Capítulo 14
Imposible
Kagome despertó con los besos de Inuyasha sobre su vientre, sonrió y lo abrazó.
-Inu…
-Buenos días, princesa…
-Inu, mi amor…
Inuyasha la besó apasionadamente.
-Te amo, Kagome…
………………………………
-Ma… ma… Ma-ma… Mama!
-Shh…
Rin abrió los ojos y abrazó al pequeño que buscaba de alguna manera deshacerse de su blusa.
-Mama, dete…
Rin rió mientras lo llenaba de besos.
-Y cuándo mamá te dio leche de su pecho? Mi amor, qué ocurrencias…
Sesshoumaru no estaba con ellos, pero el televisor estaba encendido, y había un programa donde una mujer amamantaba su pequeño. Ryu lo señaló.
-Dete, mama, dete…
Rin comprendió y le sirvió en su vasito de entrenamiento, se la ofreció a Ryu, pero él no la quiso.
-Dete, mama…
-Pero mi amor, ésta es tu leche…
-Mama…
-Ryu, mi amor, mamá no tiene leche en su pecho.
Ryu se quedó viendo a Rin. Señaló su pecho.
-Mama, dete…
-Ryu, mi amor…
-Mama…
Ryu se negaba a comer todo lo que Rin le ofrecía. Comenzó a llorar y Rin no lo podía controlar.
-Ryu, mi amor, no tengo leche… mamá no tiene leche…
-Mama…
El pequeño lloró hasta dormirse, Rin lo tenía en brazos con el rostro lleno de lágrimas. Su pequeño se durmió con hambre, negado a comer otra cosa. Sesshoumaru volvió en ese instante y al verla, la abrazó.
-Mi amor…
-Sessh…
-Preciosa, qué pasó?
-Kami, Sessh, no sé qué hacer…
-Qué pasó?
-Sólo me pide lo único que no puedo darle…
-Rin…
-Quiere que le de leche de mi pecho, pero no tengo. No quiere nada más. Sessh, son las 11 de la mañana y no ha comido nada hoy…
-Kami, Rin, me asustaste…
-Sesshoumaru, no ha comido nada. Debe de tener mucha hambre.
-Tal vez no. Si tuviera hambre de verdad, se comería lo que le dieras. Ven, llévalo a su cuna…
Rin lo acomodó en la cuna y acarició su cabeza.
-Perdóname, mi amor…
Salieron de la habitación. Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó con ternura.
-Buenos días, preciosa…
-Por cierto, dónde estabas?
-En el banco. Tuve que ir a buscar algo.
Apenas pasaron unos minutos cuando Ryu despertó llorando, gritaba desesperado llamando a Rin.
-MAMA!
Rin fue a la habitación y el pequeño se paró levantando los brazos. Rin lo cargó, Ryu buscaba quitarle la blusa.
-Mama, dete…
-Ryu, mi amor, no tengo leche…
-Mama… negai…
A Rin se le partió el alma cuando escuchó a su hijo rogarle por lo único que no tenía para darle. Lo abrazó con fuerza.
-Pídeme lo que sea menos eso, mi amor… Ryu, no tengo leche…
Sesshoumaru entró en la habitación, Ryu lo llamó extendiendo sus bracitos, él lo cargó. El pequeño señalaba a Rin y le pedía a Sesshoumaru que le diera leche.
-Papa, dete, mama…
-Ryu, mamá no tiene leche de esa. Pero hay de la otra, en tu vasito…
-Iie! Dete!
Ryu continuaba hablando en su propio idioma. Era imposible hacerle entender a un niño que tenía poco más de año lo que pasaba. Él simplemente quería imitar la televisión.
-Mama! Dete!
Rin le ofreció su vaso con la leche, pero él lo rechazó tirándolo al suelo. Rin ya no encontraba qué hacer, la pataleta de Ryu era cada vez peor. Cuando Sesshoumaru vio a Rin con los ojos rojos, decidió ponerle un alto.
-DETE!
-Basta ya! Ryu!
Ryu se quedó viendo a su padre con sus enormes ojos pardos.
-Pa-pa…
Rin se acercó y acarició su espalda.
-No grites, Sesshoumaru, no me ayudas cuando gritas…
-Perdóname, preciosa…
Rin acarició la cabeza su hijo.
-Ryu, mi amor… ven con mami…
Rin se sentó con el pequeño y se quitó la blusa, sólo había una manera de demostrarle que no había leche. Inmediatamente, Ryu comenzó a mamar, sin embargo no obtuvo lo que quería. Por otro lado, el dolor que sentía Rin iba más allá de lo que podía soportar en silencio, pero se aguantó. El pequeño se detuvo cuando frías gotas cayeron sobre su rostro. Vio el de su madre empapado en lágrimas. Levantó una manita y acarició sus mejillas.
-Mama…
-Duele, Ryu… me duele mucho…
Ryu se acomodó entre sus brazos y contra su pecho.
-Perdóname, mi amor… pero yo no tengo leche de la que quieres…
Durante todo el día, Ryu simplemente se negó a comer. Rin incluso recurrió a consultar a Kagome, sin éxito alguno. Ya eran cerca de las 8 de la noche y Ryu aún no comía nada más que las dos cucharadas que Rin le logró dar al medio día.
-No puedo dejarlo así, Sesshoumaru, no ha comido nada en todo el día…
-A la fuerza no lo vas a lograr. Si no quiere comer, no lo hará. Deja que le de hambre.
-Pero Sesshoumaru, debe tener hambre! Es que es igual de terco que tú!
Rin vio a su pequeño dormido.
-Mi amor… porqué no comes?
Decidieron dejarlo descansar. Cerca de medianoche, Rin despertó con los llantos de Ryu. Intentó darle un trozo de melón. Al principio lo rechazó, pero al saborearlo, le pidió más. Rin sonrió y continuó dándole frutas. Mientras el pequeño comía, Rin le daba besitos en la cabeza. Sesshoumaru se levantó.
-Rin…
-Papa, ico!
-Rico?
El pequeño le ofreció un trozo de fruta que tenía en sus manitas, Sesshoumaru se lo comió.
-Mmm! Rico!
Rin le dio otro trozo a Ryu y él siguió comiendo. Rin sonreía al ver el trozo rasgado por sus escasos dientecitos. Luego de una buena cantidad, Rin le ofreció leche y él se la tomó toda. Luego de lavarlo, Rin lo arrulló hasta dormirlo. Lo llenó de besos.
-Te amo, mi amor…
Rin lo abrazó con fuerza antes de dejarlo en su cuna. Al volver a la habitación, abrazó a Sesshoumaru.
-Mi amor…
-Preciosa…
-Gracias, Sessh… gracias por mi bebé…
Rin lo besó con ternura, Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Te amo, preciosa…
-Sessh…
Sesshoumaru mantenía su barbilla contra su pecho mientras mantenía a su esposa contra su pecho, ella, igual apoyaba su barbilla en el pecho de él y a escasos centímetros de sus labios.
-Estás cansado, mi amor?
-No…
Rin lo besó mientras aún abrazada a él, lo guiaba hacia la cama. Antes de llegar, le dio un último beso antes de deslizarse a la altura de su cintura. Sesshoumaru la dejó tomar la iniciativa. Rin lo acariciaba por encima del pantalón del pijama. Subió sus manos por debajo de su camiseta y se la levantó mientras acariciaba su tórax de manera ascendente.
-Preciosa…
-Quiero ver tu "hinchazón"…
Sesshoumaru sonrió, Rin le bajó el pantalón y acarició su erección.
-Crees que puedas conmigo hoy?
-Preciosa... estoy viejo, no decrépito…
Rin lo acarició en toda su extensión para luego de llenarlo de besos.
-Ah, preciosa!
Sesshoumaru no se quiso mantener de pie y decidió interrumpirla.
-Mou! Nunca me dejas jugar contigo!
Sesshoumaru rió y la besó apasionadamente.
-Ahora me toca jugar contigo…
Sesshoumaru se acomodó sobre ella mientras acariciaba todo su cuerpo, se divertía con sus pezones en el interior de su boca mientras su esposa se abrazaba a él y lo llamaba con una voz corrompida por el placer. Descendió creando un camino con sus besos a través de su vientre, se deshizo de su interior, pero se encontró al borde del colchón. La cargó y la acomodó en el centro de la cama. La besó apasionadamente y acarició su rostro.
-Eres hermosa, mi amor…
-Sessh…
-Te amo, preciosa…
Rin se derretía ante las palabras de su esposo, apenas podía mantener una fingida molestia cuando discutían y él le hablaba así. La besó y volvió a besar su vientre, continuó con sus besos hasta su intimidad, donde la sintió estremecerse al reconocer sus labios brindándole placer.
-Ah! Mi amor!
Sesshoumaru sonrió y continuó hasta casi llevarla al clímax, cuando ella iba a protestar por detenerse, él la penetró con fuerza, entrando por completo en ella.
-AH! SESSH!
Sesshoumaru la besó apasionadamente para acallar sus gritos y que el pequeño no despertara. Continuó moviéndose energéticamente sobre la delicada figura de su mujer hasta que finalmente ambos perdieron el conocimiento, presas del más increíble de los orgasmos.
Continuaban abrazados mientras se besaban apasionadamente, sus respiraciones volvían a la normalidad. Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Te amo, Rin…
-Sessh…
Sesshoumaru la vio a los ojos y acarició su rostro.
-Te amo.
Rin lo abrazó con fuerza y le dijo a oído que también lo amaba.
………………………………………………
Inuyasha llegó a la casa a toda prisa luego de que Kira lo llamara diciéndole que Kagome estaba enferma.
-Kagome, cómo te sien… Kagome!
Kagome yacía en el piso de su habitación rodeada por un charco de sangre que aparentaba salir de su entrepierna. Inuyasha la cargó y la acostó en la cama.
-Kagome, Kagome! Qué pasó!
Inuyasha la metió en el auto dejó las niñas al cuidado de la muchacha que limpiaba hasta que Rin llegara, las niñas le rogaron que no las dejaran solas, pero Inuyasha no se las podía llevar. Condujo a toda velocidad hacia el hospital. Al llegar, la tomó en brazos y entró pidiendo ayuda. Un médico le indicó que la acostara en la cama.
-Qué pasó?
-La encontré así, tirada en el piso, no me contesta… doctor, está embarazada…
De inmediato le colocaron cientos de cables y le pidieron a Inuyasha esperar afuera. Él veía desde la puerta a los médicos moverse a su alrededor.
-Kami, que nada le pase a mi hijo, ni a Kagome…
Llegó un ginecólogo y la examinó. Poco después el doctor salió a su encuentro.
-Señor Kazami…
-Sí… cómo está mi esposa? Y mi hijo?
-Su esposa estará bien… se debilitó porque perdió mucha sangre, pero se repondrá…
-Y esa pérdida de sangre no afecta al bebé?
-Señor… mientras examinaba a su esposa… ella tuvo varias contracciones… y expulsó a la criatura…
-Qué! Cómo!
-Hay muchas cosas que le pudieron provocar el aborto… pero no tiene marcas de que fuese algo mecánico…
Inuyasha vio al doctor con los ojos llenos de lágrimas.
-Qué significa eso?
-Es posible que lo que se lo haya provocado, fuese ingerido…
Inuyasha comenzó a negar con la cabeza.
-No… no es posible…
-Señor…
-No es posible, mi esposa quería ese hijo! Los dos! Ella no lo abortó a propósito!
-No sabemos nada…
-Entonces no insinúe que es una asesina!
Inuyasha esperó por horas a que lo dejaran verla. Cuando finalmente lo dejaron entrar en la habitación, a Kagome la trasfundían. Estaba hecha un puñito en la cama mientras lloraba desconsolada.
-Kagome…
-Inu! Me duele! Que hago aquí! Qué me pasó! Y mi bebé? Inuyasha, me duele mucho!
-Cálmate, mi amor… cálmate…
-Inu…
Inuyasha la besó en la frente con una inmensa ternura. Se limpió las lágrimas propias antes de acariciar el rostro de su esposa.
-Porqué estás llorando? Inuyasha, qué me pasó?
-Kira me llamó y me dijo que estabas enferma. Cuando llegué, estabas desmayada y…
Kagome vio la sangre seca en su ropa.
-Inuyasha…
-Perdiste al bebé, Kagome…
-NO! NO! ES MENTIRA!
Kagome halaba su camisa desesperada, Inuyasha sólo podía abrazarla y llorar junto con ella.
-Inuyasha, no es verdad! Mi bebé!
-Cálmate, mi amor…
-Cómo me calmo? Inuyasha… porqué?
-No se sabe…
Inuyasha la abrazaba mientras el llanto de su esposa le desgarraba el alma. Una mujer entró en la habitación y contempló la escena.
-Mi bebé, Inu…
-Lo sé, mi amor…
Inuyasha la besó con ternura en la sien y la acomodó en la cama.
-Descansa, mi amor…
-Inuyasha, las niñas!
-Están con Rin… no te preocupes, mi amor…
Inuyasha le limpió el rostro y la besó en la frente.
-Te amo, mi amor…
-Te amo, Inu…
Inuyasha vio a la mujer.
-Qué se le ofrece?
-Soy la doctora Mei-Ling… hay ciertas cosas que les quisiera preguntar…
-Tiene que ser ahora?
-Mientras más rápido mejor…
-Está bien…
-Soy psicóloga… su caso es bastante inusual… y por eso debo hablar con ustedes…
Inuyasha asintió y tomó la mano de su esposa. Kagome se secó las lágrimas. La doctora encendió una cámara.
-La entrevista será grabada por video. Están de acuerdo?
-Sí…
-Digan sus nombres completos.
-Inuyasha Satoshi Kazami Kashin.
-Kagome Higurashi – Kazami.
-Hace cuánto tiempo se conocen?
-15 años…
-Y cuánto tiempo llevan casados?
-10 años…
-Cómo describirían su relación, en una palabra?
-Perfecta.
-Maravillosa.
-Ha estado embarazada antes?
-Sí… dos veces…
-Tenemos dos niñas… Kira, tiene 6 años y Koishi tiene 2 años…
-Deseaban un tercer hijo?
Inuyasha se incomodó, pero lo disimuló.
-Yo me acobardé cuando me iban a preparar… mi esposo creía que lo había hecho… pero no esperábamos éste embarazo…
-Cómo reaccionó su esposo al saberlo?
-Estaba feliz, apenas cabía en sí… yo estaba asustada, pero él simplemente era feliz…
-Señora, qué le dice el nombre RU486?
-Absolutamente nada.
-Mifégyne?
-Nada.
-Mifepristona?
-No sé de qué me está hablando.
-Sabe lo que ocasionan las prostaglandinas durante el embarazo?
-Soy administradora, no médico, no sé nada del embarazo más de lo que he vivido.
-Los tres nombres son la misma cosa. Es una prostaglandina. Más bien, se comercializa como abortivo.
-Nunca he visto eso, no sé a dónde quiere llegar…
-Usted tiene en la sangre un alto nivel de prostaglandinas, de ésta en especial. Provoca violentas contracciones y expulsa al feto…
Kagome movía la cabeza negativamente con los ojos llenos de lágrimas.
-Qué quiere decir? Yo no tomé eso, yo no sé lo que es! Inuyasha…
Inuyasha la vio con los ojos llenos de lágrimas.
-No hay otra manera que esté presente en su sangre…
-Por Kami, si yo amo a mis hijas! Yo no lo aborté! Inuyasha!
Inuyasha la abrazó.
-Inuyasha, tienes que creerme, yo no lo hice! Por qué me culpan!
-Nadie te está culpando, mi amor…
Inuyasha dio la entrevista por terminada y se quedó intentando calmar a Kagome. Ella, entre sus brazos, acarició su rostro y buscó sus ojos.
-Inuyasha, tienes que creerme… sabes que amo a mis hijos…
-Te creo, mi amor… claro que te creo… eres la mejor madre que puedo pedir para mis hijos…
-Inu…
Inuyasha acarició su rostro.
-Debes descansar, Kagome, estás débil…
-Inuyasha, quiero ver a mis hijas…
-Iré por ellas si me prometes descansar…
-Está bien…
Inuyasha la besó con ternura y esperó a que se durmiera antes de salir de la habitación. Al llegar a la casa, se encontró con Rin casi matándose a palos con la muchacha de la limpieza.
-…Qué hace esto aquí! Habla!
-Rin!
-Amo Inuyasha, su hermana se volvió loca…
-Cállate. Rin, qué pasa?
-Cómo está Kagome?
-Ella está bien… pero perdió al bebé…
Rin lo abrazó con fuerza. Inuyasha dejó escapar el aire de sus pulmones.
-Kami, Rin, mi bebé!
-Lo siento tanto, Inu…
-Es una verdadera lástima que la señora perdiera su hijo.
Rin sintió la ironía y el sarcasmo en esas palabras y casi le vuela encima.
-Ya vas a ver…
-Rin…
-Inuyasha… encontré esto en su habitación…
Inuyasha leyó la etiqueta.
-RU486?
-Inuyasha, por lo que me dijiste, Kagome debió tomar esto… es una…
-Hormona…
-Amo Inuyasha, la señora se tomaba eso todos los días. Me dijo que era por el bien del bebé…
-Mentira!
Inuyasha la agarró por el cuello.
-De dónde sacaste esto! Por qué se lo diste!
-Inuyasha, la vas a matar!
-Es lo que quiero! Ella mató a mi hijo!
Rin logró separarlos y llamó a la policía. Las niñas estaban abrazadas a su padre.
-Papi, y mi mami?
-Mami está en el hospital, mi amor…
-Porque, papi? El bebé ya nació?
-No, princesa… no tendremos un bebé…
-Pero papi, mami me dijo que tenía un bebé dentro de ella…
-Sí, pero el bebé se fue al cielo, Kira…
Kira se abrazó a su papá con fuerza. Pocos segundos después, Inuyasha sintió las lágrimas atravesar su camisa.
-Kira, mi amor…
-Por qué, papi? Mami estaba muy feliz… porqué el bebé se fue?
-Mami se enfermó, mi amor…
Inuyasha la abrazó con fuerza.
-Cálmate, princesa…
La policía llegó y Rin le había sacado la confesión a puros pescozones. Inuyasha hizo la denuncia y luego de recoger ropas para las niñas y él, fueron al hospital.
-Mami!
-Mama!
Kira y Koishi corrieron hacia la cama y se abrazaron a su madre. Kagome las abrazó con fuerza y las llenó de besos.
-Mis amores!
Inuyasha las quiso bajar cuando se acomodaron junto a ella.
-Déjalas un ratito, Inu…
-Pero no deben…
-Inuyasha, necesito a mis hijas…
Inuyasha las besó a las tres en la frente.
-Kagome…
-Sí?
-Habías tenido problemas con Kana?
-No… no realmente… Por qué?
-Mami, Kana es mala…
-Koishi, no!
-Kira… qué pasó? Qué les dijo?
Kira se quedó callada, Kagome acarició su rostro y la convenció de decirles.
-Kana me dijo que el bebé no iba a nacer, que era un error… y que papi le iba a dar un bebé a ella…
Kagome vio a Inuyasha, quien estaba tan sorprendido como ella.
-Kana es mala, mama… Kana me da muy duro y me duele… y si lloro, me da más duro…
-QUÉ! Kira, a ti también te golpea?
-Sí, mami…
Kagome las abrazó con fuerza y con lágrimas en los ojos. La impotencia que sentía era mayor que cualquier otro sentimiento. Inuyasha trató de calmarla.
-Ya está detenida… ella… ella te mezcló las hormonas con el té que te tomabas por las mañanas…
Poco después, Rin se marchó con las niñas. Sesshumaru llegó en la noche de su viaje en las afueras de Tokio.
-Preciosa!
-Papa!
-Hola!
Sesshoumaru cargó a Ryu y lo besó en la cabeza.
-Y mami?
Ryu señaló el comedor, allí se encontró con Rin y las niñas. Kira se negaba a comer.
-Vamos, Kira, tienes que comer algo…
-No, con mami…
-Preciosa…
-Sessh…
Sesshoumaru saludó a sus sobrinas.
-Qué hacen aquí?
-Kagome está interna e Inuyasha la está cuidando.
-Qué pasó?
-Ha sido un día de locos. Kana maltrataba a las niñas, y…
-Tío…
-Dime…
-Una vez me dijiste que pudiste hablar con Kami… habla con él para que le devuelva a mami su bebé…
-Kira… Rin…
-Kana le provocó el aborto a Kagome… perdió el embarazo…
Sesshoumaru se pasó las manos por el rostro.
-Kami… pero cómo, por qué?
-Parece que Kana se enamoró de Inuyasha y pretendía hacerle daño a Kagome.
-Tío…
Sesshoumaru acarició las mejillas de su sobrina.
-Lo siento, princesa, pero eso no se lo puedo pedir a Kami.
La pequeña se abrazó a su tío mientras lloraba en silencio. Sesshoumaru sólo pudo abrazarla en respuesta.
…………………………
N/A: Mizuho corre a esconderse tras los enormes pectorales de su Sesshoumaru-sama.
Hola… espero que de alguna manera les hay gustado. Besitos
Mizuho
