LOS PERSONAJES PERTENECEN A STEPHANIE MEYER, LA TRAMA ES MIA

CAPITULO 14 ALCOHOL

- Emmett hoy voy a salir con unos amigos del instituto- le dije mientras dejaba mi maleta del instituto sobre mi cama.

Pude oír por el teléfono su respiración resignada

- Antes de que digas algo, Angela va a estar conmigo, así que no tienes de que preocuparte. Me recogen y si algo se presenta, tengo dinero para devolverme a casa por mi cuenta, en caso de ser necesario.

- A donde van a ir?

- A la casa de Sam Uley

- sabes que no estoy de acuerdo.

- Y tu sabes que igual voy a ir, porque no tienes motivos para negármelo. Si quieres llamo a mama y le digo a ella, ya sabes cual va a ser su respuesta.

Mama no me iba a decir que no, pedirle un permiso a ella era como pedírselo a una amiga. Era tan descomplicada que lo único que pedía era que alguien de confianza supiera donde estaba siempre. De resto, no ponía ningún problema. Igual no era que yo se los hubiera dado antes, como había hecho Emmett y esta ves no iba a permitir que se saliera con la suya. Iba a ir a esa fiesta e iba a pasarla bien. Estaba decidida a cambiar mi vida y a dejar de desaprovechar las oportunidades.

Ya no podía seguir esperando a que un idiota se fijara en mi, mientras dejaba pasar mi vida frente a mis ojos. Siempre, me retenía de hacer las cosas que la gente de mi edad hacia y no precisamente por decisión propia. O mi hermano o el idiota de Edward me controlaban hasta el punto que me tenían en un burbuja de cristal con la excusa de protegerme. Pues, saben que? Ya no tengo 10 años y a las buenas o a las malas se los iba a demostrar.

Con rabia, continué con la converzacion con Emmett

- Es mas, estoy segura de que me dirá que prefiere que me quede en casa de Angela para que no me devuelva sola si es el caso. - le dije.

- Te vas a quedar en casa de Angela?- me pregunto afanado.

- No se, no lo creo, pero no es una mala idea. Yo te aviso en caso de que eso pase.

- Pero enana, tu tienes una casa para dormir!, Ve, pero ten tu teléfono cerca y si necesitas que vaya por ti, me llamas. Pero llegas a la casa!.

- No eres mi papa Emmett. No me digas que hacer le respondí con furia.

La linea se quedo en silencio por unos segundos.

- lo se Bella, pero eso no significa que no me preocupe por ti.

- Una cosa es preocuparse y otra muy diferente es sobreproteger. No seas pesado.

- Isabella, no te quiero cerca de alcohol

- Emmett, tu empezaste mas joven de lo que yo soy. No empieces, no es como si fuera a emborracharme y hacer el show de mi vida.- le respondí irritada.

- Isabella estoy hablando enserio. Además, no importa cuando empecé a tomar yo!, yo se lo que los chicos de tu edad hacen cuando están borrachos y escúchame bien Isabella, Soy capaz de ir a esa fiestucha y sacarte alzada si me das motivos.

- oh vamos Emmett no vas a empezar otra vez!, pensé que ya estabas calmandote.

- No he empezado Isabella, no voy a permitir que te… -

- Emmett, deja de ser tan controlador, no mas con esta actitud, nunca te he dado motivos para que te portes así!. Deja de intentar manejar todo lo que hago!vYa no tengo 12 años! Y si es tanto el problema llamo a Mama para que ella te informe de aquí en adelante mis planes. Sabes muy bien que no le va a gustar que la llame para estas cosas – lo corte con rabia. Su sobreproteccion estaba rozando los limites

la linea se quedo en silencio por varios segundos de nuevo. Podía oir como la respiración de Emmett estaba bajando su velocidad. Estaba intentando calmarse.

- Cuidate mucho enana. Por favor.- podía sentir la preocupación y el estrés en su voz.- y por favor ten el celular cerca.

Pero el simple hecho de que se hubiera calmado y no hubiera llevado esto a una nueva pelea entre los dos, me calmo un poco a mi también.

- Lo prometo- le respondí intentando demostrarle que no planeaba hacer nada descabellado.

- Yo me demoro hoy un poco entonces, voy a aprovechar que no vas a estar y saldré un rato. Así mantengo mi cabeza ocupada y no pensando en la cantidad de niñatos borrachos que van a estar cerca tuyo- me respondió resignado.

- Ok oso. Pásala bien y cuídate también. – le respondí sarcásticamente.

- lo intentare- me dijo resignado

sonreí a su comentario.

- Adios

Emmett corto la llamada

Eran las 4 de la tarde. Debía arreglarme, pero aun tenia tiempo suficiente, por lo que me recosté un rato en mi cama a ver televisión. Pelear con Emmett siempre era abrumador. Entendía su punto. Estaba protegiéndome y al estar nuestros padres tan ausentes, el sentía que debía llenar ese papel, cosa que nunca me había molestado tanto como ahora. Y es que no era divertido que te negaran todo creyendo que no tenias la edad suficiente para hacerlas. No me gustaba pelear con el. pero estaba cansada de toda esta situación. Estaba cansada de ser la pequeña Hermana de Emmett, en todo sentido.

Sabia que podría ser muy factible que me quedara dormida, por lo que puse alarma en mi celular para las 6, en caso de que me quedara dormida. Con dos horas, tendría tiempo suficiente para arreglarme. Suspire fuertemente y me acomode sobre la cama. Pensando si lo que estaba haciendo era lo correcto.

Como había predicho, a las 6 la alarma me despertó, me había quedado profunda en cuestión de segundos, cosa que agradecía pues estaría desperta esta noche y no tendría que luchar con mis párpados cerrándose, no era una persona que trasnochara mucho a decir verdad.

Rápidamente me metí a la ducha y lave mi cabello. Cuando estuve lista, salí del agua y me puse mi bata favorita junto con una toalla enrollada en mi pelo, odiaba cuando caían góticas de agua por mi espalda Y me dirigí a mi armario. Me puse ropa interior a juego negra y me quede así mientras peinaba mi cabello. Me ayude con el secador y cuando estuvo completamente seco, con la plancha le di un poco de forma, deje una suaves ondas en las puntas, no me gustaba que quedara completamente liso.

Saque del armario un pantalón negro entubado y una blusa negra strapless ajustada hasta mi cintura y de ahí se abría un poco dándole un vuelo que me gustaba mucho. Con angela habíamos quedado en la tarde que nos íbamos a ir en tacones, por lo que saque mis comodos tacones negros, que no eran tan altos como los que Alice había insistido en comprarme, pero que hacían su labor correctamente y no destrozaban mis pies a la media hora.

Maquille mi cara levemente, haciendo énfasis en mis ojos y deje para lo ultimo el labial, quería comer algo y debía lavarme los dientes, sabia que si me lo ponía ya, iba a tener que retocarlo despues, por lo que decidí dejar eso para justo antes de salir. Cuando acabe me mire al espejo y quede satisfecha con lo que había hecho.

Mi reloj marcaba las 7.27, rápidamente baje y calente la carne con verduras que Maria había dejado lista para mi, comí y subí a mi cuarto a terminar de arreglarme. Cuando iba para el baño vi que mi celular estaba anunciando un mensaje entrante.

Jacob

Estas lista? Ya casi salgo por ti

Bella

Si ya casi. Puedes venir ya si quieres.

Estaba en linea, así que decidí esperar por su respuesta, la cual no tardo en llegar.

Jacob.

Dame 5 minutos y salgo, ya nos vemos

Bella

Ok, nos vemos

Deje mi celular sobre la mesa, donde se estaba cargando y me dirigí al baño, lave mis dientes, me puse un poco de perfume y termine mi maquillaje.

Mi celular volvió a sonar anunciando lo que creía era la llegada de Jacob. Agarre mi chaqueta camel de cremallera a un lado y guarde en sobre de fiesta, del mismo color de mi chaqueta, mi celular, la billetera, llaves y el labial en caso de que necesitara un retoque. Antes de salir volví a mirar mi reflejo en el espejo.

Alice estaría orgullosa de mi.

Estaba simple pero arreglada. Sonreí a mi reflejo y salí de la casa.

- Hola Jacob- le dije al verlo parado al lado de su auto esperando por mi .

Se veía bien, llevaba un jean entubado y una camisa azul con las mangas remangadas, podía ver los musculos de su pecho marcados en la camisa. Tenia los dos primero botones desabrochados, dejando ver una porción de su tonificado cuerpo.

- Bella, te ves Hermosa- me dijo dandome un beso en el cachete.

- Gracias Jacob.- le respondí sonrojandome

- Vamos?

- Si, vamos- le respondí.

Jacob abrió la puerta del carro por mi y me ayudo a entrar al puesto del copiloto. Dio la vuelta rápidamente y se subió al carro y despues de regalarme una Mirada confirmando que estaba lista para partir, arranco el auto.

El camino fue bueno, siempre había tema de que hablar. Jacob era muy agradable y me hacia reír mucho. Era fácil que te callera bien. Me pregunto sobre mis gustos, sobre mi familia y sobre el instituto, a todas las preguntas respondí con facilidad, devolviendoselas tambien.

Al final del recorrido, sabia que Jacob era el hermano menor de su familia, su Hermana, Leah, iba a la Universidad y tenia la misma edad de Alice. Sus padres habían vivido toda la vida en el mismo lugar y conocian a mis padres, por lo menos de nombre, cosa que realmente no me sorprendía, los negocios de la familia nos ponían en le radar de las familias de la ciudad.

Unos 10 minutos despues, Jacob abría la puerta del carro para ayudarme a salir de el. la casa era grande, y tenia la luces de todas las habitaciones prendidas, por lo menos de las que se podría ver desde afuera. Había gente en la entrada tomando lo que creía era alcohol y la musica estaba un poco alta. A leguas se podía notar que la capacidad de convocar gente de Sam Uley era alta.

- Todo bien? – me pregunto Jacob ofreciéndome su mano para que entraramos juntos a la casa.

- Claro- le respondí aceptando su mano y juntos entramos a la casa llena de gente.

Dentro de la casa todo era fiesta, alcohol y musica a todo volumen, los amigos de Jacob estaban tomando cerveza y un liquido ámbar que supuse era tequila por el olor, a juzgar por sus actitudes estaba segura que llevaban rato tomando.

- Jake!, hermano, llegaron! – dijo uno de ellos, tenia el pelo negro liso, su piel era morena y era un poco mas alto que Jacob, si mi memoria no me fallada el era el anfitrión de la fiesta, Sam

- Hola Sam- respondió Jacob dándole la mano para saludarlo, gesto que fue ignorado y remplazado por un fuerte abrazo de parte del aluido.

-Todos, Ella es Bella swan- Dijo Jacob presentandome a sus amigos despues de que un emotivo Sam lo libero del abrazo

Los 5 amigos de Jacob me saludaron con efusividad despues de saludar a Jacob por igual y nos dieron a cada uno un shot de tequila seguido por un vaso rojo lleno de cerveza.

La garganta me quemaba. El tequila era mas fuerte de lo que pensaba, pero sorpresivamente me gusto la sensación en mi estomago despues de la quemadez en mi garganta, sensación que el limón que paul me ofrecía despues de tequila, elimino.

- Vas a tomar Bella?- me pregunto Jacob inclinándose sobre mi para poder hablar conmigo sobre la musica que resonaba en toda la casa.

- Un poco , si- le respondí.

Jacob me sonrió y choco su vaso con el mio para que juntos tomaramos un poco de cerveza.

Ya había tomado antes, poco, pero lo había hecho y realmente necesitaba esta fiesta, estaba haciendo todo lo posible por darme una oportunidad con Jacob y con esta fiesta, aun así, mi cabeza seguía desviándose en Edward y en mi hermano. Quería demostrarle a los dos que ya tenia la edad suficiente de hacer estas cosas sin necesidad de que estuvieran controlandome a cada momento.

La sensación que había tenido con el shot de tequila, sorpresivamente había dirigido a mi cabeza en una nueva dirección. El sentir el alcohol bajando por mi traquea, quemándola levemente y llegando a mi estomago, había logrado sacar a Edward y su reciente cercana relación con su vecina de mi cabeza por unos instantes. No era la mejor sensación. Pero ayudaba.

Despues de varios juegos que incluían la ingesta de alcohol y algunas rondas de cerveza junto a Angela y Ben, que llegaron un poco despues que nosotros, Todo me daba vueltas. No tenia completa claridad de cuantas cervezas y cuantos shots de tequila había ingerido. Gracias, al principio, a los amigos de Jacob y despues por decisión propia.

Todo me daba risa y estaba segura de que mi confianza con respecto a mi canto y mi baile se había incrementado en una gran cantidad en las ultimas horas, aun sabiendo que no era tan bueno como pensaba justo en ese momento. Había conectado muy bien con los amigos de Jacob y estaba pasándola realmente bien. Había cantado, jugado, reído y molestado mas de lo que había hecho en un muy largo tiempo.

Sabia que había incumplido mi promesa con Emmett, pero que podía hacer ahora, la verdad no me arrepentía. Estaba siendo una muy Buena noche y nada ni nadie me la iba a arruinar.

Jacob no estaba mejor que yo, la ultima ves que lo había visto estaba con unos amigos de fútbol jugando beer pong y celebrando su victoria con un vaso rojo lleno de cerveza en la mano. Su ojos estaban brillosos dejando claro su nivel de embriaguez, el cual no podía criticar, no era que yo estuviera completamente sobria; y ni hablar de Angela, la cual estaba sentada en un sofá intentando controlar el "movimiento del mundo" como había expresado ella minutos antes.

- Ya esta Ang, si quieres podemos irnos, te dejo en tu casa, aunque prefiero que primero comas algo. – le decía Ben cariñosamente a su alcoholizada novia.

Angela se limito a sonreír un poco, lo que me causo mucha risa.

- Antes quiero ir al baño- dijo mi amiga.

Ben asintió con la cabeza y la ayudo a ponerse de pie.

-Te vas con nosotros Bella?- me pregunto Ben

No podía irme con Jacob, estaba tomado y así no podía manejar. Tampoco quería quedarme sola en la fiesta, pero tampoco quería irme aun.

- No se, voy a hablar con Jacob primero. Vayan al baño y hablamos ahorita.- le respondí a Ben.

Ben asintió a mi respuesta y se llevo a Angela al baño mientras yo, aun con un vaso de cerveza en mi mano, me acerque a Jacob que estaba con sus amigos.

-Bella, como te sientes? Quieres irte ya a casa?- me pregunto Jacob apenas me vio .

- La verdad no Jake, pero Ang y Ben se van ya y no creo que sea Buena idea que tu me lleves, o mejor dicho no creo que sea Buena idea que manejes tu auto.

Jacob me sonrió y puso su mano derecha en mi hombro para acercarse a hablarme.

- No estoy tan borracho Bella. Aunque tienes razón, no creo que sea Buena idea que maneje- me dijo

Yo asentí a su afirmación, consciente de que lo mejor era irme con Ang. Solo debía encontrar mi sobre y esperar a que mis amigos volvieran del baño, ya estaba bien por la noche y no creía realmente que fuera Buena idea quedarme y que mi sobreprotector hermano se enterara despues.

- Pero eso no quiere decir que no puedo acompañarte a tu casa en un taxi. Yo te recogí lo mas lógico es que yo te acompañe a casa. – Dijo Jacob interrumpiendo mi momento de lucidez y responsabilidad.

Quería quedarme. Pero sabia que era mejor irme, Mi cabeza estaba haciendo rápidamente una lista de pros y contras para ayudarme a decidir que hacer.

- Vamos Bella, prometo que te dejo en la puerta de tu casa, sana y salva en unas horas. Aun no son ni las dos de la mañana!- me dijo mientras miraba su reloj.

Tenia razón, era la 1:15 AM. Y yo me sentía bien. No era que no pudiera controlar la situación, además, si por algún motivo tuviera que irme, tenia suficiente dinero en mi billetera para pagar un taxi, el cual pediría desde una simple aplicación de mi celular. No era tan descabellado como había estado pensando antes. Mis ojos vagaban por toda la casa mientras mi impulsiva mente, ponía mas items en el lado pro de mi lista mental. A este paso, el lado de mi lista contra solo iba a tener un item.

EMMETT

En mi recorrido pude ver a Ang y a Ben saliendo de pasillo por el que se habían ido hacia unos momentos.

- Que dices Bella? Te anoto en el siguiente juego de Beer Pong?

Emmett probablemente ni siquiera estaba en casa aun, dijo que iba a salir y cuando el sale, llega casi al amanecer. Seguramente esta justo en este momento, tomando trago en algún bar junto a Edward buscando a su próxima chica de turno.O mejor, seguramente Edward esta con Tanya y Emmett ya estaría con alguien mas. Así que, cual era el problema?. Además, porque podía el salir las veces que quisiera, a veces ni siquiera volver a casa, y yo en mi primera salida, en una casa con gente que conocia, debía limitarme a llegar a las 1,15 AM.?

Esto era lo que quería que entendiera, no? Que ya no tengo 12 años y que puedo tomar mis decisiones sin problemas.

- Anótame Jacob, solo déjame despedirme de ellos- le dije señalando a mis amigos que me buscaban con la mirada.

- Eso!, vamos a ganarles!, no te demores, creo que somos los próximos me dijo emocionado.

Decidida, me acerque a Angela y a Ben.

- Chicos gracias por el ofrecimiento, pero voy a quedarme un rato mas.

- Estas segura Bella?- me pregunto Ang

Se veía mas despierta, eso me tranquilizaba un poco. Ben a su lado estaba escuchando la converzacion, sin meterse.

- Si Ang, no te preocupes, tengo dinero para pedir un taxi y no me voy a quedar mucho, solo un rato mas- le dije tranquilizándola.

Ang mordía su labio indecisa, sabia que no quería dejarme sola, pero yo estaba bien, algo tomada pero nada fuera de control. No había de que preocuparse.

- Prometo escribirte cuando este en casa- le dije.

Eso pareció convencerla, asintió con su cabeza y se giro hacia Ben.

- Vamos?- le pregunto

Ben asintió y le ofreció su brazo para que se sostuviera de el.

- Espero tu mensaje- me dijo despidiéndose de mi.

- Descansa Ang. Adiós Ben.- les dije mientras observaba como salían de la casa.

Al fondo de la casa, donde estaba la mesa del comedor, actualmente la mesa de beer pong, un Jacob muy entusiasta llamaba mi atención con el movimiento de sus manos.

- Nos toca!- Grito apenas noto que mi atención estaba en el.

- Ok Bella- me dijo entregandome una pequeña pelotita blanca- lo que debes hacer es lanzarla hacia esos vasos que están al otro lado de la mesa, cada que logremos meter una, ellos deberán tomarse lo que haya en el vaso que haya caído y la idea es dejarlos sin vasos llenos antes de que ellos nos dejen a nosotros sin vasos.

Sobre la mesa, habían dos grupos de 6 vasos, uno a cada extremo ubicados en forma triangular. Al otro lado de la mesa estaba Sam con su novia Leah, preparados para jugar contra nosotros.

- Como se nota que nunca me has visto lanzar nada- le dije

- Porque?

- Porque soy realmente mala- le respondí

- No puedes ser tan mala. Además la idea es divertirnos, no te preocupes.- me dijo emocionado.

- Despues no digas nada!- le dije copiando su emoción por el juego.

Frente a mi habían 6 vasos rojos, 5 llenos con cerveza y el ultimo con lo que supuse era tequila. Esperaba que ese ultimo no me tocara a mi.

Por ser los nuevos en la mesa, Sam y su novia habían derrotado ya a 3 parejas antes que nosotros, les correspondía a ellos iniciar el juego, cosa que no ayudo mucho en nuestro ansiado triunfo. Sam tenia muy Buena puntería y a juzgar por la tranquilidad de Leah, sin verla lanzar, me atrevía a decir que su puntería no era mala tampoco.

Despues de 4 rondas de beer pong, podía concluir con seguridad, que mi mala puntería, no se hacia milagrosamente mejor gracias a la ingesta de alcohol. Tenia mis momentos, no lo podía negar, pero estaba completamente segura que eran netamente momentos de suerte. Los cuales no habían logrado hacer que ganaramos ninguna de las rondas.

- Lo siento Bella, pero tengo que decirlo, tu puntería es realmente mala!- me dijo Jacob entre risas.

-Ey, que te advertí!, no es mi culpa que no escuches!- le respondí con una sonrisa. Probablemente ayudada por el alcohol.

- Lo se, lo se. La proxima ves prometo hacerte caso.- sus ojos, estaban brillantes y sus cachetes demasiado rojos. Debía admitir que aunque estuviera con muchos tragos encima, aun se mantenia en pie sin problemas y lo que era mas sorprendente yo tambien.

Estaba tomada, no podia negarlo. Me reia mucho mas que nunca, mi filtro al hablar habia desaparecido completamente y la casa se movia un poco. Pero aun asi, me sentia bien. No podia recordar haberme reido tanto alguna vez.

Mientras Jacob pedia una nueva revancha yo me dirigi al a mesa donde estaban las bebidas, en busca de una botella de agua. Cuando la vi.

Tanya.

Estaba de espaldas a mi con su obviamente perfecto vestido negro y su largo cabello perfectamente peinado, sirviendo un shot de tequila junto con otras chicas del instituto que reconocia.

Mi genio se disparo justo en ese instante. No era posible que se métiera en absolutamente todos los aspectos de mi vida. No le bastaba con Edward? Porque tenia que estar en esta fiesta, en la fiesta de MI instituto, con chicas de MI instituto, en la casa de uno de los mejores amigos de MI amigo.

Que faltaba, que se fuera a vivir a MI casa?

No podia creer esto, era el colmo. Ni siquiera sabia que la perfecta vecina iba a mi instituto!.

El grupo que la acompañaba brindo ruidosamente y tomo el shot que ahora, cada una tenia en su mano. No se por que ridicula razon habian tomado y gritado emocionadas despues de haber brindado, peor cualquiera que fuera el motivo no era suficiente para semejante alboroto que estaban armando.

Era inevitable, todo en ella me afectaba.

La rabia llenaba mi cabeza. La odiaba y la verdad es que no tenia motivos para hacerlo, pero igual lo hacia, la queria fuera de mi vida por completo. La queria fuera de la vida de Edward por completo.

Tanya bebio su trago y justo despues se acerco a un borracho Mike Newton y lo beso demasiado efusivamente para mi gusto.

Su grupito de amigas, silbaron emocionadas al ver lo que estaba pasando al frente ellas.

-Mike? De verdad? Hasta eso quiere arrebatarme?- Me dije a mi misma con los nervios de punta.

Esta rubia me iba a escuchar, no iba a aceptar que se apoderara de toda mi vida. Eso si que no lo iba a permitir.

En los siguientes segundos, los cuales estaba usando para organizar mi ideas sobre todo lo que tenia que decirle a la "perfecta Tanya" mientras limpiaba el piso con su pelo, esta, se separo de Mike y se dirigió a una de las chicas que los acompañaban demasiado emocionada para su propio bien dejando a un Mike confundido al lado de la mesa de bebidas.

Afortunadamente pude ver a Tanya de frente lo suficiente para darme cuenta que no era en realidad Tanya.

Era Jessica Stanley.

Mi cabeza me estaba jugando malas pasadas. Jessica estaba justo ahora, de frente a mi, saltando emocionada por lo que acababa de hacer.

Y ahora que la veia de frente veia las claras diferencias entre Tanya y Jessica.

No entendia como habia podido creer que era Tanya. Ademas, que podia haber estado haciendo ella en una fiesta de instituto. No se veia tan joven como para asistir a un instituto. Mi cara se puso mas roja aun, la vergüenza hacia parte de la gama de sentimientos que recorrían mi cuerpo justo ahora.

En parte me aliviaba un poco por que no fuera Tanya la que estaba alli, pero por otro lado, significaba que habia posibilidades de que estuviera con Edward justo ahora.

Ese pensamiento, volvió a revivir mis celos.

Si no hacia algo pronto, el que estuvieran juntos, iba a dejar de convertirse en algo que solo pasara en mi imaginación.

Debía hacer algo.

Debía ir y decirle a Tanya de frente que se mantuviera alejada de Edward. Que no era bienvenida en nuestro pequeño grupo y que aunque Edward se había pasado a ese apartamento a vivir solo, no significaba que estuviera solo. Podia ser convincente, y ademas no era que estuviera diciendo mentiras, Edward realmente no iba a estar solo, no precisamente como queria hacerle creer a Tanya, pero íbamos a estar nosotros, sus amigos, junto a el.

No se si el alcohol me había dado la valentia para tomar cartas en el asunto. Pero en menos de lo que me había dado cuenta, estaba en la puerta de la casa con mi sobre en mano y en la otra mi celular, esperando la llegada de mi taxi. El cual me iba a llevar a la casa de Tanya.

Solo esperaba que no estuvieran juntos.

El taxi llego y rapidamente me subi en el, impulsada por una oleada de valentia que no sabia que tenia en mi.

A los 10 minutos, estaba frente al edificio de Edward. Con mas rabia y determinación en mi de la que alguna vez tuve. Dispuesta a poner en su lugar a la perfecta Tanya.

Afortunadamente, Alan estaba en la portería, el cual sin muchas palabras, me dejo subir, asumiendo que iba para el apartamento de Edward.

En el ascensor, planeaba todo lo que iba a decirle, de una ves por todas iba a lograr que se mantuviera alejada, no tenia ningún derecho de acercarse a el. el pitido del asensor anunciando la llegada al piso 25 interrumpio mis pensamientos.

La puerta del ascensor se abrio y yo con toda la valentia que habia en mi cuerpo, sali de el y me dirigi a la puerta contraria de Edward.

Después de timbrar dos veces seguidas, con mi puño golpee la puerta unas dos veces mas.

- Tanya, abre la puerta- dije antes de volver a timbrar con insistencia.

Tenia que estar adentro, no podia estar en otro lugar. O eso esperaba.

La luz de contigua a la puerta se prendio y a los pocos Segundos una Tanya con cara de sueño abria la puerta confundida.

Aun desmaquillada y con pijama se veia bien. La odiaba!

- Que pasa! Por que los gritos! – pregunto.

- Pasa que necesito decirte algunas cosas!- le respondi con rabia. Mi tono era cada ves mas alto.

- Bella? Que haces aca? Esta todo bien?- me pregunto asustada.

- Entra, entra- me dijo haciéndose a un lado para que entrara a su casa

- Oh, todo esta perfecto, no te preocupes por mi- le respondi- solo mantente alejada de Edward!

- Como?- su Mirada era de sorpresa.

- Lo que oíste Tanya. No quiero verte cerca a el nunca mas!- le dije apuntandola con mi dedo indice para darle mas claridad a mi orden.

- Estas borracha?

- Eso no viene al tema!- le respondi furiosa.

- Bella, te aseguro que no tengo ninguna intención de acercarme a Edward en alguna situación diferente a una Amistad, no tienes nada de que preocuparte.

- Oh ahora me vas a decir que me estoy imaginando todo, yo los vi!- le respondi, mi autocontrol estaba llegando a su limite.

Mi respiración era agitada, mis latidos iguales y mis manos picaban, queria agarrarla del pelo y mandarla a bolar. Y todo esto aumento cuando Tanya se ataco a reir.

- Y ademas de todo te ries!, Tanya no seas descarada!- mi pie golpeo el piso de la desesperación. Mi paciencia estaba acabandose y no iba a responder por mis actos.

- Eres demasiado tierna- me dijo. Su risa seguia presente

cuando iba a responderle de la forma mas hiriente que mi nublada mente podia procesar justo ahora, Tanya me interrumpió llamando a alguien dentro de su apartamento.

- Mark, ven aca un Segundo porfavor-

-Mark? Quien es Mark?- pregunte confundida.

Tanya me señalo detrás de ella hacia el corredor que daba a las habitaciones, lo sabia porque su apartamento era igual al de Edward solo que en la posición contraria.

Un hombre en boxers con el pelo desordenado, la cara marcada de confusion y una mano cubriendo sus ojos de la luz de la sala se paro frente a nosotras

- Que pasa, todo bien?- dijo con voz ronca

- Bella, quiero presentarte a mi esposo, Mark, ella es Bella, una muy cercana amiga de Edward nuestro Nuevo vecino.

Mark, me saludo con la mano que tenia sobre su cara y después miro a Tanya aun mas confundido que antes.

- No es que no me guste conocer gente nueva, pero porque tiene que ser a la madrigada? – Pregunto Mark.

- Después te explico amor- le respondió Tanya a su esposo con una sonrisa en sus labios.

Queria que el piso me tragara. No tenia fuerza o voluntad para moverme de donde estaba. Mark seguia mirándome con curiosidad y Tanya nos miraba a los dos con mas diversion en su cara de la que tenia antes de haber llamado a su esposo.

- Lo ves Bella, no hay nada de que preocuparse, soy una mujer felizmente casada.- me dijo

No sabia que responderle. Estaba en shock, me esperaba todo menos esto. Tanya estaba casada y yo habia hecho una tormenta en un vaso de agua. Nunca en la vida habia sentido tanta vergüenza como la que estaba sintiendo justo ahora.

Ninguna parte de mi cuerpo respondia, me encontraba en la madrugada, en la puerta de la vecina de Edward abriendo y cerrando la boca sin nada que decir con la cara mas roja que nunca y evaluando mis salidas sin perder la poca dignidad que me quedaba.

- Ve a la cama amor, ya voy yo- pudo oir que Tanya le decia a Mark.

- Adios Bella, espero que tu próxima visita sea menos ruidosa y en una hora un poco mas prudente. – dijo Mark y desapareco de la sala dejandonos solas una ves mas.

Tanya me miraba divertida esperando a que reaccionara.

Despues de una eternidad, parpadee y solte un largo suspiro. Debía hacer algo, no podia quedarme toda la noche aqui parada.

- Tanya yo…..- empece

- No hace falta, ahorratelo. Solo intenta que la próxima ves que vengas a mi casa sea en un hora adecuada y preferiblemente por algo que no incluya gritos y falsas acusaciones- me dijo mientras salia de su apartamento y se dirigia al de Edward.

Sin darme tiempo a reaccionar, Tanya había timbrado en la puerta de Edward.

- No espera!- alcance a decir.

- Muy tarde, mira.- me dijo señalando por debajo de la puerta, la luz se habia encendido.

- Porfavor no digas nada- le dije a Tanya

Tanya iba a responderme pero la puerta se abrió y un somnoliendo Edward en pantalon de pijama y camiseta blanca abrió la puerta. Cuando vio la escena frente a el abrió los ojos sorprendido

- Bella? Tanya? Que sucede? Todo esta bien- pregunto preocupado.

- Todo esta bien Edward. Creo que Bella tomo un poco y timbro en el apartamento equivocado- le dijo sonriente.

Edward poso sus ojos en mi. su Mirada era indescifrable.

Solo esperaba que Tanya no dijera mucho por ahora.

Estaba en problemas.

Oh dios. Como iba a explicar todo esto ahora?