.
-Tendremos que salir corriendo lo más rápido posible.
-Sí, eso lo tengo bien claro.
-Bien, aquí vamos.
Roxas sólo asintió.
-uno… dos… tres- Los dos se quedaron quietos por un momento esperando a que el mayor se despertará, cosa que no sucedió. Sólo pudieron ver como el rubio se movió un poco.
-No se despertó.- dijo Roxas.
-¿Lo intento de nuevo?
-Sí, pero un poco más cerca.
-¿Más cerca?- preguntó un poco nervioso.
-Sí, tal vez así si se despierte.
-Bien… aquí voy.- dijo acercándose cuidadosamente. Tomo aire en un intento de tener valor.- uno, dos, tres.
-¡Maldición!- grito Cloud levantándose de golpe y logrando sacarle el aire a Zack; despertándolo con ello.- ¡Axel! ¡Roxas!- grito al ver al par subir lo más rápido que podían las escaleras. -¡Vuelvan aquí!
-Cloud…- dijo con mucho esfuerzo el chico- podrías… ¿Podrías levantarte?
-¡Zack! Lo siento- se disculpó levantándose del otro. –Me las van a pagar.
-¡Corre!- decía el mayor jalando al rubio del brazo. –Si nos alcanza estamos muertos.
-Eso lo sé.- decía intentando no quedar a mitad del camino.
Por fin ambos pudieron quedarse tranquilos en el momento en que entraron a la habitación del menor.
-Salvados- dijeron al uníso tomando aire y quedando sentados en la cama. Tenían un momento de tranquilidad sabiendo que habían escapado de Cloud, momento que duro muy poco.
-No crean que tienen tanta suerte- habló el mayor entrando a la habitación y cerrando la puerta tras de él.
-Maldición- fue lo que articulo Axel al verse encerrado con la persona de la cual estaban huyendo.
-Sí, maldición- dijo Cloud antes de comenzar con lo que de verdad quería iniciar.
-Zack, buenos días- saludó Sora al entrar en la cocina.
-Hola Sora, buenos días ¿Quieres café?
-Si gracias, ¿Y Cloud?- preguntó mientras se sentaba en el comedor, igual que Riku.
-Creo que esta con Axel y Roxas.
-Así que también los despertaron. –decía Demyx entrando al comedor junto con Zexion.
-Sí, creo que todos sufrimos lo mismo- contestó Zack.
-Bueno; al menos ya están recibiendo lo que se merecen.
-No seas así Riku- le regañó Sora- Sólo se estaban divirtiendo. Además tú sabes perfectamente que buena falta les hacía.
-Aun así, eso no es excusa- secundo Zexion mientras recibía una taza de café por parte de Zack.
-Vamos Zexion, ya tenemos suficiente con Riku para que este de mal humor. No te le unas, además he de admitir que fue divertida la manera en que nos despertaron.
-¿Aunque hayas terminado en el suelo?- preguntó.
-Aunque haya terminado en el suelo- contestó con una sonrisa.
-¡¿Qué demonios les sucede?!- escucharon los cinco perfectamente.
-Creo que Cloud de verdad está molesto.- Dijo Sora.
-Eso parece.
-Vamos Cloud, no es para que te molestes de esta forma- decía Axel intentando defenderse.
-¡Actuaron como un par de chiquillos ¿Cómo no quieres que me moleste?!- decía Cloud ya no tanto en un grito pero aún con un tono de voz fuerte.
-Cloud, tampoco es necesario que grites, sólo fue un momento de diversión- dijo Roxas.
Ambos se encontraban sentados en la cama del menor viendo fijamente al mayor frente a ellos. Podría decirse que estaban cómodos, o al menos eso era lo que habían intentado al percatarse del largo rato que estarían en esa situación, pero Roxas se movía a cada momento a causa de la situación ocurrida la noche anterior.
-¡Claro! Diversión- dijo sarcástico.- ¿Por qué te mueves tanto Roxas? Estas comenzando a exasperarme- -Decía intentando mantener la calma.
-Lo siento, es sólo que…- dirigió de forma rápida su mirada a Axel- me siento incómodo.
El pelirrojo se sonrojo un poco, intentando controlarse pero por la expresión de Cloud; supuso que si había notado ese ligero cambio en su actitud.
El mayor soltó un suspiro. -¿Por qué no tomas una ducha mientras hablo con Axel?- le preguntó un poco más calmado.
-Pero…
-Tranquilo, prometo que lo encontrarás vivo. –Le dijo Cloud empujándolo al baño.
-De acuerdo.
Los dos vieron como el menor entraba al baño aún un poco dubitativo.
-¿De verdad me va a encontrar vivo?- preguntó Axel una vez el rubio entrará por completo.
-Bueno, depende de lo que contestes.- Decía Cloud sentándose a un lado del pelirrojo.
-Creo que me estoy acostumbrando a tus amenazas Cloud.
-Puede que tenga que adquirir una nueva técnica.
-Puede que si.- se quedaron un momento en silencio. Finalmente el rubio terminó por romperlo. -¿Logró llegar al final?- preguntó un poco nervioso.
-De alguna manera.
-¿Tuviste problemas?
-Tuvo miedo, en algún punto se perdió en sus recuerdos y sólo veía a esos malditos.
-Creo que… es una reacción normal.
-Creo que sí, pero… ¿No le afectara de alguna manera?- preguntó un poco preocupado.
-Es lo más probable; sólo queda verlo de manera positiva o negativa.
-Eso creo.
Cuando Roxas salió de la ducha encontró la habitación sola. Momentos después se reunió con el resto en la cocina para desayunar un poco. Aún seguía pensando en el cómo afectaría su vida el sucedo de la noche, pero no se preocuparía todavía disfrutaría de los días que aún le quedaban de vacaciones, después de todo; tenía altas posibilidades de que sucediera algo interesante.
-No Axel- decía con dificultad- espera un poco- intentaba alejarse del otro.
-Fuiste tú el que vino, así que…- dijo acercándose peligrosamente al rostro del rubio.- No me digas que me detenga. –Terminó con una sonrisa.
-Axel, esto no está bien- se quejaba.
-Por favor Roxas, mañana te vas. Déjame disfrutar por última vez antes de que regreses con tu novio.- le pidió.
Tenía que pensárselo, aunque sabía perfectamente porque en esos momentos se encontraba en el sofá del departamento de Axel arrinconado completamente por el pelirrojo. Debía admitirlo, desde el incidente ocurrido en su habitación sentía la inmensa necesidad de estar con el mayor y eso comenzaba a preocuparlo un poco, porque tal vez, desde ese día, de verdad, su vida había cambiado.
-¿Entonces? Dime que cumplirás mi petición- le dijo al oído mordisqueando un poco su lóbulo.
-Sólo… sólo por hoy- contestó mientras abrazaba al otro- cierra los ojos- le dijo con un suave y bajo tono de voz.
-Como quieras- dijo satisfecho mientras cumplía el deseo del rubio. Ya no tenía dudas y si las tenía ya le era muy sencillo mandarlas al diablo. Se aferró al cuello de Axel mientras se acercaba a su rostro, por un lado quería ir lento, pero por otro ya no podía esperar más. Finalmente junto sus labios en un beso, uno que a pesar de la culpa, disfrutaba bastante. La desesperación se hizo presente en ambos cuerpos y comenzaron a moverse sólo por sus impulsos, las caricias viajaron por todo el cuerpo, las caricias viajaron por todo el cuerpo del contrario, no había razones en sus movimientos sólo deseo.
-Axel, ¿Qué estamos haciendo?- preguntó separándose del mayor por un momento, para después unir sus labios nuevamente.
-Algo que los dos queríamos- contestó de manera rápida. No quería separarse de la boca del rubio.
-¿Y… después de esto?
-Dejemos que…el tiempo se encargue de eso… ¿De acuerdo?
-De… acuerdo.
La temperatura de ambos comenzó a subir, las caricias dejaron de ser cariñosas y poco a poco sucumbieron al placer. Todos los deseos y sueños que alguna vez tuvieron, salieron a flote aprovecharon la ocasión en que el lado razonable de los chicos se apagó para dar rienda suelta a todas las sensaciones.
-Axel.- llamó rompiendo la burbuja que comenzaba a formarse alrededor de ambos y que pudo haberlos separado del mundo.- Tengo que irme.
-Aún es temprano.
-Eso no importa, tengo que irme- insistió separando al pelirrojo de su persona.
-No quiero que te vayas- le dijo tomando nuevamente sus labios, no dándole oportunidad de separarse.- Quédate un rato más.
-Si me quedo un rato más.- Logró decir- es seguro que me pase algo malo.
-Pero que te gustaría- dijo con picardía.
-Posiblemente, pero…- nuevamente le cerraron la boca y no pudo protestar, la sensación de los labios de Axel sobre los suyos era maravillosa y que decir de lo que le provocaba el sentir la lengua del pelirrojo uniéndose en una danza con la suya. –No es lo correcto.
-¿Importa?
-Sí, sí importa- tal vez fue el tono que uso el otro al decir esa frase, o tal vez fue que por fin razonaba en lo que estaba haciendo. Sea cual fuese el motivo, su mente le decía que tenía que terminar con todo eso. –Importa porque tengo una pareja, una persona que tiene total confianza en mí. Y yo la he traicionado.
-De acuerdo- dijo cediendo a la fuerza que Roxas ejercía. –Lo siento, es sólo que… me deje llevar.- Decía cabizbajo. No sentía culpa por lo que había hecho, pero si lamentaba que ya no podía estar con el chico.
-No te disculpes- decía mientras se levantaba para quedar frente al mayor.- Después de todo- hizo que el otro levantará la cabeza y le diera espacio para poder sentarse en sus piernas. –Fue algo que yo también disfrute- continuó con un beso lento, sabía que sería el último que disfrutarían; porque al día siguiente no iban a poder despedirse de esa manera. Por eso, llevó sus manos al rostro de Axel, por eso dejo que las manos del otro fueran debajo de su camisa, por eso dejo que rodeara su cintura y apegara más sus cuerpos, porque sabía que sería el último encuentro en un largo tiempo. Pero cuando sintió su celular vibrar supo que tenía que estropear el momento, era tiempo de irse.
-¿Por qué ahora?- preguntaba maldiciendo el aparato.
-Porque tengo que irme- decía mientras contestaba el celular. -¿Qué pasa Cloud?
-Ya es hora de que regreses, te recuerdo que el vuelo sale a las seis de la mañana.
-Sí. Lo sé. –Soltó un suspiro, agradecía que su hermano le hubiera dado bastante libertad, pero todavía se encargaba de arruinar los mejores momentos, al aparecer era un don. –Estaré en casa en un rato.
-Bien- Y con esto colgó.
-Tengo que irme. Decía mientras se levantaba de encima del otro.
-Lo sé.- Se levantó igual que el rubio- Te acompaño a tu casa- decía tomando su chaqueta y dirigiéndose a la puerta.
-No es necesario.
-Ya lo sé, pero quiero hacerlo. –Comentaba abriendo la puerta y empujando al chico para que saliera.- No te incómoda ¿o sí?
-No, para nada.
-Entonces, vamos.- Cerró la puerta, después se puso a un lado del rubio para rodearlo por los hombros.
-Gracias.
Una linda pareja sin duda, una pareja que se veía feliz estando juntos, pero era una pareja que no podía ser verdadera. Pero aun así disfrutaron de una despedida digna de una real. Un beso rápido y corto, insuficiente para ambos pero era lo más que podían hacer.
-Cuídate mucho ¿Si Roxas?- pedía el castaño abrazando al rubio- Nosotros iremos las próximas vacaciones.
-De acuerdo Sora, pero ya puedes soltarme. –Decía intentando separase de su gemelo.
-¡No quiero!- se quejaba- ¡Te voy a extrañar!
-Sora, lo verás de nuevo. No es como si se fuera para siempre- decía Cloud separando al chico. –Cuídate Roxas- le dijo mientras lo abrazaba. –Y más ahora que nuevamente luces como un Strife, vas a correr muchos peligros- le dijo a modo de susurro.
-Lo sé- y era cierto, anteriormente había podido pasar sin problemas debido a su actitud arisca y solitaria, pero ahora que había logrado recuperar su esencia sabía que resaltaría más. -Tendré cuidado.
-Bien, sé qué lo harás.- Se separó del chico, supuso que el pelirrojo también quería despedirse Así que le dio espacio.
-Disfruté el tiempo que pasamos juntos.
-Igual yo.
-Voy a extrañarte- dijo mientras se acercaba para abrazarlo.
-Igual yo- no quería esperar a que el mayor se decidiera a acercársele o no, así que decidió ser él quien comenzara el contacto. Se lanzó al cuerpo de Axel, aferrándose a su cintura. Había ocasiones en las que odiaba ser más bajo que el otro pero ahora lo agradecía, le gustaba poder esconder su rostro en el pecho del pelirrojo sin necesidad de agacharse. –En serio que voy a extrañarte.
-Yo también Rox- rodeo al menor correspondiendo el abrazo, quería transmitirle todo lo que sentía, no quería dejarlo ir pero sabía que tenía que hacerlo.
El llamado para los pasajeros les obligó a separarse. –Es tiempo de que me vaya- dijo separándose de Axel y tomando su maleta- Cloud, Sora. Los veo en las próximas vacaciones.- dijo de último mientras se dirigía hacia donde se encontraba el avión que abordaría.
Cuando se acomodó en su asiento sintió un cambio en sí mismo, no sabía en qué aspecto, en que parte de su cuerpo o en qué cantidad pero sabía que los chicos en Inglaterra ya no lo verían de la misma forma. –Seifer también notará el cambio.
"Es normal, después de todo el cambio es muy obvio".
-Ya no estás tan asfixiante- decía dirigiendo su mirada a la ventanilla.
"Lograste un avance"
-¿Sólo un avance?
"Sólo un avance".
Se decidió a mirar a aquella existencia que le había provocado tantos dolores de cabeza y por primera vez no la vio con tanta oscuridad, la vio distinta pero tal vez sólo era una ilusión suya.
