Siento la demora de nuevo, me alegra ver que hay más chicas que leen la historia :D
Espero que disfruten del capitulo, tratare de subir lo más pronto posible.
Saludos!
Capitulo 14- Está bien.
Tamaki y yo salimos del Hos Club justo cuando el sol comenzaba a ocultarse. Finalmente había conseguido terminar mi tarea de matemáticas, mientras que asesinaba poco a poco las células del pobre cerebro de Kyouya en el proceso. Una vez dentro de la limusina me senté junto a la ventana y Tamaki se sentó frente a mí. Yo esperaba que Tamaki comenzara a hablar sin parar como cualquier día, pero no fue así. Creo que el que no me aceptaran en un nivel inferior en las matemáticas tenía que ver. En realidad no me importaba, quiero decir, él hizo lo posible pero al final nada cambio, así que ni modo. Lo intentó y eso es lo que creo que más importa.
-¿Estás bien?- tuve que preguntar, rompiendo el silencio.
Me miro como si hubiera olvidado que estaba allí y asintió.
-Sí, sólo estoy algo cansado- no le creí.
Estoy segura que en algo pensaba, pero no sabía qué. Cambie de asiento para sentarme junto a él y tomar un de sus manos.
-Tienes la manos frías- afirmó envolviendo mi manos con la suyas, lo cual me causo gracia.
-Siempre son así de frías- mire el suelo de la limusina, quería preguntarle lo que le pasaba, pero no sabía si me contestaría con la verdad- por favor, dime que es lo que te pasa, ¿por qué estas así Tamaki?- pregunte mirándolo, él estaba mirando por la ventana y una pequeña sonrisa se mostró en sus labios.
-Estaba pensando en mi madre, eso es todo- eso me sorprendió, honestamente pensé que Yuzuru estaba casado con la mujer con quien había tenido aquel romance. No sé por qué no me di cuenta, pero Tamaki debe ser el resultado durante ese tiempo.
-¿Cómo es ella?
Me miró entonces y su sonrisa había crecido ligeramente.
-Ella es… no hay palabras para describir lo maravillosa que es y lo mucho que la extraño.
Incline la cabeza a un lado, cosa que hacia cuando estaba confundida.
-¿Dónde está ella?
-En Francia, la abuela no permitió que viniera a Japón conmigo.
-¡Eso es terrible! ¿Cómo pudo hacer algo así? ¡Deberías estar junto a ella!- puso una mano sobre mi cabeza para que me calmara, mientras que su sonrisa desaparecía.
-Ella necesitaba un heredero para la familia Suou, por eso tuve que venirme para acá. No le agradaba mi madre porque ella "arruino sus planes"- negué con la cabeza, ¿cómo es que podía haber alguien tan cruel?- pero creo que cuando se entere de que estas aquí olvidara todo sobre mí.
-¿Qué? ¿Por qué?- a decir verdad no quería ser heredera de nada, Tamaki rió entre dientes.
-Tú eres la nieta que ella realmente quería. La hija de Yuzuru Suou y Tsukiko Hanari, el matrimonio arreglado perfecto. Por lo menos en su mente.
Ninguno de los dos volvió a hablar por unos minutos, unos largos minutos.
-Mi mamá murió- la mano que aún tenía sobre mi cabeza me tiro hacia él. Esta era la primera vez que decía murió en lugar de "fallecer", el cambio en la redacción lo hacía parecer más real, más difícil de aceptar. Lágrimas se acumularon en mis ojos- estuvo enferma durante mucho tiempo… pasó sus últimos meses en el hospital- mis lágrimas comenzaron a caer en su chaqueta del uniforme- ninguno de sus médicos sabía lo que estaba mal aparte de que no iba a vivir. Ella no me dijo eso y tampoco ellos. Ella solía decir siempre: "No te preocupes Emi, me sentiré" siempre pensé que era su optimismo.
Tamaki pasó una mano por mi cabello y me susurró un "está bien". ¿Está bien? ¿Qué está bien? Está bien llorar, que mi mamá se haya ido, ¿está bien? Está bien que le dijera la verdad, está bien que se preocupara, está bien que viviera con él. Envolví mis brazos a su alrededor y él me abrazo más.
La limusina se detuvo delante de la casa y nos bajamos, sólo quería ir a mi cama. Una vez en mi habitación, encendí la luz y dejé caer mi mochila al lado de la puerta. Empecé a quitarme el uniforme para después dirigirme al cuarto de baño, abrí la llave del agua caliente para llenar la tina, una vez que la habitación estuviera cubierta por completo de vapor me metí en la tina. El agua se sentía maravillosa después de un día que parecía nunca terminar.
Después de mi baño me envolví en una toalla y fui directo a mi armario para buscar mi pijama, me puse mi pijama favorita para luego apagar la luz y finalmente acostarme. Me quede mirando la pared mientras jugaba con la oreja de Chi, el sueño y cansancio habían desaparecido, así que pensé en mi caja de fotografías que estaban al fondo de mi armario, me levante con Chi en brazos y me acerque al armario. Tome la caja y la lleve conmigo al escritorio para abrirla, sinceramente me había olvidado de la mayoría de las fotos que tenía. Tome las fotos de Natsumi y yo, mi mamá, Kiyo, todos los miembros de mi numerosa familia. Sólo que ahora me daba cuenta que esto no estaba completo porque faltaban dos miembro más de la familia en mi colección.
