Capitulo 14: Contrólate.
-Sí, Yuna lo que tú quieras que ocurra de verdad – Sonrió Baralai – Lo que desee la invocadora.
Ella no se movió, no dijo nada ¿Por qué decían eso? ¿Por que actuaban así? Se levanto lentamente, mientras Baralai la imitaba ambos se miraron por un momento.
-Lo que yo quiera – Yuna lo miro enojado – ¿Harás todo?
-Si – Baralai guardo el arma.
-Mátame a mi – Se hecho a correr por todo el pasillo, mientras sacaba las pistolas, intento perderlos de vista, tomando pasillos diferentes por donde iba, cuando perdió al peli-blanco de vista entro a una habitación, cerró la puerta y respiro aliviada por unos segundos.
-¡Yunie! – Estuvo a punto de gritar pero se cayó y corrió a taparle la boca a Rikku. La rubia dijo muchas cosas pero no le entendió.
-Shh…. Rikku no hagas ruido – La chica asistió y soltó a esta - ¿Qué haces aquí?
-¡Estoy con Gippal! ¡Lo amo! – volvió a taparle la boca y se quedo en silencio para escuchar las pisadas pero no oyó ninguna.
-Continua, pero habla bajo – Susurro Yuna.
-Gippal me trajo a Bevelle, fue así como un secreto, a escondidas pero de verdad lo amo Yunie, haría todo por él, le quiero tanto.
-Pero Rikku ¿Qué paso con lo que me dijiste hace unos meses de él? -
-Lo he dejado en el pasado – Rikku brinco de la emoción.
-Rikku; Baralai y Nooj han enloquecido por completo, quieren matar a Tidius y le han hecho algo extraño a Paine – Yuna saco sus pistolas para salir – Y tu; estas enamorada de Gippal eso si mi sorprende, después de todo no dijiste cosas buenas de él, antes.
-¿Los vas a enfrentar? – Rikku se giro y saco sus dos navajas – Te ayudo.
-¿Y dónde está Gipal? –
-Se le ha descompuesto la nava intentaron derribarlo – Menciono molesta la Albehed – Vamos.
Abrieron la puerta lentamente y Rikku fue la primera en asomarse, Yuna la siguió en silencio atenta a cualquier sonido o ruido, caminaron por los pasillos de Bevelle calladas. Hasta que un ruido vino del pasillo por donde pasaban.
-¡Gippal! – Rikku corrió para besarlo apasionadamente, Yuna solo se giro al otro pasillo, donde se topo con Baralai y Nooj.
-¡Infrit! – lo invoco en una medida desesperada por protegerse y también a la pareja que iba detrás de ella.
Los minutos continuos a aquello, hicieron muchos destrozos en uno de los pasillos del gran palacio, al grado que también habían llegado Tidius y Paine; quien estaban de lado de Nooj.
-¡Yuna! – Escucho una voz que la llamo, volteo rápidamente por el pasillo pero no vio a nadie y el eco de la voz se fue perdiendo.
Infrit ataco a Baralai y le rasgo la ropa, dejándole las uñas marcadas en el pecho, fue cuando lo entendió, Gippal y Rikku no se amaban, Paine no sería tan expresiva y Baralai no mataría ni a una mosca, esa era la realidad ficticia que Baralai le había advertido; cuando miro en busca de una salida todos intentaron detenerla, mientras el piso cimbraba bajo sus pies. Tenía que regresar a la máxima cámara del orador. Principalmente pensó que Sinh no existía como una prevención para que este no apareciera en realidad. Había que regresar en sí.
…
Les dijo a Paine y Andrea que salieran de la nave que el buscaría a Tidius. Se preocupo mucho de Yuna, si ella imaginara la muerte de alguno de ellos, fuese quien fuese, morirían. Todo el plan que tenían para reunir a las gaviotas se había venido abajo con el problema que había surgido en Zarnack. Cuando vio a él rubio tirando se aproximo a levantarlo, solo tenía algunas heridas no muy graves, pero este había perdido la conciencia, por ello había chocado. Pensó que Yuna tal vez no les causara la muerte pero si podía causar alguna de sus heridas. Esta vez el desmayo de Tidius había ocasionado el choque, pero pudo haberlos matado.
-Nooj – Oyo decir a sus espaldad.
-Rikku, Gippal - Menciono, el rubio le saludo con la mano sonriéndole, en cambio Rikku corrió a abrazarlo.
-Qué bueno que están bien – Gippal se acerco a él desmayado, tomo uno de sus brazos y lo coloco detrás de su cuello para cargarlo – Salgamos de aquí.
Agradeció la llegada de Gippal y Rikku de otra forma se las hubiera visto negras para sacar a Tidius de ahí, con su pierna lastimada, cuando salieron de los destrozos de la nave, el albehed les hizo la seña de entrar en la suya, mientras él subía a los heridos.
-Baralai no perdió tiempo – Le dije una vez que él y el rubio estuvieron solos.
-Fue bueno que me llamara a mi – Le sonrió.
-¿Y qué ha pasado con Rikku? Gippal soltó una carcajada y miro a su amigo. - ¿De qué te ríes?
-De mi no te preocupes, no ha pasado nada – Lo miro exigiendo una respuesta a aquella risa - ¿Qué le hiciste a Paine para que le ocurriera eso?
-¡Eres un tonto! – Grito Rikkku desde la puerta.
-Estoy de acuerdo contigo – Asistió Nooj - ¿A dónde vamos?
-A Bevelle – Sonrió Rikku – Te quiero mucho Gippal.
Tanto Nooj como Gippal miraron a Rikku desconcertados y casi la quijada fuera de su lugar, pero la Albehed salió del cuarto rápidamente, Noooj miro a Gippal con una ceja alzada que casi decía ¿Con que no ha pasado nada?
-Porque no duermes –
-Cambia el tema Gippal –
-No hemos hecho nada –
-Aja –
-Nooj – Dijo pacientemente el rubio.
-¿Si? – Quería sacar a Gippal de sus casillas y que confesara todo.
-No voy a decir nada, al menos hasta que no pasa algo emocionante – Lo último lo dijo lleno de lujuria, se levanto de un salto y recorrió la habitación a zancadas, se detuvo en la puerta y miro a Nooj – Descansa.
…
Infrit lo alcanzo a tocar y le rasgo la ropa del pecho, sintió un ardor que lo hizo retroceder, las uñas de aquel eón se encajaron en su pecho abriendo su carne. Tropezó con la velocidad con que lo había hecho, respiro pesadamente y se incorporo deteniéndose con la pared.
-¡Yuna! – Volvió a gritar a todo pulmón esquivo un nuevo golpe de Infrit.
Aquellos eones no podían utilizar los poderes de los verdaderos, debido a que eran de piedra, pero si podían matarlo a golpes, alcanzo su lanza dispuesto a hacer frente a Infrit, pero este no era el único eón que había cobrado vida.
-De verdad debo de tener muy mala suerte – La garra de el perro de fuero volvió a pasar rozando cerca de él, se agacho para esquivarlo pero una patada de Ixion lo hizo golpear contra la pared en un ruido sordo.
Tenía mala suerte en muchas cosas: Paine prefería a Nooj, su amigo le había disparado por la espalda, lo había poseído un espíritu y casi destruyo Spira y ahora tenía que enfrentar a 10 eones de piedra que ya le habían ocasionado varias heridas y golpes.
Aprovecho el momento para volver a gritar el nombre de Yuna, si ella despertaba todo volvería a la normalidad y aquellas piedras se quedarían como estatuas, que eso eran.
…
Ya había volado durante un largo rato en dirección a Bevelle, camino por el pasillo muy tranquilo, todo estaba en calma, Nooj estaba dormido o al menos estaba descansando, Paine y la otra chica eran cuidadas por rikku, fue hacia la cabina del piloto, tenía que llegar cuanto antes a Bevellle.
Miraba de una chica a otra y volvía a repetir la acción ¿Por qué Paine estaba con esa chica? ¿Y qué hacia Paine en Zarnack? Sabía que se habían distanciado mucho y que rara vez tenían contacto con Yuna o Paine, pero porque no recurrió a ella si estaba en peligro. Comenzó a pasearse por toda la habitación y no se dio cuenta del ruido que hacía.
-¡Deja de hacer tanto ruido! – Rugió una voz ronca. Volteo asustada por unos segundos pensó que era la nueva amiguita de Paine - ¿Rikku? – La miro como la peli-blanca se sentó en la cama y la miro confundida.
-¿Paine? ¡Paine! – Cuando se dio cuenta de que había despertado corrió hacia ella, abrazándola - ¿Estás bien?
-Si –
-¡Qué bueno! ¿Por que quien es ella? – Golpe el suelo con su pierna, y la apunto con su dedo índice, al mismo tiempo que hizo un puchero.
-¿Estas celosa? – Paine no pudo evitarlo, pero comenzó a reírse hasta que le dolió el estomago lo que la obligo a parar.
-¡No, no estoy celosa! – Se cruzo de brazos y espero una contestación de Paine, pero esta no dijo nada, pasaron algunos segundos que le parecieron minutos enteros - ¡Bueno si! – Admitió sentándose a un lado de la peli-blanca - ¿Por qué no me pediste ayuda? ¿Por qué no me llamaste? Somos amigas y no sabes cuánto me lastimo que no me pidieras ayuda – Murmuro.
Paine miro a la rubia ¿Cómo le podía decir que Andrea apareció de la nada en un momento difícil. La miro y le sonrió a media, tomo sus manos entre las suyas.
-No te pongas celosa Rikku – Le sonrió, intentaba animarla – Pero creí que tu y Yuna estaban viviendo muy bien su vida como para acordarse de mí, no quería interrumpirlas.
-¡Paine!-
-¡Ya cállate Rikku! – Escucho gritar a Gippal desde la cabina - ¡Deja de gritar!
-¡Cállate tu tarado! – Respondió Rikku gritándole como si estuviera en la habitación – No te preocupes Paine, yo aunque este eternamente feliz y alegre. Siempre voy a estar para ti y para Yuna.
-Gracias – Abrazo a Rikku de nuevo, hasta que se percato que esa no era la nave donde en un inicio viajaron - ¿Dónde estamos? ¿Y qué haces tú aquí?
-Estamos en la nave de Gippal, ya que Tidius estrello la tuya y tuvimos que rescatarlos – Le recordó Rikku.
-Deberás, Rikku; se me había olvidado contarlos a Nooj y Tidius que Baralai está en peligro – Se intento levantar pero se lastimo, lo que provoco que reprimiera un grito y se llevara una mano a la herida – Seymour Guado revivió para vengarse o algo asi.
-Paine no es de Baralai, es de Yuna y Tidius – Rikku brinco de la cama y miro a Paine.
-¿Dónde está Yuna? –
-Está en Bevelle en la máxima cámara del orador y mientras este ahí, todo lo que imagine se hará realidad -
-Mi herida y las de Tidius es por Yuna – Paine miro confundida a Rikku no alcanzaba a comprenderlo todo ¿Por qué Yuna estaba en Bevelle? ¿Y lo peor que diablos estaba imaginando en la máxima cámara del orador?
-Es por ello que debo ir a apurar al zopenco de Gippal porque ¡Ha de estar haciéndose el inútil!– Rikku rio un poco y luego la miro sonriendo - ¡Me alegra que estés bien! – La rubia volvió a correr hasta ella y la abrazo – Descansa Paine.
Cerró la puerta lentamente y salió por el pasillo, no le quiso decir a Paine pero de repente le habían entrado las ganas de ver a Gippal así que aprovechaba la oportunidad y le decía las dos cosas. Recordó el haberle dicho en frente de Nooj que lo quería pero ¿Por qué?
Sintió que le dio mucho sueño y camino somnoliento hasta la cabina donde estaba Gippal, cuando el rubio giro solo la cabeza para verla entrar y le sonrió; fue como si se quedase dormida, porque definitivamente no podía mover su cuerpo y este se movía por deseos de alguien más, comenzó a mirar de un plano diferente al que es encontraba en aquí momento.
Volteo su vista hacia delante cuando confirmo que Rikku estaba en la habitación con él. Tenía algo que preguntarle a la albehed y era importante al menos para él, se percato de que tenía mucho tiempo sin llamar a Rikku, chica Cid y se rio para sus adentros.
-Hey Rikku ¿Por qué me dijiste hace un momento que me querías? – No se atrevió a mirarla, espero en silencio su respuesta, para su sorpresa las manos de Rikku descendieron por su pecho, lo que le causo un sobresalto porque no la había escuchado llegar hasta él.
-Porque es la verdad – Le ronroneo al oído, al tiempo que enredaba sus manos en su cuello, no se movio y espero a que Rikku continuase pero eso no ocurrió, la rubia deslizo una de sus manos hasta su barbilla y la hizo girar su cabeza en dirección a la cara de ella-.
-Pero…-
-Shhh… - Rikku puso uno de sus dedos en los labios de Gippal para silenciarlo – No hay de que hablar –Seguido de eso la rubia lo beso apasionadamente, se movió sin despejar los labios de el rubio de los suyos y se sentó en sus pierna.
-Rikku – Pidió separando los labios de ella - ¿Qué haces?
-Dirás ¿Qué hacemos? -Lo tomo del cuello y lo atrajo hacia ella Rikku comenzó a preocuparse Gippal no se daba cuenta de que no era ella y seguían besándose, "maldición Gippal detenme" pensó Rikku.
Tenía un debate interno por lo que le ocurría, de verdad quería por una parte y la otra que era la minoría le pedía una explicación del comportamiento de la rubia. Se dejo llevar un poco más por ella hasta que Rikku deslizo la mano al cierre de su traja que comenzaba en la parte superior de su pecho y comenzó a bajarlo su mano la detuvo y la separo de él. -¿Qué haces Rikku?
-¿No quieres?
-Es broma ¿De verdad me preguntas eso a mí? A mi- Alzo una de sus cejas – Vamos Rikku ¿Qué planeas?
-¡de cuando acá planeas las cosas! – Rikku lo sorprendió y bajo el cierre hasta el abdomen. La idea vino a su mente por arte de magia, porque nunca se le hubiera ocurrido "Yuna había enamorado a Rikku de él" Aventó a Rikku de la silla hasta el suelo.
-¡Owi! ¡Gippal levántame!-
¡No te me acerques Rikku! – Se alejo de ella y camino en dirección a la cabina. Ella corrió hacia él y él hacia la salida y choco contra la puerta, ya que esta no se abrió - ¡Qué diablos! – Escucho a Rikku riéndose y tenía la mano cerca del botón que bloqueaba las puertas - ¡Rikku ábrelas!
La rubia brinco sobre el y le sonrió juguetonamente, Gippal dejo caer la cabeza hacia atrás y subió el cierre de su ropa, Rikku se acerco de nuevo a él. Se besaron de nuevo de cuando acá era tan seductora, la agarro del cuello y la atrajo hacia si pudo sentir los labios de Rikku sonreír, la aventó al suelo y corrió a abrir las puertas.
-¡Rikku ven aquí ¡ - Le grito señalándole donde estaba, la rubia se levanto de mala gana y fue hacia donde él estaba. La tumbo y se puso sobre ella y detuvo sus dos brazos. -¡Alto ahí señorita!
-¡Gippal no es justo! ¡No quiero esto! – Ambos forcejearon Rikku para zafarse del agarre y Gippal por no permitírselo.
-Te voy a platicar algo para distraerte – Sonrió Gippal, mientras la albehed dejaba caer su cabeza malhumorada hacia atrás.
-Hay que hacer algo más divertido no me obligues -Le sonó como una amenaza de violación a Gippal por lo que apretó mas las muñecas de Rikku.
-Te acuerdas cuando me fui de Bikanel, bueno me uní a la Brigada Carmesí ya sabes con Nooj, Baralai Y Paine te juro que el estar con ellos a veces remplazaba el estarme acordando de ti pero cuando entramos a la gruta de la pena, tomo cambio el ambiente alegre que se puede tener en una guerra se esfumo entre nosotros cuatro, el haber visto esas muertes y a la vez que casi nos pasara a nosotros quebró nuestra relación. Baralai y yo intentamos que todo fuera igual pero había un problema: Nooj.
-Me estoy aburriendo – Bostezo Rikku.
-Te callas y me escuchas – Menciono volviendo unos segundos a la realidad.
-Bien – Respiro indignada Rikku.
-Comenzó a haber discusiones con Nooj muy seguidas, más de lo normal – Rio – Y volví a acordarme de ti y tus ojos de perro abandonado.
-¡Oye!-
-Y la última vez que discutimos, fue tan fuerte que Baralai y yo nos alejamos del campamento para hablar sobre Nooj, cuando vi a Baralai caer sobre tierra, voltee rápidamente para ver quién nos atacaba hubiera alcanzado a disparar a cualquiera pero era Nooj y era mi amigo, cuando la bala me atravesó caí al suelo. Preocupado por Baralai que apenas respiraba a mi lado, pero cuando oí el tercer disparo supe que Nooj le había disparado a Paine, sentí como si fuera un extraño y me reprendí el no haberle disparado. Te juro que pensé que iba a morir y solo pensaba en ti, Rikku solo en ti.
-Gippal - Murmuro Rikku - ¿De verdad?
-Si – Admitió – Pero me supongo que no cambia nada entre tu y yo y me refiero a la verdadera tu, no a la psicópata violadora – Respondió antes de que la rubia dijera algo.
-Te gusto mas así – Sonrió juguetonamente y picara.
-Deja de hacer eso –
-¿Funciona? –
-Mejor continuo hablando – Gippal soltó un poco las muñecas de Rikku las cuales comenzaban a ponerse rojas – Milagrosamente sobreviví, no sé cómo diablos llegamos a un hospital y cuando desperté Paine no estaba y muy pocos me dieron razón de ella, me quede ahí hasta que Baralai mejoro pero me fui antes de que despertara, el tiempo voló para mi hasta que me vi jefe de la facción de Djose, mientras Baralai lideraba Yevon y Nooj la liga juvenil y me vi en medio de la guerra de los dos, preveía de armas a los dos y esperaba que el ganador se enfrentara conmigo. Pero cuando volviste a aparecer en mi vida más guapa, te juro que sentí como si no te hubiera visto en décadas y nunca te hubiera conocido no eras la chica Albehed sexy de Bikanel que conocí cuando tenía 16 años, pero solo me falto poco de verte para saber que aun eras mi chica.
Rikku cuando escucho eso recobro la conciencia y movimiento de su cuerpo, no pudo evitar que se le derramaran algunas lagrimas, la garganta le ardía, quería hablar pero temía el llorar y sacar todo lo que de verdad sentía y volver a ser lastimada.
-Gippal – Solo atino a susurrar su nombre con la voz quebrada-
Miro a Gippal acortando la distancia entre ella y él no le dijo nada, estaba cansada de no ser feliz, como Yuna y dejarle la felicidad a otra que podía darle Gippal. Se besaron primero tímidamente pero Rikku comenzó a llorar de Felicidad haciendo que el beso creciera en pasión. Se amaban.
…
Cuando despertó le dolía la cabeza, no recordaba nada del accidente y solo sabía que algo o alguien le habían golpeado la cabeza antes de que perdiera el conocimiento. No sabía donde estaba Nooj o la hija de Auron.
Camino por los pasillos de aquella nave hasta que encontró el elevador que subía a cabina, cuando la puerta se abrió, camino con mucho cuidado y tomo su espada no sabía quién los había atacado. Siguió por el pasillo hasta una puerta la cual se abrió de golpe. La sangre se le helo cuando vio a un fulano el cual tenía a Rikku bajo él y esta no podía moverse, vio a Rikku llorar, este se estaba aprovechando de ella. Lo que Tidius no vio era que su amiga también lo disfrutaba.
Corrió enojado para enfrentarlo y se le arrogo, lo tomo completamente desprevenido por lo que el golpe en el rostro fue certero, derribándolo.
-¡Tidius! – Escucho a Rikku a sus espaldas - ¡No! ¡Gippal!
El otro rubio se limpio la sangre que le salía de la boca y se arrojo dándole dos golpes en la cara, se enredaron en un sarta de puños y patadas que iban y venían.
-¡Tidius detente! – Rikku tomo a Gippal del cinturón y lo jalo hacia atrás - ¡Paren!
Miro a Rikku confundido, la chica había dejado de llorar y se notaba que estaba molesta, cuando el otro rubio volvió a golpear a Gippal en el rostro, lo que provoco que continuara la pelea.
-¿Qué pasa aquí? – Paine la miro confundida la cual había llegado ahí con ayuda de Nooj.
-¡Dejenlos pelear! – Menciono Nooj tranquilamente, dejo pasar algo de tiempo con la esperanza de que se separaran pero no ocurrió – Bueno hay que separarlos.
Apenas iban a hacer la acción, cuando una alarma se escucho por toda la nave. Gippal patio a Tidius quitándoselo de encima y corrió al sistema de operaciones de la nave.
-¿Qué pasa? – Nooj se dirigió a su amigo.
-¡Agárrense de algo!
-¿Qué diablos pasa? – Tidius miraba de unos a otros confundido.
-¿Un misil? ¡Maldición es un maldito misil! – Gippal tomo la dirección de la nave intentando esquivar o librarse del arma de detonación.
-¿Qué pasa? – Rikku corrió a su lado.
-Estamos cerca de aterrizar en Belleve, pero ¿Quién lo lanzaría? – Gippal seguía haciendo maniobras mientras la gravedad exigía sobre ellos su presión, hizo una última voltereta antes de que comenzara el descenso, cuando el misil impacto contra la nave.
