Notas de la Autora

Bueno, antes de ponerles el nuevo capitulo, quiero hacer mención sobre un detalle superimportante para mi que no puedo dejar pasar por alto.

Y esto es que, por segunda vez en el tiempo que tengo participando aquí en , una de mis historias… ¡ha conseguido los 100 reviews! Omg, omg, ustedes pueden creerlo? Porque francamente, yo no jajaja, de verdad, todavía lo veo, y no me lo puedo creer…

¡Gracias de todo corazón a todos y cada uno de ustedes que se han tomado la molestia de dejarme aunque sea un breve review! No saben lo felices que me hacen siempre sus comentarios de animo y apoyo, de entusiasmo y a veces hasta de desesperación por mi lentitud, no solo con esta historia, sino con todas las otras veinte que tengo… gracias, de verdad muchas gracias por brindarme a mi y a mis historias un poquito de su valioso tiempo y si soy sincera, a veces pienso que no tengo manera de agradecerles eso, pero entonces recuerdo que si ustedes leen es porque les gusta lo que escribo, así que, por eso sigo y sigo escribiendo, por ustedes y para ustedes…

Pero bueno, ya dejo de alargar mas este discurso, y esta vez no voy a especificar mis agradecimientos por aquello de que se me pase mencionar a alguien, pero a ti que me estas leyendo, y en especial a ti que me has dejado aunque sea un review, quiero decirte nuevamente gracias por leerme, y espero que este, y todos los capítulos que siguen te sigan gustando y te dejen un buen sabor de boca, así que, este capitulo, está dedicado a ti con todo m cariño.

¡Te quiero, nuevamente gracias por leer! n.n


14. Afecto

Era prácticamente imposible que Temari borrara aquella pequeña sonrisilla que se le había formado en los labios desde que Shikamaru se despertara. No estaba segura del porqué, pero por más que lo intentara, no conseguía mantener su expresión seria… y que el joven estratega estuviera sentado en el borde de la cama, evadiendo su mirada, no ayudaba en lo absoluto.

-Vamos, no le des tanta importancia genio, tan sólo era un abrazo, algo que ya había pasado antes – le dijo de pronto, cuando no pudo contener por más tiempo su risa.

El joven shinobi de Konoha parecía verdaderamente avergonzado por aquella muestra de afecto que había hecho mientras estaba dormido, y aunque ella no era tampoco una mujer muy afectiva, francamente no le había molestado en lo absoluto despertar acurrucados… pero no era momento de pensar en aquello, así que se levantó.

-Deja de preocuparte por eso, ¿quieres?, aún nos quedan muchos meses juntos… además, estoy segura de que dormir abrazados es algo normal en un matrimonio - le comentó ella, con un toque de picardía en su voz mientras se dirigía hacia el cuarto de baño para vestirse, y antes de cerrar la puerta, lo escuchó suspirar.

-Tsk… mendokusai- gruñó por lo bajo el ojinegro, mirándola sonreír de medio lado antes de que cerrara la puerta de aquella otra habitación, conciente de que ella tenía la razón…

Aún tenían que pasar muchos meses juntos, actuando como un feliz matrimonio… sin embargo, mucho se temía que aquello pudiera desembocar en algo grave, lo cual sería un verdadero problema...

Porque como Shikamaru bien sabía, había algo que le estaba pasando, algo que no estaba en los planes y sobre lo cual él no tenía control absoluto, algo que había comenzando de forma casi inconciente en él, y que hasta ahora comenzaba a perturbarlo… algo se había manifestado desde hacía un tiempo atrás, pero que a base de no darle la suficiente importancia, él había estado dejando a un lado…

-Kuso… ¿porqué tenía que ser todo tan problemático? – se preguntó en un susurro, dejándose caer de nueva cuenta en la cama y clavando sus negros ojos sobre el blanco techo en busca de una respuesta al porqué la había abrazado.

Él era un genio estratega, un hombre con un coeficiente intelectual sumamente alto, alguien que podía ver en un instante todos los caminos y posibilidades viables durante tal o cual situación… y sin embargo, durante las últimas semanas, no había estado prestando atención a ciertas señales, que de haber notado antes, tal vez le hubieran evitado todas las contradicciones mentales que tenía…

-¡Shikamaru deja de hacer el vago y vístete, pensé que lo harías mientras yo me preparaba!

Escuchó de pronto la mandona voz de su mujer, que desde la puerta del baño recién abierta, lo miraba con las manos apoyadas en las caderas y el entrecejo ligeramente arrugado… y aunque el genio Nara tan sólo pudo sostenerle la mirada un par de segundos, aquello fue suficiente para sentir una opresión en su corazón y un revoloteo en su estomago…

Era bastante problemático, pero tenía que aceptar de una buena vez que el afecto que sentía hacia Sabaku no Temari se estaba transformando en algo más intenso y profundo que durante las dos únicas noches que habían pasado juntos, lo había llevado a aprisionarla entre sus brazos para poder mantenerse toda la noche junto a ella…